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Ysanne Isard

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«Señora Directora Ysanne Isard, lamento no haber sido capaz de traerle este mensaje personalmente, aunque no mucho. Durante el tiempo que he estado asociado con usted la he encontrado ser sociopáticamente egocéntrica, propensa a reaccionar ante las situaciones de manera irracional e impulsiva y presa de la preferencia por la apariencia superficial. No tengo duda de que estas afecciones fueron apreciadas como destrezas por el fallecido Emperador, de hecho pueden haber mejorado su capacidad para llevar a cabo sus órdenes, pero de ninguna manera son rasgos que le capaciten para un gran o siquiera suficiente liderazgo.»
―Capitán Sair Yonka del Destructor Estelar Avaricia anunciando su deserción del imperio de Isard[fuente]

Ysanne Isard fue la Directora de Inteligencia Imperial durante varios años durante la Guerra Civil Galáctica, y gobernó el Imperio Galáctico tras la muerte del Emperador en 4 DBY. Desde joven, Isard siguió los pasos de su padre, Armand Isard en la Inteligencia Imperial, alcanzando su plenitud como agente de campo modélico. Su ambición le hizo destacar ante los ojos de su padre como una amenaza e ideó un plan para destituirla. Después de que la Alianza para Restaurar la República robase las coordenadas del lugar de construcción de la Estrella de la Muerte, envió a Ysanne a una misión suicida al planeta Darkknell. Sin embargo, sobrevivió, y regresó con cargos por traición para su padre. Armand Isard fue ejecutado inmediatamente, y su hija ocupó su puesto de Director de Inteligencia Imperial. Isard estuvo unida a Palpatine de una modo excepcional, siendo así, que le concedió el segundo Acorazado Estelar clase Ejecutor construido, el Lusankya. Enterrado bajo la superficie de su mundo natal Coruscant, el Lusankya se convirtió en una instalación carcelaria de lavado de cerebros, en donde Isard torturaba a los muchos enemigos del Imperio para sacarles información y para convertir a prisioneros escogidos en agentes durmientes.

Tras la Batalla de Endor, Isard llegó a consejera del Gran Visir Sate Pestage, todo mientras maquinaba su caída. En ese mismo día, Isard acabó con Pestage y el Consejo Imperial Regente, convirtiéndose en Emperatriz en todo menos en el título. Isard tuvo a su mando un considerable ejército en el cénit de su poder, aunque el hecho de tener el control de Coruscant le convirtió en un objetivo de la Nueva República. Consciente de que Coruscant caería inevitablemente a manos de la Nueva República, desarrolló el virus Krytos, así se quedarían con un mundo enfermo y posiblemente fragmentado. Después de despegar de Coruscant en el Lusankya, Ysanne Isard dio apoyo a un golpe político de Thyferra, y se convirtió en Señor de la Guerra. No obstante, el Escuadrón Pícaro la siguió hasta Thyferra y logró vencer a sus ejército y tomar el planeta. A Isard se le dio por muerta.

Pero en realidad sobrevivió, y permaneció oculta durante la campaña de Thrawn, esperando el momento oportuno y reflexionando sobre los errores del pasado. En algún momento de su periodo de ocultamiento, el Palpatine renacido contactó con Isard, y ella le prometió recobrar el Lusankya para entregárselo. Cuando su clon se alió con el señor de la guerra Delak Krennel y resurgió en la Hegemonía Ciutric, para obtener discretamente ayuda en la eliminación de su clon, Isard informó al Escuadrón Pícaro de la situación de los prisioneros del Lusankya, entre los que se encontraba el General Jan Dodonna de la Alianza Rebelde. Sin embargo, traicionó a la Nueva República, e intentó robar el Lusankya del control de la Nueva República en los astilleros de Bilbringi. No sabía que le esperaba la agente de Inteligencia de la Nueva República, Iella Wessiri quien le disparó mortalmente.

Biografía

Primeros años

«Los Isard se forjan su propia suerte»
―Ysanne Isard[fuente]

Ysanne Isard nació en una familia pudiente e influyente en el planeta Coruscant[1] en 30 ABY[2], durante la decadencia de la República Galáctica. Su padre, Armand Isard, fue el Director de la Oficina de Inteligencia del Senado convirtiéndose en Director de Inteligencia Imperial de Inteligencia Imperial cuando la República se transformó en el primer Imperio Galáctico en 19 ABY. Los Isard prosperaron bajo el régimen de Palpatine, poseyendo mucho más poder y prestigio que durante los tiempos de la República .[4] Ysanne nació con heterocromía[6] teniendo un ojo rojo y otro azul, si bien tenía unas facciones atractivas.[1] Se crió en Coruscant [3] y creció en la Corte del Emperador;[1] desde niña, idolatraba a su padre, que se jactaba de su poder a cualquiera que le quisiese escuchar. Armand Isard vio bien que su hija le acompañase al trabajo y no tuvo reparos en que estuviese en presencia de individuos peligrosos como el Inquisidor Supremo Antinnis Tremayne; sin embargo, otros si se cuestionaron la presencia de un niño en las áreas de alta seguridad. Durante la Gran Purga Jedi, Ysanne solía ir a menudo con su padre a las instalaciones imperiales en Coruscant, aunque ella no parecía ser muy consciente de su trabajo: ayudar a los Jedi Oscuros de Palpatine en la caza de Jedi fugitivos.[6] También era conocida por asistir a fiestas de recepción junto a su padre del que raramente se separaba.[5]

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Ysanne Isard en 18 ABY.

Cualquier atisbo de inocencia presente en Ysanne Isard desapareció cuando llegó a la adolescencia, en donde la frialdad y la ambición que heredó de su padre comenzaron a manifestarse por sí solas. Armand inició el adiestramiento de su hija desde tierna edad en el campo del espionaje, esperando que ella siguiese sus pasos y se ganase un lugar en Inteligencia Imperial. Ysanne era increíblemente ambiciosa, y después de prosperar y desarrollarse como agente de espionaje experto, comenzó su trama para ascender a sus espaldas. No se aprovechó de la posición de su padre,[4] valiéndose de sus propios talentos, incrementados por su vigor y rudeza cuando trataba con los enemigos del Imperio, para ascender por encima de sus colegas. Se hizo con una gran cantidad de contactos y apoyos en el seno de la Inteligencia Imperial, que le ayudaron a conseguir información que su rango no le permitía; a pesar de los procedimientos más rigurosos de seguridad, se las arregló para enterarse del proyecto de la Estrella de la Muerte I al menos un año antes de que fuese anunciado oficialmente. Desde muy joven, Ysanne desarrolló una estrecha devoción al Emperador. [5] y su poder y carisma le atraían; al final terminó amándole.[3]

Isard tuvo multitud de compañeros agentes que actuaban como sus refuerzos en las misiones; aunque era una agente competente y astuta, Ysanne carecía de fuerza física, la cual la aportaban estos hombres en abundancia. Por el año 0 ABY, Ysanne fue una de las principales agentes de su tiempo, y Armand estaba orgulloso de que fuese su hija. Sin embargo, se sintió amenazado por su ambición y, temiendo que intentase robarle el puesto como director, decidió librarse el mismo de la amenaza.[5]

Misión a Darkknell

Armand: «Tengo una misión importante para ti.»
Ysanne: «¿Cómo de importante?»
Armand: «Puede ser lo que te haga hacer carrera. También puede ser el final de la carrera de muchos otros»
— Armand Isard con su hija justo antes de la misión a Darkknell [fuente]

Un año antes de la Batalla de Yavin, Armand Isard llamó a su hija a su despacho, en donde delinearon los parámetros para la siguiente misión, en el planeta Darkknell. Estaba previsto que fuese una misión imposible, y Armand era consciente de que su hija o bien volvería sin éxito o moriría, lo que aseguraba que nunca podría sustituirle. Los Agentes de la Alianza para Restaurar la República consiguieron robar un conjunto de tarjetas de datos que contenían las coordenadas de la situación exacta de lugar de construcción de la Estrella de la Muerte en Despayre, y que la transferencia entre los agentes de la Alianza debía ocurrir en Darkknell. A Ysanne se le encargó que recuperase los tarjetas de datos, capturase los agentes Rebeldes enviados a recogerlos y que descubriese al traidor que los había robado, aunque los tarjetas de datos eran por mucho la parte más importante de la misión. A Ysanne no se le permitió llevarse el equipo completo de fuerzas de Inteligencia debido a la confidencialidad de la misión, aunque su padre le permitió llevarse a su agente de mayor confianza, un hombre corpulento llamado Trabler para ayudarla.[5]

Bajo la falsa identidad de agente de Seguridad Especial de Darkknell Katya Glasc, Isard pasó las aduanas de Darkknell, dirigiéndose inmediatamente a la capital Xakrea. Sabía que los Rebeldes se habrían refugiado entre la población marginal de Xakrea, y planeó encontrarse con cualquier individuo que le proporcionase servicios de cambio de identidad. Tenía a Trabler llevándola a cada establecimiento, empezando con Emporio de Tesoros Olvidados de Arky. Una vez allí, se encontró a Hal Horn, un oficial de alto rango de la Fuerza de Seguridad de Corellia, y reclutó su ayuda en búsqueda de los Rebeldes. Horn estaba buscando a la criminal Moranda Savich, a quien Isard afirmó avistar. Ysanne acompañó al corelliano fuera del edificio, sin revelarle detalles de Savich, y guiándolo de vuelta en su aerodeslizador de alquiler. En camino, vieron a Moranda Savich hablando con Trabler; Isard le ordenó disparar a la mujer. Con Savich muerta, Horn estaba en deuda con Ysanne, aunque al principio rehusó ayudarla en la captura de los Rebeldes. Isard utilizó el reciente parte de defunción de su compañero coreliano Garm Bel Iblis afirmando que los Rebeldes que estaban buscando fueron los que le mataron y que era su deber como coreliano ayudarla a apresarles. Argumentó que Bel Iblis fue leal al Imperio, aunque en realidad el asesinato había sido ordenado por Armand Isard debido a la tendencia coreliana antiimperial.[5]

Isard visitó varios establecimientos criminales por todo Xakrea, tratando de conseguir información pertinente a la Alianza Rebelde, aunque ninguno de los encuentros resultó ser fructífero. Horn, claramente reconociendo a Ysanne y a su guardaespaldas como ciudadanos del Centro Imperial, llegó a desconfiar de ellos, y a escondidas buscó la oportunidad de dejarles y regresar a Corellia. Finalmente, en una cantina llamada Vacío Continuo, Isard averiguó que uno de los sujetos de los hologramas de los Rebeldes sospechosos había tenido algo de extremo valor que le robaron al comienzo del día. El barman devaroniano no pudo identificar al ladrón, aunque les dijo que era una mujer de pelo castaño. Sabiendo que Moranda Savich era una ladrona bien conocida, mandó a Trabler comprobar los registros policiales y hospitalarios para averiguar si habían atendido a Savich; después le mandó de vuelta a su casa de seguridad.[5]

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Ysanne Isard.

