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Tsavong Lah

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Este artículo trata sobre un tema incluido en las Leyendas.El tema de este artículo aparece en la era de la Nueva Orden Jedi.Este es un artículo destacado de Star Wars Wiki en español.
«¡Déme una batalla decisiva, Supremo! ¡Que la sangre de los infieles llene los espacios entre las estrellas!»
―Tsavong Lah[fuente]

Tsavong Lah era el fanático Maestro de Guerra de los yuuzhan vong durante la Guerra Yuuzhan Vong. Un guerrero consumado, él era la personificación de su casta, sobre la que tenía jurisdicción sólo superada por la del Supremo Soberano. Él sucedió a su padre como Maestro de Guerra para la invasión, aunque entró a la Galaxia un poco más tarde que las fuerzas de avanzada. Sin embargo, esto no le impidió manipular eventos entre bastidores, arreglando la destrucción de Ithor y la caída de gracia del Dominio Shai rival, al igual que supervisando varias victorias clave, antes de finalmente emerger en el 26 DBY como el arquitecto de la Caída de Duro. Lah se volvió infame entre los miembros de su propia especie y los ciudadanos de la Nueva República por su vendetta contra los Jedi; después de una derrota a manos de Jacen Solo, el Maestro de guerra exigió la rendición de todos los sensibles a la Fuerza a los yuuzhan vong, ocasionando una persecución a gran escala contra la Nueva Orden Jedi. Indirectamente, él contribuyó a los comienzos de la herejía Jeedai, un movimiento clandestino entre los Avergonzados, que Lah no tuvo éxito en erradicar en Yavin 4.

Pronto lo consumió la obsesión de capturar a los gemelos Solo, Jacen y Jaina; el maestro de guerra deseaba sacrificar a los dos Jedi a los dioses para que bendijeran su avance hacia el Núcleo. El sacrificio de los gemelos se frustraba continuamente; sin embargo, Lah lideró el costoso pero exitoso rodeo y captura de la capital de la Nueva República, Coruscant. Una intriga entre los Sacerdotes y Modeladores que lo atendieron en este periodo llevó al sabotaje deliberado de uno de los implantes del maestro de guerra, obligando a Lah a retirarse de la vanguardia de la invasión. La sobre extensión de la flota yuuzhan vong de Lah, al igual que su incapacitación, le permitió a la Nueva República recuperarse parcialmente de las numerosas derrotas que había sufrido a sus manos. El regreso eventual de Lah al rol del líder de la invasión fue eclipsado por las muertes de su hijo y su padre, que perecieron en campañas que él mismo había diseñado. Incluso la captura del preciado Jacen Solo fue un fracaso, pues el Jedi desertó falsamente a los yuuzhan vong, desestabilizó eventos en el recientemente terraformado Coruscant y escapó, casi inmediatamente antes de la llegada del Supremo Soberano Shimrra Jamaane.

Fuertemente criticado por el gobernante de los yuuzhan vong por sus victorias pírricas y vendettas personales, a Lah se le ordenó posponer ataques adicionales contra los defensores restantes de la galaxia. Con suficiente tiempo para prepararse, las fuerzas armadas de la Nueva República y sus contrapartes de inteligencia pusieron en marcha una trampa para atraer al maestro de guerra a su muerte. Información falsa y la deliberada subversión del servicio de espionaje de los yuuzhan vong incitaron al contemporáneo de Tsavong Lah, el ejecutor Nom Anor, a confiar en evidencia que sugería que el maestro de guerra podría lograr una victoria crucial en Ebaq 9, una luna olvidada en el Núcleo Profundo. Emboscado, abrumado y derrotado por una hueste de flotas de la Nueva República, Tsavong Lah aceptó su destino, eligiendo dirigir a sus guerreros en una cruzada final contra los Jedi presentes en la batalla. En un duelo breve y feroz contra su antigua adversaria Jaina Solo, el maestro de guerra perdió la vida.

Biografía

Vida temprana

Poco se sabe de la vida de Tsavong Lah antes de la Guerra Yuuzhan Vong. Él era hijo de Czulkang Lah, uno de los más grandes Maestros de Guerra,[1] en el Dominio Lah, uno de los más poderosos de la Casta de los Guerreros.[7] Se sabe que, mientras estaba siendo instruido, Tsavong Lah conoció al Sacerdote Harrar, quien estaba en su división de entrenamiento. Mientras que Lah le tenía completo desprecio a los que no eran guerreros, Harrar tuvo algún tipo de impacto en Lah, y ambos se consideraban amigos. Él tuvo un hijo, Khalee Lah, quien también era un comandante habilidoso, aunque fanático.[8]

En los meses previos a la invasión su padre expresó sus preocupaciones acerca de si la invasión era una buena idea. Sin embargo, el Supremo Soberano Shimrra se rehusó a tolerar cualquier insubordinación y lo reemplazó con Tsavong Lah.[1] Dándose cuenta de que el viejo Maestro de Guerra aún tenía valor, pero también sabiendo que dejar a su padre en una posición de mando sería una amenaza a su propio estatus, Tsavong Lah hizo que su padre fuera un maestro de guerreros. Sin embargo, Czulkang Lah no tuvo ninguna queja.[1]

La sombra en Ithor

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Tsavong Lah con su anfibastón.

