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«Todos hacemos nuestra parte para el Imperio.»
―Mas Amedda[fuente]
Mas Amedda fue un político chagriano que ocupó altos cargos gubernamentales durante los últimos años de la República Galáctica y que ayudó a establecer y administrar a su administración de estado sucesora, el Imperio Galáctico. Un nativo de Champala, Amedda era un talentoso político que ejerció el cargo de vicepresidente del Senado Galáctico de la República bajo el mandato de dos Cancilleres Supremos en el mundo capital de Coruscant. Su primer Canciller, Finis Valorum, fue despojado de su cargo por un Voto de No Confianza tras su liderazgo durante la invasión de la Federación de Comercio sobre el planeta del Borde Medio Naboo. Amedda resistió al cambio de administración y mantuvo su cargo junto al sucesor de Valorum, Sheev Palpatine. Amedda se convirtió en un aliado muy cercano de Palpatine durante sus dos mandatos y eventualmente descubrió que el alter ego del Canciller era Darth Sidious, un Señor Oscuro de los Sith que pretendía transformar la República en una dictadura.

Hacia el final del segundo mandato de Palpatine, miles de sistemas estelares descontentos manifestaron su intención de abandonar la República, desencadenándose una Crisis Separatista y creando una atmósfera política que permitió al Canciller Supremo Palpatine seguir en el poder. Amedda fue clave para ayudar a concentrar el poder en la Oficina del Canciller — un esfuerzo que culminó con la creación de un Gran Ejército de la República a medida que las tensiones con la secesionista Confederación de Sistemas Independientes desembocaban en un conflicto a gran escala conocido como las Guerras Clon. Durante la guerra, Amedda conspiró con los Sith para proseguir con la inaudita militarización de la República y limitar el papel del Senado como órgano supervisor y consentidor. Amedda se opuso frecuentemente a senadores que impulsaban negociaciones de paz con la Confederación y dirigió las etapas tempranas de construcción de una estación de combate móvil y secreta, que en última instancia daría lugar a la Estrella de la Muerte.

Al final de la guerra en el 19 ABY, Amedda permaneció al lado de Palpatine cuando el Canciller usó su poder para declarar a la Orden Jedi enemiga de la República y para transformar la República en el Imperio Galáctico. A medida que el Senado se convertía en un órgano cada vez más irrelevante, el chagriano pasó a ejercer de Gran Visir del Imperio. En esa época supervisó una expansión del ejército y de la burocracia civil, sirviendo como la mano derecha administrativa del reciente autodenominado Emperador Palpatine. La opresión y tiranía del Imperio fue eventualmente combatida por la Alianza Para Restaurar la República durante la Guerra Civil Galáctica — una rebelión que alcanzó su mayor victoria en el 4 DBY, cuando el Emperador y muchos otros líderes imperiales fueron asesinados en la Batalla de Endor.

Tras la Batalla de Endor, Amedda era el líder de mayor rango del Imperio. Sin control sobre las Fuerzas Armadas Imperiales, el Gran Visir quedó indefenso a medida que el Imperio se fragmentaba y la recién creada Nueva República tomaba el control de más partes de la galaxia. Amedda intentó mantener al Imperio unido desde Coruscant, pero el planeta quedó sumido en una guerra civil hasta que líderes militares como Gallius Rax y la Gran Almirante Rae Sloane tomaron el control, dejando a Amedda retenido. Tras varios intentos de rendición y suicidio, Amedda fue confinado en el Palacio Imperial por orden de Rax hasta el 5 DBY, cuando Amedda escapó de Coruscant y rindió formalmente al Imperio firmando la Concordancia Galáctica, terminando así la Guerra Civil Galáctica. Como parte del tratado, se permitió a Amedda seguir gobernando Coruscant como parte de un gobierno provisional, pero bajo la supervisión de los observadores de la Nueva República Amedda y su administración no tenían poder alguno.

Biografía

Vida temprana

«He ahí el burócrata — los que de verdad gobiernan la República. Y pagados por la Federación de Comercio, me atrevería a decir. »
―El senador Palpatine, acerca del papel de Amedda en la administración Valorum[fuente]
Mas Amedda fue un chagriano nativo del planeta Champala del Borde Interior, que vivió durante las últimas décadas del mandato de la República Galáctica como órgano político prominente en la galaxia. Amedda era un entusiasta y capaz político en ese tiempo y consiguió un cargo de senador en el Senado Galáctico de Coruscant antes del 32 ABY. Durante su tiempo en el Senado, Amedda sirvió como jefe de varios comités y trabajó junto a representantes del mundo helado de Vallt, un planeta de los Territorios del Borde Exterior, de quienes Amedda notó que cada vez estaban más descontentos ante la falta de apoyo comercial y de respeto por parte de la República.

El político chagriano eventualmente fue elegido por una amplía mayoría para servir como vicepresidente del Senado — un papel que le hizo alcanzar un gran poder, únicamente superado por el Canciller Supremo en la jerarquía de la República, y pasó a ser el moderador del Senado. En posesión de su cargo Amedda estuvo implicado en la gestión de la compleja superestructura burocrática de la República y aconsejó al Canciller Finis Valorum en los asuntos del Senado. Críticas ante la falta de respuesta a los problemas y una creciente corrupción marcaron la era administrativa de Valorum, y Amedda formó parte de rumores que afirmaban que el chagriano se encontraba bajo las órdenes de la Federación de Comercio. La megacorporación neimoidiana se había convertido en una importante fuerza política y económica en la República tras años de cooperación y gozaba de representación en el Senado, algo sin precedentes hasta el momento, así como un control casi absoluto de todas las rutas de comercio de los Territorios del Borde Exterior. Para disgusto de la Federación, en el 32 ABY el Senado autorizó a la República a imponer impuestos comerciales en zonas que anteriormente habían estado dominadas por las tarifas neimoidianas sin ninguna regulación por parte del gobierno.

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Amedda pide orden mientras el Senado exige destituir al Canciller Valorum.

Como protesta, la Federación de Comerció estableció un bloqueo ilegal alrededor del planeta del Borde Medio Naboo, evitando la entrada y salida de naves del planeta. Estas acciones condujeron a una crisis en el Senado, desencadenando un interminable debate que dañó la viabilidad de la administración Valorum. Amedda fue notablemente de poca ayuda para el Canciller Supremo e hizo pocos esfuerzos para tratar de ayudar a Naboo. La Federación acabó invadiendo Naboo e intentó forzar a su monarca, la reina Padmé Amidala, para que legalizase sus acciones firmando un tratado. Sin embargo, ella escapó con la ayuda de dos negociadores Jedi para tratar de conseguir la intervención de la República compareciendo ante el Senado.

Como vicepresidente, Amedda presidió una sesión especial en el Edificio del Senado junto al Canciller Supremo Valorum y su ayudante, Sei Taria. La aparición de la reina Amidala en el Senado había sido gestionada por el senador de Naboo Sheev Palpatine — una figura en ascenso con quien Amedda había estado trabajando para sabotear la credibilidad de Valorum. Juntos, Palpatine y Amidala presentaron una súplica para recibir ayuda contra la Federación de Comercio, pero fueron interrumpidos y acusados de calumnias por el representante de la Federación, Lott Dod. Dod exigió que se formase una comisión para verificar las acusaciones de Naboo y fue secundado por Aks Moe de Malastare. A pesar de su deseo de ayudar a Naboo, Valorum aceptó con desgana el consejo de Amedda y aceptó las objeciones de Dod, informando a Amidala de que pretendía organizar la formación de una comisión. Aconsejada por Palpatine, Amidala rechazó la propuesta de Valorum y respondió a la aparente indecisión de Valorum proponiendo un Voto de No Confianza contra el liderazgo de Valorum — una moción que resultó muy popular en cuanto la cámara del Senado se llenó de gritos de entusiasmo exigiendo una votación inmediata, por lo que Amedda tuvo que exigir orden.

La moción de la delegación de Naboo tuvo éxito y Valorum fue apartado de su cargo. Mientras se llevaba a cabo una elección para escoger a un nuevo Canciller Supremo entre Palpatine, Ainlee Teem de Malastare y Bail Antilles de Alderaan, Amedda sirvió como administrador del Senado. Palpatine gozó de una ola de simpatía gracias al sufrimiento de Naboo y alcanzó la victoria, dejando a Amedda permanecer en su cargo de vicepresidente y convirtiéndolo en un importante miembro de su administración. Palpatine eventualmente reveló a Amedda que su persona política era meramente su alter ego — puesto que en realidad él era Darth Sidious, un Señor Oscuro de los Sith y un enemigo de la Orden Jedi. Aunque los Jedi eran desde hacía mucho tiempo los protectores de la República, Amedda compartía la visión del Sith sobre los beneficios de un fuerte gobierno central y se convirtió en un activo participante en los planes de Sidious por sustituir la democracia por el Imperio Galáctico.

