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Sabine Wren

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«Sabine es la experta en armas del equipo. [...] Es una artista, y no es alguien que conozcas todos los días en Lothal. Ella es muy talentosa, también. El Imperio quiere pintar sobre todo con sus tonos aburridos de gris, negro, y blanco. Sabine pone color al aburrimiento. Creo que los cazas TIE están mucho mejor después de que una de sus bombas de pintura haya estallado en ellos.»
―Ezra Bridger[fuente]

Sabine Wren fue una mandaloriana experta en armas que estuvo en activo durante el reinado del Emperador Palpatine alrededor del año 5 ABY. También fue una artista de graffiti, el cual usaba para personalizar su armadura y dejar un símbolo cada vez que la tripulación del Espíritu atacaba objetivos imperiales. Sabine formaba parte del clan mandaloriano conocido como Clan Wren, que formaba parte de la Casa Vizsla.

Biografía

Vida temprana

Sabine nació en una familia partidaria del Imperio Galáctico. Por ese motivo, Wren se alistó voluntariamente en la Academia Imperial de Mandalore, siguiendo ciegamente al Imperio. Allí, entabló una gran amistad con la cadete Ketsu Onyo.

Sin embargo, con el tiempo, la estancia de Sabine en la academia se fue haciendo insoportable. Los hechos acaecidos en Mandalore marcaron a Sabine, que empezó a mostrar un creciente sentimiento de oposición al Imperio.

Finalmente, Sabine y Ketsu escaparon juntas de la Academia Imperial, y se convirtieron en cazarrecompensas. Sin embargo, un tiempo después, ambas se separaron en malos términos. Fue en ese momento que Sabine se unió a los Rebeldes de Lothal, a sus quince años de edad.

En el planeta Lothal, Sabine fue parte de una misión llevada a cabo por Hera Syndulla en el Espíritu. Su trabajo consistía en crear una distracción, para la cual pintó con graffiti en un TIE. Ella fue observada y perseguida por el Stormtrooper TK-626, su capitán, y otras cuatro personas. Con el paso del tiempo, hizo estallar una bomba de pintura, creando una explosión de colores que dejó a los Stormtroopers aturdidos y salpicados de pintura, pero con vida, y se alejó a la ciudad, en medio de la gente agradecida.

A bordo del Espíritu

Atraco en Lothal

En el 5 ABY, Sabine estuvo involucrada en el robo de varias cajas de suministros de un convoy imperial junto con Kanan Jarrus y Zeb Orrelios. Sabine colocó un explosivo en una de las motos del convoy, mientras caminaba cerca de él, permitiendo a sus compañeros huir con las cajas imperiales. Cuando el joven Ezra Bridger birló parte de las mercancías robadas por los rebeldes, Sabine vio acercarse al chico montado en una moto y saltó sobre ella, "alabando" la osadía de Bridger. Después de soltar una de las cajas imperiales que estaban unidas a la moto de Ezra, le advirtió al chico de que Zeb acabaría con él si le pillaba, y desapareció por un callejón con la caja.

Spark of the Rebellion 29.png

Sabine intercepta a Bridger.

Sabine se reunió con sus compañeros a bordo del Espíritu y huyó con ellos y Bridger (que por necesidad había tenido que entrar en el Espíritu), hacia el espacio. Sabine controló los cañones frontales de la nave, de modo que Hera Syndulla pudiese tener una abertura para un salto en el hiperespacio. Ezra cogió cariño hacia Sabine en el momento en que ella reveló su belleza quitándose su casco, y trató de seducirla, aunque ella no devolvió sus muestras de afecto.

Después de regresar a Lothal, Sabine junto con Zeb y Ezra entregaron tres de las cajas robadas, que estaban llenas de alimentos, a los habitantes de Ciudad Tarkin, que eran agricultores que habían perdido sus tierras a manos del Imperio.

Rescatando wookiees

Los rebeldes más tarde encabezaron una misión para rescatar a unos esclavos wookies y a Sabine se le dio la tarea de sabotear la nave de transporte Imperial en la que se suponía que estaban los wookiees con la ayuda de C1-10P. Cuando se dieron cuenta de que todo era una trampa, Sabine y C1-10P, deshabilitaron la gravedad artificial durante un par de segundos, dando a todos tiempo para escapar. Cuando estuvieron todos a bordo del Espíritu, Sabine detonó unos explosivos que había instalado en el transporte.

Sabine Chopper.png

Sabine y C1-10P a bordo del transporte imperial.

Cuando los rebeldes se dieron cuenta de que Zeb había dejado a Ezra cautivo por el imperio, Hera Syndulla insistió en ir a rescatarlo. Zeb se negó y Sabine lo apoyó con el argumento de que los imperiales les estarían esperando. Sin embargo, Hera, C1-10P y Kanan votaron a favor de rescatar a Ezra, por lo que se dirigieron al Destructor Estelar clase Imperial I donde estaba encarcelado Ezra. Sabine, Kanan y Zeb encontraron a Ezra y escaparon a bordo del Espíritu de nuevo dejando atrás otra obra de arte explosiva de Sabine.

Después de que Ezra les informara de la verdadera ubicación de los esclavos wookiees, la cual había averiguado durante su cautiverio, Sabine y los rebeldes viajaron a Kessel para rescatar a los prisioneros. En las minas de especias de Kessel, tuvo lugar un enfrentamiento entre los Rebeldes de Lothal y los wookiees contra el Imperio. En medio de la lucha, Kanan decidió mostrar abiertamente que era un Jedi, sorprendiendo a todo el mundo menos a Zeb, Hera, C1-10P y Sabine, quienes ya sabían de su vínculo con la Orden Jedi.

Finalmente los rebeldes escaparon del planeta con los wookiees, cumpliendo con la misión. Cuando los wookiees se hubieron marchado, Kanan ofreció a Ezra, quien también era sensible a la Fuerza, unirse a él y a su equipo y convertirse en su Padawan. Bridger aceptó y desde entonces formó parte de los Rebeldes de Lothal.

Disruptores imperiales

Después de que el Espíritu escapara de una lucha contra varios cazas TIE y un Destructor Estelar, los rebeldes emprendieron una misión de contrabando de armas que había sido solicitada por Cikatro Vizago, porque necesitaban dinero para comprar alimentos, explosivos y combustible. Por ese motivo, entraron en un puerto espacial de Lothal y subieron a un transporte con el destino a Garel.

De acuerdo con un plan de Kanan Jarrus, los rebeldes debían fingir no conocerse entre ellos. Ezra Bridger fingió ser el propietario de Chopper, que estaba molestando a otros pasajeros, por lo que Kanan se quejó de esto al piloto droide RX-24 y Chopper fue enviado a la parte posterior de la nave. Ezra, sin embargo, insistió en que los otros droides del transporte debían abandonar también la zona de pasajeros. Por ese motivo, la Ministra de Lothal, Maketh Tua, perdió a su Droide de protocolo C-3PO, y a R2-D2 de manera que Sabine se ofreció como traductora para que la ministra pudiera entender al traficante de armas aqualish Amda Wabo. Momentos después Tua preguntó por la ubicación de unos disruptores, y Wabo respondió que estaban en la bahía 7 del puerto espacial Garel. Wren tradujo mal a propósito que estaban en la bahía 17.

Una vez en Garel, Ezra fue el primero en salir del transporte y Wren le susurró a que bahía del puerto debía dirigirse. Bridger subió a los tejados de la ciudad a través de un conducto de ventilación. Cuando llegó a la bahía, abrió la puerta del hangar a los demás rebeldes, que descubrieron que el contenido de la caja que tenían que entregar a Vizago contenia disruptores de iones T-7. Mientras los rebeldes subían la caja al Espíritu, la Ministra se dio cuenta de que la habían engañado y se dirigió junto a algunos soldados de asalto a la bahía 7. Después de una breve pelea, cuando todas las cajas estuvieron a bordo del Espíritu, los rebeldes regresaron a su nave, seguidos de C-3PO y R2-D2, y luego huyeron del planeta.

En el Espíritu, Zeb Orrelios se acercó a Jarrus para sugerirle no vender los disruptores a Vizago, y simplemente mantenerlos fuera de circulación. Entonces apareció Sabine e informó a Jarrus de que los disruptores iban a ser producidos en masa por el Imperio. Satisfecho, Jarrus trató de hacer ver a Zeb que habían cometido el crimen perfecto: habían evitado que el Imperio produjera los disruptores en masa e iban a aconseguir financiación vendiéndoselos a Vizago. Aun así, Zeb siguió pensando que lo mejor era destruir los disruptores.

Sabine R2D2.jpg

R2-D2 sugiere a Sabine sobrecargar los disruptores imperiales.

Más tarde, C-3PO, convencido de que había sido secuestrado por criminales, contactó con el Justiciero, y pidió ayuda al Agente Kallus, proporcionándole la ubicación de los rebeldes. Kallus, satisfecho, le prometió que llegaría pronto en su ayuda.

Kallus interrumpió la negociación entre los rebeldes y Vizago, que huyó rápidamente del lugar y se negó a pagar a los rebeldes. Sabine, gracias a una idea de R2-D2, sobrecargó los disruptores, de manera que explotaron todos. Mientras tanto Zeb había iniciado una pelea contra Kallus con sus Fusiles-bo AB-75. Durante la batalla, Sabine R2-D2 y C3-PO empujaron una caja con disruptores sobrecargados contra un grupo de soldados de asalto que quedaron incapacitados por la explosión de los disruptores. Mientras tanto, Kallus derrotó a Zeb, y cuando estaba a punto de matarlo, Ezra utilizó la Fuerza para empujar a Kallus, incapacitándolo. Kanan ordenó a Hera Syndulla que subiera a Ezra a bordo de la nave, mientras él mismo ayudaba a Zeb. Durante el combate Chopper ya había preparado la nave, por lo que Sabine y el grupo escapó rápidamente.

Dentro de la nave, Zeb agradeció a Kanan su ayuda, pensando que él era quien le había salvado la vida. Jarrus le contó a Orrelios que había sido Ezra quien le había salvado la vida. Sorprendido, Zeb le hizo un gesto de gratitud con la cabeza a Ezra, y se marchó a sus aposentos a descansar.

Vida en el Espíritu

Más tarde Ezra Bridger y Zeb Orrelios se enzarzaron en una pelea, gracias a las acciones de C1-10P. El droide había aflojado los tornillos que sostenían la litera de Bridger, que se cayó encima de Orrelios. Tras descubrir lo que había ocurrido, y necesitada de inspiración para elaborar sus obras de arte, Sabine decidió dibujar lo que había ocurrido en la pared de la habitación de Ezra y Zeb.

Cuando la pareja regresó al Espíritu, después de haber ido a Kothal a por suministros, vieron el dibujo que había hecho Sabine, en el cual aparecían los dos caricaturizados. Cuando expresaron la impresión de que parecían idiotas en ese dibujo, Sabine respondió que sólo pintaba lo que veía.

Rescatando a Luminara

Rebeldes Lothal Aguja.png

Sabine y los rebeldes en un ascensor de La Aguja.

Tiempo después, los Rebeldes de Lothal recibieron la información de que la Maestra Jedi Luminara Unduli estaba prisionera en La Aguja, en el planeta Stygeon. Entonces, emprendieron una misión para rescatarla.

Sin embargo, todo era una trampa tendida por El Inquisidor para atraer a los Jedi supervivientes hacia su muerte. Sabine, Ezra Bridger, Kanan Jarrus y Zeb Orrelios; se infiltraron en La Aguja, y mientras Orrelios y Wren esperaban a Jarrus y su Padawan en un ascensor, descubrieron que el Imperio estaba bloqueando sus comunicaciones. Sabine decidió inutilizar todos los ascensores de La Aguja, y determinó que sería mejor huir siguiendo una ruta distinta.

Mientras ambos esperaban, aparecieron Kanan y Ezra huyendo del Inquisidor. Juntos, Sabine y los demás rebeldes empezaron a correr buscando la salida de La Aguja, y mientras huían, Sabine disparó al Inquisidor, que desvió sus disparos. El Inquisidor ordenó cerrar todas las puertas de la prisión, y Zeb tuvo que sostener él mismo una de las puertas para que no se cerrase sin que sus compañeros la travesaran.

Sabine y la tripulación del Espíritu lucharon contra varios soldados de asalto, y en última instancia, lograron subir a bordo de la nave de Hera Syndulla, escapando del Inquisidor.

Destruyendo un cristal kyber

Después de que Ezra Bridger se infiltrara en la Academia Imperial de Lothal durante semanas para robar un dispositivo con la ubicación de un transporte imperial que contenía un cristal kyber enorme, Sabine y Zeb Orrelios se escondieron en una de las salidas de la Academia para esperar a Ezra. El día en que Bridger debía huir de la academia, el chico no apareció, por lo que Sabine y sus compañeros decidieron dar un día más a Ezra para robar el dispositivo.

