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«Sabes, creo que esa criatura Jar Jar es un poco extraña.»
C-3PO a R2-D2 sobre Jar Jar Binks[fuente]

Jar Jar Binks fue un comandante militar y político Gungan que jugó un papel importante en la Invasión de Naboo y las Guerras Clon que culminaron con la caída de la República Galáctica y el surgimiento del Imperio Galáctico. Antaño expulsado de la sociedad gungan debido a su comportamiento torpe, en el 32 ABY recuperó el favor de su gente al ayudar a asegurar una alianza entre el jefe gungan Rugor Nass y la Reina Padmé Amidala de Naboo, una alianza vital para poner fin a la invasión de la Federación de Comercio de su mundo natal compartido. En los años que siguieron, Binks se convirtió en Representante de su pueblo en el Senado Galáctico, sirviendo junto a Amidala una vez que se convirtió en la senadora del planeta.

En el 22 ABY, diez años después de la Crisis de Naboo, las crecientes tensiones entre la República Galáctica y la Confederación de Sistemas Independientes amenazaron con un brote de guerra galáctica a gran escala. En ausencia de la senadora Amidala, cuya vida estaba bajo amenaza por asesinos separatistas, Binks fue convencido por el Canciller Supremo Sheev Palpatine para que propusiera que el Canciller recibiera poderes ejecutivos de emergencia para formar un Gran Ejército de la República. La propuesta fue un éxito, lo que llevó al estallido de las Guerras Clon, durante las cuales Binks participó en una serie de misiones diplomáticas para el Senado Galáctico.

Los poderes de emergencia propuestos por Binks fueron finalmente utilizados por el Canciller, secretamente el Lord Sith Darth Sidious, para amasar el poder total y transformar la República en un Imperio. En los años que siguieron, Binks se convirtió en un marginado en Naboo, debido a su papel en el ascenso del Imperio. En el 5 DBY, en tiempos de la Batalla de Jakku, Binks era un artista de la calle en la ciudad capital de Theed, donde era despreciado por los adultos, pero amado por los niños que acudían a ver sus travesuras.

Biografía

Vida temprana

Jar Jar Binks fue un gungan nacido en el planeta Naboo en los años anteriores al estallido de la Invasión de Naboo. Habitante de Otoh Gunga, una ciudad subacuática que se encontraba en el Lago Paonga, Binks pronto se hizo célebre por su destacada torpeza. Finalmente, en una ocasión, el jefe gungan Rugor Nass desterró a Binks de Otoh Gunga por estrellar su submarino personal.

Bloqueo de Naboo

Conociendo a los Jedi

Jar Jar Binks: «Misa habla. »
Qui-Gon Jinn: «La habilidad de hablar no te hace inteligente. Ahora márchate de aquí.»
— Jar Jar Binks y Qui-Gon Jinn [fuente]
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Qui-Gon Jinn salva la vida de Jar Jar.

Un día en el 32 ABY, Binks partió al bosque en busca de comida cuando se encontró con una fuerza de invasión de la Federación de Comercio. Entrando en pánico, chocó contra el Maestro Jedi Qui-Gon Jinn, un embajador que había sido enviado para resolver una crisis entre Naboo y la Federación. Jinn tiró a Binks al suelo y lo mantuvo allí para evitar que ambos fueran aplastados por los vehículos de la Federación que se acercaban. Como resultado de ese acto, Binks, a pesar de ser un proscrito, se adhirió al precepto gungan de la deuda de vida e insistió en seguir a Jinn, para disgusto del Jedi. Tanto Jinn como su aprendiz, Obi-Wan Kenobi, necesitaban contactar con la reina Padmé Amidala en Theed, pero no encontraban la manera de llegar hasta ella. Binks sugirió ir a Otoh Gunga, su antiguo hogar, pero rápidamente se arrepintió de haberlo mencionado. Los Jedi lo persuadieron para que los llevara hasta allí, pero Binks justamente temió por su vida.

Al llegar a Otoh Gunga, Binks fue arrestado por su viejo amigo, Roos Tarpals, y llevado ante el jefe Rugor Nass; con el primero de éstos diciendo a Binks tras su arresto que esta vez se encontraba en graves problemas. Los Jedi intercedieron ante Nass, y lo persuadieron para que les proporcionara un transporte con el que llegar a Theed. Después de eso, Nass sentenció a Binks a muerte, pero Jinn rápidamente intervino, mencionando que Binks tenía una deuda de vida con él, según las costumbres de los gungans. Nass liberó a Binks y lo envió junto a los Jedi a Theed. Binks quedó consternado por el hecho de tener que ir con los Jedi, pero se dio cuenta de que tendría más opciones de supervivencia con ellos que en Otoh Gunga.