Transformando la República

Movimiento secesionista

«Esto es una crisis. El Senado debe votar para dar poderes de emergencia al Canciller.»
―Mas Amedda al Comité Leal[fuente]
En los años siguientes a la caída de Finis Valorum, la administración de Sheev Palpatine gozó de la aprobación popular a pesar de que el descontento creció en los sistemas estelares del Borde Exterior. Durante ese tiempo, Amedda trabajó con el Canciller Supremo y su ayudante principal, la umbarana Sly Moore, para atender los asuntos de estado y concentrar gradualmente el poder en la Oficina del Canciller. A medida que aumentaban los rumores de secesión y la ineficacia del Senado Galáctico aumentaba, la administración cada vez parecía más incapaz de mantener unida la República Galáctica. En verdad, Palpatine estaba fomentando una guerra gracias a la ayuda del ex-Jedi Conde Dooku de Serenno, quien se había convertido en una de las principales figuras del separatismo. Amedda siguió ejerciendo de vicepresidente del Senado y trabajó con el Comité Leal para aconsejar al Canciller sobre cómo gestionar la ruptura de la República.
Strength and Unity

El póster del Comité Leal Fuerza y Unidad, fue uno de los mayores errores de Amedda.

Hacia el final del segundo mandato de Palpatine, varios planetas habían abandonado la República y formaron la Confederación de Sistemas Independientes, sembrando el pánico en Coruscant. El Senado suspendió los límites de duración del mandato del Canciller en respuesta a la Crisis Separatista, lo que permitió a Palpatine y a su administración mantenerse en el poder durante una década entera. Alrededor de ese tiempo, Amedda y el Comité Leal se centraron en fomentar el patriotismo por la República gracias a extensas campañas de propaganda. Una de las piezas propagandísticas más reconocidas fue Fuerza y Unidad, ideada por el propio Amedda y que pretendía mantener la lealtad de los planetas del Borde y la Región de Expansión. El póster propagandístico fue realizado por el artista Angilar Bosh e incluía una imagen del vicepresidente para representar a los chagrianos. La autoinclusión de Amedda en el póster fue duramente criticada en la prensa y se acusó al vicepresidente de narcisismo.

La creciente crisis se agravó cuando la economía de la República cayó bajo una enorme deuda y la Confederación comenzó a militarizarse. Las predicciones acerca de una guerra abierta empezaron a hacerse comunes y la República, que había sobrevivido durante siglos sin un ejército propio, se vio enfrentada a la decisión de crear uno mediante el Acta de Creación Militar. Aunque la administración se dedicó públicamente a alcanzar una solución pacífica para la Crisis Separatista, Amedda y Palpatine trabajaron para promover una militarización gracias a la manipulación política. En el 22 ABY, el Senado intentó votar una resolución, pero la decisión fue aplazada después de un intento de asesinato contra Padmé Amidala, ahora senadora de Naboo. Amedda escoltó a Amidala y al resto del Comité Leal a una reunión con el Canciller Supremo en la que Palpatine sugirió que la senadora debía ser puesta bajo la protección del Consejo Jedi. La táctica hizo que Amidala, la líder de la facción anti-militarista en el Senado, tuviera que abandonar Coruscant, lo cual permitió a Amedda un mayor margen de maniobra para sus manipulaciones.

Durante los días siguientes, se descubrió que un ejército de soldados clon había sido creado en secreto para la República en el planeta oculto de Kamino. Poco después, Amedda asistió a una reunión en la Oficina del Canciller en la que el Comité Leal y el Consejo Jedi fueron informados por Obi-Wan Kenobi de que la Confederación había forjado un pacto con varias megacorporaciones galácticas para crear un ejército de droides de combate con los que enfrentarse a la República. Esas revelaciones impactaron a los Jedi y al Senado, lo que permitió a Amedda insistir en que se dieran poderes de emergencia al Canciller para solucionar la crisis. En un intento de manipular al Representante de Naboo Jar Jar Binks, Amedda sugirió que la senadora Amidala habría propuesto la entrega de poderes de emergencia a Palpatine si hubiera estado allí. La táctica tuvo éxito, y Binks propuso dar de inmediato poderes de emergencia al Canciller en lugar de votar el Acta de Creación Militar.

El Senado aprobó la medida en una sesión especial presidida por Palpatine, Amedda y Moore. El Canciller Supremo aceptó sus nuevos poderes durante tiempos de guerra y solicitó la presencia de los clones de Kamino para formar el Gran Ejército de la República, que operaría a petición del Senado bajo el mando de los Generales Jedi. Estos acontecimientos fueron seguidos de inmediato por una gran batalla en el mundo separatista de Geonosis entre la República y la Confederación — el primer conflicto de las Guerras Clon. Tras la batalla, Amedda se unió al Canciller y a los miembros del Comité Leal para observar al Gran Ejército de la República dirigirse a diversos frentes de guerra desde Coruscant.

Guerras Clon

Los proyectos de Palpatine

Mas Amedda: «¿Cuánto tiempo llevará desarrollar este... prodigio de la tecnología? Necesito una estimación. »
Gubacher: «Es muy difícil de decir. Muchas de las mejores mentes de la República están trabajando en ello. No obstante, el arma requerirá algo verdaderamente novedoso en el ámbito de la mejora energética. Un descubrimiento, me atrevería a decir, de proporciones galácticas.»
— Mas Amedda y el doctor Gubacher discuten el desarrollo de la Estrella de la Muerte [fuente]
Parade

Amedda se une al Comité Leal para supervisar el despliegue del Gran Ejército de la República.

Al inicio de las Guerras Clon, en el 22 ABY, el Canciller Supremo Sheev Palpatine ordenó a Amedda establecer y dirigir la Célula de Asesoría Estratégica — un consejo estratégico para tiempos de guerra encargado de dirigir los proyectos militares más clasificados de la República Galáctica. En el primer año de la guerra, la célula constaba de 150 miembros, incluyendo el vicepresidente, sus consejeros, representantes de la República y firmas industriales, así como miembros del Grupo de Armas Especiales, la Junta de Producción de Guerra, el ejército, la armada y la Comisión para la Protección de la República. Todos los miembros del grupo estaban sujetos a un Juramento de Secretos Oficiales que ocultaba su trabajo de los Jedi y el Senado Galáctico. Uno de los más tempranos reclutas de Amedda para la célula fue Orson Callan Krennic, un teniente comandante del Cuerpo de Ingenieros de la República que había dirigido y rediseñado el Centro de Operaciones Militares de la República.

Al principio del conflicto, la República y la Confederación de Sistemas Independientes entraron en una campaña en Malastare para controlar el más valioso recurso de sus nativos dugs, el combustible. Tras la victoria final de la República en el planeta, una antigua y enorme Bestia Zillo se despertó. Palpatine estaba intrigado por la aparente invulnerabilidad del monstruo ante todos los ataques, por lo que ordenó que la Bestia fuese llevada a Coruscant para ser estudiada. Al llegar a la capital, Amedda se unió al Canciller Supremo y la doctora Sionver Boll para supervisar la transferencia de la Bestia Zillo a unas instalaciones de la República para ser investigada. El Canciller esperaba estudiar y replicar la armadura de la bestia para usarla en el Gran Ejército de la República, pero la doctora Boll admitió que eso sería imposible sin arrancar las escamas de la bestia. Aunque Amedda aconsejó precaución a Palpatine en ese asunto, el Canciller decidió matar a la Bestia Zillo para descubrir sus secretos.

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Mas Amedda discute con Padmé Amidala acerca del destino de la Bestia Zillo.

Los Jedi, quienes estuvieron implicados en la captura de la Bestia Zillo en Malastare, se opusieron a la presencia de la bestia en Coruscant y al plan de matarla para estudiarla. A petición del Consejo Jedi, la senadora Padmé Amidala y el Caballero Jedi Anakin Skywalker se reunieron con Amedda y Palpatine en el Edificio Ejecutivo de la República para discutir el asunto. Amedda fue especialmente desdeñoso con las preocupaciones de Amidala, pero él y el Canciller consiguieron convencer a Skywalker de que la decisión de matar a al Bestia Zillo era la mejor para los intereses bélicos de la República. Durante la reunión, Amedda fue informado por la doctora Boll de que había conseguido convertir el combustible de Malastare en un gas tóxico que podría matar a la bestia. Palpatine dio la orden de ejecutar a la bestia, pero el intento no tuvo éxito. La Bestia Zillo se puso nerviosa por la presencia del gas y escapó de las instalaciones de la República, arrasando todo a su paso por Ciudad Galáctica. La bestia fue finalmente destruida por las fuerzas de la República y de los Jedi en cuanto atacó el Edificio Ejecutivo de la República poniendo en peligro al Canciller Palpatine y la senadora Amidala.

