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Hondo Ohnaka

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Cet article parle d'un sujet considéré comme Canon.El tema de este artículo aparece en la era del Alzamiento del Imperio.
Este artículo cubre la versión Canon.  Clic aquí para la versión del artículo de las Leyendas. 
«No se sobrevive en el Borde Exterior siendo estúpido.»
―Hondo Ohnaka al Conde Dooku[fuente]

Hondo Ohnaka fue un pirata weequay y el capitán de la Banda Ohnaka, un grupo de piratas weequay establecido en el planeta Florrum durante los últimos años de la República Galáctica. Los piratas de Ohnaka experimentaron un auge durante las Guerras Clon gracias al tráfico de especias y por recibir rescates mediante el secuestro y la extorsión.

Uno de estos secuestros, finalmente, sería el del Conde Dooku, el Jefe de Estado de la Confederación de Sistemas Independientes, que luchaba contra la República Galáctica durante las Guerras Clon. Al darse cuenta de lo valioso que era Dooku, Ohnaka trató de entregarlo a la República Galáctica a cambio de un caro rescate pagado en especias. Las negociaciones con la República darían lugar a la captura de los Jedi Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker. Los Jedi y Dooku lograron escapar con la ayuda de un escuadrón de soldados clon liderados por el Representante Jar Jar Binks del Senado Galáctico. Ohnaka más tarde se enfrentó a los Jedi una vez más en Felucia durante una de sus incursiones rutinarias a un asentamiento agrícola, tras la cual los Jedi y un equipo de cazarrecompensas liderados por Sugi, lucharon contra Ohnaka y sus fuerzas piratas.

Más tarde, en las Guerras Clon, Hondo accedió a entregar lanzamisiles a los Rebeldes de Onderon. Algún tiempo después de eso, su base fue destruida en un ataque del General Grievous, lo que le obligó a trabajar en equipo con un grupo de Iniciados Jedi escapar. Veinte años antes de la Batalla de Yavin, el Lord Sith Darth Maul y su aprendiz Savage Opress, llegaron a Florrum para reclutar a la banda de piratas de Hondo. Ohnaka y sus piratas leales, ayudados por los Jedi Obi-Wan Kenobi y Adi Gallia, lucharon contra los hermanos y los derrotaron.

Un año después, el recién creado Imperio Galáctico mató o arrestó a todos los miembros de la Banda Ohnaka. Sin embargo, Hondo consiguió huir de Florrum evitando ese destino. Durante los años siguientes, Hondo trabajó como contrabandista, lamentando la pérdida de su banda. Cuatro años antes de la Batalla de Yavin, Hondo conoció a Ezra Bridger, quien le ayudó a llevar a cabo un negocio enfrentándose a los señores del crimen Azmorigan y Cikatro Vizago. A partir de ese momento, Hondo ayudó ocasionalmente a los Rebeldes de Lothal, siempre buscando un beneficio para sí mismo.

Biografía

Vida temprana

Hondo Ohnaka fue el líder de una banda de piratas que operó en Florrum. Tenía un mono-lagarto kowakiano como mascota llamado Pilf Mukmuk. En algún momento anterior a las Guerras Clon, Hondo mantuvo una relación sentimental con la cazarrecompensas Aurra Sing, pero ambos se separaron más tarde.

Guerras Clon

Capturando a Dooku

Ohnaka: «Conque usted es el líder del "ejército chatarra", nada más y nada menos que un Lord Sith... Ya me imagino lo que pagarían por usted»
Dooku: «Proporcióneme los medios de comunicación necesarios, y yo, personalmente, le aseguraré el dinero que desee.»
Ohnaka: «Sí, claro, y también llamará a sus ejércitos para que nos destruyan, pues, yo haré lo siguiente, Conde. Si los separatistas son capaces de dar sus cabezas por usted, lo más probable es que la República ofrezca aún más...»
— Hondo Ohnaka y el Conde Dooku [fuente]

Al realizar una expedición al Sistema Vanqor, Hondo y su banda lograron encontrar a un anciano perdido entre las rocas, Hondo nunca olvidaría su rostro al verlo en tantos noticieros, el Conde de Serenno, Dooku, líder de la secesión armada que en ese momento llevaba un conflicto civil en contra de la República. Hondo se le acercó, y este, solitario le pidió transporte. Hondo se sorprendió de que alguien con tal descencia fuese tan odiado por la República, y eso fue lo que le permitió al pirata Weequay y a su banda capturarlo tan fácilmente.

Hondo intentó convencer al conde de que fuese a Florrum junto con ellos, Dooku accedió, creyendo que en el planeta habría ciudades, y que fácilmente podría contactar a uno de sus aliados. Dooku cayó fácilmente en las garras de Hondo, siendo apresado por piratas, el conde, pronto se rindió al ver que con la astucia de Ohnaka, este ya lo había despojado de sus sables láser. Los piratas encarcelaron al conde, y lo mantuvieron como rehén. Dooku pidió que se le permitiese contactar con la Confederación, de manera que así pudiesen pagar para que fuese liberado, pero Hondo sabía lo que tramaba, y le dijo que si los separatistas pagarían mucho por él, la República lo haría mejor todavía, de modo que se las arregló para comunicarse con el Supremo Canciller Palpatine.

Hondo.jpg

Hondo Ohnaka, paciente e ingenioso.