Un día después, C1-10P otorgó a Sabine y Zeb el dispositivo, y Wren envió las coordenadas del transporte imperial a Kanan Jarrus y Hera Syndulla. El droide además, enseñó un holograma de Bridger a Orrelios y Sabine en el que el muchacho les informaba de que huiría al día siguiente de la academia tratando de salvar a Jai Kell, un chico sensible a la Fuerza que iba a ser llevado ante El Inquisidor. Bridger contó su plan de huida a Zeb y Sabine, y ellos informaron de todo a Kanan.

El día de la huida, Sabine se deshizo de varios soldados de asalto mientras Ezra y Kell, junto a C1-10P, huían de la academia. Finalmente Zeb recogió a Wren y los demás a bordo de un vehículo, y todos escaparon de la academia.

Incidente en Fort Anaxes

Tiempo después, Sabine, Hera Syndulla y Ezra Bridger participaron en una misión proporcionada por "Fulcrum", el contacto secreto de Hera. Al finalizarla, fueron perseguidos por tres cazas TIE mientras iban a bordo de la lanzadera del Espíritu, el Fantasma. Durante la huida, Sabine exigió conocer a "Fulcrum", a lo que Hera se negó, causando en Wren gran frustración. Ezra mientras tanto, instó a Hera a concentrarse en la huida. Finalmente, lograron deshacerse de los TIE y regresar a bordo del Espíritu.

Allí, Hera ordenó a Ezra, Zeb Orrelios y C1-10P reparar el Fantasma. Ezra y sus compañeros lograron reparar el Fantasma, a excepción de su depósito de combustible, que tenía una fuga. Cuando iban a reparar el depósito de combustible, C1-10P creó una distracción que hizo a Ezra y Zeb olvidarse del Fantasma.

Kanan, Hera and Sabine in Out of Darkness.png

Sabine pregunta por "Fulcrum".

Sabine volvió a preguntar a Hera sobre la identidad de "Fulcrum", y ante la negativa de Hera de confesarle la identidad de "Fulcrum", Wren decidió acompañar a Hera en la próxima misión de "Fulcrum". Hera afirmó que en ocasiones el comportamiento de Sabine era frustrante, a lo que Wren respondió que aprendía de los mejores. De este modo, las dos subieron a bordo del Fantasma, cuyo depósito de combustible no había sido reparado, y partieron hacia las coordenadas de su misión.

Al llegar a Fort Anaxes, el destino de su misión, Sabine contó a Hera que tenía la sensación de que Hera y Kanan no se fiaban de ella. Luego añadió que su lucha contra el Imperio se estaba volviendo cada vez más peligrosa, por lo que necesitaba saber más sobre "Fulcrum", para saber que su lucha no era en vano. Afirmó que en sus tiempos en la Academia Imperial, en Mandalore, era una ferviente seguidora del Imperio, pero que su política de no hacer preguntas acabó siendo para ella una pesadilla. Hera aseguró que tenía gran confianza en Sabine, así como que su lucha era más grande de lo que ella podía entender. Por último, pidió a Sabine que tuviera fe en ella y Kanan.

Cuando estaban recogiendo varias cajas para "Fulcrum", Hera y Sabine fueron atacadas por una manada de fyrnocks dentro de una base utilizada durante las Guerras Clon. Al intentar huir, descubrieron la fuga de combustible del Fantasma, que ya no funcionaba. Hera se puso en contacto con el Espíritu, pidiendo ayuda. Aprovechando que los fyrnocks no podían exponerse a la luz, Hera siguió un plan ideado por Sabine. Apilaron en filas varias cajas de rhydonio, un fuerte explosivo. Cuando un asteroide tapó la luz proporcionada por una estrella, los fyrnocks se dirigieron a atacar a Sabine y Hera.

A medida que los fyrnocks se acercaban, ambas detonaron las cajas de rhydonio, hasta que finalmente el explosivo se agotó. Cuando parecía que iban a ser devoradas por los fyrnocks, la tripulación del Espíritu llegó y las rescató.

A bordo del Espíritu, Hera hizo ver a Sabine que había confiado su vida a su plan, demostrando que tenía gran confianza en ella. Luego, pidió a Sabine que confiara en ella, asegurando que con el tiempo lo entendería todo. Wren respondió que lo intentaría.

Día del Imperio

Rebeldes saboteo día imperio.png

Sabine y los rebeldes planean sabotear las celebraciones del Día del Imperio.

En el 4 ABY, durante el Día del Imperio, Sabine estuvo presente en el Puesto Espacial del Viejo Jho mientras tres pilotos imperiales importunaban a un rodiano tratando de encontrar a un disidente imperial. Ezra Bridger, reconoció mediante una fotografía al fugitivo, llamado Tseebo, que era un antiguo amigo de sus padres desaparecidos. Entristecido por el recuerdo de sus padres y el hecho de que era su cumpleaños, Ezra se marchó del Puesto Espacial ante el asombro de Sabine y el resto de Rebeldes de Lothal.

Minutos más tarde, Sabine y sus compañeros planearon sabotear la celebración del Día del Imperio en Ciudad Capital. Escabulléndose entre la multitud, Sabine y Zeb Orrelios planearon una distracción para que Kanan Jarrus pudiera hacer explotar el nuevo TIE avanzado v1 del Imperio, que estaba siendo expuesto por Maketh Tua ante los ciudadanos de Lothal. Sabine fue pasando varios explosivos a Zeb, que los lanzó por los aires. Los explosivos resultaron ser una combinación de fuegos artificiales, que distrajeron a todos los asistentes de la celebración, así como a los soldados de asalto que patrullaban por la zona.

Aprovechando la distracción, Kanan colocó un explosivo en el TIE, que explotó poco después. Sabine y Zeb huyeron del lugar, y pronto se les unieron en la huída Kanan y Ezra, que acababa de volver de su torre. Estando a una distancia segura del lugar de la explosión, Zeb avistó en la lejanía al Agente Kallus, y lo apuntó con su Fusil-bo AB-75, con intención de acabar con él. Kanan sugirió a Zeb que apuntara al Inquisidor, y Orrelios, a regañadientes, aceptó.

El Inquisidor esquivó los disparos de Zeb, y los Rebeldes de Lothal tuvieron que reemprender su huida. Ezra pensó en un lugar donde poder esconderse, pero adelantó que Zeb sería incapaz de acceder a ese escondite por culpa de su tamaño. Zeb se puso en contacto con Hera Syndulla para quedar en una localización concreta y ser recogido por el Espíritu. Por otra parte, Ezra, Kanan y Sabine escaparían de Ciudad Capital por su cuenta.

Al llegar al escondite de Ezra, Sabine y Kanan se dieron cuenta de que Bridger les había traído hasta su antigua casa. Allí descubrieron a Tseebo, un desertor imperial que poseía un implante cibernético con muchos de los planes futuros del Imperio. Sin embargo, el implante cibernético había anulado parte de la personalidad de Tseebo. Mientras Ezra bajaba a su antigua habitación, Tseebo reveló que ese día era el cumpleaños de Ezra. Sabine, sorprendida, bajó a animar a Ezra, quien se sentía acongojado por el recuerdo de sus padres desaparecidos.

Bridger rechazó el apoyo de Sabine y se reunió de nuevo con Kanan y Tseebo. Antes de salir de la casa para tratar de huir de Ciudad Capital, Sabine se llevó un disco holográfico que había encontrado en la habitación de Ezra. Sabine y Kanan, lograron hacerse con un Transporte de tropas de reconocimiento, e hicieron subir a Tseebo en él. Mientras huían a bordo del transporte, fueron descubiertos por el Imperio, y solicitaron ayuda al Espíritu.

Sabine condujo el transporte por todo Ciudad Capital, hasta que finalmente lo dejó en modo automático y subió con sus compañeros a bordo del Espíritu. Una vez en el espacio el Espíritu comenzó a ser perseguido por El Inquisidor, que logró golpear e inutilizar a C1-10P. En ese momento, Tseebo sufrió un golpe y recobró momentáneamente la cordura. Al ver a Ezra, le dijo en huttés que sabía lo que había ocurrido con sus padres desaparecidos. Sabine tradujo las palabras de Tseebo, y a pesar de insistir a Ezra para que escuchara a Tseebo, el chico no quiso saber nada. Entonces, Sabine se dirigió a su torreta de la nave y destruyó varios cazas TIE que los estaban persiguiendo. Segundos antes de saltar al hiperespacio, El Inquisidor logró colocar un rastreador sobre el Fantasma, una lanzadera de ataque que iba pegada al Espíritu.

Sabine Ezra.jpg

Sabine intenta convencer a Ezra para que hable con Tseebo.

Luego, Tseebo informó a los rebeldes de que los imperiales habían colocado un rastreador en el Fantasma. Kanan, sabiendo que El Inquisidor podía percibir a Ezra y él mismo, decidió dirigirse con Ezra hacia Fort Anaxes a bordo del Fantasma para despistar a los Imperiales. Antes de que Ezra se dirigiera a Fort Anaxes Sabine trató de convencerlo para que hablara con Tseebo sobre sus padres. Sin embargo, Ezra insistió de nuevo en no hacerlo.

Cuando Ezra y Kanan se hubieron marchado, Sabine, Zeb y Hera llevaron a Tseebo ante "Fulcrum", uno de los contactos de Hera. Sabine y Zeb se quedaron en la cabina del Espíritu mientras Hera y Tseebo entraban en la nave de "Fulcrum". Más tarde, Ezra y Kanan regresaron, y Sabine regaló a Ezra el disco holográfico que había cogido de su casa. Sabine contó a Ezra que a pesar de que el disco estaba muy degradado, había conseguido limpiarlo y había descubierto una fotografía. Al activar el disco, Ezra vio una foto de sus padres con él mismo, y Sabine, satisfecha por haber alegrado el día a su compañero, le deseó un feliz cumpleaños antes de dirigirse a su habitación.

Visiones de Ezra

Durante el transcurso de los días siguientes, Sabine y Ezra Bridger comenzaron a dar paseos por Lothal con frecuencia. Por culpa de uno de esos paseos, Ezra llegó tarde en una ocasión a su entrenamiento con Kanan Jarrus. Ante la poca disciplina de su padawan, Kanan decidió llevar a Ezra al Templo Jedi de Lothal.

Allí, Ezra tuvo una visión en la que Garazeb Orrelios, expresaba su total desconfianza en el éxito del chico dentro del templo jedi, y Hera Syndulla, creyendo lo mismo, manifestaba la lástima que le producía que Ezra fuese a morir en el templo. Luego Zeb preguntaba el motivo de la lástima que Hera sentía, y ella respondía que las habilidades de Ezra podrían haber sido útiles para los Rebeldes de Lothal. Sabine añadía que Bridger, sólo era un pobre niño pequeño y asustado. Entonces, los tres se daban cuenta de que Ezra los estaba escuchando, y luego aparecía El Inquisidor y los mataba, mientras Sabine gritaba a Ezra pidiéndole ayuda.

Semanas después de los eventos acaecidos en el templo jedi de Lothal, Ezra logró construir su primer sable de luz, utilizando entre otras cosas varias piezas que le había proporcionado Sabine. Cuando hubo terminado su sable de luz, Ezra lo enseñó a Sabine y a los demás rebeldes, que lo contemplaron con admiración.

Trabajando para Lando

Más tarde, Zeb Orrelios jugó a una partida de Sabacc con Lando Calrissian y Tskolo en el Puesto Espacial del Viejo Jho, apostando a C1-10P con la aprobación de Kanan Jarrus. Tras perder a C1-10P en la apuesta, Lando ofreció a Zeb y Jarrus que trabajasen para él a cambio de la devolución de C1-10P.

Cuando llegaron al Espíritu, Kanan presentó a Lando al resto de la tripulación. Cuando Hera Syndulla se enteró de la pérdida de Chopper, se enfadó con Orrelios, y tras enterarse de la implicación de Kanan en el suceso, se enojó aún más, llegando a pegar un puñetazo a Kanan mientras mientras gritaba que C1-10P era un miembro más del equipo.

Durante su estancia a bordo del Espíritu, Lando empezó a galantear con Sabine, fingiendo ser un entendido en arte impresionista, y admirando las obras de arte de la mandaloriana. Al ver eso, Ezra Bridger recalcó que él ya había admirado anteriormente las obras de Sabine, a lo que Wren respondió que a pesar de eso, Ezra no entendía de arte. Para ridiculizar a Bridger, Lando pidió a Sabine que entendiera a Ezra, puesto que no era culpa del chico no haber visto suficiente mundo como para entender el arte impresionista. De ese modo, Calrissian se ganó la antipatía de Bridger, pero se ganó la simpatía de Sabine.

Sabine Lando Ezra.png

Lando coquetea con Sabine.

Luego, Lando explicó que necesitaba la ayuda de los Rebeldes de Lothal para conseguir un cargamento propiedad del criminal Azmorigan, que después debía ser trasladado a Lothal travesando a escondidas un bloqueo imperial. Antes de subir a bordo de la nave de Azmorigan junto a Hera y Kanan, Lando les pidió a ambos que le siguieran la corriente delante de Azmorigan, y les insinuó que la nave de Azmorigan tenía cápsulas de escape.