Poco después de la Segunda Batalla de Geonosis, en el 21 ABY, la Célula de Asesoría Estratégica empezó a celebrar reuniones semanales para hablar de sus proyectos. Durante la segunda reunión, el Canciller Supremo Palpatine se unió a Mas Amedda para presentar al consejo unos impresionantes pero incompletos diseños de una enorme estación espacial de combate móvil que más adelante sería conocida como la Estrella de la Muerte. Aunque esos ambiciosos diseños habían sido supuestamente creados por los separatistas en Geonosis antes de que el planeta cayera en manos de la República, el archiduque geonosiano Poggle el Menor insistía en que la Confederación no estaba construyendo la estación. No obstante, los servicios de inteligencia de la República disentían de ello, permitiendo a Palpatine y Amedda usar la amenaza de la Confederación para asegurar la financiación del desarrollo de la súperarma capaz de destruir planetas en beneficio de la República. Las etapas tempranas del proyecto fueron llevadas a cabo bajo la administración de Amedda y la Célula de Asesoría Estratégica, con tareas específicas de diseño y supervisión encomendadas a algunos subcomités.

Death Star-RO U Visual Guide

El desarrollo de la Estrella de la Muerte comenzó bajo la coordinación de Amedda de la Célula de Asesoría Estratégica.

Al cabo de unos meses, la construcción de la Estrella de la Muerte en el ahora restringido Sistema Geonosis ya había comenzado, con el doctor Gubacher informando a la Célula de Asesoría Estratégica de que los trabajadores droides ya habían completado el primer meridiano de la estación. Aunque los miembros reunidos de la célula estaban ansiosos por discutir la adquisición de seres vivos para trabajar en el interior de la estación, Amedda centró la conversación en uno de los ámbitos de diseño claves: el arma principal de la superestructura. La célula aún no sabía qué variedad de armas había ideado la Confederación para instalar en el arsenal principal de la estación, y el científico principal del Grupo de Armas Especiales, el profesor Sahali, insistió a Amedda en que un armamento capaz de destruir planetas requeriría un enorme avance científico.

Poco después de la reunión, Amedda se reunió con el teniente comandante Krennic, quien ahora era el coordinador de los investigadores del Grupo de Armas Especiales. Krennic pretendía impresionar a Amedda y aumentar su influencia en el proyecto, y sugirió a Amedda que su equipo necesitaba la colaboración de Galen Erso, un erudito y eminencia académica que trabajaba para Industrias Zerpen estudiando los cristales kyber como fuente de energía. Erso había sido capturado meses antes cuando los separatistas dieron un golpe de estado en Vallt, acusando al científico de espionaje. Amedda era proclive a ignorar la importancia de un investigador neutral anti-guerra, pero Krennic le convenció de que si la República no rescataba a Erso, la Confederación le obligaría a entrar a su servicio. Amedda se mantuvo cauteloso pero dio su consentimiento al teniente comandante Krennic para ocuparse de la liberación de Erso.

Asuntos neutrales

Mas Amedda: «Esto demuestra lo que yo decía des de el principio — la Guardia de la Muerte está fuera de control. La República debe actuar y ayudar.»
Satine Kryze: «¿No, espere! Yo no—»
Mas Amedda: «No puede mantenerlos bajo control, obviamente, así que lo haremos nosotros.»
— Mas Amedda y la duquesa Satine Kryze de Mandalore[fte.]
A lo largo de las Guerras Clon, la República Galáctica trató con un conjunto de sistemas estelares que, a pesar de ser miembros del Senado Galáctico, se oponían a cualquier participación en el esfuerzo de guerra y rechazaban abiertamente la ayuda tanto militar como de los Jedi. Esos sistemas estaban agrupados en el Consejo de Sistemas Neutrales bajo el liderazgo de la duquesa Satine Kryze de Mandalore, quien era particularmente crítica con el creciente militarismo de la República. Sin embargo, cuando agentes del grupo terrorista mandaloriano conocido como la Guardia de la Muerte se aliaron con la Confederación de Sistemas Independientes y amenazaron con derrocar el gobierno de Satine, Amedda y el Canciller Supremo Sheev Palpatine empujaron al Senado a autorizar la ocupación de Mandalore.
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Mas Amedda discute con Satine Kryze en presencia del Canciller Palpatine, Padmé Amidala, Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi.

Durante una sesión en el Senado, Amedda presidió la cámara mientras los senadores debatían la potencial amenaza que la Guardia de la Muerte suponía para el pueblo de Mandalore y los beneficios de una ocupación de la República. La duquesa Satine, habiendo viajado a Coruscant para asistir a la sesión, se pronunció en contra de la ocupación de la República defendiendo el derecho de su pueblo a permanecer neutral en la guerra. Como respuesta, Amedda tildó sus afirmaciones de idealismo irracional, pero Kryze se mantuvo firme. En última instancia, Palpatine y Amedda ganaron el debate cuando presentaron al Senado una grabación del difunto Ministro mandaloriano Jerec. Aunque Jerec era un aliado de la duquesa, su testimonio — que había sido alterado como parte de un plan de Darth Sidious para arrastrar a Mandalore a la guerra — afirmaba que la República tenía que intervenir en Mandalore porque la duquesa Satine no estaba dispuesta a admitir que su cruzada pacifista había fracasado.

La votación de una resolución para invadir Mandalore se programó para el día siguiente, pero después de un intento de asesinato contra Kryze, Amedda y Palpatine adelantaron la sesión para esa misma tarde. Ambos se reunieron con Satine durante la sesión de votación, sin informar de que en ese mismo momento el Senado Galáctico ya estaba decidiendo el destino de Mandalore. En lugar de ello, Amedda discutió con Satine y afirmó que el intento de asesinato contra la duquesa era otra prueba de que su administración era incapaz de lidiar con al Guardia de la Muerte sin la ayuda de la República. Cuando la reunión hubo terminado, el Senado ya había aprobado una resolución para invadir Mandalore.

Esa noche, Satine fue acusada de asesinato cuando un informante fue asesinado tras entregarle la grabación de Jerec sin alterar. La duquesa se escondió durante toda la noche pero consiguió entregar la grabación a la senadora Padmé Amidala, quien presentó el verdadero testimonio de Jerec ante el Senado al día siguiente. La grabación sin alterar demostró que Jerec en realidad había apoyado la neutralidad de Mandalore y a la duquesa Satine, una revelación que convenció al Senado de derogar la ocupación de Mandalore. Tras su derrota en el asunto mandaloriano, Amedda y Palpatine se reunieron con Kryze, Amidala y los Jedi para ofrecer a la duquesa una disculpa formal. Entonces, los dos se reunieron con la senadora Amidala para discutir la logística del voto de ratificación del Senado.

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Amedda y Palpatine presiden una sesión parlamentaria del Senado durante las Guerras Clon.

Más adelante, Amedda presidió varias sesiones del Senado centradas en el bloqueo de la Federación de Comercio sobre Pantora, en las que la senadora pantorana Riyo Chuchi defendió ante el Senado que la Federación estaba trabajando con la Confederación para incitar a su gente a abandonar la República. El representante de la Federación de Comercio, Lott Dod, negó las acusaciones, afirmando falsamente que, como neutrales, su relación con los separatistas era estrictamente comercial y que el bloqueo era meramente un intento de obligar a Pantora a saldar sus deudas comerciales. Amedda y Palpatine estuvieron de nuevo presentes cuando, días después, Dod se vio obligado a disculparse ante Chuchi en cuanto salió a la luz que el bloqueo de Pantora era una estratagema orquestada por el virrey de la Federación y miembro del Consejo Separatista Nute Gunray.

La construcción de la Estrella de la Muerte prosiguió, pero Amedda se estaba volviendo cada vez más escéptico acerca de los esfuerzos de Orson Krennic. Tras su conversación sobre Galen Erso, Krennic había ordenado a las fuerzas navales y de inteligencia de la República que asaltaran Vallt para rescatar a los prisioneros del planeta. A pesar de sus esfuerzos, Erso aún no aceptó unirse al Grupo de Armas Especiales y además, Krennic se había reunido sin autorización con el cautivo Poggle el Menor. Amedda se enfrentó al teniente comandante tras una reunión de la Célula de Asesoría Estratégica, exigiendo saber quién le había autorizado a lanzar un ataque en Vallt. Krennic explicó que el almirante del sector había dado su aprobación a la maniobra tras un acuerdo alcanzado con las neutrales Industrias Zerpin. El vicepresidente reconoció que la recaptura de Vallt suponía un beneficio estratégico para la República, pero aun así riñó a Krennic por haber ignorado la cadena de mando, reuniéndose con Poggle, y fracasando en reclutar a Erso para el proyecto. Para sorpresa de Amedda, Krennic informó de que había acordado con Poggle llevarlo a Geonosis a cambio de que los geonosianos sirvieran de mano de obra en la construcción de la Estrella de la Muerte. La situación de Erso sin embargo demostró ser un problema más complejo, ya que el científico pacifista se oponía categóricamente a participar en un proyecto militar, pero Krennic aseguró a Amedda que Erso pronto se uniría a su causa.

