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Kanan Jarrus

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No. ¡Yo soy tu padre!

¡Peligro! Esta página contiene IMPORTANTES SPOILERS de un lanzamiento reciente o próximo. Estás avisado del peligro.

«Fue diferente para mí, Ezra. Todo era diferente en esos tiempos. Todo lo que permanece ahora es la Fuerza.»
―Kanan Jarrus[fuente]
Kanan Jarrus, nacido como Caleb Dume, fue un Caballero Jedi humano que sobrevivió a la Orden 66 gracias al sacrificio de su maestra, Depa Billaba. En Kaller, conoció al contrabandista Janus Kasmir, quien le enseñó como sobrevivir como un fugitivo. Pasando a la clandestinidad, abandonó las enseñanzas Jedi durante un tiempo, sustituyendo su sable de luz por un bláster.

Eventualmente, Jarrus acabó trabajando como piloto de una fragata de Poliquímicas Resplandor Lunar en el Sistema Gorse, pilotando el Resplandor Lunar-72. Tras verse atrapado entre un grupo rebelde compuesto por la piloto twi'lek Hera Syndulla, el conspirador Skelly y la sullustana Zaluna Myder; Kanan ayudó a prevenir que el Conde Denetrius Vidian destruyera Cynda. Durante el conflicto, Jarrus tomó la decisión de acompañar a Syndulla en su Carguero ligero VCX-100 llamado Espíritu — que finalmente acabaría comandando junto a Hera. Más adelante, desarrolló una relación amorosa con Syndulla.

Aunque orgulloso y a menudo sarcástico, Jarrus siempre estaba dispuesto a luchar contra el Imperio Galáctico. Cinco años antes de la Batalla de Yavin, Jarrus conoció a Ezra Bridger, un chico de catorce años sensible a la Fuerza, a quien decidió enseñar el camino de los Jedi.

Luego, Kanan y su aprendiz acompañaron a Ahsoka Tano hasta el planeta Malachor para saber más acerca de los Sith. Sin embargo, esta decisión les costó cara, puesto que Kanan quedó ciego por causa de un ataque de sable láser proveniente del antiguo Lord Sith Darth Maul, mientras se encontraba en un Templo Sith del planeta.

Biografía

Vida temprana

Caleb Dume nació en el planeta Coruscant en el 33 ABY, durante los últimos años de la República Galáctica. Como ser sensible a la Fuerza, Dume se integró en la Orden Jedi, donde fue entrenado en las artes Jedi hasta alcanzar el rango de Iniciado Jedi.

Unos meses después, en una ocasión, Caleb asistió a una conferencia a cargo de Obi-Wan Kenobi en la estación central de seguridad del Templo Jedi, donde aprendió sobre la existencia de una señal de llamada Jedi y sin querer dio a Obi-Wan la idea de utilizar la señal para alejar a los Jedi del Templo en caso de necesidad. Dume también coincidió con la Maestra Jedi Luminara Unduli, a la cual consideró compasiva, valiente y disciplinada.

Guerras Clon

Conociendo a Billaba

En el 19 ABY, durante las Guerras Clon, Caleb fue entrenado junto a sus amigos Tai Uzuma y Sammo Quid por el Gran Maestro Jedi Yoda un día antes de sus pruebas de iniciación.

Durante el entrenamiento, el Maestro Yoda pidió a Caleb que mantuviera la forma de combate que había adoptado. Cuando Caleb respondió a Yoda que lo intentaría, Yoda contestó a Caleb que optara por hacer o no hacer lo que él había dicho, pero que no lo intentara. Esa frase marcaría a Caleb, quien la recordaría años después.

Cuando Caleb estaba intentando obedecer a Yoda, Tai Uzuma atacó a Caleb sin previo aviso, y cuando Sammo Quid se unió al combate, Caleb se cayó al suelo. Al ver que Caleb se había hecho sangre en una mano, Yoda decidió enviarle a la enfermería.

Allí, un droide médico echó a Caleb de malas maneras diciéndole que sólo se había hecho un rasguño. Antes de irse, Caleb vio a la Maestra Jedi Depa Billaba en el interior de un tanque de bacta, y al tratar de preguntar sobre Billaba al droide, el droide empujó a Caleb hasta fuera de la enfermería sin dar ninguna explicación.

Caleb Depa.png

Caleb ve a Depa Billaba por primera vez.

Sin embargo, poco después, Billaba despertó del coma en el que se encontraba como consecuencia de un combate con el General Grievous. Los Maestros Yoda, Mace Windu y Obi-Wan Kenobi decidieron someter a Billaba a las pruebas que hacían los Iniciados Jedi para averiguar si la Maestra estaba totalmente recuperada del coma. A la misma vez que la Maestra Billaba, Caleb pasó sus pruebas como Iniciado Jedi al día siguiente. Durante los días siguientes, varios Maestros Jedi, y entre ellos Depa Billaba, observaron desde la distancia las diversas lecciones a las que eran sometidos los Iniciados Jedi.

Caleb asistió a una lección impartida por Jocasta Nu en la que se explicaba el proceso mediante el cual los Jedi elegían a sus Padawans. Durante la lección Caleb preguntó a Jocasta el motivo por el cual los Jedi usaban un método concreto para escoger a sus aprendices, preguntando también si ese método había sido elegido porque funcionó bien en una ocasión y a partir de entonces nadie lo había cuestionado. Desde lejos, Mace Windu miró con desaprobación a Caleb, pero a Billaba pareció divertirle el comportamiento de Caleb.

Jocasta dijo a Caleb que era seguro que alguien se había cuestionado alguna vez el método que usaban los Jedi para escoger a sus aprendices, y Caleb se apresuró a aclarar que él no cuestionaba el método de elección de aprendices, sino que sólo quería saber por qué el método era como era. Al día siguiente Billaba instruyó en la Forma III a Caleb, Quid y Tai. Durante la instrucción, Caleb destruyó accidentalmente un droide entrenamiento, y Billaba optó por sonreír a Caleb.

Paseando con sus amigos por el Templo Jedi, Caleb manifestó su deseo de ser el Padawan de Depa Billaba. Tai Uzuma dijo a Caleb que aún era muy joven para ser un Padawan, y cuando Caleb respondía enfadado a Uzuma, Sammo Quid le interrumpió diciendo que había oído que Billaba había perdido al noventa por ciento de su batallón en su última misión, y que aún no estaba totalmente recuperada de su coma.

Depa Caleb.png

Caleb pregunta a Depa si es cierto lo que ha oído sobre ella.

Inquieto, Caleb decidió reunirse con Billaba y preguntarle personalmente acerca de ello. En lugar de enfadarse, Billaba dijo a Caleb que físicamente estaba recuperada, pero no emocionalmente, puesto que se sentía responsable de la muerte de los hombres de su batallón. Antes de poder seguir hablando, un cazarrecompensas llamado Rackham Sear tiró un explosivo en un pasillo del Templo Jedi cercano a la posición de Caleb y Depa.

Prediciendo que el cazarrecompensas iba a tirar un explosivo sobre ellos, Depa empujó a Caleb para protegerlo de la explosión que se avecinaba. Juntos, Billaba y Caleb dedujeron que el cazarrecompensas se movía por los conductos de ventilación del Templo Jedi, por lo que Caleb decidió perseguirle, hasta llegar a un tejado. En el tejado, Sear dijo a Caleb que estaba adoctrinado y por eso era incapaz de ver que los Jedi luchaban contra la libertad y el derecho a la autodeterminación.

Sear ordenó a Caleb que huyera, y cuando Caleb se abalanzó sobre él, Sear lo tiró al suelo con un explosivo. A continuación, se dispuso a derribar la torre central del Templo Jedi. Entonces entró en escena Depa Billaba, quien exigió a Sear que se apartara de Caleb. Sear lanzó un explosivo a Billaba, que logró hacerlo explotar lejos de cualquier ser vivo. Sear se lanzó desde lo alto del Templo hacia los vehículos que circulaban por Coruscant, y aunque Depa y Caleb lo intentaron detener mediante la Fuerza, Sear se libró de ellos lanzándoles explosivos, y así obligándolos a huir.

Caleb Depa Windu Kenobi.png

Windu y Kenobi aparecen justo después de que Caleb acepte convertirse en Padawan de Depa Billaba.

Cuando Billaba y Caleb estaban en el suelo exhaustos, Depa pidió a Caleb que se convirtiera en su Padawan a pesar de su juventud. Emocionado y exaltado, Caleb aceptó convertirse en el aprendiz de Billaba. A continuación, llegaron al lugar Windu y Kenobi, aunque para entonces su ayuda ya no era necesaria.

Antes de partir junto a Billaba a construir un nuevo sable láser, Caleb explicó lo ocurrido a Uzuma y Sammo, quienes reaccionaron dejándose llevar por la envidia.

Tras construir su nuevo sable de luz, mientras se dirigía a una misión al planeta Kardoa, Caleb explicó a Billaba cómo habían reaccionado sus amigos al saber que iba a ser Padawan. Billaba dijo a Caleb que eso era instructivo porque demostraba que nadie es perfecto.

Batalla de Kardoa

Al llegar al planeta Kardoa, Depa Billaba presentó a Caleb a algunos de los supervivientes de su antiguo batallón, como el comandante Grey y el capitán Styles. Al conocerlos, Caleb se mostró convencido de que iban a ser grandes amigos.

Durante la primera noche que pasó en Kardoa, Caleb fue molestado por el soldado clon conocido como Big-Mouth, quien no paró de llamar "chico" a Caleb, y de quien dijo a modo de broma que aún estaba muy verde para entrar en combate. Caleb pidió a Big-Mouth que dejara de llamarle chico, un poco molesto. Al día siguiente, Caleb marchó por Kardoa junto al batallón de Depa Billaba.

KardoaDepaCaleb.png

Caleb, Billaba y sus tropas en Kardoa.

Durante la marcha, Caleb conoció al clon CT-1157, quien hizo ver a Caleb que Billaba no le quitaba la vista de encima. Cuando Caleb le iba a responder de malos modos, CT-1157 calmó al chico diciéndole que él también era un novato y que Big-Mouth tampoco no le quitaba la vista de encima. Tras imitar a Big-Mouth hablando con los novatos, Caleb y CT-1157 comenzaron a reír. Cuando Billaba y Big-Mouth se giraron para mirarles, el Padawan y el clon agacharon la cabeza avergonzados.

Poco después, las tropas de la República fueron atacadas por el Ejército Droide. Caleb, entusiasmado, dijo a su maestra que se encontraba mejor que nunca, y mantuvo una conducta temeraria. Como los separatistas habían bloqueado las transmisiones de la República e impedían a Billaba pedir refuerzos, la Maestra Jedi se fue a destruir al interceptor de sus transmisiones, dejando solo a Caleb junto al grueso del Ejército Clon.

Dejándose llevar por el entusiasmo, Caleb se acercó demasiado a las tropas droides que estaban atacando a los clones, y recibió varios disparos, quedando en el suelo herido. CT-1157, ignorando las advertencias de Big-Mouth, se puso delante de Caleb y comenzó a atacar a los droides, no moviéndose de allí hasta que hubo terminado la batalla. De ese modo, CT-1157 se ganó el apodo "Stance", y Caleb tuvo que ser llevado a un tanque de bacta.

CalebStance.png

Caleb, herido tras la batalla de Kardoa.

Cuando estuvo recuperado, Billaba informó a Caleb de que el Consejo Jedi les había asignado su próxima misión en el planeta Mygeeto, donde se encontraba el General Grievous, que decidió que se enfrentaría a los Jedi personalmente junto al separatista Coburn Sear. De ese modo, Caleb se dirigió a Mygeeto, convencido de que la Batalla de Kardoa le había servido para estrechar lazos de amistad todavía más profundos con los clones que estaban bajo el mando de Billaba. Así pues, Caleb se mostró optimista ante sus primeros pasos en las Guerras Clon, a pesar de haber quedado herido en combate durante su primera batalla.

Batalla de Mygeeto

Al llegar a Mygeeto, el comandante Grey informó a Depa Billaba de que había desplegado a varios batallones de soldados clon por el territorio. Grey finalmente, propuso a Billaba entrar en combate acompañada por Styles, y también por Caleb y Stance, a quienes llamó niños. Eso causó que tanto Caleb como el clon novato expresaran su malestar por el uso del término "niño" para referirse a ellos. Al final, Billaba aceptó la propuesta de Grey.

Así pues, Caleb, su maestra, Styles y Stance entablaron combate con las fuerzas separatistas, hasta haberlas derrotado a todas. Entonces Caleb se dio cuenta de que Billaba había perdido su túnica, a lo que Billaba respondió que un Jedi debía estar dispuesto a sacrificar cosas todavía más importantes que una túnica por un bien superior. Mientras Billaba hablaba sobre sacrificarse por un bien mayor, Caleb tuvo una fugaz visión de la muerte de su maestra a manos de soldados clon. Perplejo, Caleb dijo en voz alta que no entendía nada.

CalebMygeeto.png

Caleb y Billaba son salvados por el Escuadrón Calavera, liderado por el mandaloriano Fenn Rau.

Pensando que Caleb se refería a lo que ella acababa de decir, Billaba respondió que estaba segura de que Caleb algún día entendería lo que ella había querido decir. De pronto, explotaron varias cargas explosivas y Caleb, Billaba, Stance y Styles quedaron atrapados sobre una plataforma, sin poder salir de ella. Para su desgracia, numerosos droides de combate comenzaron a trepar hacia la plataforma. Tras pedir un rescate, Billaba y Caleb fueron informados de que deberían resistir en la plataforma por lo menos cinco minutos.

Cuando les faltaban dos minutos para ser rescatados, los Jedi y los clones comenzaron a ser superados por los droides. No obstante, Fenn Rau, un mandaloriano líder del Escuadrón Calavera, que combatía en el Gran Ejército de la República, ayudó a Caleb y a los demás atacando a los droides desde a bordo de varios cazas guantelete. Tras eso, Caleb lamentó no poder conocer a Fenn Rau en persona y agradecerle su ayuda.

Finalmente, Caleb, Styles, Billaba y Stance fueron recogidos a bordo de un LAAT en el que iba Grey a bordo. Cuando el LAAT aterrizó en un lugar aislado y supuestamente seguro, y todos sus tripulantes hubieron salido de él, la nave explotó y aparecieron de la nada una multitud de droides de combate. Stance se aproximó a ayudar a Caleb a levantarse del suelo, y entonces fue acuchillado por el guerrero Kage Coburn Sear. Ante la atónita mirada de Caleb, Stance murió en los brazos del chico.

LAATMygeeto.png

El transporte en el que iban Caleb, Billaba y los clones explota tras una emboscada separatista.

Billaba ordenó a Sear que se alejara de Caleb, y entonces apareció el general Grievous, quien se mofó de Billaba aconsejándola que dejase a Sear tratar con Caleb, puesto que ella ya tenía sus propios problemas: enfrentarse a él.

Entonces, Caleb se enfrentó a Sear mientras Billaba se batía en duelo con Grievous. Cuando Caleb cortó las armas de Sear, éste se prendió fuego a sí mismo y trató de abalanzarse sobre Caleb. Caleb sin embargo, esquivó a Sear y le cortó la cabeza, evitando quemarse. A su vez, Billaba fue herida en la espalda por el General Grievous, aunque siguió luchando a pesar de sus heridas. Esa fue la primera vez que Caleb quitaba una vida, algo que Caleb consideró que no le aportaba ningún tipo de gloria o triunfo.

Al ver a su maestra herida, Caleb se acercó a Grievous para enfrentarse a él junto a Grey y Styles, pero el General decidió retirarse antes de que el Padawan y los clones se acercaran a él. Luego, Caleb enterró a Stance y asistió a un funeral improvisado para él. Durante los días siguientes, Billaba permaneció en un tanque de bacta, y durante ese tiempo, los clones informaron a Caleb de que se dirigirían a Kaller en cuanto Billaba se hubiese recuperado.

Batalla de Kaller

Durante los últimos días de la guerra, Dume participó en la Batalla de Kaller, en la que Billaba llevó a las fuerzas de la República a la victoria contra la Confederación de Sistemas Independientes, cuyas fuerzas estaban dirigidas por el general Kleeve, y cuya huida significó el fin de la batalla. Aunque la reunión con los kalleranos estuvo marcada por la discusión de Dume, Grey y Styles con uno de los nativos que expresaron poco agradecimiento a los Jedi, los tres fueron silenciados por Billaba, que trasladó sus tropas para descansar a un campo bajo las estrellas, y continuó con el entrenamiento de Dume. Luego, Caleb se relajó junto a una hoguera con Billaba, Grey y Styles.

Caleb Dume Depa Billaba training.png

Caleb Dume entrena con su maestra Depa Billaba en Kaller.

Durante su descanso, Billaba y Styles se burlaron de la naturaleza inquisitiva de Dume, y a continuación, Billaba dio un holocrón a Dume para que lo utilizara para "resolver algunas de sus preguntas" y "saber acerca de la rama pacífica" de la Orden Jedi. Fue entonces cuando el Canciller Supremo Sheev Palpatine ordenó ejecutar la Orden 66, que marcaba a todos los Jedi como traidores a la República y pedía su inmediata ejecución, al comandante Grey.

En ese momento, Depa percibió mediante la Fuerza las muertes de cientos de Jedi por toda la Galaxia, entre las cuales se encontraban las de Ki-Adi-Mundi, Plo Koon y Aayla Secura. Depa permitió a Caleb percibir su visión, y encendió su sable de luz. Entonces, atacó a los soldados clon que se les acercaban para ejecutarlos. A medio combate, Billaba ordenó a Caleb huir o ayudarla, por lo que Dume se añadió a la lucha. Al ver que estaban siendo rodeados, Depa ordenó huir a su padawan, asegurándole que iría detrás de él. Sin embargo, mientras huía, Caleb fue testigo de la muerte de Billaba a manos de los soldados clon.

Primeros días del Imperio

Tras la Orden 66, Dume logró despistar y ocultarse de los soldados clon que le perseguían en los bosques de Kaller. Durante los días siguientes, Caleb vivió oculto por las calles de la capital del planeta en condiciones muy precarias, informándose de los últimos acontecimientos acaecidos en la Galaxia espiando las conversaciones de la población de Kaller.

Sucio y hambriento, Dume fue encontrado finalmente por el kallerano Janus Kasmir. Caleb, reaccionó ante tal encuentro amenazando a Kasmir, que lo tranquilizó y le proporcionó agua, comida y un baño. A continuación, Kasmir dejó al Jedi pasar la noche en los aposentos de su nave. Cuando Dume recibió la orden de regresar al Templo Jedi a través de su comunicador, decidió robar la nave de Kasmir y dirigirse a Coruscant. Al llegar a Coruscant, recibió una transmisión de Obi-Wan Kenobi informando de la caída de la Orden Jedi a manos del Imperio Galáctico, que además instaba a los Jedi supervivientes a ocultarse y alejarse de Coruscant. Al finalizar la transmisión, Caleb fue emboscado por varios soldados clon en la órbita de Coruscant.

Kasmir Caleb.png

Caleb Dume trata de rescatar a Kasmir.

Tras despistar a los soldados clon y huir, Caleb decidió regresar a Kaller. Al llegar, Kasmir logró localizar a Dume y trató de atacarle. A continuación, Kasmir ordenó a Caleb que lo dejara en paz y se marchase, argumentando que a pesar de que el padawan sentía la necesidad de encontrar a un nuevo maestro, él no quería tener ningún aprendiz. Caleb contestó que no estaba buscando a ningún maestro, pero Kasmir le interrumpió y se marchó.

Dume decidió seguir a Kasmir a pesar de todo, sin que el kallerano se diera cuenta de ello. Pasaron los días, hasta que finalmente Caleb se decidió a interrumpir una negociación entre Kasmir y varios kalleranos, pensando que los kalleranos iban a atacar a Kasmir. Kasmir, se enfadó con Dume, y le obligó a formar parte de su tripulación como compensación por lo que había ocurrido.

Por ese motivo, Kasmir obligó a Caleb a prescindir de sus vestimentas de Jedi, así como de su trenza de padawan. Luego, le pidió que dejara de pasarse la mano por el pelo cada vez que se ponía nervioso, que guardara su espada láser, y que cambiara su peinado haciéndose una coleta. Finalmente, Kasmir proporcionó un bláster a Caleb y le informó de que le llamaría "chico" hasta que encontrara un nuevo nombre y se forjara una nueva identidad.