Una vez reunido con Azmorigan, Lando ofreció al criminal a Hera a cambio de una cerda inflable, el cargamento que Lando quería introducir de contrabando en Lothal. Entonces, Kanan comenzó a protestar, pero sus quejas fueron acalladas por Hera, que aceptó ser la esclava de Azmorigan. Sin embargo, Hera consiguió escapar de la nave de Azmorigan y fue recogida por el Espíritu. Justo antes de que Hera regresara a su nave, Sabine dijo en tono irónico a Kanan que se estaba luciendo, perdiendo primero a Chopper y luego a Hera.

Cuando Hera se dirigía a la cabina del Espíritu para pilotar la nave, la cerda inflable de Lando fue asustada por Zeb, inflándose de inmediato y bloqueando el acceso a la cabina donde estaba Kanan. Mientras pasaban por el bloqueo imperial de Lothal, Ezra asustó de nuevo a la cerda mientras intentaba interponerse entre Lando y Sabine, que estaba volviendo a ser piropeada por Lando, por lo que la cerda se infló todavía más, golpeando a Zeb y provocando que éste desactivara sin querer la baliza de ocultamiento del Espíritu.

El Almirante Kassius Konstantine detectó a la nave rebelde y ordenó a varios cazas TIE que la persiguieran. Siguiendo los consejos de Hera, Kanan pilotó la nave a través de unas nubes y así logró deshacerse de los cazas, con la ayuda de Sabine situada en una torreta. Luego, Lando hizo que los rebeldes lo llevaran junto a su cerdo globo a unas tierras que había comprado a Cikatro Vizago para que el cerdo buscara en ellas piedras preciosas. Allí, aparecieron de repente Azmorigan y sus hombres, que exigieron la muerte de Calrissian y la conversión en esclavos de los Rebeldes de Lothal. Entonces, se produjo una pelea entre los hombre de Azmorigan y los rebeldes. Finalmente, los rebeldes lograron ahuyentar a Azmorigan y sus hombres.

Rebels Lando Deuda.png

Lando se despide de los Rebeldes de Lothal.

Como recompensa, Lando devolvió a C1-10P a los rebeldes, y Hera recalcó a Calrissian que tenía una deuda con ellos. Lando se lamentó de no tener créditos para pagarles, y se despidió de los rebeldes. A bordo del Espíritu, Sabine y los demás descubrieron con grata sorpresa que durante su lucha con Azmorigan, C1-10P había robado un depósito de combustible a Lando, lo cual les podía servir para mantener en funcionamiento al Espíritu durante un tiempo más.

Reunión con Trayvis

Tiempo después, Sabine colaboró en una de las sesiones de entrenamiento Jedi de Ezra Bridger, usando sus pistolas para que Ezra desviara los disparos que emitía. En esa sesión, Bridger se desmayó, teniendo una visión que involucraba a Gall Trayvis, un supuesto senador y disidente imperial con las transmisiones del cual Bridger se había obsesionado. En ella, aparecía Trayvis luchando con los Rebeldes de Lothal y revelando a Ezra que conocía a sus padres.

Poco después, Trayvis emitió una transmisión. En ella, mediante un mensaje encriptado supuestamente indescifrable por el Imperio Galáctico, Trayvis pidió a cualquier fuerza rebelde del planeta Lothal que se reuniera con él. Sabine y sus compañeros, decidieron reunirse con el senador.

Antes de entrar en el edificio donde se encontraba Trayvis, los rebeldes decidieron mantener ocultos en el exterior a Sabine y Zeb Orrelios como protección ante posibles emboscadas imperiales. Cuando Kanan Jarrus, Hera Syndulla y Ezra entraron en el edificio para reunirse con Trayvis, el senador y los rebeldes fueron emboscados por tropas imperiales, comandadas por el Agente Kallus y Maketh Tua.

Sabine Zeb.png

Zeb ayuda a Sabine durante su huída.

Trayvis sugirió a los rebeldes que se rindieran pero ellos se negaron a rendirse. Entonces, Sabine y Zeb atacaron a los imperiales usando granadas de humo y entre la confusión, los rebeldes lograron salir del edificio llevándose a Trayvis consigo. Cuando los rebeldes iban a escapar metiéndose en una alcantarilla, Trayvis fue reticente a seguir sus instrucciones, pero finalmente accedió a ello. Luego los rebeldes se dividieron en dos grupos, por lo que Sabine se tuvo que marchar con Kanan y Zeb.

Cuando Sabine, Kanan y Zeb se reunieron con Hera y Ezra, se encontraron a Trayvis inconsciente, y descubrieron que era un agente del Imperio. Entonces, los rebeldes escaparon del lugar con la ayuda de C1-10P, que había tomado el control de una de las salidas de la alcantarilla.

Tomando una torre de comunicaciones imperial

Tras una escaramuza entre los rebeldes y las fuerzas imperiales comandadas por Cumberlayne Aresko en Ciudad Capital en la cual los rebeldes lograron burlar al Imperio, Sabine escuchó una entrevista hecha a Gall Trayvis en la HoloRed en la que el senador acusaba a los Rebeldes de Lothal de criminales. Entonces, Kanan Jarrus sugirió hackear una torre de comunicaciones imperial para desmentir esas falsas acusaciones y mandar un mensaje a la población de Lothal y otros planetas cercanos.

Antes de iniciar su ataque a la torre, Sabine se dirigió a la zona con Kanan y Ezra Bridger para investigar las defensas con las que contaba la torre. Mientras exploraban los alrededores de la torre los rebeldes se encontraron un droide sonda, por lo que Ezra hizo mediante la Fuerza que un gato de Lothal atacase al droide antes de que los descubriera.

El droide sonda cayó al suelo, y mientras los rebeldes abandonaban la zona en sus speeders pensando que el droide sonda estaba destruido, el droide los grabó. Las grabaciones realizadas por el droide llegaron al Gran Moff Wilhuff Tarkin, quien había llegado a Lothal recientemente, que ordenó tender una emboscada a los rebeldes haciéndolos creer que contaban con el factor sorpresa.

Chopper Sabine Torre.png

Sabine protege a C1-10P mientras hackea una torre de comunicaciones imperial.

Durante la toma de control de la torre, C1-10P introdujo en ella un dispositivo que permitiría a los rebeldes transmitir mensajes a través ella sin necesidad de estar en la torre. Mientras tanto, Sabine se deshizo de todos los imperiales situados en el interior de la torre y procedió a defender a C1-10P. Cuando el hackeo de la torre se completó, Kanan se quedó atrás para distraer a los imperiales que se acercaban y permitir así escapar a Sabine y a sus compañeros.

Mientras Sabine y los demás rebeldes huían del lugar a bordo del Fantasma, Kanan fue capturado por El Inquisidor y llevado ante el Tarkin. Poco después, Ezra logró transmitir un mensaje incitando a la rebelión a través de la torre, que fue destruida bajo las órdenes de Tarkin poco después para evitar más transmisiones.

Liberando a Kanan

Para tratar de liberar a Kanan Jarrus de su cautiverio, Sabine, Zeb Orrelios, Ezra Bridger y C1-10P intentaron sabotear un Pod Todo Terreno de Defensa para obtener la ubicación de Kanan. Sin embargo, Ezra y sus compañeros fracasaron y tras la destrucción del PT-TD, tuvieron que huir a bordo del Fantasma.

Después de que Hera Syndulla hablara con "Fulcrum", la twi'lek ordenó a sus compañeros no emprender más intentos por rescatar a Kanan. Sin embargo, Ezra y los otros rebeldes decidieron desobedecer a Hera. Con la ayuda de C1-10P; Sabine, Zeb y Ezra lograron salir del Espíritu a bordo del Fantasma sin que Hera los oyera.

Al reunirse con Cikatro Vizago para tratar de obtener el paradero de Kanan, Ezra reveló a Vizago que tanto él como Kanan eran Jedi; a pesar de que Sabine y Zeb le recomendaron que no lo hiciera. Mientras Ezra negociaba con Vizago en su nave, apareció Hera, a quien C1-10P había tenido que confesar el paradero de Sabine y sus compañeros.

Tras hablar con Ezra, Hera decidió seguir intentando rescatar a Kanan. Siguiendo un nuevo plan, Sabine pintó a C1-10P de negro para hacerlo pasar por un droide imperial. Luego, los rebeldes secuestraron a 264, un droide imperial encargado comunicar a los imperiales de Lothal con los imperiales situados en la órbita del planeta.

Mientras C1-10P se hacía pasar por 264 a bordo de una nave imperial, el Espíritu comenzó a atacar a los imperiales como distracción. A bordo de la nave, C1-10P logró obtener la ubicación de Kanan y huyó saltando al espacio. Allí, fue recogido por el Espíritu, la tripulación del cual descubrió que Kanan iba a ser trasladado a Mustafar.

Luego, Sabine distrajo a varios soldados de asalto mientras Ezra y Zeb robaban un crucero gozanti imperial. Zeb pilotó la nave imperial, y tras recoger a Sabine, escapó del lugar. A continuación, los rebeldes juntaron al Espíritu, el crucero gozanti robado y un TIE que había sido robado por Ezra y Zeb hacía semanas en Kothal, para iniciar el rescate de Kanan.

Poco antes de partir, Zeb manifestó que le parecía ridículo que Sabine y Ezra hubieran pintado el TIE robado. Después, los rebeldes se dirigieron a Mustafar, donde C1-10P acopló el crucero gozanti en el que los rebeldes viajaban al Destructor Estelar en el que se encontraba Kanan. Al irrumpir en el Destructor, una bomba de Satine deshabilitó la electricidad de la nave temporalmente.

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Sabine, Hera y Zeb se infiltran en el Destructor Estelar donde se encuentra Kanan.

Mientras Ezra iba a rescatar a Kanan; Sabine, Hera y Zeb procedieron a causar estragos por todo el Destructor Imperial, atacando a los soldados de asalto que se cruzaban en su camino. Tras la muerte de El Inquisidor y el rescate de Jarrus; Sabine, Zeb y Hera huyeron a bordo de su caza TIE, mientras Kanan y Ezra huían a bordo del TIE del Inquisidor.

Los Rebeldes de Lothal, hicieron frente a una inmensa marea de cazas TIE, y tras un breve tiempo, fueron rescatados por C1-10P, que llegó a bordo de un transporte imperial robado y una multitud de naves aliadas.

Una vez reunida con el resto de sus compañeros, Sabine se dirigió a bordo del Espíritu. Allí, los rebeldes escucharon a Bail Organa, presente mediante un holograma. Durante su conversación con los rebeldes, Organa confesó que quienes habían acudido en su rescate eran otras células rebeldes, gestionadas por él y "Fulcrum".

A continuación, Hera informó de la identidad de Bail a sus compañeros y explicó que ella conocía la existencia de otras células, pero no la identidad de sus integrantes, puesto que eso formaba parte de un protocolo para evitar que el Imperio descubriera las células. Entonces, Ahsoka Tano, la antigua padawan de Anakin Skywalker, bajó de la cabina del Espíritu y se reveló a sí misma como "Fulcrum". Tras presentarse a los rebeldes, les comunicó que ese protocolo había cambiado, y que una nueva etapa se abría para ellos.

Trabajo con la Red Rebelde

El Asedio de Lothal

Más adelante, Sabine y los Rebeldes de Lothal llevaron a cabo junto al Escuadrón Fénix, comandado por Jun Sato, una misión consistente en atacar un convoy imperial con el fin de robar unos generadores de escudo imperiales. Durante la misión, Sabine pilotó el Fantasma y consiguió liberar varios generadores de escudo que estaban acoplados a una nave imperial. Además, Sabine logró salvar a varios rebeldes durante el combate.

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Sabine y los rebeldes reciben una transmisión de Maketh Tua.

Poco después, los rebeldes recibieron una llamada de auxilio procedente de la ministra de Lothal, Maketh Tua, que había decidido desertar del Imperio Galáctico. Sabine estaba convencida de que todo era una trampa, pero cuando Maketh Tua prometió proporcionar a los rebeldes información secreta del Imperio, Sabine y sus compañeros se dirigieron a Lothal para sacar a la ministra Tua a salvo del planeta.

Allí, Sabine emboscó a los imperiales que escoltaban a Tua hasta un transporte. Pretendiendo robar el transporte en el que iba a subir Tua, los rebeldes ordenaron a la ministra entrar rápidamente en el transporte al cual se dirigía. Cuando Tua estuvo en el transporte, éste explotó, matándola instantáneamente. Entonces, los rebeldes fueron acusados por el Agente Kallus de haber asesinado a la ministra. Cuando los rebeldes trataban de huir, su transporte fue derribado, y decidieron esconderse en la antigua casa de Ezra Bridger.

Desde allí, fueron testigos de como el reportero Alton Kastle los acusaba de haber asesinado a la ministra Tua. A continuación, varios soldados de asalto entraron en la casa, por lo que los rebeldes decidieron dirigirse al complejo imperial de Lothal para robar una nave. Ocultándose en cajas, Sabine, Hera Syndulla, C1-10P y Garazeb Orrelios lograron entrar en el complejo imperial, siendo transportados por Kanan Jarrus y Ezra Bridger, disfrazados de soldado de asalto y cadete imperial respectivamente. Allí, Sabine y sus compañeros localizaron un transporte y varios generadores de escudo de nivel militar, que decidieron llevar al transporte.

