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«Hay cosas en el universo que son simplemente y puramente malas. Un guerrero no busca entenderlos, ni comprometerse con ellos. Sólo busca borrarlos.»
―Thrawn[fuente]
Mitth'raw'nuruodo, más conocido como Thrawn, fue un chiss que sirvió como miembro de la Ascendencia Chiss y como oficial de la Armada Imperial, ostentando el rango de Gran Almirante en los años previos a la Guerra Civil Galáctica. Thrawn procedía de las Regiones Desconocidas y tenía conocimiento de esa región inexplorada de la galaxia, un conocimiento que el Emperador Sheev Palpatine usó debido a su interés por descubrir los secretos del lado oscuro de la Fuerza que las Regiones Desconocidas contenían.

Durante las Guerras Clon, Thrawn estaba explorando los Territorios del Borde Exterior de la galaxia para determinar si la República Galáctica podía ser una aliada para la Ascendencia Chiss, y conoció al General Jedi Anakin Skywalker, al cual ayudó en combate. Thrawn concluyó que la República sería un aliado inadecuado. Años más tarde, después de que la República se convirtiera en el Imperio Galáctico Thrawn consiguió unirse a la Armada Imperial como teniente. Creyendo en la importancia de comprender la cultura, arte y filosofía del enemigo para derrotarlo, Thrawn, apoyado por su ayudante Eli Vanto, ascendió entre las filas del Imperio, derrotando a contrabandistas, insurgentes y traidores.

En el 2 ABY, Thrawn había sido ascendido a Gran Almirante y tenía el mando de la Séptima Flota debido a su victoria sobre la insurgencia rebelde en Batonn. Entonces fue asignado a destruir al Escuadrón Fénix, situado en el Sector Lothal, y que formaba parte de una Red Rebelde opuesta al Imperio. Sus esfuerzos se centraron en localizar la base rebelde, lo cual finalmente consiguió, y a continuación procedió a atacarla. La batalla fue un éxito y el escuadrón fue mayormente destruido. Sin embargo, los Rebeldes de Lothal y el traidor imperial Kallus consiguieron escapar. El Imperio sufrió pérdidas considerables y Thrawn recibió una predicción de su muerte a manos del ser sensible a la Fuerza conocido como el Bendu.

Al final de la Guerra Civil Galáctica, los remanentes de la Armada Imperial, derrotados por la Nueva República en la Batalla de Jakku, se adentraron en las Regiones Desconocidas para reagruparse. El conocimiento de Thrawn de las Regiones Desconocidas fue usado en parte para viajar a través de esa región de la galaxia, donde los restos del Imperio se reorganizaron en la Primera Orden.

Biografía

Vida temprana

Mitth'raw'nuruodo, más conocido como Thrawn, fue un chiss procedente de las Regiones Desconocidas, una peligrosa e inexplorada región de la galaxia. Durante ese tiempo ascendió de rango y se convirtió en un respetado miembro de la Ascendencia Chiss.

Explorando el Borde Exterior

En algún momento de su carrera en la Ascendencia Chiss, Thrawn fue asignado a explorar los Territorios del Borde Exterior de la galaxia. La Ascendencia había descubierto una misteriosa amenaza en las Regiones Desconocidas, y deseaba saber si la República Galáctica podía ser un valioso aliado contra el peligro que se avecinaba.

Encuentro en el Cinturón de Asteroides Thrugii

Eventualmente, los viajes de Thrawn le llevaron al Cinturón de Asteroides Thrugii donde conoció al General Jedi Anakin Skywalker, quien se encontraba allí librando una batalla de las Guerras Clon. Thrawn luchó junto a Anakin durante la batalla, quedando impresionado por el coraje y astucia de Anakin. Anakin también quedó impresionado por las habilidades de Thrawn, hablando muy bien de él ante el Canciller Supremo Sheev Palpatine en cuanto regresó a Coruscant.

Thrawn no quedó impresionado, sin embargo, por el estado de la República Galáctica. Él creía que no sería provechosa una alianza entre la República y la Ascendencia Chiss, haciendo referencia al estilo de gobierno democrático de la República, que según él era un sistema en el que todo el mundo tenía voz pero no se conseguía cumplir nada.

Encuentro con los neimoidianos

No obstante, Thrawn continuó explorando los Territorios del Borde Exterior hasta que, poco tiempo después del alzamiento del Imperio Galáctico, descubrió una colonia de refugiados neimoidianos. Los colonos le advirtieron de la tiranía del Imperio Galáctico, y suplicaron que Thrawn llevase a las fuerzas de la Ascendencia Chiss contra el Imperio en Coruscant. Además, prometieron ayudar en el ataque si eso suponía el renacimiento de la República Galáctica. Thrawn rechazó su oferta, pero regresó junto a los chiss intrigado.

