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Fenn Rau: «Me sorprende verte influida por Sabine Wren. Pareces haber quedado tan impresionada con ella como yo.»
Bo-Katan Kryze: «Tenía mis dudas, Rau, pero ella regresó para hacer frente a su pasado y su audaz iniciativa me ha impresionado. Se ha convertido en una valiente líder. Me recuerda a lo mejor de lo que éramos, y podría inspirarnos para convertirnos en más de lo que hemos sido últimamente. »
— Fenn Rau y Bo-Katan Kryze [fuente]

Sabine Wren fue una guerrera mandaloriana y una líder revolucionaria durante la rebelión temprana contra el Imperio Galáctico. Sus dotes artísticos durante la rebelión inspiraron el símbolo de la Alianza Para Restaurar la República, y su posesión de la antigua arma mandaloriana conocida como el sable oscuro la convirtieron en un símbolo del Clan Wren de la esperanza por liberar su planeta natal Mandalore del yugo del Imperio.

Antes de convertirse en rebelde, Wren fue una cadete de la Academia Imperial de Mandalore. Sabine construyó armas que creía que podían ser usadas para fines pacíficos, pero en lugar de ello, fueron usadas contra su familia y su pueblo. Consumida por la culpa, Wren abandonó Mandalore y fue declarada traidora por el Imperio y su madre, Ursa Wren, la líder de su clan. Wren trabajó como cazarrecompensas junto a su amiga Ketsu Onyo antes de ser reclutada por la capitana Hera Syndulla y el Jedi Kanan Jarrus para unirse a su célula rebelde a bordo de la nave conocida como el Espíritu. Juntos, el grupo luchó contra el Imperio y usó el arte de Wren como símbolo de esperanza. Pasaron a formar parte de un movimiento rebelde más amplio, con el trabajo de Wren todavía inspirando a la creciente rebelión.

En el 2 ABY, mientras perseguía al antiguo Lord Sith y mandatario mandaloriano Darth Maul, Sabine descubrió el sable oscuro en Dathomir. Inicialmente no quiso saber nada del sable oscuro, pero Jarrus y Fenn Rau, un Protector mandaloriano de Concord Dawn que se había unido a los rebeldes, la convencieron para que lo empuñara, con la intención de unir a los mandalorianos contra el Imperio. Wren regresó ante su familia y les convenció de la falsedad del Imperio, ayudando a matar a Gar Saxon, el virrey imperial de Mandalore, en el proceso. Tras ayudar a su familia en la Guerra Civil Mandaloriana, Sabine regresó para ayudar a la Alianza Rebelde en su lucha contra el Imperio.

Después de participar en la exitosa Liberación de Lothal, en el 1 ABY, Sabine permaneció en el planeta durante toda la Guerra Civil Galáctica preparada para un hipotético regreso de los imperiales. Sin embargo, el Imperio fue destruido en la climática Batalla de Endor. Entonces, en el 4 DBY, Sabine partió junto a Ahsoka Tano a buscar a Ezra Bridger, quien había desaparecido durante la Liberación de Lothal cinco años atrás.

Biografía

Vida temprana

Sabine Wren nació en el planeta Mandalore durante los últimos años de la República Galáctica, en el seno del Clan Wren de la Casa Vizsla. Su madre Ursa era miembro de la Guardia de la Muerte durante un tiempo en que Mandalore se vio envuelto en el caos tras el colapso del gobierno de los Nuevos Mandalorianos, hacia el final de las Guerras Clon. Entrenada desde una edad temprana en la cultura guerrera mandaloriana, Wren forjó su distintiva armadura junto a su familia, y también heredó un casco de los Búhos Nocturnos de alguien cuya identidad ella era reticente a revelar.

Después de que las Guerras Clon terminaran, el Imperio Galáctico estableció su presencia en Mandalore y abrió una Academia Imperial, a la que Wren asistió como cadete. De joven, confió en el Imperio y, aunque fue sometida a graves apuros por ello, siguió sus órdenes ciegamente. Durante su tiempo en la Academia, estudió las tácticas del líder de la resistencia twi'lek Cham Syndulla y del Protector mandaloriano Fenn Rau empleadas durante las Guerras Clon. Eso hizo que Sabine acabara en contra del dominio imperial allí, y le llevó a una experiencia traumática.


SabineKetsu

Sabine Wren y Ketsu Onyo durante su tiempo como cazarrecompensas tras dejar la Academia Imperial.

Al presenciar la subyugación de Mandalore por parte del Imperio, Sabine fue consumida por la culpa tras su papel en la construcción de armas con las que el Imperio atacó Mandalore. Cuando habló en contra del Imperio, los padres de Sabine y su hermano Tristan Wren, se pusieron de lado del Imperio y la desterraron. Alejada de su familia, Sabine Wren escapó de la Academia Imperial con la ayuda de su amiga, Ketsu Onyo, y desertó del Imperio. La decisión de Sabine de renunciar al Imperio tuvo serias consecuencias para su familia. Su padre se convirtió en rehén del virrey Gar Saxon, la mano del Emperador Sheev Palpatine y el gobernante de Mandalore. Su madre Ursa fue obligada a demostrar la lealtad de su clan al Imperio mientras que su hermano Tristan fue obligado a servir en los supercomandos imperiales de Saxon para que su familia siguiera contando con su respaldo.

Durante su escape de Mandalore, Wren recibió ayuda de los wookiees, con los que ella se sintió en deuda. Entonces, Wren y Onyo se convirtieron en socias y cazarrecompensas, llegando a ser como hermanas, aunque Sabine era la más suave de las dos. Juntas, soñaron con unirse a la organización criminal conocida como el Sol Negro, mientras que sólo actuaban por dinero y preocupándose de su propia supervivencia. En última instancia, se separaron en malos términos, debido a la codicia de Onyo a que ésta abandonó a Sabine dándola por muerta.

En algún momento, mientras escapaba de un intento del Imperio por capturarla tras su escape de la Academia, un hombre llamado Janard salvó su vida tirando varios contenedores para bloquear el paso de los imperiales mientras ella huía. Eventualmente, la brutal represión del Imperio sobre Mandalore y la pérdida de su familia empujaron a Sabine a la rebelión abierta, uniéndose a la célula rebelde de la capitana Hera Syndulla, que operaba a bordo del Espíritu.

A bordo del Espíritu

Atraco en Lothal

En el 5 ABY, Sabine estuvo involucrada en el robo de varias cajas de suministros de un convoy imperial junto con Kanan Jarrus y Zeb Orrelios. Sabine colocó un explosivo en una de las motos del convoy, mientras caminaba cerca de él, permitiendo a sus compañeros huir con las cajas imperiales. Cuando el joven Ezra Bridger birló parte de las mercancías robadas por los rebeldes, Sabine vio acercarse al chico montado en una moto y saltó sobre ella, "alabando" la osadía de Bridger. Después de soltar una de las cajas imperiales que estaban unidas a la moto de Ezra, le advirtió al chico de que Zeb acabaría con él si le pillaba, y desapareció por un callejón con la caja.

Spark of the Rebellion 29

Sabine intercepta a Bridger.

Sabine se reunió con sus compañeros a bordo del Espíritu y huyó con ellos y Bridger (que por necesidad había tenido que entrar en el Espíritu), hacia el espacio. Sabine controló los cañones frontales de la nave, de modo que Hera Syndulla pudiese tener una abertura para un salto en el hiperespacio. Ezra cogió cariño hacia Sabine en el momento en que ella reveló su belleza quitándose su casco, y trató de seducirla, aunque ella no devolvió sus muestras de afecto.

Después de regresar a Lothal, Sabine junto con Zeb y Ezra entregaron tres de las cajas robadas, que estaban llenas de alimentos, a los habitantes de Ciudad Tarkin, que eran agricultores que habían perdido sus tierras a manos del Imperio.

Rescatando wookiees

Los rebeldes más tarde encabezaron una misión para rescatar a unos esclavos wookies y a Sabine se le dio la tarea de sabotear la nave de transporte Imperial en la que se suponía que estaban los wookiees con la ayuda de C1-10P. Cuando se dieron cuenta de que todo era una trampa, Sabine y C1-10P, deshabilitaron la gravedad artificial durante un par de segundos, dando a todos tiempo para escapar. Cuando estuvieron todos a bordo del Espíritu, Sabine detonó unos explosivos que había instalado en el transporte.

Sabine Chopper

Sabine y C1-10P a bordo del transporte imperial.

Cuando los rebeldes se dieron cuenta de que Zeb había dejado a Ezra cautivo por el imperio, Hera Syndulla insistió en ir a rescatarlo. Zeb se negó y Sabine lo apoyó con el argumento de que los imperiales les estarían esperando. Sin embargo, Hera, C1-10P y Kanan votaron a favor de rescatar a Ezra, por lo que se dirigieron al Destructor Estelar clase Imperial I donde estaba encarcelado Ezra. Sabine, Kanan y Zeb encontraron a Ezra y escaparon a bordo del Espíritu de nuevo dejando atrás otra obra de arte explosiva de Sabine.

Después de que Ezra les informara de la verdadera ubicación de los esclavos wookiees, la cual había averiguado durante su cautiverio, Sabine y los rebeldes viajaron a Kessel para rescatar a los prisioneros. En las minas de especias de Kessel, tuvo lugar un enfrentamiento entre los Rebeldes de Lothal y los wookiees contra el Imperio. En medio de la lucha, Kanan decidió mostrar abiertamente que era un Jedi, sorprendiendo a todo el mundo menos a Zeb, Hera, C1-10P y Sabine, quienes ya sabían de su vínculo con la Orden Jedi.

Finalmente los rebeldes escaparon del planeta con los wookiees, cumpliendo con la misión. Cuando los wookiees se hubieron marchado, Kanan ofreció a Ezra, quien también era sensible a la Fuerza, unirse a él y a su equipo y convertirse en su Padawan. Bridger aceptó y desde entonces formó parte de los Rebeldes de Lothal.

Disruptores imperiales

Después de que el Espíritu escapara de una lucha contra varios cazas TIE y un Destructor Estelar, los rebeldes emprendieron una misión de contrabando de armas que había sido solicitada por Cikatro Vizago, porque necesitaban dinero para comprar alimentos, explosivos y combustible. Por ese motivo, entraron en un puerto espacial de Lothal y subieron a un transporte con el destino a Garel.

De acuerdo con un plan de Kanan Jarrus, los rebeldes debían fingir no conocerse entre ellos. Ezra Bridger fingió ser el propietario de Chopper, que estaba molestando a otros pasajeros, por lo que Kanan se quejó de esto al piloto droide RX-24 y Chopper fue enviado a la parte posterior de la nave. Ezra, sin embargo, insistió en que los otros droides del transporte debían abandonar también la zona de pasajeros. Por ese motivo, la Ministra de Lothal, Maketh Tua, perdió a su Droide de protocolo C-3PO, y a R2-D2 de manera que Sabine se ofreció como traductora para que la ministra pudiera entender al traficante de armas aqualish Amda Wabo. Momentos después Tua preguntó por la ubicación de unos disruptores, y Wabo respondió que estaban en la bahía 7 del puerto espacial Garel. Wren tradujo mal a propósito que estaban en la bahía 17.

Una vez en Garel, Ezra fue el primero en salir del transporte y Wren le susurró a que bahía del puerto debía dirigirse. Bridger subió a los tejados de la ciudad a través de un conducto de ventilación. Cuando llegó a la bahía, abrió la puerta del hangar a los demás rebeldes, que descubrieron que el contenido de la caja que tenían que entregar a Vizago contenia disruptores de iones T-7. Mientras los rebeldes subían la caja al Espíritu, la Ministra se dio cuenta de que la habían engañado y se dirigió junto a algunos soldados de asalto a la bahía 7. Después de una breve pelea, cuando todas las cajas estuvieron a bordo del Espíritu, los rebeldes regresaron a su nave, seguidos de C-3PO y R2-D2, y luego huyeron del planeta.

En el Espíritu, Zeb Orrelios se acercó a Jarrus para sugerirle no vender los disruptores a Vizago, y simplemente mantenerlos fuera de circulación. Entonces apareció Sabine e informó a Jarrus de que los disruptores iban a ser producidos en masa por el Imperio. Satisfecho, Jarrus trató de hacer ver a Zeb que habían cometido el crimen perfecto: habían evitado que el Imperio produjera los disruptores en masa e iban a aconseguir financiación vendiéndoselos a Vizago. Aun así, Zeb siguió pensando que lo mejor era destruir los disruptores.

Sabine R2D2

R2-D2 sugiere a Sabine sobrecargar los disruptores imperiales.

Más tarde, C-3PO, convencido de que había sido secuestrado por criminales, contactó con el Justiciero, y pidió ayuda al Agente Kallus, proporcionándole la ubicación de los rebeldes. Kallus, satisfecho, le prometió que llegaría pronto en su ayuda.

Kallus interrumpió la negociación entre los rebeldes y Vizago, que huyó rápidamente del lugar y se negó a pagar a los rebeldes. Sabine, gracias a una idea de R2-D2, sobrecargó los disruptores, de manera que explotaron todos. Mientras tanto Zeb había iniciado una pelea contra Kallus con sus Fusiles-bo AB-75. Durante la batalla, Sabine R2-D2 y C3-PO empujaron una caja con disruptores sobrecargados contra un grupo de soldados de asalto que quedaron incapacitados por la explosión de los disruptores. Mientras tanto, Kallus derrotó a Zeb, y cuando estaba a punto de matarlo, Ezra utilizó la Fuerza para empujar a Kallus, incapacitándolo. Kanan ordenó a Hera Syndulla que subiera a Ezra a bordo de la nave, mientras él mismo ayudaba a Zeb. Durante el combate Chopper ya había preparado la nave, por lo que Sabine y el grupo escapó rápidamente.

Dentro de la nave, Zeb agradeció a Kanan su ayuda, pensando que él era quien le había salvado la vida. Jarrus le contó a Orrelios que había sido Ezra quien le había salvado la vida. Sorprendido, Zeb le hizo un gesto de gratitud con la cabeza a Ezra, y se marchó a sus aposentos a descansar.

Vida en el Espíritu

Más tarde Ezra Bridger y Zeb Orrelios se enzarzaron en una pelea, gracias a las acciones de C1-10P. El droide había aflojado los tornillos que sostenían la litera de Bridger, que se cayó encima de Orrelios. Tras descubrir lo que había ocurrido, y necesitada de inspiración para elaborar sus obras de arte, Sabine decidió dibujar lo que había ocurrido en la pared de la habitación de Ezra y Zeb.

Cuando la pareja regresó al Espíritu, después de haber ido a Kothal a por suministros, vieron el dibujo que había hecho Sabine, en el cual aparecían los dos caricaturizados. Cuando expresaron la impresión de que parecían idiotas en ese dibujo, Sabine respondió que sólo pintaba lo que veía.

Rescatando a Luminara

Rebeldes Lothal Aguja

Sabine y los rebeldes en un ascensor de La Aguja.

Tiempo después, los Rebeldes de Lothal recibieron la información de que la Maestra Jedi Luminara Unduli estaba prisionera en La Aguja, en el planeta Stygeon. Entonces, emprendieron una misión para rescatarla.

Sin embargo, todo era una trampa tendida por El Inquisidor para atraer a los Jedi supervivientes hacia su muerte. Sabine, Ezra Bridger, Kanan Jarrus y Zeb Orrelios; se infiltraron en La Aguja, y mientras Orrelios y Wren esperaban a Jarrus y su Padawan en un ascensor, descubrieron que el Imperio estaba bloqueando sus comunicaciones. Sabine decidió inutilizar todos los ascensores de La Aguja, y determinó que sería mejor huir siguiendo una ruta distinta.

Mientras ambos esperaban, aparecieron Kanan y Ezra huyendo del Inquisidor. Juntos, Sabine y los demás rebeldes empezaron a correr buscando la salida de La Aguja, y mientras huían, Sabine disparó al Inquisidor, que desvió sus disparos. El Inquisidor ordenó cerrar todas las puertas de la prisión, y Zeb tuvo que sostener él mismo una de las puertas para que no se cerrase sin que sus compañeros la travesaran.

Sabine y la tripulación del Espíritu lucharon contra varios soldados de asalto, y en última instancia, lograron subir a bordo de la nave de Hera Syndulla, escapando del Inquisidor.

Destruyendo un cristal kyber

Después de que Ezra Bridger se infiltrara en la Academia Imperial de Lothal durante semanas para robar un dispositivo con la ubicación de un transporte imperial que contenía un cristal kyber enorme, Sabine y Zeb Orrelios se escondieron en una de las salidas de la Academia para esperar a Ezra. El día en que Bridger debía huir de la academia, el chico no apareció, por lo que Sabine y sus compañeros decidieron dar un día más a Ezra para robar el dispositivo.

Un día después, C1-10P otorgó a Sabine y Zeb el dispositivo, y Wren envió las coordenadas del transporte imperial a Kanan Jarrus y Hera Syndulla. El droide además, enseñó un holograma de Bridger a Orrelios y Sabine en el que el muchacho les informaba de que huiría al día siguiente de la academia tratando de salvar a Jai Kell, un chico sensible a la Fuerza que iba a ser llevado ante El Inquisidor. Bridger contó su plan de huida a Zeb y Sabine, y ellos informaron de todo a Kanan.

El día de la huida, Sabine se deshizo de varios soldados de asalto mientras Ezra y Kell, junto a C1-10P, huían de la academia. Finalmente Zeb recogió a Wren y los demás a bordo de un vehículo, y todos escaparon de la academia.

Incidente en Fort Anaxes

Tiempo después, Sabine, Hera Syndulla y Ezra Bridger participaron en una misión proporcionada por "Fulcrum", el contacto secreto de Hera. Al finalizarla, fueron perseguidos por tres cazas TIE mientras iban a bordo de la lanzadera del Espíritu, el Fantasma. Durante la huida, Sabine exigió conocer a "Fulcrum", a lo que Hera se negó, causando en Wren gran frustración. Ezra mientras tanto, instó a Hera a concentrarse en la huida. Finalmente, lograron deshacerse de los TIE y regresar a bordo del Espíritu.

Allí, Hera ordenó a Ezra, Zeb Orrelios y C1-10P reparar el Fantasma. Ezra y sus compañeros lograron reparar el Fantasma, a excepción de su depósito de combustible, que tenía una fuga. Cuando iban a reparar el depósito de combustible, C1-10P creó una distracción que hizo a Ezra y Zeb olvidarse del Fantasma.

Kanan, Hera and Sabine in Out of Darkness

Sabine pregunta por "Fulcrum".

Sabine volvió a preguntar a Hera sobre la identidad de "Fulcrum", y ante la negativa de Hera de confesarle la identidad de "Fulcrum", Wren decidió acompañar a Hera en la próxima misión de "Fulcrum". Hera afirmó que en ocasiones el comportamiento de Sabine era frustrante, a lo que Wren respondió que aprendía de los mejores. De este modo, las dos subieron a bordo del Fantasma, cuyo depósito de combustible no había sido reparado, y partieron hacia las coordenadas de su misión.

Al llegar a Fort Anaxes, el destino de su misión, Sabine contó a Hera que tenía la sensación de que Hera y Kanan no se fiaban de ella. Luego añadió que su lucha contra el Imperio se estaba volviendo cada vez más peligrosa, por lo que necesitaba saber más sobre "Fulcrum", para saber que su lucha no era en vano. Afirmó que en sus tiempos en la Academia Imperial, en Mandalore, era una ferviente seguidora del Imperio, pero que su política de no hacer preguntas acabó siendo para ella una pesadilla. Hera aseguró que tenía gran confianza en Sabine, así como que su lucha era más grande de lo que ella podía entender. Por último, pidió a Sabine que tuviera fe en ella y Kanan.

Cuando estaban recogiendo varias cajas para "Fulcrum", Hera y Sabine fueron atacadas por una manada de fyrnocks dentro de una base utilizada durante las Guerras Clon. Al intentar huir, descubrieron la fuga de combustible del Fantasma, que ya no funcionaba. Hera se puso en contacto con el Espíritu, pidiendo ayuda. Aprovechando que los fyrnocks no podían exponerse a la luz, Hera siguió un plan ideado por Sabine. Apilaron en filas varias cajas de rhydonio, un fuerte explosivo. Cuando un asteroide tapó la luz proporcionada por una estrella, los fyrnocks se dirigieron a atacar a Sabine y Hera.

A medida que los fyrnocks se acercaban, ambas detonaron las cajas de rhydonio, hasta que finalmente el explosivo se agotó. Cuando parecía que iban a ser devoradas por los fyrnocks, la tripulación del Espíritu llegó y las rescató.

A bordo del Espíritu, Hera hizo ver a Sabine que había confiado su vida a su plan, demostrando que tenía gran confianza en ella. Luego, pidió a Sabine que confiara en ella, asegurando que con el tiempo lo entendería todo. Wren respondió que lo intentaría.

Día del Imperio

Rebeldes saboteo día imperio

Sabine y los rebeldes planean sabotear las celebraciones del Día del Imperio.

En el 4 ABY, durante el Día del Imperio, Sabine estuvo presente en el Puesto Espacial del Viejo Jho mientras tres pilotos imperiales importunaban a un rodiano tratando de encontrar a un disidente imperial. Ezra Bridger, reconoció mediante una fotografía al fugitivo, llamado Tseebo, que era un antiguo amigo de sus padres desaparecidos. Entristecido por el recuerdo de sus padres y el hecho de que era su cumpleaños, Ezra se marchó del Puesto Espacial ante el asombro de Sabine y el resto de Rebeldes de Lothal.

Minutos más tarde, Sabine y sus compañeros planearon sabotear la celebración del Día del Imperio en Ciudad Capital. Escabulléndose entre la multitud, Sabine y Zeb Orrelios planearon una distracción para que Kanan Jarrus pudiera hacer explotar el nuevo TIE avanzado v1 del Imperio, que estaba siendo expuesto por Maketh Tua ante los ciudadanos de Lothal. Sabine fue pasando varios explosivos a Zeb, que los lanzó por los aires. Los explosivos resultaron ser una combinación de fuegos artificiales, que distrajeron a todos los asistentes de la celebración, así como a los soldados de asalto que patrullaban por la zona.

Aprovechando la distracción, Kanan colocó un explosivo en el TIE, que explotó poco después. Sabine y Zeb huyeron del lugar, y pronto se les unieron en la huída Kanan y Ezra, que acababa de volver de su torre. Estando a una distancia segura del lugar de la explosión, Zeb avistó en la lejanía al Agente Kallus, y lo apuntó con su Fusil-bo AB-75, con intención de acabar con él. Kanan sugirió a Zeb que apuntara al Inquisidor, y Orrelios, a regañadientes, aceptó.

El Inquisidor esquivó los disparos de Zeb, y los Rebeldes de Lothal tuvieron que reemprender su huida. Ezra pensó en un lugar donde poder esconderse, pero adelantó que Zeb sería incapaz de acceder a ese escondite por culpa de su tamaño. Zeb se puso en contacto con Hera Syndulla para quedar en una localización concreta y ser recogido por el Espíritu. Por otra parte, Ezra, Kanan y Sabine escaparían de Ciudad Capital por su cuenta.

Al llegar al escondite de Ezra, Sabine y Kanan se dieron cuenta de que Bridger les había traído hasta su antigua casa. Allí descubrieron a Tseebo, un desertor imperial que poseía un implante cibernético con muchos de los planes futuros del Imperio. Sin embargo, el implante cibernético había anulado parte de la personalidad de Tseebo. Mientras Ezra bajaba a su antigua habitación, Tseebo reveló que ese día era el cumpleaños de Ezra. Sabine, sorprendida, bajó a animar a Ezra, quien se sentía acongojado por el recuerdo de sus padres desaparecidos.

Bridger rechazó el apoyo de Sabine y se reunió de nuevo con Kanan y Tseebo. Antes de salir de la casa para tratar de huir de Ciudad Capital, Sabine se llevó un disco holográfico que había encontrado en la habitación de Ezra. Sabine y Kanan, lograron hacerse con un Transporte de tropas de reconocimiento, e hicieron subir a Tseebo en él. Mientras huían a bordo del transporte, fueron descubiertos por el Imperio, y solicitaron ayuda al Espíritu.

Sabine condujo el transporte por todo Ciudad Capital, hasta que finalmente lo dejó en modo automático y subió con sus compañeros a bordo del Espíritu. Una vez en el espacio el Espíritu comenzó a ser perseguido por El Inquisidor, que logró golpear e inutilizar a C1-10P. En ese momento, Tseebo sufrió un golpe y recobró momentáneamente la cordura. Al ver a Ezra, le dijo en huttés que sabía lo que había ocurrido con sus padres desaparecidos. Sabine tradujo las palabras de Tseebo, y a pesar de insistir a Ezra para que escuchara a Tseebo, el chico no quiso saber nada. Entonces, Sabine se dirigió a su torreta de la nave y destruyó varios cazas TIE que los estaban persiguiendo. Segundos antes de saltar al hiperespacio, El Inquisidor logró colocar un rastreador sobre el Fantasma, una lanzadera de ataque que iba pegada al Espíritu.

Sabine Ezra

Sabine intenta convencer a Ezra para que hable con Tseebo.