Horn había dejado de ser útil, e Isard sospechaba que por razones desconocidas le estaba ocultando la relación de Savich con el robo de los tarjetas de datos. Después de que Trabler le informase que Savich no aparecía en ningún informe policial u hospitalario, le envió a la casa de seguridad antes de que Horn llegase para tenderle una emboscada. El oficial de CorSec supo defenderse de los bruscos golpes de Trabler, y logró reducirle y quitarle su desintegrador. Horn e Isard intercambiaron varias ráfagas de disparos que fallaron por muy poco, antes de que resurgiese Trabrel. De nuevo Horn fue demasiado rápido para el matón, a quien apuñaló con una vibrohoja oculta. Con su esbirro muerto, Isard no tenía más remedio que escuchar a Horn, quien destruyó el holograma de Moranda Savich, el único medio concluyente que tenía Isard para identificarla. Horn le confirmó que fue Savich quien robó los tarjetas de datos a los Rebeldes de la cantina Vacio Continuo, y le ofreció su ayuda para seguir su rastro a cambio de su vida. Consciente de que Horn era su única oportunidad de recuperar los tarjetas de datos, accedió a su propuesta, con la condición de que Horn llevase un collar de estragulamiento. El indesmontable aparato podía cortar la circulación sanguínea y matarlo a voluntad de Isard o si ella pereciese. Horn accedió y consintió que se lo ajustase a su cuello. Con pocas pistas a seguir, Horn dedujo que en el Vacio Continuo estaba su mejor baza para localizar a Moranda Savich, ya que almacenaba licor Gralish, una de sus bebidas favoritas. Sin embargo, una vez allí no había ni rastro de ella, incluso el barman estaba desaparecido. Horn pensó que Savich lo habría mandado a otro sitio, para eliminar la posibilidad de que le pudiese conducir hasta ella. También averiguaron que actuaba con un cómplice, bien un agente Rebelde o un colega criminal suyo. En un principio, Ysanne sospechó de Seb Arkos, el dueño del Emporio de Tesoros Olvidados de Arky, como su cómplice, aunque Horn, que había tenido tratos anteriores con Arkos, le dijo que era improbable que un corredor de información se implicase en algo tan grave como la situación de Savich. Isard pensó en seguirle la pista al gerente de la cantina y escuchar cualquier historia que Savich le hubiese contado, para entonces recapitular y descubrir más pistas hasta la ladrona y su cómplice.[5]

Sin embargo, todo era una estratagema de Savich preparada para distraer a Isard, mientras la fugitiva encontraba al mejor postor para los tarjetas de datos. En medio de la investigación de los socios conocidos del barman, se percataron de varios aerodeslizadores circulando a toda velocidad por las calles de Darkknell, sospechando que estaban relacionados con una frenética persecución de los agentes Rebeldes. Isard decidió descartar su primera estrategia y regresar a su piso franco, en donde podría indagar más en los registros locales para saber que hacían los aerodeslizadores de defensa. Una vez allí, pudo confirmar que los aerodeslizadores estaban por Savich; casi justo después, Horn recibió un mensaje en su comunicador de una mujer, quien le dijo a Isard que le entregaría los ficheros de información a cambio de no menos de un millón de créditos. Savich les dijo que se reuniría con ella y el dinero por los alrededores del piso franco, en donde esperaba que Isard y las fuerzas de defensa locales pudieran pujar en una subasta o algo por el estilo. Sin embargo, Isard se infiltró en los registros locales de nuevo, enviando a toda las fuerzas de seguridad de Darkknell a un inexistente ejercicio de entrenamiento al cercano puerto espacial. Pero fueron interrumpidos por una mujer llamada Allyse Conroy ―que en realidad era Savich disfrazada― afirmando ser una vieja amiga de Horn. Cuando llegó el oficial de la Agencia de Defensa Nyroska, Savich declaró que ella era Ysanne Isard, y que Isard y Horn eran los agentes Rebeldes. Siendo Isard incapaz de proporcionar su identificación, Nyroska tomó la palabra de Savich y se los llevaron a todos al cuartel. Savich se las arregló para escapar poco después de que Ysanne mostrase su identificación, los ficheros de información llegaron a manos de Mon Mothma e Isard fracasó en su misión.[5]

Llegada al poder

Armand: «Esperaba esto algún día, lo sabes, Ysanne.»
Ysanne: «Por supuesto; soy tu hija. Estás acabado, padre, pero no temas. El legado Isard queda en muy buenas manos»
— Último cruce de palabras entre Armand e Ysanne [fuente]

La perspectiva de perder un considerable respaldo en el Centro Imperial enfureció a Isard, así que encontró una manera para echarle la culpa a su padre. A su regreso, Armand le dijo a su hija que no sería ejecutada por su fracaso. Sin embargo, en vez de responder con gratitud, lanzó un grave ataque sobre Armand, declaró que le envió a sabiendas a una misión suicida, que era miembro de la Alianza Rebelde y que había evitado que se culminase el asesinato de Garm Bel Iblis. Respaldada por miembros de la Guarda Real del Emperador, acusó a su padre de traición,[5] el Emperador lo ejecutó al cabo de una hora. [4] Se rumorea que fue la misma Ysanne la que disparó y mató a su padre aunque esta sin verificar.[1]

Casi inmediatamente, Isard tomo las riendas de Inteligencia Imperial de manos de su padre, reemplazándole como Directora. Ahora que finalmente había alcanzado el poder que ansiaba, puso todos sus esfuerzos en complacer al Emperador Palpatine, la única persona que importaba.[4] Isard gobernó por medio del cuidadoso uso del miedo, asegurándose de hacer saber a sus subordinados que si fallaban recibirían un severo castigo. Si bien esto no generó lealtad, sirvió para mantener a raya a sus subalternos.[7] Algunas veces, aunque raramente, Ysanne recompensaba las buenas actuaciones como manera de motivar a los que estaban bajo sus órdenes. Sin embargo, pocas veces conseguía mantener su ira bajo control, y cualquier ascenso concedido era frecuentemente rescindido.[8]

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Isard consultando con Palpatine en una de sus elaboradas fiestas.

Isard hizo muchas sugerencias al Emperador sobre cómo debía gobernar su Imperio más efectivamente, y él le proporcionó cualquier recurso que fuese necesario para alcanzar sus medios.[9] Una de sus propuestas, fue construir una centro presidiario que pudiese actuar como una instalación de lavado de cerebros. Quería poder capturar a miembros de la Alianza Rebelde, para lavarles el cerebro y convertirlos en agentes durmientes, y mandarlos de vuelta con sus superiores, esperando el momento adecuado para activarlos. Palpatine estaba impresionado con sus ideas, y la premió con el segundo Acorazado Estelar clase Ejecutor construido. Mientras el Ejecutor de Darth Vader había sido construido en Fondor, su gemelo se construyó en Kuat ―y fue también llamado Ejecutor para ocultar la existencia de una segunda nave. Durante años, ambos astilleros reivindicaban haber construido el famoso Ejecutor, pero Isard rebautizó a su buque kuati como Lusankya. [10] Si bien los detalles exactos de cómo lo hizo fueron por siempre desconocidos para Isard, Palpatine situó secretamente la nave bajo las profundidades de la ciudad de Coruscant, usando su poder con la Fuerza para eliminar el recuerdo de cualquier testigo. Alrededor de seis meses después de la Batalla de Yavin, Palpatine confió a Isard la localización de sus nuevas instalaciones, al mismo tiempo que el Ejecutor de Vader comenzaba a ser operacional. El primer prisionero de Isard fue el General Jan Dodonna de la Alianza Rebelde, el hombre responsable del plan para destruir la Estrella de la Muerte.[4] Dodonna fue un líder entre los prisioneros de Isard, la mayoría compañeros rebeldes pero también oficiales ineptos o enemigos personales de Isard.[11] En total, el Super Destructor Estelar alojó a millones de reclusos,[9] y a la larga sirvió bien a su propósito; la sola idea de las tenebrosas instalaciones del Lusankya infundía miedo en el corazón de muchos Rebeldes, con muchos agentes durmientes utilizados con éxito de entre las filas de la Rebelión.[12] Mucho de su tiempo estaba dedicado a tratar con la Alianza Rebelde ―Isard se los tomó mucho más en serio que Palpatine, y no consiguió hacérselo ver de igual manera.[3] Aunque Isard era temida por muchos, a la larga la mayoría obedecían sus órdenes por respeto y no simplemente por miedo.[13] Isard también era tratada como almirante por algunos, aunque no se sabe si realmente alcanzó ese rango.[14]

Mientras gran parte de su trabajo se hacía en secreto, en algunas ocasiones, el Imperio solicitaba a Ysanne realizar actuaciones más públicas. En al menos una ocasión, dio las gracias a civiles en nombre del Imperio, tales como a Garik Loran, un niño actor holovid que tuvo una actuación estelar en películas de propaganda Imperial.[7] Palpatine también la tuvo como espía de confidentes muy cercanos para estimar su lealtad en algunas de las elaboradas fiestas de Palpatine, a las cuales Ysanne asistía regularmente. En tales eventos, Isard conoció a Mara Jade, una de las Manos del Emperador. Debido a que no pudo averiguar nada sobre ella, inmediatamente la marcó como un enemigo potencial, y le cuestionó a Palpatine su lealtad. Palpatine no tenía dudas acerca de Mara Jade, y le contesto a Isard que temía más ser traicionado por ella que por Jade. Furiosa, Isard guardó un intenso rencor personal contra Jade, el cual no hizo ningún esfuerzo por ocultar.[8]

En algún momento durante la Guerra Civil Galáctica, uno de los agentes de Isard, un hombre llamado Vune Willic, intentó asesinar al Emperador Palpatine en los Juegos Galácticos en el Centro Imperial. Sus pretensiones se frustraron e Isard lo encarceló, y programó su ejecución. Resultó embarazoso que uno de sus agentes se hubiese pasado al bando de los Rebeldes, aunque consiguió quitarle importancia al final. A Willic se le suministró una dosis de suero de la verdad, e Isard tuvo una oportunidad para probar el nuevo droide interrogatorio/vigilancia YI-5. Vune Willic dio una clara confesión para HoloRed, e Isard lo mató al siguiente día.[13]

En 3 DBY, Isard visitó la base del Barón Soontir Fel, líder del Grupo 181 de Combate Imperial, que había llamado su atención desde sus comienzos. Isard había sido enviada para informar a Fel del inminente ataque a la base de los Rebeldes en Derra IV, orquestado por Vader y Mitth'raw'nuruodo. Ysanne intentó seducir a Fel, tanto sexualmente como ofreciéndole ascensos y poder. El piloto rehusó ser cautivado por estas insinuaciones, entonces Isard se limitó a declarar que había sido enviada por el Emperador para probar su lealtad. Como había superado la prueba, le hizo entrega de una oferta para volar a Derra IV, Fel aceptó, aunque para su disgusto, Isard le había marcado como otro enemigo ―algo que el propio Fel reconocía y temía. Probablemente Isard tomo parte en las operaciones en Derra IV, ya que estuvo presente en las ceremonias de condecoración que les siguieron.[15] Aunque ya no era una agente en activo, Isard se mantenía en unas condiciones físicas óptimas, soliendo entrenarse en gimnasios,[3] y sufriendo agotadores ejercicios de entrenamiento holográfico. Se la conocía por entrenarse contra los hologramas de sus enemigos, desahogando su frustración contra ellos en un entorno menos inestable.[16]

Post Endor

«Ysanne Isard, cabeza de Inteligencia Imperial, actuó como intermediaria neutral entre dos partidos. Ninguna facción se dio cuenta del verdadero objetivo de Isard hasta que fue demasiado tarde. Isard estuvo enfrentando cada partido uno contra el otro para poder resurgir de entre sus cenizas y reinar como Emperatriz»
―Documento histórico de la Nueva República.[fuente]
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Sate Pestage e Isard.