«Está hecho, Maestro de Guerra Tsavong Lah. Shedao Shai está muerto. La amenaza de Ithor ya no lo es más. Tengo a la flota moviéndose.»
Deign Lian[fuente]

La invasión inicial a la Galaxia fue amenazada cuando la vanguardia de los yuuzhan vong, los pretores vong, se movieron por delante de la Flota Yuuzhan Vong. La ambición de Da'Gara les costó sus vidas a los pretores vong en la Batalla de Helska.[9] La invasión casi estuvo condenada desde el principio, pero la Nueva República no era el Imperio sobre el que el explorador Nom Anor le había advertido a Lah. Sin embargo, reacio a dejar que Intendentes deshonraran a los yuuzhan vong, Shimrra y Lah se vieron forzados a acelerar su itinerario para el comienzo de la invasión. Lah y su subordinado inmediato, el Comandante Supremo Nas Choka, aún no había llegado a los Territorios del Borde Exterior, así que el comandante Shedao Shai tomó el control y tuvo la labor de establecer una base avanzada en el Borde Exterior.[10]

Conciente de que Shai tenía motivos ulteriores (como recuperar el cuerpo de su abuelo) Lah ordenó al ambicioso Deign Lian mantener un ojo sobre Shai. Lah tuvo la razón, pues Shai se involucró en un feudo personal con el afamado Jedi Corran Horn. Con la flota de Shai en punto muerto contra las fuerzas combinadas del almirante de la Nueva República Traest Kre'fey y el Gran Almirante Gilad Pellaeon del Remanente Imperial, los dos guerreros tuvieron un duelo por el destino de Ithor. Horn derrotó a Shai, y asumió que Ithor sería dejado en paz.[11]

Bajo las órdenes de Lah, Lian destruyó Ithor con un arma biológica. En represalia, las fuerzas combinadas de la Nueva República y el Remanente Imperial destruyeron a Lian y al resto de la flota de Shai.[11] Los pretores vong y Shedao Shai habían fallado, y la reputación del Dominio Shai se manchó para siempre. Mas Lah aún no se dio a conocer, dirigiendo a Choka en algunas de las victorias más tempranas de la guerra, incluyendo la conquista de Tynna.[12]

Entrada del Maestro de Guerra

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Tsavong Lah y Han Solo.

«Pero siéntete orgulloso, Jedi, pues me has satisfecho bastante. De hecho, serás mi regalo para el Maestro de Guerra Tsavong Lah, quien un día llegará para gobernar Coruscant.»
Chine-kal Lah a Wurth Skidder[fuente]

Sabiendo de los eventos en la Batalla de Fondor y la captura de Choka de los astilleros ahí, Lah llegó a tomar un rol más activo en la invasión, dos meses después de Fondor. El empuje hacia los Mundos del Núcleo, las áreas para preparar el asalto a Coruscant, era vital para el éxito de la invasión. Sin tocar al peligroso Corellia, la flota yuuzhan vong se dirigió hacia Duro. Lah tuvo el mando del Sunulok a través de la campaña hacia el Núcleo.[13] Sin embargo, aún estaba rodeado por aquellos que consideraba tontos; los yuuzhan vong habían tenido contratiempos constantes. Pocos días antes de Duro, Mujmai Iinan había intentado tomar Kubindi con la mitad de los yorik-ets. Fracasos como ese no serían tolerados. Mas el incremento de noticias concernientes a los Jedi comenzó a enconarse en la mente de Lah.[13]

Lah entró en una relación de negocios con Viqi Shesh, la traicionera senadora de Kuat. La traición de Shesh fue vital en Duro y en la mayor parte de la invasión del Núcleo.[13] Lo que Shesh no notó fue que los yuuzhan vong no serían satisfechos con los mundos que ella estaba ayudando a que capturaran. Durante la campaña de Duro Lah trabajó también con Nom Anor, sin embargo, su colaboración después traería nefastas consecuencias.[14] El Maestro de Guerra fue atraido por el prospecto de capturar a Jacen Solo, ofrecido por el dos caras Randa Besadii Diori, e hizo planes de ir él mismo a Duro.[13] Lah había sido informado por sus sacerdotes que su posibilidad de éxito se incrementaría por cada Jedi sacrificado.