Jar Jar meets Jedi

Jar Jar conoce al Maestro Jedi Qui-Gon Jinn y a su aprendiz, Obi-Wan Kenobi.

En Theed, que estaba ocupada por la Federación de Comercio, Binks fue testigo de cómo los Jedi rescataban a la reina Amidala y la escoltaban a un lugar seguro. Jinn convenció a la reina para ir a Coruscant, para presentar su caso ante el Senado Galáctico, una decisión que resultó en Binks abandonando el planeta por primera vez en su vida. Mientras la nave de la reina atravesaba un bloqueo de la Federación de Comercio sobre Naboo, sufrió daños considerables, y perdió su hiperimpulsor, quedándole sólo energía para llegar hasta Tatooine, el único planeta en el área sin la presencia de la Federación.

Más allá de Naboo

«Este sol está matando a misa piel.»
―Jar Jar Binks[fuente]
Al llegar a Tatooine, Binks, Qui-Gon Jinn, R2-D2 y Padmé Amidala, disfrazada de doncella, se aventuraron a la ciudad de Mos Espa en busca de nuevas partes para su nave. Se toparon con la tienda de Watto, que tenía las partes que necesitaban. Sin embargo, no tenían modo de comprarlas, debido a la ausencia de uso de créditos de la República en planetas como Tatooine. En la tienda de Watto, se encontraron a un niño, Anakin Skywalker. Tras dejar la tienda, Binks se topó con Sebulba, un matón que amenazó con convertir a Binks en pulpa después de un incidente en el que el gungan arruinó sin querer su tentempié. Sólo la intervención a tiempo de Skywalker salvó a Jar Jar. Skywalker, quien sólo era un esclavo, ofreció al grupo refugio y su hospitalidad en cuanto quedó atrapado en una tormenta de arena. En su casa, descubrieron que Skywalker poseía talento para las carreras de vainas, que Skywalker consideraba que eran una buena manera para Jinn y Amidala de obtener el dinero que necesitaban para comprar un nuevo hiperimpulsor.


Sebulba bullying Binks

Sebulba ataca a Jar Jar.

Binks estuvo más que dispuesto a ayudar en la competición, ofreciéndose a efectuar labores de mantenimiento en la vaina de carreras de Anakin. Sus esfuerzos fueron irrelevantes, puesto que Jar Jar se atascó la mano en uno de los motores de la vaina de Skywalker, y además provocó sin querer que se le durmiera la lengua al hacerla entrar en contacto con los rayos de energía que desprendía la vaina; pero Skywalker agradeció su ayuda. En el día de la Clásica de Boonta Eve, Binks continuó ayudando, y observó la carrera desde una plataforma especial reservada para los familiares y amigos de los corredores. Binks quedó entusiasmado cuando Anakin ganó, a expensas además de abandonar su vida en el inhóspito Tatooine.

Si Binks estuvo fuera de lugar en Tatooine, nada podía prepararle para Coruscant. Una extensa ecumenópolis, Binks se sintió desorientado en la capital, y comprensiblemente se hizo a un lado en la acción política que tuvo lugar allí. Permaneció en los apartamentos del senador Sheev Palpatine en el República 500, esperando con ansia el tiempo de regresar a casa. La ocasión vino cuando a Amidala le fue denegada la ayuda en el Senado Galáctico, de modo que ella eligió lidiar con la invasión de la Federación de Comercio sobre Naboo con sus propias manos. Elaboró un plan, basado en la mención de Binks del Gran Ejército Gungan, y decidió luchar contra la Federación.

General

Rugor Nass: «Así que, nosa te haremos 'General Bombad'. »
Jar Jar Binks: «¿General?»
— Rugor Nass y Jar Jar Binks [fuente]
Jarjarandkaadu

Jar Jar Binks y Roos Tarpals se preparan para hacer frente a los droides de la Federación de Comercio.