En 4 DBY, la Alianza Rebelde destruyó la segunda Estrella de la Muerte, llevándose con ella al Emperador y a Darth Vader. El Imperio quedó en estado de decadencia, y con un gran vacío de poder por la muerte de Palpatine ―uno de los huecos que muchos, incluyendo a Isard, buscaban llenar. Enfurecida con la muerte del Emperador y las celebraciones que le siguieron en el Centro Imperial, Isard desplegó sus fuerzas y arrestó a cientos de miles de civiles que celebraban la victoria de la Rebelión.[4] Despues de recuperarse del golpe inicial por la muerte de su ídolo, Isard vio como se podían usar las cosas para su provecho. El Gran Visir Sate Pestage había tomado las riendas del Imperio, aunque sus paranoias y estrés le hicieron ser un gobernante débil; Ysanne se aprovechó de esto, tomando una posición neutral entre Pestage y el Consejo Imperial Regente, que reivindicaban el poder para sí mismos. Pestage perdió el control e Isard comenzó a maniobrar tanto a él como al consejo hacía su perdición.[17] Poco después de Endor, los agentes de Isard capturaron a Mara Jade y la encarceló. Después de consultar con Pestage y de averiguar todo lo posible sobre la mujer, Ysanne decidió que era una amenaza demasiado grande para tenerla como aliada y comenzó a lavarle el cerebro para sonsacarle secretos sobre el Imperio que ella no sabía. Ysanne Isard no podía sentir la Fuerza y no le dio demasiada importancia, no siendo raro que desestimase las capacidades de Mara con la Fuerza. La Mano del Emperador uso un truco mental para liberarse de su interrogador y permitirle el acceso a un ordenador terminal. Los hombres de Isard la detectaron inmediatamente, y ella misma inició el seguimiento de Jade a través del laberíntico Palacio Imperial. Se ayudó de un especialista tecnológico llamado Tal Burren para ayudarle en el seguimiento de los movimientos de Jade. Finalmente se dieron cuenta de que Jade estaba en el despacho personal de Isard, pero para cuando ellos llegaron ya se había ido. La Mano del Emperador robó uno de los bancos de datos de alto nivel de permisos de seguridad que usó para moverse por el edificio libre de obstáculos. Jade había dejado muchas pistas falsas, mandando docenas de lanzaderas hacia varios muelles de atraque; Isard envió a sus hombres a cada uno, aunque ella misma fue en su lanzadera personal Lokvar. Al final, Jade escapó e Isard se lo tomó como algo personal. Hizo de Mara su enemiga acérrima, y se prometió encerrarla en las entrañas del Lusankya la próxima vez que se encontrasen.[8] Sus agentes persiguieron a Mara Jade hasta Kintoni, aunque tras sus andanzas eludió a Isard.[18]

Tiempo después de convertirse en consejera de Pestage, Isard descubrió el centro de clonación personal de Palpatine dentro de las profundidades del Palacio Imperial. Ella se hizo con un clon de sí misma, y destruyó el resto de cilindros de clonación Spaarti. El clon se mantuvo en animación suspendida en el Lusankya, e Isard ocultó su existencia a todo el mundo.[4] Ella pretendía usarlo para realizar tareas en las que solo confiaría en sí misma, y siempre pensó en disponer de uno. [3]

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Isard flanqueada por soldados de asalto imperiales

Durante los siguientes meses, Isard hizo quedar a Pestage como un incompetente ante sus colegas en el Consejo Regente, dándole malos consejos y minando su autoridad. De manera similar aisló al Cabal, provocando una gran discordia entre los remanentes del Imperio ―todo parte del Proyecto Ambición. Durante seis meses, la Alianza Rebelde ―ahora reformada en la Nueva República― consolidó sus fuerzas, realizando unos pocos ataques de gran escala en territorio imperial. Sin embargo, Pestage comenzó a darse cuenta de que la Nueva República se estaba haciendo más activa y tanto él como Isard dedujeron que estaban planeando algo contra el Imperio. Ysanne aconsejó a Pestage dejar un cebo para los rebeldes y sugirió el mundo de Brentaal IV para la trampa. Ella escogió este planeta porque la mayoría de los miembros del Consejo Regente tenían propiedades allí, y si todo salía como había planeado, se exasperarían por las inevitables pérdidas. El Almirante Lon Isoto ―tomado por un estúpido incompetente por casi todos sus superiores― estaba al cargo de las fuerzas imperiales en Brentaal, y Pestage concluyó que desafiar a la Nueva República con él al mando sería un suicidio. Sin embargo, Isard informó al Gran Visir que Isoto tenía el apoyo incondicional de Consejo Regente, y que un fallo por su parte sería un también un fracaso de ellos. Incapaz de resistirse ante la oportunidad potencial de socavar a sus rivales, Pestage accedió finalmente, aunque solo con la condición de que el Grupo 181 de Combate Imperial estuviese presente. Mientras tanto, Isard informó al Consejo, para su ira, de que Pestage quería mantener a Isoto en el puesto.[19]

Isard ordenó al Barón Fel, el líder de la 181º, impedir la invasión planetaria de la Nueva República, pero nada más. Cuando se enteraron de que el Almirante Isoto era el hombre encargado de defender Brentaal ―un objetivo del Almirante Ackbar durante meses― la Nueva República lanzó el ataque, dirigido por el Independencia, derrotando en las etapas preliminares a las fuerzas imperiales y tomando la base lunar de Brentaal. El Barón Fel sufrió grandes pérdidas y tras la batalla inicial, le manifestó a Isard su descontento en tener que mandar a sus hombres a la muerte. Sin embargo, Isard pudo mantener al furioso Fel bajo control; de alguna manera ella había averiguado algo de su relación con Syal Antilles, y le pinchó con la posibilidad de matar a su cuñado Wedge Antilles, el líder del Escuadrón Pícaro de la Nueva República. Fel replicó que no dudaría en matar a Antilles, aunque al haber sido claramente pillado desprevenido por el conocimiento de Isard sobre su matrimonio secreto, optó por mantener sus quejas para sí mismo. Isard mandó a Fel y a las otras fuerzas imperiales a la superficie de Brentaal en la estela de la siguiente tanda de la flota de la Nueva República.[19]

Pestage no estaba contento con la sucesión de acontecimientos, aunque Isard se las arregló para llevarle hacia su manera de pensar. Ysanne tenía a Isoto retirando a su flota para que los rebeldes pudieran establecer una base en la superficie ―una maniobra que horrorizó al Consejo Regente. Los miembros pidieron la cabeza de Isoto e intentaron convencer a Isard de que hiciese entrar en razón a Pestage y designase a un oficial competente. Al mismo tiempo, Pestage hizo a Ysanne reunirse con el Consejo para tratar de persuadirles para que dejaran de dar apoyo a Isoto. Isard manipuló ambos grupos, diciéndole a cada facción que el otro rehusaba hacer ningún cambio ―los miembros del Consejo comenzaron a plantearse un golpe de estado. Todo se estaba desarrollando de acuerdo al plan de Isard.[19]

Proyecto Ambición

« Pestage será ya mío, y después de él, el Imperio de mi maestro. Nada me detendrá…»
―Ysanne justo antes del comienzo del Proyecto Ambicion[fuente]

Con pocas horas para la batalla más grande, Soontir Fel se enfrentó a Isard mediante holograma. Fel estaba furioso por su intromisión y le acusó de traición. Aunque insultó a Isard, Fel declaró que continuaría sirviendo lealmente al Imperio. Fel sabía del plan de Isard para impresionar a los gobernantes locales; aunque ella dejase perder el mundo, evacuaría a la nobleza antes de que los rebeldes los capturasen, ganándose su favor ante sus ojos. Tras la siguiente tanda de ataques, que fue muy mal para el Imperio, Isard dio la orden de autorización para enviar una flota de evacuación a Brentaal, anulando las órdenes previas de Pestage. Colérico, el Gran Visir se enfrentó a ella, aunque como siempre, consiguió hacerle cambiar de opinión a su favor. Al final Pestage se dio cuenta de que le estaba manipulando, entonces, comenzó su plan para su deserción a la Nueva República.[19]

Isard dio personalmente la orden a Isoto para evacuar; tras de hacer manifiesta toda su inutilidad, mandó a Grania, una espía de Isard que se hacía pasar por concubina de Isoto, que lo matase.[19] La pérdida de Brentaal IV puso al Cabal al borde, y se juraron derrocar a Pestage en un futuro próximo. Mientras tanto, tanto Pestage como Soontir Fel desaparecieron ―Fel había desertado a la Nueva República y Pestage estaba escondido.[16] Isard envió agentes tras la mujer de Fel, Syal Antilles Fel, aunque no consiguieron apresarla.[20] Isard estaba dejando salir su frustración en simuladores de combate cuando se enteró que la Princesa Leia Organa y un ayudante habían sido secuestrados en Eiattu. Isard pensó que bien podían haber sido secuestrados o llevados rápidamente fuera para reunirse con Pestage. De cualquier manera, juró encontrar a Pestage y castigarle por su cobardía. Se informó que la Moff Leonia Tavira tenía a presa a Leia; Isard envió al Reckoning al planeta Axxila para recuperar tanto a Tavira como a Organa. Planeó utilizarlas como agentes durmientes contra sus enemigos después de interrogarlas, pero las cosas no salieron bien y Leia pudo escapar con ayuda del Escuadrón Pícaro. Pestage regresó de su ausencia y aunque Isard estaba segura de que se había reunido con Leia, no tenía ninguna evidencia para respaldar su acusación.[16]

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Isard hablando con el Consejo Imperial Regente