Hondo logró enlazarse a la red privada del Canciller, y le dijo que mantenían a Dooku como rehén, pero que pensaban vendérselo a la República por la suma de un millón de créditos en especias, la cual podían vender en comercio con los sistemas cercanos, algo que a la República le era completamente intrascendente con tal de capturar a Dooku. Varios senadores, inclusive la senadora de Naboo, Padmé Amidala estuvo de acuerdo en enviar dos Jedi para que se confirmara la captura del Lord Sith, pero Palpatine se rehusó, y le exijió pruebas al Weequay. Este mostró al Sith por medio de un holograma, pero el Canciller insistió en que una transmisión podía manipularse, y que todo aquello podía ser un montaje. Hondo insistió y mostró las espadas láser que el conde llevaba, finalmente, el Canciller coincidió con los Jedi, y decidieron enviar dos para hacer una expedición, con lo cual, el pirata estuvo de acuerdo, pero sólo con la condición de que fuesen desarmados.

Sin embargo, aunque todo marchaba perfectamente para Hondo y su banda, había algo en los planes de la República que no lo terminaba de convencer, entonces, le dijo a su lugarteniente, Turk Falso, que vigilara a los Jedi para que no intentaran nada. Dentro de poco, los Jedi llegaron, y a Hondo no le fue para nada difícil reconocer a las leyendas de los noticiarios, Obi-Wan Kenobi, el Alto General Jedi, y Anakin Skywalker, el mejor piloto de la Orden.

Hondo les ofreció hospitalidad, y mientras que Anakin intentó tomar una de las espadas pertenecientes al conde, los demás piratas lo rodearon. Hondo se dio cuenta de la buena fe de ambos Jedi, y les permitió de inmediato ver a Dooku en su celda. Entonces, a Hondo se le ocurrió una idea mucho mejor que la inicial. Ohnaka le dijo a su lugarteniente que colocara una sustancia que hiciera dormir a los Jedi en el acto, tan pronto bebieran un brebaje Weequay muy popular, que les brindarían después de haber visto a Dooku.

Tan pronto los Jedi salieron, Turk los invitó a un supuesto banquete en la mesa principal, los Jedi informaron a sus superiores y se les unieron. En un desastre de borrachos, el mono-lagarto kowakiano, Pilf Mukmuk, quien les sirvió las bebidas. Tras largas explicaciones sobre el pasado de la guerra, Hondo logró convencer a los Jedi de tomarse el jugo, y los mantuvo sumamente vigilados, una vez fueron drogados con la sustancia, obtuvo dos rehenes más.

Electrocution.png

Hondo tortura a Kenobi y Skywalker.

Ohnaka se dio cuenta de pronto del comportamiento de sus subordinados. Ellos mantenían una postura de superioridad frente a él, aunque no sirvió de mucho. Sus piratas Weequay vigilaban completamente la celda donde estaban retenidos los Jedi y el Sith, aunque no le tomaban mucha importancia, sabía perfectamente que no eran ningunos tontos, y que aunque estuvieran desarmados, intentarían escaparse varias veces. Por eso, colocó guardias en todos los pasillos a toda hora, quería asegurarse de la retención de los rehenes dentro de su prisión, para que no intentaran escapar antes de que llegaran las especias de la República.

Aunque Hondo nunca se percató en realidad del comportamiento de sus piratas, sospechaba enormemente de su lugarteniente, Turk, quien en diferentes ocasiones expresó descontento con sus decisiones, o simplemente se la pasaba conspirando junto con otros de sus aliados a espaldas suyas. Hondo decidió no prestarle atención, y concentrarse específicamente en sus valiosos prisioneros, para que pudieran llegar los créditos prometidos por el rescate, y para que no se fueran.

La República, sabiendo que Dooku estaba en el planeta, había enviado al senador Kharrus y al representante Jar Jar Binks con una especia como rescate a Florrum, además de un cierto número de soldados clon. Ohnaka no sabía que Turk Falso, su lugarteniente, quería la especia para sí mismo y que se las arregló para que un tanque usado por su compañero pirata Mentir Barb, disparara a la nave de la República.

HondoDookuKenobiSkywalker.PNG

Hondo con Skywalker, Kenobi y Dooku capturados.

Mentir tuvo éxito y mató a Kharrus y los pilotos clon de la nave. Durante este tiempo, los tres prisioneros intentaron escapar. Ohnaka, sin embargo, fue capaz de asegurarse de que fueran recapturados antes de que pudieran escapar, y los tuvo confinados con guardias armados. Hondo pensaba que el barco que transportaba el rescate se estaba retrasando, mientras que en realidad había sido derribado.

Falso quería saber si Mentir estaba de acuerdo con él, pero Mentir le contestó que el servicio de transporte se había estrellado en los campos Doshar. Falso se enojó y decidió obtener el rescate por sí mismo. Reunió a algunos weequay y se fue al lugar del accidente. Atacaron la nave y encontraron en el interior especias. Sin embargo, los clones y Jar Jar, no estaban. Los soldados clon recuperaron la especia y mataron a todos los piratas, excepto a Falso que volvió a Ohnaka. Quería ocultar su engaño a Ohnaka, así que le dijo a Ohnaka la República no había enviado el rescate, sino un ejército. Él creyó las mentiras y estuvo de acuerdo con Falso para enviar varios tanques para destruir el ejército de clones.

Después de la tercera vez que los rehenes trataban de escapar, Ohnaka tenía a los tres fugitivos recapturados y trajo a Dooku de vuelta a su celda. Hondo quiso torturar a Obi-Wan y Anakin, mediante el uso de electricidad.

HondoKenobiSkywalker.PNG

Skywalker y Kenobi mantienen cautivo a Hondo.

Mientras tanto, Jar Jar Binks se reunió con los piratas en el interior de uno de los tanques, para negociar con ellos, pero se las arregló para destruir a uno de ellos y eliminar las líneas de alimentación de la fortaleza pirata. Los otros dos tanques fueron capturados y utilizados como transporte al puesto de avanzada de Ohnaka. Hondo estaba ahora sin poder en su propia base. El apagón ayudó a liberar a Anakin, Dooku y Obi-Wan. Hondo fue tomado como rehén por los dos Jedi, que lo utilizaron como un escudo para asegurarse de que no fueran atacados por los piratas de Hondo. Dooku mató al guardia de celda delante de su celda y a Falso y su cómplice, después escapó en la nave con la que los dos piratas planeaban escapar.

