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Kallus

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«Estaremos esperándolos para apagar esa chispa antes de que prenda fuego.»
―Agente Kallus[fuente]

Kallus, con nombre en código "ISB-02", fue un agente del Buró de Seguridad Imperial durante el reinado del Imperio Galáctico que participó en la destrucción del planeta natal de los Lasat, Lasan. Informó a un Inquisidor Pau'ano del surgimiento de un grupo rebelde. Esgrimía un Fusil-bo AB-75 y llevaba una gruesa armadura.

Biografía

Vida temprana

Kallus fue un humano que nació en el año 42 ABY en el planeta Coruscant, y que tras la conversión de la República Galáctica en el Imperio Galáctico, decidió unirse a las filas imperiales convencido de la legitimidad del Imperio.

En su juventud, Kallus fue destinado al planeta Onderon para preservar la paz en el lugar. Sin previo aviso, Kallus y sus compañeros fueron atacados por varios mercenarios dirigidos por un lasat que seguían órdenes de Saw Gerrera, el líder de una facción rebelde de Onderon.

Todos los compañeros de Kallus fueron asesinados, puesto que los mercenarios ejecutaron incluso a los heridos por orden de los rebeldes, siendo él el único superviviente. Ese hecho convenció a Kallus de que los rebeldes eran gente malvada que pretendía derrocar la paz que garantizaba el Imperio.

Tiempo después, los imperiales destinaron a Kallus al planeta Lasan. Allí, Kallus combatió contra varios guerreros lasat, y tras derrotar a uno de ellos, éste le dio su Rifle-bo como señal de respeto siguiendo las tradiciones lasat. Sin que Kallus lo supiera, el Imperio exterminó a la población del planeta, algo de lo que Kallus no se sintió orgulloso, aunque lo mantuvo en secreto durante años.

A pesar de haber visto las atrocidades cometidas por el Imperio, Kallus se convenció a sí mismo de que los rebeldes eran terroristas y que el Imperio era garantía de paz en la Galaxia.

Tras los Rebeldes de Lothal

Cazando a los rebeldes

Alrededor del 5 ABY , Kallus se dirigió al planeta Lothal , tras una serie de ataques rebeldes . Estando en Ciudad Capital , Kallus habló con el Comandante Cumberlayne Aresko . Los dos hablaron sobre la asiduidad de los ataques de los rebeldes, y de cómo eso podía significar la chispa de una rebelión a gran escala contra el Imperio.

No mucho tiempo después, Kallus logró llevar la delantera a los rebeldes, que estaban tratando de salvar a unos esclavos wookies encarcelados supuestamente en un carguero Imperial . En plena misión de rescate de los rebeldes, Kallus llegó a bordo de un Destructor Estelar Clase Imperial, que atrapó al Espíritu y al carguero en un rayo tractor. Después de formar un escuadrón, Kallus esperó detrás de una puerta cerrada con llave, dispuesto a tender una emboscada a los rebeldes. Su plan fue frustrado, sin embargo, cuando Ezra informó a Kanan y Zeb sobre la trampa. El trío escapó corriendo del carguero hacia el Espíritu, usando la gravedad artificial para conseguir ventaja sobre sus oponentes. El equipo finalmente llegó a su nave, pero Kallus no se quedó atrás. Desafortunadamente, Ezra fue capturado justo antes de poder huir.

Después de ser capturado, Ezra fue llevado a la celda de una prisión, a bordo del Destructor Estelar. Kallus informó al joven rebelde de sus intenciones de usarlo como cebo, un plan que Ezra consideraba tonto, puesto que no creía que nadie fuese a buscarlo. Kallus ordenó entonces que Ezra fuese registrado, antes de abandonar la celda.

Tras la huida de Ezra de su celda, Kallus hizo una carrera por el hangar de su destructor, donde el Espíritu estaba esperando a Ezra para escapar. Una vez allí, Kallus y sus hombres forzaron a los rebeldes, a refugiarse dentro de su nave. Sin embargo, antes de que Kallus pudiera detenerlos, Sabine Wren detonó unos explosivos improvisados, formando un boquete en el destructor. Uno de los soldados de asalto lograron accionar los escudos deflectores para cerrar el boquete, salvando la vida de Kallus.

Las esperanza de detener a los rebeldes de Kallus se reanimó por completo, cuando descubrió que mediante un casco Imperial que había llevado Ezra, el rebelde había descubierto la localización de los esclavos wookies.

Batalla de Kessel

«¡Todos los soldados concentrad el fuego en... en el Jedi!»
―Kallus[fuente]

Después de deducir que los rebeldes se habían dirigido a Kessel , Kallus emboscó al grupo con un carguero Imperial, así como un par de cazas TIE. Esto llevó a un enfrentamiento entre ambas facciones, con Kallus y sus hombres en un lado de una plataforma, y los rebeldes y los wookies, en el otro.

Con el fin de ganar algo de tiempo para que la piloto Hera Syndulla llegase con el Espíritu para rescatarlos, Kanan sacó su  sable láser , revelándose como Jedi al Imperio. Kallus luego ordenó a sus hombres proseguir la batalla, mientras él localizaba a Ezra.