Lah tomó personalmente el mando de la Batalla de Duro, y casi pudo sacrificar a Leia Organa Solo a Yun-Yammka,[13] mas Jacen Solo salvó a su madre, lanzando a Lah por una ventana y cortando su pie.[13] El herido Maestro de Guerra tuvo su primer encuentro con los Jedi, y así comenzó un odio ardiente hacia su tipo. Dirigiéndose a la Nueva República y a toda la Galaxia a través de tecnología capturada, él envió su aterrador ultimátum:

«Nos contentaremos con Duro, si ustedes nos ayudan a hacer un sacrificio final. Entréguennos a sus Jeedai. A todos ellos sin excepción. Cualquier especie, cualquier edad, cualquier etapa de entrenamiento. Manténganlos, ocúltenlos, y verán cómo serán tratados sus planetas. Pero yo recompensaré - ¡con regalos especiales! - a la persona que me traiga el Jeedai con quien yo quiero hablar especialmente. Entréguenme a Jacen Solo, vivo. Para que pueda dárselo a los dioses.»
―Tsavong Lah[fuente]

Un guerrero distraído

«Tsavong Lah habría dirigido a la armada entera contra un puñado de advenedizos con espadas mágicas. Esto francamente daría risa si no fuera tan trágico.»
Nas Choka[fuente]

Los ignorantes de la Galaxia pronto comenzaron a darles Jedi a los yuuzhan vong. En los primeros meses después del ultimátum, Jedis como Dorsk 82 y Swilja Fenn fueron capturados y llevados ante el Maestro de Guerra. No obstante, Jacen Solo aún lo eludía.[6] La Nueva República estaba desesperada por mantener a raya a los yuuzhan vong, y es probable que el Jefe de Estado Borsk Fey'lya sabía lo de sus designios para el Praxeum Jedi en Yavin 4.[6] Sin embargo, el Maestro de Guerra no tenía planes de detenerse una vez que se le entregaran los Jedi; él había visto con Durgard Brarun y CorDuro que podía manipular su deseo de seguridad para neutralizar a la odiada Orden.[13] Fue el Solo más joven quien le causaría más problemas a Lah, pues en Yavin 4 Anakin peleó lado a lado con el Avergonzado Vua Rapuung, y su valiente batalla contra Mezhan Kwaad y los guerreros de de Tsaak Vootuh tendría un profundo efecto en los Avergonzados presentes en Yavin 4.[6]

El Maestro de Guerra llegó a la luna selvática después que Booster Terrik y Talon Karrde habían incursionado en el campo. Ellos habían dejado vivos a los Avergonzados, lo que Lah no pudo entender. Él vio los peligros de que la herejía se expandiera, y ordenó la muerte de todos los Avergonzados de la luna. Pero estas medidas no fueron suficientes, pues de alguna manera la herejía Jeedai sobrevivió, se expandió y creció hasta que, después de la muerte de Lah, se convertiría en un factor decisivo en la caída de los yuuzhan vong.[15]

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Tsavong Lah.

Tsavong Lah reemplazó el pie que había perdido a Jacen Solo con una pata de vua'sa, un animal que había ordenado crear con el único propósito de matarlo y tomar su pata. En este punto, en la etapa entre la caída de Yavin 4 y la invasión final al Núcleo, Vergere regresó a los yuuzhan vong. Ella entró a una especie de colaboración con Tsavong Lah, y los dos trabajaron juntos para aprehender y romper a Jacen Solo. Lah le dio su bendición a los planes de Nom Anor y Qurang Lah, su hermano de creche, para tomar Yag'Dhul. Vergere le informó acerca de una nave que había fastidiado a sus fuerzas personales, el Halcón Milenario.[7] La noticia de que los Solos eran sus dueños hizo que Lah desarrollara una vendetta contra el carguero ligero, como Darth Vader muchos años atrás.[16]

En una escaramuza con el Halcón, el Sunulok se llevó la peor parte mientras Lah esperaba que Han Solo enviara a su hijo para ser sacrificado. Como testimonio de su fanatismo, él creyó la broma sarcástica de Solo.[7] Solo incendió una nube de hidrógeno que lanzó hacia el Sunulok y el cargero pudo escapar, lo que dejó furioso a Lah. Él entonces recibió noticias de que la operación para tomar Yag'Dhul también había fracasado, y que el vientre de naves primario había sido destruido en Sernpidal. Rehusando delegar más, Lah apresuró sus designios hacia Coruscant. El escenario estaba listo para la victoria más grande del Maestro de Guerra.[7]

Plan de Batalla Coruscant

«El tiempo ha llegado de preparar nuestras pinzas, mis guerreros. Estamos listos para el Plan de Batalla Coruscant.»
―Tsavong Lah[fuente]