Al regresar a Naboo, Binks descubrió que Otoh Gunga había sido evacuada debido a una causa de fuerza mayor. Conocía cuál era el Lugar sagrado gungan, sin embargo, y llevó a la reina Padmé Amidala hasta allí. Al reunirse con el jefe Rugor Nass, ella hizo una alianza con él, unificando a los gungan y a los naboo tras años de rencor y aislamiento. Binks también quedó impactado al saber que la reina Amidala era en realidad la doncella que le había acompañado a Mos Espa en Tatooine. Nass quedó muy complacido con la nueva alianza, y se la atribuyó a Binks, para vergüenza de éste último. Como recompensa, Nass nombró a Binks comandante del Gran Ejército Gungan, y le dio el cargo de General Bombad - una decisión que le hizo desmayarse del impacto. Poco después del ascenso, Amidala reveló su plan: el Gran Ejército Gungan atraerían al Ejército Droide a las afueras de Theed, dejando a la capital relativamente desprotegida. Ella y un grupo de ataque, junto con los Jedi, liberarían el hangar de Theed, permitiendo a los pilotos subir a sus cazas estelares y atacar una Nave de Control de Droides, con suerte desactivando a todos los droides de combate de la Federación de Comercio. Entonces, su grupo de ataque entraría en el Palacio Real de Theed y capturaría al virrey de la Federación, Nute Gunray.

Binks lideró al ejército alas llanuras de Naboo, donde esperarían a las fuerzas de la Federación. De inmediato, los droides atacaron a los gungans. Ellos mantuvieron una sólida defensa frente al ejército enemigo, pero su superioridad numérica les abrumó, obligándoles a una retirada. Durante el caos, Binks soltó accidentalmente una cascada de bolas de energía contra varios Tanques Blindados de Asalto, lo que ralentizó el avance de la Federación momentáneamente.

General Jar Jar

Jar Jar al frente del Gran Ejército Gungan.

No obstante, Binks y su viejo amigo, Roos Tarpals, fueron rodeados y capturados. Poco después de su captura, sin embargo, el joven Anakin Skywalker, quien les había acompañado desde Tatooine, destruyó la Nave de Control de Droides, desactivando a los droides. Los gungans celebraron lo ocurrido, tirando al suelo a los droides inactivados, gritando de alegría.

Sin embargo, la victoria no estuvo exenta de pérdidas. Qui-Gon Jinn, el salvador de Binks y su amigo, murió a manos del Lord Sith Darth Maul, librando a Binks de su deuda de vida, y muchos gungans cayeron en las llanuras. Pero sus muertes no fueron en vano, Amidala tuvo éxito en retomar el control de Naboo. Tras asistir al funeral de Jinn, Binks se unió a las celebraciones y esperó que se iniciara una nueva era de paz.

La Crisis Separatista

«Está claro que losa separatistas están aliados con losa Federación de Comercio. ¡Senadores! ¡Compañeros delegados! ¡En respuesta a esta amenaza directa contra la República, misa propongo que el Senado dé inmediatamente poderes de emergencia al Canciller Supremo!»
―Jar Jar Binks[fuente]
Jarjarsenate

El Representante Binks en el Senado Galáctico.

En el 22 ABY, diez años después de la Invasión de Naboo, Jar Jar Binks había ascendido a la posición de Representante en la delegación de Naboo en el Senado Galáctico. Jar Jar alcanzó prominencia cuando la ahora senadora Padmé Amidala fue obligada a esconderse debido a una serie de intentos de asesinato contra ella en Coruscant. A petición de Amidala, el Representante Binks aceptó asumir su posición en el Senado. En su ausencia, sin embargo, Binks fue fácilmente manipulado por otros políticos más experimentados como Mas Amedda, y aprovechando su inocencia, le convencieron de que impulsar la creación de un Gran Ejército de la República era lo que Amidala habría hecho. En realidad, la creación de un ejército era exactamente aquello contra lo que Amidala había estado precisamente luchando. Sintiendo que era su deber actuar en el lugar de ella, Binks sugirió que el Senado otorgara al ahora Canciller Supremo Sheev Palpatine los poderes de emergencia requeridos para crear el Gran Ejército de la República. La moción prosperó, y poco después, con la Batalla de Geonosis, las Guerras Clon comenzaron.

Guerras Clon

Misión en Toydaria

Más adelante, Binks se reunió con el senador Bail Organa de Alderaan en Toydaria, un planeta neutral, para pedir al rey Katuunko si la República Galáctica podía usar el planeta como sede para gestionar la entrega de suministros a los twi'leks de Ryloth. Binks y Organa tuvieron una audiencia con Katuunko y su consejo, pero las negociaciones se complicaron por la llegada de Lott Dod, el representante en el Senado Galáctico de la Federación de Comercio. Binks y Organa hicieron hincapié en sus intenciones humanitarias en el asunto, pero Dod afirmó que ayudando en la entrega de suministros a Ryloth, Toydaria estaría ayudando a las tropas de la República, de modo que eso destruiría la neutralidad de Toydaria en las Guerras Clon.