Gastos de desregulación y defensa

Mas Amedda: «Déjenos votar ahora el proyecto de ley de la senadora Burtoni para financiar la producción de cinco millones de clones adicionales. »
Mon Mothma: «¡La oposición a este proyecto de ley debe poder hablar primero!»
— Mas Amedda y la senadora Mon Mothma [fuente]
A medida que las Guerras Clon comportaban más pérdidas para la República Galáctica, Amedda trabajó estrechamente con el ala militarista del Senado Galáctico, que defendía una mayor financiación para el esfuerzo de guerra. Las discusiones en el Senado estaban mayormente centradas en la estabilidad económica de un gobierno bajo la carga de la guerra, y Amedda presidió uno de esos debates que trataba sobre un proyecto de ley para reformar la financiación, propuesto por el representante de la Tecno Unión Gume Saam. El vicepresidente intentó moderar el estridente debate sobre la legislación — que abriría nuevas líneas de crédito para financiar la guerra mediante la desregularización bancaria — pero senadores como Bail Organa de Alderaan y Halle Burtoni de Kamino no cesaron de lanzarse acusaciones. Aunque la senadora Padmé Amidala consiguió calmar el debate, su propuesta de que la República iniciase conversaciones de paz con la Confederación de Sistemas Independientes fue rechazada. Amedda dio fin a la sesión después de una moción de Organa que proponía reflexionar acerca de la desregularización bancaria antes de someterla a votación.


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Amedda y Palpatine discuten una iniciativa de paz separatista con la senadora Amidala y la Padawan Ahsoka Tano.

Días después, Amedda y el Canciller Supremo Sheev Palpatine se reunieron con la senadora Amidala y la Padawan Jedi Ahsoka Tano en la Oficina del Canciller, donde la senadora de Naboo informó de que el Parlamento Separatista había aprobado una iniciativa de paz con la República. El Canciller intentó convencer a Amidala de que cualquier conversación de paz con los separatistas era inútil, pero Amidala reveló que había contactado personalmente con su antigua amiga, la senadora separatista Mina Bonteri. Palpatine y Amedda aceptaron votar una iniciativa de paz, pero el Señor Oscuro de los Sith ya había puesto planes en marcha para evitar el fin de la guerra y asegurar que prosperara el proyecto de ley de la desregularización.

Cuando el Senado iba a votar la propuesta del senador Saam, parecía que los movimientos separatistas encarados a negociar la paz hacían innecesaria la desregularización bancaria. Sin embargo, justo cuando Amedda instaba a los senadores a votar el proyecto de ley, varias explosiones sacudieron el Distrito del Senado y apagones en masa se propagaron por todo Coruscant. La sesión en el Senado se detuvo un breve tiempo antes de que se habilitasen las luces de emergencia, momento en el que se reveló que el ataque terrorista había sido perpetrado por droides demoledores de la Confederación. Amidala prosiguió con su discurso anti-guerra, pero Amedda declaró que la iniciativa de paz separatista era obviamente un complot para distraer a las fuerzas de la República durante la ejecución de los atentados. El Senado se enfureció, lo que permitió a Palpatine sacar adelante el proyecto de ley sobre la desregularización bancaria, que fue aprobado por una gran mayoría.

Al día siguiente, Amedda y Palpatine instaron al Senado a responder formalmente a la oferta de paz separatista y a los ataques terroristas. Amidala se negó a abandonar su intento de negociar la paz, pero el Senado ya se había vuelto en su mayoría contrario a firmar la paz. En su lugar, la senadora Burtoni propuso un proyecto de ley que autorizaría la compra de cinco millones de soldados clon adicionales gracias a la desregularización del Clan Bancario InterGaláctico. Amedda interrumpió el debate de la medida informando al Canciller de que se había recibido una comunicación del Conde Dooku, en la que el Jefe de Estado de la Confederación acusaba a la República del asesinato de Mina Bonteri, la senadora separatista impulsora de las conversaciones de paz. A continuación, el Canciller y el vicepresidente guiaron al Senado hacia la aprobación del proyecto de ley. Amedda trabajó con los senadores Burtoni, Mot-Not Rab y Mee Deechi mientras Palpatine se encargaba de intimidar a los senadores de la oposición contratando cazarrecompensas.

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Amedda planea la actualización de la armadura clon junto a los senadores militaristas Mee Deechi, Halle Burtoni y Mot-Not Rab.

Cuando el proyecto de ley fue sometido a votación, parecía que sería aprobado fácilmente. El líder de la oposición Bail Organa había sido herido en un ataque intimidatorio y los esfuerzos de Amidala de convencer a otros senadores de adoptar su posición habían fracasado. Amedda sometió el proyecto de ley a votación a pesar de las protestas de la senadora Mon Mothma, pero fue interrumpido por la llegada de Amidala, quien pretendía dar un discurso en el lugar de Organa. Su discurso convenció a la mayoría de la población de Coruscant para que se opusieran al proyecto de ley, que fue aprobado de todos modos. En una reunión privada tras la votación, Palpatine admitió a Amedda que se encontraba preocupado por la habilidad de la senadora anti-guerra de ganarse a la opinión pública.

Tras la votación, la facción anti-guerra se reunió con Amidala y su aliado, el senador rodiano Onaconda Farr, para impulsar una contra-legislación que redujese el presupuesto en defensa de la República deshaciendo la victoria de Burtoni. Amedda observó cómo Amidala pronunciaba otro bien recibido discurso a favor de su legislación, a pesar del alto grado de partidismo del Senado. Poco después, el senador Farr murió de un aparente ataque al corazón, lo que llevó a la Fuerza de Seguridad de Coruscant a investigar lo ocurrido y posponer la votación de un nuevo proyecto de ley. Amedda asistió al funeral de Farr junto al Canciller y otros senadores y dignatarios. Después de la ceremonia, Amedda se unió al Canciller en su oficina para reunirse con el inspector Tan Divo, así como los senadores Amidala, Organa, Mothma, Orn Free Taa y la representante rodiana Lolo Purs. Divo reveló a los líderes reunidos que el senador Farr había sido envenenado, pero les aseguró que la investigación se encontraba bajo control.

Amedda se siguió reuniendo con la cúpula del Senado y el teniente Divo a lo largo de la investigación. Cuando el líder militarista, el senador Mee Deechi de Umbara, fue encontrado muerto en su oficina, Divo reunió a Amedda y otros senadores para arrestar a la senadora Burtoni acusada de dos asesinatos. La kaminoana fue sometida a un breve interrogatorio por Divo, quien explicó a los presentes que Farr había sido asesinado con un veneno específico para rodianos procedente de Kamino. Expuesta en ese momento por los razonamientos de Amidala, Lolo Purs admitió haber asesinado a Farr por su previo apoyo a la Confederación, y a Deechi por poseer información acerca del asesinato de Farr. Purs fue arrestada y Burtoni fue liberada, y eventualmente el Senado volvió a su rutina habitual votando el proyecto de ley de Amidala y Farr — que fue rechazado. Amedda se unió al séquito de Palpatine después de la votación, y el Canciller aconsejó a Amidala que confiara en el esfuerzo de guerra para garantizar la seguridad.

Conspiración y confabulación

Darth Sidious: «¿No es extraordinario que uno pueda poseer todo el poder de la galaxia y aun así, las palabras de una simple senadora puedan influenciar el pensamiento de millones?»
Mas Amedda: «¿Qué planes tiene para esto?»
Darth Sidious: «Por ahora, debemos aceptar los principios de nuestra democracia. Tenemos que dejar que giren las ruedas del Senado.»
— Darth Sidious y Amedda discuten la oposición de Amidala[fte.]
Mas Naboo

Mas Amedda con los Generales Windu y Skywalker, el Canciller Palpatine, la senadora Amidala y la reina Neeyutnee en Theed, Naboo

En el 20 ABY, la administración del Canciller Supremo Sheev Palpatine y el Consejo Jedi recibieron informes de que el Conde Dooku había contratado a la mente criminal Moralo Eval para secuestrar al Canciller. Eval fue capturado preventivamente por la República Galáctica y apresado en el Centro de Detención Judicial Central de la República, pero Amedda y Palpatine aún estaban sometidos a un sistema de seguridad reforzado por la Legión 501, dirigida por el capitán clon CT-7567 apodado "Rex", y la Guardia de Coruscant. Días antes de que el Canciller y el vicepresidente tuvieran que viajar a Naboo para asistir al Festival de la Luz, Eval escapó del Centro de Detención Judicial. Sin embargo, el Canciller permaneció decidido a ir a Naboo a pesar del obvio peligro.

Amedda y Palpatine fueron escoltados a Naboo por el Maestro Jedi Mace Windu, el Caballero Jedi Anakin Skywalker, y un contingente de soldados clon. Al llegar a la ciudad capital de Theed, fueron recibidos por la reina Neeyutnee, el gobernador Sio Bibble y los senadores Padmé Amidala y Bail Organa en cuanto los protocolos de seguridad hubieron finalizado. En la ceremonia de esa tarde, Amedda y los otros dignatarios asistieron a un discurso para conmemorar la entrada de Naboo en la República. Aunque el acto se dio dentro de un escudo de rayos y estaba custodiado por Jedi y clones, uno de los cazarrecompensas de Moralo Eval, el parwan Derrown, destruyó el generador del escudo, sembrando el pánico entre los asistentes. Mientras Amedda y otros asistentes importantes eran escoltados lejos por la Padawan Ahsoka Tano, los Jedi detuvieron el plan de Eval y arrestaron a todos sus ejecutores. A la mañana siguiente, Amedda volvió a Coruscant junto a la mayor parte de la seguridad de Palpatine.