Su búsqueda del niño eventualmente lo llevó a un largo paseo, que se elevaba por encima de una enorme fosa. Kallus se preparó entonces para matar a Ezra, al que creía Padawan de Kanan. Su plan fue frustrado una vez más, sin embargo, cuando Kanan llegó con el Espíritu. Kallus decidió disparar a Kanan, que estaba de pie en lo alto de la nave. Kanan desvió uno de los tiros de Kallus, haciéndolo caer a un foso.

Kallus and the Inquisitor.png

Kallus informa al Inquisidor.

Kallus logró sobrevivir a la caída, sujetándose en una estructura metálica. Un soldado de asalto, que se encontraba en la misma situación que Kallus, le preguntó si este había sido su primer encuentro con un Jedi, a la que Kallus respondió dando una patada al soldado de asalto, tirándolo por el foso. Después de la batalla, Kallus regresó a su Destructor Estelar y informó al Inquisidor sobre su descubrimiento del Jedi.

Disruptores imperiales

Poco tiempo después, los Rebeldes de Lothal realizaron una misión para robar unos disruptores imperiales y vendérselos al señor del crimen Cikatro Vizago, para así lograr dinero. Los rebeldes engañaron a la ministra de Lothal Maketh Tua y lograron robar las armas, huyendo con C-3PO y R2-D2, que ejercían de traductores de Tua, a bordo del Espíritu. Durante la misión, Zeb Orrelios descubrió que esos disruptores habían sido utilizados previamente por el Imperio para casi exterminar a su especie, los Lasat.

A bordo del Espíritu, C-3PO, convencido de que había sido secuestrado por criminales, contactó con el Justiciero, y pidió ayuda a Kallus, proporcionándole la ubicación de los rebeldes. Kallus, satisfecho, le prometió que llegaría pronto en su ayuda.

Kallus vs Zeb.png

Kallus a punto de matar a Zeb.

Kallus irrumpió en plena negociación entre Vizago y los rebeldes. Vizago escapó del lugar sin dar su recompensa a los rebeldes y se inició una pelea entre ellos y el Imperio. Kallus confesó a Zeb que él había sido el oficial al mando de la destrucción de Lasan, el planeta de Orrelios. Entonces retó a Zeb a un combate con su Fusil-bo AB-75, una arma que sólo podía ser llevada por los Lasat. Orrelios se enfureció y empezó a pelear con Kallus, sacando también su propio Fusil-bo.

Finalmente, Kallus ganó la pelea, y cuando estaba a punto de asesinar a Zeb, Ezra Bridger le empujó con la Fuerza, salvando la vida del lasat. Luego, los rebeldes, C-3PO y R2-D2 huyeron del lugar a bordo del Espíritu.

Incidente en la Academia

Más tarde, Kallus estuvo presente en su oficina de la Academia Imperial de Lothal, cuando Ezra Bridger se infiltró en ella como cadete bajo el nombre de Dev Morgan. Su misión consistía en robar un decodificador que contenía la ubicación del transporte de un cristal kyber de gran tamaño. Como el decodificador estaba en la oficina de Kallus, Ezra se dirigió a allí y lo robó, pero cuando iba a salir fue detenido por Zare Leonis, que le advirtió de que el decodificador podía activar un sensor que bloquearía las instalaciones de la academia.

Agent Kallus in Breaking Ranks.jpg

Ezra trata de engañar a Kallus.

Al día siguiente, los cadetes debían realizar un ejercicio, y los tres primeros entrarían en las oficinas imperiales. Ezra pasó a través de un conducto de ventilación para poder coger el decodificador con la Fuerza, mientras que Zare distraría a Kallus, al pretender que el Agente firmase un informe de entrega. Kallus se dio cuenta de que Zare miraba hacia atrás de vez en cuando, pero cuando Kallus se giró, Ezra ya tenía el decodificador. Zare fingió que la entrega era un error y se marchó con Ezra.

Al llegar el día del ejercicio, Ezra y Zare planearon terminarlo entre los tres primeros para entrar en las oficinas imperiales y huir desde allí con el decodificador. Sin embargo, todo salió mal, y poco después, Zare y Jai Kell, un cadete sospechoso de ser sensible a la Fuerza, lograron robar un Pod Todo Terreno de Defensa para salir de la academia. Cuando estaban apunto de huir, Zare decidió quedarse en la Academia para tratar de encontrar a su hermana. Tras el incidente, Kallus estuvo con Cumberlayne Aresko y Zare en la oficina del Inquisidor. Este reconoció a Ezra a través de una foto y pidió a Zare que le informara de todo lo que sabía sobre su compañero.

Día del Imperio

Durante el Día del Imperio, Kallus estuvo buscando al fugitivo Tseebo, que poseía información muy comprometedora del Imperio. Cuando los Rebeldes de Lothal perpetraron un ataque durante las celebraciones del evento, Kallus los persiguió por toda Ciudad Capital.

Kallus Kanan.jpg

Kallus se enfrenta a Kanan.