A continuación, Kasmir y Dume trataron de robar varios droides IG-RM para venderlos en el mercado negro. Sin embargo, Dume y Kasmir fueron emboscados por varios guardias comandados por Gamut Key. Para evitar ser encarcelado, Kasmir delató a Caleb afirmando que era un Jedi, y el padawan fue arrestado. Poco después, Key contactó con los clones Grey y Styles, quienes confirmaron la identidad de Dume desde un holograma.

Pasado un tiempo, Janus Kasmir regresó para rescatar a Caleb. Tras la huida de ambos, Caleb y Kasmir comenzaron a trabajar en equipo, ejerciendo como contrabandistas de planeta en planeta. Sin embargo, los soldados clon Grey y Styles los persiguieron allá a donde iban. Al llegar al planeta Lahn, Kasmir envió a Dume a negociar con un individuo llamado Jondo la adquisición de una nueva nave.

Caleb Kleeve.png

Caleb y Kleeve se disponen a salvar a Kasmir.

Al reunirse con Jondo, Dume descubrió que la persona con la que debía negociar era el antiguo general separatista Kleeve, al que se había enfrentado durante las Guerras Clon en Kaller. Kleeve explicó a Dume cómo había tenido que adoptar la identidad de Jondo por necesidad, y sugirió que tal vez, tanto él como los Jedi habían sido engañados, tratando de luchar por un mundo mejor.

Tras hablar con Kleeve, Dume regresó a la posición de Kasmir, donde descubrió que su amigo había sido capturado por Grey. Ante las amenazas de Grey, Kasmir negó estar asociado a Dume, y afirmó haberse deshecho del Padawan. Para evitar que acusaran a Kasmir de mentir, Caleb decidió huir del lugar y abandonar a Kasmir, con la esperanza de que lo liberaran. Luego, Dume decidió volver a hablar con Kleeve, con la intención de que empleara su nave para rescatar a Kasmir. Justo al llegar a la nave, Caleb y Kleeve fueron capturados por Styles, que dejó inconsciente a Dume y le hizo prisionero del Imperio.

A continuación, Kasmir y Kleeve fueron liberados por los clones, y Caleb fue subido a un transporte imperial con destino a Kaller, donde los soldados clon pretendían ejecutarlo. Durante el trayecto, Caleb trató de razonar con los clones, explicando que la República Galáctica en realidad había sido traicionada por el Emperador Palpatine, que se había deshecho de los Jedi para instaurar su propio Imperio. Además añadió que incluso los propios clones habían sido traicionados por Palpatine.

Minutos después, Caleb percibió que Kasmir y Kleeve se aproximaban a bordo de sus respectivas naves. Entonces, decidió arrojarse al espacio para escapar. Al salir al espacio, Caleb fue recogido por Kasmir. Los clones, dudando sobre si Caleb había muerto en el espacio, decidieron destruir las naves de Kleeve y Kasmir. De este modo se inició un combate aéreo.

Despedida Caleb Kasmir.png

Caleb se despide de Kasmir y Kleeve.

El comandante clon Grey, dando vueltas a lo que había dicho anteriormente Caleb, comenzó a cuestionar el motivo por el cual había ejecutado la Orden 66, puesto que idolatraba a la Maestra Jedi Depa Billaba. Cuando comentó a Styles sus impresiones, éste le contestó gritando que estaba comenzando a hablar como un traidor Jedi. Afirmando que finalmente estaba haciendo lo correcto, Grey desactivó los escudos de la nave imperial en la cual él, Styles y los clones iban a bordo.

De ese modo, con la ayuda de Grey; Caleb, Kleeve y Kasmir lograron destruir la nave imperial. Una vez en la superfície de Kaller, Dume decidió abandonar a Kasmir, temiendo la pérdida de otro ser querido. De ese modo, tras sugerir una unión entre Kleeve y Kasmir, Dume emprendió una vida como contrabandista, llevándose consigo el holocrón de su maestra y su espada láser. En su primer trabajo en solitario, en el planeta Moraga, Dume se presentó a sí mismo como Kanan Jarrus ante Morfizo.

Finalmente, Jarrus emigró a Gorse, donde conoció a Okadiah Garson. A través de Garson, Jarrus consiguió un trabajo como piloto de un carguero que llevaba bisulfato de baradio para Poliquímicas Resplandor Lunar entre Gorse y su luna, Cynda. Durante cinco meses, vivió en una pensión de mala muerte al lado de una cantina, en la que trabajó como camarero de vez en cuando.

El nuevo amanecer de la rebelión

Jarrus finalmente trabajó como piloto de un carguero de la corporación Poliquímicas Resplandor Lunar, pilotando el Resplandor Lunar-72 entre el planeta Gorse y su ilustre luna, Cynda. Jarrus se conviertió en un buen amigo de Okadiah Garson, el dueño de un bar en Ciudad Gorse. Después de quedar atrapado en una conspiración con la piloto rebelde twi'lek, Hera Syndulla, el cerebro de la conspiración, Skelly, y una sullustana, Zaluna Myder, Jarrus evitó que el Conde Denetrius Vidian destruyera Cynda. Entonces Jarrus tomó la decisión de acompañar a Hera en su Carguero ligero VCX-100, el Espíritu.

A bordo del Espíritu

KananCrew.png

Jarrus fue el líder de los Rebeldes de Lothal

Con la edad de 28 años, el ex Jedi guió a la tripulación del Espíritu, cuyos miembros trataban de rebelarse contra el Imperio. Una de estas revueltas fue una redada contra un convoy de suministros Imperial. Después de la redada, Kanan, Hera Syndulla, y C1-10P se encontraron bajo un ataque Imperial por parte de cazas TIE. Después de que el ataque deshabilitase los escudos y el sistema de comunicaciones interno del Espíritu, Kanan y Hera comenzaron a dar órdenes contradictorias a Chopper sobre qué sistema debía arreglar primero. Fue Chopper quien finalmente destruyó el último TIE, y sus esfuerzos fueron reconocidos por Kanan y Hera antes de que la nave saltase al hiperespacio. En otra ocasión, Kanan había citado con Zeb Orrelios. Zeb se había presentado en el callejón equivocado y, haciendo caso omiso de las protestas de Kanan vía comunicador, inició una lucha contra varios soldados de asalto, que culminó en la destrucción de un caza TIE. Kanan entonces se mostró satisfecho y salió al encuentro de Zeb.

La chispa de la rebelión

Spark of the Rebellion 17.png

Kanan percibe la presencia de Ezra.

En Lothal, Kanan dirigió a sus compañeros rebeldes Zeb Orrelios y Sabine Wren en una operación rutinaria que consistía en robar las cajas de un convoy imperial. Sabine detonó un explosivo que provocó que los imperiales huyeran con su carga, para ser emboscados y derribados por Kanan. Sin embargo, un huérfano llamado Ezra Bridger se llevó una moto deslizadora con dos de las cajas que los Rebeldes de Lothal pretendían robar. Kanan y Zeb fueron tras él en otras dos motos deslizadoras, persiguiéndolo hasta las afueras de Ciudad Capital. Kanan ordenó a Zeb quedarse atras con las cajas que habían robado para subirlas al Espíritu mientras él continuaba persiguiendo a Ezra. Jarrus fue capaz de alcanzar a Bridger, hasta que un caza TIE destruyó su moto deslizadora.

Después de perder su moto deslizadora, Jarrus se reagrupó con sus compañeros rebeldes a bordo del Espíritu y ayudó a Ezra a escapar de cuatro cazas TIE que se le acercaban. Cuando Kanan informó a Hera Syndulla de lo que había pasadocon Ezra, ella respondió que estaba impresionada y sospechaba que Ezra podría ser sensible a la Fuerza, ya que había sido capaz de evadir a los soldados de asalto y subir a bordo de la nave con una caja de blásters. Kanan sin embargo negó esa posibilidad argumentando que la única razón por la que el chico había sobrevivido era porque él estaba allí para salvarlo.

Después de despistar a los TIE, los rebeldes volvieron a Lothal y aterrizaron cerca de Ciudad Tarkin, donde Kanan y Hera entregaron los blásters que habían robado al señor del crimen Cikatro Vizago, que les dio un poco de dinero y las coordenadas de un carguero Imperial que transportaba a varios prisioneros wookies a un campo de trabajo desconocido. Los rebeldes se dirigieron al transporte Imperial y subieron a bordo haciéndose pasar por cazarrecompensas que iban a entregar un prisionero wookiee adicional. Kanan y Zeb se dirigieron al calabozo de la nave sin saber que todo era una trampa. Justo antes de que un escuadrón de tropas que los estaba esperando saliera de la prisión de la nave, Ezra llegó a tiempo para advertirles de que habían caído en una trampa. Los rebeldes huyeron del transporte, excepto Ezra, que fue capturado por el Agente Kallus.

Cuando la tripulación del Espíritu descubrió que Bridger había sido capturado, votó si ir a rescatarlo o no. Pese a la oposición de Zeb y Sabine; gracias a los votos de Kanan, Hera y C1-10P, los rebeldes se dirigieron al Destructor Estelar donde Ezra estaba retenido. Kanan, Sabine y Zeb encontraron a Ezra y escaparon de nuevo activando varios explosivos que había dejado atrás Sabine.

Kanan Jedi Reveal.png

Kanan revela que es un Jedi.

Después de que Ezra informara a los rebeldes de que había oído la verdadera ubicación de los wookies, el equipo se dirigió a Kessel para rescatarlos. Sin embargo, fueron emboscados por los imperiales y tuvieron que ponerse a cubierto. Entonces, Kanan salió de su cobertura y activó su sable de luz , revelando su identidad Jedi a Ezra, los wookiees y los imperiales. Kanan fue capaz de mantener a ralla a los imperiales mientras el resto huía al interior de unas cajas. Luego, Kanan entró también en una de las cajas, que después fueron recogidas por el Espíritu. Zeb informó a Kanan de que Ezra había ido a rescatar a un wookiee llamado Kitwarr. Cuando ambos estaban acorralados por el Agente Kallus, Kanan apareció. Kallus trató de dispararle, pero Jarrus desvió su ataque y le hizo caer por un precipicio. Ezra y Kitwarr subieron a bordo del Espíritu y los rebeldes escaparon, dejando a Kallus agarrado a un poste para no caer precipicio abajo.

Después de que los wookiees se marcharan, los rebeldes llevaron a Ezra de vuelta a Lothal, donde Kanan le ofreció unirse a su tripulación y aprender los caminos de la Fuerza. Bridger aceptó, y desde ese momento pasó a formar parte de la tripulación del Espíritu, y se convirtió en el Padawan de Jarrus.

Mientras tanto la identidad Jedi de Kanan pronto se extendió por todo el Imperio, y llamó la atención del cazador de Jedi conocido como El Inquisidor.

Disruptores imperiales

Poco tiempo después, los Rebeldes de Lothal realizaron una misión para robar unos disruptores imperiales y vendérselos al señor del crimen Cikatro Vizago, para así lograr dinero. Los rebeldes engañaron a la ministra de Lothal Maketh Tua y lograron robar las armas, huyendo con C-3PO y R2-D2, que ejercían de traductores de Tua, a bordo del Espíritu. Durante la misión, Zeb Orrelios descubrió que esos disruptores habían sido utilizados previamente por el Imperio para casi exterminar a su especie, los Lasat.

3PO R2 Espíritu.jpeg

C-3PO y R2-D2 a bordo del Espíritu.

Por ese motivo, Zeb se acercó a Jarrus para sugerirle no vender los disruptores a Vizago, y simplemente mantenerlos fuera de circulación. Entonces apareció Sabine Wren e informó a Jarrus de que los disruptores iban a ser producidos en masa por el Imperio. Satisfecho, Jarrus trató de hacer ver a Zeb que habían cometido el crimen perfecto: habían evitado que el Imperio produjera los disruptores en masa e iban a aconseguir financiación vendiéndoselos a Vizago. Aun así, Zeb siguió pensando que lo mejor era destruir los disruptores.

A bordo del Espíritu, C-3PO, convencido de que había sido secuestrado por criminales, contactó con el Justiciero, y pidió ayuda al Agente Kallus, proporcionándole la ubicación de los rebeldes. Kallus, satisfecho, le prometió que llegaría pronto en su ayuda.

Kallus irrumpió en plena negociación entre Vizago y los rebeldes. Vizago escapó del lugar sin dar su recompensa a los rebeldes y se inició una pelea entre ellos y el Imperio. Kallus confesó a Zeb que él había sido el oficial al mando de la destrucción de Lasan, el planeta de Orrelios. Entonces inició con Zeb un combate con sus Fusiles-bo AB-75. Mientras tanto, Kanan usó un disruptor para destruir un Pod Todo Terreno de Defensa imperial. Otro Pod, disparó a Kanan tirándolo por los aires, y obligándole a ponerse a cubierto. Sabine, R2-D2 y C-3PO, sobrecargaron los disruptores y, con la ayuda de Kanan y Ezra, los arrojaron contra los imperiales. Los disruptores, sobrecargados, explotaron en medio de los imperiales.

La explosión de los disruptores desequilibró a todo el mundo, provocando que Kallus ganase la pelea contra Zeb, y cuando estaba a punto de asesinar a Orrelios, Ezra Bridger le empujó con la Fuerza, salvando la vida del lasat. Kanan ordenó a Hera Syndulla llevar a Ezra al Espíritu, junto a los demás rebeldes, R2-D2 y C-3PO; y recogió a Zeb del suelo para subirlo a bordo de la nave. Dentro de la nave, Zeb agradeció a Kanan su ayuda, pensando que él era quien le había salvado la vida. Jarrus le contó a Orrelios que había sido Ezra quien le había salvado la vida. Sorprendido, Zeb le hizo un gesto de gratitud con la cabeza a Ezra, y se marchó a sus aposentos a descansar.

Kanan BailOrgana.png

Kanan devuelve a Bail Organa sus droides.

Kanan transportó a R2 y 3PO a la Tantive IV, donde se los entregó a Bail Organa. Organa pagó una cuantiosa suma a Jarrus por la devolución de sus droides, y se despidió de él recitando un dicho Jedi. Jarrus, extrañado, regresó al Espíritu. Poco después, sin que Kanan lo supiera, Organa pidió a R2-D2 que le mostrara todo lo que había grabado sobre los rebeldes.

Buscando tranquilidad

Después de un altercado protagonizado por Ezra Bridger y Zeb Orrelios en la bodega de carga del Espíritu, Hera Syndulla decidió enviar a Zeb y Ezra a hacer unos recados en Kothal. Entre los artículos que Hera pidió, estaba el meiloorun, una fruta que no se conreaba en Lothal. Debido a su rareza, Hera esperaba que Ezra y Zeb tardaran mucho tiempo en conseguirla, dejando a Kanan un tiempo para relajarse.

Poco tiempo después, Hera y Kanan recibieron una llamada de Zeb, en la que les comunicaba que había robado un caza TIE. Kanan preguntó si había desactivado la baliza de localización del caza, y cuando Orrelios la hubo desactivado siguiendo las instrucciones de Kanan, recibió la orden de dirigirse a un punto de encuentro y destruir el caza de immediato.

Cuando Ezra y Zeb no regresaron en el tiempo acordado, Kanan y Hera comenzaron a preocuparse. Afortunadamente, los dos volvieron. Después de escuchar todo lo que había ocurrido, Kanan y sus compañeros subieron a bordo del Espíritu.

Rescatando a Luminara

«Coincidimos una vez. Era una gran Maestra Jedi: valiente, compasiva, disciplinada.»
―Kanan recuerda a Luminara Unduli.[fuente]
Cuando Jarrus comenzó el adiestramiento de Ezra Bridger en los caminos de la Fuerza, se vio inseguro y dudó de su capacidad para entrenar al chico, ya que su propia enseñanza había sido interrumpida por el asesinato repentino de Depa Billaba durante la Orden 66. Debido a esto, cuando Jarrus recibió la información de que la Maestra Jedi Luminara Unduli estaba prisionera en La Aguja, en el planeta Stygeon, emprendió junto a los Rebeldes de Lothal una misión para rescatarla, con la esperanza de que ella ejerciera de maestra de Bridger.

Sin embargo, todo era una trampa tendida por El Inquisidor para atraer a los Jedi supervivientes hacia su muerte. Zeb Orrelios, Sabine Wren, Ezra y Kanan se infiltraron en La Aguja, y cuando Jarrus y Bridger entraron en la celda donde supuestamente se hallaba Unduli, se encontraron con el cadáver de la Jedi.

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Kanan se enfrenta al Inquisidor en Stygeon.

Entonces, apareció El Inquisidor, que explicó a Jarrus que la Maestra Jedi había caído con la República Galáctica. Poco después Kanan inició un duelo con El Inquisidor, y finalmente tuvo que huir con Bridger por los pasillos de La Aguja, no sin antes empujar al Inquisidor contra el techo para asegurar la huida de Ezra. Durante la huida, Jarrus se encontró con Sabine y Zeb, y emprendió junto a ellos y Ezra una carrera desesperada en dirección al Espíritu. Después de abrir junto a Ezra usando la Fuerza una puerta cerrada, Jarrus y la tripulación del Espíritu lucharon contra varios soldados de asalto, y en última instancia, lograron subir a bordo de la nave de Hera Syndulla, escapando del Inquisidor.

De regreso a Lothal, Jarrus confesó a Ezra que todo lo que había ocurrido le había ayudado a ver que era capaz de entrenarle; por lo que él y su Padawan reemprendieron el entrenamiento Jedi con la convicción de que era posible que tuviera éxito.

Destruyendo un cristal kyber

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Kanan y Hera huyen de la explosión ocasionada por el cristal kyber.

Después de que Ezra Bridger llevara semanas infiltrado en la Academia Imperial de Lothal con el objetivo de robar un dispositivo con la ubicación de un transporte imperial que contenía un enorme cristal kyber; Kanan y Hera Syndulla, a bordo del Espíritu, recibieron las coordenadas que contenía el dispositivo. En el momento de recibir las coordenadas, Kanan y Hera recibieron la información de que Ezra seguía internado en la Academia Imperial, a pesar de haber logrado transmitir la información del dispositivo.

Mientras se dirigían a interceptar el transporte, Hera tranquilizó a Kanan y lo instó a centrarse en la misión. Kanan, a bordo de la lanzadera del Espíritu, distrajo a varios cazas TIE, y mientras tanto, Hera logró destruir el cristal kyber del Imperio.

Se produjo una gran explosión y Kanan y Hera lograron escapar por los pelos en el último momento. A continuación, Hera y Kanan se dirigieron a Lothal para reunirse con el resto de Rebeldes de Lothal. Poco después, Kanan se reunió con Ezra para felicitarle por su buen trabajo, y mostrarle su alegría por su regreso a bordo del Espíritu.

Incidente con el Fantasma

«Hera se encarga de encontrar misiones que le creen problemas al Imperio, y beneficios a nosotros. Si ella se fía del contacto yo también me fío, y no hago preguntas.»
―Kanan a Sabine Wren acerca de "Fulcrum".[fuente]
Tiempo después, Hera Syndulla, Sabine Wren y Ezra Bridger participaron en una misión proporcionada por "Fulcrum", el contacto secreto de Hera. Al finalizarla, fueron perseguidos por tres cazas TIE mientras iban a bordo de la lanzadera del Espíritu, el Fantasma. Durante la huida, Sabine exigió conocer a "Fulcrum", a lo que Hera se negó, causando en Wren gran frustración. Ezra mientras tanto, instó a Hera a concentrarse en la huida. Finalmente, lograron deshacerse de los TIE y regresar a bordo del Espíritu.

Allí, Hera ordenó a Ezra, Zeb Orrelios y C1-10P reparar el Fantasma. Ezra y sus compañeros lograron reparar el Fantasma, a excepción de su depósito de combustible, que tenía una fuga. Cuando iban a reparar el depósito de combustible, C1-10P creó una distracción que hizo a Ezra y Zeb olvidarse del Fantasma.

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Kanan responde a las preguntas de Sabine.

Sabine volvió a preguntar a Hera y Kanan por la identidad de "Fulcrum". Kanan respondió que "Fulcrum" era un contacto de Hera. Como él confiaba en Hera, no necesitaba preguntar por la identidad de "Fulcrum", y sugirió a Sabine que hiciera lo mismo. Wren respondió que su actitud era frustrante, y Kanan contestó alegremente que eso le solía decir la gente.

Cuando Hera y Sabine fueron a realizar otra misión de "Fulcrum" en Fort Anaxes, descubrieron que había una fuga en el depósito de combustible del Fantasma, y quedaron atrapadas en el asteroide. Tras quedar atrapadas en el asteroide, descubrieron que estaban rodeadas por una manada de fyrnocks, por lo cual solicitaron ayuda al Espíritu.