Cuando se hizo evidente que Dooku había escapado, los Jedi dejaron a Hondo libre, deseando que no existieran hostilidades innecesarias con los piratas. Después de haber sido perdonado por los Jedi, Hondo ordenó a sus hombres no disparar contra los Jedi. Hondo elogió a los Jedi por su nobleza, y les prometió que él y sus piratas les permitirían salir sin obstáculos. Hondo fue advertido por Obi-Wan de que Dooku ya sabía la ubicación de su base, y no sería tan indulgente como los Jedi a los que lo habían encarcelado.

Escaramuza en Felucia

«¡Este negocio ya no me resulta... rentable!»
―Hondo se retira de Felucia[fuente]
HondoSugi.png

Hondo trata de sobornar a Sugi para que no defienda a los granjeros de la aldea que extorsiona.

En el 21 ABY, Hondo y su banda de piratas comenzaron a extorsionar a un grupo de granjeros del planeta Felucia para que les entregaran sus cosechas de nysillin, un producto que podía ser muy valioso en el mercado negro. Cuando la extorsión de Hondo se hizo insostenible, los granjeros se vieron forzados a invertir el poco dinero que tenían en contratar los servicios de un grupo de cuatro cazarrecompensas liderados por la zabrak Sugi y del cual también formaban parte Embo, Seripas y Rumi Paramita.

El mismo día que los granjeros habían contratado a los cazarrecompensas los Jedi Obi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker y Ahsoka Tano llegaron al planeta tras hacer un aterrizaje de emergencia por culpa de un ataque de la Confederación de Sistemas Independientes. Cuando los Jedi llegaron al poblado que Hondo estaba extorsionando, se produjo una cierta tensión entre los cazarrecompensas y los Jedi, por lo que el líder de la aldea, Casiss, trató de convencer a ambos grupos de que colaboraran para ayudar a su poblado. A pesar de todo, Obi-Wan negó la posibilidad de pelear para ayudar al poblado.

Esa misma noche, Hondo y sus piratas se dirigieron a la aldea para recoger una nueva remesa de nysillin. Allí, Hondo descubrió la presencia de los Jedi y los cazarrecompensas. En un primer momento, trató de sobornar a Sugi ofreciéndole más dinero del que le iban a entregar los granjeros. Sin embargo, Sugi rechazó la oferta de Ohnaka afirmando que ella nunca rompía un trato. A continuación, Hondo trató de ser amistoso con Kenobi. Cuando Kenobi le ofreció una cuantiosa suma de dinero y trató de convencerlo para que dejase en paz a los granjeros, Ohnaka se enfadó y recordó a Kenobi que a él no le interesaban los pagos en créditos de la República. Finalmente, Hondo expresó su incredulidad ante el hecho de que Kenobi hubiera prestado atención a las memeces que según él decía Sugi.

Poco después, Hondo y sus piratas abandonaron la aldea amenazando con venir a recoger su nysillin a la mañana del día siguiente. Ahsoka trató de convencer a Obi-Wan de que lo mejor era defender a los granjeros, pero Kenobi creía que eso atraería al General Grievous. Respetando las reticencias de Kenobi, Skywalker sugirió entrenar a los granjeros. Durante la mañana siguiente, Hondo envió a un espía para averiguar las actividades de los Jedi antes de atacar. Sin embargo, el espía fue descubierto y asesinado por Embo.

HondoSkywalker.png

Hondo se enfrenta a Anakin Skywalker.

Al no volver el espía a su campamento, Hondo ordenó a sus piratas, liderados por Gwarm, atacar la aldea. Mientras sus piratas atacaban la aldea, Ohnaka se quedó en un tanque situado en un monte cercano al poblado. Desde allí, Hondo disparó contra la aldea, y uno de los disparos del tanque, activado por Pikk Mukmuk, mató a Rumi Paramita e hirió a Embo. Por eso, Skywalker se dirigió al tanque para enfrentarse a Hondo. Con una electrovara, Ohnaka comenzó a batirse en duelo con Skywalker.

Skywalker, logró derrotar a Hondo, que quedó colgando de un acantilado. Desesperado, Ohnaka pidió ayuda a Skywalker, que finalmente decidió ayudarle. Justo cuando Hondo había sido rescatado, Pikk Mukmuk disparó con el tanque de los piratas a Skywalker, que saltó para esquivar el disparo y aterrizó en la aldea de los granjeros, situada al pie del monte. Finalmente, Hondo declaró que el negocio del nysillin ya no le resultaba rentable, y se retiró junto a sus piratas de Felucia.

De vuelta a Florrum

«¿No puedes controlarla, verdad? Bueno, no te avergüences. No eres el primer hombre que no soporta estar bajo su mando.»
―Hondo a Castas, sobre Aurra Sing[fuente]
SingFettOhnaka.png

Hondo recibe a Aurra Sing y Boba Fett.

Tiempo después, un grupo de cazarrecompensas liderado por Aurra Sing asistió a Boba Fett en su intento de asesinato al Maestro Jedi Mace Windu como venganza por la muerte de Jango Fett. Durante el atentado contra Windu, los cazarrecompensas lograron secuestrar al Almirante Shoan Kilian, al comandante clon Ponds y a un oficial clon.

Planeando usar a los cautivos como cebo para atraer la atención de Windu, los secuestradores enviaron a la Orden Jedi una transmisión en la que asesinaban a Ponds y ordenaban a Windu a que viniera a saldar cuentas con ellos. Tras el envío de la transmisión, Aurra y su equipo fueron al planeta Florrum, donde fueron recibidos por Ohnaka, que había sido un amante de Sing.