En su rol privado como asistente del Señor Oscuro de los Sith, Amedda estuvo al lado de Darth Sidious cuando llegaron noticias de que su antiguo aprendiz Sith, Darth Maul, estaba vivo y creando un ejército con el que retar a los Jedi, los Sith, la República y la Confederación de Sistemas Independientes. Sidious estaba muy preocupado por los acontecimientos por lo que pidió a Amedda que le preparase un transporte para dirigirse a Mandalore, que había sido tomado por Maul. Poco tiempo después, Amedda se unió a una delegación política para asistir al funeral de seis Jedi asesinados en un ataque terrorista al Templo Jedi. La Padawan Ahsoka Tano fue más tarde arrestada acusada del crimen y expulsada de la Orden Jedi, lo que permitió que fuese juzgada por un tribunal militar. Mas Amedda estuvo presente en el juicio, llamando al orden para que pudiera hablar el Canciller Supremo Sheev Palpatine, que ejercía de juez. Aunque la senadora Padmé Amidala defendió apasionadamente a Ahsoka, ella y Tano no pudieron responder a muchas de las preguntas de la acusación, representada por el Almirante Wilhuff Tarkin. Cuando el jurado de senadores iba a transmitir su veredicto al vicepresidente, el juicio fue interrumpido por Anakin Skywalker, quien afirmaba haber descubierto al verdadero culpable: la Padawan Barriss Offee. Offee admitió su culpabilidad ante el tribunal antes de ser puesta bajo custodia y de que Ahsoka fuese liberada.

PalpatineJediChips

Amedda y Palpatine mienten a los Jedi acerca de la implantación de chips inhibidores en el cerebro de los clones.

Amedda se vio envuelto de nuevo en las conspiraciones de Darth Sidious para destruir a los Jedi cuando el soldado clon CT-5385 "Tup" ejecutó a la General Jedi Tiplar durante la Batalla de Ringo Vinda de manera aparentemente injustificada. Después de que el soldado clon cayese en un estado de psicosis y muriera, se reveló que el CAR CT-5555 "Cincos" se había quitado un chip inhibidor implantado por los kaminoanos en el cerebro de todos los clones antes de nacer. Bajo las órdenes de Palpatine, Cincos fue transportado al Centro de Reconstrucción Quirúrgica de Coruscant. Mas Amedda estuvo en el edificio para recibir a Cincos y su escolta, la Maestra Jedi Shaak Ti y la científica kaminoana Nala Se. Amedda guió al grupo al centro de operaciones de las instalaciones, donde el Canciller Supremo esperaba hablar con todos ellos. Tras una breve discusión sobre la causa de las acciones de Tup, Amedda escoltó a Shaak Ti y Nala Se fuera de la sala para que Palpatine pudiera hablar en privado con Cincos. Cuando los tres oyeron sonidos de violencia dentro de la sala, entraron en ella y vieron a Cincos intentando asesinar al Canciller. Cincos escapó, pero Palpatine consiguió lo que quería: el chip inhibidor alterado de Tup y el chip inhibidor de Cincos. Sin que lo supieran los Jedi o los clones, los chips eran parte del plan de Sidious para volver al Gran Ejército de la República en contra de la Orden Jedi. Después de que Cincos fuese encontrado y asesinado, Amedda se reunió con Palpatine y los miembros del Consejo Jedi, donde ambos les presentaron la falsa información de que la causa de los actos de Tup y Cincos había sido un virus, protegiendo el plan de Sidious.

Alzamiento de un nuevo orden

Nacionalización temprana

Palpatine: «Creo que en estos peligrosos tiempos, los bancos deben ser protegidos a toda costa. Y un hombre que no está aliado con ninguno de los bandos, y el soporte de los muun, es nuestra mejor esperanza.»
Mas Amedda: «Entonces lo someteremos a votación.[…] ¡Una gran mayoría a favor de la nominación! »
— Palpatine y Amedda se encargan de situar a Clovis como jefe del Clan Bancario. [fuente]
PalpatineAmeddaSenate

Amedda y Palpatine presiden una sesión de emergencia en el Senado para discutir cómo proceder ante los actos del Clan Bancario InterGaláctico.

Hacia el final de las Guerras Clon, el Canciller Supremo Sheev Palpatine y Amedda actuaron más agresivamente para centralizar ámbitos importantes del gobierno de la República Galáctica como la economia bajo la autoridad de la oficina del Canciller. La administración logró una gran victoria en este aspecto cuando Darth Sidious marcó como objetivo al Clan Bancario InterGaláctico, que controlaba la industria bancaria y operaba bajo la supervisión del gobierno muun con la autorización de la República y la Confederación de Sistemas Independientes. En un cuidadoso plan del Sith, la senadora Padmé Amidala y el antiguo senador caído en desgracia ahora agente del Clan Bancario Rush Clovis, revelaron que el Clan Bancario estaba estafando a sus clientes; la cámara principal del banco había sido vaciada por los líderes del Clan Bancario, los Cinco Núcleos, y los préstamos a la República y la Confederación estaban siendo pagados por los intereses del bando opuesto. Además, los separatistas empezaron a rechazar pagar los intereses de sus préstamos, amenazando con un colapso económico completo. Amedda estuvo presente en una reunión en la Oficina del Canciller, en la que Palpatine, el Consejo Jedi y el senador Bail Organa fueron informados de la situación por Amidala y Clovis. Aunque los expedientes que indicaban el fraude eran condenatorios, la desconfianza hacia Clovis y la falta de evidencia de cuentas secretas que recibían fondos malversados estimularon solamente una investigación del asunto.

Las maquinaciones de Sidious permitieron que la investigación descubriera las cuentas secretas, y poco tiempo después, Amedda estaba de nuevo reunido con Palpatine, Amidala y Clovis. Esa vez, se les unió el oficial del Clan Bancario Mak Plain y representantes del gobierno muun que informaron de que los Cinco Núcleos habían sido arrestados tras la investigación de Clovis. Tras la reunión, Amedda presidió una sesión del Senado Galáctico en la que Clovis testificó contra los líderes del Clan Bancario y pidió apoyo para su candidatura a tomar el mando del Clan Bancario. A pesar de haber estado implicado en un complot de traición junto a Lott Dod antes de la Segunda Batalla de Geonosis, la candidatura de Clovis fue apoyada por Amidala, que afirmaba que el antiguo senador era la única persona que podría ser aprobada tanto por la República como la Confederación.

A pesar de las dudas acerca de las lealtades de Clovis, la aceptación de los muuns y el Canciller Supremo llevaron al Senado a aprobar por mayoría a Clovis como nuevo líder del Clan Bancario. Amedda anunció los resultados de la votación, que fue ratificada por el Senado Separatista. El nuevo jefe del Clan Bancario InterGaláctico regresó a los cuarteles generales del banco en Scipio, donde tomó el control de los Cinco Núcleos y rápidamente impuso un alto interés a los préstamos de la República. Noticias de ello llegaron rápidamente a Coruscant, donde Amedda y Palpatine instaron al Senado a debatir el curso de los acontecimientos. El Senado estaba airado, con los senadores declarando que el incremento de los intereses demostraba la lealtad de Clovis a los separatistas. La sesión se volvió más acalorada cuando se supo que el Clan Bancario no impondría los mismos intereses a los préstamos de la Confederación. Tras la sesión, Amedda volvió a la Oficina del Canciller con Palpatine y el General Jedi Anakin Skywalker, donde los tres recibieron una transmisión de la senadora Amidala. Amidala había regresado a Scipio con Clovis para representar los intereses de la República, pero ahora informaba de que los separatistas habían invadido el planeta en un aparente intento de tomar el control de los bancos con la ayuda de Clovis. Cuando vieron a Amidala siendo capturada por los separatistas en un holograma, Amedda se apresuró a convocar otra sesión del Senado para poder aprobar una intervención militar en Scipio.

JuliaSenate

La reina Julia de Bardotta solicita ayuda al Senado Galáctico.

El Senado aprobó la intervención, que terminó con los separatistas expulsados del planeta y con Rush Clovis muerto. En la subsiguiente sesión del Senado, Amedda y Palpatine vieron cómo Clovis era póstumamente acusado y culpado de la corrupción de los bancos y la crisis que se había producido. El senador Nix Card anunció a los otros senadores que, por el interés de la estabilidad económica, el gobierno muun cedería el control del Clan Bancario InterGaláctico al Canciller Supremo Palpatine. La decisión fue recibida con aprobación a la luz de las promesas del Canciller de restaurar la independencia de los bancos al final de las Guerras Clon, a pesar de que la nacionalización de los bancos era otro paso hacia la fundación del régimen autoritario que Palpatine y Amedda deseaban.