Mientras meditaba, Kanan escuchó a Ezra y Zeb discutir sobre lo que había ocurrido con Sabine y Hera. De inmediato, Kanan pilotó el Espíritu hasta Fort Anaxes, para rescatar a sus compañeras. Finalmente, los Rebeldes de Lothal lograron rescatar a Syndulla y Wren, y huir de los fyrnocks.

Día del Imperio

En el 4 ABY, durante el Día del Imperio, Kanan estuvo entrenando a Ezra Bridger. Jarrus encargó a Ezra conectar mediante la Fuerza con un gato de Lothal, pero Bridger, desconcentrado por el hecho de que era el Día del Imperio y su cumpleaños, el cual era una pesadilla para él desde que desaparecieron sus padres, no logró conectar con el gato.

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Kanan, Ezra y Sabine hablan con el Viejo Jho.

Más tarde estuvo presente en el Puesto Espacial del Viejo Jho mientras tres pilotos imperiales importunaban a un rodiano tratando de encontrar a un disidente imperial. Ezra, reconoció mediante una fotografía al fugitivo, llamado Tseebo, que era un antiguo amigo de sus padres desaparecidos. Entristecido por el recuerdo de sus padres y el hecho de que era su cumpleaños, Ezra se marchó del Puesto Espacial ante el asombro de sus compañeros.

Minutos más tarde, Kanan y sus compañeros planearon sabotear la celebración del Día del Imperio en Ciudad Capital. Escabulléndose entre la multitud, Zeb Orrelios y Sabine Wren planearon una distracción para que Kanan pudiera hacer explotar el nuevo TIE avanzado v1 del Imperio, que estaba siendo expuesto por Maketh Tua ante los ciudadanos de Lothal. Sabine fue pasando varios explosivos a Zeb, que los lanzó por los aires. Los explosivos resultaron ser una combinación de fuegos artificiales, que distrajeron a todos los asistentes de la celebración, así como a los soldados de asalto que patrullaban por la zona.

Aprovechando la distracción, Kanan colocó un explosivo en el TIE. Cuando volvía a camuflarse entre la multitud, fue descubierto por dos soldados de asalto. Entonces, apareció Ezra fingiendo que Kanan era su padre, un patriota excéntrico que disfrutaba de los fuegos artificiales. Para corroborar la versión de Ezra, Kanan fingió que se sentía maravillado por los fuegos artificiales, recalcando con asombro que parecían un arco iris. Poco después, el caza TIE explotó.

Kanan y Ezra huyeron del lugar, y pronto se les unieron en la huída Zeb y Sabine. Estando a una distancia segura del lugar de la explosión, Zeb avistó en la lejanía al Agente Kallus, y lo apuntó con su Fusil-bo AB-75, con intención de acabar con él. Kanan sugirió a Zeb que apuntara al Inquisidor, y Orrelios, a regañadientes, aceptó.

El Inquisidor esquivó los disparos de Zeb, y los Rebeldes de Lothal tuvieron que reemprender su huida. Ezra pensó en un lugar donde poder esconderse, pero adelantó que Zeb sería incapaz de acceder a ese escondite por culpa de su tamaño. Zeb se puso en contacto con Hera Syndulla para quedar en una localización concreta y ser recogido por el Espíritu. Por otra parte, Ezra, Kanan y Sabine escaparían de Ciudad Capital por su cuenta. De este modo, Zeb comenzó a subir por los tejados de las casas hasta reunirse con Hera a bordo del Espíritu.

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Kanan se enfrenta a Kallus.

Al llegar al escondite de Ezra, Sabine y Kanan se dieron cuenta de que Bridger les había traído hasta su antigua casa. Allí descubrieron a Tseebo, un desertor imperial que poseía un implante cibernético con muchos de los planes futuros del Imperio. Sin embargo, el implante cibernético había anulado parte de la personalidad de Tseebo. Mientras Ezra bajaba a su antigua habitación, Tseebo reveló que ese día era el cumpleaños de Ezra. Kanan y Sabine reaccionaron con sorpresa, por lo que Kanan preguntó a Ezra por qué no se lo había dicho. Ezra respondió que ese hecho no tenía importancia y bajó definitivamente a su habitación.

Más tarde, tratando de huir, los rebeldes, lograron hacerse con un Transporte de tropas de reconocimiento, e hicieron subir a Tseebo en él. Mientras huían a bordo del transporte, fueron descubiertos por el Imperio, y solicitaron ayuda al Espíritu. Cuando llegó el Espíritu, Kanan montó guardia mientras sus compañeros subían a bordo. Entonces, apareció el agente Kallus y, después de desviar todos sus disparos, Kanan saltó a bordo del Espíritu mientras la nave despegaba.

Una vez en el espacio el Espíritu comenzó a ser perseguido por El Inquisidor, que logró golpear e inutilizar a C1-10P. Segundos antes de que la nave saltara al hiperespacio, El Inquisidor logró colocar un rastreador sobre el Fantasma, una lanzadera de ataque que iba pegada al Espíritu.

Luego, Tseebo informó a los rebeldes de que los imperiales habían colocado un rastreador en el Fantasma. Kanan, sabiendo que El Inquisidor podía percibir a Ezra y él mismo, decidió dirigirse con Ezra hacia Fort Anaxes a bordo del Fantasma para despistar a los imperiales.

Al llegar a Fort Anaxes, Kanan quitó el rastreador imperial del Fantasma e incitó a Ezra a que conectara con los fyrnocks que habitaban allí, para que atacaran a los imperiales cuando llegaran. Presionado por la inminente llegada de los imperiales, Ezra se vio forzado a perdonar a Tseebo por su implicación en la desaparición de sus padres, para así conectar finalmente con los fyrnocks. Cuando aparecieron El Inquisidor y varios soldados de asalto, Kanan y Ezra ordenaron a los fyrnocks que atacaran a sus enemigos.

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Kanan pelea con El Inquisidor en Fort Anaxes.

El Inquisidor y Kanan, entablaron un combate con sus sables de luz, que finalizó con la derrota de Kanan. Cuando Ezra trató de defender a Kanan, fue provocado por El Inquisidor, de modo que mediante el uso del lado oscuro logró controlar a un fyrnock gigante, bajo la impotente mirada de Kanan. Entonces, Ezra se desmayó por el esfuerzo realizado.

Mientras el fyrnock gigante atacaba al Inquisidor, Kanan recogió sus armas y llevó a Ezra hasta el Fantasma, desviando el sable de luz de doble hoja giratorio que El Inquisidor le lanzó como último recurso para evitar su huída. Una vez a salvo, Kanan se disculpó ante Ezra por no haberle advertido sobre todo lo que debía saber sobre el uso de la Fuerza y los peligros del lado oscuro. Finalmente, maestro y aprendiz se reunieron con el resto de Rebeldes de Lothal a bordo del Espíritu.

Guiando a Ezra

Después del peligroso acercamiento al lado oscuro llevado a cabo por Ezra Bridger, Kanan estuvo meditando durante un tiempo. Tras varios descuidos por parte de Bridger para acudir a tiempo a sus sesiones de entrenamiento con Kanan, Jarrus decidió examinar en su holocrón la ubicación de todos los templos jedi esparcidos por toda la Galaxia, descubriendo la existencia de uno en Lothal.

Cuando Bridger acudió con tiempo de retraso a su sesión de entrenamiento, Kanan lo reprendió, afirmando que su maestra Depa Billaba jamás habría tolerado su indisciplina. Tras hablar con Ezra, Kanan decidió llevar a Bridger al Templo Jedi de Lothal a bordo del Fantasma, para que allí fuera puesto a prueba. Momentos antes de partir, fue animado por Hera Syndulla a seguir adelante con su decisión de ayudar al chico.

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Kanan ayuda a Ezra a acceder al Templo Jedi de Lothal.

A bordo del Fantasma, Kanan explicó a Ezra que debía dirigirse al templo jedi guiándose con la Fuerza, y explicó que en sus días como Padawan, todo era distinto, puesto que la Orden Jedi constaba de más de 10.000 jedi esparcidos por toda la Galaxia. Cuando Ezra se puso a meditar, logró percibir el templo jedi, y pilotó el Fantasma hasta allí. Kanan luego confirmó a Ezra que ya conocía la existencia de ese lugar tras haberlo consultado en su holocrón.

En la entrada del templo, Kanan se puso a meditar mientras Ezra buscaba una entrada, advirtiéndole antes de que el Imperio Galáctico podía conocer la existencia de ese lugar y tenerlo bajo vigilancia. Bridger averiguó que para entrar en el templo, maestro y padawan debían usar la Fuerza. Obedeciendo a su aprendiz, Kanan usó la Fuerza junto a él, y así lograron entrar en el templo. Allí dentro, Jarrus indicó a Ezra que debía adentrarse en las profundidades del templo, mientras él esperaba. Cuando Ezra preguntó qué debía encontrar en el templo, Kanan respondió que debía buscar todo y nada. Bridger contestó justo antes que marcharse que no sabía lo que eso significaba, y Kanan murmuró que eso es lo que le había dicho su maestra en su día.

Dentro del templo, Ezra tuvo una visión de Kanan en la cual combatía con El Inquisidor, furioso ante la posibilidad de que éste matara al chico. Finalmente, Jarrus moría ante Ezra a manos del Inquisidor, y su cuerpo caía por un precipicio.

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Kanan se sorprende al oír la voz de Yoda.

Mientras Kanan esperaba a Ezra, el Gran Maestro Jedi Yoda, logró ponerse en contacto con él desde Dagobah, usando la Fuerza. Kanan reaccionó con gran sorpresa, llegando a creer que estaba sufriendo algún tipo de alucinación. Yoda, le hizo ver que no era una alucinación, y que era capaz de contactar con él por el hecho de que se encontraba en un templo jedi, que como tal, tenía muy presente en él la Fuerza. Luego, Yoda afirmó que veía a Kanan diferente, a lo que Jarrus contestó que había tomado un aprendiz.

A continuación, Yoda indicó a Jarrus que debía ser honesto con su decisión. Kanan contestó que tenía dudas acerca de su capacidad para entrenar a Ezra. Yoda contestó que eran tiempos difíciles tanto para Kanan como para su aprendiz, y Jarrus añadió que además, notaba que los poderes de Ezra crecían más rápido de lo que él podía enseñarle. Entonces, Yoda preguntó si lo notaba, o si lo sentía. Kanan concluyó ante Yoda que él había pasado mucho tiempo alejado del camino jedi, pero que no iba a permitir que ocurriera lo mismo con Ezra.

Al salir del templo jedi, Ezra enseñó a Kanan el cristal kaibuur que había encontrado en el templo, y Kanan, sorprendido por lo que Ezra había logrado, le explicó la utilidad del cristal, que servía para construir espadas láser.

Trabajando para Lando

En el 4 ABY, Kanan estuvo en el Puesto Espacial del Viejo Jho hablando con su dueño, Jho, para intentar lograr información beneficiosa para los Rebeldes de Lothal. Sin embargo, Jho no poseía información valiosa. Entonces, Kanan se acercó a mirar a Garazeb Orrelios, que estaba jugando a una partida de Sabacc con Lando Calrissian. Durante la partida, Zeb apostó al droide C1-10P con la aprobación de Kanan. Después de que Orrelios perdiese a C1-10P en la apuesta, Lando ofreció a Zeb y Jarrus que trabajasen para él a cambio de la devolución de C1-10P.

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Kanan explica a Hera que Lando ha ganado a C1-10P jugando al Sabacc.

Cuando llegaron al Espíritu, Kanan presentó a Lando al resto de la tripulación. Cuando Hera Syndulla se enteró de la pérdida de C1-10P, se enfadó con Orrelios, y tras enterarse de la implicación de Kanan en el suceso, se enojó aún más, llegando a pegar un puñetazo a Kanan mientras mientras gritaba que C1-10P era un miembro más del equipo.

Más tarde, Lando explicó que necesitaba la ayuda de los Rebeldes de Lothal para conseguir un cargamento propiedad del criminal Azmorigan, que después debía ser trasladado a Lothal travesando a escondidas un bloqueo imperial. Antes de subir a bordo de la nave de Azmorigan junto a Hera y Kanan, Lando les pidió a ambos que le siguieran la corriente delante de Azmorigan, y les insinuó que la nave de Azmorigan tenía cápsulas de escape.

Una vez reunido con Azmorigan, Lando ofreció al criminal a Hera a cambio de un Cerdo inflable, el cargamento que Lando quería introducir de contrabando en Lothal. Entonces, Kanan comenzó a protestar, pero sus quejas fueron acalladas por Hera, que aceptó ser la esclava de Azmorigan. Horas después, mientras el criminal comía, Hera le convenció para quedarse con ella a solas. Cuando estuvo a solas con Azmorigan, Hera lo dejó inconsciente golpeándole con una bandeja y huyó de la nave del criminal. Mientras tanto, Kanan hechó en cara a Lando lo que había hecho, y Calrissian argumentó que había insinuado la existencia de cápsulas de escape en la nave de Azmorigan para que Hera pudiera escapar.

Al regresar al Espíritu, Hera pegó un puñetazo a Lando, y se adentró en su nave airada. Cuando Hera se dirigía a la cabina del Espíritu para pilotar la nave, la cerda inflable de Lando fue asustado por Zeb, inflándose de inmediato y bloqueando el acceso a la cabina donde estaba Kanan. Mientras pasaban por el bloqueo imperial de Lothal, Ezra Bridger asustó de nuevo a la cerda, que se infló todavía más, golpeando a Zeb y provocando que éste desactivara sin querer la baliza de ocultamiento del Espíritu.

El Almirante Kassius Konstantine detectó a la nave rebelde y ordenó a varios cazas TIE que la persiguieran. Siguiendo los consejos de Hera, Kanan pilotó la nave a través de unas nubes y así logró deshacerse de los cazas. Luego, Kanan dijo a Hera que a simple vista su labor parecía fácil pero que después de esa experiencia, se acababa de dar cuenta de que eso no era así. Lando trató de dividir a los rebeldes, e hizo hincapié ante Hera de ese comentario de Kanan. Hera respondió a Lando que si lo que quería era que los rebeldes lo ayudasen, era mejor que no tratara de dividirlos.

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Los Rebeldes de Lothal se despiden de Lando.

Lando hizo que los rebeldes lo llevaran junto a su cerda inflable a unas tierras que había comprado a Cikatro Vizago para que el cerdo buscara en ellas piedras preciosas. Allí, aparecieron de repente Azmorigan y sus hombres, que exigieron la muerte de Calrissian y la conversión en esclavos de los Rebeldes de Lothal. Entonces, se produjo una pelea entre los hombre de Azmorigan y los rebeldes. En medio del combate, Kanan advirtió a Ezra para que no usara su sable de luz. Finalmente, los rebeldes lograron ahuyentar a los criminales.

Como recompensa, Lando devolvió a C1-10P a los rebeldes, y Hera recalcó a Calrissian que tenía una deuda con ellos. Lando se lamentó de no tener créditos para pagarles, y se despidió de los rebeldes. A bordo del Espíritu, Hera y los demás descubrieron con grata sorpresa que durante su lucha con Azmorigan, C1-10P había robado un depósito de combustible a Lando, lo cual les podía servir para mantener en funcionamiento al Espíritu durante un tiempo más.

Reunión con Trayvis

Tiempo después, Ezra Bridger se desmayó durante un entrenamiento con Kanan, teniendo una visión que involucraba a Gall Trayvis, un supuesto senador y disidente imperial con las transmisiones del cual Bridger se había obsesionado. En ella, aparecía Trayvis luchando con los Rebeldes de Lothal y revelando a Ezra que conocía a sus padres. Kanan respondió a Ezra que por mucho que quisiera que eso pasara, su visión no significaba que eso fuese a ocurrir.

Poco después, Trayvis emitió una transmisión. En ella, mediante un mensaje encriptado supuestamente indescifrable por el Imperio Galáctico, Trayvis pidió a cualquier fuerza rebelde del planeta Lothal que se reuniera con él. Kanan y sus compañeros, decidieron reunirse con el senador.

Antes de entrar en el edificio donde se encontraba Trayvis, los rebeldes decidieron mantener ocultos en el exterior a Zeb Orrelios y Sabine Wren como protección ante posibles emboscadas imperiales. Cuando Kanan, Hera Syndulla y Ezra entraron en el edificio para reunirse con Trayvis, el senador y los rebeldes fueron emboscados por tropas imperiales, comandadas por el Agente Kallus y Maketh Tua.

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Kanan y los rebeldes defienden a Gall Trayvis.

Trayvis sugirió a los rebeldes que se rindieran pero ellos se negaron a rendirse. Entonces, Sabine lanzó varias granadas de humo y entre la confusión, los rebeldes lograron salir del edificio llevándose a Trayvis consigo. Cuando los rebeldes iban a escapar metiéndose en una alcantarilla, Trayvis fue reticente a seguir sus instrucciones, pero finalmente accedió a ello. Luego los rebeldes se dividieron en dos grupos, por lo que Kanan se tuvo que marchar con Zeb y Sabine.

Cuando Kanan, Zeb y Sabine se reunieron con Hera y Ezra, se encontraron a Trayvis inconsciente, y descubrieron que era un agente del Imperio. Entonces, los rebeldes escaparon del lugar con la ayuda de C1-10P.

Más tarde, en el Espíritu, Kanan explicó a Ezra que sus sentimientos habían nublado su visión, motivo por el cual le había aconsejado que hiciera caso omiso a su visión. Luego, añadió que el entrenamiento y la disciplina ayudaban a evitar que eso ocurriera. Además, explicó a Ezra que a menudo las visiones eran imposibles de interpretar.

Tomando una torre de comunicaciones imperial

Tras una escaramuza entre los rebeldes y las fuerzas imperiales comandadas por Cumberlayne Aresko en Ciudad Capital en la cual los rebeldes lograron burlar al Imperio, Kanan escuchó una entrevista hecha a Gall Trayvis en la HoloRed en la que el senador acusaba a los Rebeldes de Lothal de criminales. Entonces, Kanan sugirió hackear una torre de comunicaciones imperial para desmentir esas falsas acusaciones y mandar un mensaje a la población de Lothal y otros planetas cercanos.

Antes de iniciar su ataque a la torre, Kanan se dirigió a la zona con Ezra Bridger y Sabine Wren para investigar las defensas con las que contaba la torre. Mientras exploraban los alrededores de la torre los rebeldes se encontraron un droide sonda, por lo que Ezra hizo mediante la Fuerza que un gato de Lothal atacase al droide antes de que los descubriera.

El droide sonda cayó al suelo, y mientras los rebeldes abandonaban la zona en sus speeders pensando que el droide sonda estaba destruido, el droide los grabó. Las grabaciones realizadas por el droide llegaron al Gran Moff Wilhuff Tarkin, quien había llegado a Lothal recientemente, que ordenó tender una emboscada a los rebeldes haciéndolos creer que contaban con el factor sorpresa.

Poco antes de iniciar su misión, Ezra confesó a Kanan que tenía miedo de perderle a él y a sus compañeros a manos del Imperio tal como había perdido a sus padres. Kanan, le respondió que todos habían perdido cosas a manos del Imperio, y afirmó que perderían aún más cosas antes de cumplir sus objetivos. Sin embargo, añadió que no podían dejar que eso los acobardara, y contó a Ezra que debían estar dispuestos a sacrificarse por algo mucho más grande que todos ellos. Luego, añadió que su maestra Depa Billaba había intentado enseñarle eso, pero que él no lo había comprendido hasta el momento de tener que enseñar a Ezra.

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Kanan es llevado ante Tarkin.

Después, durante la toma de control de la torre, Kanan observó que se acercaba a su posición un número considerable de tropas imperiales. Por ese motivo, una vez hackeada la torre Kanan ordenó a sus compañeros que subieran a la parte superior de la torre mientras él se quedaba atrás para distraer a los imperiales que se acercaban y permitir así escapar a sus compañeros.

Mientras los demás rebeldes huían del lugar a bordo del Fantasma, Kanan fue capturado por El Inquisidor y llevado ante Tarkin. Poco después, Ezra logró transmitir un mensaje incitando a la rebelión a través de la torre, que fue destruida ante el asombro de Kanan bajo las órdenes de Tarkin poco después para evitar más transmisiones. A continuación, Tarkin dijo que a diferencia de Kanan, él sí que sabía cómo ganar una guerra.