Antes de dirigirse a Coruscant, Lah tenía que preparar otras facetas de su plan. Lo primero era dividir a los Jedi y la Nueva República. Operando desde su base, Eclipse, los Jedi habían sido una espina en el costado de la invasión de Lah por demasiado tiempo. Destruyendo Nuevo Plympto después de la persistente rebelión engendrada por Alema y Numa Rar, Lah agrupó a un billón de refugiados alrededor del planeta Talfaglio, dándole un ultimátum a la Nueva República: si no entregaban a los Jedi los refugiados morirían.[5] Mientras tanto su herramienta Viqi Shesh manipuló eventos en el Senado, habiéndole prometido el Maestro de Guerra que ella sería Jefe de estado después de la muerte de Fey'lya. Sin embargo, los planes de Shesh no salieron bien, y ella solamente obligó a Borsk a aliarse con los Jedi. Esto le ganó al Jefe de Estado el apoyo suficiente para quedarse en el poder.[5]

Emocionado por el prospecto de capturar a los gemelos Solo en Myrkr, Tsavong Lah despachó a Nom Anor y Vergere para asegurar los sacrificios que Lah consideraba necesarios para garantizarle Coruscant. En su entusiasmo él tal vez pasó por alto la fortaleza de los Jedi; una fuerza especial de los Caballeros de Luke Skywalker y las fuerzas de los generales Wedge Antilles y Garm Bel Iblis rompieron el bloqueo talfagliano, destruyeron a la flota yuuzhan vong presente ahí y capturaron un yammosk vivo. Como respuesta Lah aceleró sus planes; una finta en Arkania le permitió conquistar Reecee y Borleias, dos puntos vitales para capturar Coruscant. Él dirigió a Maal Lah en la captura de Borleias, considerando la captura del planeta tan importante que sacrificó un brazo completo a Yun-Yammka. Él después hizo reemplazar el brazo con una garra de radank.[5]

Al sortear los astilleros en Bilbringi, Lah confundió a la Nueva República, pues parecía que ese era su siguiente blanco. La captura de Reecee resultó en la destrucción de la flota que lo defendía, aunque Lah había perdido a la mitad de su armada en Talfaglio. Aún así, la flota que descendió sobre Coruscant en el 27 DBY era la más grande que se había visto en la guerra.[5]

La caída de Coruscant

«Cuando ya no pudieron soportar la noción de que sus parientes inocentes estaban siendo consumidos por sus propias defensas, ellos bajaron esas defensas, y entramos a su planeta santuario.»
Czulkang Lah enseñando a jóvenes guerreros yuuzhan vong acerca de la victoria de su hijo.[fuente]

Saliendo del Cúmulo de Cometas OboRin, la flota de Lah fue precedida por una pantalla de refugiados de más de seiscientas naves.[5] Considerando el hábito de los defensores de arriesgar sus vidas para tratar de salvar a tantos inocentes como fuera posible, el Maestro de Guerra no se equivocó pues el almirante Sien Sovv ordenó a los generales Traest Kre'fey, Bel Iblis y Antilles no disparar a las naves de refugiados, incluso mientras entraban al campo minado. De hecho, los trabajadores preocupados del Cuartel General de Defensa Orbital comenzaron a apagar los campos minados, permitiéndoles pasar a los yuuzhan vong. Era un gesto inútil, pues las naves de refugiados simplemente se estrellaban en los escudos planetarios.[5] Sin embargo, Bel Iblis sorprendió a Lah al disparar a través de la pantalla de refugiados, una acción que le costó al general su comisión. Algunos elementos de la flota de Kre'fey comenzaron a hacer lo mismo, dispuestos a salvar Coruscant a cualquier costo. La fragmentación de las fuerzas armadas de la Nueva República ayudó bastante a Lah, aunque a veces fue sorprendido por sus estrategias: Antilles pudo destruir a un grupo de batalla completo y su nave personal Sunulok fue destruida por los Jedi. Lah se reubicó en el Kratak.[5]

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Tsavong Lah en el 27 DBY.

Una vez que los escudos se desactivaron comenzó la invasión planetaria, al mando de Romm Zqar, mientras senadores egoístas estaban tomando elementos de la flota de la Nueva República para que los escoltaran al hiperespacio. Sólo quedó el Jefe de Estado Borsk Fey'lya, que demandó una audiencia personal con Tsavong Lah en el Palacio Imperial. Sin embargo los juegos de dejarik de Lah con Vergere tuvieron fruto y vio a través del truco de Fey'lya, conociendo su verdadera intención. [5]

«Tú no eres el igual de Tsavong Lah, pero él envía sus cumplidos. Él cree que el gambito de la muerte del trancos kintano es el único movimiento digno de su juego infiel de dejarik.»
Romm Zqar transmite el mensaje del Maestro de Guerra al mortalmente herido Jefe de Estado.[fuente]