Luego, Tseebo informó a los rebeldes de que los imperiales habían colocado un rastreador en el Fantasma. Kanan, sabiendo que El Inquisidor podía percibir a Ezra y él mismo, decidió dirigirse con Ezra hacia Fort Anaxes a bordo del Fantasma para despistar a los Imperiales. Antes de que Ezra se dirigiera a Fort Anaxes Sabine trató de convencerlo para que hablara con Tseebo sobre sus padres. Sin embargo, Ezra insistió de nuevo en no hacerlo.

Cuando Ezra y Kanan se hubieron marchado, Sabine, Zeb y Hera llevaron a Tseebo ante "Fulcrum", uno de los contactos de Hera. Sabine y Zeb se quedaron en la cabina del Espíritu mientras Hera y Tseebo entraban en la nave de "Fulcrum". Más tarde, Ezra y Kanan regresaron, y Sabine regaló a Ezra el disco holográfico que había cogido de su casa. Sabine contó a Ezra que a pesar de que el disco estaba muy degradado, había conseguido limpiarlo y había descubierto una fotografía. Al activar el disco, Ezra vio una foto de sus padres con él mismo, y Sabine, satisfecha por haber alegrado el día a su compañero, le deseó un feliz cumpleaños antes de dirigirse a su habitación.

Visiones de Ezra

Durante el transcurso de los días siguientes, Sabine y Ezra Bridger comenzaron a dar paseos por Lothal con frecuencia. Por culpa de uno de esos paseos, Ezra llegó tarde en una ocasión a su entrenamiento con Kanan Jarrus. Ante la poca disciplina de su padawan, Kanan decidió llevar a Ezra al Templo Jedi de Lothal.

Allí, Ezra tuvo una visión en la que Garazeb Orrelios, expresaba su total desconfianza en el éxito del chico dentro del templo jedi, y Hera Syndulla, creyendo lo mismo, manifestaba la lástima que le producía que Ezra fuese a morir en el templo. Luego Zeb preguntaba el motivo de la lástima que Hera sentía, y ella respondía que las habilidades de Ezra podrían haber sido útiles para los Rebeldes de Lothal. Sabine añadía que Bridger, sólo era un pobre niño pequeño y asustado. Entonces, los tres se daban cuenta de que Ezra los estaba escuchando, y luego aparecía El Inquisidor y los mataba, mientras Sabine gritaba a Ezra pidiéndole ayuda.

Semanas después de los eventos acaecidos en el templo jedi de Lothal, Ezra logró construir su primer sable de luz, utilizando entre otras cosas varias piezas que le había proporcionado Sabine. Cuando hubo terminado su sable de luz, Ezra lo enseñó a Sabine y a los demás rebeldes, que lo contemplaron con admiración.

Trabajando para Lando

Más tarde, Zeb Orrelios jugó a una partida de Sabacc con Lando Calrissian y Tskolo en el Puesto Espacial del Viejo Jho, apostando a C1-10P con la aprobación de Kanan Jarrus. Tras perder a C1-10P en la apuesta, Lando ofreció a Zeb y Jarrus que trabajasen para él a cambio de la devolución de C1-10P.

Cuando llegaron al Espíritu, Kanan presentó a Lando al resto de la tripulación. Cuando Hera Syndulla se enteró de la pérdida de Chopper, se enfadó con Orrelios, y tras enterarse de la implicación de Kanan en el suceso, se enojó aún más, llegando a pegar un puñetazo a Kanan mientras mientras gritaba que C1-10P era un miembro más del equipo.

Durante su estancia a bordo del Espíritu, Lando empezó a galantear con Sabine, fingiendo ser un entendido en arte impresionista, y admirando las obras de arte de la mandaloriana. Al ver eso, Ezra Bridger recalcó que él ya había admirado anteriormente las obras de Sabine, a lo que Wren respondió que a pesar de eso, Ezra no entendía de arte. Para ridiculizar a Bridger, Lando pidió a Sabine que entendiera a Ezra, puesto que no era culpa del chico no haber visto suficiente mundo como para entender el arte impresionista. De ese modo, Calrissian se ganó la antipatía de Bridger, pero se ganó la simpatía de Sabine.

Sabine Lando Ezra

Lando coquetea con Sabine.

Luego, Lando explicó que necesitaba la ayuda de los Rebeldes de Lothal para conseguir un cargamento propiedad del criminal Azmorigan, que después debía ser trasladado a Lothal travesando a escondidas un bloqueo imperial. Antes de subir a bordo de la nave de Azmorigan junto a Hera y Kanan, Lando les pidió a ambos que le siguieran la corriente delante de Azmorigan, y les insinuó que la nave de Azmorigan tenía cápsulas de escape.

Una vez reunido con Azmorigan, Lando ofreció al criminal a Hera a cambio de una cerda inflable, el cargamento que Lando quería introducir de contrabando en Lothal. Entonces, Kanan comenzó a protestar, pero sus quejas fueron acalladas por Hera, que aceptó ser la esclava de Azmorigan. Sin embargo, Hera consiguió escapar de la nave de Azmorigan y fue recogida por el Espíritu. Justo antes de que Hera regresara a su nave, Sabine dijo en tono irónico a Kanan que se estaba luciendo, perdiendo primero a Chopper y luego a Hera.

Cuando Hera se dirigía a la cabina del Espíritu para pilotar la nave, la cerda inflable de Lando fue asustada por Zeb, inflándose de inmediato y bloqueando el acceso a la cabina donde estaba Kanan. Mientras pasaban por el bloqueo imperial de Lothal, Ezra asustó de nuevo a la cerda mientras intentaba interponerse entre Lando y Sabine, que estaba volviendo a ser piropeada por Lando, por lo que la cerda se infló todavía más, golpeando a Zeb y provocando que éste desactivara sin querer la baliza de ocultamiento del Espíritu.

El Almirante Kassius Konstantine detectó a la nave rebelde y ordenó a varios cazas TIE que la persiguieran. Siguiendo los consejos de Hera, Kanan pilotó la nave a través de unas nubes y así logró deshacerse de los cazas, con la ayuda de Sabine situada en una torreta. Luego, Lando hizo que los rebeldes lo llevaran junto a su cerdo globo a unas tierras que había comprado a Cikatro Vizago para que el cerdo buscara en ellas piedras preciosas. Allí, aparecieron de repente Azmorigan y sus hombres, que exigieron la muerte de Calrissian y la conversión en esclavos de los Rebeldes de Lothal. Entonces, se produjo una pelea entre los hombre de Azmorigan y los rebeldes. Finalmente, los rebeldes lograron ahuyentar a Azmorigan y sus hombres.

Rebels Lando Deuda

Lando se despide de los Rebeldes de Lothal.

Como recompensa, Lando devolvió a C1-10P a los rebeldes, y Hera recalcó a Calrissian que tenía una deuda con ellos. Lando se lamentó de no tener créditos para pagarles, y se despidió de los rebeldes. A bordo del Espíritu, Sabine y los demás descubrieron con grata sorpresa que durante su lucha con Azmorigan, C1-10P había robado un depósito de combustible a Lando, lo cual les podía servir para mantener en funcionamiento al Espíritu durante un tiempo más.

Reunión con Trayvis

Tiempo después, Sabine colaboró en una de las sesiones de entrenamiento Jedi de Ezra Bridger, usando sus pistolas para que Ezra desviara los disparos que emitía. En esa sesión, Bridger se desmayó, teniendo una visión que involucraba a Gall Trayvis, un supuesto senador y disidente imperial con las transmisiones del cual Bridger se había obsesionado. En ella, aparecía Trayvis luchando con los Rebeldes de Lothal y revelando a Ezra que conocía a sus padres.

Poco después, Trayvis emitió una transmisión. En ella, mediante un mensaje encriptado supuestamente indescifrable por el Imperio Galáctico, Trayvis pidió a cualquier fuerza rebelde del planeta Lothal que se reuniera con él. Sabine y sus compañeros, decidieron reunirse con el senador.

Antes de entrar en el edificio donde se encontraba Trayvis, los rebeldes decidieron mantener ocultos en el exterior a Sabine y Zeb Orrelios como protección ante posibles emboscadas imperiales. Cuando Kanan Jarrus, Hera Syndulla y Ezra entraron en el edificio para reunirse con Trayvis, el senador y los rebeldes fueron emboscados por tropas imperiales, comandadas por el Agente Kallus y Maketh Tua.

Sabine Zeb

Zeb ayuda a Sabine durante su huída.

Trayvis sugirió a los rebeldes que se rindieran pero ellos se negaron a rendirse. Entonces, Sabine y Zeb atacaron a los imperiales usando granadas de humo y entre la confusión, los rebeldes lograron salir del edificio llevándose a Trayvis consigo. Cuando los rebeldes iban a escapar metiéndose en una alcantarilla, Trayvis fue reticente a seguir sus instrucciones, pero finalmente accedió a ello. Luego los rebeldes se dividieron en dos grupos, por lo que Sabine se tuvo que marchar con Kanan y Zeb.

Cuando Sabine, Kanan y Zeb se reunieron con Hera y Ezra, se encontraron a Trayvis inconsciente, y descubrieron que era un agente del Imperio. Entonces, los rebeldes escaparon del lugar con la ayuda de C1-10P, que había tomado el control de una de las salidas de la alcantarilla.

Tomando una torre de comunicaciones imperial

Tras una escaramuza entre los rebeldes y las fuerzas imperiales comandadas por Cumberlayne Aresko en Ciudad Capital en la cual los rebeldes lograron burlar al Imperio, Sabine escuchó una entrevista hecha a Gall Trayvis en la HoloRed en la que el senador acusaba a los Rebeldes de Lothal de criminales. Entonces, Kanan Jarrus sugirió hackear una torre de comunicaciones imperial para desmentir esas falsas acusaciones y mandar un mensaje a la población de Lothal y otros planetas cercanos.

Antes de iniciar su ataque a la torre, Sabine se dirigió a la zona con Kanan y Ezra Bridger para investigar las defensas con las que contaba la torre. Mientras exploraban los alrededores de la torre los rebeldes se encontraron un droide sonda, por lo que Ezra hizo mediante la Fuerza que un gato de Lothal atacase al droide antes de que los descubriera.

El droide sonda cayó al suelo, y mientras los rebeldes abandonaban la zona en sus speeders pensando que el droide sonda estaba destruido, el droide los grabó. Las grabaciones realizadas por el droide llegaron al Gran Moff Wilhuff Tarkin, quien había llegado a Lothal recientemente, que ordenó tender una emboscada a los rebeldes haciéndolos creer que contaban con el factor sorpresa.

Chopper Sabine Torre

Sabine protege a C1-10P mientras hackea una torre de comunicaciones imperial.

Durante la toma de control de la torre, C1-10P introdujo en ella un dispositivo que permitiría a los rebeldes transmitir mensajes a través ella sin necesidad de estar en la torre. Mientras tanto, Sabine se deshizo de todos los imperiales situados en el interior de la torre y procedió a defender a C1-10P. Cuando el hackeo de la torre se completó, Kanan se quedó atrás para distraer a los imperiales que se acercaban y permitir así escapar a Sabine y a sus compañeros.

Mientras Sabine y los demás rebeldes huían del lugar a bordo del Fantasma, Kanan fue capturado por El Inquisidor y llevado ante el Tarkin. Poco después, Ezra logró transmitir un mensaje incitando a la rebelión a través de la torre, que fue destruida bajo las órdenes de Tarkin poco después para evitar más transmisiones.

Liberando a Kanan

Para tratar de liberar a Kanan Jarrus de su cautiverio, Sabine, Zeb Orrelios, Ezra Bridger y C1-10P intentaron sabotear un Pod Todo Terreno de Defensa para obtener la ubicación de Kanan. Sin embargo, Ezra y sus compañeros fracasaron y tras la destrucción del PT-TD, tuvieron que huir a bordo del Fantasma.

Después de que Hera Syndulla hablara con "Fulcrum", la twi'lek ordenó a sus compañeros no emprender más intentos por rescatar a Kanan. Sin embargo, Ezra y los otros rebeldes decidieron desobedecer a Hera. Con la ayuda de C1-10P; Sabine, Zeb y Ezra lograron salir del Espíritu a bordo del Fantasma sin que Hera los oyera.

Al reunirse con Cikatro Vizago para tratar de obtener el paradero de Kanan, Ezra reveló a Vizago que tanto él como Kanan eran Jedi; a pesar de que Sabine y Zeb le recomendaron que no lo hiciera. Mientras Ezra negociaba con Vizago en su nave, apareció Hera, a quien C1-10P había tenido que confesar el paradero de Sabine y sus compañeros.

Tras hablar con Ezra, Hera decidió seguir intentando rescatar a Kanan. Siguiendo un nuevo plan, Sabine pintó a C1-10P de negro para hacerlo pasar por un droide imperial. Luego, los rebeldes secuestraron a 264, un droide imperial encargado comunicar a los imperiales de Lothal con los imperiales situados en la órbita del planeta.

Mientras C1-10P se hacía pasar por 264 a bordo de una nave imperial, el Espíritu comenzó a atacar a los imperiales como distracción. A bordo de la nave, C1-10P logró obtener la ubicación de Kanan y huyó saltando al espacio. Allí, fue recogido por el Espíritu, la tripulación del cual descubrió que Kanan iba a ser trasladado a Mustafar.

Luego, Sabine distrajo a varios soldados de asalto mientras Ezra y Zeb robaban un crucero gozanti imperial. Zeb pilotó la nave imperial, y tras recoger a Sabine, escapó del lugar. A continuación, los rebeldes juntaron al Espíritu, el crucero gozanti robado y un TIE que había sido robado por Ezra y Zeb hacía semanas en Kothal, para iniciar el rescate de Kanan.

Poco antes de partir, Zeb manifestó que le parecía ridículo que Sabine y Ezra hubieran pintado el TIE robado. Después, los rebeldes se dirigieron a Mustafar, donde C1-10P acopló el crucero gozanti en el que los rebeldes viajaban al Destructor Estelar en el que se encontraba Kanan. Al irrumpir en el Destructor, una bomba de Satine deshabilitó la electricidad de la nave temporalmente.

Hera Sabine Zeb Rescue

Sabine, Hera y Zeb se infiltran en el Destructor Estelar donde se encuentra Kanan.

Mientras Ezra iba a rescatar a Kanan; Sabine, Hera y Zeb procedieron a causar estragos por todo el Destructor Imperial, atacando a los soldados de asalto que se cruzaban en su camino. Tras la muerte de El Inquisidor y el rescate de Jarrus; Sabine, Zeb y Hera huyeron a bordo de su caza TIE, mientras Kanan y Ezra huían a bordo del TIE del Inquisidor.

Los Rebeldes de Lothal, hicieron frente a una inmensa marea de cazas TIE, y tras un breve tiempo, fueron rescatados por C1-10P, que llegó a bordo de un transporte imperial robado y una multitud de naves aliadas.

Una vez reunida con el resto de sus compañeros, Sabine se dirigió a bordo del Espíritu. Allí, los rebeldes escucharon a Bail Organa, presente mediante un holograma. Durante su conversación con los rebeldes, Organa confesó que quienes habían acudido en su rescate eran otras células rebeldes, gestionadas por él y "Fulcrum".

A continuación, Hera informó de la identidad de Bail a sus compañeros y explicó que ella conocía la existencia de otras células, pero no la identidad de sus integrantes, puesto que eso formaba parte de un protocolo para evitar que el Imperio descubriera las células. Entonces, Ahsoka Tano, la antigua padawan de Anakin Skywalker, bajó de la cabina del Espíritu y se reveló a sí misma como "Fulcrum". Tras presentarse a los rebeldes, les comunicó que ese protocolo había cambiado, y que una nueva etapa se abría para ellos.

Trabajo con la Red Rebelde

El Asedio de Lothal

Más adelante, Sabine y los Rebeldes de Lothal llevaron a cabo junto al Escuadrón Fénix, comandado por Jun Sato, una misión consistente en atacar un convoy imperial con el fin de robar unos generadores de escudo imperiales. Durante la misión, Sabine pilotó el Fantasma y consiguió liberar varios generadores de escudo que estaban acoplados a una nave imperial. Además, Sabine logró salvar a varios rebeldes durante el combate.

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Sabine y los rebeldes reciben una transmisión de Maketh Tua.

Poco después, los rebeldes recibieron una llamada de auxilio procedente de la ministra de Lothal, Maketh Tua, que había decidido desertar del Imperio Galáctico. Sabine estaba convencida de que todo era una trampa, pero cuando Maketh Tua prometió proporcionar a los rebeldes información secreta del Imperio, Sabine y sus compañeros se dirigieron a Lothal para sacar a la ministra Tua a salvo del planeta.

Allí, Sabine emboscó a los imperiales que escoltaban a Tua hasta un transporte. Pretendiendo robar el transporte en el que iba a subir Tua, los rebeldes ordenaron a la ministra entrar rápidamente en el transporte al cual se dirigía. Cuando Tua estuvo en el transporte, éste explotó, matándola instantáneamente. Entonces, los rebeldes fueron acusados por el Agente Kallus de haber asesinado a la ministra. Cuando los rebeldes trataban de huir, su transporte fue derribado, y decidieron esconderse en la antigua casa de Ezra Bridger.

Desde allí, fueron testigos de como el reportero Alton Kastle los acusaba de haber asesinado a la ministra Tua. A continuación, varios soldados de asalto entraron en la casa, por lo que los rebeldes decidieron dirigirse al complejo imperial de Lothal para robar una nave. Ocultándose en cajas, Sabine, Hera Syndulla, C1-10P y Garazeb Orrelios lograron entrar en el complejo imperial, siendo transportados por Kanan Jarrus y Ezra Bridger, disfrazados de soldado de asalto y cadete imperial respectivamente. Allí, Sabine y sus compañeros localizaron un transporte y varios generadores de escudo de nivel militar, que decidieron llevar al transporte.

Mientras subían a bordo del transporte los generadores de escudo, llegó al lugar el Lord Sith Darth Vader junto a un escuadrón de soldados de asalto. Sabine y Zeb se enfrentaron a los soldados mientras Kanan y Ezra combatían a Darth Vader; y Hera y C1-10P ponían en marcha el transporte que iban a robar. Cuando Vader estaba a punto de matar a Ezra y Kanan, Sabine y Zeb lanzaron unos detonadores termales, que provocaron que dos PT-TD cayeran sobre Vader.

A pesar de eso, Vader sobrevivió, quitándose de encima a los PT-TD mediante la Fuerza y volviendo a perseguir a los rebeldes. Sabine, intentó disparar a Vader, que desvió los disparos con su sable de luz, haciéndolos rebotar contra el pecho y la cabeza de Sabine. Poco antes de ser alcanzados por Vader, los rebeldes huyeron a bordo del transporte imperial robado. A pesar de sus heridas, Sabine sobrevivió y se sobrepuso rápidamente. Gracias a la ayuda de Lando Calrissian, los rebeldes obtuvieron varios transpondedores, que les permitirían despistar a los imperiales para abandonar Lothal sin problemas.

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Sabine, Kanan y Hera son testigos de cómo Vader ataca la flota rebelde.

Finalmente, los rebeldes abandonaron Lothal y se reunieron con la flota del Escuadrón Fénix. Cuando estuvieron allí, se dieron cuenta de que el transporte imperial robado en el que habían viajado tenía un localizador imperial. En ese momento, Darth Vader llegó a bordo de su TIE Avanzado x1. Entonces, Sabine, sus compañeros y Ahsoka Tano decidieron subir a bordo del Espíritu para enfrentarse a Vader.

Al finalizar el combate, gran parte de la flota del Escuadrón Fénix había sido destruida o dañada. Además, Ahsoka Tano estaba sobrecogida por haber descubierto la verdadera identidad de Darth Vader, su antiguo maestro, aunque no reveló su descubrimiento a los rebeldes. Cuando Kanan afirmó ante Ezra y Ahsoka que el valor más grande residía en saber cuándo no luchar, Sabine y el resto de sus compañeros añadieron que estarían junto a Kanan tanto en los momentos en los que hacía falta luchar como en los que no era necesario.

Buscando aliados

Tras el Asedio de Lothal, Sabine modificó el color de su armadura para ocultar las marcas que había dejado en ella el ataque de Darth Vader. Sabine y los demás Rebeldes de Lothal se reunieron con Ahsoka Tano y Jun Sato. Durante la reunión, Ezra Bridger propuso encontrar una base para la Red Rebelde, con lo que Sato se mostró de acuerdo. Sin embargo, Hera Syndulla recalcó que los rebeldes no poseían ninguna ubicación en la cual establecer una base con ventajas tácticas para proteger a la flota. Kanan Jarrus sugirió centrarse en ayudar a los necesitados en lugar de centrarse en la base, y Hera respondió que serían incapaces de ayudar a nadie si no podían ayudarse a ellos mismos. A continuación deseó tener más aliados.

Entonces, Ahsoka afirmó que conocía a un gran líder experto en estrategia y en los Territorios del Borde Exterior que podría unirse a los rebeldes y ayudarles a encontrar una nueva base con sus conocimientos. Sato preguntó cómo podrían localizar a ese líder, el capitán clon CT-7567, apodado "Rex". Ahsoka contestó que perdió su ubicación hacía mucho tiempo, y que no había logrado jamás contactar con él. Sin embargo, también informó de que había algo que aún no había intentado para localizarlo.

Someone You Can Count On (1)

Ahsoka da instrucciones a Sabine para que pueda localizar a Rex usando la cabeza de un droide táctico.

Sabiendo que Rex había sido visto por última vez en el Sistema Seelos, Ahsoka encomendó a los rebeldes seguir la pista de Rex usando la cabeza de un droide táctico. Hera pilotó el Espíritu hasta el planeta Seelos, y una vez allí descubrió que C1-10P no había reparado el hiperimpulsor de la nave, por lo que el Espíritu no estaba totalmente funcional. Con la intención de quedarse a reparar la nave, Hera pidió a sus compañeros que aterrizaran en Seelos a bordo del Fantasma mientras ella permanecía con C1-10P en la órbita del planeta.

Gracias a la cabeza del droide táctico, Sabine logró localizar a Rex, Wolffe y Gregor, a bordo de un AT-TE. Ezra, preguntó a los clones acerca del número 7567. Rex, sorprendido, respondió que ese era su número de nacimiento. Cuando Kanan se dio cuenta de que Rex y sus compañeros eran clones, encendió alarmado su sable láser tratando de prevenir un posible ataque de los clones.

Entonces, Wolffe se dio cuenta de que Kanan era un Jedi, y pensando que Jarrus quería vengarse de ellos por los hechos acaecidos durante la Orden 66, atacó al Jedi. Sabine apuntó con sus pistolas a los clones por si se iniciaba un conflicto. Sin embargo, Rex logró calmar a Wolffe mientras que Ezra tranquilizó a Kanan. Cuando todos se hubieron calmado, los rebeldes informaron de que venían de parte de Ahsoka, y pidieron a Rex y sus compañeros que se unieran a la Red Rebelde y les proporcionaran la ubicación de lugares ideales para establecer una base rebelde.

Sin embargo, los clones se negaron a unirse a la Red Rebelde, aunque Rex aceptó proporcionar ubicaciones posibles para establecer una base. En una conversación privada con Rex y Gregor, Wolffe instó a sus compañeros a no colaborar con los Jedi, temiendo lo que el Imperio podía hacerles si descubría que habían ayudado a un Jedi. Gregor no obstante, desoyó las advertencias de Wolffe y se mostró de acuerdo con Rex en proporcionar información a los rebeldes. Luego pidió a los rebeldes que le ayudaran a cazar un gran joopa.

Cuando los clones y los rebeldes trataron de cazar a un joopa en equipo usando a Garazeb Orrelios como cebo, Rex pidió a Sabine que se asegurara que la cuerda que unía a Zeb con el AT-TE de los clones permanecía entera. Tras cazar con éxito el joopa, Rex informó a Sabine de que podía recoger la ubicación de posibles bases para la Red Rebelde de su datapad.

Al seguir las instrucciones de Rex, Sabine descubrió que uno de los clones había informado al Imperio de su presencia, y que anteriormente los clones habían recibido solicitudes de ayuda de Ahsoka que no habían respondido. Sabine informó a los rebeldes de su descubrimiento y Kanan se enfureció, exigiendo a sus compañeros abandonar inmediatamente el lugar, pero Ezra lo retuvo. Entonces, Rex afirmó que él en ningún momento había recibido ningún tipo de transmisión de Ahsoka, y preguntó a Wolffe si había sido él quien había alertado al Imperio de la presencia de los rebeldes y quien le había ocultado las solicitudes de ayuda de Ahsoka.

SabineDelataClones

Sabine informa de que ha descubierto una traición por parte de los clones.

Wolffe admitió su culpabilidad, argumentando que había hecho todo eso con la intención de proteger a Gregor, Rex y él mismo. Rex contestó a Wolffe que la guerra había acabado desde hacía mucho tiempo, y que todos ellos eran hombres libres para hacer lo que quisieran. Luego, añadió que no podían vivir con miedo al Imperio durante el resto de sus vidas, puesto que eso no era libertad. Finalmente, Wolffe admitió profundamente arrepentido que había cometido un error al traicionar a los rebeldes, cuyo bando era el correcto, y se disculpó.