Kallus logró subir al transporte de tropas de reconocimiento en el que habían subido los rebeldes y Tseebo, a quien Ezra Bridger había conseguido encontrar. A bordo del transporte, Kallus fue tiroteado por Zeb Orrelios, que lo disparó desde el Espíritu, hasta hacerlo caer.

Los rebeldes pensaron que Kallus había caído del transporte, pero en realidad éste había logrado agarrarse para no caer. Entonces inició un combate contra Kanan Jarrus, que logró subir al Espíritu con sus compañeros y Tseebo en el último momento. Inmediatamente Kallus informó al Inquisidor de que los rebeldes estaban huyendo por aire.

Preparando un engaño

Tiempo después, Kallus preparó junto a Maketh Tua un plan para eliminar a los Rebeldes de Lothal. Para ello, utilizó a Gall Trayvis, un senador imperial que fingía estar en el exilio por hablar mal del Imperio Galáctico. Trayvis, fingió haber hackeado la HoloRed imperial para tratar de reunirse con células rebeldes en el planeta Lothal.

Cuando Trayvis se reunió con los rebeldes Kanan Jarrus, Hera Syndulla y Ezra Bridger; apareció repentinamente un contingente de soldados de asalto liderados por Kallus y Tua, que lograron rodearlos. Entonces, Tua se dio cuenta de que faltaban dos rebeldes más. Esos dos rebeldes, Zeb Orrelios y Sabine Wren, estaban escondidos cerca del lugar, por lo que rápidamente procedieron a lanzar granadas de humo contra los imperiales.

Kallus Tua asalto.png

Kallus y Maketh Tua tratan de capturar a los rebeldes.

Los rebeldes y Trayvis, fingiendo aún ser también un insurgente, escaparon de los imperiales. Kallus y los soldados de asalto, procedieron a perseguir a los rebeldes, que se refugiaron en una alcantarilla. Por ese motivo, Kallus ordenó sellar todas las salidas del alcantarillado de Ciudad Capital. Luego, entró en las alcantarillas para perseguir a los rebeldes.

Sin embargo, Gall Trayvis fue descubierto como agente del imperio y fue aturdido por Hera. Cuando Kallus y sus hombres llegaron al lugar donde Trayvis había sido aturdido, comenzaron a disparar a los insurgentes pero estos, con la ayuda de Kanan, que estaba parando las aspas de un ventilador con la Fuerza, lograron escapar. Antes de retirarse de la zona, Kallus miró a Trayvis con expresión de disgusto.

Amenazas imperiales

Más tarde, llegó inesperadamente a Lothal el Gran Moff Wilhuff Tarkin. Kallus, Maketh Tua y El Inquisidor, procedieron a esperar a Tarkin para recibirlo. Cuando Tarkin salía de su nave, Tua le dio la bienvenida al planeta, asegurando que su inesperada visita era muy grata. Tarkin sin embargo, ignoró los cumplidos de Tua, y criticó su gestión de la rebelión llevada a cabo por los Rebeldes de Lothal.

Además, Tarkin procedió a recriminar a Kallus su incapacidad para neutralizar a los rebeldes siendo esa su principal misión. Kallus, trató de justificarse ante Tarkin argumentando que el grupo de insurgentes era muy esquivo y que los imperiales ya habían utilizado todos los recursos que estaban a su alcance para tratar de eliminarlos.

Luego, cuando Tarkin estaba reunido con Kallus, Tua y El Inquisidor; llamó para que se presentaran ante él a Cumberlayne Aresko y Myles Grint. Entonces, Tarkin comenzó a interrogarlos y a cuestionar sus intentos de erradicación de los rebeldes. Mientras Tarkin iba hablando, El Inquisidor se posicionó detras de Aresko y Grint, y Kallus comenzó a comprender lo que iba a ocurrir.

Bajo las órdenes de Tarkin, El Inquisidor ejecutó a Aresko y Grint delante de Kallus y Tua, que contempló estupefacto y con resignación lo que acababa de ocurrir. Tarkin les explicó que a partir de ese momento la ineficacia iba a ser castigada, insinuando que si fracasaban en sus labores, ese podía ser también el destino de Kallus y Tua.

Kallus Tarkin.png

Kallus informa a Tarkin de que los rebeldes han tomado el control de una torre de comunicaciones imperial.

Cuando un droide sonda localizó a los rebeldes alrededor de una importante torre de comunicaciones imperial, Kallus informó de ello a Tarkin. Tarkin, decidió tender una trampa a los rebeldes y esperar a que se acercaran a la torre, sin sospechas de posibles emboscadas imperiales. Kallus obedeció a Tarkin y se preparó para poner en marcha su plan.

Cuando los rebeldes llegaron a la torre, Kallus y sus tropas emboscaron a los rebeldes. Kallus recordó a Kanan Jarrus que una situación así ya la habían vivido antes, y Kanan contestó que al igual que la última vez, volvería a lograr escapar. Sin embargo, Kallus expresó a Jarrus su creencia de que eso no volvería a ocurrir. Entonces, apareció El Inquisidor.