Más adelante, Amedda estuvo presente cuando la reina Julia del mundo neutral de Bardotta pedía al Senado ayuda diplomática mediante una transmisión holográfica. Palpatine y Amedda quedaron sorprendidos cuando Julia rechazó a los senadores Amidala y Organa como embajadores, y en lugar de eso exigió que el Representante Jar Jar Binks fuese enviado a Bardotta.

Muerte de la República

Mas Amedda: «Senador Organa, el Canciller Supremo solicita su presencia en una sesión especial del Congreso. »
Bail Organa: «Allí estaré.»
Mas Amedda: «Le estará esperando.»
— El vicepresidente Amedda cita al senador Organa para que atestigüe la proclamación del Nuevo Orden de Palpatine[fte.]
Declaration

Amedda y Moore permanecen al lado de Palpatine mientras el Señor Oscuro proclama el Nuevo Orden.

Amedda permaneció al lado del Canciller Supremo Sheev Palpatine a medida que las maquinaciones del Lord Sith se acercaban a su objetivo final en la cúspide de las Guerras Clon. En el 19 ABY, bajo las directrices de Darth Sidious, el Conde Dooku y el General Grievous atacaron Coruscant con una enorme fuerza naval y secuestraron al Canciller Supremo. Antes de poder fugarse con el jefe de estado de la República Galáctica, la flota de los separatistas fue interceptada por otra flota de la República, y Palpatine fue rescatado por los Generales Jedi Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi. Dooku fue asesinado durante la batalla, pero la guerra siguió adelante mientras el Senado Galáctico seguía votando dar significantes poderes de emergencia a la Oficina del Canciller para acabar la guerra. Días después de la Batalla de Coruscant, Amedda se unió al Canciller Palpatine, Sly Moore y al senador Sweitt Concorkill en la Casa de la Ópera de las Galaxias para asistir a una obra de teatro. Durante la interpretación del ballet mon calamari conocido como el Lago de los Calamares, los cuatro políticos recibieron en su palco privado al General Skywalker, quien había acudido a petición de Palpatine. Mientras discutían la localización del General Grievous y el resto de los líderes separatistas, Palpatine hizo irse a Amedda, Moore y Concorkill para poder hablar en privado con el joven Caballero Jedi.

Poco tiempo después, el General Grievous fue asesinado en Utapau en una acción con la que los Jedi pretendían acabar la guerra. Aunque Palpatine había prometido públicamente acabar con las hostilidades en cuanto Grievous estuviera muerto, se le reveló al Consejo Jedi que el Canciller Supremo era en secreto el Señor Oscuro de los Sith Darth Sidious, que había estado manipulando los eventos de las Guerras Clon desde hacía tiempo. El Consejo Jedi intentó arrestar a Palpatine por sus crímenes, pero el intento terminó en desastre. Los cuatro Maestros Jedi enviados para arrestar al Canciller fueron asesinados, y Anakin Skywalker se pasó al lado oscuro de la Fuerza, uniéndose al Lord Sith como su nuevo aprendiz, Darth Vader. Inmediatamente, Palpatine declaró a los Jedi enemigos del estado y activó la Orden 66 — un protocolo clon programado en unos chips inhibidores del cerebro de los soldados clon que les obligaba a ejecutar a todos los Jedi.

Con el Senado marginado y los Jedi eliminados, el Canciller Supremo terminó con la guerra enviando a Darth Vader a eliminar a los líderes separatistas restantes en Mustafar. Como preparación al fin de las Guerras Clon, Amedda convocó una sesión extraordinaria en el Senado y llamó personalmente a todos sus miembros para que asistieran a ella. En lo que sería conocido como el primer Día del Imperio, Palpatine — altamente deformado por su batalla contra los Jedi — compareció ante el Senado con Amedda y Sly Moore para hacer pública la Proclamación del Nuevo Orden, que acabó formalmente con la guerra, acusó a los Jedi de traidores, y transformó a la República en el Primer Imperio Galáctico.

SidiousAmedda

Amedda y Darth Sidious atestiguan la llegada de Yoda tras la ejecución de la Orden 66.

Tras la proclamación, Amedda se unió a Sidious en su oficina tras la Cámara del Senado y observó cómo el recién auto-proclamado Emperador Galáctico se comunicaba con Darth Vader vía holograma. Los dos fueron tomados por sorpresa por el Gran Maestro Jedi Yoda, que había sobrevivido a la Orden 66, y que entró en la sala despachando rápidamente a dos guardias imperiales que protegían al Emperador. El Emperador atacó a Yoda con rayos de la Fuerza, lanzando al diminuto Jedi al otro lado de la sala y permitiendo a Amedda irse convencido de que el Sith superaría al Jedi. El enfrentamiento entre Sidious y Yoda acabó teniendo lugar en la Cámara del Senado, pero el último esfuerzo de Yoda por evitar la extinción de los Jedi fracasó. Amedda se unió al Emperador en el Senado para ayudar a coordinar la búsqueda de Yoda, que había huido, pero el comandante clon Thire informó de que el cuerpo de Yoda no había sido encontrado, lo que convenció a Amedda de que el Jedi seguía vivo. Durante la búsqueda, el Emperador ordenó a Amedda contactar con el piloto de su nave, el capitán Kagi, para que preparase un viaje a Mustafar.

Gran Visir del Imperio Galáctico

Nils Tenant: «Oyes muchos rumores. La gente está un día aquí, se ha ido al día siguiente. Y nadie ha visto al Emperador en meses. Amedda, Dangor, y el resto del Consejo Imperial Regente han acudido a diversas procesiones imperiales para mantener la ilusión de que el Emperador aún se mueve en público. ¿Sabes que encargaron una enorme estatua del Emperador para la Plaza del Senado — quiero decir, la Plaza Imperial? Por el momento, la cosa parece más aterradora que majestuosa. »
Wilhuff Tarkin: «¿No es esa la idea, Nils?»
— El Almirante Nils Tenant y el Moff Wilhuff Tarkin hablan de la imperialización de Coruscant [fuente]
Amedda's speech

Amedda y varios soldados se preparan para incinerar sables de luz Jedi.

En el 19 ABY, tras la recuperación de Darth Vader, Amedda habló ante el público en el exterior del antiguo Templo Jedi para conmemorar la erradicación de la Orden Jedi. El discurso del chagriano proclamaba el fin de la opresión y traición Jedi gracias al Emperador Sheev Palpatine y auguraba una "era de libertad" para la galaxia. Junto al fiero discurso, los soldados de asalto imperiales mostraron un recipiente repleto de sables de luz confiscados, los cuales fueron lanzados a un gran incinerador para quemarlos enfrente de la multitud. El propio Amedda lanzó el sable de luz de Yoda, perdido por el Gran Maestro Jedi durante su duelo con Palpatine en el Senado Galáctico, al incinerador. La demostración pública terminó cuando los cristales kyber de los sables de luz produjeron una gran descarga de energía desde el incinerador.

En los primeros años del Imperio Galáctico, el gobierno civil y militar de la República Galáctica fueron puestos bajo la dirección del Emperador Palpatine y Mas Amedda, quien pasó de ser vicepresidente del Senado a Gran Visir del Imperio Galáctico. Como Visir, Amedda actuó como un intermediario para el cada vez más recluido Emperador, como principal administrador de la burocracia imperial, y como líder del Consejo Imperial Regente. El Consejo Regente — compuesto por Amedda y unos pocos ayudantes y aduladores de los días de Palpatine como senador y Canciller Supremo — se encargaba de los asuntos de gobierno del día a día del Imperio mientras el Emperador se centraba en asuntos importantes de la Fuerza y la rápida expansión del Ejército Imperial. Gran parte del trabajo de Amedda se desplazó del Edificio Ejecutivo a una oficina en el viejo Templo Jedi, que fue rápidamente convertido en el Palacio Imperial. Mientras tanto, el Senado Imperial se convirtió en un órgano cada vez más irrelevante a medida que nuevos gobernadores regionales, conocidos como Moffs, trataban directamente con el régimen a través de Amedda.

A lo largo de este periodo, el Emperador envió a su nave privada, la Imperialis, a mundos remotos para que droides, consejeros, o sus inquisidores cazadores de Jedi llevasen a cabo sus planes clandestinos. Tras uno de esos viajes, Amedda fue presentado a Gallius Rax, un joven que se había colado en la Imperialis y que ahora había sido incluido en la Armada Imperial por el propio Palpatine. Durante su tiempo en la Academia Imperial, Rax conoció a Amedda y a Palpatine, así como a los Almirantes Dodd Rancit y Terrinald Screed de la Inteligencia Imperial y al coronel Wullf Yularen del Buró de Seguridad Imperial. Aunque los últimos tramos de la carrera de Rax ensombrecieron muchos de sus logros, una imagen de su reunión con Amedda y los jefes de inteligencia fue guardada en los registros imperiales de Coruscant.