DodOrganaBinksKatuunko

Binks, Organa y Katuunko niegan ante el senador Lott Dod su implicación en la entrega de suministros a Ryloth.

Tras una breve consideración, Katuunko denegó oficialmente a la República el uso de Toydaria para su misión humanitaria, pero a continuación en secreto se reunió con Binks y Organa para informarles de que el factor humanitario les había hecho ganarse su favor. Aceptó en secreto la petición de la República Galáctica, siempre y cuando Organa y Binks mantuvieran la implicación de Toydaria en secreto. Organa protestó, afirmando que Katuunko no les daba tiempo suficiente como para ayudar a los twi'leks durante más de unos días, pero el rey afirmó que eso era lo máximo que podía hacer. Sabiendo que eso era mejor que nada, Bail Organa diseñó un plan consistente en que Binks distrajera a Dod y su ayudante durante un banquete, lo cual Jar Jar hizo con extraordinaria habilidad, mientras Organa supervisaba la misión humanitaria.

El plan fue un éxito, pero cuando Binks y Organa se despedían de Katuunko, Lott Dod protestó afirmando que habían incumplido su acuerdo, al saber que varios suministros habían sido entregados a Ryloth, una afirmación para la cual Bail Organa pidió pruebas. Incapaz de aportar pruebas, Dod se marchó furioso. No obstante, antes de que Binks y Organa se marcharan, Katuunko anunció que a la luz de los acontecimientos, Toydaria reconsideraría su neutralidad.

Negociaciones en Rodia

Padmé Amidala: «Creo que Jar Jar está muerto, Trespeó. »
C-3PO: «Oh, otra vez no.»
— Padmé Amidala y C-3PO tras dar por muerto a Jar Jar [fuente]
Bombad Jedi

Nute Gunray ordena atacar a Jar Jar.

Tiempo después, Jar Jar llegó al planeta Rodia junto al droide de protocolo C-3PO y la senadora Padmé Amidala, quien pretendía visitar a su viejo amigo, el senador Onaconda Farr. Mientras Amidala partía a asegurar el compromiso de Rodia con la República Galáctica, Binks intentó comunicarse con los nativos de la jungla, y como respuesta, una fruta fue lanzada contra C-3PO. No obstante, Amidala fue capturada por el virrey Nute Gunray, quien todavía estaba resentido por la desastrosa Invasión de Naboo, y que había prometido ayudar a Farr si Amidala era capturada. Después de que unos droides de combate B1 y un droide cangrejo atacaran a Binks y C-3PO; ambos supieron que Amidala se encontraba en peligro. Sin embargo, Binks destruyó accidentalmente su nave durante el ataque, y sin medios para comunicarse con la República, los dos decidieron rescatar a Amidala.

Tras encontrar la túnica Jedi de Anakin Skywalker, Binks se la puso y poco después fue confundido con un Jedi por los droides de combate. Cayendo por un acantilado, Binks fue dado por muerto por C-3PO, quien informó de ello a Amidala después de que ella escapara. No obstante, Jar Jar seguía con vida, y tras ser perseguido por un kwazel maw, intentó rescatar a Amidala, sin saber que ya había escapado. Después de que Amidala le viera, Binks se metió en el agua. Esta vez, un superdroide de combate B2 lanzó un detonador termal contra Jar Jar. Binks nadó hacia el kwazel maw de nuevo, pero consiguió entablar amistad con él, y lo llamó "Bogey". C-3PO, mientras tanto, había sido enviado a contactar con la República, y después de enviar un breve mensaje fue arrestado.

Mission to Rodia

Jar Jar, C-3PO, Amidala, Farr y el comandante clon Gree tras la captura de Nute Gunray en Rodia.

Él y Amidala fueron acorralados por Gunray y varios droidekas, mientras Farr observaba impotente. Binks apareció justo a tiempo, y Bogey atacó a los droides. Amidala acorraló a Gunray, y después de que Farr afirmara el compromiso de Rodia con la República, llegaron varios Destructores Estelares clase Venator, puesto que el comandante clon Gree había recibido el mensaje de C-3PO, y Gunray fue arrestado.

Después de que Skywalker supiera que su mujer había estado en apuros, ordenó a su Padawan Ahsoka Tano acompañar a la Maestra Jedi Luminara Unduli a escoltar a Gunray. No obstante, tras un breve combate a bordo de su crucero, Gunray fue rescatado por Asajj Ventress y el guardia del senado traidor Faro Argyus.