Cautiverio Imperial

Más tarde, Kanan fue encerrado en una celda a bordo de un Destructor Estelar Imperial. Allí, fue torturado e interrogado por Kallus y Wilhuff Tarkin, que emplearon para esa tarea a un droide interrogador. Tras el fracaso de los interrogatorios, Tarkin envió a Kallus en busca de la ayuda de El Inquisidor, para que tratase de obtener información de Kanan usando la Fuerza. Al fracasar también El Inquisidor, Tarkin ordenó el traslado de Kanan a Mustafar.

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El Inquisidor tortura a Kanan.

Cuando Kanan llegó a Mustafar, El Inquisidor siguió interrogando al Jedi a bordo de un Destructor Estelar Imperial. Allí, preguntó a Jarrus cómo había sobrevivido a la Orden 66, y cuáles habían sido las últimas palabras de su maestra, Depa Billaba. Además, trató de desequilibrar mentalmente a Jarrus haciendo referencia a las pesadillas que el Jedi tenía del momento en el que se ejecutó la orden 66. Luego, El Inquisidor fue alertado de que los Rebeldes de Lothal habían llegado para rescatar a Kanan, y salió de la celda del Jedi.

Al llegar Ezra Bridger a su celda, Kanan manifestó su alegría por ver a su Padawan. A continuación, Ezra liberó a Kanan. Mientras maestro y aprendiz intentaban huir, El Inquisidor logró interceptar a ambos. Entonces, se inició una lucha entre Kanan y El Inquisidor. A media pelea, Bridger se añadió al combate. Tras expresar su creencia de que por fin tendría una lucha digna de su tiempo, El Inquisidor, golpeó con su sable a Bridger y lo hizo caer de la pasarela donde se encontraban, haciendo creer a Jarrus que había muerto.

Kanan, tras calmarse, advirtió al Inquisidor de que había cometido un error, puesto que con Ezra supuestamente muerto, Jarrus ya no tenía miedo de nada. Luchando con su sable de luz y el de Ezra, Kanan logró destruir el sable del Inquisidor, dejando a su contrincante colgando de la pasarela donde se encontraban.

Los trozos del sable de luz del Inquisidor, destrozaron el reactor del Destructor en el que se encontraban, dejando toda la superficie de debajo del Inquisidor en llamas. Admitiendo su derrota y consciente de que Darth Vader no iba a perdonar su fracaso, El Inquisidor se soltó de la pasarela de la cual colgaba, advirtiendo a Kanan de que había cosas mucho más terroríficas que la muerte, y cayó en las llamas que había ocasionado el reactor del Destructor destruido.

Mientras Kanan asimilaba la muerte del Inquisidor y la supuesta muerte de su aprendiz, Ezra apareció de nuevo. Kanan, sorprendido, se alegró de ver a Bridger vivo, y se dirigió con él al hangar del destructor en el que se encontraban. De camino al hangar, ordenó a Hera Syndulla, Sabine Wren y Zeb Orrelios (que también habían acudido en su rescate), que salieran del destructor a bordo de un TIE.

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Kanan se reúne con Hera tras ser rescatado.

Al llegar con Ezra al hangar, Kanan decidió junto a su aprendiz huir a bordo del TIE del Inquisidor. Los Rebeldes de Lothal, hicieron frente a una inmensa marea de cazas TIE, y tras un breve tiempo, fueron rescatados por C1-10P, que llegó a bordo de un transporte imperial robado y una multitud de naves aliadas.

Una vez reunido con el resto de sus compañeros, Kanan se dirigió a bordo del Espíritu. Allí, Kanan habló con Bail Organa mediante un holograma momentos después de que Hera explicase a Jarrus la identidad del senador. Durante su conversación, Organa confesó a los rebeldes que quienes habían acudido en su rescate eran otras células rebeldes, gestionadas por él y "Fulcrum".

A continuación, Hera explicó que ella conocía la existencia de otras células, pero no la identidad de sus integrantes, puesto que eso formaba parte de un protocolo para evitar que el Imperio descubriera las células. Entonces, Ahsoka Tano, la antigua padawan de Anakin Skywalker, bajó de la cabina del Espíritu y se reveló a sí misma como "Fulcrum". Tras presentarse a los rebeldes, les comunicó que ese protocolo había cambiado, y que una nueva etapa se abría para ellos.

Trabajo con la Red Rebelde

El Asedio de Lothal

Más adelante, Kanan y los Rebeldes de Lothal llevaron a cabo junto al Escuadrón Fénix, comandado por Jun Sato, una misión consistente en atacar un convoy imperial con el fin de robar unos generadores de escudo imperiales. Durante la misión, Kanan ocupó una torreta del Espíritu, y apoyó al Escuadrón Fénix hasta obtener los generadores de escudo imperiales.

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Kanan explica a Hera sus reticencias ante la posibilidad de unirse a la Red Rebelde.

Poco después, los rebeldes recibieron una llamada de auxilio procedente de la ministra de Lothal, Maketh Tua, que había decidido desertar del Imperio Galáctico. Kanan trató de desconectar la llamada antes de que la ministra pudiera hablar pero finalmente, accedió a escucharla y decidió rescatarla para obtener información imperial comprometedora.

A continuación, Kanan habló con Hera Syndulla, mostrándose contrario a la posibilidad de unirse a la red rebelde de Ahsoka Tano y Bail Organa y participar en un conflicto armado a gran escala. Luego Kanan y sus compañeros se dirigieron a Lothal para sacar a la ministra Tua a salvo del planeta.

Allí, Kanan atacó a un soldado de asalto y se puso su armadura. Luego, emboscó a los imperiales que escoltaban a Tua hasta un transporte. Pretendiendo robar el transporte en el que iba a subir Tua, los rebeldes ordenaron a la ministra entrar rápidamente en el transporte al cual se dirigía. Cuando Tua estuvo en el transporte, éste explotó, matándola instantáneamente. Entonces, los rebeldes fueron acusados por el Agente Kallus de haber asesinado a la ministra. Cuando los rebeldes trataban de huir, su transporte fue derribado, y decidieron esconderse en la antigua casa de Ezra Bridger.

Desde allí, fueron testigos de como el reportero Alton Kastle los acusaba de haber asesinado a la ministra Tua. A continuación, varios soldados de asalto entraron en la casa, por lo que los rebeldes decidieron dirigirse al complejo imperial de Lothal para robar una nave. Ocultándose en cajas, Hera, Zeb Orrelios, C1-10P y Sabine Wren lograron entrar en el complejo imperial, siendo transportados por Ezra y Kanan, disfrazados de soldado de asalto y cadete imperial respectivamente. En el complejo imperial, Ezra intentó usar un truco mental contra un soldado, fracasando en el intento. Por ese motivo, Kanan tuvo que calmar al soldado usando él mismo el truco mental. Al llegar a su destino, Kanan y sus compañeros localizaron un transporte y varios generadores de escudo de nivel militar, que decidieron llevar al transporte.

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Darth Vader hiere a Kanan.

Mientras subían a bordo del transporte los generadores de escudo, llegó al lugar el Lord Sith Darth Vader junto a un escuadrón de soldados de asalto. Zeb y Sabine se enfrentaron a los soldados mientras Kanan y Ezra combatían a Darth Vader; y Hera y C1-10P ponían en marcha el transporte que iban a robar. Cuando Vader estaba a punto de matar a Ezra y Kanan, Zeb y Sabine lanzaron unos detonadores termales, que provocaron que dos PT-TD cayeran sobre Vader.

A pesar de eso, Vader sobrevivió, quitándose de encima a los PT-TD mediante la Fuerza y volviendo a perseguir a los rebeldes. Poco antes de ser alcanzados por Vader, los rebeldes huyeron a bordo del transporte imperial robado. Gracias a la ayuda de Lando Calrissian, con quien Hera contactó, los rebeldes obtuvieron varios transpondedores, que les permitirían despistar a los imperiales para abandonar Lothal sin problemas.

Finalmente, los rebeldes abandonaron Lothal y se reunieron con la flota del Escuadrón Fénix. Cuando estuvieron allí, se dieron cuenta de que el transporte imperial robado en el que habían viajado tenía un localizador imperial. En ese momento, Darth Vader llegó a bordo de su TIE Avanzado x1. Entonces, Hera, sus compañeros y Ahsoka Tano decidieron subir a bordo del Espíritu para enfrentarse a Vader.

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Kanan y Ahsoka intentan descubrir la identidad de Darth Vader.

Durante el combate, Ahsoka percibió que la Fuerza era intensa en Vader, e instó a Kanan a ayudarla a descubrir su identidad. Kanan preguntó a Ahsoka cómo podía ayudarla, y ella se limitó a responder que siguiera su entrenamiento. Así, Ahsoka descubrió que Vader era Anakin Skywalker, su antiguo maestro, y se desmayó ante tal descubrimiento. Entonces, Kanan sujetó a Ahsoka para evitar que se hiciera daño y tuvo cuidado de ella durante el resto del transcurso de la batalla.

Al final, gran parte de la flota del Escuadrón Fénix había sido destruida o dañada. Además, Ahsoka estaba sobrecogida por haber descubierto la verdadera identidad de Darth Vader, aunque no reveló su descubrimiento a los rebeldes. Cuando Kanan afirmó ante Ezra y Ahsoka que el valor más grande residía en saber cuándo no luchar, Hera y el resto de sus compañeros añadieron que estarían junto a Kanan tanto en los momentos en los que hacía falta luchar como en los que no era necesario.

Buscando aliados

Tras el Asedio de Lothal, Kanan y los demás Rebeldes de Lothal se reunieron con Ahsoka Tano y Jun Sato. Durante la reunión, Ezra Bridger propuso encontrar una base para la Red Rebelde, con lo que Sato se mostró de acuerdo. Sin embargo, Hera Syndulla recalcó que los rebeldes no poseían ninguna ubicación en la cual establecer una base con ventajas tácticas para proteger a la flota. Kanan sugirió centrarse en ayudar a los necesitados en lugar de centrarse en la base, y Hera respondió que serían incapaces de ayudar a nadie si no podían ayudarse a ellos mismos. A continuación deseó tener más aliados.

Entonces, Ahsoka afirmó que conocía a un gran líder experto en estrategia y en los Territorios del Borde Exterior que podría unirse a los rebeldes y ayudarles a encontrar una nueva base con sus conocimientos. Sato preguntó cómo podrían localizar a ese líder, el capitán clon CT-7567, apodado "Rex". Ahsoka contestó que perdió su ubicación hacía mucho tiempo, y que no había logrado jamás contactar con él. Sin embargo, también informó de que había algo que aún no había intentado para localizarlo.

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Kanan escucha la explicación de Ahsoka sobre cómo encontrar a Rex.

Sabiendo que Rex había sido visto por última vez en el Sistema Seelos, Ahsoka encomendó a los rebeldes seguir la pista de Rex usando la cabeza de un droide táctico. Antes de que los rebeldes partieran en busca de Rex, sin saber aún su identidad, Ahsoka informó a los rebeldes tras una pregunta de Ezra de que no les iba a acompañar. Luego añadió que debía atender asuntos más importantes.

Cuando Kanan dedujo que Ahsoka iba a ir en busca de información sobre Darth Vader, Tano se limitó a responder que había preguntas que necesitaban respuestas. Finalmente, abandonó el Espíritu para que los rebeldes pudieran partir a Seelos en busca de Rex. Justo antes de abandonar la nave, Ahsoka insistió a Kanan en que confiara en su amigo, Rex, pasara lo que pasara. Kanan respondió que si tan solo pedía eso, no habría ningún problema.

Hera pilotó el Espíritu hasta el planeta Seelos, y una vez allí descubrió que C1-10P no había reparado el hiperimpulsor de la nave, por lo que el Espíritu no estaba totalmente funcional. Con la intención de quedarse a reparar la nave, Hera pidió a sus compañeros que aterrizaran en Seelos a bordo del Fantasma mientras ella permanecía con C1-10P en la órbita del planeta. Gracias a la cabeza del droide táctico, los rebeldes lograron encontrar a Rex, Wolffe y Gregor, a bordo de un AT-TE.

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Kanan y los rebeldes se dirigen al AT-TE de Rex, Wolffe y Gregor.

Ezra, preguntó a los clones acerca del número 7567. Rex, sorprendido, respondió que ese era su número de nacimiento. Cuando Kanan se dio cuenta de que Rex y sus compañeros eran clones, encendió alarmado su sable láser tratando de prevenir un posible ataque de los clones.

Entonces, Wolffe se dio cuenta de que Kanan era un Jedi, y pensando que Jarrus quería vengarse de ellos por los hechos acaecidos durante la Orden 66, atacó al Jedi. Rex logró calmar a Wolffe mientras que Ezra tranquilizó a Kanan. Cuando todos se hubieron calmado, los rebeldes informaron de que venían de parte de Ahsoka, y pidieron a Rex y sus compañeros que se unieran a la Red Rebelde y les proporcionaran la ubicación de lugares ideales para establecer una base rebelde.

Sin embargo, Rex se negó a unirse a la Red Rebelde argumentando que su tiempo en el campo de batalla ya había terminado, aunque aceptó proporcionar ubicaciones posibles para establecer una base. Poco después, Rex escuchó una conversación de Kanan y Ezra en la que Jarrus rememoraba con gran dolor los hechos que tuvieron lugar durante la Orden 66, haciendo especial énfasis en la traición de los clones, con la intención de hacer ver a Ezra el rencor que sentía por los clones. Al oír las palabras de Kanan, Rex interrumpió la conversación e informó de que tanto él como sus compañeros se habían extirpado los chips que obligaban a cumplir la Orden 66 poco antes del fin de la guerra, por lo que no estuvieron implicados en la muerte de ningún Jedi. Luego señaló la cicatriz que tenía en la cabeza como resultado de la extirpación el chip a modo de prueba.

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Gregor sugiere a Kanan que los rebeldes le ayuden a cazar un joopa.

Tras acordar con los clones ayudarles a cazar un joopa a cambio de información, Garazeb Orrelios fue atado al AT-TE de los clones, y Gregor insinuó a Ezra que a los joopas les encantaban los lasats, creyendo que eso era por causa de su olor. Descubriendo que Gregor quería usar a Zeb como cebo para cazar un joopa, Kanan manifestó su enfado e instó a Zeb a correr de vuelta al AT-TE. Sin embargo, un gran joopa se tragó a Zeb, que estaba atado al AT-TE.

Sin embargo, el joopa fue incapaz de huir del lugar, puesto que en su estómago se encontraba Zeb, que seguía atado al AT-TE. Entusiasmado, Gregor proporcionó a Ezra y Kanan dos electrovaras, y les instó a golpear con ellas la cuerda hecha de rayos con la que Zeb estaba sujeto, de modo que eso incitara al joopa a salir del subsuelo en el que se encontraba. En un principio, Gregor llamó general a Kanan, que respondió airado que él jamás había tenido el rango de general. Entonces Gregor, riendo, llamó a Kanan comandante, aumentando la frustración del ex-padawan.

Finalmente, los clones lograron matar al joopa, y Gregor ayudó a Zeb a salir del animal. Zeb rechazó la ayuda de Gregor molesto, pero cuando el clon le mostró su admiración por haber capturado a un joopa tan enorme, Zeb se sintió alagado y entabló amistad con Gregor. A continuación, Gregor invitó a los rebeldes a quedarse a comer joopa con él y sus compañeros. Zeb fue el primero en aceptar la propuesta entusiasmado, a pesar de que Kanan quería marcharse cuanto antes.

Un tiempo después, Kanan contactó con Hera para informarla de que sus posibles aliados eran soldados clon del antiguo Gran Ejército de la República. Kanan expresó a Hera su desconfianza hacia Rex, Gregor y Wolffe; a pesar de que el trío de clones no había ejecutado la Orden 66. Hera comprendió los sentimientos de Kanan, pero trató de aumentar la confianza de Kanan en los clones argumentando que los soldados clon habían salvado millones de vidas, incluida la de ella misma, durante las Guerras Clon.

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Kanan observa como Ezra entabla una conversación amistosa con Rex.

Poco después, Sabine Wren anunció que había descubierto que uno de los clones había informado al Imperio de su presencia, y que anteriormente los clones habían recibido solicitudes de ayuda de Ahsoka que no habían respondido. Kanan se enfureció y exigió a sus compañeros abandonar inmediatamente el lugar, pero Ezra lo retuvo. Entonces, Rex afirmó que él en ningún momento había recibido ningún tipo de transmisión de Ahsoka, y preguntó a Wolffe si había sido él quien había alertado al Imperio de la presencia de los rebeldes y quien le había ocultado las solicitudes de ayuda de Ahsoka.

Wolffe admitió su culpabilidad, argumentando que había hecho todo eso con la intención de proteger a Gregor, Rex y él mismo. Rex contestó a Wolffe que la guerra había acabado desde hacía mucho tiempo, y que todos ellos eran hombres libres para hacer lo que quisieran. Luego, añadió que no podían vivir con miedo al Imperio durante el resto de sus vidas, puesto que eso no era libertad. Finalmente, Wolffe admitió profundamente arrepentido que había cometido un error al traicionar a los rebeldes, cuyo bando era el correcto, y se disculpó.

A continuación, un droide sonda imperial fue descubierto en las inmediaciones, tras haber espiado a los clones y a los rebeldes por orden del Agente Kallus. Kanan trató de destruir al droide, pero fue incapaz de conseguirlo. Finalmente, Rex logró abatir al droide, pero a pesar de todo, ya era demasiado tarde. El droide había dañado la nave de los rebeldes y las tropas del Imperio se acercaban a su posición.

Escaramuza en Seelos

Tras el ataque del droide sonda imperial, Kanan se mantuvo en contacto con Hera Syndulla para que se diera prisa en arreglar el Espíritu, de modo que los Rebeldes de Lothal pudieran huir de Seelos antes de recibir un ataque del Imperio. Cuando Sabine Wren informó de que además se acercaba una tormenta de arena, Kanan apresuró todavía más a Hera, y también a Sabine, puesto que debía arreglar el Fantasma. Poco después, el Agente Kallus se puso en contacto con Wolffe, que anteriormente había avisado al Imperio de la presencia de Jedi, para que le proporcionara sus coordenadas.

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Wolffe avista 3 AT-AT.

Como Wolffe se había arrepentido de lo que había hecho, trató de engañar a Kallus alegando que en realidad no había visto a ningún Jedi y su ojo cibernético le había jugado una mala pasada. Sin embargo, Kallus no creyó a Wolffe por causa de las imágenes enviadas por el droide sonda imperial, y amenazó a los clones con rendirse o ser destruidos. El capitán Rex ignoró las amenazas de Kallus y cortó las comunicaciones con el Imperio.

A continuación, un caza TIE se acercó al AT-TE de los clones. Kanan y Ezra Bridger, usaron sus sables de luz para proteger al Fantasma mientras Garazeb Orrelios, Sabine y los clones defendían el AT-TE. Finalmente, Gregor logró destruir al AT-TE. Luego, Kanan volvió a pedir a Sabine que arreglara el Fantasma. Tras divisar 3 AT-AT imperiales, Rex decidió retroceder y meterse en la tormenta de arena. Kanan dijo que pensaba que a los clones les encantaba el combate, a lo que Rex respondió que a él le gustaba una buena pelea pero bajo sus términos.

Cuando el Fantasma estuvo arreglado, Kanan trató de abandonar Seelos, pero Rex lo frenó al hacerle ver que si montaba en el Fantasma, los AT-AT lo destruirían. Al entrar en la tormenta de arena, en la cual los escáneres de las máquinas no funcionaban, Rex propuso que Kanan usara la Fuerza para percibir dónde estaban los AT-AT enemigos y guiar a Wolffe, que estab conduciendo el AT-TE. Kanan aceptó el plan y tras un rato, informó de que estaban rodeados. Por eso, Rex propuso que Ezra usara la Fuerza también para percibir a los AT-AT y derribar a uno de ellos disparando con un cañón. De ese modo se abriría una vía de escape para los rebeldes y los clones. Kanan se mostró también de acuerdo con ese plan.

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Kanan, Zeb y Ezra asaltan un AT-AT.

Después de que el plan tuviera éxito y el AT-TE abandonara la tormenta de arena, Kanan ordenó a sus compañeros subir al Fantasma. Ezra no quiso obedecer a Kanan y abandonar a los clones, pero Rex le convenció para que hiciera caso a Kanan. Cuando los rebeldes abandonaban el planeta, Ezra trató de convencer a Kanan para volver a ayudarles, argumentando que los clones iban a morir con total seguridad luchando contra los AT-AT restantes, y haciendo pensar a Kanan en cómo se sentiría Ahsoka Tano si supiera que Rex había muerto. Al final, Kanan reconoció que no quería que los clones murieran, y aceptó regresar para ayudarles.