La Estrella de la Muerte toma forma

Mas Amedda: «¿Cuál es el estado del arma, teniente comandante?»
Orson Krennic: «Estamos haciendo progresos lentos pero constantes.»
Mas Amedda: «Podemos aceptar la constancia, pero la lentitud es inaceptable. ¿Hemos de recordarle que este no es un programa de obras públicas para los descendientes esclavizados de Poggle? El arma es la prioridad. La estación no es nada sin ella. »
— Mas Amedda y el teniente comandante Orson Krennic hablan de la Estrella de la Muerte[fte.]
YoungOrson

Orson Krennic estaba dispuesto a mostrar su valía a Amedda, pero con frecuencia superó sus límites.

A pesar de diversos contratiempos durante las Guerras Clon, la construcción de la Estrella de la Muerte continuó bajo la dirección de la nueva Investigación de Armas Avanzadas, liderada por el director Orson Krennic. Aunque el equipo de Krennic ahora incluía a Galen Erso y tenía acceso a cristales kyber previamente poseídos por la Orden Jedi, el proyecto había avanzado a una nueva fase que requería mejoras en la obtención de recursos — lejos de lo que se podía conseguir discretamente en el Sector Arkanis. Como la construcción de la Estrella de la Muerte aún necesitaba ser escondida del Senado Imperial y la galaxia en su conjunto, Amedda aprobó la petición de Krennic de extraer los materiales necesarios de varios planetas seleccionados en las menos pobladas Extensiones Occidentales, una región sujeta a operaciones de pacificación del Imperio Galáctico contra reductos separatistas desde el final de la guerra. Siguiendo las órdenes de Amedda de actuar con discreción, Krennic marcó como objetivo los mundos de Samovar y Wadi Raffa, ambos protegidos de la explotación industrial por varios estatutos que pretendían proteger el medio ambiente. A través de las manipulaciones de Krennic, los limitados intereses mineros de esos planetas fueron relacionados con el tráfico de armas, lo que permitió al Ejército Imperial dirigirse a allí y tomar el control de los recursos de los planetas.

El equipo de científicos asignados a diseñar el arma como tal — entonces operando bajo el nombre de Proyecto Poder Celestial — continuó tropezando con la investigación de Erso, lo que resultó eventualmente en una catastrófica explosión en sus instalaciones de Malpaz. Aunque el equipo de investigación se salvó, el desastre mató a miles de civiles y obligó a Amedda a intervenir directamente en el proyecto de Krennic. Amedda viajó al lugar de construcción en Geonosis junto a otros consejeros, donde fue sometido a un tour en lanzadera por el exterior de la superficie de la Estrella de la Muerte, guiado por el propio Krennic. Aunque la superestructura había progresado significativamente, las preocupaciones de Amedda se centraban en el desarrollo del arma. Krennic intentó apaciguar el disgusto de Amedda con la situación, pero el Gran Visir siguió insistiendo en que el equipo de investigación obtuviese resultados. El chagriano recriminó a Krennic que hubiera usado al Ejército Imperial para apropiarse de los intereses mineros de Samovar y Wadi Raffa sin aprobación previa. Amedda informó a Krennic de que la confianza del Emperador Sheev Palpatine en sus habilidades se había erosionado, y afirmó que el director debía centrarse ahora únicamente en el arma y olvidarse de los esfuerzos para conseguir recursos. A pesar de los reproches, Krennic todavía solicitó una promoción a Contraalmirante al fin de la reunión, pero Amedda sólo estaba dispuesto a ascender a Krennic a comandante.

En el 17 ABY, el equipo de Krennic había diseñado el concepto para una matriz láser lista para ser probada. Aunque Amedda preguntó si la prueba del arma podría hacerse cerca de un complejo imperial en los Mundos del Núcleo, Krennic temía que se repitiera el fracaso del desastre de Malpaz, por lo que probaron el arma en un remoto sistema estelar binario. Amedda quedó complacido por que la prueba fuese un éxito y más tarde contactó con Krennic para felicitarlo y anunciar la aprobación de su promoción a comandante. Amedda y Palpatine habían esperado que el ahora Moff Wilhuff Tarkin estuviera más implicado en la Estrella de la Muerte ahora que el proyecto iba a entrar en una nueva fase, pero el gobernador se encontraba envuelto en una campaña para deshacerse de un grupo de insurgentes en el Sistema Salient. El conflicto había sido provocado en secreto por Krennic, con la intención de mantener a Tarkin lejos de la Estrella de la Muerte y del favor del Gran Visir Amedda.

Cuando el Senado protestó por lo que ocurría en el autónomo Sistema Salient, Amedda contactó con el Moff Tarkin para animarle a cesar las hostilidades. Estaba claro para el chagriano que los insurgentes estaban destruyendo las infraestructuras que el Imperio había ayudado a establecer, y Tarkin admitió que su éxito en uno de los sistemas cercanos no era suficiente para disuadir a los locales de Salient para que bajaran sus defensas. Amedda aconsejó a Tarkin concluir sus operaciones antes de que costaran más pérdidas al Imperio, pero el gobernador insistió en que los insurgentes debían ser eliminados por él mismo. Conversando sobre los intentos de interferir del Mando Estratégico de Salient, los dos hombres discutieron sobre el valor de enviar a más soldados de asalto o a los nuevos Cazas TIE a combatir en la campaña. Amedda concedió que una victoria imperial en Sailent era importante para el Imperio por lo que accedió a la solicitud de refuerzos de Tarkin.

El proyecto se encontró de nuevo con otro contratiempo cuando Galen Erso y su familia abandonaron el Grupo de Armas Especiales y desaparecieron. Amedda y Palpatine señalaron a Krennic como responsable de la pérdida y pusieron a Tarkin al mando de las bases que protegían y vigilaban el lugar de construcción de la Estrella de la Muerte. Amedda se reunió con Krennic en su oficina de Coruscant para informarle de que Tarkin supervisaría sus progresos con el arma y de que su promoción a comandante iba a ser revocada. A pesar de las promesas de Krennic de que su equipo de investigación seguiría avanzando sin Erso, el desarrollo de la Estrella de la Muerte continuó durante cinco años más, mientras que su construcción siguió siendo supervisada por el Moff Tarkin.

Fracasos de la Inteligencia

Harus Ison: «Hace tres semanas, uno de nuestros informes de inteligencia informó de una revuelta en Murkhana. Debido a la naturaleza del descubrimiento, el BSI no ha perdido el tiempo en informar del asunto al Consejo Regente, así como a nuestros compañeros de la Inteligencia Militar. Normalmente, el BSI habría llevado a cabo una investigación por su cuenta, pero por recomendación del Visir Amedda estamos dispuestos a someter esto a discusión, con la esperanza de resolver el problema lo mejor que podamos.»
Mas Amedda: «Por favor, no divague, Director Adjunto, y vaya al grano.»
— El Director Adjunto del BSI Harus Ison y Amedda durante una reunión de inteligencia [fuente]
En los años siguientes, Amedda y el Consejo Imperial Regente se convirtieron en actores cada vez más poderosos del gobierno galáctico a medida que el opresivo reinado del Imperio Galáctico se extendía incluso más lejos de los antiguos territorios de la antigua República Galáctica y la Confederación de Sistemas Independientes. Como cercanos al Emperador Sheev Palpatine, los miembros del consejo supervisaban todos los asuntos militares y de los servicios de inteligencia imperiales — el Buró de Seguridad Imperial (BSI) como parte de la Comisión Para la Preservación del Nuevo Orden (COMPNOR) y la Inteligencia imperial. En el 14 ABY, el Buró de Seguridad Imperial informó al Gran Visir de que habían descubierto en el antiguo planeta confederado Murkhana un gran y sofisticado dispositivo capaz de sabotear la señal de la HoloRed y otras transmisiones. Aunque el Buró normalmente se encargaba de los asuntos relacionados con las comunicaciones y propaganda de disidentes, Amedda urgió al Director Adjunto del BSI, Harus Ison, a implicar al Consejo Regente y a la recién formada Inteligencia Naval dentro de la Inteligencia Imperial, en la respuesta a la amenaza.


Grand Vizier Amedda

Mas Amedda, como Gran Visir del Imperio Galáctico.

Tres semanas después, Amedda contactó con el Moff Wilhuff Tarkin en la Base Sentinel para informar al gobernador de que se requería su presencia en Coruscant. Tarkin dudaba sobre si abandonar la base, por haber sido atacada recientemente por grupos disidentes, pero Amedda aclaró que rechazar sus demandas no era una opción, ya que éstas procedían del Emperador Palpatine en persona. Amedda y un grupo de guardias imperiales recibieron a Tarkin a su llegada a la capital y le guiaron a través del completamente renovado Palacio Imperial. Antes de reunirse con el Emperador, Amedda llevó a Tarkin a la sala de justicia del palacio, donde Darth Vader — ahora confinado en una oscura armadura cibernética — se encontraba. Junto a Harus Ison y el prefecto de las Fuerzas de Seguridad de Coruscant, Phoca Soot, Vader arengó a un grupo de maleantes de los bajos fondos por sus excesos y ejecutó a Soot por corrupción. Amedda quedó irritado por la ejecución a sangre fría y instó a Vader ser paciente antes de ejecutar personalmente a los acusados, pero el Lord Sith rechazó su consejo.