La captura de Dooku

Soldado clon: «Probablemente va a hacer que lo maten.»
Stone: «No te preocupes. Es más listo de lo que parece.»
— Un soldado clon y el comandante Stone acerca de Jar Jar Binks [fuente]
Más adelante, Binks recibió una misión por parte del Canciller Supremo Sheev Palpatine consistente en pagar una generosa recompensa por el Conde Dooku, que había sido capturado por los piratas weequay de Hondo Ohnaka, de parte de la República Galáctica. Él y el senador Kharrus partieron a Florrum en una lanzadera con una recompensa de un millón de créditos en especias. Sin embargo, la nave fue derribada por los piratas que querían cobrar la recompensa. Cuando el ataque comenzó, Kharrus ató a Binks con su cinturón, pero al colisionar la nave contra el suelo el senador salió disparado y murió. La nave quedó partida en dos y los piratas atacaron a bordo de sus aerodeslizadores. El comandante clon Stone, los soldados clon de a bordo y Binks no tuvieron más opción que retirarse a un géiser cercano. Luego, el géiser comenzó a erupcionar y todos ellos salieron de él justo a tiempo. Binks se dio cuenta de la erupción del géiser observando el comportamiento de los skalders que se encontraban a su alrededor, que sabían cuándo una erupción era inminente, y así pudieron escapar a tiempo. Por su parte, los piratas tomaron el dinero y huyeron. El equipo de rescate necesitaba recuperar la recompensa, pero no tenía ningún modo de hacerlo.


KharrusBinksPalpatinePadme-TGG

Binks, Kharrus y Stone se comunican con el Canciller Palpatine y la senadora Padmé Amidala.

Binks tuvo la idea de usar los skalder de la zona como monturas y rápidamente encontraron la base pirata y reclamaron el dinero. Los clones avistaron tanques de los piratas y Jar Jar acudió a "negociar" con ellos. Subió a bordo de uno de los tanques y noqueó al conductor, activando el botón de disparo del cañón en el proceso. Binks intentó controlar el cañón, pero disparó en direcciones aleatorias. Un disparo alcanzó a otro tanque, que colisionó contra el generador de energía, dejando indefensa la base. Otro tanque disparó al tanque de Binks, destruyéndolo justo después de que éste lanzara un último disparo contra él. Entonces, los piratas se prepararon para matar a Binks, pero los clones acudieron desde una zona segura en la que habían estado escondidos. Entraron a la base pirata y se encontraron a Anakin Skywalker con su sable de luz apuntando hacia Hondo Ohnaka, el líder de los piratas, y a Obi-Wan Kenobi listo para desviar cualquier ataque. Los clones y Binks hicieron aterrizar la nave de los Jedi, el Crepúsculo, justo detrás de ellos. Todos ellos subieron a bordo y liberaron a Ohnaka. Los clones y los piratas se prepararon para atacarse mútuamente, pero Hondo los detuvo antes de que nadie saliera herido. Por último, los Jedi, los clones y Binks se marcharon; puesto que Dooku había conseguido abandonar Florrum a tiempo.

El Virus Sombra Azul

«Tusa no crea vida, tusa la destruye. ¡Tusa has envenenado el agua de los gungans!»
―Jar Jar Binks a Nuvo Vindi[fuente]
Cuando el capitán Gregar Typho encontró a un par de droides de combate en las llanuras de Naboo, Binks acompañó a la senadora Padmé Amidala al planeta. Mientras investigaban a los droides, Binks accidentalmente destruyó a uno de ellos porque estaba buscando a un pequeño animal que vivía cerca de los pantanos. Entonces, Amidala y Binks partieron a investigar. En las llanuras, fueron atacados por Peppi Bow, una gungan. Ella explicó que había algo malo en el agua. Siguieron un arroyo hasta encontrar un laboratorio secreto. Amidala pidió refuerzos, pero ella y Binks fueron rápidamente capturados por el Dr. Nuvo Vindi, quien había estado creando una versión aérea del mortífero Virus Sombra Azul, y sus droides. Pronto, no obstante, fueron rescatados por Anakin Skywalker y un grupo de soldados clon. Obi-Wan Kenobi y Ahsoka Tano llegaron poco después para impedir que nadie liberara el virus. El doctor había creado varias bombas que contenían el virus, y si explotaban, el planeta entero quedaría infectado. Por suerte, los clones consiguieron desactivarlas mientras Skywalker y Kenobi buscaban a Vindi.