Kanan ordenó al resto de rebeldes que escaparan a bordo del Fantasma, mientras él distraía a los imperiales. Por ese motivo, mientras sus compañeros huían, Kanan fue arrestado. Kallus y El Inquisidor llevaron a Kanan ante Tarkin, que ordenó destruir la torre de comunicaciones imperial delante de Jarrus cuando supo que los rebeldes la estaban utilizando desde la distancia para comunicarse con los ciudadanos del planeta Lothal.

Kanan fue encerrado en una celda a bordo de un Destructor Estelar Imperial. Allí, fue torturado e interrogado por Kallus y Tarkin, que emplearon para esa tarea a un droide interrogador. Tras el fracaso de los interrogatorios, Tarkin envió a Kallus en busca de la ayuda de El Inquisidor, para que tratase de obtener información de Kanan usando la Fuerza. Tras el fracaso del Inquisidor, Tarkin ordenó su traslado a Mustafar.

En Mustafar, los Rebeldes de Lothal lograron rescatar a Kanan y El Inquisidor murió, por lo que tras regresar a Lothal, Kallus informó a Tarkin de que entre algunos ciudadanos se había extendido la creencia de que el Imperio era débil. Tarkin respondió que el Emperador Palpatine había encontrado una solución a ese problema y entonces, apareció Darth Vader detrás de Tarkin.

El Asedio de Lothal

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Kallus informa a Tua de que debe incrementar las medidas contra los rebeldes por orden de Darth Vader.

Después de que los rebeldes destruyeran el Destructor Estelar del Gran Moff Wilhuff Tarkin, Darth Vader llegó a Lothal para dirigir la eliminación de los Rebeldes de Lothal. Momentos después de la llegada de Vader al planeta, Kallus habló con la ministra Maketh Tua. Kallus, exigía a Tua que aumentara los esfuerzos en capturar a los rebeldes.

Sin embargo, Tua defendía que ya había hecho todo lo posible por capturar a los rebeldes, y que ya no se le ocurría ninguna nueva estrategia para tratar de cumplir su objetivo. Entonces, Darth Vader irrumpió en el despacho de Tua afirmando que la falta de imaginación de Tua era el problema de la situación. Vader ordenó oprimir Lothal hasta que alguien revelara el paradero de los rebeldes. Como respuesta, Tua exclamó que ella sólo era una funcionaria pública del Imperio, y que por eso no estaba familiarizada con tácticas tan brutales.

Cuando Tua añadió que Vader y Tarkin estaban pidiendo milagros, el Lord Sith contestó a Tua que podría explicar eso mismo al Gran Moff Tarkin al día siguiente, ya que éste había solicitado su presencia. Maketh Tua trató de buscar excusas para no tener que presentarse ante Tarkin, pero Kallus se las echó por tierra. Consciente de que Tarkin la ejecutaría tal como había hecho con Cumberlayne Aresko y Myles Grint, Tua decidió contactar con los Rebeldes de Lothal.

Vader, sabiendo que Tua contactaría con los Rebeldes de Lothal, ordenó a Kallus escoltar a la ministra hasta la nave que la trasladaría a la posición de Tarkin. Kallus escoltó junto a varios soldados de asalto a Tua, y al llegar al transporte de la ministra, los imperiales fueron emboscados por los rebeldes, que pretendían rescatar a la ministra. Kallus, intentó atacar a Kanan Jarrus, que estaba disfrazado de soldado de asalto. Cuando Tua entró en su transporte, éste explotó, matando a la ministra en el acto.

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Vader da órdenes a Kallus.

Kallus, que por orden de Vader había colocado los explosivos del transporte de Tua, acusó a los rebeldes de haber asesinado a la ministra. A continuación, informó a Vader de la huida de los rebeldes. Después, el Almirante Kassius Konstantine informó a Vader y Kallus de que los rebeldes habían logrado salir de Lothal. Vader ordenó a Kallus preparar su nave, y antes de cumplir las órdenes de Vader, Kallus comunicó a Konstantine de que Vader había colocado un localizador en la nave que estaban utilizando los rebeldes.

Finalmente, los imperiales atacaron el convoy rebelde al cual se habían dirigido los Rebeldes de Lothal, y durante el ataque, Vader descubrió que su antigua aprendiz, Ahsoka Tano, seguía viva y estaba aliada con los rebeldes. Tras la batalla, Kallus informó a Vader de que había puesto en fuga a los rebeldes, y el Lord Sith, como respuesta, le ordenó a salir del puente del Destructor Estelar en el que se encontraban. A continuación, contactó con el Emperador Palpatine para informarle de su descubrimiento.

Escaramuza en Seelos

Después del Asedio de Lothal, Kallus se encontraba junto al Almirante Kassius Konstantine a bordo de un Destructor Estelar Imperial. Estando en el puente de mando, Kallus recibió un reporte proveniente del comandante clon Wolffe según el cual dos Jedi habían sido avistados en el planeta Seelos. Konstantine aconsejó a Kallus ignorar la llamada de Wolffe, puesto que a menudo los clones realizaban avisos similares que resultaban ser falsas alarmas. Kallus sin embargo, insistió en enviar a Seelos un droide sonda imperial argumentando que toda pista era útil en la búsqueda de Jedi.