Regreso con la Ascendencia Chiss

Tras su encuentro con los neimoidianos, Thrawn regresó con la Ascendencia Chiss en busca de consejo. Cada vez más preocupada por la amenaza en las Regiones Desconocidas, la Ascendencia determinó que era el momento de juzgar si el Imperio Galáctico podía o no ser un aliado adecuado. Thrawn recibió la misión de infiltrarse en el Imperio para convertirlo en aliado o debilitarlo para que se convirtiera en una presa de la amenaza en lugar de la Ascendencia Chiss. Para llevar a cabo la misión, Thrawn procedió a fingir su exilio.

Lucha contra la rebelión

Asignación al Sector Lothal

«Comenzaré mis operaciones aquí, y me desharé de los rebeldes uno a uno. Serán los arquitectos de su propia destrucción.»
―Gran Almirante Thrawn[fuente]
Dos años antes de la Batalla de Yavin, una célula rebelde que operaba alrededor del Sector Lothal había demostrado ser una molestia para las operaciones imperiales en el área. La Gobernadora Arihnda Pryce de Lothal, solicitó al Gran Moff Wilhuff Tarkin, Gobernador de los Territorios del Borde Exterior, que Thrawn y la Séptima Flota fuesen asignados a ayudar a combatir la amenaza rebelde. Aunque el Lord Sith Darth Vader había lidiado con uno de los líderes Jedi de los rebeldes, Ahsoka Tano, Pryce creía que era el momento de que actuase alguien capaz de ver desde una mayor perspectiva — el riesgo de que las células rebeldes se unieran para formar un movimiento de resistencia organizado. Tarkin aceptó la petición de Pryce.


Steps Into Shadow 5

Thrawn se reúne con el Gran Moff Tarkin, la Gobernadora Pryce, el Agente Kallus y el Almirante Konstantine; y predice el próximo movimiento de los rebeldes.

Thrawn pronto llegó para supervisar las operaciones contra los rebeldes. Asistió a una reunión con Pryce, el Agente Kallus del Buró de Seguridad Imperial, el Almirante Kassius Konstantine, y Wilhuff Tarkin. Todos ellos hablaron acerca de un ataque de los rebeldes a un convoy del Gremio Minero en Sereeda Waypoint. Tarkin preguntó a Thrawn su opinión sobre el ataque. El Gran Almirante, informó de que los rebeldes habían liberado recientemente de una cárcel al pirata Hondo Ohnaka, cuyo compañero de celda, había trabajado en la Estación Reklam, en el Sistema Yarma. Como Sereeda Waypoint estaba próximo a la Estación, Thrawn dedujo que los rebeldes iban a atacarla. Thrawn afirmó que destruiría a los rebeldes uno a uno, asegurando que serían los arquitectos de su propia destrucción. Entonces, la Estación Reklam fue alertada de una posible amenaza rebelde.

Durante una de sus operaciones, los rebeldes robaron un reducido número de Cazas estelares BTL Ala-Y utilizados durante las Guerras Clon. Un convoy de naves rebeldes llegó para ayudar, y Thrawn les permitió escapar. Mientras que algunos oficiales, como el Almirante Konstantine, creían que esas naves constituían la flota rebelde, tanto Thrawn como Pryce creían que existía un movimiento rebelde creciente en la Galaxia y que esos rebeldes podían ser la clave para destruirlo por completo.

Enfrentamiento en Ryloth

«Guerra. Eso es todo lo que has conocido, ¿verdad? Eras muy joven cuando sobreviviste a las Guerras Clon. No es de extrañar que tengas tal espíritu de lucha contra nosotros. La guerra está en tu sangre. Yo estudio el arte de la guerra. Trabajo para perfeccionarlo. Pero tú... fuiste forjada por él. »
―Thrawn a Hera Syndulla[fuente]
Hera's Heroes 1

Thrawn deduce la identidad de Hera Syndulla.

Más adelante, Thrawn viajó a Ryloth para hacer frente a la rebelión del planeta liderada por Cham Syndulla y el Movimiento Libertario de Ryloth. Allí, aseguró el control del Imperio Galáctico sobre la Provincia Tann y estableció su base de mando en la Casa Syndulla. Desde la casa, Thrawn dio órdenes al capitán Slavin para repeler cualquier oposición al Imperio. Cuando los rebeldes llevaron a cabo un ataque en Ryloth, Thrawn ordenó el incremento de la seguridad en su base de mando, a pesar de la lejanía del ataque, intuyendo que los rebeldes planeaban infiltrarse en la base.

Pasado un rato, Thrawn y Slavin se encontraron de frente con Hera Syndulla, una rebelde que se había infiltrado en la Casa Syndulla para recuperar un kalikori, una reliquia familiar. Hera se hizo pasar por una sirvienta twi'lek, engañando a Slavin por completo, pero no a Thrawn. Pronto intervino Ezra Bridger disfrazado de soldado explorador para intentar ayudar a Hera. Thrawn se dio cuenta de que Hera llevaba el kalikori, y a pesar de los esfuerzos de la twi'lek, el Gran Almirante ordenó llevarla a su oficina para interrogarla.