A continuación, Sabine se encontró con un droide sonda imperial en las inmediaciones, que tras haber espiado a los clones y a los rebeldes por orden del Agente Kallus, atacó a Sabine. Wren pidió ayuda a Kanan, que trató de destruir al droide, pero fue incapaz de conseguirlo. Ezra pasó un arma a Rex, y finalmente éste logró abatir al droide, pero a pesar de todo, ya era demasiado tarde. El droide había dañado la nave de los rebeldes y las tropas del Imperio se acercaban a su posición.

Escaramuza en Seelos

Tras el ataque del droide sonda imperial, los clones proporcionaron a los rebeldes la ubicación de todas las bases abandonadas del Borde Exterior. Cuando Sabine informó de que se acercaba una tormenta de arena, Kanan Jarrus apresuró a Sabine, puesto que debía arreglar el Fantasma. Poco después, el Agente Kallus se puso en contacto con Wolffe, que anteriormente había avisado al Imperio de la presencia de Jedi, para que le proporcionara sus coordenadas.

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Wolffe avista 3 AT-AT.

Como Wolffe se había arrepentido de lo que había hecho, trató de engañar a Kallus alegando que en realidad no había visto a ningún Jedi y su ojo cibernético le había jugado una mala pasada. Sin embargo, Kallus no creyó a Wolffe por causa de las imágenes enviadas por el droide sonda imperial, y amenazó a los clones con rendirse o ser destruidos. El capitán Rex ignoró las amenazas de Kallus y cortó las comunicaciones con el Imperio.

A continuación, un caza TIE se acercó al AT-TE de los clones. Finalmente, Gregor logró destruir al TIE. Luego, Kanan pidió a Sabine que siguiera arreglando el Fantasma. Tras divisar 3 AT-AT imperiales, Rex decidió retroceder y meterse en la tormenta de arena.

Al entrar en la tormenta de arena, en la cual los escáneres de las máquinas no funcionaban, Rex propuso que Kanan usara la Fuerza para percibir dónde estaban los AT-AT enemigos y guiar a Wolffe, que estaba conduciendo el AT-TE. Kanan aceptó el plan y tras un rato, informó de que estaban rodeados. Por eso, Rex propuso que Ezra Bridger usara la Fuerza también para percibir a los AT-AT y derribar a uno de ellos disparando con un cañón. De ese modo se abriría una vía de escape para los rebeldes y los clones. Kanan se mostró también de acuerdo con ese plan.

Siguiendo el plan, Sabine salió del AT-TE junto a Ezra para cumplir el plan. Después de que el plan tuviera éxito y el AT-TE abandonara la tormenta de arena, Kanan ordenó a sus compañeros subir al Fantasma. Sabine obedeció de mala gana, y subió a la nave rebelde. Cuando los rebeldes abandonaban el planeta, Ezra trató de convencer a Kanan para volver a ayudarles, argumentando que los clones iban a morir con total seguridad luchando contra los AT-AT restantes, y haciendo pensar a Kanan en cómo se sentiría Ahsoka Tano si supiera que Rex había muerto. Al final, Kanan reconoció que no quería que los clones murieran, y aceptó regresar para ayudarles. Al oír eso, Sabine se alegró enormemente.

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Sabine, disgustada por tener que huir de Seelos siguiendo órdenes de Kanan.

Cuando parecía que los clones iban a morir, Sabine llegó pilotando el Fantasma y Zeb, Ezra y Kanan asaltaron un AT-AT y mataron a sus pilotos. Luego dispararon al AT-AT restante, que fue destruido del todo por Rex. Los clones, agradecidos, hicieron un saludo militar a Kanan y reconocieron a modo de elogio que siempre sobrevivían a las batallas cuando tenían a un Jedi guiándolos. Además, los clones accedieron a unirse a la Red Rebelde. Así, Sabine, sus compañeros y los clones fueron recogidos por Hera Syndulla a bordo del Espíritu.

Al reunirse con la flota, Sabine fue testigo del reencuentro entre Ahsoka y Rex, quienes hacía años que no se veían a pesar de haber tenido una relación muy estrecha durante las Guerras Clon.

Amenaza inquisitorial

Tiempo después, en el Espíritu, mientras Kanan Jarrus y Rex discutían sobre si era más importante el ingenio o la concentración, Hera Syndulla entró en la sala donde estaban los rebeldes y pidió a Sabine, Garazeb Orrelios y C1-10P que acudieran a una antigua estación médica de la República para recoger suministros. Después de eso, Kanan y Rex siguieron discutiendo, por lo que Ezra Bridger decidió acompañar a Sabine y a Zeb en su misión sin pedir permiso.

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Sabine y los rebeldes inspeccionan el puente de mando de una estación médica de la República.

Al llegar a la estación, Sabine y sus compañeros se dirigieron al puente de control de la estación. Allí, C1-10P activó la energía en toda la estación, que pasó de estar a oscuras a encenderse por completo. Sin embargo, Sabine pidió a C1-10P que encendiera la energía sólo en el puente de control. C1-10P obedeció. No obstante, la equivocación de C1-10P alertó al Quinto Hermano, un inquisidor, de la presencia de los rebeldes en la estación.

Caminando a oscuras por la estación, Ezra y Zeb trataron de competir por ver quien era el primero en encontrar los suministros. Por eso, Ezra logró tirar a Zeb al suelo, aunque poco después él mismo cayó al suelo tras chocar con una biga del techo. Sabine dijo que le daba igual quién fuera el primero en encontrar los suministros mientras los encontrara pronto. Durante la búsqueda de los rebeldes, un droide ayudante de la Séptima Hermana, otra inquisidora, localizó a los rebeldes e informó a la Séptima Hermana de ello. La Séptima Hermana, logró inactivar a C1-10P, que se había quedado en el puente de mando, y gracias a sus droides lo imitó pidiendo ayuda.

Los rebeldes decidieron volver a la posición de C1-10P a través de un conducto de ventilación, en el que Zeb se quedó encallado. Por eso, solamente Sabine y Ezra se encontraron con la Séptima Hermana al ir a buscar a C1-10P. Sabine se enfrentó brevemente a la Séptima Hermana junto a Ezra, pero finalmente los rebeldes decidieron escapar. Durante el escape, Sabine y Ezra se encontraron también con el Quinto Hermano. La Séptima Hermana persiguió a Ezra y Sabine, logrando capturar a Ezra.

Always Two There Are 7

Sabine y Ezra se enfrentan a la Séptima Hermana.

Entonces, Sabine regresó a por Zeb, informándole de la presencia de dos inquisidores en la base y de que Ezra había sido capturado. Cuando ambos se dieron cuenta de que el Quinto Hermano los estaba buscando, Sabine y Zeb se ocultaron del inquisidor, no sin antes prepararle una trampa.

La trampa consistía en accionar unos explosivos que habían instalado en un pasillo cuando el Quinto Hermano se acercara. Sin embargo, el Quinto Hermano descubrió la trampa y lanzó los explosivos contra Sabine y Zeb mediante la Fuerza, dejando inconscientes a ambos. Entonces el Quinto Hermano capturó a Sabine, y ordenó a los droides ayudantes de la Séptima Hermana matar a Zeb.

El Quinto Hermano, interrumpió el interrogatorio de Ezra a manos de la Séptima Hermana al traer a Sabine capturada. Poco después Sabine recuperó la consciencia. Mientras continuaba el interrogatorio, Zeb contactó con Ezra mediante su comunicador haciéndose pasar por un comandante de la Red Rebelde.

Por orden de los inquisidores, Sabine y Ezra dijeron a Zeb que su nave había sufrido una avería, por lo que necesitaban refuerzos. Zeb respondió que enviaría como refuerzo a Kanan y Ahsoka Tano, que se dirigirían al hangar de la estación médica. De ese modo, Zeb consiguió que los inquisidores llevaran a sus compañeros hasta el hangar, donde pretendía rescatar a Sabine y Ezra. Cuando los inquisidores, Sabine y Ezra llegaron al hangar, Zeb y C1-10P, subidos a bordo del Fantasma, atacaron a los inquisidores.

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El Quinto Hermano amenaza a Sabine.

Aprovechando la ocasión, Ezra y Sabine subieron al Fantasma. Los inquisidores, atraparon con la Fuerza al Fantasma para que los rebeldes no pudieran escapar. Sin embargo, Sabine disparó al Quinto Hermano para que no pudiera seguir usando la Fuerza, y la Séptima Hermana fue incapaz de retener al Fantasma sola, por lo que los rebeldes lograron escapar.

Al regresar al Espíritu, Sabine y sus compañeros informaron de que se habían encontrado con dos inquisidores. Kanan se quedó estupefacto, incapaz de responder a Zeb si ya sabía de la existencia de más inquisidores. Antes de que Sabine se retirarse a sus aposentos junto a Ezra y Zeb, Ezra informó a Kanan de que los imperiales conocían la existencia de Ahsoka.

Tratando con Ohnaka

Más adelante, Sabine avisó a Ezra Bridger, Kanan Jarrus y Rex para que asistieran a una reunión de la Red Rebelde organizada por el comandante Jun Sato. Durante la reunión, Sato informó de que había una crisis energética en el planeta Rinn, por lo que los rebeldes debían conseguir varios generadores de energía para evitar que la población del planeta se congelara por causa de las bajas temperaturas propias del clima del planeta. 

Por eso, Sabine partió junto a los demás rebeldes en busca de generadores de energía en el mercado negro de Garel. Sin embargo, Ezra permaneció en el Espíritu, hasta que recibió una llamada de emergencia y se marchó junto a C1-10P a bordo del Fantasma.

Brothers of the Broken Horn 2

Hondo se despide de los rebeldes.

Tras llegar al origen de la llamada de socorro, Ezra se encontró con el pirata Hondo Ohnaka, a quien ayudó con sus negocios. Después de un mal giro de los acontecimientos, Hondo robó el Fantasma junto a varios generadores de energía con los que Ezra y él habían pretendido negociar. Sin embargo, C1-10P había puesto al Fantasma en piloto automático y Hondo se encontró frente a Sabine y el resto de rebeldes, que habían vuelto de su búsqueda de generadores de energía.

Hondo trató de justificar la ausencia de Ezra a Sabine y los demás rebeldes, y cuando Ezra regresó a Garel y explicó a Sabine y los otros lo que realmente había hecho Hondo, el pirata se hizo el ofendido. Sabine contempló la escena con cierta diversión. Finalmente, Ohnaka regaló a los rebeldes los generadores de energía que necesitaban y se marchó.

Socorriendo a Ibaar

Más tarde, Sabine participó en un asalto contra un bloqueo imperial en el planeta Ibaar, con el objetivo de proporcionar suministros a su población. Durante el asalto, Sabine ejerció de copiloto del Espíritu asistiendo a Hera Syndulla. Finalmente, el asalto fracasó, por lo que la Red Rebelde celebró una reunión para analizar la situación.

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Sabine encabeza un asalto en Ibaar junto a Hera.

Durante la reunión, Rex sugirió buscar la ayuda de Quarrie, un ingeniero que había construido una nave completamente nueva e innovadora. Rex también informó de que Quarrie sólo entregaría la nave al piloto que la fuese a pilotar. Por eso, Kanan Jarrus sugirió que fuese Hera quien fuera a conocer a Quarrie. Sabine y Garazeb Orrelios, se dirigieron junto a Hera al planeta Shantipole para buscar a Quarrie, a bordo del Fantasma.

En la atmósfera de Shantipole, Sabine se enteró de que la superfícide del planeta solía estar asolada por fuertes tormentas eléctricas. Allí, Hera pilotó tratando de esquivar numerosos rayos, y mientras tanto Sabine trató de mantenerse serena. Al final un rayo golpeó al Fantasma, que se estropeó, y Hera tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia. Al salir del Fantasma, Sabine conoció a Quarrie, que mostró a los rebeldes la nave que había diseñado y construido, el Ala-B.

A continuación, Hera convenció a Quarrie para que la dejase pilotar el Ala-B, y mientras Hera hacía despegar a la nave, Sabine y Zeb comenzaron a hablar con el Mon calamari. Sabine preguntó a Quarrie si ya había pilotado él anteriormente la nave, a lo que Quarrie respondió que no, aunque la nave teóricamente debería volar. Zeb, preocupado por Hera, amenazó con atacar a Quarrie si a Hera le ocurría algo. Por suerte, el Ala-B funcionó correctamente y a Hera no le ocurrió nada malo, por lo que Sabine suspiró aliviada.

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Sabine y Zeb observan cómo Hera se prepara para despegar el Ala-B de Quarrie.

Cuando los rebeldes pretendían ir a Ibaar a apoyar un nuevo ataque rebelde sobre el bloqueo imperial, descubrieron que el Ala-B no poseía hiperimpulsor. Quarrie, dijo que sin embargo había conseguido arreglar al Fantasma. Gracias a eso, acoplando el Ala-B al Fantasma, los rebeldes lograron llegar a Ibaar con la nueva nave. Durante el nuevo asalto, Sabine se colocó en la torreta del Ala-B mientras Hera pilotaba la nave.

Sabine atacó a las naves del Imperio, y finalmente, los rebeldes lograron atravesar el bloqueo imperial sobre Ibaar. Más adelante, Sabine fue testigo de cómo el comandante Jun Sato ascendía a Hera a líder del Escuadrón Fénix. Tras la declaración de Sato, Sabine se mostró satisfecha por el ascenso de Hera.

Reencuentro con Ketsu

Tiempo después, estando en el planeta Garel, Ezra Bridger preguntó a Hera Syndulla si tenía alguna misión para él. Hera, respondió que solamente tenía una misión para Sabine, de modo que Ezra decidió acompañar a Wren junto a C1-10P en su misión. La misión, consistía en localizar un enlace rebelde con información oculto en el espaciopuerto de Garel, y trasladarlo hasta un punto de encuentro, situado fuera de Garel.

Blood Sisters 13

Hera encarga una misión a Sabine.

De camino al espaciopuerto de Garel, Ezra no paró de preguntar a Sabine por qué siempre parecía que quisiera estar sola, cuestionando su carácter solitario. Sabine optó por ignorar a Ezra, y descubrió una marca en una pared que le resultó familiar, aunque Ezra no se dio cuenta de ello. Al llegar al espaciopuerto, Ezra y Sabine pronunciaron continuamente en voz alta una frase que les permitiría conocer al enlace rebelde cuando éste respondiera a ella.

Pasado un buen rato, Ezra se sentó en lo que parecía una caja, y cuando volvió a pronunciar la frase indicada descubrió que se había sentado sobre EG-86, el droide que ejercía de enlace para los rebeldes. A continuación, los rebeldes fueron interceptados por Ketsu Onyo, una cazarrecompensas que trabajaba para el Sol Negro. Ketsu era una antigua amiga de Sabine, con quien terminó enemistada. Sabine dedujo que Ketsu seguía siendo una cazarrecompensas, y Ketsu respondió a Sabine con desdén que había caído muy bajo uniéndose a los rebeldes.

Sin embargo, la conversación entre ambas fue interrumpida por la llegada de varios soldados de asalto, por lo que comenzó a producirse un tiroteo. Finalmente, Ezra, Sabine, EG-86 y C1-10P lograron escapar a bordo de una nave. No obstante, mientras la nave despegaba, Ezra se cayó de ella, quedándose sobre el tejado de uno de los edificios del espaciopuerto. En la atmósfera de Garel, Sabine y C1-10P fueron perseguidos por Ketsu, que inutilizó la hipervelocidad de su nave.

A continuación, Ketsu abrió una brecha en la puerta de la nave de Sabine, de modo que C1-10P cayó al espacio exterior. Sabine sin embargo, logró permanecer dentro de la nave junto a EG-86 y activar un escudo de rayos para tapar la brecha. Poco después, Ketsu contactó con Sabine ordenándola entregarle a EG-86, y amenazándola con destruirla si no la obedecía. Durante la conversación, Sabine vio cómo C1-10P inutilizaba la torreta de la nave de Ketsu, por lo que cuando C1-10P terminó su trabajo, Sabine instó a Ketsu a atacarla.

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Sabine y Ketsu se enfrentan a soldados de asalto.

Cuando Ketsu intentó atacar a Sabine, se dio cuenta de lo que había ocurrido, y raptó a C1-10P. Por eso, Sabine accedió a negociar con Ketsu. Ambas conectaron a sus naves entre sí, y durante una breve charla con Ketsu, Sabine se negó a entregarle a EG-86 y exigió la devolución de C1-10P, a quien consideraba más un amigo que un droide. Entonces Ketsu optó por recordar a Sabine su antigua amistad, preguntó a Sabine si realmente creía que podría derrotar al Imperio, y afirmó que ambas habían sido como hermanas.

Sabine afirmó que eso había sido así, pero también explicó a Ketsu que ella ahora se dedicaba a ayudar a los necesitados, gracias a que había conocido a gente que le había dado una segunda oportunidad en la vida. Entonces, Sabine ofreció a Ketsu dejar atrás su vida de cazarrecompensas y unirse a ella. Antes de que Ketsu pudiera responder, el Imperio interceptó a ambas, y exigió su rendición inmediata. Sabine, C1-10P, EG-86 y Ketsu se dirigieron a la nave robada por Ketsu, y allí trataron de elaborar un plan para huir.

Sabine pidió a C1-10P que sobrecargara la hipervelocidad para que Sabine pudiese usar eso como coartada ante los imperiales para fingir que su nave estaba a punto de autodestruirse. Los imperiales creyeron a Sabine y le proporcionaron dos minutos para arreglar su nave, o de lo contrario sería destruida por ellos. Luego, Sabine se dirigió a su antigua nave y la cargó de explosivos, y fingió que la estaba activando para huir.

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Sabine, Ketsu y C1-10P entregan a EG-86 a R2-D2.

Los imperiales cayeron en la trampa de Sabine y comenzaron a atacar a esa nave en lugar de la de Ketsu. Cuando Sabine huía a la nave de Ketsu, un disparo de las naves imperiales hizo que perdiese el conocimiento. Por eso, Ketsu corrió para salvar a Sabine, arrastrándola hasta su nave. Una vez allí, Ketsu preparó su nave para huir, y cuando los imperiales quisieron atacarla, la nave que había robado Sabine explotó, inutilizando las naves imperiales.

Finamente, Sabine y Ketsu llevaron a EG-86 hasta el punto de encuentro rebelde, y se lo entregaron a R2-D2. Luego volvieron a Garel, donde se reunieron con Hera y Ezra, contándoles lo ocurrido. Antes de que Ketsu se marchara, Sabine le agradeció su ayuda y le pidió que si alguna vez quería unirse a los rebeldes, se lo hiciera saber. Ketsu respondió que meditaría la propuesta de Sabine, y se marchó.

Encuentro con Jyn Erso

Tiempo después, Sabine tomó un paquete que contenía un holo-mapa. De camino al punto en el que debía dejar el paquete, Sabine se encontró con varios soldados de asalto. Sin embargo, consiguió escapar saltando a través de varios tejados. No obstante, el paquete se le cayó durante el escape y fue recogido por Jyn Erso. Sabine siguió a Erso para recuperar el paquete antes de que los soldados de asalto la capturaran a ella y al holo-mapa.

Sabine and Jyn

Sabine conoce a Jyn Erso.

Cuando Erso llegó a un callejón sin salida Sabine disparó a unas cadenas, haciendo que todo un cargamento cayera sobre los soldados de asalto que estaban llegando al lugar. Entonces, Sabine hizo frente a Erso y preguntó acerca del mapa. En un primer momento, Erso se negó a cooperar con Sabine, pero en última instancia le entregó el mapa. Después de tratar con Erso, Sabine contactó con el Escuadrón Fénix y abandonó el lugar.

Huyendo de Garel

Una noche, mientras Sabine dormía a bordo del Espíritu, Ezra Bridger tuvo una visión en la que aparecían sus padres apresados por el Imperio Galáctico. Por ese motivo, Ezra se puso en contacto con Kanan Jarrus y Hera Syndulla. A la mañana siguiente, Ezra, Hera y Kanan ya habían localizado a un antiguo prisionero imperial que se encontraba en Lothal y conocía a los padres de Ezra.

Como Ezra estaba muy ansioso por ir a Lothal, Hera recordó a Ezra que Lothal sufría un bloqueo imperial. Entonces, Sabine salió de su habitación y dijo que acababan de informarla de que el Imperio había retirado su bloqueo sobre Lothal. A continuación, Sabine preguntó por Garazeb Orrelios y C1-10P, que habían salido a comprar por las calles de la capital de Garel. Para recibir un informe de su situación, Sabine y los rebeldes contactaron con Zeb.

Legacy...6

Sabine y los rebeldes se enteran de un ataque imperial sobre Garel.

Zeb informó de que no había visto a ningún soldado de asalto por la calle y eso le extrañaba. Sabine, asustada, informó de que el Imperio tenía como estrategia retirar a todos sus soldados del terreno antes de atacar. Acto seguido, el Imperio atacó a la flota de la Red Rebelde establecida en Garel. Sabine se quedó en el Espíritu con Hera mientras los demás iban a rescatar a C1-10P y Zeb; y cuando todos sus compañeros hubieron llegado al Espíritu, ella y Hera ya habían preparado la nave.

Al tratar de huir de Garel, Sabine y los demás se enteraron de que el Imperio había atrapado con un rayo tractor la nave en la que iban el comandante Jun Sato y el capitán Rex. Para no perder tiempo, Kanan, Ezra y C1-10P se fueron a Lothal a bordo del Fantasma y Sabine se quedó en el Espíritu con Hera y Zeb. Entonces Sabine propuso destruir el generador del rayo tractor acercándose al Destructor Estelar que lo albergaba y disparándole varios torpedos. Al acercarse al generador del rayo tractor, Hera evitó el ataque de un caza TIE desviando un poco al Espíritu de su trayectoria, y eso hizo que Sabine fallara en su intento de golpear al rayo tractor con unos torpedos.

Para liberar a Rex y a Sato, Hera optó por hacer chocar una parte del Espíritu con el generador del rayo tractor, destruyéndolo. Cuando todo el mundo estuvo libre, Sabine ayudó a Hera a preparar al Espíritu para su salto al hiperespacio. Poco después, todas las naves de la Red Rebelde saltaron al hiperespacio, entre ellas el Espíritu, de modo que Sabine y los demás consiguieron salir de Garel de una pieza.

Refuerzos de Organa

A Princess of Lothal 03

Sabine y Zeb se disponen a simular el secuestro de Leia, Ezra y Kanan.

Un día después del ataque sobre la flota rebelde en Garel, los rebeldes iban a recibir tres Cruceros clase Cabeza de Martillo de parte del senador Bail Organa. Para ello, el senador envió a su hija Leia Organa hasta Lothal, donde se encontró con Kanan Jarrus y Ezra Bridger, que ya estaban allí esperándola, disfrazados de soldado de asalto y cadete imperial respectivamente. Como se suponía que Leia era parte del Imperio Galáctico, ella y los rebeldes habían acordado previamente fingir un robo de las naves de Leia por parte de los rebeldes. En Lothal, Leia, Kanan y Ezra descubrieron que el simpatizante rebelde Ryder Azadi iba a ser ejecutado por los imperiales, por lo que se dirigieron a su posición a ayudarle. Una vez en la posición de Azadi; Sabine, Garazeb Orrelios y Hera Syndulla aparecieron a bordo del Espíritu para rescatar al rebelde.

Durante un breve tiroteo, Sabine localizó a Kanan y a Ezra disfrazados de imperiales, por lo que Sabine hizo ver a Zeb quienes eran Kanan y Ezra. Finalmente, Sabine, Zeb y Azadi simularon que estaban secuestrando a Leia, y después, Zeb dejó inconscientes de un puñetazo a Kanan y Ezra y fingió haberlos tomado como rehenes. De este modo, todos lograron escapar de los imperiales sin cuestionar la supuesta lealtad de Leia al Imperio.

A bordo del Espíritu, Sabine expresó sus condolencias a Ezra por la muerte de sus padres. Momentos después, Sabine fue informada de que las naves de Organa que los rebeldes debían fingir estar robando, estaban bajo custodia imperial en Lothal. Tras examinar la defensa de las naves, consistente en varios AT-AT y unas máquinas capaces de impedir el despegue de cualquier nave gracias a la fuerza de la gravedad, los rebeldes acordaron que Leia distraería a los imperiales con la ayuda de Kanan y Ezra, que seguirían disfrazados de soldado y cadete. Sabine destruiría las máquinas imperiales y Zeb proporcionaría cobertura aérea con Hera desde el Espíritu.

A Princess of Lothal 02

Sabine, Leia y los rebeldes planean cómo fingir el robo de las naves del senador Bail Organa.

Cuando el plan se hubo puesto en marcha, Sabine robó una de las naves de Organa, y la usó para atacar a varios imperiales que habían acorralado a Azadi. Después de la ejecución del plan, los rebeldes lograron destruir las defensas imperiales y capturar las tres naves de Organa. Para seguir encubriendo a Leia; Ezra y Kanan, que habían colaborado con los rebeldes disfrazados de soldado y cadete, fingieron ser unos traidores y dispararon a Leia mientras escapaban, aturdiéndola.

Cuando todo hubo pasado, Azadi informó a los rebeldes de que había decidido unirse a su causa, por lo que iba a permanecer junto a ellos en la flota de la Red Rebelde. Al oír a Azadi, Sabine sonrió satisfecha por la decisión que Ryder había tomado.