Mientras subían a bordo del transporte los generadores de escudo, llegó al lugar el Lord Sith Darth Vader junto a un escuadrón de soldados de asalto. Sabine y Zeb se enfrentaron a los soldados mientras Kanan y Ezra combatían a Darth Vader; y Hera y C1-10P ponían en marcha el transporte que iban a robar. Cuando Vader estaba a punto de matar a Ezra y Kanan, Sabine y Zeb lanzaron unos detonadores termales, que provocaron que dos PT-TD cayeran sobre Vader.

A pesar de eso, Vader sobrevivió, quitándose de encima a los PT-TD mediante la Fuerza y volviendo a perseguir a los rebeldes. Sabine, intentó disparar a Vader, que desvió los disparos con su sable de luz, haciéndolos rebotar contra el pecho y la cabeza de Sabine. Poco antes de ser alcanzados por Vader, los rebeldes huyeron a bordo del transporte imperial robado. A pesar de sus heridas, Sabine sobrevivió y se sobrepuso rápidamente. Gracias a la ayuda de Lando Calrissian, los rebeldes obtuvieron varios transpondedores, que les permitirían despistar a los imperiales para abandonar Lothal sin problemas.

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Sabine, Kanan y Hera son testigos de cómo Vader ataca la flota rebelde.

Finalmente, los rebeldes abandonaron Lothal y se reunieron con la flota del Escuadrón Fénix. Cuando estuvieron allí, se dieron cuenta de que el transporte imperial robado en el que habían viajado tenía un localizador imperial. En ese momento, Darth Vader llegó a bordo de su TIE Avanzado x1. Entonces, Sabine, sus compañeros y Ahsoka Tano decidieron subir a bordo del Espíritu para enfrentarse a Vader.

Al finalizar el combate, gran parte de la flota del Escuadrón Fénix había sido destruida o dañada. Además, Ahsoka Tano estaba sobrecogida por haber descubierto la verdadera identidad de Darth Vader, su antiguo maestro, aunque no reveló su descubrimiento a los rebeldes. Cuando Kanan afirmó ante Ezra y Ahsoka que el valor más grande residía en saber cuándo no luchar, Sabine y el resto de sus compañeros añadieron que estarían junto a Kanan tanto en los momentos en los que hacía falta luchar como en los que no era necesario.

Buscando aliados

Tras el Asedio de Lothal, Sabine modificó el color de su armadura para ocultar las marcas que había dejado en ella el ataque de Darth Vader. Sabine y los demás Rebeldes de Lothal se reunieron con Ahsoka Tano y Jun Sato. Durante la reunión, Ezra Bridger propuso encontrar una base para la Red Rebelde, con lo que Sato se mostró de acuerdo. Sin embargo, Hera Syndulla recalcó que los rebeldes no poseían ninguna ubicación en la cual establecer una base con ventajas tácticas para proteger a la flota. Kanan Jarrus sugirió centrarse en ayudar a los necesitados en lugar de centrarse en la base, y Hera respondió que serían incapaces de ayudar a nadie si no podían ayudarse a ellos mismos. A continuación deseó tener más aliados.

Entonces, Ahsoka afirmó que conocía a un gran líder experto en estrategia y en los Territorios del Borde Exterior que podría unirse a los rebeldes y ayudarles a encontrar una nueva base con sus conocimientos. Sato preguntó cómo podrían localizar a ese líder, el capitán clon CT-7567, apodado "Rex". Ahsoka contestó que perdió su ubicación hacía mucho tiempo, y que no había logrado jamás contactar con él. Sin embargo, también informó de que había algo que aún no había intentado para localizarlo.

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Ahsoka da instrucciones a Sabine para que pueda localizar a Rex usando la cabeza de un droide táctico.

Sabiendo que Rex había sido visto por última vez en el Sistema Seelos, Ahsoka encomendó a los rebeldes seguir la pista de Rex usando la cabeza de un droide táctico. Hera pilotó el Espíritu hasta el planeta Seelos, y una vez allí descubrió que C1-10P no había reparado el hiperimpulsor de la nave, por lo que el Espíritu no estaba totalmente funcional. Con la intención de quedarse a reparar la nave, Hera pidió a sus compañeros que aterrizaran en Seelos a bordo del Fantasma mientras ella permanecía con C1-10P en la órbita del planeta.

Gracias a la cabeza del droide táctico, Sabine logró localizar a Rex, Wolffe y Gregor, a bordo de un AT-TE. Ezra, preguntó a los clones acerca del número 7567. Rex, sorprendido, respondió que ese era su número de nacimiento. Cuando Kanan se dio cuenta de que Rex y sus compañeros eran clones, encendió alarmado su sable láser tratando de prevenir un posible ataque de los clones.

Entonces, Wolffe se dio cuenta de que Kanan era un Jedi, y pensando que Jarrus quería vengarse de ellos por los hechos acaecidos durante la Orden 66, atacó al Jedi. Sabine apuntó con sus pistolas a los clones por si se iniciaba un conflicto. Sin embargo, Rex logró calmar a Wolffe mientras que Ezra tranquilizó a Kanan. Cuando todos se hubieron calmado, los rebeldes informaron de que venían de parte de Ahsoka, y pidieron a Rex y sus compañeros que se unieran a la Red Rebelde y les proporcionaran la ubicación de lugares ideales para establecer una base rebelde.

Sin embargo, los clones se negaron a unirse a la Red Rebelde, aunque Rex aceptó proporcionar ubicaciones posibles para establecer una base. En una conversación privada con Rex y Gregor, Wolffe instó a sus compañeros a no colaborar con los Jedi, temiendo lo que el Imperio podía hacerles si descubría que habían ayudado a un Jedi. Gregor no obstante, desoyó las advertencias de Wolffe y se mostró de acuerdo con Rex en proporcionar información a los rebeldes. Luego pidió a los rebeldes que le ayudaran a cazar un gran joopa.

Cuando los clones y los rebeldes trataron de cazar a un joopa en equipo usando a Garazeb Orrelios como cebo, Rex pidió a Sabine que se asegurara que la cuerda que unía a Zeb con el AT-TE de los clones permanecía entera. Tras cazar con éxito el joopa, Rex informó a Sabine de que podía recoger la ubicación de posibles bases para la Red Rebelde de su datapad.

Al seguir las instrucciones de Rex, Sabine descubrió que uno de los clones había informado al Imperio de su presencia, y que anteriormente los clones habían recibido solicitudes de ayuda de Ahsoka que no habían respondido. Sabine informó a los rebeldes de su descubrimiento y Kanan se enfureció, exigiendo a sus compañeros abandonar inmediatamente el lugar, pero Ezra lo retuvo. Entonces, Rex afirmó que él en ningún momento había recibido ningún tipo de transmisión de Ahsoka, y preguntó a Wolffe si había sido él quien había alertado al Imperio de la presencia de los rebeldes y quien le había ocultado las solicitudes de ayuda de Ahsoka.

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Sabine informa de que ha descubierto una traición por parte de los clones.

Wolffe admitió su culpabilidad, argumentando que había hecho todo eso con la intención de proteger a Gregor, Rex y él mismo. Rex contestó a Wolffe que la guerra había acabado desde hacía mucho tiempo, y que todos ellos eran hombres libres para hacer lo que quisieran. Luego, añadió que no podían vivir con miedo al Imperio durante el resto de sus vidas, puesto que eso no era libertad. Finalmente, Wolffe admitió profundamente arrepentido que había cometido un error al traicionar a los rebeldes, cuyo bando era el correcto, y se disculpó.

A continuación, Sabine se encontró con un droide sonda imperial en las inmediaciones, que tras haber espiado a los clones y a los rebeldes por orden del Agente Kallus, atacó a Sabine. Wren pidió ayuda a Kanan, que trató de destruir al droide, pero fue incapaz de conseguirlo. Ezra pasó un arma a Rex, y finalmente éste logró abatir al droide, pero a pesar de todo, ya era demasiado tarde. El droide había dañado la nave de los rebeldes y las tropas del Imperio se acercaban a su posición.

Escaramuza en Seelos

Tras el ataque del droide sonda imperial, los clones proporcionaron a los rebeldes la ubicación de todas las bases abandonadas del Borde Exterior. Cuando Sabine informó de que se acercaba una tormenta de arena, Kanan Jarrus apresuró a Sabine, puesto que debía arreglar el Fantasma. Poco después, el Agente Kallus se puso en contacto con Wolffe, que anteriormente había avisado al Imperio de la presencia de Jedi, para que le proporcionara sus coordenadas.

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Wolffe avista 3 AT-AT.

Como Wolffe se había arrepentido de lo que había hecho, trató de engañar a Kallus alegando que en realidad no había visto a ningún Jedi y su ojo cibernético le había jugado una mala pasada. Sin embargo, Kallus no creyó a Wolffe por causa de las imágenes enviadas por el droide sonda imperial, y amenazó a los clones con rendirse o ser destruidos. El capitán Rex ignoró las amenazas de Kallus y cortó las comunicaciones con el Imperio.

A continuación, un caza TIE se acercó al AT-TE de los clones. Finalmente, Gregor logró destruir al TIE. Luego, Kanan pidió a Sabine que siguiera arreglando el Fantasma. Tras divisar 3 AT-AT imperiales, Rex decidió retroceder y meterse en la tormenta de arena.

Al entrar en la tormenta de arena, en la cual los escáneres de las máquinas no funcionaban, Rex propuso que Kanan usara la Fuerza para percibir dónde estaban los AT-AT enemigos y guiar a Wolffe, que estaba conduciendo el AT-TE. Kanan aceptó el plan y tras un rato, informó de que estaban rodeados. Por eso, Rex propuso que Ezra Bridger usara la Fuerza también para percibir a los AT-AT y derribar a uno de ellos disparando con un cañón. De ese modo se abriría una vía de escape para los rebeldes y los clones. Kanan se mostró también de acuerdo con ese plan.

Siguiendo el plan, Sabine salió del AT-TE junto a Ezra para cumplir el plan. Después de que el plan tuviera éxito y el AT-TE abandonara la tormenta de arena, Kanan ordenó a sus compañeros subir al Fantasma. Sabine obedeció de mala gana, y subió a la nave rebelde. Cuando los rebeldes abandonaban el planeta, Ezra trató de convencer a Kanan para volver a ayudarles, argumentando que los clones iban a morir con total seguridad luchando contra los AT-AT restantes, y haciendo pensar a Kanan en cómo se sentiría Ahsoka Tano si supiera que Rex había muerto. Al final, Kanan reconoció que no quería que los clones murieran, y aceptó regresar para ayudarles. Al oír eso, Sabine se alegró enormemente.

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Sabine, disgustada por tener que huir de Seelos siguiendo órdenes de Kanan.

Cuando parecía que los clones iban a morir, Sabine llegó pilotando el Fantasma y Zeb, Ezra y Kanan asaltaron un AT-AT y mataron a sus pilotos. Luego dispararon al AT-AT restante, que fue destruido del todo por Rex. Los clones, agradecidos, hicieron un saludo militar a Kanan y reconocieron a modo de elogio que siempre sobrevivían a las batallas cuando tenían a un Jedi guiándolos. Además, los clones accedieron a unirse a la Red Rebelde. Así, Sabine, sus compañeros y los clones fueron recogidos por Hera Syndulla a bordo del Espíritu.

Al reunirse con la flota, Sabine fue testigo del reencuentro entre Ahsoka y Rex, quienes hacía años que no se veían a pesar de haber tenido una relación muy estrecha durante las Guerras Clon.

Amenaza inquisitorial

Tiempo después, en el Espíritu, mientras Kanan Jarrus y Rex discutían sobre si era más importante el ingenio o la concentración, Hera Syndulla entró en la sala donde estaban los rebeldes y pidió a Sabine, Garazeb Orrelios y C1-10P que acudieran a una antigua estación médica de la República para recoger suministros. Después de eso, Kanan y Rex siguieron discutiendo, por lo que Ezra Bridger decidió acompañar a Sabine y a Zeb en su misión sin pedir permiso.

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Sabine y los rebeldes inspeccionan el puente de mando de una estación médica de la República.

Al llegar a la estación, Sabine y sus compañeros se dirigieron al puente de control de la estación. Allí, C1-10P activó la energía en toda la estación, que pasó de estar a oscuras a encenderse por completo. Sin embargo, Sabine pidió a C1-10P que encendiera la energía sólo en el puente de control. C1-10P obedeció. No obstante, la equivocación de C1-10P alertó al Quinto Hermano, un inquisidor, de la presencia de los rebeldes en la estación.

Caminando a oscuras por la estación, Ezra y Zeb trataron de competir por ver quien era el primero en encontrar los suministros. Por eso, Ezra logró tirar a Zeb al suelo, aunque poco después él mismo cayó al suelo tras chocar con una biga del techo. Sabine dijo que le daba igual quién fuera el primero en encontrar los suministros mientras los encontrara pronto. Durante la búsqueda de los rebeldes, un droide ayudante de la Séptima Hermana, otra inquisidora, localizó a los rebeldes e informó a la Séptima Hermana de ello. La Séptima Hermana, logró inactivar a C1-10P, que se había quedado en el puente de mando, y gracias a sus droides lo imitó pidiendo ayuda.