Con Pestage mostrando más y más signos de haber realizado un pacto con los Rebeldes, Isard planteó el caso ante el Consejo Regente, declarando que Pestage había cometido traición y urgía su expulsión. Cuando Pestage desapareció de nuevo, Isard le puso una orden de detención, aunque el esfuerzo fue innecesario. Leonia Tavira lo había encontrado y lo mantenía preso en el planeta Ciutric IV; Isard intentó negociar con ella por la vida de Pestabe, aunque la Moff pedía demasiado y sabiendo la situación de Pestage, Isard rehusó. Envió a varios agentes especialistas a Ciutric para recuperarlo, aunque el Cabal tenía otros planes. Ellos enviaron al Almirante Delak Krennel ―el hombre responsable por el fracaso en Axxila― y su Destructor Estelar a Ciutric. Isard estaba enfurecida, aunque sus superiores se mantuvieron firmes. No obstante le permitieron a ella viajar hasta Ciutric para supervisar el procedimiento personalmente. La primera meta de Isard tras matar a Pestage sería librar al Imperio del Cabal, cuyas intromisiones se hacían más frecuentes.[21]

Isard viajó directamente hasta el puente del Reckoning para encontrarse cara a cara con Krennel. Después de intercambiarse sutiles insultos, Isard le dijo convincentemente que desistiese, que no hiciese nada y permitiese a su gente capturar a Pestage. Ella le ofreció protegerle del Cabal, así como dinero y ascensos, si trabajaba para ella en vez de para ellos, aunque tomó la oferta del Binder, un Destructor Estelar Interdictor para dominarle finalmente. Isard regresó a Coruscant mientras Krennel dirigía otro equipo a la superficie, pero para cuando alcanzaron el lugar donde estaba Pestage, el Gran Visir ya había sido llevado rápidamente fuera por el Escuadrón Pícaro. Sin embargo, el Binder podría impedir a cualquier nave entrar en el hiperespacio y abandonar el sistema, lo que le daba a Krennel la oportunidad de alcanzar al Escuadrón Pícaro y reclamar a Pestage.[21]

En el Centro Imperial, Isard fue severamente reprendida por desobedecer órdenes; el Cabal la hizo responsable por la captura de Pestage por los Rebeldes, aunque su decisión de traerle en el Binder le ahorró su destitución. Contactó de nuevo con Krennel, esta vez mediante holograma, a pesar de habérsele ordenado no interferir en el asunto. Isard sabía que si Pestage caía en manos del Consejo Regente, les contaría sus traiciones y tendría que enfrentarse a una acusación, así que estaba desesperada por recuperarle. Le contó a Krennel sus planes para asesinar a los miembros del Consejo Regente, ofreciéndole la posición de Emperador si conseguía traerle preso a Pestage.[21]

Mientras Krennel estaba tratando con Pestage, Isard inició las últimas etapas del Proyecto Ambición, con el tribuno Challer en ser el primero en morir. Ysanne una vez más era la dueña de los hombres tirando del gatillo, aunque esta vez no hizo ningún esfuerzo por encubrir las muertes. El siguiente en morir fue Plumba, antes de saber que Krennel había conseguido encontrar a Pestage. En vez de traerlo con vida tal y como acordaron, Krennel mató a Pestage y reclamó sus propiedades; la Hegemonía Ciutric. A continuación Isard envió a Paltr Carvin, el líder en funciones del Cabal, al Lusankya; ahora el Consejo Regente estaba sin líder e Isard era Emperatriz en todo menos en el título.[21]

Reafirmando su poder

«Mi deseo es la muerte de esta Rebelión. Ahora con el Imperio en mis manos, no habrá nadie que me impida hacer mi deseo realidad.»
―Ysanne Isard[fuente]

Aunque Isard estaba en el poder, el Imperio empezaba a sucumbir ante los ataques de la Nueva República, así como la cada vez más frecuente secesión de los señores de la guerra. Ocho meses después de la Batalla de Endor, el Almirante Ackbar dirigió otra campaña que le empujó hasta el territorio Imperial, asustando a Isard hasta llevar a cientos de buques de combate a defender Coruscant y otros Mundos del Núcleo cruciales, que temía iban a ser atacados por Ackbar. En el transcurso Isard perdió la flota Negra en un desastroso fracaso en Cal-Seti; entre las naves perdidas estaba el Super Destructor Estelar Intimidador. Aunque muchos de los individuos de más alto rango del ejército espacial Imperial eran leales a Isard ―incluyendo a Gilad Pellaeon[17] y Afsheen Makati[22]—muchos buscaban derrocar a Isard y reclamar los restos del Imperio. El Comité Central de Grandes Moffs, dirigido por el Gran Moff Bertroff Hissa, proclamó a Trioculus, supuestamente el hijo del Emperador como el último Emperador. Con la pretensión de eliminar a Trioculus, Isard liberó a Zorba Desilijic Tiure de la prisión en Kip, esperando que él y Trioculus se eliminasen mutuamente en la batalla por la Princesa Leia. La Nueva República hizo un pacto con Trioculus, aunque Isard tuvo que tomar medidas para tratar con la problemática Iglesia del Lado Oscuro, cuyo líder Kadann se autoproclamó Emperador.[17] La Iglesia fue creada por Pestage, y eran los únicos ciudadanos con permiso legal para practicar su religión. En otro intento por contrarrestarles, Isard restauró la libertad religiosa en la Galaxia, haciendo perder a los Profetas el apoyo de los ciudadanos espiritualmente hambrientos. El Gran Almirante Afsheen Makati pidió permiso a Isard para ir tras Kadann y matarle; ella se lo dio y aunque mató a Kadann él mismo pereció no mucho después.[22] Los supervivientes implicados en el caso Trioculus fueron detenidos y ejecutados. Varios meses más tarde un Inquisidor llamado Jerec, ayudado por una banda de Jedi Oscuros, un Súper Destructor Estelar y un acopio de patrocinadores intentaron usurpar su poder, aunque ella logró contrarrestarles.[4] El mandato de Isard nunca fue seriamente amenazado, principalmente porque ella tenía el control de Centro Imperial, con sus cuasi invencibles defensas y la legitimidad que le ofrecían.[23]

Durante su época en el poder, Isard vistió una sencilla versión carmesí del uniforme de almirante.[1] Por su poder, así como su atractivo físico, muchos oficiales bajo sus órdenes fantasearon sobre ella, aumentando en general su obediencia.[7] En un momento durante la Guerra Civil Galáctica, Isard inició una operación de reprogamación de droides IT, con la pretensión de eliminar a los puestos más altos de la Nueva República, aunque no fructificó.[24]

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Ysanne Isard en Coruscant.

Isard se mantuvo en contacto con todos aquellos a quienes vio como una seria amenaza, incluyendo al Gran Almirante Mitth'raw'nuruodo[4] y la Mano del Emperador Lumiya.[25] Thrawn estaba en las Regiones Desconocidas ―mientras el adiestramiento de Lumiya en la Fuerza la convertía en una adversaria más digna. Ysanne estableció una política de apaciguamiento con ambos, algo a cambio por mantenerse allí. Trawn preguntó por el Barón Soontir Fel, e ideó un plan para retirarlo del servicio a la Nueva República, plan que Isard llevó a cabo rápidamente.[4] Para contentar a Lumiya, le transfirió un número de Guardias Reales Imperiales, entre ellos Carnor Jax.[25]

Isard vio crecer su clon en las entrañas del Lusankya actualizando periódicamente su memoria.[4] se aseguró de que una vez activado, el clon creería ser la auténtica Isard y de que llevase a cabo sus tareas de la misma manera que ella misma lo haría.[3] Algún tiempo tras el fracaso de Jerec, Isard fue crucial en la frustración del intento de la Nueva República de infiltrarse en Coruscant. El piloto Tycho Celchu se ofreció pilotar un caza estelar recuperado en Bakura hasta el Centro Imperial, aunque Isard descubrió la artimaña y lo envió al Lusankya. Sin embargo, Celchu logró resistir sus torturas y frustrada lo envió de vuelta a la Nueva República. Aunque no lo había convertido en agente durmiente, su estancia en las temibles "instalaciones del Lusankya" suscitó desconfianza entre las filas de la Nueva República.[17][1]

Con el Imperio relativamente estable, Isard dirigió su atención a la Alianza Rebelde. Desde siempre, su meta había sido destruir a los rebeldes, para después comenzar el restablecimiento del Imperio. El Escuadrón Pícaro que la había vencido en el pasado, había sido reformado por Wedge Antilles a mediados del 6 DBY,[1] y ella los tenía por un peligroso enemigo que requería ser eliminado.[26] Isard localizó a Kirtan Loor un agente de Inteligencia Imperial operando fuera de Corellia y lo trajo a su palacio en Coruscant. Loor tenía memoria fotográfica y era experto en muchas formas de interrogatorio y tortura. Tras encontrase con él para ayudarle a evaluar su trabajo y sus puntos débiles, Isard le dio su encargo: la destrucción del Escuadrón Pícaro. Loor era coreliano, al igual que el líder del escuadrón Wedge Antilles y uno de sus miembros, Corran Horn, quien ya se había cruzado con Loor anteriormente. Isard también consiguió infiltrar un espía en el seno del escuadrón. Erisi Dlarit era una thyferrana; como ciudadana del único planeta que producía bacta, la Nueva República la reclutó en su escuadrón por razones puramente políticas, y aunque la seguridad era férrea, consiguió proporcionar a Isard las identidades de los demás pilotos.[1]

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Ysanne Isard y Kirtan Loor, un agente de Inteligencia Imperial a quien ella ordenó destruir al Escuadrón Pícaro.

Loor consiguió seguir el rastro del escuadrón hasta Talasea, sus hombres mataron a uno de los pícaros, Lujayne Forge, e hirieron a muchos otros, pero al final fueron repelidos por las fuerzas de la Nueva República en el planeta. El agente de Inteligencia dedujo que la Nueva República pretendía tomar el planeta, el cual sería difícil recuperar para el Imperio, y que serviría como plataforma de lanzamiento para un asalto a Coruscant. Loor previó que los Pícaros atacarían en Borleias y tomó medidas para interceptarlos. El General Evir Derricote era el hombre al cargo de Borleias y con sus secretas fuerzas extra contribuyeron a aplastar a la Nueva República ante su primera tentativa de invasión. Isard sabía de las operaciones clandestinas de Derricote con biología alderaaniana y Loor se dedicó a espiarlas. Tras encontrar adecuado a Derricote para su próximo proyecto, lo llevó a Coruscant y le asigno a Loor para trabajar con él.[1]

Isard sabía que antes o después la Nueva República estaría lo suficientemente segura como para lanzar un ataque en Coruscant, y sabía que no disponía de suficientes fuerzas para defenderlo. Se resignó a perder el mundo a pesar de que gran parte del Remanente Imperial, probablemente la abandonaría si lo perdía. Sin embargo, Isard estaba determinada a que la Nueva República tuviese tanta dificultad como fuese posible después de que tomase el planeta. Tenía a Derricote empezando a trabajar en el virus Krytos, el cual solo afectaría a especies no humanas; esperaba que con ello causase discordia y animosidad entre los humanos y las demás especies de la Nueva República. También requirió que la infección fuese fácilmente saneada mediante bacta; la Nueva República quedaría en bancarrota sí tuviese que comprar el suficiente bacta para curar la enfermedad, y los no humanos se enfurecerían con la Nueva República por no curarles cuando la solución era tan fácil.[11]