Problemas en Concord Dawn

«¡Invoco el código para buscar justicia mediante combate individual!»
―Sabine Wren[fuente]
Tras el ataque a un convoy imperial para obtener suministros, Sabine se reunió con la cúpula de la Red Rebelde para analizar la situación de la rebelión. Durante la reunión, Kanan Jarrus puso de manifiesto que cada vez era más difícil robar suministros al Imperio, así como desplazarse por su área de operaciones sin ser descubiertos. Mostrándose de acuerdo con Kanan, Jun Sato destacó al necesidad de buscar una nueva ruta dentro y fuera del Sector Lothal.


The Protector of the Concord Dawn 07

Sabine se reúne con los rebeldes para debatir el paso de su flota a través del Sistema Concord Dawn.

Sabine, propuso usar un atajo a través del Sistema Concord Dawn, que estaba bajo el mando de una colonia mandaloriana en lugar del Imperio. Entonces Sato planteó si los mandalorianos de Concord Dawn estaban aliados con el Imperio, puesto que el Ejército Imperial había ocupado Mandalore, y eso podía ejercer una gran influencia sobre Concord Dawn. Sabine, añadió que los mandalorianos habían estado en guerra en Concord Dawn durante siglos, y que los mandalorianos de Concord Dawn se hacían llamar a sí mismos los protectores.

Cuando Kanan propuso usar la diplomacia para conseguir un paso seguro de la flota a través del Sistema Concord Dawn, Sato se mostró soprendido, y argumentó que sólo la fuerza militar podría permitir la negociación con los protectores de Concord Dawn. Sabine se mostró de acuerdo con Sato. No obstante, como Hera Syndulla se mostró a favor de la negociación, Sato autorizó el uso de la diplomacia con los protectores de Concord Dawn.

De ese modo, Hera, Sabine y un escuadrón de cazas se dirigieron a Concord Dawn, donde fueron recibidos por varios cazas guantelete. A continuación, Fenn Rau, el protector de Concord Dawn y el líder de los cazas guantelete, se presentó ante Hera y le exigió que se identificara. Hera dijo a Rau que venía en son de paz y que sólo buscaba un paso seguro a través de Concord Dawn. Inmediatamente, Rau exigió saber si Hera era imperial o rebelde. Cuando Hera dijo que formaba parte de un movimiento contrario al Imperio, Rau decidió atacarla sin escuchar lo que Hera le tenía que decir.

The Protector of the Concord Dawn 09

Naves rebeldes son emboscadas por cazas mandalorianos en Concord Dawn.

Una vez Rau hubo dejado claro que servía al Imperio, comenzó un combate entre las naves rebeldes y las mandalorianas. Tras sufrir varias bajas, Hera ordenó la retirada, de modo que todos sus hombres fueron saltando progresivamente al hiperespacio, hasta que sólo quedaban en la órbita de Concord Dawn Hera y Sabine. Por causa del intenso fuego enemigo, Hera ordenó a Sabine que escapara, prometiendo que huiría detrás de ella.

Sabine trató de quedarse con Hera hasta el final, pero ante la insistencia de la twi'lek, Sabine escapó del lugar. Al llegar junto a la flota rebelde, Sabine vio cómo la nave de Hera salía del hiperespacio destrozada, con Hera gravemente herida en su interior. Hera fue rescatada e ingresada en una enfermería, donde más tarde, Sabine fue a verla junto a Kanan. Allí, Kanan trató de calmar el sentimiento de culpa de Sabine, que aún se culpaba de no haber esperado a Hera para saltar al hiperespacio.

Al reunirse todos de nuevo, Sabine desveló que el líder de los mandalorianos de Concord Dawn era un hombre llamado Fenn Rau. Tanto Kanan como Rex afirmaron saber quién era Rau, puesto que había sido un instructor de soldados clon y había participado junto a Kanan en la Batalla de Mygeeto durante las Guerras Clon.

The Protector of the Concord Dawn 14

Sabine propone atacar a Fenn Rau y a sus hombres.

Queriendo vengar a Hera, Sabine abogó por atacar a Fenn Rau y a sus hombres, mientras que Kanan siguió apostando por la vía de la diplomacia. Preocupado por la amenaza que suponía Fenn Rau, Sato autorizó una infiltración en Concord Dawn para destruir todas las naves mandalorianas de las que disponía Rau. Mostrándose en desacuerdo, Kanan insistió en tratar de negociar con Rau, y logró que Sato accediera a dejarlo ir sólo hacia Concord Dawn para ello.

Ezra Bridger y Garazeb Orrelios insistieron en acompañar a Kanan, pero él se lo impidió y se limitó a llevar consigo a C1-10P. Kanan también rechazó la ayuda de Sabine, que decidió seguir a escondidas a Kanan hasta Concord Dawn. En la órbita de Concord Dawn, a bordo del Fantasma, Sabine fue descubierta por Kanan. Al ser descubierta, Sabine preguntó a Kanan por qué seguía decidido a negociar con los mandalorianos en vez de vengarse de ellos.

Kanan dijo a Sabine que creía que todo el mundo merecía una segunda oportunidad, a lo que Sabine respondió que la filosofía Jedi no servía para todo el mundo. Kanan zanjó la discusión contestando a Sabine que por eso estaban en guerra. Una vez en la superficie de la tercera luna de Concord Dawn, Sabine y Kanan se acercaron a la base de los protectores de Concord Dawn. Allí vieron cómo Fenn Rau recibía una recompensa del Imperio por sus servicios.

Sabine Visor Concord Dawn

Sabine y Kanan espían la base de los protectores de Concord Dawn.

Kanan explicó a Sabine que él intentaría negociar con los mandalorianos, y que si eso no funcionaba, ella tenía permiso para hacer explotar a todos los cazas guantelete mandalorianos. Mientras Kanan entraba en la tienda de Fenn Rau para hablar con él, Sabine, de incógnito, fue colocando explosivos sobre todas las naves mandalorianas que vio.

Sin embargo, Sabine fue descubierta y rodeada. Los mandalorianos confundieron a Sabine con una cazarrecompensas, y le preguntaron dónde había robado su armadura. Sabine respondió que no era una cazarrecompensas, y que había forjado su armadura junto a su familia. Entonces, los mandalorianos quisieron saber cuál era el clan de Sabine. Cuando Sabine afirmó que era miembro del Clan Wren, perteneciente a la Casa Vizsla, eso enfureció a los mandalorianos.

Los mandalorianos, la acusaron de ser una traidora, así como de formar parte de la Guardia de la Muerte. Sabine se limitó a responder que su madre había sido miembro de la Guardia de la Muerte, pero que ella no lo era. Finalmente, pidió justicia en un combate singular con Fenn Rau. A continuación, Rau y Kanan se acercaron al lugar.

The Protector of Concord Dawn 03

Kanan y Sabine tratan de huir de los hombres de Fenn Rau.

Sabine retó a un combate a muerte a Rau, y le explicó que Hera a duras penas había podido escapar con vida de Concord Dawn. Rau, se mostró divertido, encontrando curioso que mientras Kanan había venido a negociar con él, Sabine había venido a matarle. Kanan pidió a Sabine que retirara su petición de combate a muerte, puesto que eso no era lo que Hera hubiera querido y porque no convenía que los rebeldes tuvieran más enemigos a parte del Imperio. Tanto Sabine como Rau, ignoraron a Kanan, y enfadado, Kanan se lamentó de que los mandalorianos no supieran resolver nada sin emplear un bláster.

Inmediatamente, Sabine desarmó de un disparo a Rau, y activó los explosivos que había colocado sobre los cazas guantelete enemigos. Kanan ayudó a levantarse a Sabine, que estaba en el suelo aturdida, y encendió su sable de luz para evitar múltiples disparos de los mandalorianos. Mientras Kanan perseguía a Rau, que se dirigía hacia su caza guantelete, Sabine siguió disparando a todos los mandalorianos que veía, pero sin matarlos, tal como había ordenado Kanan.

Al ver que Kanan se iba a bordo del caza guantelete de Rau, que estaba tratando de escapar, Sabine pidió a C1-10P que viniera a recogerla con el Fantasma. Una vez a bordo del Fantasma, Sabine y C1-10P, persiguieron al caza guantelete de Rau. Al llegar junto al caza, vieron que Kanan había conseguido dañar la nave de Rau con su sable de luz, y que había abierto la cabina de la nave para dejar a Rau inconsciente.

The Protector of the Concord Dawn 28

Sabine a bordo del Fantasma con Kanan y Fenn Rau capturado.

Kanan cogió al mandaloriano y saltó hasta el Fantasma antes de que la nave de Rau cayera al suelo. En el Fantasma, Rau recuperó la consciencia, y recibió una transmisión de sus hombres. Al ver que Kanan no le impedía responderla, Rau ordenó a sus hombres no informar al Imperio ni de los rebeldes ni de su captura, y prohibió que nadie saliera en su búsqueda.

Finalmente, Rau ordenó también permitir el paso a las naves de la Red Rebelde a través del Sistema Concord Dawn. En la flota de la Red Rebelde, Rau fue puesto bajo arresto mientras decía a Kanan que eran aliados porque él estaba forzado a ello. Poco después, Ezra avisó a Sabine y a Kanan de que Hera había despertado y quería verles.

Al llegar ante Hera, la twi'lek dijo a Kanan contenta que había oído que los rebeldes ahora estaban tomando prisioneros, haciendo referencia a Rau. Kanan respondió que él prefería pensar en un aliado forzado más que en un prisionero. Cuando Sabine apoyó la idea de Kanan sobre no quitar una vida a no ser que fuese estrictamente necesario, Hera respondió a Sabine que estaba hablando más como una Jedi que como una mandaloriana.

Ante un Kanan completamente satisfecho, Sabine dijo a Hera que suponía que había sido bien educada, y que por eso había cambiado su forma de pensar, aceptando que Kanan tenía razón.

En busca de Lirasan

HondoRebeldesNixus

Sabine y los rebeldes se reúnen con Hondo tras rescatar a dos lasats.

En el 3 ABY, Ezra Bridger comunicó a Sabine y a los rebeldes que un contacto suyo le había informado de la existencia de dos refugiados que iban a ser arrestados por el Imperio en Nixus. Por eso, Sabine y los rebeldes se dirigieron a ese planeta a bordo del Espíritu. Allí, descubrieron que los refugiados eran lasats, por lo que eran de la misma especie que Garazeb Orrelios, de la cual se creía que estaba en peligro de extinción.

Tras deshacerse de los imperiales y liberar a los refugiados, los rebeldes fueron interceptados por Hondo Ohnaka, quien reveló que era el contacto de Ezra. Hondo, pidió a Sabine y a Kanan Jarrus que le ayudaran a deshacerse del cuerpo de un imperial, y tanto Sabine como Kanan se apresuraron a ayudarle. Los lasats, llamado Chava y Gron, desvelaron a los rebeldes que Zeb había sido capitán de la Guardia de Honor de Lasan, cosa que sorprendió a Sabine.

Finalmente, los rebeldes decidieron llevar a los lasats hasta el Espíritu sin pagar una recompensa a Hondo por su ayuda. De camino al Espíritu, Sabine y los demás fueron interceptados por soldados de asalto, y solamente gracias a la ayuda de Hondo pudieron llegar todos sanos y salvos al Espíritu.
Legends of the Lasat 26

Sabine observa como Zeb se dispone a hacer que el Espíritu atraviese un cúmulo de estrellas.

Una vez allí, Chava pidió ser llevada a Lirasan, un planeta que no era más que una leyenda para los lasat. A continuación, Chava se dispuso a efectuar un ritual para averiguar la ubicación de Lirasan. Sabine comentó a Hera Syndulla que el viaje hasta Lirasan iba a ser interesante, y permaneció con la twi'lek en la cabina del Espíritu.

Momentos después, Sabine estuvo presente cuando Zeb usó las propiedades ancestrales de su Rifle-bo para averiguar en un mapa la ubicación de Lirasan. Tras saber donde estaba Lirasan, Sabine volvió a la cabina del Espíritu con Hera, donde permaneció tranquila hasta que la nave fue obligada a salir del hiperespacio por la proximidad de un cúmulo de estrellas. Como el cúmulo no podía ser atravesado por ninguna nave sin que ésta fuese destruida, cuando Gron preguntó qué estaba pasando, Sabine respondió que estaban bloqueados por la anomalía espacial más grande que los rebeldes habían visto.

A continuación, un crucero ligero imperial salió del hiperespacio y se puso en contacto con el Espíritu. Desde a bordo del crucero, el Agente Kallus exigió la rendición de los rebeldes, y Hondo pidió disculpas por haber ayudado al Imperio a localizarles a cambio de una recompensa, informando de que había puesto un transmisor en el comunicador de Ezra.

Legends of the Lasat 32

Zeb informa a Sabine y los demás de que hay una población de lasats en Lirasan.

Sabine fue testigo de cómo Zeb volvía a emplear las propiedades místicas de su Rifle-bo para permitir al Espíritu atravesar el cúmulo de estrellas sin ser destruido. De este modo, los rebeldes perdieron de vista a los imperiales y llegaron a Lirasan. Allí, Sabine y Hera acompañaron a Zeb y a los lasats hasta la superficie del planeta a bordo del Fantasma, pero sin llegar a descender ninguna de ellas a tierra firme. Pasado un rato, regresaron al Espíritu junto a Zeb.

Allí, Sabine lamentó que Chava y Gron fuesen a estar solos en Lirasan. Sin embargo, Zeb informó de que Lirasan era el planeta de origen de los lasat, y había sido olvidado con el paso de las generaciones por los lasats que se habían establecido en Lasan, el planeta del cual procedían él, Chava y Gron. Por eso, una colonia enorme de lasats vivía en Lirasan, y su especie no iba a extinguirse. Eso alegró mucho a Sabine, que junto a los otros rebeldes decidió que si alguna vez topaban con más lasats, también los traerían a Lirasan.

Ayudando purrgils

Más adelante, Sabine partió junto a sus compañeros en busca de un asentamiento de combustible que aprovisionaba al Imperio, para robar combustible y así abastecer a la flota de la Red Rebelde. Durante la búsqueda, el Espíritu comenzó a quedarse sin combustible y Hera Syndulla se vio obligada a apagar la calefacción de la nave. Cuando Ezra Bridger preguntó a Sabine y a los demás si estaban oyendo algún ruido raro, Sabine revisó los escáneres del Espíritu, puesto que nadie oía nada.

Rebels The Call 18

Sabine y Hera siguen a los purrgils.

De pronto apareció un grupo de criaturas enormes que se movían a través del espacio exterior, llamadas purrgils, y Sabine fue la primera en avistarlas. A pesar de la insistencia de Hera por atacar a los purrgils, los Sabine y los rebeldes decidieron mover el Espíritu como si fuese un purrgil más, por lo que los rebeldes comenzaron a seguir a los purrgils. De pronto, Ezra notó que los purrgils se estaban enfadando.

Sabine y los demás pronto descubrieron que lo que molestaba a los purrgils eran dos cazas que se aproximaban. Los cazas comenzaron a atacar al Espíritu, y Sabine tuvo que ejercer de copiloto en un intento de repelerlos. Finalmente, los rebeldes lograron deshacerse de las naves enemigas. Sabine destacó que las naves enemigas no eran imperiales, sino que parecían pertenecer al asentamiento de combustible.

Tras volver a escanear la zona para determinar la ubicación del asentamiento de combustible que buscaban, Sabine pidió a Hera que siguiera a los purrgils, puesto que se estaban dirigiendo al asentamiento, que se encontraba en un campo de asteroides. Mientras iban hacia el asentamiento, Sabine se dirigió a su habitación para revisar que tenía todo apagado, puesto que el Espíritu se estaba quedando sin energía.

Más tarde, los rebeldes aterrizaron el Espíritu sobre un pequeño asteroide situado sobre el asentamiento, y prepararon un plan de acción. El plan de acción consistía en hacer explotar gran parte del asentamiento como distracción, para que el Espíritu pudiera aterrizar sobre una zona segura, repostar, y los rebeldes pudieran cargar en él combustible para la flota. Kanan Jarrus propuso acceder al asentamiento saltando desde el asteroide en el que estaban.

Rebels The Call 08

Sabine, Kanan y Ezra asaltan la plataforma de un asentamiento de combustible.

Así pues, Sabine, Kanan y Ezra saltaron desde el Espíritu hasta el asentamiento. Durante la caída, Sabine se agarró a C1-10P, quien la ayudó a aterrizar sobre una plataforma del asentamiento. Allí, Sabine y los rebeldes se enfrentaron a los guardias del asentamiento, y cuando Sabine iba a lanzar sus explosivos para causar una explosión, Ezra se lo impidió argumentando que eso dañaría a los purrgils. Entonces, Kanan decidió cambiar de plan y pidió a Sabine que le ayudara a asegurar una plataforma mientras Ezra se dirigía a un cañón para cubrirles.

Mientras aseguraba la plataforma con Kanan, Sabine se puso en contacto con Hera y le contó el cambio de plan, además de pedirle que hiciera aterrizar al Espíritu sobre el asentamiento. Cuando el Espíritu hubo aterrizado, Sabine y Garazeb Orrelios comenzaron a cargar en él combustible mientras Kanan impedía que la nave sufriera daño alguno por parte de los guardias del asentamiento. Tras reponer el combustible del Espíritu y cargar en él combustible para la flota, Ezra apareció en el lugar a lomos del líder de los purrgil. Los purrgils, atacaron a los guardias del asentamiento, y uno de ellos asesinó a su jefe, Yushyn.

Finalmente, el Espíritu despegó con Sabine y los demás a bordo. Entonces, Sabine y los demás pudieron ver cómo los purrgil saltaban al hiperespacio usando combustible del asentamiento. Antes de reunirse de nuevo con la flota de la Red Rebelde, Sabine y sus compañeros acompañaron a los purrgils en parte de su viaje a bordo del Espíritu.

Actuando en Ryloth

Kanan-Gets-Mixed-Up

Sabine molesta después de que Kanan la presente erróneamente ante Cham.

Más tarde, Sabine participó en el robo de unos suministros al Imperio. A pesar del éxito del ataque, los rebeldes sufrieron una nueva baja en el Escuadrón Fénix. Por eso contactaron con el comandante Jun Sato para informarle de la situación. Durante la conversación, Kanan Jarrus recalcó la necesidad de encontrar una nave que pudiera albergar muchos cazas para usarla mientras trataban de encontrar una base.

Sato respondió que le habían informado de que el Imperio poseía una nave capaz de contener cazas sobre el planeta Ryloth, la cual albergaba varios bombarderos que el Imperio solía usar para bombardear a la población twi'lek del planeta. Además, Sato añadió que una célula rebelde del planeta se había puesto en contacto con él para pedir ayuda. Al cabo de un tiempo, Sabine y los demás recibieron al líder de la célula rebelde twi'lek, Cham Syndulla, que era el padre de Hera Syndulla.

Tras presentarse todos a Cham, el líder twi'lek presentó a sus dos acompañantes, que eran dos de sus mejores guerreros, Numa y Gobi. Sabine habló a Cham con admiración y le dijo que en sus tiempos en la Academia Imperial, había estudiado sus tácticas empleadas durante las Guerras Clon. Cham respondió satisfecho que el Imperio todavía se estaba preguntando cómo podía vencerle.

Acto seguido todos se reunieron en una sala para discutir la táctica a emplear contra la nave que albergaba los bombarderos que atacaban Ryloth. Mientras que Hera era partidaria de robar la nave para que la usara la Red Rebelde, Cham apostó por destruirla como símbolo de resistencia ante la población twi'lek. Tras la intervención de Kanan, Cham pareció aceptar la propuesta de su hija.

Rebels TIE Bomber

Sabine escucha a Cham y Kanan hablando de Mace Windu.

Para dirigirse a la nave que pretendían robar, Sabine, los rebeldes y Cham y sus guerreros, subieron a bordo de un bombardero imperial robado. Allí, Sabine escuchó a Kanan hablando amigablemente con Cham sobre el Maestro Jedi Mace Windu y de la reconquista por parte de Windu de la ciudad de Lessu durante la Batalla de Ryloth.

Después de fingir que los rebeldes eran un bombardero imperial siendo acosado por cazas rebeldes, Sabine y los demás aterrizaron sin levantar sospechas en el hangar de la nave que pretendían robar. Una vez allí, Numa y Gobi aturdieron a Sabine, Garazeb Orrelios y Ezra Bridger; y Cham aturdió a Kanan y C1-10P, y ató a Hera a una silla; dispuesto a destruir la nave imperial en lugar de robarla tal como pretendían los rebeldes.

Una vez todos reanimados, mientras que Sabine y Zeb se dirigían a emboscar a Numa y Gobi; Hera, Kanan y Ezra se dirigieron al puente de mando de la nave imperial. Cuando encontraron a Numa y Gobi, Sabine y Zeb fueron atacados por los twi'leks de inmediato. Entonces, irrumpieron en el lugar un escuadrón de soldados de asalto. Tras deshacerse de los soldados de asalto, Sabine y Zeb se quedaron a cubierto esperando un paso en falso de Numa y Gobi.

Sin embargo, Numa y Gobi también permanecían escondidos. Por eso, Sabine pidió a Zeb que cogiera un droide ratón. Al coger al droide, Sabine y Zeb le ataron varias bombas aturdidoras. A continuación, el droide ratón se acercó hasta la posición de Numa y Gobi, momento en el que Sabine activó las bombas, aturdiendo a los twi'leks. Entonces Sabine y Zeb esposaron a Numa y Gobi.

Homecoming Rebels 32

Sabine y Zeb se alían con Numa y Gobi.

Mientras tanto, Cham había irrumpido en el puente de la nave, donde se encontró con Hera, Kanan y Ezra. Al ponerse en contacto con Numa, Cham descubrió que sus compañeros habían sido capturados. Tras un discurso de Hera a favor de una rebelión global, unida y coordinada, Gobi y Numa decidieron apoyar a los rebeldes. Entonces, Cham accedió a ayudar a su hija a robar la nave imperial. Cuando se acercaron varias naves enemigas a atacara a los rebeldes, Sabine y Zeb liberaron a Numa y Gobi; y los cuatro, junto a Kanan y Ezra, pasaron a ocupar las torretas de la nave que querían robar.

Los rebeldes, Numa y Gobi se coordinaron para atacar a las naves enemigas, y Sabine logró derribar una de ellas. Finalmente, Sabine y los demás lograron deshacerse de las naves enemigas, y todos saltaron al hiperespacio con la nave robada. Una vez reunidos con la flota de la Red Rebelde, Sabine y sus compañeros se despidieron de Cham, Numa y Gobi; que subieron a bordo de su nave para regresar a Ryloth.

Investigación en Geonosis

Más adelante, los espías rebeldes informaron de que el Imperio había llevado a cabo durante un tiempo la construcción de algo enorme en la órbita de Geonosis. Por eso, Sabine, Rex y los Rebeldes de Lothal se dirigieron al planeta con la intención de investigar qué había estado haciendo el Imperio allí. Al llegar a Geonosis, Sabine y los demás vieron los vestigios de lo que había sido una gigantesca construcción, que ya no estaba en la órbita del planeta.

The Honorable Ones 12

Sabine y los rebeldes llegan a Geonosis.

Al ver aquello, Sabine afirmó que jamás había visto los vestigios de una estructura tan enorme. Hera Syndulla pidió a C1-10P que escaneara la superficie del planeta en busca de formas de vida, y Rex dijo que eso había sido una buena idea, puesto que él sabía por experiencia que a los geonosianos no les gustaban en absoluto los visitantes inesperados. Sin embargo, tras el escaneo, C1-10P informó de que no había vida en el planeta.

A continuación, los rebeldes aterrizaron en el interior de una infraestructura del Imperio para investigar sobre qué había estado construyendo el Imperio y sobre por qué no se apreciaban formas de vida sobre Geonosis. Una vez dentro de la infraestructura, todos se bajaron del Espíritu para investigar, a excepción de Hera, Rex y C1-10P. Estando en un pasillo, Sabine y los rebeldes fueron emboscados por el Agente  Kallus y varios soldados de asalto. Al ser informado de que los imperiales estaban cerrando las compuertas del pasillo en el que se encontraban Sabine y los demás, C1-10P salió del Espíritu para volver a abrir las puertas.

C1-10P logró abrir las compuertas, y Sabine, Ezra Bridger y Kanan Jarrus lograron regresar al Espíritu. Sin embargo, Garazeb Orrelios fue incapaz de seguirles, y les dijo que se marchasen sin él mientras buscaba una cápsula de escape. Obedeciendo a Zeb, Sabine y los demás abandonaron la infraestructura imperial a bordo del Espíritu. Allí, Sabine manejó una torreta para destruir a varios PT-TD que los estaban atacando. Finalmente, Sabine y los demás vieron cómo la cápsula de Zeb quedaba dañada y a primera vista, caía sobre Geonosis.

The Honorable Ones 37

Sabine y los rebeldes se reúnen con Zeb de nuevo.

Los rebeldes rastrearon la superficie de Geonosis sobre la cuál supuestamente había caído Zeb, pero no encontraron rastro de él. No obstante, los rebeldes sí descubrieron que la población de Geonosis había sido aniquilada. Rex comenzó a temer que el Imperio encontrase a Zeb antes que ellos, por lo que Hera decidió que debían buscar a Zeb más rápido.