La jugada de Fey'lya tuvo por lo menos sirvió de algo, pues veinticinco mil guerreros yuuzhan vong murieron en la detonación de la bomba de protones. Esto redujo a la captura de Coruscant de Lah a una victoria pírrica. [5]

Rechazo y los gemelos Solo

«Los dioses me han dado Coruscant. Ahora debo darles a sus gemelos Jeedai.»
―Tsavong Lah[fuente]

El fracaso de un hijo

«Tsavong Lah está en una posición extremadamente precaria. Sus implantes aún no han sanado. Hay modeladores poderosos y más de unos pocos sacerdotes al borde de declarar que esto es un signo de desfavorecimiento de los dioses.»
Harrar revelando la amenaza que enfrentaba el Maestro de Guerra a su hijo, Khalee Lah.[fuente]

La garra de radank casi fue rechazada; carne podrida comenzó a subir por su brazo y Lah temió que el implante saldría mal y que se convertiría en Avergonzado.[5] Aceleró sus planes de capturar a los gemelos Solo para que pudiera complacer a los dioses, pero no pudo jugar un rol demasiado activo para evitar que el conocimiento de su problema se esparciera. Con Jacen Solo en cautiverio,[14] envió a su hijo Khalee Lah a Hapes para encontrar a Jaina.[8] Harrar acompañó a su hijo con el propósito de que el ansioso guerrero ejerciera algo de control sobre su conducta, mas el sacerdote del engaño se encontró cada vez más cautivado por la idea de que Jaina solo era una encarnación de Yun-Harla, a quien él rendía culto.[8] La captura de Jaina de la Ksstarr y el uso de aparatos gravitacionales para engañar a las naves yuuzhan vong para que se dispararan entre sí comenzó a confundir las mentes de muchos guerreros.

Khalee falló en su tarea; Jaina consistentemente evadió la captura y él eventualmente se suicidó por su deshonor.[8] Mientras tanto el ejército de la República se había reagrupado alrededor del general Antilles en el sistema Pyria; ahora eran una amenaza para Coruscant. No obstante, Lah todavía tenía que enfocarse en su propio problema. [1]

El fracaso de un padre

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La elusiva Jaina Solo se burló de los yuuzhan vong en Borleias. Ella después mataría personalmente a Tsavong Lah.

Por este tiempo Tsavong Lah hizo matar a Viqi Shesh; la poco confiable ex-senadora ya no era útil. Ante su inminente muerte, Shesh le advirtió a Lah que su infección era debido a las maquinaciones de las castas de los modeladores y los sacerdotes: deseando un planeta para ellos, buscaban controlar a Lah a través de su brazo – cuando siguiera sus consejos la infección se frenaría, y cuando seguiera sus propias ideas la infección volvería[1]. Lah llamó a Nen Yim ante él, confiado en que ella podría descubrir la verdad tras esta traición. Mientras tanto, él mandó a Wyrpuuk Cha a Borleias para reclamar al planeta, seguro de que la rivalidad entre el Dominio Cha y el Dominio Kraal (que había perdido el planeta a la Nueva República) resultaría en una victoria.[1]

La brillante defensa de Borleias de Antilles ya había confundido a Cha incluso antes de que llegara el Lusankya y destruyera en momentos a la flota yuuzhan vong. Lah, conduciendo una investigación secreta del modelador Ghithra Dal y el sacerdote Takhaff Uul, quien él sospechaba estaban detrás de la infección de la garra de radank, estaba demasiado ocupado para resolver el problema. En vez de eso envió a su padre, Czulkang Lah, al planeta, asegurando a su relegado padre que mantendría una posición en las fuerzas armadas si la campaña era exitosa. Con su padre fue la mundonave del Dominio Hul.[1]

El Proyecto Starlancer atrajo a Tsavong Lah a ordenar a su padre conducir un asalto completo sobre el planeta. La trampa resultante ocasionó que la Operación Martillo del Emperador devastara el asalto terrestre de su padre.[1] La derrota fue parcialmente aliviada por la entrega de los modeladores y sacerdotes que habían estado corrompiendo su brazo. Con su astucia característica, Lah manipuló a los sacerdotes y modeladores para que sin saberlo se revelaran, para después alimentarlos a una manada de rancors.[17]

«Estate quieto, hijo mío, al saber que mis últimas palabras fueron para ti. Que te vaya bien, y que los dioses sonrían sobre ti, como una vez lo hicieron sobre mí.»
Czulkang Lah se despide de su hijo antes de su propia muerte.[fuente]
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Para complicar los problemas del Maestro de Guerra, Jacen Solo escapó de su cautiverio.