Al ver llegar a su antigua amante, Hondo salió a recibir a sus invitados y besó a Sing durante un tiempo prolongado. Luego, Ohnaka mantuvo una breve conversación con Boba diciendo al chico que había sido un buen amigo de su padre, Jango. Tras recibir una oferta de Sing para unirse a su equipo, Hondo rechazó la propuesta argumentando que no quería tener más problemas con los Jedi. Mientras Ohnaka hablaba con Sing, Castas, uno de los acompañantes de Aurra, informó a un amigo de Coruscant de su ubicación y las circunstancias de su misión. Sing escuchó la conversación de Castas, y lo mató de un tiro en el pecho. Hondo a continuación pidió que alguien recogiese el cadáver de Castas, puesto que ensuciaba el suelo.

El Maestro Jedi Plo Koon y la padawan Ahsoka Tano, que estaban tratando de averiguar la posición de Sing, escucharon en un bar de los bajos fondos de Coruscant al amigo de Castas contando cómo Sing había matado a Castas en Florrum. De este modo, los Jedi viajaron hasta la base de Hondo, donde el pirata salió a recibirlos. Consciente de que Sing y Boba estaban preparando una emboscada a los Jedi en el interior de su base, Ohnaka advirtió a Plo Koon de la emboscada.

KoonFettOhnaka.jpg

Hondo ayuda a Plo Koon a convencer a Boba para que revele la ubicación de sus prisioneros.

Al ser preguntado sobre el motivo por el cual les advertía de la emboscada, Ohnaka respondió que quería dejar claro que él no tenía nada que ver con las acciones de Sing. Tras una pelea entre Sing, Fett y los Jedi; Aurra acabó huyendo con Ahsoka persiguiéndola. Sin embargo, Boba fue capturado por Koon y llevado ante Ohnaka. Plo Koon informó a Hondo de que Boba se negaba a darle la ubicación de sus prisioneros, que en breves momentos iban a morir asesinados por Bossk.

Hondo convenció a Boba para que informase a Koon de la ubicación de los prisioneros, afirmando que eso era lo más honorable y lo que Jango habría hecho. Finalmente, Koon pudo impedir que Bossk asesinara a los prisioneros, Aurra Sing cayó junto a su nave y Boba Fett fue detenido. Al abandonar Florrum los Jedi, Ohnaka rescató a Sing de los restos de su nave, ya que la cazarrecompensas había sobrevivido a pesar de que los Jedi la habían dado por muerta.

Ayudando a Onderon

En el 20 ABY, Anakin Skywalker llegó a Florrum y preguntó a Hondo si podría entregar armas ilegalmente a Onderon. Ohnaka aceptó, transportando las armas a los rebeldes de Onderon dirigidos por Steela, pero rápidamente huyó cuando unos Droides comando serie BX atacaron.

Segunda batalla de Florrum

«En primer lugar, pierdes este sistema, y luego viene Grievous y destruye mi fortaleza dejándome aquí entre los escombros de lo que antes fue mi gran imperio.»
―Hondo Ohnaka a Obi-Wan Kenobi[fuente]
GrievousTossesHondo-ANB.png

Grievous capturando a Ohnaka

Poco después de ayudar en Onderon, Ohnaka y su banda interceptó el Crucible, un crucero de entrenamiento Jedi que pasaba por el sistema de Ilum y que llevaba a Ahsoka Tano, R2-D2 junto con seis iniciados Jedi , Petro, Gungi, Katooni, Ganodi, Byph y Zatt y un droide de la orden jedi, Huyang. Hondo tenía la intención de apoderarse de los cristales de los sables de luz de los iniciados, ya que valían una fortuna. Después de visitar y registrar la nave Jedi, los piratas encontraron a los Iniciados, pero escaparon con éxito separando una parte de su nave de la nave de los piratas. Sin embargo, Ahsoka fue capturada por los piratas y Hondo la mantuvo cautiva.

Después de eso, Hondo y su banda volvieron a su puesto en la superficie de Florrum. Esa noche, esperaban ser entretenidos por un circo ambulante, cuyo dueño tenía relación con Hondo. Mientras que los piratas estaban disfrutando del espectáculo, Hondo fue invitado a unirse al circo en uno de los espectáculos por parte de un intérprete. Él felizmente aceptó y fue lanzado al aire, pero se estrelló contra el suelo, dejando al descubierto a la banda de jóvenes intérpretes como los Iniciados Jedi, que habían venido a rescatar a Ahsoka. Un grupo de piratas los persiguieron, mientras Hondo mismo estaba demasiado borracho como para ser capaz de reconocer a los Jedi.

Hondo repeliendo droides.png

Hondo luchando en la Segunda Batalla de Florrum.

Durante la persecución, de vuelta a la base, el General Grievous y su ejército droide lograron una victoria en el sistema y reclamaron el planeta de los piratas. Hondo habló con un holocommunicator con el Conde Dooku, quien afirmó que la invasión era una represalia por la captura de Dooku mucho antes, y Hondo fue llevado a una celda mientras los droides comenzaban a desmantelar los vehículos de la banda de piratas. Mientras tanto, los otros piratas habían recapturado a Ahsoka y los Iniciados, pero decidieron unir sus fuerzas para salvar a Hondo y llegar a su hangar secreto lleno de naves después de enterarse de la invasión. Una vez hubieron rescatado a Hondo y sus piratas encarcelados, todos se dirigieron al exterior de la base.