Finalmente, Sabine y los rebeldes detectaron la señal de un transpondedor que Zeb llevaba consigo procedente de una luna de Geonosis. Por ese motivo, Sabine y los demás dejaron de rastrear a Zeb en Geonosis y se dirigieron a la luna. Allí, encontraron finalmente a Zeb, que subió a bordo del Espíritu. Tras recoger a Zeb, Sabine y los demás volvieron con la flota de la Red Rebelde.

Buscando una base

Sabine: «Entonces, ¿a dónde van [Ahsoka, Ezra, Kanan] ahora?»
Hera : «A veces es mejor no saberlo»
— Sabine y Hera observando al Fantasma marchándose [fuente]
Tiempo después, Sabine esperó a bordo del Espíritu en la órbita del planeta Oosalon a que Kanan Jarrus y Ezra Bridger regresaran de una inspección en el planeta. Cuando ambos regresaron, Sabine y sus compañeros fueron informados de la presencia del Quinto Hermano y la Séptima Hermana en Oosalon. A continuación, Kanan y Ezra se reunieron con Ahsoka Tano en una de las salas del Espíritu. Pasado un rato, Kanan, Ezra y Ahsoka se marcharon a bordo del Fantasma sin decir nada. Sabine preguntó a dónde iban los tres, y Hera Syndulla respondió que era mejor no saberlo.


The Forgotten Droid 04

Sabine se prepara para atacar la Base Horizon.

Días después, Sabine se reunió con los demás Rebeldes de Lothal, el capitán clon Rex, Ketsu Onyo y el comandante Jun Sato para hablar sobre las posibles ubicaciones en las que establecer una base rebelde. Hera afirmó que con los mapas de la República Galáctica que Rex había aportado, y unos mapas aportados por los lasats; los rebeldes podrían ser capaces de encontrar un lugar fuera del alcance del Imperio. Ketsu Onyo sugirió establecer una base en una luna del Sistema Yost.

Sato coincidió en que el lugar sugerido por Onyo podía ser bueno para establecer una base, pero informó de que la flota rebelde no disponía de suficiente combustible para llegar hasta allí. Sabine dijo que había un asentamiento imperial cercano, la Base Horizon, al que el Imperio iba a traer un cargamento de combustible. Los rebeldes dieron entonces por acabada la reunión y Sabine y los demás partieron en busca de un cargamento de combustible.

Al llegar a la Base Horizon, los rebeldes dejaron a C1-10P a cargo del Espíritu y salieron en busca del combustible. Cuando Sabine y los demás hubieron robado el combustible, regresaron al Espíritu y escaparon de la Base Horizon sin saber que C1-10P se había ido de la nave, dejando atrás al droide. Al llegar junto a la flota de la Red Rebelde, los rebeldes se dieron cuenta de que C1-10P no estaba a bordo del Espíritu. De pronto, Sabine y los rebeldes descubrieron que la flota estaba siendo atacada por el Imperio.

The Forgotten Droid 40

Sabine repara a AP-5.

Hera se apresuró a hacer aterrizar al Espíritu sobre la nave más grande de la flota. Cuando el Espíritu hubo aterrizado, Sabine y los rebeldes recargaron con combustible la nave, que ya estaba lista para viajar hasta el Sistema Yost. En ese instante, C1-10P contactó con los rebeldes para advertir de que el Imperio había tendido una trampa en el Sistema Yost. Gracias a los datos aportados por un nuevo aliado de C1-10P, un antiguo droide de protocolo imperial llamado AP-5, los rebeldes lograron obtener las coordenadas de un nuevo lugar seguro, en el cual los rebeldes también podrían establecer una base.

Así, los rebeldes llegaron hasta el planeta Atollon, donde establecieron una base. Allí llegó más tarde por su cuenta C1-10P, acompañado por AP-5, que había sido dañado por varios disparos de un imperial. Como agradecimiento por toda su ayuda, Sabine reparó a AP-5, que abandonó al Imperio y decidió unirse a la Red Rebelde, entre otras cosas gracias a la generosidad de Sabine por haberlo reparado.

Establecimiento en Atollon

Sabine: «Será mejor que hables ahora con Hera.»
Kanan: «¿Por qué? ¿Qué ocurre?»
Sabine: «Kanan, despierta! Quizá esté de acuerdo con tu misión pero aun así te vas a marchar, y te llevas a Ezra contigo.»
— Sabine sugiere a Kanan hablar con Hera[fte.]
The Mystery of Chopper Base 18

Sabine y Rex se defienden de un krykna.

Mientras los rebeldes se establecían en Atollon, Sabine observó a Kanan Jarrus y Ezra Bridger practicando el combate con sables de luz a bordo del Espíritu. Cuando hubieron acabado de combatir, Sabine les dijo que estaban mejorando mucho. Sobre la superficie de Atollon, Sabine y sus compañeros se reunieron con Rex, quien les dijo que Atollon parecía el planeta ideal para establecer una base. Sabine le informó de que se estaban colocando sensores en el perímetro para saber si alguien venía a la base sin avisar.

Al cabo de un rato, Sabine y Rex fueron informados de que la teniente Deiser no había vuelto de su misión de colocar sensores en los alrededores de la base. Por eso, Sabine y Rex partieron en su búsqueda a bordo del Fantasma. Finalmente, encontraron el casco de Deiser en el suelo, y dedujeron que algo le había atacado. De pronto, aparecieron unas criaturas similares a arañas enormes llamadas krykna, que atacaron a Sabine y a Rex.

Mientras un krykna lanzaba a Sabine por los aires, otro de ellos se llevó a Rex hacia el interior de una cueva. Sabine pidió ayuda y pronto se reunió con el resto de Rebeldes de Lothal. Tras dividirse en dos grupos, Sabine entró en la cueva con Hera Syndulla y Garazeb Orrelios en busca de Rex. Al fondo de la cueva, Sabine y los demás encontraron a Rex atrapado entre las patas de un krykna. Entre todos, liberaron a Rex, y acto seguido corrieron hacia la salida de la cueva perseguidos por numerosos krykna. Sabine prestó a Rex uno de sus blásters y lanzó un explosivo contra los krykna, ralentizando su avance.

The Mystery of Chopper Base 28

Sabine y los rebeldes huyen de los krykna.

A media huida, se reencontraron con Kanan y Ezra. Al llegar al Espíritu, los rebeldes descubrieron que no podían despegar porque los krykna habían fijado la nave al suelo. Por eso, mientras Rex se aseguraba de que ningún krykna entraba en el Espíritu, los rebeldes trazaron un plan para escapar, basándose en el descubrimiento de Sabine de que los kryknas temían a los sensores de los rebeldes. Kanan y Ezra, lanzaron a Sabine mediante la Fuerza hasta un sensor. Sabine estuvo a punto de caer por un precipicio, pero consiguió evitar caer y cogió el sensor. Protegida por el sensor, Sabine regresó al Espíritu y evitó que los krykna se acercaran a Kanan y Ezra mientras cortaban las ataduras del Espíritu.

Al regresar a la base, Sabine hizo ver a Kanan que Hera necesitaba hablar con él, puesto que estaba preocupada por la inminente marcha de él y Ezra a Malachor. Cuando Kanan, Ezra y Ahsoka Tano se marcharon a Malachor a buscar información acerca de los Sith, Sabine esperó su regreso en Atollon. Pasado un tiempo, Kanan y Ezra regresaron. Con tristeza, Sabine supo de la supuesta muerte de Ahsoka a manos de Darth Vader y quedó enormemente entristecida por causa de la ceguera de Kanan, provocada por un ataque de Darth Maul.

Rescate de Hondo Ohnaka

En el 2 ABY, tras el incidente en Malachor, Sabine había cambiado de nuevo el estilo y color de su pelo. Además, también había modificado su armadura. En ese tiempo, Sabine y su equipo emprendieron una misión en Naraka para rescatar al pirata weequay Hondo Ohnaka, con quien se habían encontrado por última vez en Nixus y que poseía información de interés para los rebeldes. Mientras Hera Syndulla esperaba en el Espíritu, Sabine y su equipo avanzaron por debajo de un puente. Después de deshacerse de dos soldados de asalto, C1-10P se unió a ellos, y los rebeldes se abrieron camino hasta el interior de la prisión imperial en la que se encontraba Hondo.

Steps Into Shadow 1

Sabine y los rebeldes huyen de una prisión imperial junto a Hondo Ohnaka.

Dentro de la cárcel, el equipo rebelde localizó a Hondo en la celda 6611. Mientras que Sabine se mostraba reticente en rescatar al pirata oportunista, Ezra Bridger le aseguró que si su información era correcta, el rescate merecería la pena. Al entrar en la celda de Hondo, Sabine descubrió que el weequay tenía un compañero ugnaught llamado Terba, y expresó su contrariedad ante la perspectiva de tener que rescatar a un segundo prisionero. Hondo le aseguró que Terba tenía acceso a información útil para la Red Rebelde, y acto seguido, Sabine avistó a un soldado de asalto acercándose por detrás de Ezra. Tras una escaramuza, los rebeldes, Hondo y Terba escaparon por un ascensor. Dentro del ascensor, Sabine prestó a Hondo uno de sus blásters mandalorianos y le advirtió para que se lo devolviera.

Al salir del ascensor, Sabine y Ezra abrieron fuego contra varios soldados de asalto. Después de un breve tiroteo, los rebeldes se dirigieron al exterior de la cárcel. Entonces, Terba aprovechó para acelerar y avanzarse al grupo, pero al salir al patio exterior un PT-TD disparó contra él, matándolo en el acto. Atrapados entre las fuerzas imperiales del patio y los soldados de asalto que se acercaban desde el interior de la prisión, Sabine lanzó una granada que mató a los soldados de la retaguardia. Entonces, C1-10P cerró la puerta de la cárcel. Mientras tanto, Ezra usó la Fuerza para volver al piloto del PT-TD en contra de sus compañeros y para obligarlo a tirarse desde un acantilado en última instancia.

Cuando Sabine preguntó a Ezra si Kanan Jarrus le había enseñado ese poder, Ezra respondió fríamente que ese no era el caso. En secreto, Ezra había aprendido técnicas proporcionadas por un holocrón Sith de Malachor. Al llegar finalmente el Espíritu, Sabine y los demás rebeldes saltaron sobre la nave. Una vez a bordo, Sabine informó a Hera de la muerte de Terba, lo cual desencadenó una discusión entre Ezra y Hera.

Asalto a la Estación Reklam

Star Wars Rebels Season Three 36

Sabine y los rebeldes llegan a la Estación Reklam.

Más tarde, Sabine y los otros rebeldes participaron en una reunión en la que Hondo Ohnaka reveló que los imperiales estaban desmantelando varios Alas-Y de la antigua República Galáctica en la Estación Reklam, situada en el planeta gaseoso Yarma. Sabine fue miembro de una misión de reconocimiento liderada por Ezra Bridger, quien había sido ascendido al rango de teniente comandante. Para la misión, Sabine y su equipo debían inspeccionar la Estación Reklam. Junto al capitán clon Rex y Hondo, el equipo de reconocimiento viajó a la Estación Reklam.

De camino, al salir del espacio en Sereeda Waypoint, el Fantasma fue desubierto por una patrulla del Gremio Minero, pero Sabine y C1-10P consiguieron derribar los dos cazas TIE del Gremio Minero. Entonces, Ezra quiso destruir la nave de mando del Gremio Minero, pero Sabine afirmó que la nave ya habría alertado al Imperio Galáctico de su presencia. A continuación, el equipo se dirigió a Yarma. Mientras Sabine pilotaba la nave, Hondo la guió a través de la atmósfera gaseosa del planeta. Eventualmente, todos avistaron a la Estación Reklam en la distancia.

Sin embargo, fueron atacados por dos droides desmanteladores imperiales. C1-10P y Rex consiguieron destruir a sus perseguidores, pero el Fantasma fue dañado y cayó hacia las profundidades de Yarma. Sabine consiguió recuperar el control de la nave y aterrizó bajo la Estación Reklam. Una vez a bordo de la estación, los rebeldes y Hondo convencieron a varios trabajadores ugnaught para que les ayudaran a robar los Alas-Y a cambio de su libertad. Tras desactivar el cierre magnético de los Alas-Y, los rebeldes comenzaron a llenar de combustible las naves a instancias de Sabine.

Steps Into Shadow 14

Sabine y Zeb se enfrentan a un droide desmantelador.

Antes de poder finalizar su tarea, los rebeldes fueron avistados por un tercer droide desmantelador, lo que alertó al comandante imperial Brom Titus. Titus activó los cierres magnéticos y ordenó al droide desmantelador que atacase a los rebeldes. El droide atacó a C1-10P justo antes de intentar tirar a Sabine y Garazeb Orrelios desde arriba de un Ala-Y. Sin embargo, Rex usó una grúa para lanzar al droide hacia las profundidades de Yarma. Mientras tanto, Ezra destruyó el generador de energía de la estación, lo cual liberó a los Alas-Y pero inició la caída de la Estación Reklam a lo más profundo de Yarma. Entonces, Sabine ordenó a C1-10P que activase el piloto automático de todos los Alas-Y.

Mientras la estación caía, Sabine y los otros rebeldes a excepción de Ezra escaparon a bordo de Alas-Y al espacio. Allí, fueron interceptados por un Destructor Estelar, del que despegaron numerosos cazas TIE. Después de una breve escaramuza, los rebeldes fueron rescatados por el Escuadrón Fénix. Sabine y el equipo consiguieron evacuar los Alas-Y aterrizando en la nave de mando rebelde mientras Hera Syndulla y Kanan Jarrus rescataban a Ezra. De vuelta a la base rebelde de Atollon, Sabine supo gracias a Hera que los cinco Alas-Y robados serían transferidos a la unidad del General Jan Dodonna.

Capturada por Maul

Más adelante, Sabine fue capturada junto a Hera Syndulla, Garazeb Orrelios y C1-10P por el antiguo aprendiz Sith Maul, a quien Ezra Bridger y Kanan Jarrus habían encontrado anteriormente en Malachor. Maul había atraído a los rebeldes a una trampa atacando a la tripulación rebelde de una corbeta cabeza de martillo. Entonces, Maul exigió a Kanan y Ezra que le entregaran el holocrón Sith que habían conseguido en Malachor y el holocrón Jedi de Kanan. De lo contrario, Maul amenazaba con ejecutar a sus prisioneros. Después de que Maul inspeccionara el arte de Sabine y dedujera que el Espíritu era el hogar de los rebeldes, Sabine sugirió a Maul que se tirara por una exclusa. Cuando Maul obligó a Hera a que le guiara por la nave, Sabine protestó. Sin embargo, Maul recordó a Sabine que él había sido en el pasado el gobernante de su planeta natal, Mandalore.

The Holocrons of Fate 12

Sabine y los rebeldes capturados por Maul.

Luego, Sabine y los demás rebeldes participaron en un intento de fuga. Consiguieron destruir los droides que Maul había reprogramado como ayudantes y llegaron hasta la bahía de carga. Allí, los rebeldes intentaron atrapar a Maul con un magnetizador. No obstante, Maul se liberó con su sable de luz y derribó a los rebeldes con la Fuerza. Entonces, Maul reafirmó su autoridad y advirtió a los prisioneros de que sólo vivirían durante el tiempo que le pudieran ser de utilidad. Maul llevó a sus cautivos hasta una base mandaloriana abandonada situada en un asteroide, donde se reunió con Kanan y Ezra.

Tras conseguir los holocrones, Maul engañó a Kanan y Ezra y ordenó a sus droides ejecutar a los prisioneros. Sin embargo, los droides fueron destruidos por Kanan. A continuación, Sabine y sus compañeros corrieron a enfrentarse a Maul, que se encontraba en el centro de mando de la base junto a Ezra. Maul y Ezra habían combinado los holocrones Jedi y Sith para tener unas visiones del futuro. Debido al haz de luz que fue emitido por los holocrones, todo el mundo quedó cegado a excepción de Kanan. Por su parte, Kanan convenció a Ezra para que terminara con el ritual de los holocrones cerrando los ojos. Eso desencadenó una explosión, tras la cual Maul consiguió huir.

Infiltración en la Academia Skystrike

Más adelante, Sabine se infiltró en la Academia Skystrike haciéndose pasar por una cadete llamada "Ria Talla", con la intención de ayudar a varios cadetes que pretendían desertar del Imperio Galáctico. Como era la rebelde menos reconocible del Escuadrón Fénix y había sido anteriormente una cadete imperial, Sabine fue la seleccionada para la misión. Al llegar a la Academia Skystrike, Sabine introdujo sus credenciales en un droide astromecánico. El droide rechazó inicialmente las credenciales, lo que hizo que un oficial imperial la apartara para hacerle unas preguntas. Sabine se quitó el casco y explicó al oficial su problema, sopló en sus credenciales y las volvió a introducir en el droide. Ninguno de los imperiales sospechó su pertenencia a la Red Rebelde, y el droide aceptó sus credenciales.

The Antilles Extraction 6

Sabine revela a Wedge Antilles que es una agente rebelde.

Al día siguiente, el capitán Vult Skerris envió a Sabine y al cadete Wedge Antilles a participar en una simulación. Ambos derribaron varios Alas-Y y acabaron frente a un transporte dañado. Sabine dijo a Skerris que los protocolos imperiales dictaban que el transporte fuese abordado primero, pero Skerris insistió en destruirlo. Sabine protestó por ello y tras la simulación, fue interrogada por los imperiales. Después del interrogatorio, Wedge quedó impresionado por el instinto de Sabine, pero le advirtió de que la mayoría de presentes en la academia no compartían su punto de vista. Más tarde, Sabine escuchó a Wedge discutiendo con dos de sus amigos, Derek Klivian y Rake Gahree, acerca de desertar. Entonces, Sabine reveló a Wedge que ella era una agente rebelde enviada para ayudarle a él y a sus amigos a desertar, y elaboró un plan.

Pasado un tiempo, Skerris ordenó una simulación de combate en la atmósfera de Montross, lo cual Sabine vio como una oportunidad de escapar. Durante la simulación, Sabine dio a los cadetes la señal para huir. Por desgracia, la gobernadora Arihnda Pryce presionó un botón para inhabilitar sus cazas TIE y dejarlos parados en el aire. Los imperiales mataron a Gahree y atacaron el transporte rebelde que iba a evacuar a los cadetes, obligándolo a escapar.

De vuelta en la academia, Pryce informó a Sabine, Wedge y Klivian de que sabía que uno de ellos era un agente rebelde. Pryce asumió que Wedge era el agente rebelde e intentó torturarle hasta que Sabine se reveló a sí misma como la agente rebelde. Entonces, Pryce ordenó que los otros dos cadetes fuesen apresados, reconociendo a Sabine como una antigua cadete imperial y mofándose de ella por su regreso a las filas imperiales. Sabine se deshizo de dos soldados de asalto y emprendió una lucha cuerpo a cuerpo con Pryce, empujándola contra una máquina de tortura que electrocutó a la gobernadora, dejándola fuera de combate.

Star Wars Rebels Season Three 07

Sabine presenta a Wedge y Derek Klivian ante el comandante Sato.

A continuación, Sabine encontró a Wedge y Klivian y los liberó de su celda. Mientrar intentaban abandonar la Academia Skystrike, fueron encontrados por el Agente Kallus, que abrió todas las compuertas de los pasillos de la academia. Sospechando de las lealtades de Kallus, Sabine le pidió un motivo por el que debía confiar en él. Kallus le dijo que evitase los niveles del tres al cinco y le recomendó que usase el hangar 24 para escapar, y pidió a Sabine que enviase sus saludos a Garazeb Orrelios y que le informara de que ahora se encontraban en paz. En el hangar, Sabine y los cadetes secuestraron un Bombardero TIE y despegaron mientras Skerris les perseguía. De pronto, el transporte rebelde regresó, sorprendiendo a Sabine por ello. Ezra Bridger instó a Sabine a acoplar el bombardero al transporte, lo cual Sabine cumplió, y entonces los rebeldes saltaron al hiperespacio. Al llegar a la base rebelde de Atollon, Sabine presentó a Wedge y Klivian ante el comandante Jun Sato, quien les dio la bienvenida a la rebelión.

Regreso a Ryloth

Tras una misión de entrega de suministros llevada a cabo por los Rebeldes de Ryloth de Cham Syndulla, Sabine y sus compañeros se ofrecieron a ayudar a Hera Syndulla a recuperar un valioso objeto para su familia, un kalikori, que había sido requisado por las fuerzas imperiales bajo el mando del Gran Almirante Thrawn tras la captura de la provincia de Tann. Thrawn había capturado la antigua Casa Syndulla y la había convertido en su cuartel general, por lo que Cham había sido incapaz de llevarse el kalikori con él mientras abandonaba su antigua casa.

Mientras Hera, Ezra Bridger y C1-10P se infiltraban en la Casa Syndulla, Sabine y sus compañeros atacaron a las fuerzas imperiales junto a los rebeldes de Cham para distraer a los imperiales. Sabine destruyó un PT-TD y un transporte de tropas, justo antes de retirarse con los demás rebeldes a la espesura. Sin embargo, fueron perseguidos por un segundo PT-TD, y el blurrg en el que montaba Cham fue derribado. Entonces, Sabine y los otros rebeldes se posicionaron tras unas rocas incapaces de detener el avance de las fuerzas imperiales.

Hera's Heroes 7

Sabine embosca a los imperiales en Ryloth junto a Zeb, Cham Syndulla y Numa.

De repente, el andador dejó de disparar y emitió un mensaje holográfico del capitán Slavin, el segundo al mando de Thrawn. Slavin reveló que el Imperio Galáctico había capturado a Hera y Ezra, por lo que exigió la rendición de Cham a cambio de la vida de los presos. Cham cedió al chantaje para salvar a su hija, por lo que Sabine pilotó el Espíritu para llevar a Cham y a los demás rebeldes a la Casa Syndulla, donde tendría lugar la entrega de los prisioneros. Sin embargo, los rebeldes fueron capaces de escapar cuando C1-10P activó varios explosivos que había colocado previamente, desorientando a los imperiales. Así, Hera y Ezra pudieron escapar sin necesidad de que Cham se entregara a los imperiales. De nuevo todo el mundo a bordo del Espíritu, Sabine y sus compañeros estuvieron con los subordinados de Cham, Numa y Gobi Glie, mientras que Hera afirmó su amor hacia su padre, Kanan Jarrus y todos los Rebeldes de Lothal, incluida Sabine.

Misión en Agamar

Tiempo después, Sabine acompañó a sus compañeros y al capitán clon Rex a una misión en Agamar. Mientras Rex, Kanan Jarrus, Ezra Bridger, Garazeb Orrelios y C1-10P exploraban una nave de suministros separatista abandonada en busca de bombas de protones, Sabine y Hera Syndulla volaron en el Espíritu lanzando un ataque para robar combustible a los imperiales. Mientras eran perseguidas por cazas TIE, Sabine recalcó que Ezra y Kanan esperarían su regreso a Agamar pronto. Sin embargo, aún no habían recibido noticias de sus compañeros; que habían sido capturados por el superdroide táctico separatista Kalani. Sabine y Hera consiguieron escapar de sus perseguidores y contactar con Kanan y los demás, que se habían reconciliado con Kalani y habían encontrado un nuevo transporte para el Espíritu, el Fantasma II.

Vuelta a Concord Dawn

Fenn Sabine

Sabine discute con Fenn Rau en Concord Dawn.

Más adelante, en un intento de ganarse la lealtad del líder de los Protectores, Fenn Rau, para con la Red Rebelde, Sabine jugó una partida de cubikahd con él. Sin embargo, Rau consideraba que los Protectores ya estaban haciendo suficiente para la Red Rebelde al dejarles viajar a través del Sistema Concord Dawn. Su reunión fue interrumpida por Garazeb Orrelios, quien les convocó en la sala de reuniones junto a Hera Syndulla y el comandante Jun Sato. Tras perder el contacto con los Protectores, Sato sospechó que los mandalorianos les habían tendido una trampa. Para limpiar el nombre de los Protectores, Rau se ofreció a viajar a Concord Dawn para razonar con ellos. Hera envió a Rau junto con Sabine, Ezra Bridger y C1-10P a una misión de escolta en el sistema.

Sabine, sus compañeros rebeldes y Rau viajaron al Sistema Concord Dawn en el Fantasma II. Durante el trayecto, Rau consiguió aturdir a Sabine y Ezra y aterrizó la nave en la tercera luna de Concord Dawn. Tras despertarse, C1-10P liberó a Sabine y Ezra de sus ataduras. Pronto descubrieron a Rau en la cima de una colina. Tras reunirse con Rau, descubrieron que otra fuerza mandaloriana había atacado y masacrado a los Protectores. Rau se enfureció con Sabine y culpó a la Red Rebelde de la muerte de sus hombres. Mientras discutían, Ezra y C1-10P detectaron una señal aproximándose. Cuando un droide sonda apareció, Ezra usó la Fuerza para retenerlo mientras Sabine lo destruía con su bláster. Rau quería negociar con el Imperio Galáctico, pero Sabine no estuvo de acuerdo, y envió a C1-10P a asegurar el Fantasma II.

