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Katuunko
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| Katuunko | |
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| Información biográfica | |
| Planeta natal | |
| Fecha de muerte |
20 ABY |
| Descripción física | |
| Especies | |
| Género | |
| Color de ojos |
Marrón[2] |
| Información cronológica y política | |
| Era(s) | |
| Afiliación | |
- «Tiene mi confianza. Para Toydaria será un honor tener una base de la República. Mi pueblo está a su servicio.»
- ―Katuunko al Maestro Jedi Yoda —
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Katuunko fue un hombre toydariano que gobernó como el rey del planeta Toydaria antes de la creación del Imperio Galáctico. Durante las Guerras Clónicas, Katuunko fue contactado por el Canciller Supremo Palpatine de la República Galáctica, quien pidió que el Gran Ejército de la República usara Toydaria como una base de abastecimientos para ganar terreno en su guerra contra la Confederación de Sistemas Independientes. Katuunko propuso negociaciones entre él y un emisario de la República que debía tener lugar en Rugosa, una luna neutral cerca de Toydaria. El Canciller estuvo de acuerdo, y a petición del rey, Palpatine también permitió que un Jedi participara en las negociaciones.
En Rugosa, Katuunko y la Delegación Real de Toydaria fueron recibidos no sólo por el Jedi, sino también por la Acólita Oscura Asajj Ventress de la Confederación. Mientras Ventress proponía una alianza entre el rey y la Confederación, el Gran Maestro de la Orden Jedi, Yoda, y varios soldados clones fueron forzados a aterrizar en la luna en una cápsula de escape después de que su nave fuera atacada por fragatas Confederadas. Aunque Ventress aseguró que el ataque era prueba de la superioridad de la Confederación, Katuunko aún deseaba reunirse con Yoda, de modo que accedió a un reto propuesto por Ventress. Si sus tropas podían capturar a Yoda antes de que él llegara ante el rey, Toydaria se uniría a la Confederación; sin embargo, si Yoda lograba evadir a Ventress y a sus droides, el rey daba por garantizada su alianza con la República.
Mientras Katuunko permanecía junto a Ventress, Yoda y su pequeña fuerza de soldados clones viajaron a través de la luna coral de Rugosa, combatiendo y evadiendo las fuerzas droides Confederadas. Cada vez más, los toydarianos quedaban perturbados por las tácticas y la deshonestidad de Ventress, y eventualmente rechazó la oferta de la Confederación, llevando a un intento de asesinato a manos de la Jedi Oscura. Afortunadamente para Katuunko, Yoda y sus soldados clones lograron cumplir su misión, llegando a la ubicación del rey justo a tiempo para evitar el homicidio. El agradecido Katuunko prometió entonces su firme servicio a la República poco antes de irse de Rugosa junto a Yoda.
Contenido |
Biografía
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Rey de Toydaria
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- «Puede que su tratado con los hutts les convierta en invitados en estas regiones, pero aún seguimos neutrales en su guerra."
"La neutralidad es un lujo que no podrá permitirse, Rey.» - ―Katuunko y el Canciller Supremo Palpatine [fuente]

Añadida por Lord DavidKatuunko fue un hombre toydariano que sirvió como rey del planeta Toydaria durante las Guerras Clónicas, el conflicto civil galático entre la República Galáctica y la Confederación de Sistemas Independientes.[1] En 22 ABY, la República pudo forjar un tratado con el señor del crimen hutt Jabba Desilijic Tiure, que le permitiría a las fuerzas de la República viajar libremente por el Espacio Hutt, una región que incorporaba a Toydaria.[3] Katuunko permanecía escéptico sobre las intenciones de la República en el Espacio Hutt, ya que Toydaria era un mundo estratégicamente valioso para tanto el Gran Ejército de la República como el Ejército Droide de la Confederación, porque se encontraba junto a las mayores rutas espaciales. Esta colocación también ponía a Toydaria en peligro constante de los ataques piratas para los que el Rey pedía protección, y Katuunko reconoció que tendría que aliarse con una de las dos facciones en conflicto.[1]
Viajando en su yate personal, el Ojo del Ladrón,[1] Katuunko fue contactado por el Canciller Supremo Palpatine de la República Galáctica. El Canciller le informó a Katuunko que la República necesitaba de Toydaria, y deseaba usar el planeta como plataforma para el esfuerzo de la guerra. Aunque prefería no unirse a la Confederación, el rey no quería apoyar a ciegas a la República y ya,[1] de modo que le propuso al Canciller una reunión diplomática para negociar, bajo la condición de que Toydaria no quedara fuertemente armada en un acuerdo bajo la amenaza de la fuerza. El Canciller aceptó; sin embargo, Katuunko tenía una petición más: el emisario de la República debía ser un miembro de la Orden Jedi, ya que el Rey siempre había estado interesado en conocer a uno. Palpatine no quería enviar un Jedi a Toydaria, ya que el mundo estaba muy cerca del espacio Confederado. Katuunko usó un dado de la suerte para escoger a Rugosa, una luna cercana a Toydaria, como el lugar de las negociaciones. Palpatine aceptó las condiciones del rey, y el Gran Maestro Yoda de la Orden Jedi fue enviado para servir como el embajador de la República.[4]
Katuunko y Palpatine no lo sabían, pero su conversación había sido interceptada por la recién construida Estación Skytop, un puesto de escucha en el Sistema Hoth's Brand. El Conde Dooku, Jefe de Estado Confederado, esperaba volver a Toydaria un aliado de la Confederación, de modo que envió a su aprendiza, la Acólita Oscura Asajj Ventress, para iniciar las negociaciones a su favor.[1]
Negociaciones en Rugosa
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- Yoda: «Desconocía yo que el Conde Dooku había sido invitado a nuestra reunión.»