En la oficina, Thrawn preguntó a Hera qué hacía con el kalikori, y ella respondió que sólo lo quería vender para conseguir comida para su familia. Habiendo estudiado la cultura y arte de los twi'leks, Thrawn no se dejó engañar por Hera e identificó al kalikori como una reliquia familiar de los Syndulla. Así, el chiss descubrió la identidad de Hera. Rápidamente, Thrawn aturdió a Ezra, disfrazado de soldado explorador, mediante un disparo, habiendo deducido también que éste era un rebelde infiltrado. A continuación, ordenó apresar a ambos, y se quedó el kalikori.

Hera's Heroes 5

Thrawn visita a Hera y Ezra en su celda.

Después de que Slavin despreciara constantemente a Hera, Thrawn le ordenó mantener la compostura, y cuando el capitán manifestó su desprecio hacia la cultura twi'lek, Thrawn se enfureció, amenazando a Slavin con agredirle. Sin embargo, rápidamente Thrawn recuperó la corrección y lamentó haber actuado así con el capitán. Para estudiar el comportamiento de los rebeldes, Thrawn ordenó a Slavin que se comunicase con Cham Syndulla y le exigiera su rendición a cambio de no asesinar a Hera y Ezra.

Desde una nave imperial, Thrawn vio cómo durante el intercambio entre Cham, y Ezra y Hera, la Casa Syndulla explotaba por causa de los propios rebeldes, quienes aprovecharon la explosión para escapar juntos de nuevo sin que nadie fuese asesinado por el Imperio. Reconociendo a los rebeldes su astucia para alcanzar la victoria, y con su objetivo de aprender más acerca de su comportamiento cumplido, Thrawn decidió dejarlos escapar a bordo del Espíritu, todavía manteniendo el dominio imperial sobre Ryloth intacto.

Poniendo a prueba a Konstantine

Thrawn: «No Almirante, quiero que te encargues tú mismo. Un crucero ligero será suficiente para un hombre de tu talento.»
Konstantine: «¿Me va a enviar con una sola nave?»
Thrawn: «A menos, que no estés a la altura.»
Konstantine: «Saldré de inmediato. »
— Thrawn envía al Almirante Konstantine a Mykapo[src]
Iron Squadron 4

Thrawn envía a Konstantine a Mykapo.

Pasado un tiempo, el Gran Almirante Thrawn estuvo a bordo de la Quimera en la órbita de Lothal junto a la Séptima Flota cuando el Almirante Kassius Konstantine y otro oficial imperial llegaron para informar de la imposición de la ley marcial en Mykapo y de un bloqueo imperial en Synistag. Tras saber que una célula rebelde local conocida como el Escuadrón de Hierro había atacado una patrulla imperial con la ayuda del Espíritu, Thrawn dedujo que los rebeldes estaban evacuando a los "traicioneros" habitantes de Mykapo. Desesoso por saber más acerca del Escuadrón de Hierro, Thrawn envió al Almirante Konstantine para lidiar con los rebeldes en el planeta.

Cuando Konstantine anunció que enviaría un escuadrón completo a Mykapo, Thrawn insistió en que el Almirante sólo despachara un crucero ligero. Thrawn razonó que una sola nave sería suficiente para un hombre del talento de Konstantine. El Almirante no quedó satisfecho pero cumplió con las órdenes después de que Thrawn insinuara que Konstantine no sería capaz de cumplir con su cometido. El Almirante consiguió dejar atrapado al líder del Escuadrón de Hierro, Mart Mattin, en el interior de su nave, el Martillo de Sato, y lo usó de cebo para atraer a los demás rebeldes a una trampa. Sin embargo, los Rebeldes de Lothal consiguieron rescatar a Mart con la ayuda de su tío, el comandante rebelde Jun Sato. Desesperado, Konstantine pidió refuerzos a Thrawn.

Thrawn llegó en su Destructor Estelar poco después de que los rebeldes dañaran el crucero ligero de Konstantine. Los rebeldes casi chocaron contra la nave pero consiguieron finalmente escapar. Hablando con Thrawn vía holograma, Sato afirmó que volverían a enfrentarse de nuevo. Thrawn respondió afirmando algo similar y permitió a los rebeldes escapar. Entonces Thrawn dirigió su atención hacia Konstantine y le preguntó si había solicitado su ayuda. Konstantine intentó negar eso alegando que había contactado con Thrawn para informar de que había expulsado a los rebeldes del sistema. Sin embargo, Thrawn supo que Konstantine estaba mintiendo tras ver su crucero dañado y al notar que los habitantes de Mykapo habían escapado.

Persiguiendo subversivos en Lothal

An Inside Man thumb

Thrawn se dirige a los trabajadores de las fábricas de Lothal.