Cuando parecía que los clones iban a morir, Kanan, Ezra y Zeb asaltaron un AT-AT y mataron a sus pilotos. Luego dispararon al AT-AT restante, que fue destruido del todo por Rex. Los clones, agradecidos, hicieron un saludo militar a Kanan y reconocieron a modo de elogio que siempre sobrevivían a las batallas cuando tenían a un Jedi guiándolos. Además, los clones accedieron a unirse a la Red Rebelde. Así, Kanan, sus compañeros y los clones fueron recogidos por Hera a bordo del Espíritu.

Al reunirse con la flota, Rex se reencontró con Ahsoka, abrazándose ambos mutuamente. Kanan se mostró contento ante la felicidad que mostraba Ahsoka por reunirse con Rex. Ahsoka agradeció a Kanan el haber confiado en Rex, a lo que Kanan respondió que no había sido fácil, y todavía seguía sin serlo.

Una nueva amenaza

Tiempo después, a bordo del Espíritu, Kanan siguió entrenando a Ezra Bridger. En una de las sesiones de entrenamiento, Kanan pidió a Ezra que usara la Fuerza para elevar a C1-10P. Mientras Ezra trataba de realizar el ejercicio, Kanan fue aconsejando a Ezra que se concentrara y visualizara en su mente lo que quería hacer. Finalmente, Ezra afirmó que era incapaz de levantar a Chopper.

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Kanan discute con Rex.

Entonces, Rex aconsejó a Ezra que cuando usara la Fuerza, visualizara también con los ojos aquello que quería levantar, puesto que de ese modo se habría dado cuenta de que C1-10P se había imantado contra el suelo. Ezra protestó que eso era injusto, y Kanan respondió que una batalla tampoco era siempre justa. A continuación, Rex dijo que el General Jedi con el que había servido, Anakin Skywalker, solía combinar el uso de la Fuerza con su ingenio, lo que le convertía en un gran guerrero.

Kanan replicó a Rex que Ezra ya tenía ingenio de sobras, y lo que realmente necesitaba era disciplina. Rex contestó pidiento a Kanan que entonces permitiese que un soldado como él enseñase a Ezra disciplina. A continuación, Hera Syndulla entró en la sala y pidió a Sabine Wren, Garazeb Orrelios y C1-10P que acudieran a una antigua estación médica de la República para recoger suministros. Al oír eso, Kanan recomendó a sus compañeros recoger rápidamente los suministros, puesto que el capitán Ingenio, tal como apodó a Rex, los iba a necesitar. Como respuesta, Rex afirmó que ya entendía de donde provenía la falta de disciplina de Ezra.

Kanan, incrédulo, preguntó a Rex si estaba insinuando que a él también le faltaba disciplina; a lo que Rex contestó que lo estaba afirmando. Kanan dijo entonces que la disciplina de un Jedi era infinitamente superior a la de un soldado, ya que saber no luchar requería mucha más disciplina que luchar. A continuación, Rex preguntó a Kanan si lo que quería era preguntar al Imperio si quería deponer las armas y rendirse. Mientras Kanan seguía discutiendo con Rex afirmando que lo que realmente quería decir es que Ezra necesitaba centrarse en el presente y no en el pasado o el futuro, Ezra, cansado de que Rex y Kanan tuvieran discusiones constantemente, decidió acompañar a Sabine y Zeb en su misión. Kanan se dio cuenta de las intenciones de Ezra, pero no logró detenerle.

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Kanan queda impactado tras conocer la existencia de más inquisidores.

Cuando hubo pasado un rato, Kanan y Rex jugaron una partida de dejarik, la cual Kanan ganó. Entonces Rex reconoció que Kanan podía ser disciplinado cuando se lo proponía. Kanan nuevamente incrédulo, preguntó a Rex si estaba tratando de enseñarle algún tipo de lección. Rex contestó simplemente que había más de un modo de alcanzar la victoria. A continuación, Ezra regresó de su misión, y antes de que Kanan pudiera protestar por su huida desautorizada, Ezra le informó de que había sido atacado por dos inquisidores. Zeb preguntó a Kanan por qué no les había dicho que había más de un inquisidor, pero Kanan estaba tan estupefacto que no respondió. Antes de irse, Ezra dijo a Kanan que los inquisidores sabían de la existencia de Ahsoka Tano.

Al quedarse a solas con Hera y Rex, Kanan afirmó que desconocía la existencia de más inquisidores, y afirmó que informaría a Ahsoka de la información que le había dado Ezra. Luego preguntó a Rex si Ahsoka podía saber cuántos inquisidores había en total. Rex dijo que no lo sabía.

Tratando con Ohnaka

Más adelante, Rex entrenó a Ezra Bridger en el uso de armas. Sin embargo, durante el entrenamiento, Kanan interrumpió a ambos y anunció a Ezra que era la hora de su entrenamiento Jedi. Ezra respondió que no podía estar en dos sitios a la vez, y Rex respondió a Ezra que como soldado, debía aprender a establecer sus prioridades.

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Kanan a punto de discutir con Rex.

Kanan replicó a Rex que Ezra no era un soldado, sino un Jedi; y antes de que Rex pudiera responder a Kanan Ezra murmuró que tal vez no quería ser ni un soldado ni un Jedi. Eso dejó a Rex y a Kanan desconcertados, pero ninguno de ellos tuvo tiempo de responder a Ezra, puesto que Sabine Wren anunció que Hera Syndulla había convocado a todos los rebeldes para asistir a una reunión. Mientras iban a la reunión, Rex preguntó a Kanan si sabía por qué Ezra había dicho que no quería ser ni soldado ni Jedi, y Kanan afirmó que no lo sabía.

Durante la reunión, el comandante Jun Sato informó de que había una crisis energética en el planeta Rinn, por lo que los rebeldes debían conseguir varios generadores de energía para evitar que la población del planeta se congelara por causa de las bajas temperaturas propias del clima del planeta. Por eso, Kanan partió junto a los demás rebeldes en busca de generadores de energía en el mercado negro de Garel.

Mientras tanto, Ezra había respondido a una llamada de emergencia y se había marchado del Espíritu a bordo del Fantasma. Tras llegar al origen de la llamada de socorro, Ezra se encontró con el pirata Hondo Ohnaka, a quien ayudó con sus negocios. Después de un mal giro de los acontecimientos, Hondo robó el Fantasma junto a varios generadores de energía con los que Ezra y él habían pretendido negociar. Sin embargo, C1-10P había puesto al Fantasma en piloto automático y Hondo se encontró frente a Kanan y el resto de rebeldes, que habían vuelto de su búsqueda de generadores de energía.

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Hondo se despide de Kanan y los demás rebeldes.

Hondo trató de justificar la ausencia de Ezra a Kanan y los demás rebeldes, y cuando Ezra regresó a Garel y explicó a Kanan y los otros lo que realmente había hecho Hondo, el pirata se hizo el ofendido. Rex contempló la escena con cierta diversión. Finalmente, Ohnaka regaló a los rebeldes los generadores de energía que necesitaban y se marchó.

Ezra dijo a Kanan que no hacía mucho tiempo, él había sido una persona como Hondo, pero sin embargo ya no era así. Kanan concluyó que Ezra había emprendido un camino diferente al de Hondo, a lo que Ezra respondió que además ahora tenía a Kanan y los rebeldes a su lado.

Socorriendo a Ibaar

Más tarde, Kanan participó en un asalto contra un bloqueo imperial en el planeta Ibaar, con el objetivo de proporcionar suministros a su población. Durante el asalto, Kanan controló una torreta del Espíritu asistiendo a Hera Syndulla tratando de destruir a varios cazas TIE. Finalmente, el asalto fracasó, por lo que la Red Rebelde celebró una reunión para analizar la situación.

Durante la reunión, Rex sugirió buscar la ayuda de Quarrie, un ingeniero que había construido una nave completamente nueva e innovadora. Rex también informó de que Quarrie sólo entregaría la nave al piloto que la fuese a pilotar. Por eso, Kanan sugirió que fuese Hera quien fuera a conocer a Quarrie. Sabine Wren y Garazeb Orrelios, se dirigieron junto a Hera al planeta Shantipole para buscar a Quarrie, a bordo del Fantasma.

Tras dejar a sus compañeros en Shantipole, Ezra Bridger informó a Kanan de que tenía la intención de ejercer de copiloto del Espíritu. Al decir eso, C1-10P se encaró con Ezra, que empezó a discutir con el droide. Kanan trató de que ambos dejaran de pelear diciéndoles que le estaban irritando. A continuación dijo a Ezra que iban a ir a recoger nuevos suministros para asistir a Ibaar.

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La población de Ibaar informa a Kanan y Ezra de que han recibido los suministros.

Mientras recogían los suministros, Kanan dijo a Ezra que su intención era estar preparado para asaltar Ibaar en el momento en que Hera y los demás abandonaran Shantipole. Ezra dedujo que si el Espíritu era la nave que cargaba los suministros para Ibaar, eso la convertiría en el objetivo principal del Imperio. Sin embargo, Kanan creyó que podrían compensar eso gracias al pequeño tamaño y rapidez del Espíritu.

Poco después, Hera contactó con Kanan y Ezra para informarles de cómo era la nave de Quarrie, el Ala-B. Como debían dirigirse de nuevo a Ibaar, Kanan se vio obligado a explicar a Hera que ya había cogido suministros para asistir al planeta sin esperarla. De ese modo, Kanan se aseguró de que Hera se dirigiría directamente a Ibaar tras abandonar Shantipole.

Durante el segundo asalto contra el bloqueo imperial de Shantipole, Kanan ejerció de piloto del Espíritu. A medio ataque, Hera, Sabine, Zeb y Quarrie llegaron a bordo del Fantasma y el Ala-B, lo que permitió a los rebeldes atravesar el bloqueo imperial y entregar los suministros a la población de Ibaar. Después, Kanan aconsejó a Jun Sato que ascendiera a Hera, y presenció satisfecho cómo el comandante Sato comunicaba a Hera su ascenso a líder del Escuadrón Fénix.

Asaltando un Interdictor

Al cabo de un tiempo, los rebeldes recibieron una llamada de emergencia procedente de Jun Sato en la que el comandante informaba de que él, Ezra Bridger y varios rebeldes habían sido capturados por un Interdictor Imperial, que era capaz de capturar naves que se encontraban en el hiperespacio. Cuando Kanan se ofreció a infiltrarse en la nave enemiga para rescatar a los rebeldes, Hera Syndulla insistió en que Rex acompañase a Kanan debido a su experiencia en protocolo militar.

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Kanan trata de convencer a Hera de que Rex no le acompañe en su misión.

Kanan se negó a que Rex lo acompañara y sugirió que vinieran con él Garazeb Orrelios o Sabine Wren. Hera sin embargo, afirmó que ni Sabine ni Zeb podían hacerse pasar por soldados de asalto, y que Ezra no se encontraba disponible para acompañar a Kanan puesto que había sido capturado. Entonces Kanan dijo que Rex era un soldado de asalto, y Hera corrigió a Kanan matizando que Rex era un soldado clon. Kanan afirmó que no veía ninguna diferencia entre clon o soldado de asalto, pero Hera zanjó la discusión diciendo que había una gran diferencia entre ambos.

En el planeta Garel, poco antes de partir hacia su misión, Kanan dijo a Rex que la idea de infiltrarse en la nave imperial con él no había sido suya. Rex pidió a Kanan que actuara como un profesional a pesar de que su relación con él no fuese muy buena. Entonces, Kanan sugirió la posibilidad de que Rex se uniera en un momento dado a los imperiales, algo que Rex negó que fuese a hacer nunca. En ese momento, llegó Zeb con dos soldados de asalto inconscientes, cuya armadura se pusieron Rex y Kanan para disfrazarse.

Al ponerse la armadura de soldado de asalto, Rex se quejó de que no fuese igual de buena que las armaduras de los soldados clon. Kanan irónicamente dijo a Rex que la armadura le iba un poco ajustada. Rex respondió a Kanan que por lo menos él sabía cómo ponerse correctamente una armadura, y acto seguido acabó de ajustar bien la armadura de Kanan. Después, Sabine les proporcionó una lanzadera imperial robada. Kanan se preguntó cómo podía ser que los imperiales les permitieran robarles naves constantemente, y Rex afirmó sorprendido que había pensado que la nave de Sabine era una nave que los rebeldes habían robado al Imperio el día anterior.

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Kanan y Rex vestidos de soldados de asalto.

Dentro de la lanzadera, Kanan, Rex y C1-10P vieron un dibujo de Sabine en el que ambos salían luchando caricaturizados. Kanan dijo irritado que no entendía por qué Sabine tenía la costumbre de hacer esas cosas, y Rex contestó que creía que a eso se le llamaba expresión artística. Tras hacer saber a Rex que no estaba contento con su misión, Kanan explicó al capitán clon que su misión consistiría en que C1-10P averiguara la ubicación de los rebeldes para que él y Rex los pudieran rescatar después. Rex añadió que también debían deshabilitar el pozo de gravedad del Interdictor, que le permitía capturar naves que viajaban en el hiperespacio.

Kanan escuchó a Rex y finalmente aclaró que a pesar de todo el objetivo principal de la misión era un rescate. Al acercarse al Interdictor, los imperiales contactaron con Kanan y Rex. Rex, aplicando el protocolo imperial (creado en parte por él y Cody durante las Guerras Clon, tal como dijo a Kanan) consiguió que los imperiales les permitieran acceder al Interdictor. Kanan se sintió disgustado con todo el protocolo imperial.

Dentro del Interdictor, Kanan y Rex discutieron brevemente sobre quién estaba al mando hasta que finalmente Kanan tuvo que usar el truco mental para que dos soldados de asalto les permitieran el paso. Tras eso, Rex dijo a Kanan que había visto a ejecuciones mejores de esa técnica, por lo que Kanan sugirió practicarla sobre él.

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Ezra aturde a Kanan y Rex.

A continuación, C1-10P determinó la ubicación de Ezra. Al entrar en un ascensor, Rex no supo qué botón tocar para dirigirse a la posición de Ezra, por lo que en el ascensor entró también un oficial imperial. El oficial dijo a Rex que la armadura le iba muy justa, por lo que Rex comenzó a murmurar amenazas hacia el oficial.

Finalmente, al llegar a la posición de Ezra, Kanan y Rex vieron que el muchacho ya había conseguido escapar, y ambos fueron aturdidos por Ezra cuando el joven los confundió con dos soldados de asalto corrientes. Una vez reanimados, Ezra acordó con ellos que él deshabilitaría los pozos de gravedad del Interdictor mientras ellos rescataban a Sato y a sus hombres.

Al llegar donde Sato y los rebeldes estaban prisioneros, Kanan y Rex fueron interceptados por tropas de asalto. Kanan dijo a Rex que disparaba igual de mal que los soldados de asalto, y Rex achacó su mala puntería al casco que llevaba. Por eso, se quitó el casco, se lo lanzó a los imperiales y comenzó a disparar con excelente puntería. Minetras Rex se enfrentaba a los imperiales, Kanan liberó a Sato y a los demás. Luego, Kanan comenzó a poner soldados de asalto al alcance de Rex mediante la Fuerza, y Rex los fue disparando. Por ello, Rex exclamó que se sentía como en los viejos tiempos.

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Kanan y Rex abren paso a Sato y los rebeldes a través de los pasillos del Interdictor.

Tras largo tiempo corriendo por el Interdictor en dirección a la nave de los rebeldes, Rex dijo a Kanan que era demasiado mayor para seguir su ritmo, y decidió cerrar una puerta por la que habían pasado los rebeldes, quedándose él al otro lado de ella para enfrentarse solo a los imperiales y así permitir el escape a sus compañeros. No obstante, tras una ardua pelea, Rex fue capturado y llevado al puente de la nave, ante el Almirante Brom Titus.

Una vez reunido junto a Sato, los rebeldes, Ezra y C1-10P; Kanan ordenó a sus compañeros dirigirse a la nave rebelde mientras él atendía otro asunto. Ezra preguntó extrañado a Kanan qué asunto debía atender, y finalmente, Kanan respondió que debía rescatar a su amigo, Rex. Ezra, satisfecho y sorprendido a la vez por el hecho de que Kanan hubiese llamado amigo a Rex, procedió a liderar a los rebeldes mientras Kanan se iba al puente del Interdictor.

En el puente, Rex había sido torturado, y cuando el almirante Titus estaba preparándose para ejecutar a Rex, Titus afirmó que Rex moriría solo y olvidado a pesar de sus gestas durante las Guerras Clon, y que a nadie le preocuparía su muerte. Entonces, Kanan irrumpió en el puente y dijo que a él sí que le importaba que Rex fuese a morir. Acto seguido se deshizo de todos los soldados del puente y Titus optó por huir. Kanan ayudó a Rex a caminar y ordenó a Sato, Bridger y los rebeldes huir a bordo de la nave rebelde.

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Kanan y Rex se saludan tras finalizar su misión conjunta.

Kanan se dirigió entonces hacia las cápsulas de escape del Interdictor apoyando a Rex, que iba disparando a los soldados de asalto que divisaba mientras Kanan le ayudaba a caminar. Finalmente, ambos fueron recogidos por la nave rebelde cuando iban en una cápsula de escape. Gracias a un saboteo de C1-10P, los pozos de gravedad imperiales funcionaron mal cuando quisieron capturar a la nave rebelde de nuevo, y varios cruceros ligeros imperiales impactaron contra el Interdictor, destruyéndolo.

Sato agradeció a Kanan y a Rex su ayuda. Luego, Ezra les dijo a ambos que los Jedi y los clones trabajaban genial en equipo. Con tono jocoso Kanan dijo a Rex que los chicos de hoy en día tenían unas ideas muy disparatadas. Sonriendo, Rex agradeció a Kanan que le hubiera rescatado a bordo del Interdictor, y Kanan, para tratar de formalizar su relación con Rex y olvidar todas sus disputas anteriores, correspondió al capitán clon con un saludo militar, que Rex le devolvió satisfecho.

Los niños de la Fuerza

Más adelante, Kanan se reunió con Ahsoka Tano en uno de los camarotes del Espíritu, que estaba estacionado en el planeta Garel. Ahsoka dijo a Kanan que había estado investigando a Darth Vader en el planeta Mustafar, pero que no había encontrado información relevante sobre él. Sin embargo, Ahsoka afirmó haber descubierto una misión secundaria de los inquisidores: secuestrar a bebés sensibles a la Fuerza.

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Ahsoka informa a Kanan de las intenciones de los inquisidores.

Por eso, Ahsoka encargó a Kanan reunir a Ezra Bridger y Garazeb Orrelios para dirigirse al planeta Takobo y rescatar a un bebé que iba a ser secuestrado por el Imperio. Mientras tanto, ella iría al planeta Chandel a hacer lo mismo. Cuando Ahsoka pidió a Kanan que informara a Ezra de todo, Kanan respondió que eso no iba a ser necesario, puesto que Ezra había estado escuchándolo todo tras una puerta. A continuación, Kanan abrió la puerta de la sala en la que se encontraba y tras ella apareció Ezra.

A bordo del Fantasma, Kanan, Ezra, Zeb y C1-10P llegaron a Takobo. Kanan y Ezra, se dirigieron a la casa del bebé sensible a la Fuerza que debían rescatar, Pypey. Al llegar allí se encontraron con la madre de Pypey, Oora, que les dijo que su hijo se encontraba en la calle paseando con un droide niñera. Kanan informó de ello a Zeb, que logró encontrar a Pypey. Sin embargo, los inquisidores lo descubrieron y lo persiguieron hasta un edificio. Al saber eso, Kanan y Ezra corrieron a ayudarle.

Despistando al droide sonda que había puesto como centinela la Séptima Hermana, una de los inquisidores, Kanan y Ezra entraron en el edificio donde estaba Zeb y lograron encontrarle junto a Pypey. Ezra alteró accidentalmente al bebé, que comenzó a llorar, y los inquisidores, desde la planta de abajo, comenzaron a perforar el suelo de la habitación donde Kanan y los demás se encontraban. Junto a Ezra, Kanan abrió un agujero en el techo por donde todos escaparon.

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Kanan se enfrenta a la Séptima Hermana.

Finalmente, Ezra cogió a Pypey y se escabulló por los conductos de ventilación del edificio, mientras Kanan y Zeb buscaban otra vía de escape. Sin embargo, el Quinto Hermano, el inquisidor que acompañaba a la Séptima Hermana, percibió a Ezra y Pypey y comenzó a perforar con su sable láser los conductos de ventilación del edificio. Motivados por eso, Kanan y Zeb desafiaron a los inquisidores. La Séptima Hermana mostró a Kanan su alegría por el hecho de que Kanan hubiera salido por fin de su escondrijo.