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Jar Jar, Amidala, Ahsoka Tano y el capitán clon Rex se enfrentan a los droides de combate del laboratorio de Nuvo Vindi.

Descubrieron que una de las bombas estaba desaparecida, pero Binks encontró al droide que la había robado y salvó a toda la gente de Naboo. No obstante, Amidala pronto encontró que faltaba uno de los viales del virus. Un droide liberó el virus del vial y todo el laboratorio quedó contaminado. Ahsoka Tano y los soldados clon fueron contaminados, y Binks y Amidala, quienes estaban protegidos por trajes especiales, ayudaron a destruir a todos los droides de combate del laboratorio, previniendo la salida del virus al exterior de las instalaciones. En un intento de ayudar, Binks quiso disparar a uno de los droides, pero golpeó el traje de Amidala, que se contagió del virus. Por suerte, Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi regresaron con la cura del virus. Mientras los enfermos eran trasladados, Kenobi dijo a Jar Jar que había sido muy valiente al enfrentarse a los droides de combate, y sugirió que podían entrenarle con el bláster. Aunque el capitán clon Rex desestimó la idea, Binks quedó entusiasmado por la sugerencia.

Guerra en Mon Cala

En el 20 ABY, tras el asesinato del rey de Mon Cala Yos Kolina, hubo tensiones entre los mon calamari y los quarren del planeta. Los quarren consideraban al sucesor de Kolina, el príncipe Lee-Char, como demasiado inexperto para gobernar. El embajador separatista Riff Tamson, incrementó los problemas entre los mon calamari y los quarren. Como respuesta, la República Galáctica envió a la senadora Padmé Amidala y a los Jedi Anakin Skywalker, Ahsoka Tano y Kit Fisto a mediar entre las dos partes. Con los separatistas como apoyo, los quarren derrocaron al gobierno de Mon Cala y emprendieron una guerra contra los mon calamari y sus aliados de la República.

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Jar Jar, Amidala, Skywalker y Kit Fisto son apresados por Riff Tamson.

En respuesta a lo ocurrido en Mon Cala, la República envió al Gran Maestro Jedi Yoda a buscar la ayuda de los gungans, puesto que eran una especie acuática. Jar Jar consiguió convencer con éxito al jefe Lyonie y el Gran Consejo Gungan para que enviasen al Gran Ejército Gungan como refuerzo a Mon Cala. Binks y los refuerzos gungan llegaron justo a tiempo para prestar una ayuda valiosa a Skywalker, las senadoras Amidala y Meena Tills, el capitán Gial Ackbar y Lee-Char. No obstante, Riff Tamson contra atacó creando remolinos artificiales con los que desorientó a las fuerzas gungan. Durante la lucha, Jar Jar y el resto de refuerzos fueron capturados por los separatistas.

Después de su derrota, Binks fue llevado ante Riff Tamson junto a Skywalker, Amidala y Kit Fisto; donde fueron interrogados acerca del paradero del príncipe Lee-Char. Durante el interrogatorio, Tamson agrietó el casco submarino de Amidala, pero Jar Jar consiguió sellarlo con las propiedades fisiológicas de su saliva. Mientras tanto, el príncipe Lee-Char y la Padawan de Skywalker, Ahsoka Tano, lograron liberar a los prisioneros mon calamari y convencer a los quarren para trabajar juntos y expulsar a los invasores separatistas. En la batalla que tuvo lugar poco después, Binks y los otros prisioneros fueron rescatados mientras que Tamson murió a manos de Lee-Char. Al final de la lucha, Lee-Char fue reconocido como el nuevo rey de Mon Cala tanto por los mon calamari como los quarren.

Conflicto en Naboo

Más adelante, hubo una crisis en Naboo, puesto que el jefe gungan Lyonie estaba convocando al Gran Ejército Gungan para invadir Theed. En realidad, Lyonie estaba bajo el influjo del ministro Rish Loo, quien estaba aliado con la Confederación de Sistemas Independientes. Binks convocó al Caballero Jedi Anakin Skywalker y la senadora Padmé Amidala, y los llevó ante Lyonie. Skywalker se dio cuenta de que Lyonie estaba controlado por un colgante, y se lo quitó con la Fuerza. Entonces, Lyonie se enfrentó a Rish Loo, quien lo apuñaló en respuesta. Luego, Loo huyó de Otoh Gunga e intentó arengar a las tropas con noticias falsas de la muerte de Lyonie.