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Kallus contacta con Wolffe.

El droide sonda imperial, confirmó a Kallus que el reporte de Wolffe era cierto, justo antes de ser destruido por los rebeldes, Wolffe y sus compañeros clones; que se habían aliado para oponerse al Imperio. Kallus contactó entonces con Wolffe para exigirle que le proporcionara su ubicación y así poder capturar a los rebeldes. Wolffe trató de disimular diciendo que su ojo cibernético le había engañado y en realidad no había visto a ningún Jedi, pero Kallus no se dejó engañar.

Entonces el capitán clon Rex entró en la conversación y cuando Kallus le exigió que se rindiera o asumiera que sería destruido, Rex respondió que esperaba que Kallus tuviera algún soldado mejor que los soldados de asalto. Kallus se limitó a contestar que los soldados de asalto servían bien al Imperio y poseía muchos de ellos, por lo que Rex instó a Kallus a enviar a todos los soldados de asalto del mundo antes de cortar la transmisión de Kallus.

A continuación, Kallus envió a tres AT-AT a perseguir a los rebeldes y a los clones, que iban a bordo de un AT-TE. Kallus encabezó la persecución personalmente desde uno de los AT-AT. Cuando los rebeldes se metieron en una tormenta de arena, donde los escáneres de las máquinas no funcionaban y la visión era nula, Kallus ordenó a los AT-AT meterse también en la tormenta y ejercer una maniobra tras la cual los rebeldes quedaron rodeados.

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Los clones embisten al AT-AT de Kallus con su AT-TE.

Sin embargo, Kanan Jarrus y Ezra Bridger usaron la Fuerza para esquivar los AT-AT de Kallus y disparar a uno de ellos, derribándolo. Después, salieron de la tormenta de arena con Kallus y los dos AT-AT restantes persiguiéndolos. Entonces los rebeldes abandonaron Seelos a bordo del Fantasma, y los clones decidieron enfrentarse a los AT-AT.

Cuando los clones embistieron al AT-AT de Kallus con su AT-TE, Kallus exclamó incrédulo que los clones habían perdido la cabeza. En cuanto los tuvo a tiro, se preparó para dispararles, ignorando las exigencias de Rex de que bajara de su AT-AT y se enfrentase a ellos cara a cara.

Cuando Kallus pretendía mostrar a los clones qué ocurría a quienes se oponían al Imperio, los rebeldes regresaron y desde el Fantasma asaltaron un AT-AT, tomando su control. Mediante el manejo del AT-AT robado, los rebeldes destruyeron el AT-AT de Kallus, que tuvo que huir del lugar sin haber sido capaz de matar a los clones ni a los rebeldes. Al ser recogido por el Destructor Estelar de Konstantine, Kallus conoció al Quinto Hermano, otro inquisidor enviado por Darth Vader.

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Kallus y Konstantine hablan con el Quinto Hermano.

Tiempo después, los oficiales imperiales de Kallus y Konstantine recibieron un informe de anomalías en una estación médica de la República. A espaldas del Quinto Hermano, Konstantine protestó por la fe que Vader depositaba en el arcaico culto a la Fuerza de los inquisidores, mostrando su descontento con la presencia del Quinto Hermano. Entonces, el Quinto Hermano se acercó a Kallus y Konstantine y afirmó que la anomalía de la estación se debía a los rebeldes.

Kallus se tomó seriamente la afirmación del Quinto Hermano, concluyendo que lo había percibido todo mediante la Fuerza. Por eso le ofreció un destacamento imperial, que el Quinto Hermano rechazó afirmando que debía capturar a los rebeldes él solo. Kallus accedió a la exigencia del Quinto Hermano, y Konstantine mostró su escepticismo ante la actitud del inquisidor, aunque no lo hizo delante de él.

Bloqueo de Ibaar

Tiempo después, Kallus dirigió un bloqueo planetario sobre Ibaar para evitar que la población del planeta recibiera cualquier tipo de suministro. Cuando una flota de la Red Rebelde lanzó un ataque sobre el bloqueo, Kallus lideró a la flota imperial, consiguiendo destruir a la nave rebelde que transportaba suministros para Ibaar y haciendo huir a los rebeldes. Pasado un tiempo, Kallus recibió un informe en el que se le comunicaba que reductos de la población de Ibaar estaban en contacto con los rebeldes. Kallus se mostró convencido de que los rebeldes regresarían y las naves imperiales los volverían a vencer.

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Kallus dirige un bloqueo planetario sobre Ibaar.

Tal como Kallus predijo, la flota rebelde regresó, con el Espíritu transportando los suministros que necesitaba la población de Ibaar. Kallus ordenó concentrar el fuego sobre el Espíritu, y consiguió evitar que los rebeldes traspasaran el bloqueo. Sin embargo, pronto apareció una nueva nave, el Ala-B, pilotada por Hera Syndulla, que comenzó a atacar a los imperiales. Kallus subestimó arrogantemente a la nueva nave, que finalmente logró abrir una brecha en el bloqueo imperial. Ante el asombro de Kallus, los rebeldes lograron asistir a la población de Ibaar y huir del lugar.