Sin embargo, con las ausencias de Loor y Derricote, la Nueva República derrotó al ejército de Borleias, haciendo más inminente a Isard la pérdida de Coruscant.[1] Isard tenía a Derricote trabajando rápidamente, mientras Erisi Dlarit la mantenía al tanto de todos los movimientos del Escuadrón Pícaro. Pocos días después de la batalla en Borleias, Dlarit consiguió proporcionar información a Isard del viaje de Bror Jace hasta su hogar en Thyferra, y con unas precisas coordenadas hiperespaciales, la Directora de Inteligencia Imperial envió a un crucero Interdictor llamado el Aspid Negro oculto a la espera. Isard ordenó capturar a Jace vivo, para poder encerrarlo en el Lusankya, aunque al final tuvo que ser disparado. El hombre responsable, Mayor Wortin del Aspid Negro, fue severamente castigado; fue enviado a trabajar bajo las órdenes de Thrawn en las Regiones Desconocidas.[12]

La epidemia Krytos

«Las fuerzas Rebeldes ya tienen el control del Centro Imperial. Lo que sea que hayan encontrado, aunque no sepan la gravedad del problema, es que el Centro Imperial es un mundo contaminado, un mundo enfermo. Es un agujero negro del cual no pueden escapar. Han sido derrotados más allá de lo que puedan asimilar y por eso serán arrastrados hasta la muerte.»
―Isard le cuenta a Corran Horn sobre su virus Krytos[fuente]

Isard se frustró enseguida con el método de trabajo de Derricote, aunque ella cumplió con sus demandas de alienígenas cuando quiera que fuesen requeridas; primero demando hordas de gamorreanos y después de quarren. El periodo de incubación del virus en desarrollo era también causa de gran preocupación y a pesar de tener a Loor reprendiendo a Derricote por lento ritmo de su trabajo, el tiempo se agotaba para el desarrollo del virus. Derricote tuvo dificultades en asegurarse de que el virus fuese capaz de transmitirse por el aire, otra de los requisitos. Isard pidió a Derricote y a Loor que la cepa estuviese totalmente terminada antes de que los Rebeldes llegasen a Coruscant, que todos los implicados en el proyecto debían morir, para evitar que cayesen en manos Rebeldes; esto sirvió como incentivo para los dos hombres a trabajar duro. Isard tomó otras medidas para "motivar" a Loor. Ella saco a la luz que Loor había matado a Gil Bastra, antiguo mentor del Pícaro Corran Horn, un enemigo acérrimo de Loor. Isard esperaba que esto le daría a Horn un deseo extra de llegar a Coruscant para buscar venganza, así como mejoraría mucho más la ayuda de Loor a Derricote.[12]

Las acciones del Señor de la Guerra Zsinj, un hombre que algunos creían como una amenaza a su reinado, pero que para Isard era un estúpido, no ayudaron mucho; su ataque a las instalaciones de la Nueva República en Borleias contribuyeron a acelerar su maniobra hacia Coruscant. Con información proporcionada por Erisi Dlarit, Isard se enteró de que la Nueva República había liberado a miembros destacados del Sol Negro desde Kessel y que eran transportados hasta Coruscant, en un intento para distraer a Isard mientras el Escuadrón Pícaro se infiltraba en la superficie del planeta. Sin embargo, la Nueva República cometió un grave error: liberar al Moff Fliry Vorru, de quien esperaban que evitaría el azote de los criminales a los ciudadanos. Vorru contactó inmediatamente con Isard y se convirtió en otro de sus secuaces en Coruscant.[12]

Isard estaba muy descontenta con algunas de las especies elegidas por Derricote para el virus. Mientras para Isard tenía sentido que se tratasen en especies como los quarren y gamorreanos, Derricote también deseaba infectar a wookiees y sullustanos. Ella rechazó utilizar a los wookiees ya que eran útiles como esclavos, aunque reconsideró a la especie sullustana; Loor le dijo que trabajar en una cepa sullustana le permitiría crear una cepa bothan. Al formar pate de la Rebelión, Isard deseaba fervientemente que se infectasen por el virus.

Erisi Dlarit y sus compañeros Pícaros entraron en Coruscant poco después de la operación en Kessel y aunque Isard sabía sus falsas identidades y posiciones, no les atacó. Empezó a dejar Coruscant sin defensa, invitando aún más a la Nueva República a atacar. Con la inminente invasión en ciernes, determinó una fecha tope de dos semanas para que Derricote terminase la cepa del virus a punto para su inserción en los abastecimientos de agua.[12]

Los Pícaros avanzaron más rápido de que lo que Isard previó. El Aspid Negro, que había fracasado anteriormente en la captura de Bror Jace había desertado a la Nueva República, proporcionándole una valiosa arma: un crucero Interdictor operacional. Con la ayuda del Aspid Negro, la Nueva República atacó y tomó Coruscant, tal y como Isard había estado esperando desde siempre. Aunque el virus Krytos no era tan letal como ella requirió, una cepa más suave se inyectó en el agua de Coruscant, en donde empezó a hacer efecto. Sin embargo, en sus intentos para retirar los escudos, el Escuadrón Pícaro evaporó gran cantidad del agua de abastecimiento de Coruscant, disminuyendo aún más el efecto del virus.[12] Por su fracaso, Derricote fue encarcelado en el Lusankya.[11] Sin embargo, el verdadero premio de Isard fue la captura de Corran Horn. Erisi Dlarit consiguió dar Isard el control total del caza estelar de Horn, y le mandó directo hacia una trampa. Su escuadrón le dio por muerto, mientras Isard lo llevaba al Lusankya, Tycho Celchu, ahora el oficial al mando del Escuadrón Pícaro, fue acusado de su asesintado,[12] dándole tanto a Isard como a Dlarit más libertad de acción. El juicio de Celchu fue también una manera para Isard de meterse contra la Nueva República; cualquier trato preferencial sobre un humano podría perjudicarles, aun cuando la mayoría pensaba que Celchu era un espía reacio al Imperio, y por tanto una víctima.[11]

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Ysanne Isard contemplando Coruscant

Aunque Isard se había resignado a perder el Centro Imperial, estaba decidida a hacerle la vida imposible al nuevo consejo provisional de la Nueva República. Además de la epidemia de krytos, tenía a Kirtan Loor y a Fliry Vorru del Frente Contrainsurgencia Palpatine, como un incordio para la Nueva República. Mientras tanto, Isard fijó su residencia en el Lusankya, y comenzó a trabajar en Corran Horn. Utilizó simuladores de vuelo contra su antiguo escuadrón para tratar de destrozarle, aunque las primeras simulaciones resultaron ser inconcluyentes, sugiriendo que Horn era más adecuado para ser moldeado en agente durmiente. Isard persistió, aunque cuando los simuladores fracasaron en arruinarle, comenzó a poner en práctica métodos más convencionales de tortura. Cuando estos también fallaron, lo arrojó con el resto de prisioneros del Lusankya, aunque estaba decidida a no rendirse con el ex agente CorSec.[11] También purgó cientos de registros de la base de datos de Coruscant, para mantener intactas las identidades de muchos de su mejores espías.[27]

Isard mantuvo su engaño de estar en un planeta distante, incluso a Vorru y a Loor. Siguió en contacto regular con Loor, ya que Vorru estaba por lo normal bajo demasiada estrecha vigilancia de la Nueva República para contactarla. Vorru estaba trabajando como agente de la Nueva República ―o eso creían― y pudo proporcionar a Loor mucha información de alta confidencialidad, quien se la envió a Isard. Erisi Dlarit también mantuvo contacto con su superiora y fue ella quien informó a Isard sobre la última misión del Escuadrón Pícaro. Isard decidió no actuar, aunque Kirtan Loor, que nunca debió ver el mensaje en primer lugar, decidió pasar a la acción. Tenía a un escuadrón de Alas X haciéndose pasar por un falso Escuadrón Pícaro, escoltando un cargamento de bacta a un punto de encuentro, listo para emboscar al verdadero Escuadrón Pícaro en cuanto llegasen. Sin embargo, los cazadores fueron cazados cuando apareció Zsinj con su Súper Destructor Estelar y diezmó al falso escuadrón. No obstante, todo salió tal y como había planeado Ysanne. Ella sabía del plan de Loor y dejó infiltrar la información sobre el cargamento al Señor de la Guerra Zsinj. Ahora la Nueva República estaba bajo mínimos de bacta y lamentándose por la vida de Zsinj, mientras Loor había sido apresado con las manos en la masa por desobedecer sus órdenes.[11]

Las tornas cambiaron para peor en los días que siguieron al ataque de Zsinj. Temiendo un posible castigo de Isard, Loor desertó a la Nueva República, prometiendo proporcionarles información a cambio de inmunidad política. También descubrió que Evir Derricote y Corran Horn habían escapado de su prisión a bordo del Lusankya y envió equipos de búsqueda para encontrarlos. A Derricote se le encontró muerto, y el paradero de Horn quedó oculto para Isard. Desesperándose por eliminar al Escuadrón Pícaro, Isard mandó a Vorru atacar docenas de almacenes de bacta de Coruscant, sabiendo que los Rebeldes enviarían a los Pícaros para defenderlos. La amenaza de Loor fue eliminada cuando Diric Wessiri, uno de los muchos agentes durmientes que Isard utilizaba para monitorear el juicio de Celchu le disparó mortalmente.[11] La mujer de Diric, Iella Wessiri, se vio obligada a matar a Diric ya que Isard lo encontraba particularmente atractivo.[3]

La Guerra del Bacta

Vorru: «¿Piensas igual que yo, que la Señora Directora Isard no ve la misma realidad que nosotros? ¿No crees que es una demente?»
Dlarit: «Sí. Bastante.»
— Fliry Vorru y Erisi Dlarit hablando sobre Ysanne Isard [fuente]

Cuando Isard se enteró de que Horn había escapado, se vio obligada a actuar rápidamente. La localización secreta del Lusankya estaba comprometida, así que debía abandonar Coruscant en él ―mucho antes de lo planeado. El Lusankya emergió atravesando de golpe toneladas de ferrocemento y dejó Coruscant, matando a miles de individuos. Erisi Dlarit se fue con ella, aparentando ser arrastrada por un rayo tractor falso, aunque sus compañeros del Escuadrón Pícaro se dieron cuenta enseguida de su engaño.[11] La huida de Horn afectó muchísimo a Isard y aunque le llevó años comprenderlo, en los meses que siguieron dejó de pensar con claridad. Para Isard, la fuga de Horn hizo ser al Lusankya impuro y dejó de amarlo y apreciarlo como había hecho antes.[3] Isard unió sus fuerzas y llevó el Lusankya hasta Thyferra, en donde un golpe político de la facción Xucphra les situó a cargo de la organización del bacta, e Isard se convirtió en Oficial Operativo Principal y Cabeza de Estado del planeta ―en verdad, ella controlaba toda la exportación de bacta en la galaxia. Siendo una gobernante legítima, la Nueva República dejó de ir tras ella.[11]