Los rebeldes decidieron volver a la posición de C1-10P a través de un conducto de ventilación, en el que Zeb se quedó encallado. Por eso, solamente Sabine y Ezra se encontraron con la Séptima Hermana al ir a buscar a C1-10P. Sabine se enfrentó brevemente a la Séptima Hermana junto a Ezra, pero finalmente los rebeldes decidieron escapar. Durante el escape, Sabine y Ezra se encontraron también con el Quinto Hermano. La Séptima Hermana persiguió a Ezra y Sabine, logrando capturar a Ezra.

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Sabine y Ezra se enfrentan a la Séptima Hermana.

Entonces, Sabine regresó a por Zeb, informándole de la presencia de dos inquisidores en la base y de que Ezra había sido capturado. Cuando ambos se dieron cuenta de que el Quinto Hermano los estaba buscando, Sabine y Zeb se ocultaron del inquisidor, no sin antes prepararle una trampa.

La trampa consistía en accionar unos explosivos que habían instalado en un pasillo cuando el Quinto Hermano se acercara. Sin embargo, el Quinto Hermano descubrió la trampa y lanzó los explosivos contra Sabine y Zeb mediante la Fuerza, dejando inconscientes a ambos. Entonces el Quinto Hermano capturó a Sabine, y ordenó a los droides ayudantes de la Séptima Hermana matar a Zeb.

El Quinto Hermano, interrumpió el interrogatorio de Ezra a manos de la Séptima Hermana al traer a Sabine capturada. Poco después Sabine recuperó la consciencia. Mientras continuaba el interrogatorio, Zeb contactó con Ezra mediante su comunicador haciéndose pasar por un comandante de la Red Rebelde.

Por orden de los inquisidores, Sabine y Ezra dijeron a Zeb que su nave había sufrido una avería, por lo que necesitaban refuerzos. Zeb respondió que enviaría como refuerzo a Kanan y Ahsoka Tano, que se dirigirían al hangar de la estación médica. De ese modo, Zeb consiguió que los inquisidores llevaran a sus compañeros hasta el hangar, donde pretendía rescatar a Sabine y Ezra. Cuando los inquisidores, Sabine y Ezra llegaron al hangar, Zeb y C1-10P, subidos a bordo del Fantasma, atacaron a los inquisidores.

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El Quinto Hermano amenaza a Sabine.

Aprovechando la ocasión, Ezra y Sabine subieron al Fantasma. Los inquisidores, atraparon con la Fuerza al Fantasma para que los rebeldes no pudieran escapar. Sin embargo, Sabine disparó al Quinto Hermano para que no pudiera seguir usando la Fuerza, y la Séptima Hermana fue incapaz de retener al Fantasma sola, por lo que los rebeldes lograron escapar.

Al regresar al Espíritu, Sabine y sus compañeros informaron de que se habían encontrado con dos inquisidores. Kanan se quedó estupefacto, incapaz de responder a Zeb si ya sabía de la existencia de más inquisidores. Antes de que Sabine se retirarse a sus aposentos junto a Ezra y Zeb, Ezra informó a Kanan de que los imperiales conocían la existencia de Ahsoka.

Tratando con Ohnaka

Más adelante, Sabine avisó a Ezra Bridger, Kanan Jarrus y Rex para que asistieran a una reunión de la Red Rebelde organizada por el comandante Jun Sato. Durante la reunión, Sato informó de que había una crisis energética en el planeta Rinn, por lo que los rebeldes debían conseguir varios generadores de energía para evitar que la población del planeta se congelara por causa de las bajas temperaturas propias del clima del planeta. 

Por eso, Sabine partió junto a los demás rebeldes en busca de generadores de energía en el mercado negro de Garel. Sin embargo, Ezra permaneció en el Espíritu, hasta que recibió una llamada de emergencia y se marchó junto a C1-10P a bordo del Fantasma.

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Hondo se despide de los rebeldes.

Tras llegar al origen de la llamada de socorro, Ezra se encontró con el pirata Hondo Ohnaka, a quien ayudó con sus negocios. Después de un mal giro de los acontecimientos, Hondo robó el Fantasma junto a varios generadores de energía con los que Ezra y él habían pretendido negociar. Sin embargo, C1-10P había puesto al Fantasma en piloto automático y Hondo se encontró frente a Sabine y el resto de rebeldes, que habían vuelto de su búsqueda de generadores de energía.

Hondo trató de justificar la ausencia de Ezra a Sabine y los demás rebeldes, y cuando Ezra regresó a Garel y explicó a Sabine y los otros lo que realmente había hecho Hondo, el pirata se hizo el ofendido. Sabine contempló la escena con cierta diversión. Finalmente, Ohnaka regaló a los rebeldes los generadores de energía que necesitaban y se marchó.

Socorriendo a Ibaar

Más tarde, Sabine participó en un asalto contra un bloqueo imperial en el planeta Ibaar, con el objetivo de proporcionar suministros a su población. Durante el asalto, Sabine ejerció de copiloto del Espíritu asistiendo a Hera Syndulla. Finalmente, el asalto fracasó, por lo que la Red Rebelde celebró una reunión para analizar la situación.

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Sabine encabeza un asalto en Ibaar junto a Hera.

Durante la reunión, Rex sugirió buscar la ayuda de Quarrie, un ingeniero que había construido una nave completamente nueva e innovadora. Rex también informó de que Quarrie sólo entregaría la nave al piloto que la fuese a pilotar. Por eso, Kanan Jarrus sugirió que fuese Hera quien fuera a conocer a Quarrie. Sabine y Garazeb Orrelios, se dirigieron junto a Hera al planeta Shantipole para buscar a Quarrie, a bordo del Fantasma.

En la atmósfera de Shantipole, Sabine se enteró de que la superfícide del planeta solía estar asolada por fuertes tormentas eléctricas. Allí, Hera pilotó tratando de esquivar numerosos rayos, y mientras tanto Sabine trató de mantenerse serena. Al final un rayo golpeó al Fantasma, que se estropeó, y Hera tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia. Al salir del Fantasma, Sabine conoció a Quarrie, que mostró a los rebeldes la nave que había diseñado y construido, el Ala-B.

A continuación, Hera convenció a Quarrie para que la dejase pilotar el Ala-B, y mientras Hera hacía despegar a la nave, Sabine y Zeb comenzaron a hablar con el Mon calamari. Sabine preguntó a Quarrie si ya había pilotado él anteriormente la nave, a lo que Quarrie respondió que no, aunque la nave teóricamente debería volar. Zeb, preocupado por Hera, amenazó con atacar a Quarrie si a Hera le ocurría algo. Por suerte, el Ala-B funcionó correctamente y a Hera no le ocurrió nada malo, por lo que Sabine suspiró aliviada.

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Sabine y Zeb observan cómo Hera se prepara para despegar el Ala-B de Quarrie.

Cuando los rebeldes pretendían ir a Ibaar a apoyar un nuevo ataque rebelde sobre el bloqueo imperial, descubrieron que el Ala-B no poseía hiperimpulsor. Quarrie, dijo que sin embargo había conseguido arreglar al Fantasma. Gracias a eso, acoplando el Ala-B al Fantasma, los rebeldes lograron llegar a Ibaar con la nueva nave. Durante el nuevo asalto, Sabine se colocó en la torreta del Ala-B mientras Hera pilotaba la nave.

Sabine atacó a las naves del Imperio, y finalmente, los rebeldes lograron atravesar el bloqueo imperial sobre Ibaar. Más adelante, Sabine fue testigo de cómo el comandante Jun Sato ascendía a Hera a líder del Escuadrón Fénix. Tras la declaración de Sato, Sabine se mostró satisfecha por el ascenso de Hera.

Reencuentro con Ketsu

Tiempo después, estando en el planeta Garel, Ezra Bridger preguntó a Hera Syndulla si tenía alguna misión para él. Hera, respondió que solamente tenía una misión para Sabine, de modo que Ezra decidió acompañar a Wren junto a C1-10P en su misión. La misión, consistía en localizar un enlace rebelde con información oculto en el espaciopuerto de Garel, y trasladarlo hasta un punto de encuentro, situado fuera de Garel.

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Hera encarga una misión a Sabine.

De camino al espaciopuerto de Garel, Ezra no paró de preguntar a Sabine por qué siempre parecía que quisiera estar sola, cuestionando su carácter solitario. Sabine optó por ignorar a Ezra, y descubrió una marca en una pared que le resultó familiar, aunque Ezra no se dio cuenta de ello. Al llegar al espaciopuerto, Ezra y Sabine pronunciaron continuamente en voz alta una frase que les permitiría conocer al enlace rebelde cuando éste respondiera a ella.

Pasado un buen rato, Ezra se sentó en lo que parecía una caja, y cuando volvió a pronunciar la frase indicada descubrió que se había sentado sobre EG-86, el droide que ejercía de enlace para los rebeldes. A continuación, los rebeldes fueron interceptados por Ketsu Onyo, una cazarrecompensas que trabajaba para el Sol Negro. Ketsu era una antigua amiga de Sabine, con quien terminó enemistada. Sabine dedujo que Ketsu seguía siendo una cazarrecompensas, y Ketsu respondió a Sabine con desdén que había caído muy bajo uniéndose a los rebeldes.

Sin embargo, la conversación entre ambas fue interrumpida por la llegada de varios soldados de asalto, por lo que comenzó a producirse un tiroteo. Finalmente, Ezra, Sabine, EG-86 y C1-10P lograron escapar a bordo de una nave. No obstante, mientras la nave despegaba, Ezra se cayó de ella, quedándose sobre el tejado de uno de los edificios del espaciopuerto. En la atmósfera de Garel, Sabine y C1-10P fueron perseguidos por Ketsu, que inutilizó la hipervelocidad de su nave.

A continuación, Ketsu abrió una brecha en la puerta de la nave de Sabine, de modo que C1-10P cayó al espacio exterior. Sabine sin embargo, logró permanecer dentro de la nave junto a EG-86 y activar un escudo de rayos para tapar la brecha. Poco después, Ketsu contactó con Sabine ordenándola entregarle a EG-86, y amenazándola con destruirla si no la obedecía. Durante la conversación, Sabine vio cómo C1-10P inutilizaba la torreta de la nave de Ketsu, por lo que cuando C1-10P terminó su trabajo, Sabine instó a Ketsu a atacarla.

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Sabine y Ketsu se enfrentan a soldados de asalto.

Cuando Ketsu intentó atacar a Sabine, se dio cuenta de lo que había ocurrido, y raptó a C1-10P. Por eso, Sabine accedió a negociar con Ketsu. Ambas conectaron a sus naves entre sí, y durante una breve charla con Ketsu, Sabine se negó a entregarle a EG-86 y exigió la devolución de C1-10P, a quien consideraba más un amigo que un droide. Entonces Ketsu optó por recordar a Sabine su antigua amistad, preguntó a Sabine si realmente creía que podría derrotar al Imperio, y afirmó que ambas habían sido como hermanas.

Sabine afirmó que eso había sido así, pero también explicó a Ketsu que ella ahora se dedicaba a ayudar a los necesitados, gracias a que había conocido a gente que le había dado una segunda oportunidad en la vida. Entonces, Sabine ofreció a Ketsu dejar atrás su vida de cazarrecompensas y unirse a ella. Antes de que Ketsu pudiera responder, el Imperio interceptó a ambas, y exigió su rendición inmediata. Sabine, C1-10P, EG-86 y Ketsu se dirigieron a la nave robada por Ketsu, y allí trataron de elaborar un plan para huir.

Sabine pidió a C1-10P que sobrecargara la hipervelocidad para que Sabine pudiese usar eso como coartada ante los imperiales para fingir que su nave estaba a punto de autodestruirse. Los imperiales creyeron a Sabine y le proporcionaron dos minutos para arreglar su nave, o de lo contrario sería destruida por ellos. Luego, Sabine se dirigió a su antigua nave y la cargó de explosivos, y fingió que la estaba activando para huir.

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Sabine, Ketsu y C1-10P entregan a EG-86 a R2-D2.

Los imperiales cayeron en la trampa de Sabine y comenzaron a atacar a esa nave en lugar de la de Ketsu. Cuando Sabine huía a la nave de Ketsu, un disparo de las naves imperiales hizo que perdiese el conocimiento. Por eso, Ketsu corrió para salvar a Sabine, arrastrándola hasta su nave. Una vez allí, Ketsu preparó su nave para huir, y cuando los imperiales quisieron atacarla, la nave que había robado Sabine explotó, inutilizando las naves imperiales.

Finamente, Sabine y Ketsu llevaron a EG-86 hasta el punto de encuentro rebelde, y se lo entregaron a R2-D2. Luego volvieron a Garel, donde se reunieron con Hera y Ezra, contándoles lo ocurrido. Antes de que Ketsu se marchara, Sabine le agradeció su ayuda y le pidió que si alguna vez quería unirse a los rebeldes, se lo hiciera saber. Ketsu respondió que meditaría la propuesta de Sabine, y se marchó.