Tras el surgimiento de vehículos defectuosos en el Complejo Industrial de Lothal, el Alto Mando Imperial envió al Gran Almirante Thrawn a investigar la presencia de subversivos en las fábricas. De hecho, una pequeña célula rebelde liderada por el antiguo gobernador Ryder Azadi se había estado infiltrando en una fábrica, saboteando los vehículos. Thrawn promovió una iniciativa para desarrollar un nuevo caza estelar equipado con escudos deflectores. Thrawn creía que ese caza estelar contribuiría en gran medida a los esfuerzos del Imperio Galáctico contra la Red Rebelde.

El Agente Kallus del Buró de Seguridad Imperial, que había desertado en secreto del Imperio, transmitió los datos acerca del nuevo caza a los rebeldes. Aunque Kallus no conocía todos los detalles del proyecto, su información hizo que el Escuadrón Fénix enviara a Ezra Bridger, Kanan Jarrus y el droide astromecánico C1-10P a espiar en una fábrica con la ayuda de la célula rebelde de Ryder. La misión rebelde coincidió con la visita de Thrawn a la fábrica que los rebeldes iban a asaltar. Después de recriminar a los trabajadores su nefasta labor, Thrawn obligó al trabajador Morad Sumar a demostrar en cuánto tiempo podía acelerar a velocidad máxima la moto deslizadora que él mismo había elaborado. Sin que Thrawn lo supiera, Sumar formaba parte de la célula rebelde de Azadi, y había saboteado todos los vehículos que él mismo había construido.

Como consecuencia de su saboteo, la moto deslizadora que Sumar estaba probando comenzó a sobrecalentarse y por eso Sumar suplicó a Thrawn detener la simulación. No obstante, Thrawn no quedó satisfecho y aceleró más el vehículo. La moto deslizadora explotó y mató a Sumar, para horror de Ezra, Kanan y los trabajadores, e incluso el Agente Kallus. Thrawn aprovechó eso para advertir a los trabajadores de que probarían personalmente todos los vehículos que elaborasen. Entonces Thrawn ordenó a la gobernadora Arihnda Pryce, al Agente Kallus y al teniente Yogar Lyste que interrogasen al resto de trabajadores. Como precaución, el Imperio bloqueó las comunicaciones en la fábrica.

An Inside Man 04

Thrawn, Kallus y Pryce inspeccionan una fábrica.

Sin embargo, Ezra y su equipo consiguieron llegar a la Sección A2, que contenía los planos de las armas de Thrawn. Mientras tanto, Thrawn había asegurado a la gobernadora Pryce que había asegurado la sección ordenando a sus centinelas disparar a todo aquél que intentase entrar sin su código personal a la vista. Cuando Kallus expresó su escepticismo ante la posibilidad de que el caza propuesto por Thrawn fuese a ser de gran ayuda en la lucha contra la Red Rebelde, Thrawn respondió que la victoria y la derrota podían depender de los detalles más insignificantes. Entonces ordenó a otro trabajador que probase el PT-TD que había fabricado. Cuando el PT-TD colapsó, Thrawn ordenó a sus soldados de asalto que arrestasen al hombre.

Luego, Thrawn llamó al teniente Lyste y a Kallus a su oficina, decorada con imágenes holográficas de los Rebeldes de Lothal, graffitis de Sabine Wren y un casco de Guardia del Templo Jedi. Thrawn enseñó a sus subordinados uno de los graffitis de Sabine. Mientras que Lyste despreció la pintura, un Kallus más perceptivo reconoció la imagen como una criatura luminosa que los rebeldes habían adoptado como símbolo de la rebelión. Thrawn especuló acerca de que la tripulación del Espíritu, a quienes se había encontrado en Ryloth, tenían una especial conexión con Lothal.

Poco después, Lyste informó de que dos trabajadores habían desaparecido tras un discurso de Thrawn y habían abandonado sus uniformes. Kallus aconsejó dar la alerta pero Thrawn afirmó que los rebeldes ya habrían encontrado nuevos disfraces y estarían tratando de obtener información acerca de su nuevo proyecto del caza estelar. Thrawn ordenó a Kallus y a Lyste asegurar la Sección A2, pero los rebeldes consiguieron escapar de la fábrica con la ayuda de Kallus. Kallus permitió a los rebeldes escapar en un PT-TD del hangar de la bahía este. El escape de los rebeldes coincidió con un ataque de distracción lanzado pro Ryder en la bahía este.

Thrawn's Office

Thrawn habla de sus deducciones a Lyste, Pryce y Kallus.

Razonando que los infiltrados rebeldes aprovecharían el ataque para escapar, Thrawn ordenó a todas las fuerzas disponibles atacar el PT-TD robado por los rebeldes. A pesar de los esfuerzos de Thrawn, los rebeldes consiguieron escapar con los planos del nuevo caza estelar con escudos deflectores. Después, Thrawn escuchó un informe de lo ocurrido de parte del teniente Lyste. Satisfecho, Thrawn hizo marcharse a Lyste y procedió a hablar con Pryce y Kallus. Thrawn expresó sus sospechas de que había un traidor entre las filas imperiales que estaba proporcionando información a la Red Rebelde. Cuando Pryce sugirió interrogar a todo el personal imperial, Thrawn aconsejó tender una trampa al traidor.