Asistiendo a Titus

Más tarde, el Almirante Brom Titus informó a Kallus de que había capturado a los rebeldes Jun Sato y Ezra Bridger. Kallus felicitó a Titus por su trabajo, y le recomendó encerrar a Bridger en una celda de alta seguridad bajo el triple vigilancia de la habitual. Titus se mostró sorprendido por la recomendación de Kallus, y subestimó a Ezra argumentando que sólo era un niño. Kallus, molesto, aconsejó a Titus no infravalorar a Ezra. Finalmente, Titus dijo que estaba convencido de que la Armada Imperial era una amenaza enorme para un niño, independientemente de cómo se hiciera llamar. Kallus prometió dirigirse a la posición de Titus y respondió a Titus que ya verían pasado el tiempo si Titus estaba en lo cierto.

Stealth Strike 25.jpeg

Kallus habla con el Almirante Brom Titus.

Tras una infiltración en la nave de Titus por parte de Kanan Jarrus y Rex, sumado al hecho de que Ezra logró escapar de su celda por sí solo, la nave de Titus fue destruida y los rebeldes escaparon. A bordo de una cápsula de escape, Titus contactó con Kallus, que acababa de llegar a la posición de la nave destruida.

Satisfecho por el fracaso de Titus, que confirmaba que las recomendaciones de Kallus habían sido acertadas, el Agente Kallus dijo a Titus que a simple vista parecía que había tenido algunos problemas con Ezra.

Atacando Garel

Más adelante, el Quinto Hermano y la Séptima Hermana descubrieron que la flota de la Red Rebelde estaba estacionada en el planeta Garel. Por ese motivo, Kallus investigó por su cuenta si la información de los inquisidores era cierta. Finalmente, Kallus determinó que los inquisidores estaban en lo correcto. Luego, a bordo de un Destructor Estelar Imperial, Kallus escuchó como el Almirante Kassius Konstantine insinuaba a los inquisidores que no les creía en su afirmación de que los rebeldes estaban en Garel.

Al oír eso, Kallus interrumpió la conversación entre Konstantine y los inquisidores y explicó que él mismo había confirmado que los rebeldes estaban en Garel. Eso suavizó la tensión existente entre los inquisidores y Konstantine, quien definitivamente creyó que los rebeldes estaban en Garel. Entonces, Kallus explicó con cierta admiración que los rebeldes habían distribuido sus naves entre varios espaciopuertos de Garel para no ser detectados.

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Ezra se dispone a atacar a Kallus.

Al escucharle, la Séptima Hermana le preguntó si sentía respeto hacia los rebeldes a pesar de que le hubieran hecho fracasar en sus cometidos constantemente. En lugar de responder a la Séptima Hermana, Kallus procedió a sugerir que los inquisidores trabajaran conjuntamente con la Armada Imperial para aniquilar a los rebeldes. Cuando el Imperio lanzó un ataque sobre Garel, Kallus participó en un asalto en tierra.

En un espaciopuerto de Garel, Kallus logró acorralar junto a varios soldados de asalto a Ezra Bridger, Kanan Jarrus y Garazeb Orrelios. Ezra, quien estaba ansioso por salir del planeta lo más rápido posible, se enfureció y encendió su sable láser. Entonces, corrió hacia Kallus y dos soldados de asalto que lo acompañaban. Desviando los disparos de sus atacantes contra ellos mismos, Ezra se deshizo de los soldados de asalto, y a continuación usó la Fuerza para golpear a Kallus contra una pared.

Tras esos hechos, Kallus quedó inconsciente. Finalmente, a pesar de los esfuerzos de los inquisidores y del Almirante Konstantine y su flota, los rebeldes lograron escapar de Garel sin que el Imperio pudiese hacer nada para impedirlo.

Persiguiendo lasats

HondoImperiales.png

Hondo Ohnaka guía a Kallus y Konstantine tras los rebeldes.

En el 3 ABY, los Rebeldes de Lothal rescataron a dos prisioneros lasat que el Imperio pretendía apresar en una cárcel de alta seguridad. Kallus fue avisado de lo que acababan de hacer los rebeldes, y cuando dos soldados de asalto llevaron ante él un testigo de lo ocurrido, Kallus decidió aprovechar su ayuda para capturar a los rebeldes y a los lasat.

El testigo resultó ser Hondo Ohnaka, un pirata que había colaborado previamente con los rebeldes y que accedió a ayudar al Imperio a cambio de una recompensa. A bordo de un crucero ligero imperial, Hondo hizo gala de su imprescindible instinto para localizar a los rebeldes. Kallus respondió a Hondo que sabía que había puesto un localizador en los rebeldes, y Hondo, disimulando, contestó que eso es lo que iba a haber dicho a continuación. Además, Hondo añadió que la astucia de Kallus era uno de los motivos por los que le encantaba hacer negocios con el Imperio.