El triunfo, y la consecuente creencia de que los dioses lo amaban, quedó vacío ante la muerte de su padre en Borleias y la destrucción de la mundonave del Dominio Hul cuando el Lusankya la embistió.[17] Y en Yuuzhan'tar Jacen Solo escapó de su cautiverio, arruinando las oportunidades de Lah del sacrificio de los gemelos, y humillando a los yuuzhan vong con su deserción falsa. Nom Anor le falló una vez más, y Vergere se reveló como una traidora todo este tiempo.[14]

Engaño y muerte en Ebaq 9[2]

Pasividad forzada

Cuando el Supremo Soberano Shimrra llegó a Yuuzhan'tar, acusó a Lah de que sus tácticas habían matado a una tercera parte de los Guerreros, que Borleias fue un gesto inútil, y que la reciente victoria de las fuerzas del general Keyan Farlander en Obroa-skai sugería que el enemigo estaba muy lejos de ser derrotado. Shimrra le dijo que debía detener la ofensiva, y ordenó la creación de nuevos guerreros con más implantes de coral. El Soberano Supremo también dictó la edad a la que los guerreros debían reproducirse. Finalmente Shimrra criticó a Lah por su fracaso al combatir la tecnología desarrollada por los infieles que confundía a los yammosks y engañaba a sus naves.[2]

«Parece que ustedes dos están juntos de nuevo. El destino de uno dependerá por completo del destino del otro. Si el éxito le llega a uno, le llegará a uno. Pero si uno fracasa...»
―El Supremo Soberano Shimrra Jamaane se regodea con el destino doble del Maestro de Guerra y el Ejecutor[fuente]

Forzado a detener la ofensiva, Lah se volvió aún más fanático en su dedicación a los dioses y a aniquilar a sus odiados enemigos, pero Shimrra le negó la oportunidad de continuar. Fue sólo cuando Nom Anor, quien para entonces se había convertido en un peligroso enemigo político de Lah, fue conmocionado por lo que consideraba la inminente perdición de los yuuzhan vong, al grado de que le aconsejó a Shimrra que una batalla decisiva era necesaria, que el Supremo soberano le dio permiso a Lah para combatir de nuevo. Sin embargo la oportunidad para la batalla decisiva de Lah vendría de los agentes de inteligencia de Nom Anor. Esta sociedad forzada causaría la caída del Maestro Bélico.[2]

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Tsavong Lah.

Información falsa

Aún así, el Maestro de Guerra concibió sus propios planes: desarrolló un plan para tomar Corellia y la Estación Centerpoint, el sistema que seguía siendo una espina en su costado desde la Batalla de Fondor. Sin embargo, Nom Anor llegó a la reunión con su propia información. Había una fortaleza en el Núcleo Profundo conocido como el Reducto Final, donde se encontraban un contingente Jedi, el Consejo Asesor, el recientemente elegido Jefe de Estado Cal Omas y muchas de las escasas provisiones de la Nueva República. Nom Anor no se dio cuenta de que fue engañado por la astuta manipulación de su red de espías por Mara Jade Skywalker y elementos de Inteligencia de la Nueva República. El Supremo Soberano, desafortunadamente para Tsavong Lah, mordió el anzuelo. Lah partió con la flota más grande que se hubiera visto desde su captura de Coruscant. Sus fuerzas, testimonio de su fanatismo, fueron divididas en cinco flotillas, cada una nombrada a partir de una deidad yuuzhan vong. Lah comandaba al Grupo de Batalla de Yun-Yuuzhan desde el timón del Sacrificio de Sangre.[18][2]

La Batalla de Ebaq 9

Subalterno: «El comandante Droog'an pide preguntar si acaso hemos sido atraídos hacia una emboscada, Maestro de Guerra.»
Tsavong Lah: «Dile al comandante Droog'an que no hay tal emboscada. Ordénale atacar de inmediato.»
— Lah brevemente considera la pregunta antes de que su sed de victoria la anule. [fuente]

Lah entró al sistema con su fuerza aparentemente abrumadora, junto con veinte mil guerreros yuuzhan vong y los últimos seis voxyn, listo para tomar la luna de ser necesario. Su extrema confianza le costó mucho, el general Farlander inmediatamente atacó al Grupo de Batalla de Yun-Yammka con un súbito cambio de formación que dejó mal parada a la fuerza avanzada. Tsavong Lah no pudo haber sabido que las fuerzas de la Nueva República estaban siendo dirigidas por el resurgente almirante Ackbar, el genio militar que había triunfado en Endor, derrotado a Thrawn y reducido al Imperio a una sombra de su antigua gloria.[2]

El Maestro de Guerra ordenó al Grupo de Batalla de Yun-Txiin y el Grupo de Batalla de Yun-Q'aah flanquear y destruir a la fuerza de Farlander. Entonces llegaron las fuerzas de Traest Kre'fey y luego la flota de la Alianza de Contrabandistas, que lo forzaron a reconsiderar sus estrategias. Antes de que se diera cuenta todos sus Grupos de Batalla, excepto el suyo propio, estaban en combate.[2]