Aunque la Nueva República prohibió perseguir a Ysanne Isard los Pícaros aún seguían desesperados por vengarse de ella. Renunciaron a sus cargos en la Nueva República y formaron una banda de piratas determinados a matarla, aunque esto no despertó una gran preocupación en Isard. A pesar de las constantes advertencias de Fliry Vorru ―quien ahora desempeñaba una función similar a Kirtan Loor― Isard encontró sus pretensiones irrisorias y les prestó poca atención. Algo que le preocupó no obstante, fue el hecho de que hordas de sus espías habían sido capturados en Coruscant por la Nueva República como resultado de su vuelo a Thyferra. Aunque había muerto, Kirtan Loor había conseguido proporcionar a la Nueva República muchísima información delicada, de consecuencias catastróficas para Isard. Ysanne puso a Erisi Dlarit al mando de su recién formada Cuerpos Thyferranos de Defensa Civil, la cual trataría con la amenaza terrorista de Ashern, ya que el ejército de Isard no era el de antes. Si bien tuvo un gran apoyo cuando tenía el control de Coruscant, muchas naves la abandonaron después de la Primera Batalla de Coruscant, y buscó apoyos en unas pocas naves y buques leales prestados de otros señores de la guerra. El Lusankya ―con el cual Isard ya no quería hacer nada― Avaricia, Virulencia, y el Corruptor, era todo lo que le quedaba de lo que fue una vez su gloriosa armada.[10]

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Isard

Aunque Isard los menospreció a todos, el antiguo grupo de Pícaros de Wedge Antilles estaba realizando un buen trabajo en el hostigamiento al transporte de bacta, secuestrando varios cargueros y dejando su carga sobre los necesitados planetas antes de devolver las fragatas de vuelta a Thyferra ―para que pudieran ser recargadas y asaltadas de nuevo. Mientras Vorru aseguraba que las pérdidas eran mínimas, el orgullo de Isard estaba en peligro, y con cada éxito en los asaltos montados por Antilles, ella perdía más respeto y prestigio. Mucho antes de que Isard los temiese, ella sería el hazmereír del Imperio por permitir que una docena de viejos cazas estelares le robaran repetidamente. No obstante, Vorru apareció con un plan para responder y aislar a los Pícaros: cualquier mundo que aceptase bacta robado por Antilles tendría que pagar por él a Isard, y se cortarían los suministros a mundos aleatorios. Esto causaría gran enfado y animosidad en el Escuadrón Pícaro, y Vorru esperaba que les causase remordimientos. El juicio de Isard, nublado por su deseo de venganza, buscó una aproximación más directa, pero Vorru le persuadió para dejar a los clientes de los envíos de bacta proporcionar su propia protección, con sus Destructores Estelares escoltándoles parte del trayecto.[10]

Durante las siguientes semanas, Isard obtuvo su primera victoria en la Guerra del Bacta, aunque no había nadie a quien hubiese sancionado realmente. El Capitán Ait Convarion del Corruptor había dejado un cargamento entero sin protección siguiendo a varias fragatas que se habían quedado por decisión propia. Siguiendo a las naves por el hiperespacio, el Corruptor encontró a la última de las fragatas a punto de saltar al hiperespacio, con el Escuadrón Pícaro y sus aliados Twi'lek también presentes. El Corruptor destruyó gran parte del escuadrón Chir'daki y también derribó a uno de los Pícaros, Riv Shiel. Isard junto con Vorru fue hasta el puente del Corruptor para felicitar personalmente a Convarion y también para reprenderle por desobedecer sus órdenes. Ella reconoció que mostró una considerable iniciativa, aunque Isard estaba enfadada por el engaño de Convarion en su informe de sucesos. Como una manera para probar su temple, le pidió si estaría dispuesto a ejecutar a las familias de la tripulación de las fragatas que habían huido. Él aceptó con reticencias, aunque Isard le informó que ella ya había tratado con las familias de la tripulación. También ordenó a Convarion tratar con aquellos planetas demasiado pobres para permitirse el bacta que Antilles les había entregado.[10]

Pérdida del Lusankya

«Un mes. Antilles tiene un mes de vida. Entonces, una vez sea eliminado, el Imperio volverá a resurgir de nuevo y se restablecerá el orden natural de las cosas.»
―Los planes de Isard para el Imperio[fuente]

Las cosas fueron a peor con la Batalla del Cementerio cuando Isard perdió el Corruptor a manos del Escuadrón Pícaro y de un misterioso buque de guerra que se les había unido. Además, un Crucero Interdictor prestado llamado Conglomerador se había retirado de su flota ya que su Almirante Superior Teradoc decidió que no podía confiarle más sus buques. Isard se puso furiosa y esto le hizo quedar como la más incompetente entre sus colegas y rivales. Responsabilizó a Erisi Dlarit y a su Guardia Local Thyferrana, ya que habían sido encomendados con la tarea de defender las dos naves. Isard reprendió a Dlarit, y esta le respondió descaradamente y comenzaron a pasar pensamientos de ejecución por la mente de Isard. No obstante, Fliry Vorru intervino y consiguió exculpar a Dlarit. Además expuso un plan para menguar la efectividad de los Pícaros: introducir abundante bacta en el mercado. Su razonamiento, era que así, los Pícaros no tendrían manera de autofinanciarse y podrían ser apresados. Sin embargo, Isard estaba cansada de proyectos sutiles y de estratagemas políticas y pidió la cabeza de Antilles. Tenía a Vorru concentrando todos sus esfuerzos en encontrar a la base de operaciones de los Pícaros y ordenó otra matanza de pueblos incapaces de pagar por el bacta robado que se les había concedido.[10]

Isard perdió otra nave no mucho después. El Capitán Sair Yonka del Avaricia envió un holomensaje, informándole que dejaba de prestarle sus servicios y que se independizaba. Yonka mencionó cada fallo de Isard y esta se lo tomó de manera personal, ordenando la exterminación de todos los miembros de su familia, su amante y la familia de esta. La pérdida del Avaricia puso a Isard en una situación muy delicada, ya que solo disponía de un Destructor Estelar para realizar tareas de escolta, asumiendo que no tomaría el Lusankya para salir de su órbita y dejar Thyferra sin defensas. Isard necesitaba desesperadamente encontrar la base de Antilles, así que le provocó para forzarle a un precipitado ataque: anunció públicamente el sacrificio de alrededor de un millón de trabajadores vratix en Thyferra. Continuaría matando dos mil por día hasta que no quedasen vatrix prescindibles para cosechar bacta, o hasta que Antilles interviniese.[10] Isard averiguó enseguida la localización exacta de la base de Antilles ―Yag prime, una supuestamente deshabitada estación espacial sobre Yag'Dhul― gracias a los esfuerzos de sus espías, Melina Carniss, que estaba trabajando para Talon Karrde, uno de los aliados de Antilles. Isard preparó el Virulencia y el Lusankya para ir allí y eliminar su amenaza de una vez por todas, aunque el Capitán Joak Drysso del Lusankya no se fiaba de esta táctica. Temía que dejar Thyferra sin defensa traería problemas y era consciente de que los Ala-X eran naves hiperespaciales muy eficaces. Isard desoyó sus preocupaciones al no estar dispuesta a dejar pasar la oportunidad de librarse de los Pícaros de una vez. Todo lo que quedaba de la flota de Isard fue a Yag'Dhul, mientras ella se quedó atrás en Thyferra .[10]

No obstante, antes de su partida, mandó también a su clon, el cual ya estaba totalmente desarrollado, con la misión de dispersar a los prisioneros del Lusankya. Era una tarea que Isard no le hubiera confiado a nadie excepto a sí misma, por eso su clon, que creía ser la verdadera Isard fue la elección perfecta. Isard tenía previsto deshacerse de su clon en cuanto finalizase su trabajo.[3]

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Ysanne Isard, ex agente Imperial

Los Pícaros estaban esperando el ataque de Isard, de hecho habían permitido que Carniss averiguase la situación de su base, a sabiendas de que era una espía. Con la llegada del Lusankya y del Virulencia el Escuadrón Pícaro abandonó el sistema Yag'Dhul, se da por hecho que para ir a Thyferra. En la debacle que sobrevino, Joak Drysso fue superado en astucia y al parecer en número por el contrabandista Booster Terrik, y se vio obligado a sacrificar el Virulencia para poder regresar y defender Thyferra. Sin embargo, cuando llegó no encontró signos de ataque ―Isard y los suyos habían sido engañados de nuevo. Justo después de que el Lusankya volviese del hiperespacio, llegó el Avaricia de Sair Yonka, ahora renombrado a Libertad, junto con los Pícaros y su buque de guerra alderaaniano. El Lusankya estaba conteniendo la batalla por si solo, aunque cuando llegó el Virulencia, recuperado y tripulado por personal de la Nueva República, la situación dio un vuelco radical. El Lusankya se rindió e Isard perdió todas sus riquezas. Sin embargo, aún se sirvió de un último recurso, Isard envió su lanzadera personal al espacio, y después de desafiarles vía comunicador, hizo creer a los Pícaros que se encontraba a bordo e iniciaron su persecución. Tycho Celchu abrió fuego y derribó la nave.[10] La Nueva República dio por hecho que Isard había muerto, lo que le vino muy bien a ella para poder cuantificar sus pérdidas y mantenerse oculta. Al haber tenido que concentrarse en defenderse de Antilles no pudo finiquitar a su clon tal y como tenía previsto tras acabar su trabajo, y por tanto sobrevivió y también se escondió.[3]

Isard estaba sorprendida de que nadie de la Nueva República se cuestionase su fallecimiento; asumieron que estaba en la lanzadera y no prosiguieron con la investigación.[3] Durante los siguientes años, la única persona que especuló con la posibilidad de que siguiese con vida fue el piloto del Escuadrón Espectro Garik Loran, pero no hizo ninguna investigación.[28] Aproximadamente dos meses después de su supuesta muerte,[9] Isard consiguió llegar a una base Imperial bajo las órdenes de un General llamado Arnothian, a quien ella mató y remplazo en el cargo. La instalación albergaba dos escuadrones de Defensores TIE/D, dirigidos por Broak Vessery: Escuadrón Invasor y Escuadrón Desconocido. Mientras Isard era consciente de que podía lanzar una campaña de terror en la Nueva República, prefirió no hacerlo para esperar el momento oportuno y meditar los errores del pasado. Finalmente, Isard superó el trauma por la fuga de Corran Horn del Lusankya, y consiguió sentarse a pensar fríamente sin desorientarse por el ansia de venganza.[3] Tras varios meses oculta, Isard se enteró de que Palpatine había regresado en forma de clon; y contactó con ella demandándole su lealtad. Temiendo ser castigada por la pérdida de Coruscant, juró recuperar el Lusankya, que había sido reparado para uso de la Nueva República.[4]