Así pues, se inició una lucha entre Kanan y la Séptima Hermana, y Zeb y el Quinto Hermano. No obstante, Kanan y Zeb se vieron obligados a huir pasado poco tiempo. Para ello, Zeb cogió a Kanan y comenzó a correr por una ventana, que Kanan rompió disparándola. Siguiendo órdenes de Kanan, Zeb saltó por la ventana junto a su compañero, y ambos aterrizaron sobre un vehículo. Los inquisidores hicieron lo mismo.

De ese modo, se inició una persecución por toda una ciudad. Disparando a los inquisidores, Kanan consiguió destruir el vehículo en el que iban sus perseguidores. Sin embargo, el Quinto Hermano consiguió hacer lo mismo con el vehículo de Kanan, y se inició una persecución a pie. Kanan y Zeb se dirigieron al espaciopuerto de Takobo, donde se encontraron a Ezra y Pypey tratando de abrir su puerta de acceso sin éxito.

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Kanan y Zeb huyen de los inquisidores a bordo de un vehículo.

Acorralados y sin ninguna otra opción, Kanan y Zeb volvieron a pelear con los inquisidores. La pelea terminó al cabo de poco tiempo, con ambos fuera de combate. A continuación la Séptima Hermana se deshizo de Ezra usando la Fuerza. Cuando los inquisidores se disponían a rematar a Kanan y a sus compañeros, irrumpió en el lugar Ahsoka, que abrió la puerta de acceso al espaciopuerto. Ahsoka pidió a los rebeldes escapar del lugar y se enfrentó a los inquisidores.

Antes de dirigirse a bordo del Fantasma, Kanan se planteó ir a ayudar a Ahsoka, pero Ezra le instó a cumplir lo que Ahsoka les había pedido, huir. Una vez dentro del Fantasma, donde se encontraba ya la madre de Pypey y el bebé que Ahsoka había rescatado junto a C1-10P, Kanan hizo despegar a la nave. Entonces, decidió recoger a Ahsoka para que pudiera escapar.

Al dirigirse hacia Ahsoka, Kanan vio que ya había derrotado a los dos inquisidores, pero sin embargo estaba rodeada por soldados de asalto. Gracias a Kanan, Ahsoka pudo huir a bordo del Fantasma. En la órbita de Takobo, Ahsoka dijo a Kanan que un Lord Sith ya había intentado secuestrar a niños sensibles a la Fuerza durante las Guerras Clon, pero que la Orden Jedi lo había impedido. Kanan lamentó que la Orden Jedi ya no estuviera para desempeñar ese papel.

En busca de los Bridger

Pasado un tiempo, Kanan estuvo con Hera Syndulla pensando posibles ubicaciones para una base rebelde. Su labor fue interrumpida cuando Ezra Bridger apareció informando de que había tenido una visión en la cual aparecían sus padres como prisioneros del Imperio. Kanan dijo a Ezra que las visiones de la Fuerza se podían malinterpretar, pero accedió a que Ezra le explicase con más detalle lo que había visto.

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Kanan ofrece su ayuda a Ezra.

Tras escuchar a Ezra, Kanan pidió a Hera que explicase todo lo que él y ella habían hecho anteriormente. Haciendo caso a Kanan, Hera explicó que él y Kanan habían recibido una información de Tseebo según la cual los padres de Ezra estaban en una prisión imperial. Por eso, ella y Kanan habían recopilado fragmentos de información de Tseebo para deducir en qué prisión estaban los Bridger. Como eso no les había dado resultado, ambos habían pedido ayuda a sus múltiples contactos, así como a los contactos del senador Bail Organa.

Kanan dijo a Ezra que no le habían informado de ello porque finalmente, ni él ni Hera consiguieron averiguar en qué cárcel estaban retenidos los padres de Ezra. Ezra agradeció a Kanan y a Hera todo lo que habían hecho. No obstante, pasado un rato, Kanan pidió a Ezra que examinara mediante la Fuerza una lista en la que aparecían todos los presos de cárceles imperiales con sus nombres borrados, para tratar de encontrar en ella a los padres de Ezra. Usando la Fuerza, Ezra localizó a un prisionero conocido como X10, que era ciudadano de Lothal.

Sabiendo que había habido una fuga de presos de una conocida cárcel imperial, Kanan y Ezra dedujeron que el preso X10 había regresado a Lothal. Poco después, la flota de la Red Rebelde, establecida en el planeta Garel, sufrió un ataque del Imperio. Decididos a partir hacia Lothal, Kanan y Ezra fueron a buscar a Garazeb Orrelios, que se encontraba en un mercado de Garel, para ayudarlo a regresar al Espíritu y así poder ir a Lothal.

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Kanan y Zeb durante un tiroteo con los imperiales.

Al reunirse con Zeb, el trío rebelde quedó rodeado por soldados de asalto. Cuando el Agente Kallus llegó a la zona, Ezra lo atacó tanto a él como a su escolta, y usando la Fuerza logró dejar a Kallus inconsciente. Zeb manifestó lo sorprendido que lo había dejado Ezra, y Kanan le respondió que eso había sido así porque él era el maestro de Ezra. Por desgracia, el Quinto Hermano y la Séptima Hermana también llegaron a la zona.

Furioso porque los inquisidores les impedían volver rápidamente al Espíritu, Ezra corrió a enfrentarse a los inquisidores él solo. Kanan decidió entonces por cerrar una compuerta situada entre Ezra y los inquisidores accionando su interruptor mediante un disparo. Enfadado, Ezra dijo a Kanan que él no podía entender sus sentimientos. Conteniendo la pena, Kanan dijo a Ezra que él nunca conoció a sus padres, por lo que en efecto no sabía lo que Ezra sentía. Sin embargo, Kanan puso de manifiesto su intención de ayudar a Ezra, puesto que él aún tenía una oportunidad de reunirse nuevamente con sus padres.

Los rebeldes llegaron pasado un rato al Espíritu, y tras saber que la nave en la que iban Jun Sato y el capitán Rex había sido atrapada en un rayo tractor imperial; Hera ordenó a Kanan, Ezra y C1-10P dirigirse a Lothal de inmediato a bordo del Fantasma mientras ella y los demás rebeldes rescataban a Sato y a Rex. Kanan obedeció a Hera sin dudar.

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Kanan y Ezra ante los restos de la casa de los Bridger.

Al llegar a Lothal, lo primero que hicieron Kanan y Ezra fue dirigirse a la antigua casa de los Bridger. Allí, vieron que la casa había sido reducida a cenizas por el Imperio. Kanan pidió a Ezra que se dejara guiar por la Fuerza, y al obedecer a Kanan, Ezra se encontró con un gato de Lothal blanco que aparecía en sus misiones. Cuando el gato vio a Ezra, comenzó a correr, y Ezra decidió perseguir al gato. Kanan, sintiéndose un poco ridículo, también trató de perseguir al gato.

Finalmente, el gato se subió encima de una moto deslizadora y logró escapar. Kanan pidió a Ezra que no llamara la atención, y Ezra, concentrado sólo en el gato, dijo a Kanan que podría rastrear al gato. Kanan dijo a Ezra que para poder hacer eso necesitaría ser muy poderoso, y entonces Ezra aclaró que había logrado poner un localizador sobre el gato justo antes de que escapara. Siguiendo el rastro del gato, Kanan y Ezra llegaron hasta las afueras de Ciudad Capital.

Allí, vieron al gato de nuevo, pero antes de poder acercarse a él, comenzaron a recibir disparos. Tras ponerse a cubierto, Ezra trató de razonar con el hombre que los estaba disparando. Al darse cuenta de que su atacante era el prisionero X10, Ezra se presentó como el hijo de los Bridger. Al oír a Ezra, el prisionero se presentó como Ryder Azadi, y se reunió con Kanan y Ezra para hablar.

Azadi dijo que él había sido gobernador de Lothal hasta que el Imperio lo arrestó por respaldar unas transmisiones en favor de la democracia emitidas por los Bridger. Azadi, explicó que estuvo encarcelado junto a los padres de Ezra, hasta que de algún modo, los presos de su cárcel oyeron una transmisión en la cual Ezra hablaba animando a la población de la Galaxia a plantar cara al Imperio.

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Kanan consuela a Ezra tras enterarse de la muerte de los Bridger.

Como los padres de Ezra también habían oído la transmisión de su hijo, al reconocer a Ezra hablando, decidieron liderar un escape en masa de la prisión. Azadi pudo finalmente escapar de la cárcel, pero los Bridger murieron en el proceso. Al oír eso, Kanan, profundamente triste, consoló a Ezra, que estaba destrozado. Pasadas unas horas, Ezra se quedó contemplando los prados de Lothal en solitario, y entonces, tuvo una visión en la que sus padres le contaban que estaban muy orgullosos de él.

Kanan se acercó al cabo de poco a Ezra, que le contó lo que acababa de ver. Kanan dijo que según los Jedi, la vida no terminaba con la muerte, sino que tras la muerte cambiaba de forma en la Fuerza. Por último, añadió que los Bridger seguían vivos dentro de Ezra, y seguirían así siempre.

Refuerzos de Organa

Más tarde, durante la noche, Hera Syndulla contactó con Kanan para saber qué había descubierto acerca de los padres de Ezra Bridger. Tras ser informada por Kanan de la muerte de los Bridger, Hera dio las gracias al simpatizante rebelde Ryder Azadi por haber apoyado una rebelión años atrás. A continuación, Hera dijo a Kanan que el senador Bail Organa iba a enviar a Lothal un mensajero junto a tres Cruceros clase Cabeza de Martillo como refuerzo para los rebeldes.

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Kanan informa a Ezra de su próxima misión con la esperanza de que se anime a pesar de la muerte de sus padres.

Kanan y Ezra debían fingir el robo de las naves de Organa, para que el Imperio no le acusase de estar aliado con los rebeldes. Con la esperanza de que la misión animara a Ezra, Kanan informó a su Padawan de lo que debían hacer. Antes de partir en busca de las naves del senador, Kanan intentó convencer a Azadi de que se uniera a ellos. Como ya había estado anteriormente en prisión, Azadi declinó el ofrecimiento de Kanan.

Pasado un rato, Kanan y Ezra se presentaron en el punto de aterrizaje de las naves del senador disfrazados de soldado de asalto y cadete respectivamente. Cuando las naves hubieron aterrizado, de ellas salió la princesa Leia Organa, quien fingió ante el imperial Yogar Lyste haber acudido a Lothal en una misión humanitaria. Discretamente, Kanan se acercó a Leia para informarla de que él y Ezra eran rebeldes. Leia respondió que ya sabía quienes eran él y Ezra, y les aconsejó volver a ponerse sus respectivos cascos para no ser descubiertos.

Tras descubrir que los imperiales habían decidido proteger sus naves con unas máquinas que impedían su despegue, Leia ordenó a Kanan y a Ezra escoltarla durante la realización de sus labores humanitarias subiendo junto a ella a una nave imperial. Tras hacer despegar la nave, estando a bordo, Kanan recibió un mensaje de C1-10P informando de que los imperiales habían detenido a Ryder Azadi y se disponían a ejecutarle. Con la princesa de acuerdo; Kanan, Ezra y Leia se dirigieron a rescatar a Azadi.

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Kanan, Ezra y Leia son informados por C1-10P de que los imperiales se disponen a ejecutar a Azadi.

Al llegar a la posición de Azadi, Leia preguntó a los soldados imperiales qué estaba pasando. Entonces, mientras Leia hablaba con los soldados, Hera, Sabine Wren y Garazeb Orrelios llegaron a bordo del Espíritu. Para fingir que Leia no estaba aliada con los rebeldes, Azadi simuló haberla secuestrado y la subió a bordo del Espíritu. Cuando Kanan y Ezra, disfrazados de imperiales, fingían ir a rescatarla, fueron golpeados en la cabeza por Zeb, que los dejó sin conocimiento y los subió también al Espíritu, fingiendo haberlos tomado como rehenes.

En el Espíritu, Kanan mostró a Zeb su enfado por haber sido golpeado por él. Cuando Leia observó con tristeza cómo los rebeldes daban a Ezra el pésame por la muerte de sus padres; Kanan le sugirió entablar amistad con Ezra para animarlo, puesto que ambos tenían la misma edad y unas responsabilidades similares para con la rebelión.

Al cabo de un tiempo, tras examinar la defensa de las naves, consistente en varios AT-AT y unas máquinas capaces de impedir el despegue de cualquier nave gracias a la fuerza de la gravedad, los rebeldes acordaron que Leia distraería a los imperiales con la ayuda de Kanan y Ezra, que seguirían disfrazados de soldado y cadete simulando que se habían escapado de los rebeldes. Sabine y Azadi destruirían las máquinas imperiales y Hera proporcionaría cobertura aérea con Zeb desde el Espíritu.

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Kanan se dispone a cortar las patas de un AT-AT.

Poniendo en marcha el plan, Leia se presentó ante Yogar Lyste fingiendo haber sido rescatada de los rebeldes por Kanan, que iba vestido de soldado de asalto junto a Ezra. Tras una breve charla entre Leia y los imperiales, Lyste descubrió que Sabine estaba tratando de robar una de las naves del senador Organa. Cuando Lyste se disponía a atacar a los rebeldes, Kanan lo dejó inconsciente de un puñetazo. Acto seguido, Kanan encendió su sable de luz y cortó las patas de un AT-AT.

Finalmente, los rebeldes tuvieron éxito en la ejecución de su plan, en la que Kanan pilotó y robó personalmente una de las naves de Bail Organa. Para seguir encubriendo la lealtad de Leia a los rebeldes, Ezra la aturdió con una pistola, y fingió haber sido un traidor junto con Kanan. Una vez estuvieron todos reunidos a bordo del Espíritu, Kanan fue informado por Azadi de que el viejo simpatizante rebelde había decidido permanecer junto a la flota de la Red Rebelde, uniéndose a su lucha contra el Imperio.

Problemas en Concord Dawn

Tras el ataque a un convoy imperial para obtener suministros, Kanan se reunió con la cúpula de la Red Rebelde para analizar la situación de la rebelión. Durante la reunión, Kanan puso de manifiesto que cada vez era más difícil robar suministros al Imperio, así como desplazarse por su área de operaciones sin ser descubiertos. Mostrándose de acuerdo con Kanan, Jun Sato destacó al necesidad de buscar una nueva ruta dentro y fuera del Sector Lothal.

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Kanan y los rebeldes se reúnen para debatir el paso de la flota rebelde a través del Sistema Concord Dawn.

Sabine Wren, propuso usar un atajo a través del Sistema Concord Dawn, que estaba bajo el mando de una colonia mandaloriana en lugar del Imperio. Entonces Sato planteó si los mandalorianos de Concord Dawn estaban aliados con el Imperio, puesto que el Ejército Imperial había ocupado Mandalore, y eso podía ejercer una gran influencia sobre Concord Dawn. Cuando Kanan propuso usar la diplomacia para conseguir un paso seguro de la flota a través del Sistema Concord Dawn, Sato se mostró soprendido, y argumentó que sólo la fuerza militar podría permitir la negociación con los protectores de Concord Dawn.

No obstante, como Hera Syndulla se mostró a favor de la negociación, Sato autorizó el uso de la diplomacia con los protectores de Concord Dawn. Sin embargo, tras un intento fallido de negociación, Hera quedó gravemente herida. Kanan fue a ver a Hera, que estaba inconsciente, a la enfermería, y allí trato de calmar el sentimiento de culpa de Sabine, que había huido de Concord Dawn sin esperar a Hera siguiendo órdenes de la propia Hera.

Al reunirse todos de nuevo, Sabine desveló que el líder de los mandalorianos de Concord Dawn era un hombre llamado Fenn Rau. Tanto Kanan como Rex afirmaron saber quién era Rau, puesto que había sido un instructor de soldados clon y había participado junto a Kanan en la Batalla de Mygeeto durante las Guerras Clon. Kanan recordó entonces que Rau le había salvado a él y a su maestra, Depa Billaba, en tiempos de las Guerras Clon, y que nunca había tenido la oportunidad de agradecerle su ayuda.

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Kanan propone ir solo a Concord Dawn.

Queriendo vengar a Hera, Sabine abogó por atacar a Fenn Rau y a sus hombres, mientras que Kanan siguió apostando por la vía de la diplomacia. Preocupado por la amenaza que suponía Fenn Rau, Sato autorizó una infiltración en Concord Dawn para destruir todas las naves mandalorianas de las que disponía Rau. Mostrándose en desacuerdo, Kanan insistió en tratar de negociar con Rau, y logró que Sato accediera a dejarlo ir sólo hacia Concord Dawn para ello.

Ezra Bridger y Garazeb Orrelios insistieron en acompañar a Kanan, pero él se lo impidió y se limitó a llevar consigo a C1-10P. Kanan también rechazó la ayuda de Sabine, que decidió seguir a escondidas a Kanan hasta Concord Dawn. En la órbita de Concord Dawn, a bordo del Fantasma, Kanan descubrió que Sabine le había seguido. Al ser descubierta, Sabine preguntó a Kanan por qué seguía decidido a negociar con los mandalorianos en vez de vengarse de ellos.

Kanan dijo a Sabine que creía que todo el mundo merecía una segunda oportunidad, a lo que Sabine respondió que la filosofía Jedi no servía para todo el mundo. Kanan zanjó la discusión contestando a Sabine que por eso estaban en guerra. Una vez en la superficie de la tercera luna de Concord Dawn, Kanan y Sabine se acercaron a la base de los protectores de Concord Dawn. Allí vieron cómo Fenn Rau recibía una recompensa del Imperio por sus servicios.

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Kanan explica su plan a Sabine.

Kanan explicó a Sabine que él intentaría negociar con los mandalorianos, y que si eso no funcionaba, ella tenía permiso para hacer explotar a todos los cazas guantelete mandalorianos. Mientras Sabine colocaba explosivos en todas las naves enemigas, Kanan entró a escondidas a la tienda de Fenn Rau. Allí, Kanan dijo a Rau que ambos se conocían de tiempo atrás.

Como Rau no sabía quien era Kanan, el Jedi tuvo que explicarle que ambos habían participado en la Batalla de Mygeeto durante las Guerras Clon, que él era un Jedi, y que le estaba agradecido por haberle salvado la vida durante la batalla tanto a él como a su maestra. Rau recordó con nostalgia sus tiempos en el Gran Ejército de la República, y preguntó a Kanan por qué había acudido a él.

Kanan respondió a Rau que como él le salvó la vida durante las Guerras Clon, estaba decidido a darle la oportunidad de vivir. Al oír eso, Rau se alarmó, y dijo a Kanan que estaba a favor del Imperio porque era más sencillo destruir a unos rebeldes que a todo el Imperio. Kanan argumentó que a la larga, el Imperio ni tenía aliados ni compartía su poder, por lo que Rau y sus hombres estarían subyugados de por vida. Entonces, Rau se enteró de que sus soldados habían descubierto a Sabine colocando explosivos en sus naves.

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Kanan es testigo de cómo Sabine reta a un combate a muerte a Fenn Rau.

Al reunirse con Sabine, Kanan vio cómo ésta retaba a Rau a un combate a muerte. Rau, se mostró divertido, encontrando curioso que mientras Kanan había venido a negociar con él, Sabine había venido a matarle. Kanan pidió a Sabine que retirara su petición de combate a muerte, puesto que eso no era lo que Hera hubiera querido y porque no convenía que los rebeldes tuvieran más enemigos a parte del Imperio. Tanto Sabine como Rau, ignoraron a Kanan, y enfadado, Kanan se lamentó de que los mandalorianos no supieran resolver nada sin emplear un bláster.

Inmediatamente, Sabine desarmó de un disparo a Rau, y activó los explosivos que había colocado sobre los cazas guantelete enemigos. Kanan ayudó a levantarse a Sabine, que estaba en el suelo aturdida, y encendió su sable de luz para evitar múltiples disparos de los mandalorianos. Al ver que Rau huía a bordo de su caza, Kanan se subió encima de su nave para detenerle. Rau se intentó quitar a Kanan de encima, pero no lo logró.

Kanan consiguió dañar la nave de Rau con su sable de luz, abrió la cabina de la nave, y dejó a Rau inconsciente. Entonces, C1-10P y Sabine acudieron a recogerle en el aire a bordo del Fantasma, de modo que Kanan cogió al mandaloriano y saltó hasta el Fantasma antes de que la nave de Rau cayera al suelo. En el Fantasma, Rau recuperó la consciencia, y recibió una transmisión de sus hombres. Al ver que Kanan no le impedía responderla, Rau ordenó a sus hombres no informar al Imperio ni de los rebeldes ni de su captura, y prohibió que nadie saliera en su búsqueda.