- Katuunko: «El Conde se invitó solo. Él me asegura que en estos tiempos de guerra, sus droides pueden ofrecerle a mi mundo mejor seguridad que sus Jedi.»
- Yoda: «Mmm…cuestión de debate eso sería."
Ventress: "Puede que Su Majestad prefiera más que palabras.» - — Yoda, Katuunko, y Asajj Ventress poco después de llegar a Rugosa [fuente]

Añadida por Lord DavidMientras el Ojo del Ladrón llegaba a Rugosa, Katuunko y dos de sus guardias fueron recibidos por Asajj Ventress y dos droides de batalla B1. Ventress presentó a la Delegación Real de Toydaria con una comunicación del mismísimo Conde Dooku, quien aseguró que como los Jedi eran incapaces de protegerse a sí mismos no podían brindarle protección a Toydaria. Para reforzar su punto, el Conde preparó una trampa para el crucero diplomático de la República, el cual había llegado a la órbita momentos antes. El crucero, que llevaba al Maestro Yoda y a un pequeño grupo de soldados clones por seguridad, fue atacado con fuego pesado de dos fragatas Confederadas. La nave de la República fue forzada a retirarse; sin embargo, el Maestro Yoda se rehusó a abandonar su misión, y abordó una cápsula de escape junto con los soldados clones Thire, Jek, y Rys. La cápsula fue lanzada a la superficie de la luna poco antes de que el crucero lograra escapar.[5]
En la superficie de Rugosa, Katuunko discutió con el Conde las habilidades de los Jedi y del ejército droide. Cuando Dooku terminó su comunicación, el rey presenció cómo el crucero de la República se retiraba al hiperespacio, y se asumió que los Jedi habían abandonado las negociaciones. Ventress esperaba que la retirada sellara el destino de Toydaria como un mundo Confederado; sin embargo, fue interrumpida por una comunicación del Maestro Yoda, cuya cápsula de escape había aterrizado no muy lejos del rey, en los bosques de coral que cubrían la mayor parte de Rugosa. Mientras el rey Katuunko le informaba a Yoda de la propuesta de Dooku, Asajj Ventress sugirió que la alianza de Toydaria fuese decidida por un desafío de las habilidades de Yoda. Propuso que enviaría a sus mejores tropas droides a capturar al Maestro Jedi; si Yoda llegaba a escapar, Katuunko consideraría una alianza con la Confederación. El rey rechazó el desafío, ya que él no había pedido la presencia del Jedi para que peleara; no obstante, el Gran Maestro accedió a los términos antes de terminar con su comunicación. El rey insistió en su propia condición para Ventress—Yoda debía recibir una pelea justa. Ventress estuvo de acuerdo, mas no tenía intención de cumplir con su palabra, ya que una nave de tropas C-9979 no tardó en aterrizar y comenzó a desplegar un batallón completo de droides de batalla y Tanques Blindados de Asalto con el objetivo de matar al Maestro Jedi.[2]
El rey Katuunko permaneció junto a Ventress y monitoreó el progreso del Jedi por medio de su telémetro, mientras los droides perseguían a Yoda y a los clones a través de los bosques de coral. Ventress recibió regularmente las noticias de la misión de su droide comandante,[2] 224,[5] mientras que el Maestro Yoda contactaría periódicamente al rey. Katuunko debatió repetidamente con Ventress acerca de las probabilidades de la victoria de Yoda, haciéndola enojar hasta que terminó por destruir su comunicador solamente con su mano. Durante su viaje al punto de reunión, Yoda y sus clones quedaron aparentemente atrapados al entrar a un cañón y siendo seguidos por una columna de droides y tanques. Yoda se reveló ante los droides, quienes rodearon al Jedi y contactaron a Ventress para órdenes o acerca de cómo proceder. En lugar de capturar al Maestro Jedi rendido, Ventress ordenó que le dispararan. Katuuko presenció la inminente escaramuza desde lejos, comentando que la rendición del Maestro Yoda estaba provocando una cantidad inusual de humo. Cuando Ventress se enteró de la destrucción de 224 a manos de Yoda, el rey afirmó que todos los rumores sobre el poder de los Jedi eran ciertos, provocando a la Acólita Oscura a romper los términos de la competencia y le ordenara a droidekas a entrar en la batalla.[2]
Intento de asesinato
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- «Tal vez nuestras negociaciones sean más fructíferas con su sucesor. Ventress, ¡liquídalo!»