El grupo entonces, se abrió paso fuera de la base y viajó al hangar secreto de Hondo en un tanque y varias motos de velocidad con los droides persiguiéndolos de cerca. El camino estaba dentro de un cañón/laberinto en el que se dividió el grupo de fugitivos: el tanque que llevaba a Ahsoka, Huyang, R2-D2, Petro, Gungi, Byph y Zatt por una banda y Katooni, Hondo y los demás piratas por otra banda. Los droides, pronto alcanzaron el tanque de Ahsoka en el borde de un precipicio, donde se vieron obligados los Jedi a combatir contra Grievous y sus droides. Afortunadamente para ellos, Hondo llegó con el Esclavo I justo a tiempo, y el grupo escapó exitosamente a un cercano crucero de la República. Después de hablar con el General Kenobi, Ohnaka se despidió de los Jedi y le dio un guiño breve a Katooni, quien dio a Hondo una rara oportunidad de ver a un Jedi elaborando su sable de luz y también lo convenció para regresar a rescatar a Ahsoka y los demás de Grievous.

Ataque de los hermanos zabrack

«¿Todavía queréis luchar contra mi? A los cornudos no les interesa ayudaros. Sólo les interesa Kenobi»
―Hondo Ohnaka a sus piratas traidores[fuente]
HondoMaulHologram.png

Darth Maul amenaza a Ohnaka.

Durante las Guerras Clon, el resurgido Darth Maul y su hermano Savage Opress, decidieron reclutar como aliados a la banda de piratas de Ohnaka, establecida en Florrum. Sobre la órbita del planeta, Maul ofreció a parte de los piratas de Ohnaka enormes riquezas a cambio de sus servicios. Jiro, Goru y los piratas bajo su mando; decidieron unirse a Maul, que acto seguido contactó con Hondo para ofrecerle también riquezas a cambio de su lealtad. Durante la conversación holográfica que Hondo mantuvo con Maul, el Lord Sith asesinó al único lugarteniente de Hondo que le había permanecido leal, y amenazó a Ohnaka con asesinarlo también si no se unía a él. Ohnaka contestó de malos modos a Maul y le comunicó que no era la primera vez que trataba con usuarios de la Fuerza. Por último, Hondo recalcó que siempre sobrevivía, a lo que Maul respondió que no estuviera tan seguro.

Tras la transmisión de Maul, Hondo recibió una transmisión de Obi-Wan Kenobi y Adi Gallia, que habían seguido a Maul y Savage hasta Florrum. Hondo acordó con los Jedi plantar cara a los Sith y a los piratas que se habían revelado. Kenobi instó a Ohnaka a ocuparse de los piratas mientras él y Gallia se enfrentaban a Savage y Maul. A continuación, Hondo preparó para la batalla a los piratas que le habían permanecido leales. Minutos después, comenzó una batalla entre los piratas de Maul y los de Hondo. Durante la batalla, Kenobi y Gallia se enfrentaron a los Sith. Sin embargo, Gallia murió durante el enfrentamiento. Sufriendo numerosas bajas, Hondo ordenó la retirada de sus fuerzas y avisó a Kenobi para que lo siguiera hasta el interior de su base. Una vez a cubierto, Ohnaka ordenó a varios piratas traer unos cañones hasta uno de los pasillos de la base, para tender una emboscada a los traidores. A continuación se reunió con Obi-Wan y quedó impactado al enterarse de que Adi Gallia había muerto.

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Hondo se dispone a atacar a Darth Maul.

Al oír que Maul y sus secuaces se acercaban, Hondo acordó con Kenobi atraer la atención de los piratas para que él pudiera enfrentarse a los Sith. Así pues, Hondo logró dejar a Obi-Wan a solas enfrentándose a Maul y Savage, mientras que él y sus piratas lograron que los piratas traidores se rindieran tras emboscarlos con los cañones que habían estado preparando. Cuando los traidores pidieron disculpas a Hondo, Ohnaka aceptó perdonarlos y sugirió matar a Maul y Savage para apoderarse de su nave, que estaba repleta de riquezas.

Al salir de la base, Ohnaka y sus piratas, nuevamente unificados, se toparon con Maul y Savage, quienes estaban huyendo de Kenobi. Al ver que a Savage le faltaba un brazo y que los hermanos Sith se estaban batiendo en retirada, Hondo decidió burlarse de sus enemigos. Maul respondió a Ohnaka que pagaría cara su insolencia, a lo que Hondo respondió que como pirata que era, no sabía lo que eso significaba. Acto seguido, Hondo ordenó disparar a los Sith.

HondoOhnaka-Obi-Wan Kenobi.jpg

Hondo y Obi-Wan buscan a Maul y Savage entre los restos de su nave.

Hondo y sus piratas persiguieron a Maul, y pronto Kenobi también se añadió a la persecución. Antes de que Maul llegara a su nave, Ohnaka logró destruir de un disparo sus piernas cibernéticas. Finalmente, los Sith subieron a bordo de su nave, y cuando despegaban, los piratas de Hondo dañaron la nave, haciéndola caer. Sin embargo, Maul y Savage lograron huir de la nave a bordo de una cápsula de escape sin que nadie más lo supiera.

Al llegar a los restos de la nave y no encontrar rastro de los Sith, Ohnaka supuso que ambos se habrían desintegrado durante la destrucción de la nave. Sin embargo, Kenobi respondió que no estaba tan seguro de ello, puesto que en una ocasión había partido en dos a Maul y éste había sobrevivido. Hondo apenas hizo caso a Kenobi y centró su atención en las riquezas que los hermanos Sith habían dejado detrás de sí. Por último, irónicamente, Ohnaka comentó a Kenobi que parte de esas riquezas también le pertenecían.