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Kanan y Sabine custodian a Rau, convertido en prisionero.

Finalmente, Rau ordenó también permitir el paso a las naves de la Red Rebelde a través del Sistema Concord Dawn. En la flota de la Red Rebelde, Kanan se despidió de Rau, que estaba siendo puesto bajo arresto mientras decía a Kanan que eran aliados porque él estaba forzado a ello. Poco después, Ezra avisó a Kanan y a Sabine de que Hera había despertado y quería verles.

Al llegar ante Hera, la twi'lek dijo a Kanan contenta que había oído que los rebeldes ahora estaban tomando prisioneros, haciendo referencia a Rau. Kanan respondió que él prefería pensar en un aliado forzado más que en un prisionero. Cuando Sabine apoyó la idea de Kanan sobre no quitar una vida a no ser que fuese estrictamente necesario, Hera respondió a Sabine que estaba hablando más como una Jedi que como una mandaloriana.

Ante un Kanan completamente satisfecho, Sabine dijo a Hera que suponía que había sido bien educada, y que por eso había cambiado su forma de pensar, aceptando que Kanan tenía razón.

En busca de Lirasan

En el 3 ABY, Ezra Bridger recibió una llamada de Hondo Ohnaka en la que el pirata le instaba a dirigirse al planeta Nixus para rescatar a un par de refugiados que estaban siendo arrestados por el Imperio. Obedeciendo a Hondo, Ezra reunió a Kanan y a la tripulación del Espíritu y los rebeldes se dirigieron a Nixus, donde vieron que los refugiados ya habían sido capturados por soldados de asalto.

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Kanan y los rebeldes se reúnen con Hondo tras rescatar a dos lasats.

Cuando Garazeb Orrelios se dio cuenta de que los refugiados eran lasats, decidió atacar a los soldados de asalto, por lo que Kanan y los demás rebeldes decidieron ayudarle. Una vez se hubieron deshecho de todos los soldados de asalto, los rebeldes liberaron a los lasats, y Hondo apareció para felicitar a los rebeldes por su trabajo. Los lasats, llamados Chava y Gron, desvelaron que Zeb había sido capitán de la Guardia de Honor de Lasan. A continuación, Hondo pidió a Kanan y a Sabine Wren que le ayudaran a mover el cuerpo de un imperial.

Mientras los rebeldes volvían al Espíritu con los lasats, Hondo preguntó a Ezra cuál iba a ser su recompensa por haber prestado su ayuda. Ezra respondió a Hondo que en ningún momento habían pensado pagar a Hondo por su ayuda. Hondo afirmó sentirse orgulloso de Ezra tras esa respuesta. Sin embargo, pasados unos minutos Hondo fue interrogado por soldados de asalto, y les proporcionó la ubicación de los rebeldes a cambio de una recompensa.

Tras informar a los soldados, Hondo contactó con Ezra y le advirtió de que tropas imperiales se dirigían a su posición, un pasillo que conducía hasta el hangar en el que se encontraba el Espíritu. Entonces comenzó un tiroteo, iniciado por Kanan. Hondo activó el cierre de varias compuertas, que separaron a los rebeldes de los soldados de asalto. Ezra dio las gracias a Hondo, pero Kanan dijo a Ezra que no debía dar las gracias a Hondo, sospechando que había sido el pirata quien había conducido a los imperiales hasta ellos. Kanan y los demás custodiaron a los lasats hasta el Espíritu.

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Kanan y Hera se enfrentan a soldados de asalto en Nixus.

En el Espíritu, Chava pidió a los rebeldes que llevaran a ella y a Gron hasta el planeta Lirasan. Zeb, molesto, informó a Hera Syndulla de que Lirasan tan sólo era una leyenda. Sin hacer caso a Zeb, Chava informó de que debía preparar un ritual para descubrir la ubicación de Lirasan. Cuando Chava dijo que Ashla, el espíritu de la Galaxia, era quien les había conducido a ella y a Gron hasta los rebeldes, Ezra pensó que ese concepto era parecido a la Fuerza. Kanan contestó a Ezra que la Fuerza podía tener muchos nombres. Chava comenzó a hablar de una profecía proveniente de la Fuerza de la cual formaban parte un guerrero, un niño y un loco.

Chava,pidió que el niño de la profecía mostrase el camino a Lirasan a través de un mapa. Zeb instó a Ezra a ayudar a Chava, pero la anciana dijo que el niño era Zeb. Poco después, Kanan fue testigo de cómo Zeb usaba una propiedad ancestral de su Rifle-bo para que éste indicara en un mapa cuál era la ubicación de Lirasan. Al saber la posición de Lirasan, los rebeldes pusieron rumbo al planeta, hasta detenerse delante de un cúmulo de estrellas, que ninguna nave podía atravesar sin ser destruida.

Mientras estaban delante del cúmulo, emergió del hiperespacio un crucero ligero imperial. El Agente Kallus, se puso en contacto desde el crucero con los rebeldes, y les exigió que se rindieran. Hondo, que iba a bordo del crucero, pidió disculpas tras confesar que había ayudado al Imperio a rastrear a los rebeldes a cambio de una recompensa. Ezra, al saber que Hondo había hecho eso gracias a un localizador que le había colocado en su comunicador, destruyó el aparato.

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Kanan y Ezra usan la Fuerza para ayudar a Zeb a lograr que el Espíritu atraviese un cúmulo de estrellas.

A pesar de todo, usando las propiedades místicas del Rifle-bo de Zeb sobre el Espíritu, Kanan y los rebeldes pudieron atravesar el cúmulo de estrellas sin sufrir ningún daño. Kallus, Hondo y los imperiales sin embargo, se vieron obligados a retirarse y perdieron de vista a los rebeldes.

Tras pasar por el cúmulo de estrellas, Kanan y los demás llegaron a Lirasan. Mientras Zeb, Chava, Gron y los demás iban a Lirasan; Kanan permaneció junto a Ezra a bordo del Espíritu. Allí, Ezra preguntó a Kanan si creía que Zeb volvería de Lirasan. Kanan se mostró bastante convencido de que Zeb sí volvería. Finalmente, Zeb y los demás regresaron de Lirasan, y Zeb informó a Kanan de que el planeta estaba repleto de lasats, puesto que ése había sido el planeta de origen de su especie, aunque los lasats de Lasan lo habían olvidado con el paso de las generaciones.

Hera informó de que como el Espíritu ya había estado en Lirasan, podían salir y volver del sistema sin sufrir ningún daño. Zeb añadió que si alguna vez encontraban a más lasats, podrían traerlos hasta Lirasan, y Kanan se alegró ante esa perspectiva, contento de que la especie de su amigo no estuviera extinta.

Ayudando purrgils

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Kanan habla con Hera sobre los purrgils.

Más adelante, Kanan partió junto a sus compañeros en busca de un asentamiento de combustible que aprovisionaba al Imperio, para robar combustible y así abastecer a la flota de la Red Rebelde. Durante la búsqueda, el Espíritu comenzó a quedarse sin combustible y Hera Syndulla se vio obligada a apagar la calefacción de la nave. Cuando Ezra Bridger preguntó a sus compañeros si estaban oyendo algún ruido raro, Kanan y los demás le respondieron que no oían nada, extrañados por la pregunta de Ezra.

De pronto, apareció un grupo de purrgils, unas criaturas enormes que vivían en el espacio exterior y de quienes se decía que podían saltar al hiperespacio. Al ver a los purrgils, Hera abogó por dispararles, pero Kanan apostó por dejar pasar a los purrgils sin más. Hera insistió en atacar argumentando que eran una amenaza, y que esos animales solían destruir naves.

Kanan se negó a hacerlo y Hera preguntó qué alternativa les quedaba. Entonces, Sabine Wren propuso apartarse del camino de los purrgils. Cuando Ezra insistió en moverse como un purrgil más del grupo, Hera lo vio una buena idea y puso la idea de Ezra en práctica. De pronto, aparecieron dos naves pertenecientes al asentamiento que comenzaron a atacar al Espíritu. Kanan manejó una torreta, y logró destruir una de las naves enemigas. Cuando todo hubo pasado, Kanan trató de hacer ver a Hera que habían hecho bien en no atacar a los purrgils, puesto que de lo contrario no habrían tenido energía para repeler a las naves enemigas.

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Kanan, Ezra y Sabine se disponen a saltar sobre el asentamiento de combustible.

Pasado un tiempo, Sabine pidió a Hera que siguiera a los purrgils, puesto que les estaban conduciendo hasta el asentamiento de combustible que buscaban. Kanan encontró ese hecho muy interesante. Mientras se dirigían al asentamiento de combustible, Kanan se dirigió a su habitación para comprobar que todo estaba apagado y no había nada gastando la escasa energía que le quedaba al Espíritu.

Más tarde, los rebeldes aterrizaron el Espíritu sobre un pequeño asteroide situado sobre el asentamiento, y prepararon un plan de acción. El plan de acción consistía en hacer explotar gran parte del asentamiento como distracción, para que el Espíritu pudiera aterrizar sobre una zona segura, repostar, y los rebeldes pudieran cargar en él combustible para la flota. Kanan propuso acceder al asentamiento saltando desde el asteroide en el que estaban.

Así pues, Kanan, Ezra y Sabine saltaron desde el Espíritu hasta el asentamiento. Al llegar a una plataforma del asentamiento, Ezra fue incapaz de usar la Fuerza para aterrizar sobre ella, tal como había hecho Kanan. Por eso, Ezra siguió cayendo por el espacio. Sin embargo, Kanan logró frenarle a tiempo usando la Fuerza, y lo llevó hasta la plataforma. Allí, Ezra y los rebeldes se enfrentaron a los guardias del asentamiento.
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Kanan defiende al Espíritu.

Cuando Sabine iba a lanzar sus explosivos para causar una explosión, Ezra se lo impidió argumentando que eso dañaría a los purrgils. Entonces, Kanan decidió cambiar de plan y pidió a Sabine que le ayudara a asegurar una plataforma mientras Ezra se dirigía a un cañón para cubrirles. Al llegar al cañón, Ezra se entretuvo mirando cómo los purrgils se sumergían en un depósito de combustible. Kanan contactó con Ezra para pedirle que le proporcionara fuego de cobertura.

Mientras Sabine y Garazeb Orrelios reponían el combustible del Espíritu y cargaban en la nave barriles de combustible para abastecer a la flota rebelde, Kanan se subió a la parte superior del Espíritu y usó su sable de luz para desviar los ataques que iban dirigidos al Espíritu. Cuando todo el combustible estuvo a bordo de la nave, los rebeldes subieron a bordo de la nave y despegaron.

Finalmente, los rebeldes escaparon, y el jefe del asentamiento, Yushyn, fue asesinado por los purrgil. En la órbita del asteroide sobre el cual estaba el asentamiento, Ezra se reunió con Kanan y los demás a lomos de un purrgil. Entonces, subió a bordo de la nave contento por no haber destruido el asentamiento de combustible, que los purrgil necesitaban para poder saltar al hiperespacio. Tras ver a los purrgil saltar al hiperespacio, Hera decidió seguirlos un poco antes de reunirse con la flota de la Red Rebelde.

Actuando en Ryloth

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Kanan confunde los nombres de Ezra, Zeb y Sabine al presentárselos a Cham.

Más tarde, Kanan participó en un ataque contra el Imperio con el objetivo de robarle unos suministros. Sin embargo, durante el ataque, los rebeldes sufrieron una nueva baja en el Escuadrón Fénix. Hera Syndulla, Kanan y Ezra Bridger contactaron con el comandante Jun Sato para informarle de la situación. Durante la conversación, Kanan recalcó la necesidad de encontrar una nave que pudiera albergar muchos cazas para usarla mientras trataban de encontrar una base.

Sato respondió que le habían informado de que el Imperio poseía una nave capaz de contener cazas sobre el planeta Ryloth, la cual albergaba varios bombarderos que el Imperio solía usar para bombardear a la población twi'lek del planeta. Además, Sato añadió que una célula rebelde del planeta se había puesto en contacto con él para pedir ayuda. Sabiendo que el líder de esa célula era el padre de Hera, Cham Syndulla, quien no se hablaba con su hija desde hace años, Kanan preguntó a Hera si estaba segura de querer contactar con su padre. Hera respondió que no le quedaba otra opción que contactar con su padre para colaborar con él.

Pasado un tiempo, Kanan se preparó para recibir a los Rebeldes de Ryloth. Queriendo causar una buena impresión al padre de Hera, Kanan ordenó a Ezra que se pusiera recto, puesto que de lo contrario le haría quedar mal. También pidió a Ezra que se calmara. Ezra, consciente de que Kanan estaba nervioso por recibir a Cham, aconsejó a Kanan que se calmara. Al recibir a Cham, con los nervios, Kanan presentó erróneamente a Sabine Wren, Garazeb Orrelios y Ezra, confundiendo sus nombres entre sí. Sin dar importancia a ese hecho, Cham presentó a sus acompañantes: Numa y Gobi.

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Kanan habla con Cham sobre el Maestro Jedi Mace Windu.

Acto seguido todos se reunieron en una sala para discutir la táctica a emplear contra la nave que albergaba los bombarderos que atacaban Ryloth. Mientras que Hera era partidaria de robar la nave para que la usara la Red Rebelde, Cham apostó por destruirla como símbolo de resistencia ante la población twi'lek. Tras la intervención de Kanan, Cham pareció aceptar la propuesta de su hija.

Para dirigirse a la nave que los rebeldes pretendían robar, Kanan, los rebeldes y Cham y sus guerreros, subieron a bordo de un bombardero imperial robado. Allí, Kanan habló amigablemente con Cham sobre el Maestro Jedi Mace Windu y de la reconquista por parte de Windu de la ciudad de Lessu durante la Batalla de Ryloth. Kanan dijo a Cham que Windu siempre había hablado muy bien en el Templo Jedi de Coruscant de la actuación de Cham durante la Batalla de Ryloth, y Cham recordó con simpatía a Windu, afirmando que los twi'leks le habían escrito canciones de gratitud por sus actos durante las Guerras Clon.

A continuación, Kanan se acercó a Hera y le dijo que se parecía mucho a su padre, sobretodo en su capacidad de liderazgo. También añadió que Cham parecía un buen tipo. Hera contestó a Kanan que él no conocía a su padre tan bien como ella, y restó en silencio molesta por el modo como se comportaba su padre.

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Kanan observa a Hera convenciendo a su padre de que les ayude.

Después de fingir que los rebeldes eran un bombardeo imperial siendo acosado por cazas rebeldes, Kanan y los demás aterrizaron sin levantar sospechas en el hangar de la nave que pretendían robar. Una vez allí, Cham aturdió a Kanan y ató a Hera a una silla. Numa y Gobi, por su parte, aturdieron a Ezra, Sabine y Zeb. Entonces, los twi'leks se marcharon dispuestos a destruir la nave imperial en lugar de robarla tal como pretendían los rebeldes.

Al cabo de un breve tiempo, con la ayuda de Hera, Kanan y los rebeldes recuperaron la consciencia. Mientras que Zeb y Sabine se dirigieron a emboscar a Numa y Gobi; Kanan, Ezra y Hera se dirigieron al puente de mando de la nave imperial. De camino al puente, Kanan y Ezra se ayudaron mútuamente empleando la Fuerza sobre ellos mismos para deshacerse más rápidamente de los soldados de asalto, así como para evitar que se cerrasen las compuertas de un pasillo. Al llegar al puente de la nave, Kanan instó a Ezra a realizar un truco mental por primera vez sobre el oficial encargado de la nave.

Ezra logró en su segundo intento hacer que el oficial ordenara la evacuación de su nave a las tropas de asalto. Poco después, Cham irrumpió en el puente de mando. Informando a su padre de que su plan había fracasado, Hera trató de activar la hipervelocidad de la nave para huir con ella, sólo para descubrir que ésta había sido saboteada por Cham. Sin embargo, cuando Cham descubrió que Numa y Gobi habían sido capturados, Hera decidió razonar con su padre.

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Kanan y los rebeldes se despiden de Cham.

Tras un discurso de Hera a favor de una rebelión global, unida y coordinada, Gobi y Numa decidieron apoyar a los rebeldes. Entonces, Cham accedió a ayudar a su hija a robar la nave imperial. Cuando se acercaron varias naves enemigas a atacar a los rebeldes, Kanan y Ezra se unieron a Sabine, Zeb, Numa y Gobi para ocupar las torretas de la nave que querían robar y defenderla.

Kanan y los demás se coordinaron para atacar a las naves y misiles enemigos, momento durante el cual Kanan logró destruir tanto naves como misiles enemigos. Finalmente, Kanan y los demás lograron deshacerse de las naves enemigas, y todos saltaron al hiperespacio con la nave robada. Una vez reunidos con la flota de la Red Rebelde, Kanan y sus compañeros se despidieron de Cham, Numa y Gobi; que subieron a bordo de su nave para regresar a Ryloth.

Investigación en Geonosis

Más adelante, los espías rebeldes informaron de que el Imperio había llevado a cabo durante un tiempo la construcción de algo enorme en la órbita de Geonosis. Por eso, Kanan, Rex y los Rebeldes de Lothal se dirigieron al planeta con la intención de investigar qué había estado haciendo el Imperio allí. Al llegar a Geonosis, Kanan y los demás vieron los vestigios de lo que había sido una gigantesca construcción, que ya no estaba en la órbita del planeta.

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Kanan, Ezra y Sabine tratan de regresar al Espíritu.

Al ver aquello, Kanan explicó que los geonosianos habían sido los principales constructores de armas separatistas durante las Guerras Clon. Hera Syndulla pidió a C1-10P que escaneara la superficie del planeta en busca de formas de vida, y Rex dijo que eso había sido una buena idea, puesto que él sabía por experiencia que a los geonosianos no les gustaban en absoluto los visitantes inesperados. Sin embargo, tras el escaneo, C1-10P informó de que no había vida en el planeta.

A continuación, los rebeldes aterrizaron en el interior de una infraestructura del Imperio para investigar sobre qué había estado construyendo el Imperio y sobre por qué no se apreciaban formas de vida sobre Geonosis. Una vez dentro de la infraestructura, todos se bajaron del Espíritu para investigar, a excepción de Hera, Rex y C1-10P. Estando en un pasillo, Kanan y los rebeldes fueron emboscados por el Agente Kallus y varios soldados de asalto. Kanan informó de que los imperiales estaban cerrando las compuertas del pasillo en el que se encontraban, y C1-10P salió del Espíritu para volver a abrir las puertas.

C1-10P logró abrir las compuertas, y Kanan, Ezra Bridger y Sabine Wren lograron regresar al Espíritu. Sin embargo, Garazeb Orrelios fue incapaz de seguirles, y les dijo que se marchasen sin él mientras buscaba una cápsula de escape. Obedeciendo a Zeb, Kanan y los demás abandonaron la infraestructura imperial a bordo del Espíritu. Allí, Kanan manejó una torreta para destruir a varios PT-TD que los estaban atacando. Finalmente, Kanan y los demás vieron cómo la cápsula de Zeb quedaba dañada y a primera vista, caía sobre Geonosis.

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Kanan y los rebeldes se reúnen con Zeb de nuevo.

Kanan y Ezra rastrearon desde el Fantasma la superficie de Geonosis sobre la cuál supuestamente había caído Zeb, pero no encontraron rastro de él. No obstante, los rebeldes sí descubrieron que la población de Geonosis había sido aniquilada. Rex comenzó a temer que el Imperio encontrase a Zeb antes que ellos, por lo que Hera decidió que debían buscar a Zeb más rápido.

Finalmente, Kanan y los rebeldes detectaron la señal de un transpondedor que Zeb llevaba consigo procedente de una luna de Geonosis. Por ese motivo, Kanan y los demás dejaron de rastrear a Zeb en Geonosis y se dirigieron a la luna. Allí, encontraron finalmente a Zeb, que subió a bordo del Espíritu. Tras recoger a Zeb, Kanan y los demás volvieron con la flota de la Red Rebelde.

Ascenso a Caballero Jedi

Pasado un tiempo, Kanan se dirigió al planeta Oosalon junto a Ezra Bridger para determinar si podía ser una buena ubicación para una base de la Red Rebelde. Allí, Kanan y Ezra fueron emboscados por los inquisidores imperiales conocidos como Séptima Hermana y Quinto Hermano. En un primer lugar, Kanan entabló combate con el Quinto Hermano mientras Ezra se enfrentaba a la Séptima Hermana. Sin embargo, a medio combate, Kanan y Ezra usaron la Fuerza para ayudarse entre sí y finalmente intercambiaron sus contrincantes.