GrievousonNaboo

Jar Jar se reúne con Grievous.

Amidala pensó que Jar Jar se parecía mucho al jefe Lyonie, y le obligó a asumir su identidad. Binks, haciéndose pasar por Lyonie, consiguió apaciguar al Gran Ejército Gungan, pero el General Grievous llegó. Binks prosiguió con su farsa para dar tiempo al General Roos Tarpals, quien desconectaría a los droides de combate de Grievous. Cuando Grievous descubrió que Jar Jar no era el jefe Lyonie, Binks abandonó la nave del cíborg a tiempo y fue testigo de un enfrentamiento entre él y Tarpals. Finalmente, Tarpals se sacrificó para derrotar a Grievous. Jar Jar estuvo más tarde presente cuando los gungans intercambiaron a Grievous por Skywalker, quien había sido capturado por el Conde Dooku. Entonces, la reina Neeyutnee agradeció a Binks haber resuelto otra crisis entre las dos especies de Naboo, tal como había hecho años antes.

Misión en Bardotta

Tras los acontecimientos de Naboo, el Representante Jar Jar Binks fue reclamado por la República Galáctica para lidiar con una nueva crisis en el planeta Bardotta. Varios de los Maestros Dagoyanos habían desaparecido misteriosamente, y existía una profecía que decía que si los maestros no regresaban, una gran oscuridad descendería al planeta. Desconfiando de la Orden Jedi por haberse llevado a los niños bardottanos en el pasado, la reina Julia había solicitado una reunión especial con Binks para hablar de la crisis. A pesar de la petición de la reina de que Jar Jar viajara a Bardotta en solitario, el Maestro Jedi Mace Windu sospechó que algo malo ocurría y acompañó a Binks fingiendo ser su sirviente.

JuliaJarJar

Jar Jar se reúne con la reina Julia de Bardotta.

Binks pasó a reunirse con Julia, que fue secuestrada durante el encuentro. En respuesta, los Maestros Dagoyanos restantes convocaron al Consejo Bahk-tov, donde el senescal Peteen les informó de la profecía de que si la reina no era encontrada en tres rotaciones, desaparecería para siempre y una era de oscuridad engulliría a la galaxia. Jar Jar y Windu también supieron de otro miembro del consejo llamado Savatte que la profecía era originaria del Culto Frangawl, cuyo santuario se encontraba debajo de un templo. Mientras exploraban las catacumbas de debajo del templo, Binks fue capturado por un cultista Frangawl, quien le lanzó unos polvos brillantes a la cara con los que le volvió temporalmente invisible.

Los miembros del culto metieron a Binks en una jaula suspendida sobre un pozo de lava donde se encontraban los demás Maestros Dagoyanos, quienes le informaron de que todos ellos serían sacrificados. Binks consiguió contactar con Mace Windu y transmitirle su ubicación. No obstante, el líder del Culto Frangawl lo descubrió y destruyó el comunicador de Binks. Jar Jar también se encontró con la reina Julia, quien reveló que los cultistas estaban robando la Fuerza de los Maestros Dagoyanos. Entonces, los cultistas intentaron sacrificar al propio Binks. Sin embargo, Windu llegó y se enfrentó a todos ellos, liberando acto seguido a Binks. Por desgracia, el líder del culto escapó del planeta con Julia en su nave. Como respuesta, Binks prometió rescatar a Julia con la ayuda de Mace Windu.

Mientras viajaban por el espacio, Binks explicó al Maestro Windu cómo había atestiguado a los cultistas sacrificando a un Maestro Dagoyano extrayendo la Fuerza Viva de su cuerpo y guardándola en una esfera. En base a esa información, Windu dedujo que los cultistas querían extraer la Fuerza Viva de la reina Julia y usó sus poderes de la Fuerza para averiguar su localización. Sus viajes les llevaron hasta un mercado en la luna de Zardossa Stix. En medio de la multitud, Binks escuchó los gritos de la reina Julia, pero se vio acorralado por varios cultistas. Binks consiguió huir de sus perseguidores e intentó perseguir al grupo que tenía a la reina cautiva. En el caos subsiguiente, Windu salvó a Binks de ser disparado por un cultista.

EpGuide609

Jar Jar Binks y Mace Windu en Bardotta.