Entonces, los rebeldes y Rau fueron atacados por un grupo de supercomandos imperiales liderados por Gar Saxon, el virrey imperial de Mandalore. Sabine y Rau consiguieron escapar pero Ezra y C1-10P fueron capturados. Mientras se escondían, Rau aconsejó a Sabine no rescatar a Ezra para evitar ser detectados. Luego observaron los movimientos de los supercomandos desde un punto de vista seguro en lo alto de una colina. A pesar del rencor de Rau hacia la Red Rebelde, Sabine consiguió convencerlo para que le ayudara a rescatar a sus amigos. Poniendo su plan en acción, Sabine derribó a un supercomando imperial y robó su mochila propulsora. Entonces, Rau aseguró el Fantasma II. Sabine usó acto seguido granadas de humo para desorientar a Saxon y sus guardias, para así rescatar a Ezra y C1-10P.

Imperial Super Commandos 5

Sabine Wren y Ezra Bridger huyen de los supercommandos imperiales.

Los rebeldes intentaron escapar a bordo del Fantasma II, pero descubrieron que Rau había robado la nave. Entonces, Sabine y sus compañeros fueron rodeados por Saxon, quien le recriminó haber abandonado la Academia Imperial y que exigió que ella le jurara lealtad. En lugar de eso, Sabine ordenó a C1-10P activar la misma frecuencia que la de los cascos de los supercomandos imperiales, dejándolos fuera de combate. Sabine activó su mochila propulsora y se agarró a Ezra mientras C1-10P activaba sus cohetes propulsores. Los rebeldes pronto fueron perseguidos por los supercomandos. Debido al peso extra de Ezra, Sabine se vio obligada a volar bajo y el chico a penas pudo evitar chocar contra una roca. Con los supercomandos acercándose, Sabine dejó a Ezra en un pináculo. El Jedi usó su sable de luz para dañar la mochila propulsora de un supercomando, haciéndolo caer. Sabine se reunió con Ezra y se dirigieron a la nave de Saxon.

Saxon y sus tres hombres restantes siguieron a los rebeldes hasta la parte más estrecha de un cañón. Para retrasarlos, Sabine les lanzó granadas de humo, bloqueando su avance. Cuando Saxon y otro soldado dispararon contra ella, Sabine soltó a Ezra, quien aterrizó sobre C1-10P. Sabine entonces disparó a un segundo supercomando con su bláster, haciendo explotar su mochila propulsora. Los rebeldes alcanzaron eventualmente la nave de Saxon, pero los supercomandos les atraparon. Uno de ellos agarró el casco de Sabine, y Saxon ordenó al supercomando restante que disparara a Ezra mientras él ejecutaba a Sabine. Antes de que pudieran llevar a cabo la ejecución, Rau llegó a bordo del Fantasma II y destruyó la nave de Rau. Cuando Sabine y Ezra intentaron entrar a bordo del Fantasma II, Gar Saxon agarró a Sabine y afirmó que la llevaría ante el Imperio. Lucharon durante unos segundos hasta que Sabine consiguió escapar con Ezra y C1-10P a bordo del Fantasma II. Una vez a bordo de la nave, Sabine habló con Rau de su cambio de opinión a última hora. Rau explicó que ella estaba dispuesta a morir por sus amigos incluso si no eran mandalorianos, la halagó por su respeto a las viejas tradiciones y afirmó que se había ganado su respeto. Cuando Ezra destacó que los mandalorianos estaban locos, Rau respondió que él ahora estaba lo bastante loco como para unirse a la Red Rebelde. Entonces, Sabine dio la bienvenida a la familia a Rau mientras abandonaban el Sistema Concord Dawn.

Evacuación de Mykapo

Iron Squadron 24

Sabine intenta reparar un hiperimpulsor junto a C1-10P y R3-A3.

Tras recibir información de que el Imperio Galáctico planeaba imponer la ley marcial en el planeta Mykapo, el comandante Jun Sato envió a Sabine, los Espectros y al resto de miembros del Escuadrón Fénix a evacuar a los simpatizantes rebeldes locales. Al llegar al sistema, Sabine vio un Carguero ligero YT-2400 enfrentándose a las fuerzas imperiales. Los Espectros y el Escuadrón Fénix ayudaron atacando varios cazas TIE. Sabine expresó su sorpresa cuando el carguero destruyó un crucero ligero imperial. La tripulación del carguero declinó la oferta de ayuda de los rebeldes y se identificó como el Escuadrón de Hierro.

Mientras Kanan Jarrus y Garazeb Orrelios ayudaban en los esfuerzos de evacuación, Sabine acompañó a Hera Syndulla, Ezra Bridger y C1-10P a bordo de la nave del Escuadrón de Hierro. Una vez a bordo, fueron recibidos por Gooti Terez, Jonner Jin y el droide astromecánico R3-A3. Cuando Sabine notó que la nave estaba en mal estado, Ezra le aconsejó no ofender a sus tripulantes mientras Gooti les decía que no tocaran nada. Sabine, junto a Hera y Ezra intentó convencer al capitán de la nave, Mart Mattin, para que abandonara el sistema. Sin embargo, Mart y su tripulación insistieron en quedarse.

Incapaces de razonar con el Escuadrón de Hierro, Hera se preparó para abandonar Mykapo y reunirse con el Espíritu y la flota rebelde. No obstante, Ezra convenció a Hera para que les dejara a él, Sabine y C1-10P reparar el hiperimpulsor del Escuadrón de Hierro para ganarse su confianza. Sabine y C1-10P se unieron a R3-A3 para reparar el hiperimpulsor. A pesar de sus esfuerzos, no pudieron reparar los sistemas de la nave porque Mart desvió la energía a los cañones y escudos deflectores. Cuando las fuerzas imperiales bajo el mando del Almirante Kassius Konstantine llegaron, Sabine y Ezra consiguieron convencer a Gooti y Jonner para que se marcharan con ellos, pero Mart se negó.

Iron Squadron 8

Sabine, Hera y el Escuadrón de Hierro acuden al rescate de Mart Mattin.

Sabine y los otros rebeldes escaparon a bordo del Fantasma II, pero Mart permaneció a bordo de su nave para enfrentarse a las fuerzas de Konstantine. La nave de Mart quedó dañada y atrapada en el espacio, mientras que Sabine y los demás consiguieron saltar al hiperespacio. Luego, Sabine asistió a una reunión a bordo del Espíritu en la que los Espectros, lo que quedaba del Escuadrón de Hierro, y los hologramas del capitán clon Rex y el comandante Sato recibieron una llamada de socorro de Mart. Hera organizó una misión de rescate para salvar a Mart y los rebeldes volvieron a Mykapo.

Cuando Mart informó de que los imperiales habían enganchado algo en la cubierta de su nave, Sabine lo reconoció como una mina magnética. C1-10P y R3-A3 consiguieron quitar la mina. Entonces, los rebeldes consiguieron rescatar a Mart y su nave. Debido a los refuerzos del comandante Sato, finalmente los rebeldes lograron escapar. Sato era el tío de Mart y había acudido a rescatar a su sobrino. Tras dañar la nave de Konstantine con la mina magnética, los rebeldes saltaron al hiperespacio poco después de que el Gran Almirante Thrawn llegara a bordo de su Destructor Estelar clase Imperial, el Quimera. Más tarde, Sabine estuvo presente en Atollon cuando Mart se reconcilió con su tío y se reunió con su equipo.

Misión en Wynkahthu

Cuando el pirata Hondo Ohnaka intentó solicitar la ayuda de los Espectros para recuperar un cargamento situado en una nave de carga imperial atrapada en la atmósfera del planeta Wynkahthu, Sabine opinó que Hondo no era de fiar puesto que les había puesto en apuros en numerosas ocasiones. Tras una tensa reunión, los Espectros aceptaron ayudar a Hondo y su compañero de negocios Azmorigan a recuperar el cargamento a cambio de obtener las bombas de protones de la nave imperial, un armamento deseado por la Red Rebelde. Antes de la misión, Sabine usó los sensores del Espíritu para examinar el cargamento de la nave y descubrió que ésta se encontraba atascada debido a las condiciones atmosféricas de Wynkahthu.

The Wynkahthu Job 7

Hondo informa a los rebeldes acerca de su cometido.

Luego, Sabine preguntó acerca de la tripulación ugnaught de Hondo pero fue respondida con evasivas. Más tarde, los rebeldes supieron que Hondo había perdido a la mayoría de sus ugnaughts a excepción de Melch mientras intentaban abordar la nave. Al intentar estudiar los sensores, Sabine descubrió que no podían descargar el cargamento de la nave de manera normal debido a que se encontraban sobre un vórtice. Como resultado, Hera Syndulla solicitó los servicios del droide de inventario AP-5, quien trabajó con Garazeb Orrelios para diseñar un plan con el que recuperar el cargamento de la nave de modo seguro. Para la misión, Sabine permaneció a bordo del Espíritu preparada para recibir el cargamento de manos del equipo de Zeb.

Después de abrir la compuerta del Espíritu y anclar cables al casco de la nave, Sabine almacenó algunas de las bombas de protones. Sabine mantuvo a Hera y Kanan Jarrus informados de las cada vez peores condiciones atmosféricas. La misión se complicó cuando un rayo arrastró a la nave imperial todavía más hacia el vórtice. A pesar de la presencia de droides centinela imperiales, los rebeldes y sus asociados consiguieron llevarse el cargamento y evacuar la nave antes de que fuera engullida por el vórtice. Sabine estuvo presente cuando los rebeldes inspeccionaron el cargamento y Hondo se reunió con Melch.

Misión en la fábrica imperial de Lothal

Tiempo después, Sabine permaneció en Atollon junto a Hera Syndulla y Garazeb Orrelios mientras Ezra Bridger, Kanan Jarrus y C1-10P se disponían a infiltrarse en la principal fábrica imperial de Lothal para robar los planos de una nueva arma enemiga. Sabine observó junto a Zeb y el comandante Jun Sato cómo Hera contactaba con el líder rebelde local, Ryder Azadi, vía holograma. Durante la reunión, Ryder informó a los Espectros y a Sato de que la fábrica se encontraba en cuarentena y que había perdido el contacto con Ezra, Kanan y C1-10P. Sabine y sus compañeros escucharon cómo Ryder informaba acerca del nuevo comandante imperial, el Gran Almirante Thrawn y de que planeaba atacar la fábrica.

An Inside Man 11

Sabine y los rebeldes descubren el desarrollo del Defensor TIE.

Después de que el equipo de Ezra escapara con los planos, Sabine los descifró y descubrió que correspondían a un prototipo de Defensor TIE que constaba de escudos deflectores. Hera y Kanan temían que el Defensor TIE fuese producido en grandes cantidades, lo que supondría una amenaza para la Red Rebelde. Sabine expresó su sorpresa al saber que el Agente Alexsandr Kallus había ayudado a Ezra y Kanan a escapar a pesar de que también le había ayudado a ella durante su infiltración en la Academia Skystrike. Sin embargo, Zeb habló en favor de Kallus.

Entonces, Hera aconsejó a su equipo ser precavidos con Kallus hasta saber cuales eran sus verdaderas intenciones.

La amenaza de Maul

Más adelante, Sabine asistió a una reunión organizada por Hera Syndulla para discutir el próximo ataque contra la principal fábrica imperial de Lothal. Durante la reunión, Sabine preguntó si el Gran Almirante Thrawn se encontraba en Lothal. Hera respondió que había un número de naves imperiales en aumento en el planeta, pero que no podía confirmar la presencia de Thrawn. Sabine estuvo presente cuando Ezra Bridger empezó a mostrar un comportamiento errático y se desmayó después de afirmar que había tenido una visión de Maul. Luego, Sabine preguntó a Ezra acerca del incidente en sus aposentos privados.

Visions and Voices 17

Sabine y Kanan se enfrentan a Maul y Ezra.

Cuando Ezra insistió en que se encontraba bien como para proseguir con su misión, Sabine partió a cargar más explosivos a bordo del Espíritu. Cuando el droide AP-5 se mostró en contra, Sabine dijo que ella era la experta en armas y sabía la cantidad de explosivos que necesitaban. AP-5 protestó pero cumplió las órdenes de Sabine. Al remarcar Sabine que C1-10P y AP-5 procedían de la misma línea de montaje debido a su actitud, C1-10P respondió que ella necesitaba cambiar de actitud. Antes de que pudieran discutir, Ezra entró en éxtasis y Sabine pidió a C1-10P que fuera a buscar a Kanan Jarrus.

Ezra estuvo a punto de matar a un soldado rebelde al que había confundido con Maul cuando Kanan y Sabine lo detuvieron. Al volver Ezra en sí, Hera lo relevó de sus deberes hasta que Kanan hubiera lidiado con la amenaza de Maul. Bajo las órdenes de Kanan, Sabine puso un rastreador en el comunicador de Ezra. Mientras tanto, Ezra y Kanan fueron a reunirse con Bendu en la espesura. Entonces Maul apareció y convenció a Ezra para que le acompañara a Dathomir para establecer un vínculo mental. Después de que la nave de Maul saltara al hiperespacio, Sabine consiguió seguir el rastro de Ezra y Maul.

Sabine y Kanan les siguieron hasta Dathomir a bordo del Fantasma II. Tras aterrizar en el exterior de la Fortaleza de las Hermanas de la Noche, los rebeldes entraron en una cueva donde encontraron a Ezra y Maul completando un ritual en el que invocaron los espíritus de Hermanas de la Noche caídas. Sabine y Kanan atacaron a las Hermanas de la Noche, pero fueron poseídos por sus espíritus. Sabine y Kanan atacaron entonces a Ezra y Maul. Ezra se vio obligado a desviar los ataques de Sabine.

Visions and Voices 12

Una poseída Sabine se enfrenta a Ezra con el sable oscuro.

Ezra y Maul consiguieron salir de la cueva. Como el poder de los espíritus procedía de un altar de la cueva, los poseídos Sabine y Kanan no podían salir de ella. Incapaz de abandonar a sus amigos, Ezra volvió a entrar en la cueva. Sabine intentó atacar a Ezra por la espalda usando el sable oscuro, una antigua arma mandaloriana símbolo de poder. Tras una pelea, Ezra consiguió empujar con la Fuerza a Sabine hasta fuera de la cueva. Allí, el espíritu de la Hermana de la Noche salió de su interior. Entonces, Ezra instó a Sabine a no volver a entrar en la cueva mientras él liberaba a Kanan destruyendo el altar, desvaneciéndose los espíritus.

Tras la escaramuza, Sabine entró de nuevo en la cueva. Cuando Ezra se lo recrimnó, ella respondió que nunca le había hecho caso. Ezra informó entonces a Kanan de que el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi era la clave para destruir a los Sith. Los tres acordaron impedir que Maul encontrara a Kenobi y averiguar cómo destruir a los Sith. Antes de partir, Sabine recogió el sable oscuro y se lo llevó con ella.

Misión en Geonosis

A petición del senador Bail Organa, los Espectros y el capitán clon Rex emprendieron la misión de encontrar al operativo rebelde Saw Gerrera, quien había estado investigando la misteriosa desaparición de la especie geonosiana. Después de que el Espíritu aterrizara en la atmósfera de Geonosis, Sabine tuvo dificultades para contactar con Saw y especuló que él y su equipo podrían encontrarse bajo tierra. Entonces, los rebeldes aterrizaron la nave a dos klicks del último sitio donde se había captado la señal de Saw. Sabine, Garazeb Orrelios y Hera Syndulla permanecieron a bordo del Espíritu mientras Rex, Kanan Jarrus, Ezra Bridger y C1-10P exploraban los laberintos subterráneos de Geonosis.

Ghosts of Geonosis 11

Sabine y Zeb son atacados por droidekas en Geonosis.

Más tarde, Hera envió a Sabine y Zeb a rastrear el origen de una fuente de energía que Saw había percibido antes de perder el contacto con el Mando Rebelde. A pesar de una tormenta de arena, Sabine y Zeb consiguieron encontrar un generador de escudo militar. Creyendo que la base rebelde de Atollon podría beneficiarse de él, Hera ordenó a Sabine y Zeb extraer su núcleo deflector. Cuando Zeb expresó su preocupación acerca de qué estaba protegiendo el generador de escudos, Sabine le respondió que trabajase rápido.

Trabajando juntos, Sabine y Zeb lograron extraer el núcleo deflector en el momento en que la tormenta de arena se calmó. Entonces, Sabine descubrió que el generador estaba rodeado de varios droidekas inactivos. Tras un cierto debate con Zeb y Hera, los rebeldes acordaron llevar cuidadosamente el núcleo hasta el Espíritu. De camino, el geonosiano Klik-Klak, quien estaba siendo perseguido por los otros Espectros y Saw, activó los droidekas. Sabine consiguió usar su experiencia tecnológica para reactivar el núcleo deflector y crear un campo de energía que los protegiera a ella y Zeb. Los dos rebeldes resistieron el tiempo suficiente para que sus compañeros de bajo tierra capturaran a Klik-Klak y destruyeran su controlador de droides.

Luego, Sabine y Zeb cargaron el núcleo deflector a bordo del Espíritu y Hera les informó de que un crucero ligero imperial había entrado en el Sistema Geonosis. Sabine terminó de almacenar el núcleo deflector mientras Zeb entraba en una cueva para advertir a los otros rebeldes. Cuando el Espíritu fue atacado por dos Bombarderos TIE, Sabine y Zeb manejaron las torretas de la nave y lograron derribarlos. Entonces, los rebeldes situaron el Espíritu en una gruta donde recogieron a sus compañeros, Saw y Klik-Klak.

Saw With the Group

Sabine, sus compañeros y Saw Gerrera descienden a las profundidades de Geonosis.

Los rebeldes y Saw se embarcaron en una discusión sobre si sacar a Klik-Klak de su planeta. Al negarse los rebeldes a aceptar las exigencias de Saw, él amenazó con destruir el huevo de reina geonosiana que Klik-Klak custodiaba. Los rebeldes y Saw pusieron a un lado sus diferencias para repeler un ataque de soldados de asalto con mochila propulsora que habían sido enviados por la capitana Brunson. Durante una breve escaramuza, Sabine se puso su mochila propulsora y se deshizo de dos soldados con una granada. Acto seguido, los rebeldes huyeron a las profundidades de Geonosis donde descubrieron varios depósitos de veneno que confirmaron que el Imperio Galáctico había perpetrado un genocidio contra los geonosianos. Sabine reconoció los depósitos como pertenecientes a la división de armas imperial.

Habiendo descubierto el destino de los geonosianos, Saw liberó a Klik-Klak y el huevo de reina geonosiana. Entonces, los rebeldes consiguieron dejar atrás al crucero ligero de Brunson disparándole bombas de protones. Saltaron al hiperespacio e informaron al comandante Jun Sato y al senador Organa sobre el rescate de Saw y sus descubrimientos en Geonosis.

Ejercicio de entrenamiento

Después de la misión en Geonosis, Sabine y alguno de los Espectros participaron en una misión de entrenamiento cerca de Atollon, junto con Wedge Antilles y Derek Klivian. Antes de marcharse, Sabine dijo a Garazeb Orrelios, que había sido nombrado Jefe de Seguridad, que se animara. Durante la ausencia del grupo, un droide infiltrador E-XD, llamado EXD-9, se infiltró en la base rebelde. Con la ayuda de AP-5 y C1-10P, Zeb consiguió enviarlo de vuelta a un Destructor Estelar Imperial con un torpedo de protones cargado.

Kallus Fulcrum

Sabine y los rebeldes reciben un mensaje de Fulcrum.

El torpedo se activó, desencadenando una reacción que destruyó la nave imperial. Aunque el manejo de la situación de Zeb mantuvo en secreto la localización de la base rebelde, lo ocurrido permitió al Gran Almirante Thrawn restringir su área de búsqueda. Después de que los rebeldes recibieran un mensaje de Fulcrum felicitándoles por convertir al droide infiltrador en una bomba improvisada, Sabine preguntó a Zeb y AP-5 qué había ocurrido. AP-5 iba a explicar todo pero Zeb le hizo callar de manera amistosa.

Las pruebas del Sable Oscuro

Tras descubrir el sable oscuro en Dathomir, Sabine se lo entregó a Kanan Jarrus para que lo mantuviera a salvo. Sabine se negó a empuñar el arma puesto que todavía se encontraba atormentada por su distante relación con su familia. Después de una pequeña disputa con C1-10P acerca del transporte de unos suministros, Sabine se dirigió a su cabina a bordo del Espíritu para centrarse en su arte. Luego, C1-10P entró en la sala para informarle de que los otros rebeldes y Fenn Rau se habían reunido en la sala común de la nave. Sabine pronto descubrió que el sable oscuro era el tema de la reunión.

Debido a sus dudas y problemas familiares, Sabine inicialmente rechazó la sugerencia de los rebeldes y Fenn de que aprendiera a usar el sable oscuro y asumiera el liderazgo de los mandalorianos. Después de que Hera Syndulla afirmara que los mandalorianos podrían ayudar a la Red Rebelde a atacar Lothal, Sabine aceptó de mala gana entrenar con el sable oscuro bajo la tutela de Kanan y Ezra Bridger. Sin embargo, aún se encontraba molesta con Fenn Rau y los demás rebeldes debido a su bagaje asociado al sable oscuro.

Trials of the Darksaber 01

Sabine practica con Ezra el manejo del sable de luz.

Para evitar las distracciones de la base rebelde, Kanan y Ezra se llevaron a Sabine a entrenar en la espesura. Tras montar un campamento, Kanan hizo que Sabine le demostrara sus habilidades de combate con un palo de madera. A pesar de sus habilidades de combate, Sabine fue superada por Kanan, quien usaba la Fuerza para compensar su ceguera. Nada impresionado por la habilidad de Sabine, Kanan pidió a Ezra que la entrenara en las formas de combate con el sable de luz usando palos como sustitutos. Kanan no estaba dispuesto a dejarle usar el sable oscuro porque no quería que Sabine se dañara a sí misma. Durante los siguientes dos días, Ezra ensayó con Sabine las formas de combate con sable de luz.

Transcurridos los dos días, el compatriota mandaloriano de Sabine, Fenn Rau, llegó con provisiones y un brazalete mandaloriano. Rau explicó que el brazalete estaba equipado con dardos paralizadores, cables y un repulsor diseñado para contrarrestar las habilidades con la Fuerza de los Jedi. Volviendo a la sesión de entrenamiento, Sabine usó el repulsor para superar a Ezra. Orgullosa, retó a Kanan, inmovilizándolo temporalmente con un cable. Tras un momento, Kanan consiguió liberarse con su sable de luz y aprovechó para aleccionar a Sabine con que aunque esas herramientas eran de ayuda y podían salvarle la vida de cuando en cuando, a la larga sólo el entrenamiento y la disciplina la mantendrían con vida. Frustrada con Kanan por retrasar su entrenamiento, Sabine se marchó a una cueva cercana para recuperar la compostura.

Luego, Ezra se reunió con Sabine para consolarla. Le aseguró que Kanan con era un maestro fácil pero que tenía buenas intenciones. Sabine respondió que ella sabía cómo luchar pero no quería las responsabilidades ligadas al sable oscuro. Cuando Ezra preguntó por su familia, ella contestó que la consideraban una traidora y una desgracia para ellos. Debido a su mala relación familiar, Sabine creía que carecía del prestigio necesario para liderar a su pueblo. Ezra la consoló recordándole que al menos ella aún podía restablecer su relación con sus padres, a diferencia de él.

Trials of the Darksaber

Sabine se bate en duelo con Kanan.

Dándose cuenta de que Ezra tenía razón, Sabine fue a la espesura a despejar su mente. Mientras tanto, Kanan habló con Hera, quien le aconsejó permitir a Sabine usar el sable oscuro. Hera explicó que retrasar el entrenamiento de Sabine sólo le hacía daño. Kanan se dio cuenta de que se había equivocado y se disculpó con Sabine cuando regresó de su paseo. Sabine también se disculpó con Kanan por su actitud hostil. Acto seguido, los dos se enfrentaron con Sabine usando el sable oscuro y Kanan su sable de luz.

Durante la sesión, Kanan enfrentó a Sabine con sus decisiones del pasado de abandonar el Imperio Galáctico y su familia. Sabine reveló que los había abandonado debido a la culpa que sentía por haber ayudado al Imperio a construir armas con las que subyugar Mandalore. Sabine también explicó cómo su familia le había dado la espalda por haber hablado en contra del Imperio, desterrándola. Consumida por sus emociones, Sabine superó a Kanan pero no lo mató.

Tras completar sus pruebas, Sabine se derrumbó. Un empático Kanan le dijo que el Imperio reinaba a través del miedo y que su familia se encontraba en una prisión construida por ellos mismos. Kanan le aseguró que juntos podrían liberarlos. Entonces, Kanan junto a Ezra y Fenn Rau juró ayudar a Sabine a usar el sable oscuro para sumar a los mandalorianos a la rebelión.

Reencuentro con su madre

Fenn Staying Behind

Sabine y sus compañeros llegan a Krownest.

Después de las pruebas, Sabine junto a Ezra Bridger, Kanan Jarrus, C1-10P y Fenn Rau viajó a su antiguo hogar en Krownest para intentar reclutar a su familia a las filas de la Red Rebelde. Sabine sospechaba que aún la consideraban una traidora y no esperaba ser bienvenida. Sus expectativas se cumplieron cuando los guerreros del Clan Wren atacaron al Fantasma II, obligándolo a aterrizar forzosamente sobre la superficie del planeta. Tras aterrizar, Fenn y C1-10P se escondieron en la nave mientras Sabine, Kanan y Ezra se enfrentaban a los miembros del Clan Wren. Se desencadenó un tiroteo después de que Ezra encendiera su sable de luz verde. Los guerreros mandalorianos dejaron de atacar cuando oyeron la voz de Sabine, quien rápidamente supo que el líder de los guerreros era su hermano Tristan Wren. Tras una breve reunión, Sabine y los rebeldes acompañaron a Tristan y a los mandalorianos hacia el fuerte de los Wren.