Después de que Tarkin se reuniera con el Emperador, Amedda presidió una reunión a la que asistieron los líderes de la inteligencia imperial convocados por el Emperador, el Consejo Regente, Tarkin, y Vader; en la que se trataron los descubrimientos de Murkhana. El Director Adjunto Harus Ison y el Coronel Wullf Yularen del BSI explicaron los descubrimientos y afirmaron que el dispositivo había sido reunido por disidentes políticos que pretendían emprender una campaña propagandística contra el Imperio. Los Almirantes Dodd Rancit y Terrinald Screed defendieron que la Inteligencia Naval liderase una investigación sobre el caso, puesto que todo ello podía acabar suponiendo una amenaza militar para el Imperio. A medida que la reunión se transformaba en una discusión entre los jefes de inteligencia, Amedda llamó a Tarkin para describir los ataques recientes contra la Base Sentinel. El ataque había implicado a transmisiones falsas de la HoloRed que sugerían una posible conexión con los descubrimientos en Murkhana, lo que hizo a los presentes concluir que la situación se encontraba más allá del alcance del BSI. Amedda zanjó la reunión, declarando que el Emperador pensaría en el asunto.

Finalmente, Palpatine decidió enviar a Tarkin y Vader a Murkhana juntos para investigar los descubrimientos, actuando por encima de las rivalidades entre los jefes de inteligencia. Amedda informó al Moff de su misión y, a petición del Emperador, no dijo quién de los dos se encontraba al mando, si Tarkin o Vader. El Visir informó más tarde al Emperador de que Tarkin estaba descontento con su misión; Vader también se sentía descontento, pero al final los dos siguieron las órdenes y viajaron a Murkhana a bordo de la nave personal de Tarkin.

La nave de Tarkin, fue saboteada por los insurgentes y usada para atacar la Estación Galidraan. Entonces, Amedda y Ars Dangor fueron enviados por Palpatine a reunirse con los jefes de inteligencia Harus Ison, Dodd Rancit y Terrinald Screed. A medida que la situación avanzaba, Amedda procedió a reunirse con el Consejo Regente y el Emperador, quien eventualmente le pidió llamar a los agentes del BSI responsables del descubrimiento en Murkhana. Mientras el Emperador interrogaba a los agentes, llamados Bracchia y Stellan; Amedda, 11-4D y un par de Guardias Reales escucharon a Palpatine, quien había descubierto la sospechosa relación de Rancit con los insurgentes.

En el 5 ABY, Amedda seguía manteniendo la posición de Gran Visir. En un momento dado, como el Emperador no estaba disponible, Amedda recibió a la gobernadora Arihnda Pryce de Lothal durante su visita a Coruscant para discutir el trabajo del sector minero e industrial de Lothal.

Guerra Civil Galáctica

Mas Amedda: «¿Entiende lo que le ocurrirá si no recupera esa nave, comandante Pasqual?»
Pasqual: «Por supuesto, mi señor Amedda.»
— Amedda advierte a Pasqual para que no falle en recuperar la nave del Emperador [fuente]
Amedda Pasqual

Amedda es informado por Pasqual del robo del Imperialis

En el 0 DBY, algún tiempo después de que la Estrella de la Muerte del Imperio Galáctico fuese destruida por la Alianza Para Restaurar la República, una organización rebelde creada para luchar contra el Imperio, en la Batalla de Yavin, Amedda fue contactado en Coruscant por el comandante Pasqual. El comandante, le informó de que la nave personal del Emperador Sheev Palpatine, la Imperialis, que estaba anclada en los muelles CC-24 de los astilleros de los Sistemas de Flotas Sienar en el planeta Castell, había sido robada. Amedda ordenó a Pasqual recuperar la nave del Emperador, recordándole que ya había fracasado en una ocasión cuando debía garantizar la seguridad de la nave. A continuación, Amedda compareció ante el Emperador Palpatine, y le informó de el robo de su nave.

Fin del Imperio

Emperador de facto

Amedda: «No... no puedes hablar en serio. Quieres que ordene rendirse... ¿a todo el Imperio Galáctico?»
Leia Organa: «Eso mismo.»
Amedda: «No tengo...»
Leia Organa: «¿No tienes el poder, verdad?»
Amedda: «Yo...»
Leia Organa: «Entonces, recupéralo. Y luego propón un tratado. »
―Mas Amedda y la princesa Leia Organa en Velusia [fuente]
Tras la muerte de Palpatine en el 4 DBY durante la Batalla de Endor, Amedda asumió la tarea de mantener unido al Imperio Galáctico actuando como Emperador suplente, aunque en realidad no tenía influencia más allá de Coruscant. Sin embargo, su reinado se vio envuelto en problemas desde el principio puesto que diversos sectores de Coruscant comenzaron a revelarse en cuanto él comenzó a actuar en varios distritos gubernamentales. La flota del Almirante Gallius Rax rechazó permitir a la Gran Almirante Rae Sloane enviar refuerzos a Amedda puesto que Coruscant no tenía lugar en la visión del Imperio de Rax. En su desesperación, Amedda decidió rendirse ante la Nueva República y eventualmente se reunió con la Canciller Mon Mothma y la princesa Leia Organa en Velusia, pero su plan fracasó en cuanto ellas rechazaron tomarlo como prisionero y le pidieron que encontrara el modo de tomar el control del Imperio y ofrecer una rendición completa.

Tras volver a Coruscant, Amedda pensó en suicidarse saltando desde uno de los balcones del Palacio Imperial. No obstante, su idea fue obstruida por la presencia de la Gran Almirante Rae Sloane en su oficina, y Amedda pensó que Sloane había venido a matarlo. Sin embargo, la Gran Almirante mostró a Amedda una imagen de él mismo, Palpatine, Terrinald Screed, Dodd Rancit, Wullf Yularen y un chico joven. Sloane preguntó a Amedda por el chico de la imagen, e hizo saber al chagriano que se había apoderado de su bláster en cuanto él comenzó a buscarlo. Recordando las palabras de Mothma, Amedda decidió volver a tomar el control del Imperio y pensó que para ello necesitaba aliarse con Sloane. Confirmando las sospechas de Sloane, Amedda dijo que el joven de la imagen era Gallius Rax, y luego ofreció a la Gran Almirante un modo de saber quién era Rax y de dónde procedía, a cambio de formar parte del Imperio de Sloane. Después de que Sloane aceptara, Amedda reveló que había droides con información de Rax en Quantxi, la luna de Ord Mantell.

Cautividad y rendición

«Dejadme ser claro, puedo entregarme. Le daré a la República los códigos para abrir las puertas del Palacio Imperial. Se lo diré todo. Rendiré a todo el Imperio. Por favor.»
―Mas Amedda pidiendo ayuda[fuente]
Durante los últimos meses de la Guerra Civil Galáctica, Amedda estuvo confinado en el Palacio Imperial vigilado por los soldados reales a Gallius Rax. Usando tácticas intimidatorias como las amenazas de muerte y tortura, Rax obligó a Amedda a transmitir discursos propagandísticos en los que le alababa e instaba al Imperio Galáctico a seguir con el esfuerzo de guerra. Cuando un grupo de niños se infiltró en el Palacio Imperial, pretendiendo inicialmente asesinar al Gran Visir, Amedda prometió rendir al Imperio y acabar con la guerra si le ayudaban a escapar. Los jóvenes coruscanti aceptaron la propuesta, y con su ayuda, Amedda pasó a la clandestinidad. Más adelante, Amedda contaría su experiencia, alabando a los niños que le rescataron de su cautiverio.

Tras la muerte de Rax en la Batalla de Jakku, en el 5 DBY, Amedda re-emergió y — con el ejército imperial disperso en inefectivos remanentes — fue libre de representar al Imperio y firmar la Concordancia Galáctica. A diferencia de otros oficiales imperiales que fueron apresados por crímenes de guerra, la Nueva República perdonó a Amedda, quien renunció al liderazgo del Imperio y al que le fue permitido gobernar Coruscant como líder de un gobierno provisional. Sin embargo, los agentes de la Nueva República supervisarían su administración para garantizar que el Gran Visir no fuese más que una figura simbólica sin ningún poder real.

Legado

Mas Amedda sería recordado como un participante voluntario, aunque débil, en el establecimiento del Imperio Galáctico. Los medios de comunicación y los libros de historia lo representaron como un adulador y lacayo del Emperador Sheev Palpatine.

Apariciones

Fuentes


Otros idiomas
 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.

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