Continuando su persecución, Binks y Windu tuvieron que enfrentarse a dos gundarks entrenados por un cultista. Durante la pelea, el entrenador quitó a Windu su sable de luz usando un látigo. Entonces, Binks golpeó al entrenador y recuperó el sable de luz con su lengua, el cual devolvió al Maestro Jedi. Windu consiguió aturdir a uno de los gundarks y matar al otro. Luego, los cultistas escaparon a bordo de dos vehículos. Jar Jar y Windu interrogaron al entrenador, y continuaron con su misión a bordo de un eopie y un dalgo. Mientras tanto, los cultistas llegaron a un templo donde se reunieron con la Hermana de la Noche conocida como la Madre Talzin, quien quería sacrificar a Julia para robar su energía de la Fuerza.

Al llegar al templo, Windu y Binks irrumpieron en él. Mientras Windu y Talzin luchaban, Binks usó las armas de uno de los guardianes de piedra para atacar a los miembros del Culto Frangawl y liberar a Julia de sus ataduras. Mientras Binks se peleaba con el líder del culto, los planetas se alinearon y un haz de luz pasó a través de un grupo de lentes. Aunque el líder del culto murió por causa de la explosión de energía que tuvo lugar, Julia consiguió empujar a Binks fuera de peligro. La esfera de la Fuerza cayó de su pedestal y se rompió, desencadenando una fuerte explosión. Binks, Windu y Julia sobrevivieron a ella mientras que Talzin escapó; y todos ellos abandonaron el templo. Tras su rescate, la reina Julia dio las gracias a Binks y a Windu y expresó su esperanza de que esos eventos condujeran a un entendimiento entre los bardottanos y la Orden Jedi.

Caída de la República

Mourning for Padme

Binks asiste al funeral de Padmé Amidala.

En el 19 ABY, durante los últimos días de la República Galáctica, Jar Jar Binks continuó sirviendo como Representante de Naboo en el Senado Galáctico. Binks estuvo vivo en el momento en que la República Galáctica fue transformada por el Canciller Supremo Sheev Palpatine en el primer Imperio Galáctico. La Orden Jedi fue acusada de traición, y la mayoría de sus miembros murieron a manos de sus tropas de soldados clon.

Tras la muerte de su compañera y amiga, la senadora Padmé Amidala, Jar Jar estuvo entre los principales dolientes que acudieron a su funeral, junto al jefe gungan Rugor Nass.

Era de la Nueva República

Jar Jar Bink: «Estos losa naboo piensan que ayudé al uh-oh Imperio. Mí no sabe. »
Mapo: «Yo no creo que ayudaras al Imperio. Tal vez no perteneces a ningún sitio, como yo.»
— Jar Jar Binks entablando amistad con Mapo en Theed durante la Guerra Civil Galáctica [fuente]
Debido a su papel de inducir el alzamiento del Imperio Galáctico, Binks fue exiliado de nuevo por su gente. Tras la Batalla de Endor y el surgimiento de la Nueva República, Jar Jar actuaba en las calles de Theed como payaso y era popular entre los niños, aunque no tanto entre sus padres. Muchos adultos gungans y naboo rechazaban hablar con él o pronunciar su nombre. Binks entretenía a los niños llevando a cabo numerosas payasadas incluyendo agitar su lengua, hacer juegos malabares, escupir peces y cogerlos al vuelo, danzar, y echar agua por las orejas.

En el 5 DBY, Binks se encontró a un joven niño refugiado llamado Mapo mientras actuaba en la Plaza de los Catalanes de Theed. Mapo estaba bajo la protección de un orfanato cercano que había sido gravemente dañado después de que el Imperio bombardeara la zona. Debido a las quemaduras que sufrió en el ataque, Mapo encontró que poca gente estaba dispuesta a hablar con él, quedándose solo. Después de que Binks cogiera un pez con su larga lengua, preguntó al chico de dónde venía. Mapo explicó cómo había perdido a sus padres durante un ataque imperial. Sintiendo lástima por el niño, Binks hizo otro número sacando agua por sus orejas.

Cuando Mapo dijo a Binks que nadie le hablaba, Jar Jar reveló que era un marginado debido a que muchos gungans y naboo creían que había ayudado al Imperio Galáctico. Un empático Mapo opinó que no creía que Binks hubiera ayudado al Imperio, y sugirió que ambos eran marginados. Aunque Binks pareció aceptar ese destino, Mapo afirmó que tenía pocas posibilidades de ser adoptado debido a sus quemaduras. Al sugerir Mapo que los dos podían ir a algún lugar juntos, Binks contestó que esa era una gran idea. Mapo preguntó a Jar Jar si podía enseñarle cómo ser un payaso, y Binks aceptó agradecido la petición de Mapo y la amistad del chico.

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Fuentes

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