Reaparición

Isard: «Es curioso que no nos hayamos conocido antes, tú y yo, habiendo sigo enemigos durante tanto tiempo. Te esperaba más alto.»
Antilles: «Yo te esperaba muerta.»
— Ysanne Isard y Wedge Antilles conociéndose personalmente [fuente]

Cuando Thrawn regresó de las Regiones Desconocidas y por su propia iniciativa lanzó una campaña, Isard decidió no intervenir. Fue entonces cuando se dio cuenta de que el Imperio que mantuvo con tanta estima estaba muerto, y mejor que meterse en más batallas, se limitó simplemente a observar como casi colapsa la Nueva República. En la derrota de Thrawn durante la Batalla de Bilbringi, el clon de Isard reapareció junto con su aliado Delak Krennel en la Hegemonía Ciutric. El clon pasó toda la crisis de Thrawn congregando a los prisioneros del Lusankya, y reteniéndoles en Ciutric IV. Tras la muerte de Thrawn, la Nueva República dirigió su atención hacia la siempre creciente cantidad de antiguos señores de la guerra Imperiales y decidió hacer de Krennel su primer objetivo. Isard echaba de menos no ser la protagonista y urdió un plan para arrebatar de nuevo su bien amado Lusankya[3] y así poder apaciguar a Palpatine.[17]

El primer objetivo de la Nueva República en la Hegemonía Ciutric fue el planeta Liinade III; Isard tenía construidos un laboratorio y un centro de investigación de tecnología punta, remotamente escondidos en sus montañas. Dentro de las instalaciones, desarrolló proyectos de construcción de una superarma similar a la Estrella de la Muerte, llamada Estación Púlsar. Tal y como ella esperaba, la Nueva República encontró la base, y acusó a Krennel y al clon de Isard de construir la superarma. El señor de la guerra acusó a la Jefa de Estado Mon Mothma de la construcción de todas las instalaciones, lo que aún sembró más confusión y discordia entre los enemigos de Isard. Incluyendo en el lugar donde se suponía que se iba a construir la superarma Distna. El clon había urdido una trampa para el Escuadrón Pícaro, y necesitaba asegurarse de que fuesen hacia ella.[3]

La Isard original, envió a Vessery y a sus hombres a Distna para rescatar a los Pícaros que habían sido emboscados por un enjambre de TIEs y los trajo de vuelta a la base oculta. Para cualquier observador externo parecía que los dos bandos se hubiesen destruido mutuamente, dando definitivamente por muertos a los Pícaros. De vuelta en la base, Isard conoció personalmente a Wedge Antilles, ofreciéndole ayudar a la Nueva República a derrocar a Krennel a cambio de su libertad. En realidad, Isard buscaba una manera para recuperar su poder una vez más, con la esperanza de recobrar el Lusankya; también pretendía matar a su clon. Antilles aceptó su petición de paz como sincera y accedió a mantener en oculto en secreto a su escuadrón y unirse a Krennel. Contactarían con el Almirante Ackbar, eliminando los efectivos de Krennel desde dentro para dar a Ackbar una oportunidad para atacar la Hegemonía. Isard estaba de nuevo en una posición de poder.[3]

Siendo imperioso que ni la Nueva República ni Krennel se enterasen de que los Pícaros estaban sanos y salvos, Isard bloqueó cualquier intento de comunicación por su parte, aunque Corran Horn intentó desafiarla muchas veces. Los Pícaros iniciaron su entrenamiento pilotando Defensores TIE, y Vessery quedó muy impresionado con su talento. Isard interpeló a Corran Horn mientras estaba trabajando en el hologimnasio, explicándole que sus intentos para recibir mensajes de su esposa eran inútiles, y que ella se encargaría de interceptarlos todos. Horn provocó a Isard echándole en cara que nunca había amado a nadie, y ella le contestó mencionando el tiempo que pasó con su padre en Darkknell.[3]

La introducción del Escuadrón Pícaro a Ciutric transcurrió sin incidentes, haciéndose pasar por el Escuadrón Réquiem dirigidos por el Coronel Antar Roat; se ofrecieron para unirse a la flota de Krennel. El señor de la guerra aceptó y se envió información sobre sus defensas al Almirante Ackbar y donde era mejor para atacar. Se suponía que Isard y sus Defensores TIE estaban para ayudar a la Nueva República en su ataque, aunque Isard no tenía intención de hacer eso. Ella informó a Krennel de que Ackbar se dirigía a atacar su Hegemonía, lo que significaba que debía defender Ciutric. Ella y Vessery se prepararon para viajar a Bilbringi ―con el Lusankya de su lado y si todo iba bien, Coruscant estaría listo para ser tomado.[3]

Usando la fragata Veloz y un conjunto de códigos proporcionados por sus espías en la Nueva República, Isard abordó el Lusankya en los astilleros de Bilbringi y envió a su tripulación al puente para tomar el control de la nave. Ella misma se dirigió a su sala personal de mando, manteniéndose en contacto con el Capitán Wintle mientras iba. Su tripulación no podía manejar la nave desde el puente, ya que toda la energía se había transferido al puente auxiliar. Se fueron hasta allí e Isard por unos momentos se convirtió una vez más en alguien a quien temer. Sin embargo, resultó que Horn había conseguido enviar un mensaje desde la base, en donde le contaba a su mujer Mirax toda la situación, así como también a su amiga Iella Wessiri. Iella, Mirax y su padre Booster Terrik no confiaban en Isard, y empezaron a pensar en posibles planes de contingencia en caso de que Isard traicionara a la Nueva República. Iella Wessiri estaba esperándola en el Lusankya. La detuvo a quemarropa y le dijo que tenía a su gente en el puente auxiliar. Desesperada Isard utilizó el sistema de comunicación interno para ofrecer a cada uno de ellos veinticinco millones de créditos imperiales para entregarles la nave a sus hombres, pero se negaron. Isard sabía que la Nueva República nunca la sometería a un juicio ya que sabía muchos secretos secreta de la jerarquía del gobierno, y desafió a Wessiri, diciéndole que acabase de una vez y que la matase.[3]

LucyAgainstTheDiamondsInTheSky.JPG

El Lusankya, la llave del éxito de Isard es destruido mucho después de su fallecimiento

Cuando Wessiri amenazó con encerrarla en alguna sección del Súper Destructor dirigido únicamente por droides, la que una vez fuese Directora de Inteligencia Imperial entró en pánico. Arremetió contra Wessiri, quien le disparó en el estómago. Mientras agonizaba tendida fue consciente de que había fallado al Emperador y se resigno a su destino.[3]

Legado

«Después de pensarlo, he llegado a la conclusión de que seguir sirviéndole sería consentir y dar apoyo a una maldad que parecería insignificante cuando se juntase con el Emperador, Darth Vader y el Príncipe Xizor. Sin embargo, dudo sinceramente de que los miles de millones de víctimas que han sufrido por su culpa, fuesen tan optimistas con usted.»
―Sair Yonka a Isard vía holograma[fuente]

En la batalla de Ciutric, Ackbar consiguió vencer estratégicamente a Krennel, y el señor de la guerra murió en la destrucción de su nave insignia. El clon de Isard intentó utilizar la misma táctica de Isard para engañar al Emperador Palpatine en Thyferra, haciendo ver que huyó en una lanzadera controlada remotamente. El clon no había vivido la guerra del Bacta, así que no sabía que ya se había usado ese truco. Wedge Antilles dedujo la situación del clon y junto con Gavin Darklighter, Tycho Celchu y Myn Donos mataron al clon y destruyeron la lanzadera. Horn pudo liberar a los prisioneros del Lusankya y Jan Dodonna continuó sirviendo como consejero militar de la Nueva República.[3]

Al final, la gente consideró a Ysanne no mejor que al Emperador, Darth Vader y Exar Kun, debido al número de atrocidades que compartían con ella.[29] Se estima que bajo sus órdenes murieron millones de personas, así como los miles de individuos que pasaron sus años a bordo del Lusankya.[9] Todavía siguió apareciendo en las pesadillas de Mara Jade durante más de una década después de su encuentro.[30] El Lusankya de Isard pasó a formar parte de la flota de la Nueva República, y Wedge Antilles sirvió en él como comandante durante una década, luchando en la Segunda Batalla de Phaeda, hasta que fue destruido durante la Batalla de Borelias en la Guerra Yuuzhan Vong.[17]

Personalidad y rasgos

«Tú no te enamoras de alguien como el Emperador por su manera de reír o por los lindos hoyuelos que tiene. Tú le amas porque te sientes identificada con él. Quieres lo que él quiere, poder; y esa ansía por el poder no se va así como así. Solo por la manera en como nos has traído y retenido aquí demuestra tu necesidad de control. Tú quieres algo y todo lo demás está por debajo.»
―Corran Horn a Ysanne Isard[fuente]

La personalidad y los rasgos de Ysanne Isard se suelen comparar con sus desparejados ojos. Ella podía ser glacialmente fría, cruel y sin corazón, pero también era propensa a enfurecerse con ataques de ira. Estos rasgos se manifestaban en diferentes momentos durante sus acciones.[10] Incluso como agente de campo, Isard fue ambiciosa, calculadora y despiadada.[5] Dirigió el Imperio sin llevar oficialmente el título, y tenía un profundo deseo de dominar las cosas, una debilidad que contribuyó a su derrota en la Guerra del Bacta.[10] Todo el complejo presidiario del Lusankya estaba delineado para controlar a los prisioneros y utilizarlos como herramientas para hundir a la Rebelión,[11] aunque muchos observaron que si bien tenía talento para dirigir las caídas de sus opositores políticos, cuando tenía que utilizar la artillería pesada y ocuparse de ellos de un modo más directo, lo hacía más que torpemente. [10]

IsardHead.jpg

Ysanne Isard, Directora de Inteligencia Imperial

Desde que entró en Inteligencia Imperial hasta su muerte, Isard mantuvo su implacable ansia por el poder. Conspiró contra su propio padre en aras de ocupar su puesto de Director,[5] y fue la única persona que nunca traicionó o usurpó poder del Emperador, quien vio en ella al que traería el orden a la Galaxia. Isard declaró que todo lo que hizo fue para el benefició y supervivencia del Imperio, aunque raramente pensó en otro a parte de ella misma cuando tomaba una decisión.[3] Tras la catástrofe de Endor, Ysanne no mostró ningún rastro de lealtad hacía los nuevos líderes del Imperio, todo lo contrario, comenzó a idear un plan de cómo librarse de ellos.[17] Después de la pérdida de Coruscant, Isard encontró otro planeta influyente para gobernar,[10] e incluso después de su supuesta muerte encontró difícil estar virtualmente sin poder.[3] Incluso cuando no disponía de ningún mínimo poder, le gustaba estar un paso por encima de sus enemigos; en las secuelas de la Batalla de Coruscant, le encantó saber que la Nueva República estaba buscando de arriba abajo de la Galaxia para encontrarla, mientras estaba escondida justo debajo de sus narices.[11]