Huyendo de Garel

Una noche, mientras Sabine dormía a bordo del Espíritu, Ezra Bridger tuvo una visión en la que aparecían sus padres apresados por el Imperio Galáctico. Por ese motivo, Ezra se puso en contacto con Kanan Jarrus y Hera Syndulla. A la mañana siguiente, Ezra, Hera y Kanan ya habían localizado a un antiguo prisionero imperial que se encontraba en Lothal y conocía a los padres de Ezra.

Como Ezra estaba muy ansioso por ir a Lothal, Hera recordó a Ezra que Lothal sufría un bloqueo imperial. Entonces, Sabine salió de su habitación y dijo que acababan de informarla de que el Imperio había retirado su bloqueo sobre Lothal. A continuación, Sabine preguntó por Garazeb Orrelios y C1-10P, que habían salido a comprar por las calles de la capital de Garel. Para recibir un informe de su situación, Sabine y los rebeldes contactaron con Zeb.

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Sabine y los rebeldes se enteran de un ataque imperial sobre Garel.

Zeb informó de que no había visto a ningún soldado de asalto por la calle y eso le extrañaba. Sabine, asustada, informó de que el Imperio tenía como estrategia retirar a todos sus soldados del terreno antes de atacar. Acto seguido, el Imperio atacó a la flota de la Red Rebelde establecida en Garel. Sabine se quedó en el Espíritu con Hera mientras los demás iban a rescatar a C1-10P y Zeb; y cuando todos sus compañeros hubieron llegado al Espíritu, ella y Hera ya habían preparado la nave.

Al tratar de huir de Garel, Sabine y los demás se enteraron de que el Imperio había atrapado con un rayo tractor la nave en la que iban el comandante Jun Sato y el capitán Rex. Para no perder tiempo, Kanan, Ezra y C1-10P se fueron a Lothal a bordo del Fantasma y Sabine se quedó en el Espíritu con Hera y Zeb. Entonces Sabine propuso destruir el generador del rayo tractor acercándose al Destructor Estelar que lo albergaba y disparándole varios torpedos. Al acercarse al generador del rayo tractor, Hera evitó el ataque de un caza TIE desviando un poco al Espíritu de su trayectoria, y eso hizo que Sabine fallara en su intento de golpear al rayo tractor con unos torpedos.

Para liberar a Rex y a Sato, Hera optó por hacer chocar una parte del Espíritu con el generador del rayo tractor, destruyéndolo. Cuando todo el mundo estuvo libre, Sabine ayudó a Hera a preparar al Espíritu para su salto al hiperespacio. Poco después, todas las naves de la Red Rebelde saltaron al hiperespacio, entre ellas el Espíritu, de modo que Sabine y los demás consiguieron salir de Garel de una pieza.

Refuerzos de Organa

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Sabine y Zeb se disponen a simular el secuestro de Leia, Ezra y Kanan.

Un día después del ataque sobre la flota rebelde en Garel, los rebeldes iban a recibir tres Cruceros clase Cabeza de Martillo de parte del senador Bail Organa. Para ello, el senador envió a su hija Leia Organa hasta Lothal, donde se encontró con Kanan Jarrus y Ezra Bridger, que ya estaban allí esperándola, disfrazados de soldado de asalto y cadete imperial respectivamente. Como se suponía que Leia era parte del Imperio Galáctico, ella y los rebeldes habían acordado previamente fingir un robo de las naves de Leia por parte de los rebeldes. En Lothal, Leia, Kanan y Ezra descubrieron que el simpatizante rebelde Ryder Azadi iba a ser ejecutado por los imperiales, por lo que se dirigieron a su posición a ayudarle. Una vez en la posición de Azadi; Sabine, Garazeb Orrelios y Hera Syndulla aparecieron a bordo del Espíritu para rescatar al rebelde.

Durante un breve tiroteo, Sabine localizó a Kanan y a Ezra disfrazados de imperiales, por lo que Sabine hizo ver a Zeb quienes eran Kanan y Ezra. Finalmente, Sabine, Zeb y Azadi simularon que estaban secuestrando a Leia, y después, Zeb dejó inconscientes de un puñetazo a Kanan y Ezra y fingió haberlos tomado como rehenes. De este modo, todos lograron escapar de los imperiales sin cuestionar la supuesta lealtad de Leia al Imperio.

A bordo del Espíritu, Sabine expresó sus condolencias a Ezra por la muerte de sus padres. Momentos después, Sabine fue informada de que las naves de Organa que los rebeldes debían fingir estar robando, estaban bajo custodia imperial en Lothal. Tras examinar la defensa de las naves, consistente en varios AT-AT y unas máquinas capaces de impedir el despegue de cualquier nave gracias a la fuerza de la gravedad, los rebeldes acordaron que Leia distraería a los imperiales con la ayuda de Kanan y Ezra, que seguirían disfrazados de soldado y cadete. Sabine destruiría las máquinas imperiales y Zeb proporcionaría cobertura aérea con Hera desde el Espíritu.

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Sabine, Leia y los rebeldes planean cómo fingir el robo de las naves del senador Bail Organa.

Cuando el plan se hubo puesto en marcha, Sabine robó una de las naves de Organa, y la usó para atacar a varios imperiales que habían acorralado a Azadi. Después de la ejecución del plan, los rebeldes lograron destruir las defensas imperiales y capturar las tres naves de Organa. Para seguir encubriendo a Leia; Ezra y Kanan, que habían colaborado con los rebeldes disfrazados de soldado y cadete, fingieron ser unos traidores y dispararon a Leia mientras escapaban, aturdiéndola.

Cuando todo hubo pasado, Azadi informó a los rebeldes de que había decidido unirse a su causa, por lo que iba a permanecer junto a ellos en la flota de la Red Rebelde. Al oír a Azadi, Sabine sonrió satisfecha por la decisión que Ryder había tomado.

Problemas en Concord Dawn

«¡Invoco el código para buscar justicia mediante combate individual!»
―Sabine Wren[fuente]
Tras el ataque a un convoy imperial para obtener suministros, Sabine se reunió con la cúpula de la Red Rebelde para analizar la situación de la rebelión. Durante la reunión, Kanan Jarrus puso de manifiesto que cada vez era más difícil robar suministros al Imperio, así como desplazarse por su área de operaciones sin ser descubiertos. Mostrándose de acuerdo con Kanan, Jun Sato destacó al necesidad de buscar una nueva ruta dentro y fuera del Sector Lothal.
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Sabine se reúne con los rebeldes para debatir el paso de su flota a través del Sistema Concord Dawn.

Sabine, propuso usar un atajo a través del Sistema Concord Dawn, que estaba bajo el mando de una colonia mandaloriana en lugar del Imperio. Entonces Sato planteó si los mandalorianos de Concord Dawn estaban aliados con el Imperio, puesto que el Ejército Imperial había ocupado Mandalore, y eso podía ejercer una gran influencia sobre Concord Dawn. Sabine, añadió que los mandalorianos habían estado en guerra en Concord Dawn durante siglos, y que los mandalorianos de Concord Dawn se hacían llamar a sí mismos los protectores.

Cuando Kanan propuso usar la diplomacia para conseguir un paso seguro de la flota a través del Sistema Concord Dawn, Sato se mostró soprendido, y argumentó que sólo la fuerza militar podría permitir la negociación con los protectores de Concord Dawn. Sabine se mostró de acuerdo con Sato. No obstante, como Hera Syndulla se mostró a favor de la negociación, Sato autorizó el uso de la diplomacia con los protectores de Concord Dawn.

De ese modo, Hera, Sabine y un escuadrón de cazas se dirigieron a Concord Dawn, donde fueron recibidos por varios cazas guantelete. A continuación, Fenn Rau, el protector de Concord Dawn y el líder de los cazas guantelete, se presentó ante Hera y le exigió que se identificara. Hera dijo a Rau que venía en son de paz y que sólo buscaba un paso seguro a través de Concord Dawn. Inmediatamente, Rau exigió saber si Hera era imperial o rebelde. Cuando Hera dijo que formaba parte de un movimiento contrario al Imperio, Rau decidió atacarla sin escuchar lo que Hera le tenía que decir.

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Naves rebeldes son emboscadas por cazas mandalorianos en Concord Dawn.

Una vez Rau hubo dejado claro que servía al Imperio, comenzó un combate entre las naves rebeldes y las mandalorianas. Tras sufrir varias bajas, Hera ordenó la retirada, de modo que todos sus hombres fueron saltando progresivamente al hiperespacio, hasta que sólo quedaban en la órbita de Concord Dawn Hera y Sabine. Por causa del intenso fuego enemigo, Hera ordenó a Sabine que escapara, prometiendo que huiría detrás de ella.

Sabine trató de quedarse con Hera hasta el final, pero ante la insistencia de la twi'lek, Sabine escapó del lugar. Al llegar junto a la flota rebelde, Sabine vio cómo la nave de Hera salía del hiperespacio destrozada, con Hera gravemente herida en su interior. Hera fue rescatada e ingresada en una enfermería, donde más tarde, Sabine fue a verla junto a Kanan. Allí, Kanan trató de calmar el sentimiento de culpa de Sabine, que aún se culpaba de no haber esperado a Hera para saltar al hiperespacio.

Al reunirse todos de nuevo, Sabine desveló que el líder de los mandalorianos de Concord Dawn era un hombre llamado Fenn Rau. Tanto Kanan como Rex afirmaron saber quién era Rau, puesto que había sido un instructor de soldados clon y había participado junto a Kanan en la Batalla de Mygeeto durante las Guerras Clon.

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Sabine propone atacar a Fenn Rau y a sus hombres.

Queriendo vengar a Hera, Sabine abogó por atacar a Fenn Rau y a sus hombres, mientras que Kanan siguió apostando por la vía de la diplomacia. Preocupado por la amenaza que suponía Fenn Rau, Sato autorizó una infiltración en Concord Dawn para destruir todas las naves mandalorianas de las que disponía Rau. Mostrándose en desacuerdo, Kanan insistió en tratar de negociar con Rau, y logró que Sato accediera a dejarlo ir sólo hacia Concord Dawn para ello.

Ezra Bridger y Garazeb Orrelios insistieron en acompañar a Kanan, pero él se lo impidió y se limitó a llevar consigo a C1-10P. Kanan también rechazó la ayuda de Sabine, que decidió seguir a escondidas a Kanan hasta Concord Dawn. En la órbita de Concord Dawn, a bordo del Fantasma, Sabine fue descubierta por Kanan. Al ser descubierta, Sabine preguntó a Kanan por qué seguía decidido a negociar con los mandalorianos en vez de vengarse de ellos.

Kanan dijo a Sabine que creía que todo el mundo merecía una segunda oportunidad, a lo que Sabine respondió que la filosofía Jedi no servía para todo el mundo. Kanan zanjó la discusión contestando a Sabine que por eso estaban en guerra. Una vez en la superficie de la tercera luna de Concord Dawn, Sabine y Kanan se acercaron a la base de los protectores de Concord Dawn. Allí vieron cómo Fenn Rau recibía una recompensa del Imperio por sus servicios.

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Sabine y Kanan espían la base de los protectores de Concord Dawn.

Kanan explicó a Sabine que él intentaría negociar con los mandalorianos, y que si eso no funcionaba, ella tenía permiso para hacer explotar a todos los cazas guantelete mandalorianos. Mientras Kanan entraba en la tienda de Fenn Rau para hablar con él, Sabine, de incógnito, fue colocando explosivos sobre todas las naves mandalorianas que vio.

Sin embargo, Sabine fue descubierta y rodeada. Los mandalorianos confundieron a Sabine con una cazarrecompensas, y le preguntaron dónde había robado su armadura. Sabine respondió que no era una cazarrecompensas, y que había forjado su armadura junto a su familia. Entonces, los mandalorianos quisieron saber cuál era el clan de Sabine. Cuando Sabine afirmó que era miembro del Clan Wren, perteneciente a la Casa Vizsla, eso enfureció a los mandalorianos.

Los mandalorianos, la acusaron de ser una traidora, así como de formar parte de la Guardia de la Muerte. Sabine se limitó a responder que su madre había sido miembro de la Guardia de la Muerte, pero que ella no lo era. Finalmente, pidió justicia en un combate singular con Fenn Rau. A continuación, Rau y Kanan se acercaron al lugar.

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Kanan y Sabine tratan de huir de los hombres de Fenn Rau.

Sabine retó a un combate a muerte a Rau, y le explicó que Hera a duras penas había podido escapar con vida de Concord Dawn. Rau, se mostró divertido, encontrando curioso que mientras Kanan había venido a negociar con él, Sabine había venido a matarle. Kanan pidió a Sabine que retirara su petición de combate a muerte, puesto que eso no era lo que Hera hubiera querido y porque no convenía que los rebeldes tuvieran más enemigos a parte del Imperio. Tanto Sabine como Rau, ignoraron a Kanan, y enfadado, Kanan se lamentó de que los mandalorianos no supieran resolver nada sin emplear un bláster.