- ―El Conde Dooku, ordenando el asesinato de Katuunko [fuente]

Añadida por Lord DavidA pesar de los esfuerzos de Ventress, Yoda y los clones lograron destruir a todos los droides y continuar su travesía. El rey Katuunko, completamente convencido de que el desafío había terminado, contactó al Conde Dooku para informarle de que su lealtad sería dada a la República. Aunque Dooku le pidió al rey que reconsiderara, Katuunko permaneció inflexible con respecto a su apoyo a la República, y afirmó que no iba a lidiar con aquellos que incumplían su palabra, como había hecho Ventress al romper los términos de la competencia intentando abrumar a Yoda con los droidekas. Dooku decidió que las negociaciones con el sucesor de Katuunko serían más productivas, y le ordenó a su aprendiza a asesinar al toydariano. Ventress empujó con la Fuerza a los guardias de Katuunko y procedió a matar al rey con sus espadas de luz emparejadas; sin embargo, fue detenida a mitad del ataque por el Maestro Yoda, quien había llegado justo a tiempo para parar telequinéticamente su ataque con la Fuerza. Una vez que Ventress fue desarmada y sus droides escoltas destruidos por los soldados clones de Yoda, el Jedi la incitó a rendirse. No obstante, la secuaz de Dooku no tenía intención de ser capturada por la República y detonó unos explosivos que había plantado en una colina al lado de Katuunko, causando un deslizamiento de tierra. Mientras el Maestro Yoda usaba la Fuerza para detener a las rocas que caían y salvar a los clones y al rey, Ventress escapó de Rugosa en su velero solar.[2]
Ya sin la Confederación en Rugosa, el Maestro Yoda ansiaba dar inicio a las negociaciones con el rey Katuunko. Sin embargo, Katuunko afirmó que las negociaciones eran innecesarias, ya que el Maestro Yoda había probado ser junto a la República, digno de la confianza de Toydaria. El rey desenvainó una espada ceremonial toydariana y se la presentó a Yoda, encargando al Jedi de la protección del planeta[6] y proclamando que el pueblo toydariano estaba al servicio de la República. Poco después, Katuunko fue llevado a un Destructor Estelar clase Venator de la República por una cañonera LAAT/i junto a Yoda, los clones, y los guardias toydarianos.
Muerte de Katuunko
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En el final de las Guerras Clon,Savage Opress el nuevo asesino del Conde Dooku con las ordenes de llevar a Katuunko vivo a su maestro viaja a Toydaria. Savage aterriza en Toydaria y tras eliminar a la Guardia Real deja inconsciente al Rey y se lo carga al hombro para llevarselo pero antes de que pueda salir del palacio aparecen Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker y se enfrentan con el. La lucha es dura y Katuunko despierta y trata de huir y Opress decide matarlo usando la Fuerza para estrangularlo. Hecho esto consigue retener a los Jedi y, tras coger el cuerpo del Rey, usa la Fuerza para destruir la nave de los Jedi yo parte en la suya para reunirse con Dooku que lo esperaba en órbita en un crucero separatista.
Referencias
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- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7
King Katuunko en el Databank (contenido actualmente obsoleto; links de los backups 1 2 en Archive.org) - ↑ 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 2,5 2,6 2,7
Star Wars: The Clone Wars – "Ambush" - ↑ Novelización de Star Wars: The Clone Wars
- ↑ The Clone Wars: Prelude
- ↑ 5,0 5,1
The Clone Wars Episode Guide: Ambush en StarWars.com (en inglés)
- ↑
Star Wars: The Clone Wars – "Ambush" (Decodificado)