Para cuando Garm Bel-Iblis llegó con su flota y dejó en claro que Ebaq 9 era una trampa, era demasiado tarde. Incluso si el Maestro de Guerra ordenara la retirada de sus fuerzas, ya había un campo minado en todas las rutas hiperespaciales desde y hacia el sistema. Él sacrificó al Grupo de Batalla de Yun-Yammka para mantener ocupado al enemigo antes de avanzar para defender al Grupo de Batalla de Yun-Harla y el de Yun-Txiin de las fuerzas de Kre'fey. Eran tantos los enemigos que sus bichos incandescentes[19] no podían representar su número. Eran tantos los Jedi que los aullidos de los voxyn se redujeron a gimoteos.[2]

La cacería de los Jeedai

«¡No preví esto! ¡Qué tonto he sido!»
―El almirante Ackbar no pudo predecir la astucia de Tsavong Lah.[fuente]

La armada del Maestro Bélico estaba siendo separada y destruida metódicamente. Los Grupos de Batalla de Yun-Harla y Yun-Txiin estaban siendo abrumados, el de Yun-Yammka persistía en un sacrificio inútil y el de Yun-Q'aah estaba atrapado por Bel-Iblis. Fue ahí cuando Lah se dio cuenta de que no podría volver a Yuuzhan'tar, que no podría estar enfrente del Supremo soberano para morir como un animal. Él recordó los aullidos de los voxyn cuando habían entrado al sistema. Había Jeedai en Ebaq 9.[2]

Tanta fue la euforia del Maestro de Guerra al haber atrapado a los Jedi en Ebaq 9 que ordenó una sección entera de su Grupo de Batalla personal estrellarse en los escudos de la luna. En una muestra de pragmatismo, Lah ordenó retirarse a las demás fuerzas, cubiertas por un tercio del Grupo de Batalla de Yun-Yuuzhan. Él tomo diez mil tropas y fue hacia la luna, junto con los voxyn y grutchyna. El Maestro de Guerra informó a la flota de la Nueva República que todos los Jedi eran bienvenidos a la luna para participar en una ‘cacería’ en los túneles de la luna. Para su deleite, Jacen Solo respondió a su llamado. Su más grande enemigo venía hacia Ebaq 9.[2]

«¡Ven a Ebaq Nueve! ¡Ven al sacrificio de los gemelos Solo!»
―Tsavong Lah le permite a Vergere llegar a la luna.[fuente]

Mientras los Grupos de Batalla yuuzhan vong se retiraban al campo de minas donde eran diezmados, le comunicaron a Lah que Vergere se dirigía a Ebaq 9. Él denunció a la fosh como falsa, mas ella lo persuadió de su conexión con la Fuerza. Lah le dio permiso para aterrizar, mientras dirigía a sus soldados contra las fuerzas improvisadas de Jaina Solo. Los yuuzhan vong restantes pelearon es su camino por el campo minado, mas diez mil guerreros yuuzhan vong murieron cuando sus débiles transportes fueron destruidos. Es dudoso que estas noticias desalentaran a Tsavong Lah. Él estaba extasiado con la idea de finalmente realizar el sacrificio de los gemelos.[2]

La A-wing de la Ralroost que volaba Vergere chocó contra el túnel principal a 35,000 kilómetros por hora, y la descompresión, explosión de plasma y tormenta de fuego resultantes eliminó a la mayoría de los guerreros yuuzhan vong en minutos. Otros tuvieron unos cuantos momentos para tratar de ponerse gnulliths y enmascaradores ooglith para sobrevivir en el vacío, pero sólo Tsavong Lah, con la ayuda de sus agonizantes subalternos, pudo lograrlo. En el mismo momento el Sacrificio de Sangre fue destruido, y las últimas fuerzas del Maestro de Guerra en el sistema fueron eliminadas.[2]

Duelo con Jaina Solo

Mientras contemplaba el suicidio por su estrepitoso fracaso, Tsavong Lah se dio cuenta de que Jaina Solo y sus amigos estaban cerca. Él se consoló con la idea de que al matar a la hermana de Jacen le causaría a su enemigo inmensa pena y sufrimiento. Él se ocultó bajo los cuerpos de los caídos, sus únicas armas un bastón de rango congelado, jalea blorash y algunos anfibastones congelados, esperó que pasara Jaina. Decapitando a un droide médico que se le acercó demasiado, Lah se reveló lanzando jalea blorash para pegar a Jaina, Tesar Sebatyne y Lowbacca al piso. Al mismo tiempo lanzó su bastón de rango, que empaló a Lowbacca en el hombro. Entonces se unió a Jaina Solo en un duelo.[2]