Usando la información robada por C1-10P, Ezra y Kanan; Hera Syndulla fue capaz de elaborar un plan para atacar las fábricas de Lothal. Ella planeó desplegar a una parte del Escuadrón Fénix y asignó a Ezra para reconocer el terreno. Cuando Sabine preguntó si Thrawn se encontraba allí, Hera respondió que la seguridad imperial había aumentado, pero a pesar de todo no sabía si Thrawn estaba presente. Hera fue obligada a relevar a Ezra de su deber después de que éste experimentase una visión de la Fuerza en la que aparecía el antiguo Sith Darth Maul y atacase a un soldado rebelde. Mientras Ezra, Kanan y Sabine se quedaban atrás tratando con Maul, Hera procedió a llevar a cabo la misión.

Prosiguiendo la caza

Kallus: «Parece, sorprendentemente, de muy buen humor, a pesar de esta pérdida. »
Thrawn: «¿Pérdida dices? Los rebeldes pueden haber protegido la localización de su base por ahora, pero al hacerlo, han reducido mi rango de búsqueda. Antes de hoy, podían haberse escondido en miles de sistemas. Pero ahora, ahora sé que están, casi con total seguridad, en uno de los noventa y cuatro planetas explorados por los infiltradores. Los rebeldes han ganado este asalto, pero la guerra será nuestra. »
— Kallus y Thrawn hablan del sabotaje a un droide infiltrador EXD [fuente]
Warhead 13

Thrawn y Kallus discuten la pérdida de los droides infiltradores E-XD.

Después, el Gran Almirante Thrawn se embarcó en una campaña para buscar por todos los Territorios del Borde Exterior la base del Escuadrón Fénix. Bajo su mando, varios droides infiltradores E-XD fueron enviados en busca de bases. Uno de esos drodes, EXD-9, aterrizó en Atollon y fue adoptado por Garazeb Orrelios y AP-5, quienes lo confundieron con un droide de protocolo. Kallus, usando el seudónimo de Fulcrum, consiguió advertir a Zeb, quien deshabilitó y reprogramó al droide con la ayuda de AP-5 y C1-10P. Entonces los rebeldes enviaron a EXD-9 de vuelta al Imperio Galáctico como bomba improvisada que destruyó un Destructor Estelar Imperial.

Tras la destrucción del Destructor Estelar, Thrawn se reunió con el Agente Kallus a bordo de la Quimera. Cuando Thrawn preguntó cómo había tenido lugar la explosión, Kallus contestó que creía que los rebeldes habían reprogramado uno de los droides infiltradores para autodestruirse al volver junto al Imperio. A pesar de ello, Thrawn permaneció satisfecho debido a que había conseguido reducir el número de sistemas que podían albergar una base rebelde de miles de ellos a tan solo noventa y cuatro.

Descubriendo a Fulcrum

«Creo que el Agente Fulcrum demostrará ser mucho más útil al Imperio de lo que nunca ha sido Kallus.»
―Thrawn tras descubrir la identidad de Fulcrum[fuente]
Más adelante, el Gran Almirante Thrawn solicitó la ayuda del coronel del Buró de Seguridad Imperial Wullf Yularen para averiguar la identidad del espía rebelde conocido como Fulcrum. Después de que Yularen interrogara a varios comandantes imperiales en busca de conexiones con los rebeldes, Thrawn solicitó la presencia del teniente Yogar Lyste y el Agente Kallus a bordo del Quimera, su nave insignia. Tras practicar el combate cuerpo a cuerpo con varios droides centinela imperiales, Thrawn se reunió con Yularen, Lyste y Kallus. Thrawn y Yularen informaron a Lyste y Kallus del peligro que suponía Fulcrum. Durante la reunión, Thrawn también reveló que casi había determinado la localización de la base rebelde usando patrones de ataque de los rebeldes y su proximidad al planeta Lothal. Cuando Lyste expresó su entusiasmo por detener a Fulcrum, Thrawn le advirtió de que todo el mundo estaba bajo sospecha.


Through Imperial Eyes 14

Thrawn destruye un droide centinela.

Tras despedir a sus invitados, Thrawn se reunió con la gobernadora Arihnda Pryce, quien había venido para conocer el progreso en la determinación de la identidad del espía rebelde y la localización de la base rebelde. Thrawn le dijo que había tendido una trampa al proporcionar cierta información en distintas reuniones con imperiales de modo que ahora sólo quedaba esperar a que el espía transmitiera la información que había descubierto a los rebeldes. Entonces, Yularen informó a Thrawn de que un mensaje encriptado había sido enviado desde el Quimera después de que Lyste hubiera capturado al ladrón de una lanzadera sobre Lothal. El ladrón era en realidad el rebelde Ezra Bridger, con quien Thrawn ya se había encontrado anteriormente en Ryloth. Ezra se había dejado capturar adrede para rescatar a Kallus, cuya identidad como Fulcrum estaba a punto de ser descubierta. Thrawn decidió visitar al prisionero en persona.