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Kanan se enfrenta a la Séptima Hermana en Oosalon.

En un momento dado, la Séptima Hermana intentó flirtear con Kanan, que la rechazó. Por eso, la Séptima Hermana ordenó a uno de sus droides agarrarse a la cabeza de Kanan, impidiéndole combatir. Al ver eso, Ezra disparó al droide antes de volver a encararse al Quinto Hermano. El Quinto Hermano, empujó a Ezra con la Fuerza, y Kanan tuvo que tirarse al suelo para agarrar a Ezra justo antes de que cayera por un acantilado. Por eso, Ezra quedó colgando de un precipicio siendo sujetado por Kanan.

Para salir de esa situación tan complicada, Ezra contactó con dos tibidees mediante la Fuerza, y así, él y Kanan pudieron escapar montados en los tibidees. A continuación, C1-10P los vino a buscar con el Fantasma, y Kanan regresó al Espíritu. Allí, Kanan se enteró de que Ezra estaba en una sala de la nave con Ahsoka Tano, y entró en la sala recalcando la necesidad de descubrir cómo derrotar a los inquisidores y a Darth Vader de una vez por todas. Ahsoka dijo que ella y Anakin Skywalker, siempre habían buscado el consejo de Yoda y Obi-Wan Kenobi durante la época de las Guerras Clon.

Por eso, Kanan sugirió dirigirse al Templo Jedi de Lothal, donde él y Ezra habían sido contactados por Yoda hacía un tiempo. De este modo, Kanan, Ahsoka y Ezra viajaron hasta Lothal. Una vez enfrente del Templo, Ezra sugirió a Ahsoka que abriera mediante la Fuerza el Templo con la ayuda de Kanan. Ahsoka sin embargo, afirmó que ella ya no era una Jedi, por lo que lo mejor sería que quienes abriesen el Templo fueran Kanan y Ezra.

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Kanan ve una puerta mientras Ahsoka y Ezra meditan.

Una vez dentro del Templo, Kanan y sus compañeros se pusieron a meditar. Entonces, Kanan vio una puerta invisible a los ojos de Ezra y Ahsoka, y decidió pasar a través de ella, desapareciendo ante sus ojos. Al atravesar la puerta, Kanan se encontró en el antiguo dojo del Templo Jedi de Coruscant. Allí, fue recibido por un Guardia del Templo. Kanan dijo al guardia que había venido en busca de consejo sobre cómo derrotar a Vader y a sus inquisidores. El guardia, respondió a Kanan que si intentaba luchar, la rebelión desaparecería, él moriría y Ezra caería en el lado oscuro.

Cuando Kanan preguntó acerca de lo que había dicho el guardia, éste volvió a afirmar que Ezra era un peligro y caería al lado oscuro. Entonces, el guardia encendió su sable de luz y ordenó a Kanan que le dejara eliminar a Ezra. Kanan se interpuso entre el guardia y la salida del dojo y encendió también su sable de luz. A continuación, ambos se pusieron a luchar. Al llevar varios minutos luchando, Kanan cogió uno de los sables de luz que estaban colgando de la pared del dojo, y trató de enfrentarse al guardia con dos espadas láser.

Sin embargo, al hacer eso, aparecieron varios guardias más. Pasado un tiempo, los guardias derrotaron a Kanan y el Templo Jedi comenzó a temblar. El líder de los guardias dijo a Kanan que los siervos del lado oscuro estaban buscando a Ezra, y que Kanan no podría ser capaz de proteger al chico siempre. Kanan aceptó como cierto lo que decía el guardia, y añadió que lo único que podía hacer era entrenarle lo mejor que sabía, tal como había hecho hasta el momento. Entonces, el guardia, que era una visión creada por Yoda desde Dagobah aunque Kanan no lo sabía, nombró a Kanan Caballero Jedi.

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Kanan combate con tres guardias del templo antes de ser nombrado Caballero Jedi.

A continuación, se quitó su máscara y resultó ser El Inquisidor, que dijo a Kanan que ahora era lo que él había sido en otros tiempos: un Caballero de la Orden Jedi. Advirtiendo a Kanan de la presencia del Imperio en el Templo, la visión del Inquisidor creada por Yoda instó a Kanan a escapar mientras él entretenía al enemigo. Kanan comenzó a huir del Templo, encontrándose con Ezra y Ahsoka en el proceso.

Al encontrarse con ellos, Ezra intentó explicarles todo lo que le había dicho Yoda. Sin embargo, Kanan interrumpió a Ezra y le dijo que ya les explicaría lo que le había ocurrido cuando estuvieran a salvo en su nave. Al final, el trío fue rescatado por C1-10P, y pudo abandonar el planeta sin ningún contratiempo.

Cuando todos estuvieron en el Fantasma, Ezra informó de que había hablado con Yoda. Kanan preguntó qué le había dicho Yoda, y Ezra respondió que el Gran Maestro Jedi le había encargado encontrar Malachor. Pensando que Malachor era una persona, Ezra preguntó quién era Malachor, por lo que Ahsoka le aclaró que Malachor era un lugar, no un ser vivo.

Buscando una base

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Los rebeldes planean robar combustible de la Base Horizon.

Días después, Kanan se reunió con los demás Rebeldes de Lothal, el capitán clon RexKetsu Onyo, una amiga cazarrecompensas de Sabine Wren, y Jun Sato para hablar sobre las posibles ubicaciones en las que establecer una base rebelde. Hera afirmó que con los mapas de la República Galáctica que Rex había aportado, y unos mapas aportados por los lasats; los rebeldes podrían ser capaces de encontrar un lugar fuera del alcance del Imperio. Ketsu Onyo sugirió establecer una base en una luna del Sistema Yost.

Sato coincidió en que el lugar sugerido por Onyo podía ser bueno para establecer una base, pero informó de que la flota rebelde no disponía de suficiente combustible para llegar hasta allí. Sabine dijo que había un asentamiento imperial cercano, la Base Horizon, al que el Imperio iba a traer un cargamento de combustible. Kanan opinó que era demasiado arriesgado robar combustible en la Base Horizon, pero finalmente los rebeldes partieron en busca de un cargamento de combustible.

Al llegar a la Base Horizon, Kanan pidió a C1-10P que permaneciera en el Espíritu preparado para escapar. No obstante, C1-10P desobedeció y se fue en busca de una pierna mecánica nueva que había visto en un mercado de la Base Horizon. Cuando Kanan y los demás hubieron robado el combustible, regresaron al Espíritu y escaparon de la Base Horizon sin saber que C1-10P no estaba en la nave, dejando atrás al droide.

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Kanan y Hera intentan hacer aterrizar al Espíritu en el interior de la nave de mando de la flota rebelde.

Al llegar junto a la flota de la Red Rebelde, Kanan y los demás se dieron cuenta de que C1-10P no estaba a bordo del Espíritu. Ezra Bridger insistió en volver a por él, pero Hera decidió dar prioridad a la entrega de combustible para la flota. De pronto, Kanan y los rebeldes descubrieron que la flota estaba siendo atacada por el Imperio. Durante el combate, Kanan ejerció de copiloto del Espíritu hasta que Hera logró aterrizar en el interior de la nave de mando de la flota rebelde. Desde allí, los rebeldes reabastecieron a la flota con combustible, y se prepararon para huir.

En ese instante, C1-10P contactó con Hera para advertirla de que el Imperio había tendido una trampa en el Sistema Yost. Gracias a los datos aportados por un nuevo aliado de C1-10P, un antiguo droide de protocolo imperial llamado AP-5, los rebeldes lograron obtener las coordenadas de un nuevo lugar seguro, en el cual los rebeldes también podrían construir una base. Así, los rebeldes llegaron hasta el planeta Atollon, donde establecieron una base.

Explorando Atollon

Tras la llegada de los rebeldes a Atollon, Kanan entrenó junto a su padawan Ezra Bridger en el combate con sables de luz. Durante un combate de práctica, Kanan y Ezra volvieron a empatar, tal como habían hecho en todos sus combates anteriores. Ezra se quejó de estar empatando todo el rato, y Kanan le advirtió que en una lucha real, no existían los empates, o se gana o se muere. Ezra respondió que se ganaba matando a un inquisidor, y Kanan le corrigió afirmando que se ganaba sobreviviendo.

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Kanan entrena con Ezra.

En un momento dado, Ezra dio la espalda a Kanan para hablar con Sabine Wren, y Kanan aprovechó para atacarle por la espalda, enseñándole que nunca debía dar la espalda a su enemigo. Ezra preguntó a Kanan desde cuando ellos eran enemigos.

Luego, Kanan y sus compañeros se reunieron con el capitán clon Rex para comentar cómo avanzaban los procesos de establecimiento de una base en Atollon. Rex informó de que habían descubierto una fuente de agua cercana y de que no había signos de nada peligroso por los alrededores de la base.

Más tarde, Kanan habló con Hera Syndulla y se mostró contento de que los rebeldes tuvieran en Atollon todo lo que necesitaban. Sin embargo, Hera contestó que los rebedes también necesitaban a Kanan y a Ezra, que pronto partirían hacia Malachor. Kanan justificó su marcha afirmando que necesitaban encontrar la manera de vencer a los inquisidores, y trató de convencer a Hera de que lo único que pretendía era ganar información para poder colaborar en el proceso de creación de una rebelión a gran escala. La conversación de Kanan y Hera no obstante, fue interrumpida por la llegada de la noticia de que la teniente Dicer había desaparecido.

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Kanan y Ezra se enfrentan a un krykna.

Rex y Sabine partieron en busca de Dicer, pero fueron emboscados por unas criaturas carnívoras similares a arañas gigantes llamadas krykna. Los krykna, se llevaron a Rex al interior de una cueva, y Sabine regresó con Kanan y el resto de Rebeldes de Lothal, que se prepararon para rescatar a Rex.

Al entrar en la cueva, Kanan encontró que el camino por el que iban se bifurcaba, y sugirió dividirse en dos grupos: uno en el que iría él, y otro en el que iría Ezra. No obstante, como Hera seguía molesta por la futura partida de Kanan a Malachor, la twi'lek decidió que los Jedi del grupo irían por un camino, y el resto de rebeldes por otro, de modo que así se acostumbrarían a no contar con la ayuda de un Jedi.

Durante su búsqueda de Rex, Ezra intentó contactar con la Fuerza con un krykna, pero no lo consiguió. Kanan, mató al krykna antes de que pudiera atacar a Ezra, y murmuró en voz alta que debía haber entrenado a Ezra para tener sentido común. El chico, ofendido, exclamó que ya tenía sentido común incluso antes de conocer a Kanan. Pasado un rato, Kanan y Ezra descubrieron que sus compañeros ya habían rescatado a Rex, y se reunieron con ellos. Entonces, se abrieron paso hasta el exterior de la cueva deshaciéndose de los krykna que se interponían en su camino.

Dentro del Espíritu, los rebeldes descubrieron que los krykna habían pegado la nave al suelo mediante un hilo pegajoso. Entonces, Ezra ideó un plan para escapar. Siguiendo las órdenes de Ezra, Kanan catapultó a Sabine mediante la Fuerza lejos de los kryknas, de modo que la mandaloriana pudo coger un sensor que había en el suelo.

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Kanan se despide de Hera.

El sensor, tenía la capacidad de ahuyentar a los kryknas. Así, Sabine se acercó con el sensor al Espíritu y mientras ella alejaba a los kryknas, Kanan y Ezra cortaron las ataduras del Espíritu.

De nuevo en la base de Atollon, Sabine insistió a Kanan para que hablase con Hera acerca de su partida a Malachor. Kanan siguió el consejo de Sabine, y se acercó a Hera, asegurando que tanto él como Ezra estarían a salvo durante su misión.

Hera contestó que sabía cuando Kanan mentía, y afirmó que quería afrontar todos los peligros que se les planteaban con toda la tripulación del Espíritu unida. Kanan prometió a Hera que tanto él como Ezra regresarían a Atollon sanos y salvos, y se fundió con ella en un largo abrazo.

Búsqueda en Malachor

Tras reunirse con Ahsoka Tano, Kanan, Ezra Bridger y C1-10P subieron junto a ella al Fantasma para dirigirse a Malachor, siguiendo el consejo de Yoda. Cuando Ezra preguntó qué había de malo en Malachor, Kanan respondió que sólo conocía viejas leyendas acerca de Malachor, que le habían explicado en el Templo Jedi. A pesar de eso, Kanan dijo que confiaba en Yoda y seguía dispuesto a ir a Malachor. En la atmósfera de Malachor, C1-10P detectó una nave, aunque no pudo identificar de qué tipo era. Kanan siguió el rastro de la nave y aterrizó el Fantasma en Malachor.

Dejando a C1-10P atrás, Kanan, Ahsoka y Ezra llegaron hasta una placa en la que había escrituras en lengua antigua. Mientras Ahsoka leía las escrituras, Ezra tocó la placa y el trío cayó al subsuelo de Malachor. Allí, descubrieron la existencia de un Templo Sith, por lo que decidieron dirigirse hacia él. De camino al templo, Kanan recomendó estar alerta, puesto que hacía un rato C1-10P había detectado una nave. Durante su recorrido al templo, Kanan y los demás vieron los vestigios de lo que había sido una gran batalla entre Jedi y Sith.

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Kanan y Ahsoka se enfrentan a tres inquisidores en Malachor.

Mientras Kanan estaba con la guardia baja, un inquisidor conocido como Octavo Hermano atacó. Ezra defendió a Kanan y justo cuando se iba a producir un combate, el inquisidor disparó varios proyectiles. Eso hizo que Ezra cayera por un agujero que se había abierto bajo sus pies. Ezra dijo a Kanan y Ahsoka que ya les alcanzaría, y el dúo se puso a perseguir al Octavo Hermano, dejando a Ezra atrás.

Mientras perseguían al inquisidor, Kanan y Ahsoka llegaron a la conclusión de que el Octavo Hermano no se esperaba su presencia en Malachor, y debía haber estado siguiendo el rastro de otra persona.

Luego, C1-10P informó a Kanan de que había descubierto la nave del Octavo Hermano, y Kanan le ordenó ir hacia ella e inutilizarla. Finalmente, Kanan y Ahsoka acorralaron al Octavo Hermano, que no pudo huir de Malachor porque C1-10P había inutilizado su nave. Así, el inquisidor fue capturado. Tras ser interrogado, el Octavo Hermano sólo confesó que existían inquisidores suficientes para encargarse de Kanan y Ahsoka y que había venido a Malachor para cazar a una sombra. Al ver una luz proveniente del Templo Sith, Kanan y Ahsoka sospecharon que Ezra se encontraba junto a esa luz.

Al llegar a la entrada del templo, Kanan y Ahsoka descubrieron que el Octavo Hermano había pedido refuerzos sin que ellos se dieran cuenta, por lo que la Séptima Hermana y el Quinto Hermano habían llegado a Malachor.

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Kanan y Ahsoka acceden a aliarse con Maul.

El Octavo Hermano se liberó de sus ataduras y se armó de nuevo, por lo que Kanan y Ahsoka se prepararon para enfrentarse a tres inquisidores. De pronto, la puerta del Templo Sith se abrió y de ella salieron Ezra y el antiguo Lord Sith Darth Maul.

Kanan pidió a Ezra de inmediato que se alejara de Maul, conociendo rápidamente cuál era la identidad del zabrak. Maul, deseoso por demostrar que era un aliado de los Jedi, se enfrentó a los tres inquisidores él solo. A media lucha no obstante, se le unieron Kanan y Ahsoka. Cuando los inquisidores se hubieron marchado, Maul advirtió de que Darth Vader pronto llegaría a Malachor, alertado por los inquisidores de la presencia de los Jedi y él mismo. Kanan interrumpió a Maul y le advirtió de la peligrosidad de Vader, y añadió que no creía que Maul estuviera de su bando.

Ezra defendió a Maul y mostró a Kanan y Ahsoka un holocrón Sith que había obtenido gracias a Maul. Ahsoka dijo que sólo un Sith podía abrir el holocrón, por lo que no les podía ser de utilidad. Sin embargo, Maul informó de que el holocrón podía usarse para abrir el Templo Sith y obtener conocimiento. Kanan seguía sin confiar en Maul, pero finalmente accedió a trabajar en equipo con él. Maul guió a los demás hasta un ascensor para subir por el templo, y dijo que sólo dos personas podían montar en él. Kanan impidió a Maul subir en el ascensor con Ezra, y subió él en su lugar.

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Kanan se enfrenta ciego a Maul.

En el ascensor, Kanan advirtió a Ezra de que Maul le estaba intentando manipular, y Ezra pidió a Kanan que confiara más en su criterio. De repente, ambos fueron emboscados por el Octavo Hermano, que volvió a huir en cuanto llegaron al lugar Ahsoka y Maul. Maul, propuso esta vez ascender por el templo divididos en dos grupos, para que los inquisidores tuvieran también que dividir sus fuerzas.

En esa ocasión, Kanan no pudo evitar que Ezra se marchara con Maul, pero Ahsoka le tranquilizó diciendo que como Ezra había recibido las enseñanzas de Kanan, no se dejaría engañar por Maul.

Tras subir por otro ascensor, Kanan y Ahsoka fueron atacados por el Quinto Hermano y el Octavo Hermano. Kanan y Ahsoka se enfrentaron a ellos hasta que apareció Maul, que inmediatamente mató al Quinto Hermano. A continuación, Kanan dañó el sable láser del Octavo Hermano, que murió cayendo por un precipicio mientras intentaba huir. En cuanto Kanan preguntó a Maul dónde estaba Ezra, Maul corrigió a Kanan llamando a Ezra "su aprendiz" y atacó de inmediato al Jedi, dejándolo ciego de un golpe de sable láser contra sus ojos.

Maul reveló que planeaba convertir a Ezra en su aprendiz y que había engañado a los Jedi, puesto que el holocrón sith activaba una poderosa arma en lugar de abrir el Templo Sith. Ahsoka se batió en duelo con Maul y luego, a petición de Kanan, dejó al zabrak a solas con Jarrus. Subestimando a Kanan, que estaba ciego, Maul atacó, y usando sus instintos, Kanan esquivó el ataque de Maul y le tiró por un precipicio. Pensando que Maul estaba muerto, Kanan ascendió a la cúspide del Templo Sith, donde descubrió que C1-10P les estaba esperando con el Fantasma.

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Kanan se reúne de nuevo con Hera.

En la cima del templo, Kanan se reencontró con Ezra y le ayudó a extraer el holocrón sith del Templo, para poder llevárselo a la base rebelde de Atollon. Sabiendo que Ahsoka se estaba enfrentando a Darth Vader, Kanan y Ezra se dirigieron al Fantasma para preparar la nave y huir de inmediato en cuanto llegase Ahsoka. No obstante, en el lugar sólo apareció Vader, que comenzó a atraer hacia sí mismo a Ezra con la Fuerza. Kanan, tiró de Ezra para evitar que Vader lo capturase.

En ese momento, llegó Tano y rompió la máscara de Vader. Mientras Kanan estaba a bordo del Fantasma, Ahsoka decidió quedarse luchando contra Vader mientras el Templo Sith se preparaba para explotar. Obligados por Ahsoka, Kanan y Ezra huyeron de Malachor, pensando que Ahsoka había muerto durante la posterior explosión del Templo Sith. Al llegar a Atollon, Hera Syndulla y el resto de rebeldes descubrieron que Kanan se había quedado ciego. Entristecida, Hera corrió a abrazarse con Kanan.

Personalidad y rasgos

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Star Wars Wiki en español tiene 149 imágenes relacionadas con Kanan Jarrus.
Kanan Jarrus era un hombre delgado, moreno con ojos azules y pelo marrón. Llevaba una cola de caballo y una corta barba. Era un hombre reservado, y rara vez hablaba de su pasado. Habiendo sufrido la destrucción de su forma de vida Jedi, desarrolló una personalidad cínica y arrogante. A pesar de esto, era conocido por ser cómico en ocasiones y tener preparados "mil chistes para soltar".

Entre bastidores

Kanan Jarrus fue presentado por primera vez como un personaje de la serie animada Star Wars Rebels en enero de 2014, en la Feria Internacional del Juguete en Nuremberg. Jarrus está incluido en un set de LEGO de Star Wars Rebels, vestido de negro y sosteniendo un sable de luz azul. Sin embargo, el diseño del personaje aún podría cambiar. La voz de Jarrus será proporcionada por Freddie Prinze Jr. en Star Wars Rebels

Aparciciones

Fuentes

 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.

Spotlights de otros wikis

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