Al llegar a su hogar ancestral, Sabine fue recibida por su madre Ursa Wren. Al ver a Sabine en presencia de los Jedi rebeldes, Ursa se dispuso a apresar a su hija. No obstante, Sabine dijo a su madre que necesitaban hablar y le mostró el sable oscuro. Cuando Ursa dijo a su hija que no era bienvenida, Sabine contestó que se había unido a la Rebelión. La madre de Sabine permitió a sus visitantes entrar en el fuerte de los Wren pero ordenó que entregaran sus armas, incluido el sable oscuro. Aunque Kanan y Ezra eran reticentes a entregar sus sables de luz, Sabine los convenció afirmando que eso ayudaría a la Red Rebelde a ganar la guerra.

Legacy of Mandalore 10

Sabine muestra a su madre el sable oscuro.

Dentro del fuerte, Ursa criticó la decisión de su hija de unirse a la rebelión y le dijo que el sable oscuro sólo era un símbolo. La madre de Sabine también le echó en cara sus acciones, que habían avergonzado a su familia ante la sociedad mandaloriana. Sabine también discutió con su madre y su hermano acerca del papel de Gar Saxon en el exterminio de los Protectores de Concord Dawn. Incapaz de llegar a un acuerdo, Ursa pidió a Sabine que paseara con ella. Madre e hija continuaron conversando en privado en un balcón. Cuando Sabine recriminó a Ursa su decisión de aliar al Clan Wren con el Imperio Galáctico, su madre le dijo que su clan no había tenido otra opción que la de someterse al virrey Saxon. Gar Saxon había amenazado al Clan Wren con su destrucción y tomado al padre de Sabine, Alrich Wren, como rehén para garantizar la cooperación de la familia.

Cuando Sabine declaró que no había ganado el sable oscuro en una lucha, Ursa respondió que la posesión del arma por parte de Sabine sería disputada debido al modo en que la había adquirido. Sabine acusó a su madre de anteponer el poder y la política a su familia, y Ursa contestó que hacía todo lo que podía para proteger a su familia. Además, Sabine afirmó que ella y sus compañeros habían acudido a ella para sumar al Clan Wren a la rebelión. Antes de poder continuar la conversación, Tristan llegó e informó a Ursa de que desde Sundari solicitaban una audiencia con ella.

Entonces, Tristan invitó a su hermana a una sesión de entrenamiento. Mientras luchaban, Sabine preguntó a Tristan si creía que ella era una traidora. Tristan confirmó que ese no era el caso pero explicó que los otros clanes consideraban a la familia como unos traidores. Cuando Sabine supo que su madre planeaba negociar con el sable oscuro y los Jedi ante el virrey Saxon, Sabine corrió a la sala del trono. Allí, encontró a Saxon y sus supercomandos imperiales, que ya habían llegado y tomado el sable oscuro y los Jedi bajo su custodia. Sabine protestó, y Saxon le dijo que su madre le era leal a él. Tristan dijo a su hermana que eso era lo mejor. Al reclamar Ursa a Saxon que cumpliera su parte del trato y perdonara a Sabine, Saxon ordenó a sus hombres que ejecutaran al Clan Wren por haber acogido a unos traidores.

Legacy of Mandalore 03

Sabine se enfrenta a Gar Saxon.

Antes de que Saxon pudiera poner su plan en marcha, Fenn Rau llegó y devolvió a los Jedi sus sables de luz. En la subsiguiente escaramuza, Sabine se unió a su familia, los Jedi y Fenn Rau para derrotar a los guardias de Saxon. Ezra entregó a Sabine su sable de luz, que ella usó para salvar a Ursa de ser asesinada por Gar Saxon, quien empuñaba el sable oscuro. Tras encender sus mochilas propulsoras, Sabine y Saxon salieron al exterior del fuerte de los Wren. Sabine se enfrentó a Saxon y usó un pequeño escudo portátil para desviar los disparos de su enemigo. Eventualmente, Sabine dañó la mochila propulsora de Saxon, obligándolo a enfrentarse a ella en el suelo. Después de un fiero duelo, Sabine consiguió recuperar el sable oscuro y derrotar a Saxon. Aunque la tradición mandaloriana exigía que Sabine ejecutara a su rival, ella eligió perdonarle la vida. Indispuesto a aceptar su derrota, Saxon intentó matarla pero recibió un disparo de Ursa, quien no estaba dispuesta a dejar morir a su hija.

Debido a su papel en la muerte del virrey Saxon, Sabine recuperó el respeto de su familia. Cansada de huir, Sabine decidió permanecer junto a su familia y Fenn Rau para ayudar a unificar Mandalore de nuevo. Con la muerte de Gar Saxon, Mandalore sufriría un vacío de poder. Sabine se abrazó con Kanan antes de que el Jedi partiera junto a C1-10P y Ezra para reunirse con los otros rebeldes. También agradeció a Kanan y Ezra sus enseñanzas. Aunque el Clan Wren no estaba dispuesto a ayudar a la Red Rebelde, ahora simpatizaban mucho más con la causa rebelde. A pesar de no estar dispuesta a ser la nueva líder de Mandalore, Sabine prometió encontrar al líder verdadero de los mandalorianos.

Alianza Para Restaurar la República

Batalla de Atollon

«Mis amigos hacen posible lo imposible.»
―Sabine Wren, hablando de sus amigos rebeldes[fuente]
Zero Hour 43

Sabine convence al Clan Wren para socorrer a los rebeldes.

Más adelante, Sabine estuvo presente en la sala del trono del Clan Wren junto a su madre Ursa Wren y Fenn Rau cuando Ezra Bridger y C1-10P llegaron con noticias de un asedio del Gran Almirante Thrawn contra Atollon. Ezra suplicó al Clan Wren que enviaran refuerzos para ayudar a los rebeldes. Sin embargo, el Clan Wren se encontraba inmerso en una guerra civil contra el pro-imperial Clan Saxon. Fenn y Ursa se mostraron reticentes a dividir las ya maltrechas fuerzas del Clan Wren enviando parte de ellas a Atollon.

Durante la reunión, Sabine, su clan y los rebeldes estudiaron un mapa holográfico de la Batalla de Atollon, observando la disposición de la Séptima Flota de Thrawn. Sabine vio que los imperiales tenían un Interdictor evitando el escape de las naves rebeldes al hiperespacio. Como Fenn y Tristan Wren se oponían a la intervención mandaloriana, Ezra y C1-10P decidieron regresar a Atollon. Al insistir Sabine en marcharse con ellos, Tristan afirmó que la misión de Ezra era imposible. Sabine contestó que sus amigos hacían posible lo imposible y les agradeció haberla reconciliado con su familia.

Conmovida por la lealtad de su hija a sus amigos, Ursa rectificó y permitió a Sabine reclutar voluntarios y naves para partir a Atollon. Fenn aceptó ayudar a liderar el ataque contra la flota de Thrawn. Entonces, los mandalorianos salieron del hiperespacio tras la Séptima Flota. Mientras las naves de Fenn atacaban, Sabine y Ezra se dirigieron al Interdictor y desplegaron un equipo de asalto. Los guerreros mandalorianos y Ezra atacaron los pozos gravitatorios del Interdictor con blásters y explosivos.

Zero Hour 78

Sabine y Ezra llegan a Atollon.

Los mandalorianos lograron destruir el Interdictor. Eso permitió a los rebeldes supervivientes liderados por la capitana Hera Syndulla y el general Jan Dodonna saltar al hiperespacio. Sabine se reunió con Hera a bordo del Espíritu y estuvo presente cuando Ursa se lamentó por las pérdidas rebeldes y agradeció a Hera haberle devuelto a su hija. Entonces, Sabine dijo a Hera que quería devolver el favor a su madre ayudando en su guerra civil. Aunque Hera no podía enviar refuerzos rebeldes, permitió a Sabine regresar con su gente.

Regreso a Mandalore

La estatua de Tarre Vizsla

Tiempo después, Sabine y su hermano Tristan Wren acudieron a ver una estatua de Tarre Vizsla. Una vez allí, descubrieron que el Imperio Galáctico había establecido un puesto de mando sobre la estatua. Entonces, Sabine y Tristan colocaron varios detonadores en el puesto y cortaron varias bigas de metal con el sable oscuro. Al ponerse a una distancia segura, Tristan activó los detonadores, que explotaron provocando que el puesto de mando se cayera de la estatua y fuese destruido. Sabine pensó que la estatua les sonreía tras lo que habían hecho.

Rescate de Alrich Wren

Más adelante, Sabine y su familia intentaron rescatar a su padre, Alrich Wren, quien era rehén del Clan Saxon y se enfrentaba a una ejecución. A Sabine se unieron algunos de los Espectros como Kanan Jarrus, Ezra Bridger y C1-10P; así como el Protector Fenn Rau. Sabine lideró un asalto contra una prisión imperial para rescatar a Alrich antes de la hora de su ejecución en la capital Sundari. A pesar de pillar las defensas imperiales desprevenidas, las fuerzas de Sabine casi fueron superadas cuando el gobernador Tiber Saxon enviaba varios PT-TDs. Las tropas de Sabine fueron salvadas por la llegada de las fuerzas del Clan Kryze lideradas por Lady Bo-Katan Kryze, una antigua líder de la Guardia de la Muerte y hermana de la difunta duquesa Satine Kryze.

Heroes of Mandalore 05

Sabine ofrece el sable oscuro a Bo-Katan Kryze.

A pesar de derrotar a los defensores imperiales, Sabine se sorprendió al descubrir que Alrich ya había sido evacuado. Entonces, Sabine habló con su nueva aliada, Bo-Katan, quien había sido regente de Mandalore hasta que el Clan Saxon y el Imperio Galáctico la derrocaron. Como Bo-Katan era considerada por muchos la verdadera líder de Mandalore, Sabine intentó ofrecerle el sable oscuro. Sin embargo, Bo-Katan lo rechazó, creyendo que no había cumplido su deber. Poco después, Ursa Wren y Tristan Wren llegaron e informaron de que Alrich estaba siendo trasladado a Sundari.

Entonces, Sabine y sus aliados tendieron una emboscada sobre un cañón. Después de que Fenn Rau detectara un único pasajero en un transporte imperial, Sabine diseñó un plan consistente en que una persona se infiltrara en el transporte mientras los demás creaban una distracción. Sabine lideró el ataque volando con su mochila propulsora y emboscando a varios soldados exploradores. También lanzó una bomba de pintura en la ventana del transporte. Mientras Ezra entraba en el transporte, Sabine adquirió un speeder. Los mandalorianos y los rebeldes consiguieron derrotar a las fuerzas imperiales mientras Ezra rescataba a Alrich antes de que el transporte cayera por un acantilado.

Sabine consiguió salvar a Ezra después de que saltara con la Fuerza desde el transporte caído. Tras reunirse con su padre, Sabine contactó con su madre para darle la buena noticia. Ursa y Tristan se encontraban luchando contra las fuerzas imperiales y les habían forzado a retirarse. Su victoria duró poco cuando los imperiales desplegaron un PT-TD armado con La Duquesa, un generador de rayos que Sabine había ayudado a desarrollar durante sus días en la Academia Imperial. Reconociendo el sonido del arma, Sabine intentó advertir a su madre y a su hermano. No obstante, la señal de su comunicador se cortó.

Heroes of Mandalore 18

Sabine se reencuentra con su padre, Alrich Wren.

Sabine y sus aliados llegaron al campo de batalla donde encontraron restos de armadura mandaloriana y los cuerpos desintegrados de varios guerreros del Clan Wren. Inmersa en la pena y la culpa, Sabine comenzó a llorar, creyendo que su madre y su hermano habían muerto. Afortunadamente para Sabine, Ursa y Tristan habían conseguido ponerse a cubierto y sobrevivir a los efectos del arma. Entonces, el grupo fue atacado por supercomandos imperiales y cazas TIE, pero consiguió escapar a bordo de una de las naves de Bo-Katan. Tras una breve escaramuza aérea, los rebeldes y los mandalorianos se retiraron al campamento de Bo-Katan.

Deshaciendo el pasado

Por el camino, Sabine fue enfrentada por una furiosa Bo-Katan Kryze, quien se había encolerizado al saber que Sabine había creado La Duquesa, un arma que fijaba como objetivo la armadura mandaloriana. Reaccionando con la aleación de beskar de la armadura mandaloriana, La Duquesa volvía la fortaleza de los mandalorianos contra ellos. Sabine había destruido el arma, pero quedó perturbada al saber que el Imperio Galáctico había usado sus investigaciones para crear otra. Cuando Ezra Bridger preguntó a los mandalorianos por qué no hacían sus armaduras con otra aleación, Sabine le explicó que sus armaduras eran una herencia que se pasaba de generación en generación. En el campamento de Bo-Katan, Sabine recibió la hostilidad de muchos mandalorianos, quien estaban resentidos con ella por haber colaborado con el Imperio como cadete. Bo-Katan habló en defensa de Sabine, advirtiendo que atacarla a ella equivalía a atacar al Clan Wren.

Sabine se ofreció a enmendar sus errores liderando un ataque para destruir La Duquesa de una vez por todas. Con la ayuda de Bo-Katan, los rebeldes y los mandalorianos diseñaron un plan para infiltrarse en el Destructor Estelar Imperial de Tiber Saxon sobre Sundari. Un equipo destruiría el arma mientras otro borraría los datos relativos a ella de la base de datos imperial. En privado, Fenn Rau y Bo-Katan afirmaron que Sabine tenía un gran potencial para el liderazgo. Acto seguido, mandalorianos y rebeldes se infiltraron en el Destructor de Tiber Saxon, que se encontraba estacionado en Sundari.

Heroes of Mandalore 35

Sabine se dispone a destruir La Duquesa.

Consiguieron infiltrarse hasta el hangar, pero allí fueron descubiertos. A instancias del Gran Almirante Thrawn, Tiber Saxon tendió una trampa a Sabine para obligarla a mejorar el potencial del arma. Mientras Kanan Jarrus, Ezra y C1-10P buscaban en la base de datos imperial, Sabine y Bo-Katan fueron a encontrar a La Duquesa. Las dos encontraron el arma pero fueron emboscadas por Tiber, quien dirigió los rayos de energía del arma contra ellas.

Entonces, Tiber obligó a Sabine a mejorar el arma. Sin embargo, Sabine reprogramó La Duquesa para fijar como objetivo a cualquiera que llevase armadura de soldado de asalto, incluido el propio Saxon. Sabine consideró asesinar a Tiber Saxon, pero fue frenada por Bo-Katan, quien le advirtió que hacer eso la convertiría en igual al Imperio Galáctico.

Obedeciendo a Bo-Katan, Sabine perdonó a Saxon y destruyó en núcleo de energía de La Duquesa con el sable oscuro. Rebeldes y mandalorianos escaparon del Destructor Estelar de Saxon antes de que explotara debido al mal funcionamiento del arma. De vuelta al campamento de Bo-Katan, Sabine aseguró a Bo-Katan que ella era su líder legítimo. La familia de Sabine y Fenn Rau se unieron entonces al resto de clanes mandalorianos para jurar lealtad a Bo-Katan, quien aceptó el sable oscuro y el liderazgo sobre los clanes mandalorianos.

Asalto en Jalindi

In the Name of the Rebellion 02

Sabine y los Espectros se reúnen con la cúpula de la Alianza Rebelde.

Tras los eventos en Mandalore, Sabine y los otros Espectros viajaron a Yavin 4 para unirse al grueso de la Alianza Rebelde. Al llegar, fueron recibidos por Garazeb Orrelios. Poco después, el escuadrón de Alas-Y de Hera Syndulla llegó de una misión de abastecimiento. El Ala-Y de Hera había sido dañado durante la misión y casi chocó con los Espectros. Entonces, Sabine y los otros Espectros asistieron a una reunión con los dirigentes de la Alianza Rebelde, incluyendo a Mon Mothma, el senador Bail Organa, el general Jan Dodonna, el capitán clon Rex y el antiguo Agente imperial Alexsandr Kallus.

Usando la información proporcionada por Saw Gerrera, los rebeldes habían descubierto que el Imperio Galáctico rastreaba sus movimientos usando una antena de comunicaciones en el planeta Jalindi. Aunque la Alianza se oponía a los duros y violentos métodos de Saw, usaron de mala gana su información. A petición de Kallus, los Espectros aceptaron tomar la misión de pinchar la antena. De camino a Jalindi, Hera y Kanan Jarrus resumieron el plan a Sabine, Ezra Bridger y C1-10P. Para evitar ser detectados, los rebeldes sólo activarían sus mochilas propulsoras en el último momento.

El plan de los Espectros funcionó inicialmente y Sabine y sus compañeros consiguieron aterrizar en la antena de Jalindi. Antes de poder pincharla, fueron interrumpidos por la llegada del crucero ligero imperial del comandante Brom Titus. Tras fracasar en distraer a Titus, Sabine optó por destruir la antena con detonadores. Mientras colocaba los detonadores, Ezra luchó contra soldados de asalto mientras C1-10P hacía girar el disco de la antena para desorientar a los defensores. El Espíritu no pudo ayudar debido a que estaba siendo perseguido por Defensores TIE.

In the Name of the Rebellion 44

Sabine, Ezra y C1-10P sobre la antena imperial de Jalindi.

Durante la escaramuza, Sabine salvó a Ezra de caer desde la antena. Poco después, Saw Gerrera llegó en un Ala-U pilotada por el Partisano Edrio "Dos Tubos". Saw ofreció a Sabine y sus compañeros subir a bordo, lo cual ellos aceptaron. Tras escapar a bordo del Ala-U, Saw destruyó la antena y el crucero de Brom Titus con bombas de protones. Antes de que el Espíritu pudiera anclarse con el Ala-U para recoger a los Espectros, un Destructor Estelar Imperial salió del hiperespacio. Antes de saltar al hiperespacio, Saw invitó a Sabine y sus compañeros a luchar con un verdadero ejército para el cambio.

Alianza con Saw Gerrera

Mientras viajaban por el hiperespacio, Saw Gerrera se reunión con Sabine y Ezra Bridger para hablar de su misión consistente en investigar por qué el Imperio Galáctico había exterminado a los geonosianos. Saw informó de que poseía informes de que el Imperio estaba intentando transportar algo de contrabando a través de la Estación Faos. A pesar de las protestas de C1-10P, Sabine y Ezra aceptaron ayudar en la misión. Al llegar, Sabine dio a C1-10P una nueva capa de pintura para disfrazarlo de droide imperial. Aunque Sabine no vio signos del Imperio en la estación, Saw respondió que el Imperio se estaba ocultando.

Los rebeldes se infiltraron en una fragata escondiéndose en un contenedor empujado por C1-10P. Como la fragata viajaba por el hiperespacio, Edrio la siguió a bordo del Ala-U usando un rastreador que poseía Saw. A bordo de la fragata, los rebeldes localizaron las áreas restringidas. Tras deshacerse de los soldados de asalto centinelas, los rebeldes descubrieron que la bahía 17 contenía diversos ingenieros que habían sido secuestrados por el Imperio para un propósito desconocido.

In the Name of the Rebellion 17

Sabine, Ezra y Saw Gerrera planean llegar hasta la Estación Faos.

Mientras que Ezra abogó por evacuar a los civiles de a bordo de una lanzadera imperial de la bahía 12, Sabine destacó que el hangar estaba vigilado y propuso usar cápsulas de escape. Sabine también sugirió desconectar el hiperimpulsor de la nave para hacerla saltar del hiperespacio y que los prisioneros pudieran escapar. Sabine y los otros rebeldes se dirigieron al hiperimpulsor, y C1-10P recibió la tarea de guiar a los civiles hasta las cápsulas de escape. De camino, Ezra oyó un canto que surgía de tras una puerta a través de la Fuerza.

Dentro, los rebeldes se encontraron con un grupo de soldados de la muerte. Tras derrotar a la mayoría de ellos excepto la comandante DT-F16, los rebeldes descubrieron que la fragata transportaba un cristal kyber gigante. Mientras tanto, DT-F16 alertó al comandante de la nave, quien se deshizo de las cápsulas de escape para evitar que los rebeldes y los civiles huyeran. Aunque Saw estaba decidido a seguir en la fragata hasta llegar a su destino para saber qué quería hacer el Imperio con el cristal, Sabine y Ezra insistieron en salvar a los civiles de a bordo. Saw aceptó custodiar el cristal mientras Sabine y Ezra iban a la sala de máquinas.

Sabine y Ezra consiguieron derrotar a los guardias pero fueron aturdidos por Saw antes de poder destruir el hiperimpulsor. Al despertar, Sabine y Ezra se encontraron esposados. También descubrieron que Saw había llevado el cristal a la sala de máquinas. Poco después, la fragata salió del hiperespacio en el vacío Sector Tonnis, donde fue interceptada por el Destructor Estelar Imperial del capitán Slavin, que había venido a recoger el cristal. Frustrado por que la misión hubiera fracasado, Saw desestabilizó el cristal kyber con el sable de luz de Ezra y dañó el hiperimpulsor, queriendo provocar una explosión.

In the Name of the Rebellion 23

Saw Gerrera aturde a Sabine y Ezra.

A pesar de sus diferencias, Sabine y Ezra consiguieron convencer a Saw para que los liberara. Aún decididos a rescatar a los civiles, los rebeldes declinaron la oferta de Saw de escapar con él. Tras decidir con C1-10P llevar a los civiles hasta la lanzadera de la bahía 12, Sabine y Ezra llegaron allí y se enfrentaron a DT-F16 y sus tropas restantes. Entonces, los rebeldes y los civiles escaparon a bordo de la lanzadera antes de que el cristal kyber explotara destruyendo tanto la fragata como el Destructor de Slavin. Aunque los rebeldes escaparon, los motores de la lanzadera quedaron dañados.

Por suerte para Sabine y los demás, fueron recogidos por el Espíritu. Los civiles liberados se ofrecieron voluntarios para unirse a la Alianza Rebelde como agradecimiento por el rescate. Sabine y Ezra informaron entonces a Kanan Jarrus de su segundo encuentro con un cristal kyber enorme. Cuando Sabine preguntó si era posible transformar en armas esos cristales, Kanan contestó que no estaba seguro.

Infiltración en Lothal

Después de que la Alianza Rebelde recibiera información sobre el nuevo proyecto del Imperio Galáctico en Lothal, el Defensor TIE/D de Élite, Sabine acompañó a los Espectros en una misión encubierta al planeta ocupado por los imperiales. El señor del crimen Cikatro Vizago logró introducir a los Espectros de contrabando en su nave mientras entregaba un cargamento de cerdos inflables. Tras aterrizar en Lothal, los Espectros se separaron para evadir a sus perseguidores imperiales. Sabine junto a Ezra Bridger y C1-10P visitó el antiguo Puesto Espacial del Viejo Jho en Jhotal, que había sido tomado por el Imperio.

The Occupation 10

Valen Rudor interroga a Sabine y Ezra.

Mientras C1-10P esperaba en el exterior, Sabine y Ezra pidieron algo de beber. Supieron que Jho había sido ejecutado por ayudar a los rebeldes y que el piloto imperial Valen Rudor ahora era el gerente de la cantina. Sabine advirtió a Ezra para que no mostrara su enfado cuando Rudor ridiculizó a Jho. Antes de que Rudor pudiera interrogar más a ambos, los dos rebeldes fueron interceptados por el antiguo cadete Jai Kell, a quien Ezra había rescatado del Gran Inquisidor años antes.

Kell consiguió despejar las sospechas de Rudor sobre ellos pagando las bebidas de los Espectros. Al dejar la cantina, Jai reveló que se había unido a la célula rebelde de Ryder Azadi en Lothal y contactó con Ryder para una extracción.

Sabine y los Espectros pronto se reunieron y escaparon por las alcantarillas de Jhotal. Perseguidos por fuerzas imperiales, los rebeldes usaron los graffitis de las paredes para llegar hasta el punto de encuentro con Ryder. Tras evadir a los soldados de asalto, los rebeldes consiguieron salir de las alcantarillas y unirse a Ryder, quien los evacuó a bordo de su Ala-U.

Robando un Defensor TIE

Flight of the Defender 18

Sabine y Ezra huyen a lomos de un lobo de Lothal.

Más tarde, Sabine junto con Ezra Bridger, Garazeb Orrelios y Ryder Azadi observó las instalaciones de prueba imperiales para el Defensor TIE/D de Élite. Tras confirmar la existencia del caza estelar, Sabine propuso robar el registrador de datos de vuelo para que la Alianza Rebelde pudiera saber las capacidades del caza. A pesar de los problemas que supondría llevar el arma de vuelta a Yavin 4, Sabine y Ezra decidieron emprender la misión. Infiltrándose en la base, Sabine entró en el Defensor TIE/D de Élite mientras Ezra vigilaba. Antes de que Sabine pudiera sacar el registrador de datos de vuelo, el Gran Almirante Thrawn y la gobernadora Arihnda Pryce llegaron a la base para inspeccionar una prueba de vuelo.