Antes de poder hacerlo, Kallus liberó a Ezra de su celda usando el cilindro de identificación del teniente Lyste. Kallus, Ezra y los droides rebeldes AP-5 y C1-10P se infiltraron en la oficina de Thrawn, donde borraron la presencia de Atollon, el planeta en el que se encontraba la base rebelde, de los mapas estelares. C1-10P también robó los códigos de acceso necesarios para que sus compañeros Kanan Jarrus y el capitán clon Rex pudieran aterrizar a bordo del Quimera. Cuando Thrawn, la gobernadora Pryce y el coronel Yularen llegaron al bloque prisión, descubrieron que el prisionero había escapado. Después de que Yularen descubriera que Lyste era la última persona que había accedido al bloque prisión, Thrawn empezó a sospechar que Lyste era el agente rebelde Fulcrum.

Thrawn volvió a su oficina y fue informado por el soldado de asalto de la puerta de que Lyste le esperaba en el interior. Sospechando de Lyste, Thrawn hizo que le acompañasen dos soldados de asalto y entró cautelosamente en la oficina. Para entonces, Ezra y C1-10P ya habían borrado Atollon de los mapas estelares y se estaban escondiendo para evitar ser descubiertos. Mientras tanto, Kallus reprogramó dos de los droides centinela de Thrawn para que atacasen al Gran Almirante. Los droides centinela entraron en la oficina y se deshicieron de los guardias. Thrawn intentó desactivar a los droides mediante un código de voz, pero fracasó en su intento. Tras una fiera pelea, Thrawn consiguió destruir a los droides. Además, consiguió vislumbrar a Ezra abandonando su oficina, confundiéndole con el teniente Lyste. Creyendo que Lyste le había intentado asesinar, Thrawn contactó con Yularen y le instó a dirigirse al hangar del Quimera.

Through Imperial Eyes 21

Thrawn y Yularen averiguan la identidad de Fulcrum.

Los rebeldes consiguieron escapar, con el Agente Kallus acusando a Lyste de ser Fulcrum tras engañarlo para que aturdiera a la gobernadora Pryce. Kallus, quien era el verdadero Fulcrum, decidió permanecer entre las filas del Imperio Galáctico para seguir ejerciendo de espía. Después del arresto de Lyste, Thrawn y Yularen lo interrogaron y llegaron a la conclusión de que éste no era Fulcrum. A pesar de saber que Lyste era inocente, Thrawn dijo a Kallus y Pryce que Fulcrum había sido detenido, y les hizo marcharse. En privado, Yularen expresó su inquietud por haber descubierto tan fácilmente la identidad de Fulcrum. Thrawn se mostró de acuerdo con Yularen. Entonces, ambos analizaron el casco que Ezra había dejado en su celda, que constaba del dibujo de un gato de Lothal. Thrawn reconoció el estilo del dibujo y lo atribuyó a la rebelde Sabine Wren, identificando al prisionero como Ezra Bridger. Cuando Yularen preguntó por qué Kallus no había informado de la captura de Ezra, Thrawn concluyó que Kallus era el verdadero Fulcrum y que éste había acusado a Lyste de sus crímenes. El siguiente plan de Thrawn pues, sería manipular a Kallus para poder descubrir la ubicación de la base rebelde en el sector.

A la caza de Mon Mothma

«Ella podría ser la clave para localizar a la verdadera flota rebelde.»
―El Gran Almirante Thrawn ante la posibilidad de capturar a Mon Mothma[fuente]
Secret-Cargo-Grand-Admiral-Thrawn-and-Governor-Pryce-Planning

Thrawn da órdenes a Pryce y Konstantine.

Después de que la senadora Mon Mothma abandonase el Senado Imperial y pronunciara un fiero discurso denunciando la Masacre de Ghorman culpando de ella al Emperador Sheev Palpatine, Thrawn recibió informes de que Mothma y los Rebeldes de Lothal planeaban viajar a través de la Nebulosa Archeon para evitar la detección imperial. En base a su conocimiento de Hera Syndulla, Thrawn anticipó que Hera se arriesgaría a pasar por el paso de Archeon. En consecuencia, envió un prototipo de Defensor TIE pilotado por el comandante Vult Skerris y custodiado por dos Interceptores TIE con la intención de interceptar a los rebeldes. Thrawn también pidió a la gobernadora Arihnda Pryce y al Almirante Kassius Konstantine que se apostaran junto a dos Destructores Estelares fuera de la nebulosa para cuando Skerris sacara a los rebeldes de ella. A pesar del plan de Thrawn, Hera y los rebeldes consiguieron escapar junto a Mon Mothma y su séquito tras una breve escaramuza en la Nebulosa Archeon. Después de su escape, Mothma y los demás líderes rebeldes fundaron formalmente la Alianza Para Restaurar la República sobre el planeta Dantooine.