Los tiempos oscuros

Pérdida de su banda

Tras la instauración del Imperio Galáctico, después del 19 ABY, el recién creado Imperio atacó el asentamiento de Hondo y sus piratas en Florrum. Como resultado, todos los hombres de Hondo murieron o fueron asesinados por el Imperio. Sin embargo, Hondo de algún modo logró evadir ese destino y abandonó lo que había sido su hogar durante las Guerras Clon.

Durante los años venideros, Hondo se dedicó al contrabando, logrando de este modo subsistir, desplazándose siempre de un planeta a otro. A pesar de eso, Hondo siempre echó de menos su vida en Florrum con la Banda Ohnaka, y maldecía al Imperio por quitarle todo cuanto poseía. Sin hacerlo público, Hondo se consideraba a sí mismo un simpatizante de los Jedi, no creyendo la versión del Imperio Galáctico según la cual los Jedi habían tratado de traicionar a la República Galáctica. Particularmente, Hondo siempre guardó el recuerdo de Obi-Wan Kenobi, a quien consideraba uno de sus mejores amigos tras todo lo ocurrido durante las Guerras Clon.

Negociando con Azmorigan

Hondo Ezra.png

Hondo decide que Ezra le ayude con un negocio.

En el 4 ABY, Hondo trató de negociar un acuerdo de negocio con el señor del crimen Cikatro Vizago. Durante las negociaciones, Hondo optó por aturdir a Vizago con un bláster, hacerlo prisionero y apropiarse de su nave y sus droides. Tras esos hechos, el Padawan Ezra Bridger recibió una llamada de socorro proveniente de la nave de Vizago, por lo que acudió a ella acompañado del droide astromecánico C1-10P.

Al llegar a la nave, Ezra se encontró con Hondo, quien mintió a Ezra afirmando que había ganado la nave de Vizago jugando con él al sabacc. Tras presentarse y preguntar a Ezra por su nombre, Bridger afirmó que se llamaba Lando Calrissian. Hondo, que había oído hablar de Lando, afirmó que siempre se lo había imaginado menos joven, creyendo verdaderamente que Ezra era Lando.

Más adelante, Hondo insinuó a Ezra que en una ocasión había sido el capitán de su propia banda, y obligó a Ezra a trabajar con él en unas negociaciones con el señor del crimen Azmorigan. De pronto, una nave imperial atacó la nave en la que iban Hondo y Ezra, por lo que la pareja hizo saltar a su nave en el hiperespacio.

Tras acordar que Ezra se quedaría con alguno de los generadores de energía que pretendían vender a Azmorigan, ambos se dirigieron acompañados por C1-10P al planeta Nixus, donde pretendían negociar. Al descubrir que Hondo pretendía negociar con Azmorigan, Ezra se ocultó bajo un casco de cadete, puesto que el señor del crimen le conocía de un enfrentamiento que tuvo con él en Lothal.

Azmorigan, en ver a Hondo, afirmó que él no negociaba con viejas reliquias, haciendo alusión a la avanzada edad de Hondo, a lo que Hondo contestó que lo mejor sería dejar a la mujer de Azmorigan fuera de su conversación. Por ese motivo, Azmorigan optó por capturar a Hondo y a Ezra. Tras descubrir la identidad de Ezra, Azmorigan decidió matar a Ohnaka y a Bridger. Gracias a Azmorigan, Hondo supo que Ezra no eran en realidad Lando Calrissian, cosa que gustó a Ohnaka.

Hondo and Azmorigan.jpeg

Hondo se enfrenta a Azmorigan.

Entonces C1-10P entró en la sala y atacó a Azmorigan y sus hombres, dando a Ezra su sable láser. Ezra y Hondo se enfrentaron a los hombres de Azmorigan, y durante el combate, Hondo logró matar a uno de ellos. En medio del altercado, Hondo cayó sobre un vagón tratando de salvar a Ezra de ser atropellado por unas escaleras móviles. El vagón sobre el que cayó Hondo, comenzó a moverse en dirección a una salida que conducía al espacio exterior.

Mientras Hondo se dirigía al espacio, le cayó encima toda la bolsa de dinero que tenía Azmorigan. Cuando parecía que Hondo iba a caer al espacio, Ezra usó la Fuerza para salvarlo. Finalmente, Azmorigan huyó del lugar y Hondo y Ezra se quedaron tanto el dinero de Azmorigan como los generadores de energía que habían intentado vender. Gracias a sus experiencias durante las Guerras Clon, Hondo dedujo que Ezra era un Jedi, y así se lo hizo saber al chico.

Ezra respondió que todavía no era exactamente un Jedi, por lo que Hondo le propuso ser un Jedi pirata. A continuación, Hondo confesó a Ezra que él había sido un simpatizante de los Jedi y que un Jedi, Obi-Wan Kenobi, había sido uno de sus mejores amigos. Por último preguntó a Ezra por su verdadero nombre, el cual Ezra decidió revelarle. Después Ezra y Hondo volvieron a la nave de Vizago junto a C1-10P. Sin dejar hablar a Ezra, Hondo dio por hecho que Ezra iba a formar un equipo con él, y envió al chico y C1-10P a buscar bebidas en la bodega de la nave.

De camino a la bodega, Ezra descubrió que lo que había ocurrido realmente era que Hondo había hecho prisionero a Vizago. Así pues, como debía un favor a Vizago, Ezra liberó al señor del crimen y mandó a C1-10P subir los generadores de energía a bordo del Fantasma, que estaba acoplado a la nave de Vizago, puesto que la Red Rebelde los necesitaba para asistir a la población del planeta Rinn.

Al reunirse Vizago, Hondo y Ezra; se produjo un altercado entre Bridger y Hondo, y los droides de Vizago. Finalmente, Hondo optó por abandonar a Ezra robando el Fantasma con los generadores y el dinero de Azmorigan a bordo. Sin embargo, C1-10P había previsto esa acción y había programado al Fantasma para que se dirigiera directamente hacia el Espíritu, en el planeta Garel, donde se encontraban los Rebeldes de Lothal.