Los poderosos golpes del Maestro de Guerra pronto cansaron a los brazos de Jaina, pues eran tan fuertes como para arrancarlos de sus hombros. Sosteniendo su anfibastón en ambas manos, Tsavong Lah continuó atacando a la Jedi con ira fúrica y silenciosa. Tesar trató de dispararle a Lah, pero el Maestro de Guerra esquivó ágilmente su tiro. Solo pudo arrebatarle el anfibastón que estaba usando, pero él rápidamente tomó otro. Lah trabó las armas de ambos y pateó a la odiada gemela Solo en el muslo con su garra de vua'sa. Ella perdió su sable de luz pero actuó rápidamente, tomando el de Lowbacca de su cinturón mientras Tesar trataba de curar al wookiee. El Maestro de Guerra no estaba preparado y perdió dos dedos de su garra de radank.[2]

Enloquecido, Tsavong Lah se lanzó hacia Jaina. Su golpe sobre la cabeza fue bloqueado por la Caballero Jedi. En ese momento Jaina vio su sable de luz atrás del Maestro de Guerra. Atacándolo con una serie de golpes rápidos con el sable de Lowbacca, ella tomó el suyo con la Fuerza, y empaló a Lah por la garganta. Tsavong Lah, quien había organizado la invasión desde Ithor hasta Coruscant, finalmente estaba muerto.[2]

Apariencia

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Tsavong Lah en armadura de cangrejo vonduun.

Tsavong Lah era grande, incluso para un yuuzhan vong. Su cara se hizo muy conocida luego de dirigirse a la Nueva República después de la Caída de Duro; era una masa de cicatrices y tatuajes, con lóbulos de las orejas largos, bolsas azul oscuro bajo los ojos y labios tan cortados y rasgados por ceremonias de devoción que ondeaban cuando hablaba.[13] Sus ojos eran dominados por pupilas negras, y una crin de cabello oscuro salía desde la parte superior de su cabeza. Lo más obvio eran las adiciones que Lah le hizo a su cuerpo durante el curso de la invasión: la garra de vua'sa que reemplazo su pie[6] y la garra de radank que tomó el lugar del brazo que sacrificó a Yun-Yammka.[5]

Personalidad y rasgos

«¿Qué es la vida de un guerrero comparada con la gloria de los yuuzhan vong?»
―Tsavong Lah[fuente]

Lah era conocido por ser demandante y cruel, ordenando casualmente la muerte de subordinados y afecto a confrontar a sus subordinados entre sí, como se evidencia en su participación en las riñas entre Vergere y Nom Anor; Lah creía que la rivalidad fomentaba mejor disciplina y motivación para futuros éxitos en la guerra.[5] También era un firme creyente de que su éxito venía de la voluntad de los dioses, y por lo tanto el fracaso demostraba la falta de favor de los dioses. Fue tal vez esta creencia la que lo provocó a dar tanto para derrotar a los infieles; Nas Choka después hablaría con pesar sobre la caprichosidad con la que Lah enviaba a sus guerreros a morir, y sus propios sacrificios eran tan extremos que otros los veían como una manera de manipular al Maestro de Guerra, cuyo fanatismo a menudo lo cegaba.[13][5]

Cualquiera que hayan sido sus defectos Lah era un brillante táctico, no sólo en el campo de batalla sino también en la sociedad yuuzhan vong. Su manera de lidiar con los modeladores y sacerdotes que lo traicionaron[17] sugiere tanta astucia como su despliegue de la flota de refugiados para tomar Coruscant.[5] Su manipulación de la Nueva República contra los Jedi[13][5] y sus tratos con Viqi Shesh probaron ser cruciales en las primeras fases de la campaña.[5] Aunque después sería criticado por capturar mundos sin planes para mantenerlos,[2] parece ser que Lah estaba más interesado en las maquinaciones de la guerra, prefiriendo dejar la administración a la casta de los Intendentes, a quienes despreciaba. Varias veces ejecutó a intendentes en su ira, al igual que a guerreros, cuando era su derecho de hacerlo. Él no le tenía respeto a los infieles (algo que no sorprende considerando sus antecedentes), en gran medida porque él no pudo entenderlos nunca. Sin embargo, sí le tenía una hostil admiración a Garm Bel-Iblis.[5][17][2]

Desafortunadamente, el idealismo y fanatismo obsesivos de Lah en sus métodos se convirtió al final en su derrota. Su represión de la herejía Jeedai sólo provocó un incremento en el número de creyentes, y su vendetta contra los Solos y los Jedi de hecho lo condenaron en Ebaq 9. En el almirante Ackbar, tal vez, Tsavong Lah encontró a su igual.[2]

Apariciones

Fuentes

Notas y referencias

 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.

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