Pasado un tiempo, los imperiales alcanzaron a los rebeldes delante de un cúmulo de estrellas, imposible de atravesar por ninguna nave. Kallus y el Almirante Kassius Konstantine contactaron con el Espíritu, y Kallus exigió a los rebeldes que se rindieran a cambio de conservar sus vidas, o de lo contrario se resignasen a morir. Al ver que los rebeldes seguían avanzando hacia el cúmulo de estrellas, Kallus envió a dos cazas TIE a interceptar a los rebeldes.

Legends of the Lasat 29.jpeg

Kallus observa al Espíritu dirigiéndose a un cúmulo de estrellas.

Sin embargo, los cazas TIE fueron destruidos al acercarse al cúmulo de estrellas. Finalmente, los rebeldes lograron atravesar el cúmulo de estrellas usando las propiedades místicas del Rifle-Bo de Garazeb Orrelios. Sin embargo, las naves imperiales no pudieron atravesar el cúmulo, y cuando la nave de Kallus se acercó demasiado al cúmulo, el Agente decidió retirarse.

Al retirarse, Kallus tuvo la esperanza de que el Espíritu fuera destruido, pero eso no ocurrió. Entonces, Hondo le dijo satisfecho que ya intentaría otro día capturar a los rebeldes con éxito. Resignado, Kallus ordenó abandonar el lugar consciente de que los rebeldes habían escapado de su alcance.

Colaborando con Zeb

Más adelante, Kallus emboscó a los Rebeldes de Lothal a bordo de una instalación imperial situada en la órbita del planeta Geonosis. Durante la emboscada, Kallus entabló un combate cuerpo a cuerpo con Garazeb Orrelios. Durante la lucha, Zeb se dirigió a una cápsula de escape mientras sus compañeros huían a bordo del Espíritu. Kallus, decidió perseguir a Zeb.

A bordo de la cápsula, Kallus golpeó a Zeb en la cara, y el lasat respondió del mismo modo. Tras golpearse mutuamente durante varios minutos, Kallus y Zeb dañaron por accidente la cápsula de escape en la que iban, y ambos cayeron sobre una luna de Geonosis, Bahryn. Durante la caída, Kallus se rompió una pierna, y quedó aturdido junto a Zeb en el interior de una cueva de la luna.

The Honorable Ones 05.jpg

Kallus y Zeb descansan en una cueva.

Al recuperar la conciencia, Zeb arrastró a Kallus hasta el exterior de la cápsula de escape, tirándolo al suelo. Kallus, que no podía caminar, comenzó a alejarse de Zeb arrastrándose por el suelo. Finalmente, Zeb decidió que no iba a matar a Kallus, sino que esperaría a que se recuperase para matarlo en un combate justo en otra ocasión. Kallus preguntó a Zeb si esperaba que sus malvados amigos fuesen a buscarle, y se mostró convencido de que los rebeldes habían huido y sería el Imperio quien los encontrase primero.

Zeb respondió que eso no iba a ocurrir, y mientras hurgaba dentro de la cápsula de escape, Kallus trató de recuperar su arma. Sin embargo, Zeb se lo impidió, y a continuación el lasat sacó de la cápsula de escape una estufa diminuta. Kallus apremió a Zeb a moverse en busca de refugio, puesto que pronto sería de noche y la temperatura bajaría tanto que ni la estufa iba a poder ser capaz de mantener calientes a ambos. Al ver que Zeb sacaba un transpondedor de la cápsula, Kallus sugirió a Zeb repararlo para contactar con el Imperio antes de que ellos se congelaran o les atacara alguna bestia que viviera cerca.

Zeb contestó que iba a arriesgarse a tratar con el frío, porque sabía lo que el Imperio hacía con los lasats que tomaba como prisioneros. Kallus, confiando en la justicia imperial, le aseguró que tendría un juicio justo. Cuando vio que Zeb se reía de lo que había dicho, el Agente se sintió ofendido, pero se mantuvo callado. Al cabo de un rato, Kallus y Zeb se pusieron a hablar de la lucha entre el Imperio y la rebelión.

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Zeb entrega a Kallus una piedra que desprende calor.

Kallus dijo a Zeb que cada día que pasaba, el Imperio arrestaba a más simpatizantes rebeldes y destruía a más células rebeldes. Zeb afirmó que a pesar de todo, cada día que pasaba más y más gente simpatizaba con la causa rebelde y se unía a sus filas. De repente, la estufa se apagó, aunque Zeb fue capaz de encontrar una piedra que desprendía calor, y se la pasó a Kallus.

A continuación, Zeb dijo que había logrado reparar el transpondedor y estaba tratando de comunicarse con los demás rebeldes. Kallus respondió que dentro de la cueva en la que estaban, la señal del transpondedor jamás llegaría hasta los rebeldes. Zeb se mostró de acuerdo con Kallus, y trató de salir de la cueva a través de un agujero que había en el techo. Sin embargo, a pesar de sus intentos, Zeb no consiguió escalar hasta el agujero.