Droides espía

«Creo que este astromecánico C1 es el droide infiltrador del que el Gran Almirante Thrawn ha hecho referencia en su informe sobre los rebeldes del Escuadrón Fénix.»
―LT-319 tras capturar a C1-10P[fuente]
Como parte de sus esfuerzos contra las insurgencias, el Gran Almirante Thrawn también usó los servicios de un equipo de la Oficina de Información Imperial que operaba en un crucero ligero. Ese equipo estaba liderado por el controlador imperial LT-319 y tenía el cometido de reunir información y seguir el rastro de las actividades rebeldes. Estos individuos poseían implantes cibernéticos que les quitaban parte de su autonomía en beneficio del servicio al Imperio Galáctico. Como parte de su cometido, estos espías debían supervisar la presencia de un gran número de droides, en busca de droides como C1-10P, que ya había participado en numerosas misiones de incógnito de los rebeldes.

Durante una misión de los rebeldes en la Estación Killun, el equipo de LT-319 detectó la presencia de C1-10P en la estación. Usando un terminal, el equipo reprogramó a C1-10P convirtiéndolo en un agente doble droide e intentaron usarlo para localizar la base rebelde. Como parte de la operación, C1-10P pirateó el Espíritu y usó un dispositivo para transferir los datos de navegación de la nave al equipo imperial. Antes de poder cumplir su objetivo, los rebeldes recuperaron el control del Espíritu y borraron la reprogramación imperial de C1-10P. Entonces, Hera Syndulla destruyó la nave del equipo imperial enviándoles una sobrecarga eléctrica.

Batalla de Atollon

Bloqueando el planeta
«No deseo alcanzar la gloria, sólo resultados para mi Emperador.»
―Thrawn a Kallus[fuente]
Zero Hour 31

Thrawn se enfrenta a Kallus.

Más adelante, el Gran Almirante Thrawn solicitó los servicios de un escuadrón de soldados de la muerte. Luego voló en su lanzadera personal al complejo imperial de Ciudad Capital en Lothal para reunirse en privado con la gobernadora Arihnda Pryce y el Almirante Kassius Konstantine. Dentro de la sala de reuniones, Thrawn cerró las persianas y advirtió de que todavía tenían a un traidor entre sus filas. También inició una conversación vía holograma con el Gran Moff Wilhuff Tarkin y advirtió de que el Escuadrón Fénix y el Grupo Massassi del General Jan Dodonna planeaban atacar la fábrica imperial principal de Lothal. Aunque Thrawn no había localizado la base rebelde todavía, el chiss prometió capturar a los líderes rebeldes a petición de Tarkin.

El Agente Kallus estaba escuchando la conversación de Thrawn y se dirigió al antiguo hogar de Ezra Bridger, donde tenía un transmisor que utilizaba para transmitir información a los rebeldes como Fulcrum. Consciente de que el traidor había oído su conversación con Tarkin, Thrawn siguió a Kallus. Cuando Kallus trató de informar a los rebeldes, Thrawn le sorprendió y reveló un bloqueador de comunicaciones en su mano. Tras una pelea cuerpo a cuerpo, Thrawn derrotó a Kallus, aunque éste consiguió destruir el bloqueador de comunicaciones y advertir a los rebeldes. Entonces, Kallus fue apresado y custodiado por dos soldados de la muerte, que le llevaron hasta el centro de mando de Thrawn. Calculando la trayectoria de la flota del General Dodonna y la transmisión de Kallus, Thrawn fue capaz de determinar que la base rebelde se encontraba en el planeta Atollon.

Star Wars Rebels Season 3 “Mid-Season“ Trailer 9

Thrawn se comunica con los rebeldes antes de la Batalla de Atollon.

Thrawn ordenó al Almirante Konstantine que bloquease Atollon con su Séptima Flota, impidiendo cualquier vía de escape para los rebeldes con dos Interdictores Imperiales. A continuación viajó a Atollon a bordo del Quimera junto a la gobernadora Pryce y un cautivo Kallus. Entonces, Thrawn se comunicó vía holograma con la capitana Hera Syndulla, el comandante Jun Sato y el General Dodonna asegurando que iba a derrotarlos. La flota rebelde intentó romper el bloqueo pero la flota de Thrawn infligió graves daños entre las fuerzas rebeldes. Los rebeldes sólo consiguieron encontrar un punto débil en el bloqueo de Thrawn después de que Konstantine desobedeciera sus órdenes y partiese a interceptar la nave del comandante Sato. Sato hizo chocar su nave contra el Interdictor Imperial de Konstantine, destruyendo ambas naves y muriendo los dos en el acto. Eso permitió a Ezra Bridger y C1-10P saltar al hiperespacio en una pequeña nave. Thrawn atestiguó lo ocurrido y esperó que la locura de Konstantine no perjudicase a su plan de batalla.