Brothers of the Broken Horn 2.jpg

Hondo se despide de Ezra y de los Rebeldes de Lothal.

Allí Hondo trató de disimular explicando a Kanan Jarrus, Hera Syndulla, Sabine Wren y CT-7567 (apodado Rex) todo lo que le había ocurrido con Ezra, y fingiendo que su intención siempre había sido la de reunirse con ellos. Cuando Ezra llegó, el chico afirmó que Hondo se había reunido con la tripulación del Espíritu porque el Fantasma había estado en el modo piloto automático. Hondo se hizo el ofendido, y tras decidir regalar a los rebeldes todos los generadores de energía que poseía, se marchó.

Sin embargo, Ezra paró a Hondo mientras se iba y le dijo que en otro momento de su vida, en el pasado, tal vez sí hubiera aceptado formar un equipo con Hondo, quien añoraba sus tiempos como capitán durante las Guerras Clon. Hondo, sonriendo, respondió a Ezra que verdaderamente era un Jedi. A continuación, Hondo dejó a Ezra con Kanan mientras él se iba.

Reuniendo lasats

En el 3 ABY, Hondo tomó posesión de dos lasats. Sabiendo que eran de la misma especie que Garazeb Orrelios, Hondo contactó con Ezra Bridger para que los Rebeldes de Lothal acudieran a rescatar a los lasats. Como el Imperio Galáctico ofrecía una recompensa por la captura de lasats, Hondo vendió al par de lasats al Imperio en Nixus, sabiendo que los Rebeldes de Lothal estaban en camino para rescatarlos.

Cuando los rebeldes llegaron a Nixus, rescataron a los lasats atacando a los imperiales. Escondido, Hondo presenció el rescate de los rebeldes, y cuando todo hubo terminado, se acercó a presentarse ante los rebeldes. A continuación, Hondo pidió a Kanan Jarrus y Sabine Wren que le ayudaran a esconder el cadáver de un imperial. Por último, cuando los rebeldes se marchaban con los lasats, Hondo pidió una recompensa, pero Ezra le contestó que nunca había pensado en dar una recompensa a Hondo por su ayuda.

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Hondo se reúne con los Rebeldes de Lothal tras haberles proporcionado las coordenadas de dos prisioneros lasat.

Mientras Hondo se decía a sí mismo lo orgulloso que estaba de la actitud de Ezra, y se maravillaba por lo rápido que el chico había aprendido de él, Hondo fue interrogado por dos soldados de asalto acerca de lo que había ocurrido con los lasats cautivos. Esperando una recompensa del Imperio, Hondo explicó a los imperiales lo que había ocurrido y les proporcionó la ubicación de los rebeldes. Cuando varios soldados de asalto se dirigían a interceptar a los rebeldes, Hondo avisó a Ezra de que se acercaban imperiales mediante un comunicador que le había proporcionado anteriormente.

Tratando de ayudar a los rebeldes, Hondo, desde la distancia, cerró varias compuertas de un pasillo dejando atrapados a varios soldados de asalto que estaban persiguiendo a los rebeldes. Ezra agradeció a Hondo su ayuda, y momentos después, los imperiales descubrieron que Hondo había ayudado a los rebeldes y lo detuvieron. Entonces, Hondo fue llevado ante el Agente Kallus y el Almirante Kassius Konstantine, a bordo de un crucero ligero imperial.

A bordo de la nave, Hondo se ofreció a ayudar a Kallus a localizar a los rebeldes a cambio de una recompensa, haciendo gala de su imprescindible instinto para localizar a los rebeldes. Kallus respondió a Hondo que sabía que había puesto un localizador en los rebeldes, y Hondo, disimulando, contestó que eso es lo que iba a haber dicho a continuación. Además, Hondo añadió que la astucia de Kallus era uno de los motivos por los que le encantaba hacer negocios con el Imperio. Por último, trató de mostrarse amigable con un soldado de asalto preguntándole su nombre.

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Hondo a bordo de una nave imperial con Kallus y Konstantine.

Pasado un tiempo, los imperiales alcanzaron a los rebeldes delante de un cúmulo de estrellas, imposible de atravesar por ninguna nave. Los imperiales contactaron con el Espíritu, y Hondo confesó a Ezra de que había ayudado a los imperiales a cambio de una recompensa, usando un localizador situado en el comunicador de Ezra para rastrearles. Ezra destruyó el comunicador y agradeció sarcásticamente a Hondo la ayuda que había prestado a los rebeldes.

Finalmente, los rebeldes lograron atravesar el cúmulo de estrellas usando las propiedades místicas del Rifle-Bo de Zeb. Sin embargo, las naves imperiales no pudieron atravesar el cúmulo, y cuando la nave de Kallus se acercó demasiado al cúmulo, Hondo exclamó alarmado que debían retirarse. Cuando Kallus ordenó la retirada, Hondo dijo satisfecho a Kallus que ya atraparía a los rebeldes la próxima vez.

Escape de Naraka

Después de haber sido atrapado por los imperiales, Hondo ingresó en una prisión situada en la órbita del planeta Naraka. Allí, permaneció encarcelado junto a un ugnaught llamado Terba, que había sido detenido por abandonar su puesto de trabajo al servicio del Imperio Galáctico. En el 2 ABY, Hondo consiguió contactar con Ezra Bridger, ofreciéndole información a cambio de su rescate.

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Hondo recibe un bláster de Sabine mientras escapa de la prisión de Naraka.