De pronto, apareció un bonzami, una enorme criatura carnívora. Zeb disparó al bonzami sin hacerle demasiado daño, y se vio obligado a refugiarse dentro de la cápsula de escape. Kallus, recuperó su arma y por un momento, dudó sobre si disparar al bonzami o disparar a Zeb. No obstante, finalmente Kallus decidió disparar al bonzami, y con la ayuda de Zeb, ambos lograron ahuyentarlo. Tras la lucha, Kallus dijo que el orden de las cosas era que el débil caía ante el fuerte.

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Kallus y Zeb atacan a un bonzami.

Indignado, Zeb le preguntó si eso es lo que había ocurrido en Geonosis. Kallus respondió que lo único que sabía sobre Geonosis era que su población había desaparecido, y que él nunca había hecho preguntas al respecto. Zeb sugirió malhumorado a Kallus que comenzase a hacer preguntas acerca de ello, puesto que a lo mejor así se enteraría de que los geonosianos habían sido exterminados por su preciado Imperio. Kallus, incrédulo, preguntó qué beneficio podía sacar el Imperio del exterminio de los geonosianos. Zeb zanjó la conversación diciéndole que investigara sobre eso y así sabría la verdad.

Poco después, Kallus y Zeb acordaron trabajar en equipo, y Zeb inmovilizó la pierna rota de Kallus atándola a el Rifle-bo de Kallus. Zeb dijo indignado a Kallus que no debería usar más su Rifle-bo, puesto que no era un trofeo. Kallus confesó a Zeb que nunca había cogido el rifle como trofeo, sino que en realidad se lo había entregado un lasat que derrotó en Lasan siguiendo la tradición del planeta, según la cual era necesario entregar tu propia arma al guerrero que te había derrotado, en señal de respeto.

Entonces Kallus y Zeb hablaron de la caída de Lasan, y Zeb dijo a Kallus que jamás olvidaría lo que el Imperio le hizo a su planeta. Kallus explicó a Zeb que él tampoco olvidaría cómo un mercenario lasat bajo las órdenes de Saw Gerrera había asesinado a todos sus compañeros sin que les hubieran hecho nada en Onderon.

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Zeb trata de escalar una pared con Kallus sobre sus espaldas.

Zeb respondió a Kallus que no podía juzgar a todos los lasat en base a lo que había hecho un solo individuo, y Kallus dijo que Zeb tampoco podía hacer lo mismo con el Imperio. Zeb contestó que él sólo juzgaba a todos los imperiales que conocía. A continuación, Zeb tiró su transpondedor a través del agujero del techo de la cueva, se cargó encima a Kallus, y trató de escalar hasta él. Sin embargo, Kallus y Zeb fueron emboscados por dos bonzami.

Para tener más movilidad, Zeb clavó a Kallus en el techo de la cueva usando el rifle que el Agente tenía atado a su pierna. Kallus, gritó aterrorizado mientras le atacaban los bonzami, y comenzó a esquivar sus ataques, hasta que vio que se estaba despegando del techo. Al ver eso, Zeb cogió a Kallus de nuevo y lo lanzó hasta fuera de la cueva.

Entonces Zeb comenzó a escalar hasta el agujero, usando de apoyo a los bonzami. Al quedar colgado del agujero, los bonzamis se dispusieron a atacarle. No obstante, desde fuera de la cueva, Kallus disparó a los bonzamis, y acto seguido cogió a Zeb y tiró de él hasta sacarlo de la cueva. Durante su espera hasta que alguien viniera a recogerles, Kallus confesó a Zeb que él no sabía que el Imperio iba a exterminar a los lasat momentos antes de su ataque a Lasan. Zeb zanjó el tema diciendo que lo ocurrido en Lasan, quedaba en Lasan.

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Kallus y Zeb se despiden amistosamente.

Finalmente, los rebeldes llegaron para rescatar a Zeb, y antes de salir del escondite en el que se encontraban él y Kallus, Zeb confesó su verdadero nombre al Agente. Entonces, Kallus y Zeb hicieron un gesto de respeto mutuo con las manos, y Zeb regresó al Espíritu sin decir a sus compañeros que Kallus estaba cerca.

Al cabo de un rato, Kallus fue recogido por el Imperio, y pronto descubrió que nadie se alegraba de su regreso, ni siquiera Kassius Konstantine. Entristecido, Kallus regresó sus aposentos y se sentó a reflexionar sobre lo que había ocurrido, el sentimiento de camaradería de los rebeldes, y sobre cómo los imperiales lo trataban con indiferencia. Así pues, Kallus permaneció un rato replanteándose su fe hacia el Imperio.

Entre bastidores

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Star Wars Wiki en español tiene 28 imágenes relacionadas con Kallus.
Kallus fue presentado por primera vez en la Feria del Juguete de Nueva York en febrero del 2014, en la presentación de la próxima línea de juguetes de Star Wars Rebels. El Agente Kallus será una de las figuras incluidas en la línea de figuras de la serie.

David Oyelowo dará voz a Kallus en Star Wars Rebels. Algunos bocetos de arte conceptual indican que el personaje iba a ser inicialmente un Chiss.

Apariciones

Fuentes

 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.

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