Asalto en tierra
Bendu: «No puedes ver. Pero yo sí.»
Thrawn: «¿Qué? ¿Qué es lo que ves?»
Bendu: «Veo tu derrota. Como muchos brazos rodeándote en un frío abrazo.»
— El Bendu a Thrawn[fte.]
Zero Hour 58

El Bendu irrumpe en la base rebelde.

A pesar del contratiempo, las fuerzas de Thrawn habían infligido muchas bajas en los dos grupos rebeldes. Tras obligar a los rebeldes a retirarse a la superficie del planeta, Thrawn ordenó a su flota bombardear la base rebelde desde la órbita. Sin embargo, los rebeldes habían conseguido activar un prototipo de escudo deflector de Sabine Wren. Para dar a los rebeldes la impresión de que su escudo podía resistir al bombardeo orbital, Thrawn ordenó el cese del ataque. Entonces envió a un grupo de PT-TD y AT-AT para un asalto en tierra.

Para determinar la fuerza de los rebeldes, Thrawn envió a los PT-TD a través de un cañón que conducía a la base rebelde. Los andadores fueron destruidos por el antiguo capitán clon Rex y el lasat Garazeb Orrelios mediante el uso de minas y un lanzacohetes. Entonces Thrawn envió varios AT-AT protegidos por escudos. Ese grupo de andadores forzaron a los rebeldes a retirarse. A continuación, Thrawn y sus soldados de la muerte entraron en la base rebelde, con el Gran Almirante ordenando a sus fuerzas adentrarse en la base.

Uno de los AT-AT de Thrawn consiguió destruir un transporte de los rebeldes que intentaba despegar. Luego, Thrawn y sus tropas rodearon a Hera Syndulla, el General Jan Dodonna, el Caballero Jedi Kanan Jarrus, Garazeb Orrelios, el capitán Rex y el droide de protocolo AP-5. Cuando Hera se negó a rendirse, Thrawn amenazó con matarlos a todos uno a uno comenzando por Kanan. Sin embargo, Thrawn fue interrumpido por un misterioso ser portador de la Fuerza conocido como Bendu, que representaba el equilibrio en la Fuerza. Bendu desencadenó una tormenta con la intención de destruir tanto la base rebelde como a las tropas de Thrawn. Eso dio a los rebeldes la ocasión que necesitaban para escapar hacia el espacio junto a sus compañeros.

Zero Hour 38

El Bendu pronostica la derrota de Thrawn.

Impávido contra este nuevo enemigo, Thrawn ordenó a sus soldados abrir fuego contra el Bendu, derribándolo. En el espacio por otra parte, Ezra Bridger, Sabine y sus aliados mandalorianos habían destruido el segundo Interdictor Imperial, permitiendo a los restos de la flota rebelde saltar al hiperespacio. Aunque no había conseguido capturar a los líderes rebeldes y destruir por completo las fuerzas enemigas, Thrawn consideró que la Batalla de Atollon había terminado con una victoria del Imperio Galáctico.

Después de la batalla, Thrawn se acercó a un caído Bendu. Cuando Thrawn preguntó a Bendu qué tipo de criatura era, el Bendu respondió que era alguien por encima del poder para matar de Thrawn. El Bendu también predijo la derrota de Thrawn, describiéndola como muchos brazos rodeándolo en un frío abrazo. Impasible, Thrawn intentó matar a Bendu, pero en el momento que disparó, éste ya se había desvanecido. Tras ese hecho, Thrawn todavía pudo oír la risa de Bendu en el aire. Mientras tanto, las fuerzas rebeldes restantes se dirigieron a Yavin 4 junto a Kallus, a quien lograron rescatar después de que éste escapara en una cápsula de escape.

Legado

En el 4 DBY, la Alianza Para Restaurar la República consiguió asesinar al Emperador Sheev Palpatine, lo cual dio paso al alzamiento de la Nueva República. Los remanentes del Imperio Galáctico fueron derrotados durante la Batalla de Jakku en el 5 DBY, y la Armada Imperial se retiró a las Regiones Desconocidas. Para ello, emplearon un observatorio imperial de Jakku para conocer la ruta a seguir en esa dura región de la galaxia. Mucho de lo que Thrawn conocía de las Regiones Desconocidas fue usado en los cálculos hechos en el observatorio. Como resultado del conocimiento de Thrawn, así como de la información obtenida de varios droides enviados a las Regiones Desconocidas por el Emperador, la Armada Imperial se reorganizó en la Primera Orden en las profundidades de la galaxia. Eso era parte de un plan de contingencia de Palpatine para asegurar que el Imperio no sobreviviera a él — pero fue empleado por los imperiales supervivientes para asegurar que el Imperio seguía en pie tras la muerte del Emperador

Apariciones

Fuentes


Otros idiomas
 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.

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