Durante su vida mostró un absoluto desprecio por las vidas de los demás, siendo común que matase a cientos para enviar un mensaje a alguien; Isard fue responsable a última instancia de la muerte de miles de individuos.[10] Como castigo, mató de hambre al pueblo de Toprawa, un planeta que ayudó a los Rebeldes en la destrucción de la primera Estrella de la Muerte. Muchos toprawanos murieron durante estos “rituales”, por medio de los cuales, Isard les hizo suplicar por comida y honrar la memoria del Emperador.[1] Al sacar al Lusankya de debajo de la multitud de rascacielos, mató a miles de miles de personas,[11][10] muchos de ellos Imperiales.[7] En Thyferra, masacró a miles de Rebeldes ashern, y hubiera seguido matando el millón sobrante de vratix para que Wedge Antilles se sintiese apurado para atacarla.[10] Isard solía matar a su propia gente, incluso simplemente por actuar por debajo de sus expectativas.[11] Sus severos métodos de castigo a los traidores, incluían matar a todos sus familiares,[10] un castigo utilizado por Darth Vader antes de su muerte.[12] Encomendaba a sus subalternos en los que no confiaba mucho realizar estas ejecuciones, para probar su coraje.[10] En concreto durante su juventud, Isard tenía un temperamento explosivo,[5] y solía tener una especie de sed de sangre que solo se satisfacía con la matanza en masa de sus enemigos. Cuando montaba en cólera, Isard ejecutaba de inmediato incluso a sus mejores oficiales por siquiera atreverse a discrepar o discutir con ella.[10] Además, cualquier rastro de insubordinación que sintiese lo castigaba con la muerte.[13]

Isard tenía un considerable orgullo,[10] y odiaba quedar mal delante de sus superiores,[5] aliados, competidores o enemigos.[10] Después de su fracaso en Darkknell, Isard no pudo regresar a Coruscant y dar la cara, así que en vez de eso se montó una evidencia para relacionar a su padre con la Alianza rebelde, y le acusó de enviarla a una misión suicida.[5] Durante la Guerra del Bacta, cuando Isard solicitó tantos cargueros como pudiese conseguir, le dolió tener que ir detrás de Teradoc y suplicarle por su servicio en una de sus naves. Toda la guerra con Antilles y su gente le agravó duramente, ya que se imaginaba a toda la Galaxia riéndose de ella y burlándose por haber sido incapaz de hacer frente a un ejército de no más de treinta individuos.[10]

A lo largo de su carrera, resurgieron continuamente rumores acerca de su relación con el Emperador Palpatine, aunque como en mucho de su vida personal, los agentes de la Nueva República no pudieron encontrar pruebas fehacientes. Cuando Corran Horn le preguntó sobre su relación con Palpatine, ella no lo negó, y le dijo que encontraba su poder y riqueza difíciles de resistir.[3] Isard suponía que su amor a Palpatine era correspondido, aunque el Emperador siempre temió su traición para derrocarlo.[8] Horn percibió muchas similitudes entre Isard y Palpatine, a saber, su ansia por el poder.[3]

Talentos y habilidades

Isard fue una experta interrogadora, se servía de una gran variedad de métodos para obtener la información que buscaba. Durante el interrogatorio de Vune Willic, utilizó un droide de vigilancia/interrogador YI-5 para mejor resultado. Los droides estaban equipados con un diverso equipamiento de tortura, aunque Isard siempre supervisaba los procedimientos y prefería tomar parte activa en sonsacar información a la gente. Normalmente era capaz de conseguir una confesión detallada en un día; lo que permitía a Inteligencia Imperial utilizar a cualquiera como cabeza de turco de cara a la galería para cualquier asunto, mientras que trataban con los verdaderos conspiradores de puertas adentro. Isard también era conocida por usar varios sueros de la verdad en sus interrogatorios.[13] Cuando no buscaba algo en concreto o una confesión, sino información en general de un prisionero, Isard era capaz de sonsacar todo tipo de recuerdos y de información personal y privada.[3] Luego usaría esta información contra el prisionero, provocando y burlándose de sus errores y malos recuerdos.[11]

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Ysanne Isard en un simulador

En sus instalaciones del Lusankya, Isard sometió a sus prisioneros a todo tipo de traumas mentales, enfrentándoles contra sus amigos y seres queridos en simuladores; también encontró la manera de mantener a los prisioneros a raya, castigando a todo un grupo en concreto si uno de ellos se pasaba de la raya. A Jan Dodonna, le disuadió amenazándole con castigar duramente a los prisioneros Rebeldes si se fugaba.[11] También utilizaba collares de estrangulamiento para controlar a los aliados de cuya lealtad no estaba segura.[5]

Así como interrogar,[13] Isard estaba adiestrada en multitud de campos y destrezas de espia; era una experta hacker informática,[5] en el manejo del arma láser[16] y en el combate sin armas.[21] Durante sus andanzas en Darkknell, entrar ilegalmente en el sistema de gobierno planetario y redireccionar una unidad entera de policía para que no pusieran en su camino.[5] Sin embargo, el talento de Isard con la informática no se desarrolló tanto como hubiese podido, ya que solía descansar en el talento de sus subordinados para realizar tareas relacionadas con la desencriptación.[8] Isard se mantuvo siempre buenas condiciones físicas, incluso después de dejar de ser un agente de campo operativo.[3] Para amainar su ira o su frustración en cualquier momento, se iba simuladores de láser,[16] trabajaba en hologimnasios,[3] o practicaba combate sin armas con un droide de prácticas.[21] Una prueba de su destreza es que difícilmente fallaba en los simuladores.[16] También tenía conocimiento en lenguas, hablando básico, huttés, durés, mon calamariano,[26] geonosiano, rybés y twi'leki.[13]

Isard era experta en hacer que sus subalternos hicieran lo que quisiera. Durante la época del Emperador, ofrecía suficientes ascensos como para comprar la cooperación de alguien,[8] aunque después de Endor Isard tuvo que recurrir a ofrecer a la gente una posición en el Imperio, a veces incluso como Emperador.[21] No estaba en la cima por usar su atractivo para seducir, aunque solía programarlo en su agenda.[15] Isard también hacía uso de las rencillas o del odio de por vida que había entre individuos y otros medios de motivación, con la esperanza de tener a su gente más concentrada.[12] Ysanne Isard encomendaba frecuentemente tareas desagradables, como matar a un miembro familiar,[13] ejecutar a las familias de los traidores, o arrasar planetas indefensos que se había opuesto a su mandato, como medio para probar su lealtad y dedicación a la causa Imperial.[10]

Detrás de las cámaras

Ysanne Isard fue creada por el autor Michael A. Stackpole de novelas X-Wing en 1996, apareciendo por primera vez en X-wing: Rogue Squadron. Con el desarrollo de las series, Isard pasó a ser un personaje principal, aunque ninguno de los libros muestra escenas escritas desde su punto de vista. Después de la aparente muerte de Isard en X-wing: The Bacta War, comenzó a aparecer en los cómics de Stackpole Roque Squadron, situados en años anteriores a las novelas. En las series de cómic, Isard desempeña un papel más prominente, y se muestran sus pensamientos, si bien en los libros permanecen ocultos. En el final de las series X-wing Rogue Squadron: Mandatory Retirement se revela que Isard tiene un clon, el cual, aparece también en la última novela X-Wing, Isard's Revenge en 1999. El mismo año, Isard apareció en una breve historia escrita colaborativamente por Stackpole y Timothy Zahn; desde entonces, su única aparición ha sido en un cameo en Evasive Action: Prey de Paul Ens. Por tanto todas las apariciones de Ysanne Isard son virtualmente en obras de Michael A. Stackpole.

Apariciones

Fuentes

Notas y referencias

  1. 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 1,11 1,12 X-wing: Rogue Squadron
  2. 2,0 2,1 Nota: Leland Chee ha confirmado que era 12 años mayor en Evasive Action: Prey, lo que hace 30 ABY su año de nacimiento.
  3. 3,00 3,01 3,02 3,03 3,04 3,05 3,06 3,07 3,08 3,09 3,10 3,11 3,12 3,13 3,14 3,15 3,16 3,17 3,18 3,19 3,20 3,21 3,22 3,23 3,24 3,25 3,26 3,27 X-wing: Isard's Revenge
  4. 4,00 4,01 4,02 4,03 4,04 4,05 4,06 4,07 4,08 4,09 4,10 4,11 4,12 4,13 4,14 4,15 4,16 4,17 4,18 4,19 The New Essential Guide to Characters
  5. 5,00 5,01 5,02 5,03 5,04 5,05 5,06 5,07 5,08 5,09 5,10 5,11 5,12 5,13 5,14 5,15 5,16 5,17 5,18 5,19 Interlude at Darkknell
  6. 6,0 6,1 Evasive Action: Prey
  7. 7,0 7,1 7,2 7,3 X-wing: Wraith Squadron
  8. 8,0 8,1 8,2 8,3 8,4 8,5 Mara Jade: By the Emperor's Hand
  9. 9,0 9,1 9,2 9,3 The Official Star Wars Fact File 110
  10. 10,00 10,01 10,02 10,03 10,04 10,05 10,06 10,07 10,08 10,09 10,10 10,11 10,12 10,13 10,14 10,15 10,16 10,17 10,18 10,19 10,20 10,21 10,22 X-wing: The Bacta War
  11. 11,00 11,01 11,02 11,03 11,04 11,05 11,06 11,07 11,08 11,09 11,10 11,11 11,12 11,13 11,14 11,15 X-wing: The Krytos Trap
  12. 12,0 12,1 12,2 12,3 12,4 12,5 12,6 12,7 12,8 X-wing: Wedge's Gamble
  13. 13,0 13,1 13,2 13,3 13,4 13,5 13,6 Coruscant: Center of the Empire
  14. Red Sky, Blue Flame
  15. 15,0 15,1 X-wing Rogue Squadron 25: The Making of Baron Fel
  16. 16,0 16,1 16,2 16,3 16,4 16,5 X-wing Rogue Squadron: Masquerade
  17. 17,0 17,1 17,2 17,3 17,4 17,5 17,6 The New Essential Chronology
  18. Mara Jade: A Night on the Town
  19. 19,0 19,1 19,2 19,3 19,4 X-wing Rogue Squadron: In the Empire's Service
  20. Vision of the Future
  21. 21,0 21,1 21,2 21,3 21,4 21,5 21,6 21,7 21,8 X-wing Rogue Squadron: Mandatory Retirement
  22. 22,0 22,1 Who's Who: Imperial Grand Admirals
  23. Databank title.png Ysanne Isard en el Databank (contenido actualmente obsoleto; links de los backups 1 2 en Archive.org)
  24. A Forest Apart
  25. 25,0 25,1 Evil Never Dies: The Sith Dynasties
  26. 26,0 26,1 Rebellion Era Sourcebook
  27. Dark Tide II: Ruin
  28. X-wing: Solo Command
  29. I, Jedi
  30. Star Wars: Union
  31. Star Wars Legacy 0
  32. Heir to the Empire
 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.

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