La muerte es el fin de las funciones vitales en un organismo biológico, quedando permanentemente insensible ante cualquier factor externo. El término “muerte” se aplicaba también a los droides demasiado dañados para ser reparados. Se sabía que los individuos conscientes (y puede que todos los seres vivos) entrasen en un estado de existencia distinto.
Por regla general, la muerte se producía por el desgaste del cuerpo, bien por la edad y/o el uso continuado. También podía ser causa de un daño irreparable en los órganos principales, tales como desgarros, cortes, explosiones y similares. A veces se producía por la pérdida de los fluidos corporales que irrigaban el organismo con los nutrientes y elementos necesarios para la vida, tales como el oxígeno en muchos casos, sin embargo, había ciertas especies que respiraban otro tipos de gases, como metano. Otra causa eran las infecciones y los cánceres, que ocurrían cuando el cuerpo se convertía en portador de peligrosos microbios, bacterias y virus que destruían los tejidos de la zona provocando necrosis y dando mayor estabilidad para más bacterias. También podían propagarse por el riego sanguíneo y extender la necrosis a zonas vitales del cuerpo, o simplemente la necrosis podía crecer y desarrollarse destruyendo los órganos vitales hasta que dejasen de funcionar.
Ocuparse de la muerte era de gran importancia en muchas culturas, en algunas los cadáveres se enterraban bajo tierra o se reducían a cenizas durante el funeral, al que asistían amigos, familiares y cualquiera que quisiese mostrar sus respetos por el difunto y llorar su pérdida. La Orden Jedi incineraba los cuerpos de sus muertos sobre piras funerarias.
La Alianza para Restaurar la República daba honores a sus oficiales caídos con un entierro espacial, en donde se lanzaba el féretro desde un crucero al vacio del espacio. A estos funerales solían asistir muchos compañeros del personal de la Alianza.
Algunas culturas, tales como los antiguos Sith de Korriban, tenían la tradición de honrar a sus difuntos líderes colocándolos en amplias y bien decoradas criptas o tumbas, junto con sus objetos más preciados en tiempo de vida, o trataban de ayudarles en la otra vida si en su cultura tenían esta creencia.
En la sociedad yuuzhan vong, la muerte era aceptada. Creían que la manera en cómo se moría era lo más importante. Aquellos que fallecían en batalla con una muerte honorable, traerían orgullo a su Dominio, pero aquellos que muriesen de manera vergonzosa traerían el deshonor.
Mientras que todos los seres poseían, en cierto grado, un miedo natural a la muerte, siendo una condición indeseable, inevitable y permanente, los Jedi guiados por el Código Jedi, aprendieron a ver la muerte no como una tragedia sino como una mera parte más del ciclo de la vida. Los Jedi, considerándose a sí mismos como siervos de la Fuerza, estaban siempre listos para sacrificar sus vidas si era necesario.
Algunos usuarios de la Fuerza lograban sobrevivir en forma de espíritu después del fallecimiento físico de su cuerpo, e interactuaban con los seres vivos, así como con otros sensibles a la Fuerza difuntos. Este fenómeno se mostraba normalmente en forma de espíritu de la Fuerza, que también existía para los Sith, como Marka Ragnos y Ajunta Pall cuyas formas espirituales persistieron en el mundo físico durante milenios.
Destacan dos Lores Sith que trataron de engañar a la muerte por sus propios medios: Darth Andeddu, siendo un espíritu usó la Fuerza para controlar su cuerpo físico muerto y putrefacto,[4] mientras que Palpatine, también conocido como Darth Sidious, se sirvió de una provisión de cuerpos clonados para disponer de un nuevo cuerpo tras la muerte del original.[5] Otros Sith hicieron lo mismo, como Darth Sion cuyo cuerpo podrido fue ocupado por el lado oscuro y su propio odio, [6] y Exar Kun, cuyo espíritu quedó recluido en el Templo Massassi en Yavin 4. Darth Maul resucitó también por medios desconocidos tras su muerte en Naboo.