Inmediatamente, Sabine desarmó de un disparo a Rau, y activó los explosivos que había colocado sobre los cazas guantelete enemigos. Kanan ayudó a levantarse a Sabine, que estaba en el suelo aturdida, y encendió su sable de luz para evitar múltiples disparos de los mandalorianos. Mientras Kanan perseguía a Rau, que se dirigía hacia su caza guantelete, Sabine siguió disparando a todos los mandalorianos que veía, pero sin matarlos, tal como había ordenado Kanan.

Al ver que Kanan se iba a bordo del caza guantelete de Rau, que estaba tratando de escapar, Sabine pidió a C1-10P que viniera a recogerla con el Fantasma. Una vez a bordo del Fantasma, Sabine y C1-10P, persiguieron al caza guantelete de Rau. Al llegar junto al caza, vieron que Kanan había conseguido dañar la nave de Rau con su sable de luz, y que había abierto la cabina de la nave para dejar a Rau inconsciente.

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Sabine a bordo del Fantasma con Kanan y Fenn Rau capturado.

Kanan cogió al mandaloriano y saltó hasta el Fantasma antes de que la nave de Rau cayera al suelo. En el Fantasma, Rau recuperó la consciencia, y recibió una transmisión de sus hombres. Al ver que Kanan no le impedía responderla, Rau ordenó a sus hombres no informar al Imperio ni de los rebeldes ni de su captura, y prohibió que nadie saliera en su búsqueda.

Finalmente, Rau ordenó también permitir el paso a las naves de la Red Rebelde a través del Sistema Concord Dawn. En la flota de la Red Rebelde, Rau fue puesto bajo arresto mientras decía a Kanan que eran aliados porque él estaba forzado a ello. Poco después, Ezra avisó a Sabine y a Kanan de que Hera había despertado y quería verles.

Al llegar ante Hera, la twi'lek dijo a Kanan contenta que había oído que los rebeldes ahora estaban tomando prisioneros, haciendo referencia a Rau. Kanan respondió que él prefería pensar en un aliado forzado más que en un prisionero. Cuando Sabine apoyó la idea de Kanan sobre no quitar una vida a no ser que fuese estrictamente necesario, Hera respondió a Sabine que estaba hablando más como una Jedi que como una mandaloriana.

Ante un Kanan completamente satisfecho, Sabine dijo a Hera que suponía que había sido bien educada, y que por eso había cambiado su forma de pensar, aceptando que Kanan tenía razón.

En busca de Lirasan

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Sabine y los rebeldes se reúnen con Hondo tras rescatar a dos lasats.

En el 3 ABY, Ezra Bridger comunicó a Sabine y a los rebeldes que un contacto suyo le había informado de la existencia de dos refugiados que iban a ser arrestados por el Imperio en Nixus. Por eso, Sabine y los rebeldes se dirigieron a ese planeta a bordo del Espíritu. Allí, descubrieron que los refugiados eran lasats, por lo que eran de la misma especie que Garazeb Orrelios, de la cual se creía que estaba en peligro de extinción.

Tras deshacerse de los imperiales y liberar a los refugiados, los rebeldes fueron interceptados por Hondo Ohnaka, quien reveló que era el contacto de Ezra. Hondo, pidió a Sabine y a Kanan Jarrus que le ayudaran a deshacerse del cuerpo de un imperial, y tanto Sabine como Kanan se apresuraron a ayudarle. Los lasats, llamado Chava y Gron, desvelaron a los rebeldes que Zeb había sido capitán de la Guardia de Honor de Lasan, cosa que sorprendió a Sabine.

Finalmente, los rebeldes decidieron llevar a los lasats hasta el Espíritu sin pagar una recompensa a Hondo por su ayuda. De camino al Espíritu, Sabine y los demás fueron interceptados por soldados de asalto, y solamente gracias a la ayuda de Hondo pudieron llegar todos sanos y salvos al Espíritu.
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Sabine observa como Zeb se dispone a hacer que el Espíritu atraviese un cúmulo de estrellas.

Una vez allí, Chava pidió ser llevada a Lirasan, un planeta que no era más que una leyenda para los lasat. A continuación, Chava se dispuso a efectuar un ritual para averiguar la ubicación de Lirasan. Sabine comentó a Hera Syndulla que el viaje hasta Lirasan iba a ser interesante, y permaneció con la twi'lek en la cabina del Espíritu.

Momentos después, Sabine estuvo presente cuando Zeb usó las propiedades ancestrales de su Rifle-bo para averiguar en un mapa la ubicación de Lirasan. Tras saber donde estaba Lirasan, Sabine volvió a la cabina del Espíritu con Hera, donde permaneció tranquila hasta que la nave fue obligada a salir del hiperespacio por la proximidad de un cúmulo de estrellas. Como el cúmulo no podía ser atravesado por ninguna nave sin que ésta fuese destruida, cuando Gron preguntó qué estaba pasando, Sabine respondió que estaban bloqueados por la anomalía espacial más grande que los rebeldes habían visto.

A continuación, un crucero ligero imperial salió del hiperespacio y se puso en contacto con el Espíritu. Desde a bordo del crucero, el Agente Kallus exigió la rendición de los rebeldes, y Hondo pidió disculpas por haber ayudado al Imperio a localizarles a cambio de una recompensa, informando de que había puesto un transmisor en el comunicador de Ezra.

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Zeb informa a Sabine y los demás de que hay una población de lasats en Lirasan.

Sabine fue testigo de cómo Zeb volvía a emplear las propiedades místicas de su Rifle-bo para permitir al Espíritu atravesar el cúmulo de estrellas sin ser destruido. De este modo, los rebeldes perdieron de vista a los imperiales y llegaron a Lirasan. Allí, Sabine y Hera acompañaron a Zeb y a los lasats hasta la superficie del planeta a bordo del Fantasma, pero sin llegar a descender ninguna de ellas a tierra firme. Pasado un rato, regresaron al Espíritu junto a Zeb.

Allí, Sabine lamentó que Chava y Gron fuesen a estar solos en Lirasan. Sin embargo, Zeb informó de que Lirasan era el planeta de origen de los lasat, y había sido olvidado con el paso de las generaciones por los lasats que se habían establecido en Lasan, el planeta del cual procedían él, Chava y Gron. Por eso, una colonia enorme de lasats vivía en Lirasan, y su especie no iba a extinguirse. Eso alegró mucho a Sabine, que junto a los otros rebeldes decidió que si alguna vez topaban con más lasats, también los traerían a Lirasan.

Ayudando purrgils

Más adelante, Sabine partió junto a sus compañeros en busca de un asentamiento de combustible que aprovisionaba al Imperio, para robar combustible y así abastecer a la flota de la Red Rebelde. Durante la búsqueda, el Espíritu comenzó a quedarse sin combustible y Hera Syndulla se vio obligada a apagar la calefacción de la nave. Cuando Ezra Bridger preguntó a Sabine y a los demás si estaban oyendo algún ruido raro, Sabine revisó los escáneres del Espíritu, puesto que nadie oía nada.

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Sabine y Hera siguen a los purrgils.

De pronto apareció un grupo de criaturas enormes que se movían a través del espacio exterior, llamadas purrgils, y Sabine fue la primera en avistarlas. A pesar de la insistencia de Hera por atacar a los purrgils, los Sabine y los rebeldes decidieron mover el Espíritu como si fuese un purrgil más, por lo que los rebeldes comenzaron a seguir a los purrgils. De pronto, Ezra notó que los purrgils se estaban enfadando.

Sabine y los demás pronto descubrieron que lo que molestaba a los purrgils eran dos cazas que se aproximaban. Los cazas comenzaron a atacar al Espíritu, y Sabine tuvo que ejercer de copiloto en un intento de repelerlos. Finalmente, los rebeldes lograron deshacerse de las naves enemigas. Sabine destacó que las naves enemigas no eran imperiales, sino que parecían pertenecer al asentamiento de combustible.

Tras volver a escanear la zona para determinar la ubicación del asentamiento de combustible que buscaban, Sabine pidió a Hera que siguiera a los purrgils, puesto que se estaban dirigiendo al asentamiento, que se encontraba en un campo de asteroides. Mientras iban hacia el asentamiento, Sabine se dirigió a su habitación para revisar que tenía todo apagado, puesto que el Espíritu se estaba quedando sin energía.

Más tarde, los rebeldes aterrizaron el Espíritu sobre un pequeño asteroide situado sobre el asentamiento, y prepararon un plan de acción. El plan de acción consistía en hacer explotar gran parte del asentamiento como distracción, para que el Espíritu pudiera aterrizar sobre una zona segura, repostar, y los rebeldes pudieran cargar en él combustible para la flota. Kanan Jarrus propuso acceder al asentamiento saltando desde el asteroide en el que estaban.

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Sabine, Kanan y Ezra asaltan la plataforma de un asentamiento de combustible.

Así pues, Sabine, Kanan y Ezra saltaron desde el Espíritu hasta el asentamiento. Durante la caída, Sabine se agarró a C1-10P, quien la ayudó a aterrizar sobre una plataforma del asentamiento. Allí, Sabine y los rebeldes se enfrentaron a los guardias del asentamiento, y cuando Sabine iba a lanzar sus explosivos para causar una explosión, Ezra se lo impidió argumentando que eso dañaría a los purrgils. Entonces, Kanan decidió cambiar de plan y pidió a Sabine que le ayudara a asegurar una plataforma mientras Ezra se dirigía a un cañón para cubrirles.

Mientras aseguraba la plataforma con Kanan, Sabine se puso en contacto con Hera y le contó el cambio de plan, además de pedirle que hiciera aterrizar al Espíritu sobre el asentamiento. Cuando el Espíritu hubo aterrizado, Sabine y Garazeb Orrelios comenzaron a cargar en él combustible mientras Kanan impedía que la nave sufriera daño alguno por parte de los guardias del asentamiento. Tras reponer el combustible del Espíritu y cargar en él combustible para la flota, Ezra apareció en el lugar a lomos del líder de los purrgil. Los purrgils, atacaron a los guardias del asentamiento, y uno de ellos asesinó a su jefe, Yushyn.

Finalmente, el Espíritu despegó con Sabine y los demás a bordo. Entonces, Sabine y los demás pudieron ver cómo los purrgil saltaban al hiperespacio usando combustible del asentamiento. Antes de reunirse de nuevo con la flota de la Red Rebelde, Sabine y sus compañeros acompañaron a los purrgils en parte de su viaje a bordo del Espíritu.

Actuando en Ryloth

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Sabine molesta después de que Kanan la presente erróneamente ante Cham.

Más tarde, Sabine participó en el robo de unos suministros al Imperio. A pesar del éxito del ataque, los rebeldes sufrieron una nueva baja en el Escuadrón Fénix. Por eso contactaron con el comandante Jun Sato para informarle de la situación. Durante la conversación, Kanan Jarrus recalcó la necesidad de encontrar una nave que pudiera albergar muchos cazas para usarla mientras trataban de encontrar una base.

Sato respondió que le habían informado de que el Imperio poseía una nave capaz de contener cazas sobre el planeta Ryloth, la cual albergaba varios bombarderos que el Imperio solía usar para bombardear a la población twi'lek del planeta. Además, Sato añadió que una célula rebelde del planeta se había puesto en contacto con él para pedir ayuda. Al cabo de un tiempo, Sabine y los demás recibieron al líder de la célula rebelde twi'lek, Cham Syndulla, que era el padre de Hera Syndulla.

Tras presentarse todos a Cham, el líder twi'lek presentó a sus dos acompañantes, que eran dos de sus mejores guerreros, Numa y Gobi. Sabine habló a Cham con admiración y le dijo que en sus tiempos en la Academia Imperial, había estudiado sus tácticas empleadas durante las Guerras Clon. Cham respondió satisfecho que el Imperio todavía se estaba preguntando cómo podía vencerle.

Acto seguido todos se reunieron en una sala para discutir la táctica a emplear contra la nave que albergaba los bombarderos que atacaban Ryloth. Mientras que Hera era partidaria de robar la nave para que la usara la Red Rebelde, Cham apostó por destruirla como símbolo de resistencia ante la población twi'lek. Tras la intervención de Kanan, Cham pareció aceptar la propuesta de su hija.

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Sabine escucha a Cham y Kanan hablando de Mace Windu.

Para dirigirse a la nave que pretendían robar, Sabine, los rebeldes y Cham y sus guerreros, subieron a bordo de un bombardero imperial robado. Allí, Sabine escuchó a Kanan hablando amigablemente con Cham sobre el Maestro Jedi Mace Windu y de la reconquista por parte de Windu de la ciudad de Lessu durante la Batalla de Ryloth.

Después de fingir que los rebeldes eran un bombardero imperial siendo acosado por cazas rebeldes, Sabine y los demás aterrizaron sin levantar sospechas en el hangar de la nave que pretendían robar. Una vez allí, Numa y Gobi aturdieron a Sabine, Garazeb Orrelios y Ezra Bridger; y Cham aturdió a Kanan y C1-10P, y ató a Hera a una silla; dispuesto a destruir la nave imperial en lugar de robarla tal como pretendían los rebeldes.