Antes de que el comandante Vult Skerris pudiera entrar en la nave para la prueba de vuelo, Ezra distrajo a los soldados de asalto y se desencadenó un tiroteo. Rodeados por soldados de la muerte, Sabine y Ezra escaparon a bordo del Defensor TIE/D de Élite. Antes de marchar, Sabine usó las armas de la nave para destruir a la lanzadera de Thrawn y los cazas TIE e Interceptores TIE aparcados. Mientras pilotaba el Defensor TIE/D de Élite, Sabine dijo a Ezra que la nave estaba equipada con hiperimpulsor, sugiriendo usarlo para llegar hasta Yavin. Sin embargo, el Defensor fue perseguido por tres Interceptores TIE.

Mientras Ezra se encargaba de los Interceptores, Sabine desactivó una baliza de rastreo para que el Imperio Galáctico no pudiera seguirles. No obstante, la gobernadora Pryce activó el botón de desarme del Defensor. Sabine consiguió cortar la señal, lo que les permitió aterrizar la nave con su ala restante en la espesura de Lothal. A pesar de la pérdida de la nave, Sabine propuso recuperar su hiperimpulsor para instalarlo en el Ala-U de Ryder Azadi. Después de esconder el hiperimpulsor, Ezra y Sabine viajaron con el registrador de datos de vuelo intentando evadir a los imperiales. Durante el trayecto, ambos se encontraron con un lobo de Lothal, una criatura mítica creída extinta desde hacía tiempo. El lobo de Lothal hizo que Sabine se durmiera antes de interactuar con Ezra. Entonces, el lobo de Lothal llevó a los dos jóvenes humanos a un lugar seguro, donde fueron recogidos por Hera Syndulla y Kanan Jarrus, quienes habían llegado en el Ala-U de Ryder.

Kindred 18

Los lobos de Lothal ayudan a Sabine y los rebeldes a huir de los imperiales.

Al día siguiente, Sabine permaneció en el campamento rebelde de Lothal mientras Ezra, Zeb y Jai Kell regresaban al lugar de la colisión para recuperar el hiperimpulsor. Mientras esperaba, Sabine expresó sus dudas de poder instalar el hiperimpulsor en el viejo Ala-U pero Hera aseguró a Sabine que tenía fe en sus habilidades. A pesar de ser perseguidos por fuerzas imperiales, Zeb consiguió regresar al campamento con el hiperimpulsor usando un transporte imperial como vehículo. Sabine y los otros rebeldes al principio tomaron a Zeb por un enemigo, hasta que descubrieron que era Zeb quien pilotaba el transporte. Entonces, Sabine empezó a trabajar para instalar el hiperimpulsor en el Ala-U. Eso permitió a Hera y C1-10P salir de Lothal con el registrador de datos de vuelo. Luego, Sabine y los otros rebeldes escaparon de los imperiales hacia una red de cuevas subterráneas con la ayuda de una manada de lobos de Lothal. Los lobos llevaron a los Espectros y a Ryder hasta el borde de una montaña. Tras hacer varios cálculos, Sabine dedujo que habían llegado al hemisferio sur de Lothal.

Asaltando un andador

Tras construir una base dentro de las cuevas, Sabine y los otros rebeldes se encontraron con un andador del Gremio Minero, que estaba inspeccionando la superficie de Lothal en busca de minerales. Cuando Garazeb Orrelios recomendó asaltar el transporte, Sabine se mostró de acuerdo afirmando que el andador poseía un transmisor de largo alcance. Mientras Ryder Azadi y los Espectros lo seguían en speeders, Sabine usó su mochila propulsora para acercarse y deshacerse de un centinela. Después de que Ezra Bridger, Kanan Jarrus y Zeb abordaran el andador; Ryder se alejó en su speeder. Una vez dentro del andador, los Espectros superaron al capitán trandoshano Seevor pero no evitaron que advirtiera al Gremio Minero.

Crawler Commandeers 10

Sabine y los rebeldes capturan a Seevor.

Entonces, Sabine reparó el transmisor y descubrió una señal procedente de la sala del reactor. Mientras Sabine y Ezra permanecían en el puente, Kanan y Zeb fueron a investigar. Allí, se encontraron con varios prisioneros incluido Cikatro Vizago, y fueron atacados por el capataz Proach. Tras un combate, Zeb consiguió matar a Proach. Cuando las fuerzas imperiales respondieron a la señal de emergencia de Seevor, Sabine se escondió con Kanan y Ezra mientras Zeb se disfrazaba de capataz y Vizago fingía ser el capitán. Eso convenció a los imperiales, que pronto se marcharon. Sin embargo, Seevor logró escapar por los conductos de ventilación hacia la sala de máquinas, donde desconectó el reactor. Sabine encendió el transmisor mientras Ezra luchaba y mataba a Seevor.

Tras reparar el transmisor, los Espectros consiguieron restablecer el contacto con Hera Syndulla. Hera les informó de que el Alto Mando Rebelde había autorizado un ataque en Lothal. Los Espectros en Lothal habían sido asignados como apoyo terrestre. Los prisioneros liberados incluyendo a Vizago, también se unieron a la causa rebelde como señal de gratitud hacia sus rescatadores.

Ataque en Lothal

Durante el ataque fallido de la Alianza Rebelde contra las fábricas imperiales de Lothal, Sabine junto con Kanan Jarrus, Ezra Bridger y Garazeb Orrelios instaló explosivos en las defensas antiaéreas de la principal fábrica imperial. Cuando Zeb preguntó si los explosivos eran lo bastante potentes, Sabine le aseguró que sí. Tras colocar los explosivos los rebeldes se retiraron en speeders con Sabine accionando el detonador. A pesar de cumplir con su objetivo, los rebeldes fueron obligados a abortar el ataque cuando el Gran Almirante Thrawn causó graves bajas en el equipo de ataque de Hera Syndulla. Mientras se retiraban al campamento de Ryder Azadi, Kanan se dirigió a Ciudad Capital para rescatar a Hera. Sabine quiso seguir a Kanan pero Ezra le aseguró que Kanan podría manejar la situación.

Rescatando a Hera

Jedi Night 14

Sabine, Kanan y Ezra parten a rescatar a Hera Syndulla.

Después de reagruparse en un acantilado, Sabine participó en la misión de los Espectros de rescatar a su líder Hera Syndulla. Mientras planeaban la misión de rescate, Sabine acompañó a Ezra Bridger y Garazeb Orrelios a la antigua torre de Ezra. Al sentir Ezra que Hera se encontraba en el complejo imperial, Sabine confirmó que Hera estaba en la oficina de la gobernadora Arihnda Pryce en el nivel 157. Entonces, Sabine se unió a Ezra, Zeb y C1-10P para construir tres planeadores parecidos a murciélagos de Lothal. Aunque Ezra había propuesto la idea, Sabine la apoyó afirmando que el Imperio Galáctico estaba equipado para detectar máquinas de alta tecnología, y no de tecnología simple como los planeadores.

Para la misión, Sabine y Ezra se pusieron uniformes de piloto de caza TIE mientras que Kanan Jarrus se cortó el pelo. Sabine, Ezra y Kanan manejaron los planeadores mientras que Zeb y C1-10P los alzaron dando impulso con un speeder. Con los planeadores, los Espectros aterrizaron en la entrada sur del complejo imperial. Mientras Kanan iba a rescatar a Hera, Sabine y Ezra se infiltraron en el hangar. Cuando Sabine escuchó las alarmas, ella y Ezra se dieron cuenta de que Kanan había rescatado a Hera. Sabine y Ezra se subieron a un transporte disfrazados de piloto y copiloto. Fueron acompañados por varios soldados de asalto, que habían sido enviados por la gobernadora Pryce a capturar a los fugitivos.

Tras saber que Hera y Kanan se dirigían a los depósitos de combustible, Sabine y Ezra expulsaron a los soldados de asalto de su transporte. Entonces, Sabine derribó a otro transporte mientras Ezra se deshacía de otro con su sable de luz. Sabine y Ezra lograron reunirse con Kanan y Ezra en el depósito de combustible, encontrándolos abrazados. Antes de poder escapar, la gobernadora Pryce llegó con varios AT-AT y abrió fuego contra el depósito. Kanan usó la Fuerza para contener la onda expansiva de la explosión provocada, pero murió durante la explosión. Sabine y los otros Espectros escaparon en el transporte.

Vengando a Kanan

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Sabine y Zeb se enfrentan a Rukh para vengar la muerte de Kanan.

Tras la muerte de Kanan Jarrus, Sabine y los demás Espectros lloraron la muerte de su compañero. Tras oír a Alton Kastle anunciando un desfile en Ciudad Capital para celebrar la "victoria" del Imperio Galáctico, Sabine y Garazeb Orrelios decidieron sabotear el desfile de la gobernadora Arihnda Pryce para vengar la muerte de Kanan. Cuando ella y Zeb llegaron a las afueras de Ciudad Capital con sus speeders, Sabine inicialmente creyó que el Imperio había crecido en fuerza y que superaba a los rebeldes. Sin embargo, Zeb destacó que las fábricas imperiales ya no emitían humo. Como resultado, los dos se dieron cuenta de que el sacrificio de Kanan no había sido en vano.

Entonces, Zeb noqueó a un soldado explorador, lo que permitió a Sabine usar el vehículo del soldado para conectarse a la red imperial. Así, Sabine supo que la fábrica de Defensores TIE había sido dañada durante la explosión del depósito de combustible y se dio cuenta de que Pryce intentaba disimular organizando un desfile. Entonces, Sabine prometió devolverle el daño al Imperio. Antes de marcharse, Sabine puso una bomba en el vehículo del soldado explorador. La presencia de Sabine y Zeb atrajo la atención del asesino noghri Rukh, quien había sido enviado por el Gran Almirante Thrawn para eliminar a los Espectros restantes.

Al cabo de poco, Sabine avistó a la "cosa" que ella y Ezra Bridger se habían encontrado hacía tiempo en un aeródromo. Sabiendo que no podían permitir que Rukh les siguiera hasta la base, Sabine y Zeb decidieron emboscarlo. Sin embargo, Rukh activó un dispositivo de ocultamiento, lo que le dio una ventaja inicial. Sabine intentó disparar a Rukh pero el atlético noghri consiguió esquivar sus disparos. Entonces, Sabine usó una bomba de pintura sobre él que permitió a Zeb dejarlo inconsciente. Cuando Zeb intentó golpear a Rukh hasta la muerte, Sabine lo detuvo. Tras convencer a Zeb para perdonar la vida de Rukh, ella pintó a Rukh y lo envió de vuelta a Ciudad Capital. Al regresar a la base, Sabine dijo a Hera Syndulla, C1-10P y Ezra que la muerte de Kanan no había sido en vano puesto que había conseguido dejar sin funcionamiento la fábrica de Defensores TIE.

Misión en el Templo Jedi de Lothal

Tras las líneas enemigas
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Sabine y Ezra ante una pintura de los dioses de Mortis.

A instancias de Ezra Bridger, Sabine y los demás Espectros emprendieron una misión para salvar el Templo Jedi de Lothal del Imperio Galáctico. Antes de la misión, Sabine y sus compañeros examinaron una roca que el lobo de Lothal "Dume" y su manada habían traído del Templo Jedi de Lothal. Entonces, Sabine y los demás viajaron hacia el Templo Jedi a lomos de los lobos de Lothal que Ezra había convocado. A pesar de que el templo se encontraba en el hemisferio norte, los lobos de Lothal consiguieron acortar el trayecto generando túneles hiperespaciales.

Al llegar al Templo Jedi de Lothal, los Espectros descubrieron que el Imperio y el Gremio Minero estaban excavando el templo. Con la ayuda de Garazeb Orrelios, los Espectros obtuvieron dos armaduras de soldado explorador. Sabine asumió la identidad del soldado explorador LS-515. Tras infiltrarse en el campamento, Sabine y Ezra comenzaron a examinar varios artefactos pero fueron regañados por el ministro imperial Veris Hydan, quien estaba supervisando la excavación. Después de salir de la vista de Hydan y un comandante soldado de la muerte, los Espectros espiaron las comunicaciones del ministro con la ayuda de C1-10P.

En consecuencia, los rebeldes supieron que el Emperador Sheev Palpatine estaba interesado en una pintura de los dioses de Mortis, que Hydan creía que era la clave para desbloquear los secretos del templo. Sabine y Ezra se dirigieron al mural y usaron la roca de los lobos de Lothal para desbloquear la entrada a un portal. Sabine llamó la atención de un par de soldados de asalto, que preguntaron a LS-515 por qué no estaba de patrulla. No satisfechos con su respuesta, la llevaron ante el ministro Hydan quien la identificó como una espía rebelde. Entonces, Hydan intentó capturar a Ezra pero él escapó hacia dentro de un portal, que conducía al reino místico conocido como el Mundo Entre Mundos.

La invitada de Hydan
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Sabine se reúne con Veris Hydan.

Después de que Veris Hydan cerrara el campamento, Sabine fue llevada a bordo de su centro de mando móvil. El ministro Hydan intentó persuadir a Sabine halagando sus talentos artísticos pero Sabine permaneció desafiante y nada cooperativa. A medida que la conversación continuaba, Hydan se burló de la habilidad de Ezra Bridger para sobrevivir en el Mundo Entre Mundos y advirtió que el Emperador Sheev Palpatine eventualmente le encontraría. Sabine pronto se dio cuenta de que quien controlara el portal al Mundo Entre Mundos también tendría el control del tiempo y el destino del universo. Cuando Hydan la interrogó sobre los dioses de Mortis, Sabine se burló afirmando que ella era más lista que él. Entonces, Hydan la obligó a cooperar ordenando a uno de sus soldados de la muerte que le golpeara en la cabeza con la culata de su rifle.

Juntos, Sabine y Hydan estudiaron una proyección holográfica de la pintura de los dioses de Mortis. Los dos se dieron cuenta de que Padre estaba señalando el camino al portal y que los lobos eran sus guardianes. Cuando Sabine preguntó por el convor, Hydan especuló que la criatura era un sirviente de Hija o bien Hija actuando como guía espiritual. Como resultado, Sabine se dio cuenta de que si Hija abría el portal, Hijo era la clave para cerrarlo. Poco después, un soldado de asalto informó de que algo estaba ocurriendo en el portal. En ese momento, Sabine escuchó unos pequeños golpes procedentes de Garazeb Orrelios y Hera Syndulla, que activaron los cohetes propulsores del centro de mando. Con el centro de mando inclinado y elevándose, Sabine aprovechó la oportunidad para escapar y disparar al soldado de la muerte.

Mientras el centro de mando chocaba contra una pila de cajas, Sabine y los rebeldes se dirigieron a la pintura de los dioses de Mortis. Allí se les unió Ezra, quien se había encontrado a Ahsoka Tano y apenas había logrado escapar del Emperador Palpatine. A instancias de Ezra, Sabine y Zeb le ayudaron a sellar el portal. Zeb elevó a Ezra, lo que le permitió tocar a Hijo, que cerró el portal. Eso hizo que el Templo Jedi de Lothal se derrumbara, engullendo a Hydan entre los restos. Sabine y sus compañeros escaparon entonces en un vehículo del Gremio Minero que C1-10P conducía, y Sabine alejó del lugar el transporte. Más tarde, los rebeldes regresaron y vieron el templo completamente hundido.

Liberación de Lothal

Capturando a la gobernadora Pryce
A Fool's Hope 20

Sabine y los rebeldes se preparan para poner en marcha su plan.

Tras volver a la base rebelde en Lothal, Sabine y sus compañeros asistieron a una reunión para discutir su plan de tomar Ciudad Capital de manos del Imperio Galáctico. Como los rebeldes carecían de las tropas suficientes para capturar Ciudad Capital, Ezra Bridger y Ryder Azadi idearon el plan de atraer a la gobernadora Arihnda Pryce y sus fuerzas a la base. Como parte del engaño, Ryder fingió traicionar a los rebeldes en favor del Imperio.

Tal como estaba planeado, la gobernadora Pryce lideró a una flota de transportes y soldados de asalto, algunos de los cuales tenían mochilas propulsoras. Durante la escaramuza que tuvo lugar, Sabine, usando su mochila propulsora, eliminó a varios soldados de asalto y un transporte. Mientras las fuerzas de Pryce rodeaban a los rebeldes, Sabine y los demás se retiraron a una posición defensiva en lo alto del andador que habían capturado. Sin embargo, Pryce ordenó que uno de los transportes destruyera el andador. En medio de una multitud de escombros que caían, Sabine consiguió rescatar a Cikatro Vizago pero fueron capturados por el Imperio.

Cuando la gobernadora Pryce agradeció a Ryder su ayuda, Sabine fingió estar enfadada con él, sólo para revelar después que Ryder sólo había atraído a Pryce a una trampa. Cuando Hera Syndulla llegó a bordo del Espíritu con refuerzos, Sabine hizo que C1-10P bloqueara las comunicaciones imperiales. Con la ayuda de los refuerzos de Hera; Hondo Ohnaka, Melch, Ketsu Onyo, Alexsandr Kallus, el capitán clon Rex, el comandante clon Wolffe y el comando clon Gregor; así como una manada de lobos de Lothal, los rebeldes consiguieron derrotar a las fuerzas imperiales y capturar a Pryce.

Destruyendo la cúpula
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Sabine y Alexsandr Kallus se dirigen a la cúpula.

Entonces, Sabine pasó a formar parte de la operación rebelde para infiltrarse en la cúpula, el centro de poder imperial en Lothal. Usando a la cautiva Arihnda Pryce, los rebeldes consiguieron aterrizar los transportes imperiales que habían robado en la plataforma de aterrizaje de la cúpula. Tras aterrizar, Sabine y Garazeb Orrelios se enfrentaron a los soldados de asalto en un tiroteo mientras Ketsu Onyo desbloqueaba las puertas.

Después de una breve escaramuza, los rebeldes consiguieron acceder a la sala de control de la cúpula y tomaron el mando. Desde allí ejecutaron un Protocolo 13 falso para convocar a todas las tropas imperiales del planeta hacia la cúpula.

Después de que la mayoría de fuerzas imperiales de Lothal subieran a bordo de la cúpula, Sabine se preparó para activar el sistema de propulsión de la cúpula, que no se había encendido en años. La cúpula era una instalación de ocupación planetaria móvil. Sin embargo, su plan fue frustrado por la llegada del Gran Almirante Thrawn en su Destructor Estelar Imperial Quimera. Entonces, Sabine pidió al capitán clon Rex que activara los escudos planetarios, pero el asesino noghri Rukh los desconectó desde la sala del reactor. Como muestra de fuerza, Thrawn bombardeó Ciudad Capital y exigió que Ezra Bridger se reuniera con él en el Quimera para rendirse.

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Sabine y los rebeldes se preparan para atacar la sala del reactor.

Después del ultimátum de Thrawn, Sabine y los demás rebeldes debatieron su próximo movimiento. Aunque Hera Syndulla no quería que Ezra acudiera ante Thrawn, Sabine y C1-10P ayudaron a Ezra a escapar a bordo de un transporte para que se enfrentara a Thrawn. En ausencia de Ezra, Sabine convenció a Hera y Rex para que confiaran en la decisión de Ezra. Tras estudiar los esquemas de la base, Sabine ideó un plan consistente en activar de nuevo los escudos y tomar el control de dos terminales de energía. Hera aprobó el plan de Sabine con el objetivo de dar a Ezra más tiempo.

Bajo el liderazgo de Sabine, las fuerzas rebeldes se separaron en dos equipos que debían asegurar los terminales de energía del norte y del sur. A pesar de la resistencia de las fuerzas imperiales de Rukh, los rebeldes consiguieron asegurar los terminales de energía. Durante el transcurso de la misión, Sabine guió a sus camaradas rebeldes e incluso selló una puerta para ayudar al equipo de Rex, Ketsu Onyo, Hondo Ohnaka y Melch. Aunque C1-10P fue electrocutado por un terminal de red, Sabine dijo a Rex que encontrara el sistema de activación manual de los escudos. Como resultado, los rebeldes activaron de nuevo los escudos de la cúpula, protegiendo a Ciudad Capital del bombardeo de Thrawn.

Luego, Ezra convocó a un grupo de purrgils con la ayuda de Mart Mattin, Cikatro Vizago y el comandante clon Wolffe. Los purrgils destruyeron el bloqueo imperial sobre Lothal y se llevaron al Quimera a través del hiperespacio junto a Ezra y Thrawn a bordo.

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Sabine y sus compañeros rebeldes tras la Liberación de Lothal.

Entonces, Sabine pidió a C1-10P que activara los cohetes de la cúpula. Cuando la cúpula se elevó, Sabine y los rebeldes escaparon a bordo del Espíritu antes de que los imperiales tomaran de nuevo la sala de control. Después de su evacuación, Sabine detonó los explosivos que había colocado en la cúpula, destruyendo la base imperial y eliminando a la mayoría de las fuerzas imperiales en Lothal.

Tras la destrucción de la cúpula, Sabine y los otros Espectros escucharon un holograma de Ezra grabado anteriormente en el que éste les decía que eran la mejor familia que podía haber esperado. Entonces, los rebeldes sobrevolaron Ciudad Capital a bordo del Espíritu, con una multitud aclamándolos por sus acciones.

Legado

«El ataque que anticipamos jamás tuvo lugar. El antaño invencible Imperio había empezado a quebrarse. La pequeña Rebelión se había vuelto audaz. Y con la decisiva victoria en la Batalla de Endor, el reinado de terror del Emperador llegó a su fin. Después de la guerra, Zeb llevó a Kallus a través de una ruta secreta hiperespacial al planeta Lira San. Fue entonces cuando Kallus se dio cuenta de que no había destruido al pueblo de los lasat, y que ellos estaban prosperando en este nuevo mundo. Un mundo en el que él era bienvenido como uno de ellos. Hera luchó en la Batalla de Endor, igual que el comandante Rex. Para entonces, había un nuevo miembro añadido a la tripulación del Espíritu. Espectro-siete, Jacen Syndulla. Nacido para volar, igual que su madre. Y bien, todos sabemos como era su padre. En cuanto a mí, solía pensar que Ezra contaba conmigo para proteger Lothal, el planeta y la gente por las que se preocupaba tanto. Pero un día, me di cuenta de que había mucho más que eso. Había algo más que yo debía hacer. Ezra se encuentra ahí fuera en algún lugar, y es el momento de traerlo a casa.»
―Sabine Wren[fuente]
Durante la Era del Imperio, el táctico imperial Gran Almirante Thrawn estaba familiarizado con el arte de Sabine, e incluso lo coleccionaba. Después de que Ezra Bridger se dejara su casco de cazarrecompensas durante una misión de rescate del rebelde Agente del Buró de Seguridad Imperial Alexsandr Kallus, Thrawn identificó el estilo del casco con las obras de Sabine Wren. En base a su conocimiento de Sabine y los Espectros, Thrawn dedujo que el casco pertenecía a Ezra y que Kallus había encubierto la identidad de Ezra porque era el elusivo espía rebelde Fulcrum.


Family Reunion and Farewell 41

Sabine se reúne con Ahsoka Tano para partir en busca de Ezra Bridger.

Tras la Batalla de Endor, Sabine reflexionó acerca de los caminos separados que emprendieron sus compañeros rebeldes después de la Liberación de Lothal. Para honrar la contribución de su célula rebelde a la Rebelión y el sentimiento familiar que les unía, Sabine pintó un mural de todos ellos rodeados de lobos de Lothal. En algún momento tras la destrucción del Imperio Galáctico, Sabine viajó junto a la antigua Padawan Jedi Ahsoka Tano para traer de vuelta a casa a Ezra Bridger.

En tiempo del conflicto entre la Resistencia y la Primera Orden, Sabine Wren era considerada por el famoso pintor, poeta e intelectual Janyor de Bith como la autora de numerosos pósteres de propaganda anti-imperial. Sin embargo, la autoría de uno de los pósteres estaba en disputa. Los historiadores especulaban que el trabajo de Sabine había inspirado al artista de la Comisión Para la Preservación del Nuevo Orden Coba Dunivee.

Personalidad y rasgos

«Eso ha estado genial, Sabine. Has hecho el trabajo tan bien, que puedo ver la explosión desde aquí.»
«Olvídate de la explosión. Fíjate en el color.
»
―Hera Syndulla y Sabine Wren[fuente]
Sabine era un artista, y apreciaba el color. Después de que Hera Syndulla elogiase la explosión provocada por Sabine en una plataforma de aterrizaje, Sabine desestimó su alabanza de la explosión asombrándose por su color en lugar de su potencia.

Dificilmente pierde la compostura, actuando con tranquilidad en sus misiones con la tripulacion del espectro. Aunque inicialmente sentia cierta molestia por Ezra, en especial desde que este intentó secucirla al conocerla, con el tiempo su relacion fue afianzandose reconociendolo como un amigo y despues aceptó su liderazgo cuando el comandante Sato le otorgó el grado de teniente.

Entre bastidores

Wiki
Star Wars Wiki en español tiene 193 imágenes relacionadas con Sabine Wren.
Sabine es un personaje de la serie de televisión Star Wars Rebels. La actriz Tiya Sircar dio voz a Sabine.

Apariciones

Fuentes

 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.