Una vez todos reanimados, mientras que Sabine y Zeb se dirigían a emboscar a Numa y Gobi; Hera, Kanan y Ezra se dirigieron al puente de mando de la nave imperial. Cuando encontraron a Numa y Gobi, Sabine y Zeb fueron atacados por los twi'leks de inmediato. Entonces, irrumpieron en el lugar un escuadrón de soldados de asalto. Tras deshacerse de los soldados de asalto, Sabine y Zeb se quedaron a cubierto esperando un paso en falso de Numa y Gobi.

Sin embargo, Numa y Gobi también permanecían escondidos. Por eso, Sabine pidió a Zeb que cogiera un droide ratón. Al coger al droide, Sabine y Zeb le ataron varias bombas aturdidoras. A continuación, el droide ratón se acercó hasta la posición de Numa y Gobi, momento en el que Sabine activó las bombas, aturdiendo a los twi'leks. Entonces Sabine y Zeb esposaron a Numa y Gobi.

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Sabine y Zeb se alían con Numa y Gobi.

Mientras tanto, Cham había irrumpido en el puente de la nave, donde se encontró con Hera, Kanan y Ezra. Al ponerse en contacto con Numa, Cham descubrió que sus compañeros habían sido capturados. Tras un discurso de Hera a favor de una rebelión global, unida y coordinada, Gobi y Numa decidieron apoyar a los rebeldes. Entonces, Cham accedió a ayudar a su hija a robar la nave imperial. Cuando se acercaron varias naves enemigas a atacara a los rebeldes, Sabine y Zeb liberaron a Numa y Gobi; y los cuatro, junto a Kanan y Ezra, pasaron a ocupar las torretas de la nave que querían robar.

Los rebeldes, Numa y Gobi se coordinaron para atacar a las naves enemigas, y Sabine logró derribar una de ellas. Finalmente, Sabine y los demás lograron deshacerse de las naves enemigas, y todos saltaron al hiperespacio con la nave robada. Una vez reunidos con la flota de la Red Rebelde, Sabine y sus compañeros se despidieron de Cham, Numa y Gobi; que subieron a bordo de su nave para regresar a Ryloth.

Investigación en Geonosis

Más adelante, los espías rebeldes informaron de que el Imperio había llevado a cabo durante un tiempo la construcción de algo enorme en la órbita de Geonosis. Por eso, Sabine, Rex y los Rebeldes de Lothal se dirigieron al planeta con la intención de investigar qué había estado haciendo el Imperio allí. Al llegar a Geonosis, Sabine y los demás vieron los vestigios de lo que había sido una gigantesca construcción, que ya no estaba en la órbita del planeta.

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Sabine y los rebeldes llegan a Geonosis.

Al ver aquello, Sabine afirmó que jamás había visto los vestigios de una estructura tan enorme. Hera Syndulla pidió a C1-10P que escaneara la superficie del planeta en busca de formas de vida, y Rex dijo que eso había sido una buena idea, puesto que él sabía por experiencia que a los geonosianos no les gustaban en absoluto los visitantes inesperados. Sin embargo, tras el escaneo, C1-10P informó de que no había vida en el planeta.

A continuación, los rebeldes aterrizaron en el interior de una infraestructura del Imperio para investigar sobre qué había estado construyendo el Imperio y sobre por qué no se apreciaban formas de vida sobre Geonosis. Una vez dentro de la infraestructura, todos se bajaron del Espíritu para investigar, a excepción de Hera, Rex y C1-10P. Estando en un pasillo, Sabine y los rebeldes fueron emboscados por el Agente  Kallus y varios soldados de asalto. Al ser informado de que los imperiales estaban cerrando las compuertas del pasillo en el que se encontraban Sabine y los demás, C1-10P salió del Espíritu para volver a abrir las puertas.

C1-10P logró abrir las compuertas, y Sabine, Ezra Bridger y Kanan Jarrus lograron regresar al Espíritu. Sin embargo, Garazeb Orrelios fue incapaz de seguirles, y les dijo que se marchasen sin él mientras buscaba una cápsula de escape. Obedeciendo a Zeb, Sabine y los demás abandonaron la infraestructura imperial a bordo del Espíritu. Allí, Sabine manejó una torreta para destruir a varios PT-TD que los estaban atacando. Finalmente, Sabine y los demás vieron cómo la cápsula de Zeb quedaba dañada y a primera vista, caía sobre Geonosis.

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Sabine y los rebeldes se reúnen con Zeb de nuevo.

Los rebeldes rastrearon la superficie de Geonosis sobre la cuál supuestamente había caído Zeb, pero no encontraron rastro de él. No obstante, los rebeldes sí descubrieron que la población de Geonosis había sido aniquilada. Rex comenzó a temer que el Imperio encontrase a Zeb antes que ellos, por lo que Hera decidió que debían buscar a Zeb más rápido.

Finalmente, Sabine y los rebeldes detectaron la señal de un transpondedor que Zeb llevaba consigo procedente de una luna de Geonosis. Por ese motivo, Sabine y los demás dejaron de rastrear a Zeb en Geonosis y se dirigieron a la luna. Allí, encontraron finalmente a Zeb, que subió a bordo del Espíritu. Tras recoger a Zeb, Sabine y los demás volvieron con la flota de la Red Rebelde.

Buscando una base

Sabine: «Entonces, ¿a dónde van [Ahsoka, Ezra, Kanan] ahora?»
Hera : «A veces es mejor no saberlo»
— Sabine y Hera observando al Fantasma marchándose [fuente]
Tiempo después, Sabine esperó a bordo del Espíritu en la órbita del planeta Oosalon a que Kanan Jarrus y Ezra Bridger regresaran de una inspección en el planeta. Cuando ambos regresaron, Sabine y sus compañeros fueron informados de la presencia del Quinto Hermano y la Séptima Hermana en Oosalon. A continuación, Kanan y Ezra se reunieron con Ahsoka Tano en una de las salas del Espíritu. Pasado un rato, Kanan, Ezra y Ahsoka se marcharon a bordo del Fantasma sin decir nada. Sabine preguntó a dónde iban los tres, y Hera Syndulla respondió que era mejor no saberlo.


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Sabine se prepara para atacar la Base Horizon.

Días después, Sabine se reunió con los demás Rebeldes de Lothal, el capitán clon Rex, Ketsu Onyo y el comandante Jun Sato para hablar sobre las posibles ubicaciones en las que establecer una base rebelde. Hera afirmó que con los mapas de la República Galáctica que Rex había aportado, y unos mapas aportados por los lasats; los rebeldes podrían ser capaces de encontrar un lugar fuera del alcance del Imperio. Ketsu Onyo sugirió establecer una base en una luna del Sistema Yost.

Sato coincidió en que el lugar sugerido por Onyo podía ser bueno para establecer una base, pero informó de que la flota rebelde no disponía de suficiente combustible para llegar hasta allí. Sabine dijo que había un asentamiento imperial cercano, la Base Horizon, al que el Imperio iba a traer un cargamento de combustible. Los rebeldes dieron entonces por acabada la reunión y Sabine y los demás partieron en busca de un cargamento de combustible.

Al llegar a la Base Horizon, los rebeldes dejaron a C1-10P a cargo del Espíritu y salieron en busca del combustible. Cuando Sabine y los demás hubieron robado el combustible, regresaron al Espíritu y escaparon de la Base Horizon sin saber que C1-10P se había ido de la nave, dejando atrás al droide. Al llegar junto a la flota de la Red Rebelde, los rebeldes se dieron cuenta de que C1-10P no estaba a bordo del Espíritu. De pronto, Sabine y los rebeldes descubrieron que la flota estaba siendo atacada por el Imperio.

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Sabine repara a AP-5.

Hera se apresuró a hacer aterrizar al Espíritu sobre la nave más grande de la flota. Cuando el Espíritu hubo aterrizado, Sabine y los rebeldes recargaron con combustible la nave, que ya estaba lista para viajar hasta el Sistema Yost. En ese instante, C1-10P contactó con los rebeldes para advertir de que el Imperio había tendido una trampa en el Sistema Yost. Gracias a los datos aportados por un nuevo aliado de C1-10P, un antiguo droide de protocolo imperial llamado AP-5, los rebeldes lograron obtener las coordenadas de un nuevo lugar seguro, en el cual los rebeldes también podrían establecer una base.

Así, los rebeldes llegaron hasta el planeta Atollon, donde establecieron una base. Allí llegó más tarde por su cuenta C1-10P, acompañado por AP-5, que había sido dañado por varios disparos de un imperial. Como agradecimiento por toda su ayuda, Sabine reparó a AP-5, que abandonó al Imperio y decidió unirse a la Red Rebelde, entre otras cosas gracias a la generosidad de Sabine por haberlo reparado.

Establecimiento en Atollon

Sabine: «Será mejor que hables ahora con Hera.»
Kanan: «¿Por qué? ¿Qué ocurre?»
Sabine: «Kanan, despierta! Quizá esté de acuerdo con tu misión pero aun así te vas a marchar, y te llevas a Ezra contigo.»
— Sabine sugiere a Kanan hablar con Hera[fte.]
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Sabine y Rex se defienden de un krykna.

Mientras los rebeldes se establecían en Atollon, Sabine observó a Kanan Jarrus y Ezra Bridger practicando el combate con sables de luz a bordo del Espíritu. Cuando hubieron acabado de combatir, Sabine les dijo que estaban mejorando mucho. Sobre la superficie de Atollon, Sabine y sus compañeros se reunieron con Rex, quien les dijo que Atollon parecía el planeta ideal para establecer una base. Sabine le informó de que se estaban colocando sensores en el perímetro para saber si alguien venía a la base sin avisar.

Al cabo de un rato, Sabine y Rex fueron informados de que la teniente Deiser no había vuelto de su misión de colocar sensores en los alrededores de la base. Por eso, Sabine y Rex partieron en su búsqueda a bordo del Fantasma. Finalmente, encontraron el casco de Deiser en el suelo, y dedujeron que algo le había atacado. De pronto, aparecieron unas criaturas similares a arañas enormes llamadas krykna, que atacaron a Sabine y a Rex.

Mientras un krykna lanzaba a Sabine por los aires, otro de ellos se llevó a Rex hacia el interior de una cueva. Sabine pidió ayuda y pronto se reunió con el resto de Rebeldes de Lothal. Tras dividirse en dos grupos, Sabine entró en la cueva con Hera Syndulla y Garazeb Orrelios en busca de Rex. Al fondo de la cueva, Sabine y los demás encontraron a Rex atrapado entre las patas de un krykna. Entre todos, liberaron a Rex, y acto seguido corrieron hacia la salida de la cueva perseguidos por numerosos krykna. Sabine prestó a Rex uno de sus blásters y lanzó un explosivo contra los krykna, ralentizando su avance.

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Sabine y los rebeldes huyen de los krykna.

A media huida, se reencontraron con Kanan y Ezra. Al llegar al Espíritu, los rebeldes descubrieron que no podían despegar porque los krykna habían fijado la nave al suelo. Por eso, mientras Rex se aseguraba de que ningún krykna entraba en el Espíritu, los rebeldes trazaron un plan para escapar, basándose en el descubrimiento de Sabine de que los kryknas temían a los sensores de los rebeldes. Kanan y Ezra, lanzaron a Sabine mediante la Fuerza hasta un sensor. Sabine estuvo a punto de caer por un precipicio, pero consiguió evitar caer y cogió el sensor. Protegida por el sensor, Sabine regresó al Espíritu y evitó que los krykna se acercaran a Kanan y Ezra mientras cortaban las ataduras del Espíritu.

Al regresar a la base, Sabine hizo ver a Kanan que Hera necesitaba hablar con él, puesto que estaba preocupada por la inminente marcha de él y Ezra a Malachor. Cuando Kanan, Ezra y Ahsoka Tano se marcharon a Malachor a buscar información acerca de los Sith, Sabine esperó su regreso en Atollon. Pasado un tiempo, Kanan y Ezra regresaron. Con tristeza, Sabine supo de la supuesta muerte de Ahsoka a manos de Darth Vader y quedó enormemente entristecida por causa de la ceguera de Kanan, provocada por un ataque de Darth Maul.

Personalidad y rasgos

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Star Wars Wiki en español tiene 109 imágenes relacionadas con Sabine Wren.
Sabine era un artista, y apreciaba el color. Después de que Hera Syndulla elogiase la explosión provocada por Sabine en una plataforma de aterrizaje, Sabine desestimó su alabanza de la explosión asombrándose por su color en lugar de su potencia.
«Eso ha estado genial, Sabine. Has hecho el trabajo tan bien, que puedo ver la explosión desde aquí.»
«Olvídate de la explosión. Fíjate en el color.
»
―Hera Syndulla y Sabine Wren[fuente]
Dificilmente pierde la compostura, actuando con tranquilidad en sus misiones con la tripulacion del espectro. Aunque inicialmente sentia cierta molestia por Ezra, en especial desde que este intentó secucirla al conocerla, con el tiempo su relacion fue afianzandose reconociendolo como un amigo y despues aceptó su liderazgo cuando el comandante Sato le otorgó el grado de teniente.

Entre bastidores

Sabine es un personaje de la futura serie de televisión Star Wars Rebels. La actriz Tiya Sircar dará voz a Sabine.

Apariciones

Fuentes

 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.

Spotlights de otros wikis

Wiki al azar