Poco después, Ezra, Sabine Wren y Garazeb Orrelios sacaron a Hondo y a Terba de su celda. Hondo agradeció a los rebeldes su ayuda y les presentó a Terba. A continuación, todos ellos fueron emboscados por soldados de asalto, por lo que comenzaron a huir hasta llegar a un ascensor. En el ascensor, Sabine prestó uno de sus blásters a Hondo, quien mencionó la idea de venderlos en el mercado negro. Sin embargo, Sabine le prohibió hacer eso.

Abriéndose paso a tiros, Hondo y sus compañeros consiguieron llegar hasta un patio exterior, donde un PT-TD mató a Terba. Allí, Hondo fue testigo de cómo Ezra usaba la Fuerza cruelmente para obligar a los imperiales a atacarse entre sí. Cuando Ezra le ordenó saltar al vacío desde el patio exterior, Hondo obedeció, y cayó junto a los demás sobre el Espíritu, que había acudido a recogerlos. Una vez allí, Hondo agradeció a Hera Syndulla su ayuda y vio cómo Ezra se enfadaba en cuanto Hera le reprochó no haber vigilado a Terba lo suficiente. Hondo intentó justificar la actitud de Ezra argumentando que era joven, y aprovechó para pedir una recompensa por la información que iba a proporcionar a los rebeldes.

Asalto a la Estación Reklam

Tras ser rescatado por los rebeldes, Hondo fue llevado a la base rebelde de Atollon. Allí, se reunió con los Rebeldes de Lothal, el comandante Jun Sato y el capitán clon Rex. Hondo, sugirió recibir al Espíritu como recompensa a cambio de proporcionar a los rebeldes la información que poseía. Sin embargo, los rebeldes se negaron a ello y Hondo decidió exigir una nave con bodega de carga, escudos, armas e hiperimpulsor. El comandante Sato, aseguró a Hondo que recibiría su recompensa si la información que poseía merecía la pena.

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Hondo y los rebeldes planean una misión de reconocimiento en la Estación Reklam.

Entonces, Hondo reveló la existencia de la Estación Reklam, situada en la atmósfera del planeta Yarma y que contenía varios cazas estelares BTL Ala-Y. Después de que Rex dijera que los Ala-Y eran sólidos para operaciones de combate, los rebeldes decidieron robarlos. Hera Syndulla ordenó una misión de reconocimiento en la Estación Reklam para comprobar que la información de Hondo era correcta, y el pirata fingió sentirse ofendido por la desconfianza de Syndulla. Sato ascendió a Ezra Bridger a teniente comandante y lo puso al mando de la misión de reconocimiento.

De ese modo, Bridger partió hacia la Estación Reklam a bordo del Fantasma para llevar a cabo su misión de reconocimiento junto a Hondo, Rex, Garazeb Orrelios y Sabine Wren. Al llegar a Sereeda Waypoint, el Fantasma fue emboscado por naves del Gremio Minero. Los rebeldes lograron deshacerse de sus atacantes y proseguir hacia la Estación Reklam. Una vez allí, los rebeldes descubrieron que los Ala-Y estaban siendo destruidos por el Imperio Galáctico. A pesar de las quejas de sus compañeros, Ezra decidió desobedecer sus órdenes y robar los Ala-Y en lugar de continuar con su misión de reconocimiento.

Al descender hacia la estación, Hondo recordó demasiado tarde que ésta estaba custodiada por droides desmanteladores. Varios droides desmanteladores atacaron al Fantasma, aunque finalmente los rebeldes consiguieron destruirlos y aterrizar en la estación. A bordo de la estación, los rebeldes se encontraron con tres ugnaughts que trabajaban allí. Hondo, se comunicó con ellos en ugnaught y les informó de que habían venido a liberarlos. A continuación, Ezra encargó a Hondo que pidiera a los ugnaught detener la destrucción de los Ala-Y, lo cual los ugnaughts se apresuraron a cumplir.

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Hondo se comunica con tres ugnaughts en la Estación Reklam.

De pronto, los Ala-Y fueron magnetizados a la estación por orden del comandante Brom Titus, de modo que no podían despegar. Rex, Sabine y Zeb permanecieron junto a las naves para llenarlas de combustible y enfrentarse a una nueva oleada de droides desmanteladores. Hondo y los ugnaughts, siguieron a Ezra, que se dirigía a la sala de control de la estación para liberar a los Ala-Y, hasta un hangar. En el hangar, Hondo informó a Ezra de que permanecería en una Nave de aterrizaje clase Centinela por si era necesario usarla para escapar.

En la sala de control de la estación, Ezra liberó a los Alas-Y y destruyó el soporte vital de la estación, que comenzó a caer incapaz de mantenerse en la atmósfera de Yarma. Sin esperar al resto de rebeldes, Hondo y los ugnaughts abandonaron la Estación Reklam a bordo de la nave imperial robada. Mientras se marchaba, Hondo contactó con Ezra para comunicarle lo que estaba haciendo y expresar su deseo de volver a verle pronto. En última instancia, los rebeldes escaparon de la estación antes de su destrucción y robaron con éxito cinco Alas-Y, que fueron enviados a la célula rebelde de Jan Dodonna.

Buscando un tesoro en Wynkahthu

Más adelante, Hondo emprendió un negocio con Azmorigan, quien había adquirido el manifiesto del cargamento de un transporte imperial. Azmorigan había descubierto que el transporte albergaba múltiples tesoros y bombas de protones. Por eso, Hondo, Azmorigan y los ugnaughts que se habían unido a Hondo en la Estación Reklam, decidieron asaltar la nave imperial cerca de la atmósfera del planeta Wynkhathu. Sin embargo, la nave terminó alcanzando la turbulenta atmósfera superior del planeta. Hondo ordenó a sus tres ugnaughts asaltar la nave, pero casi todos perecieron debido al fuerte viento de la atmósfera. Sólo Melch sobrevivió y consiguió llegar hasta el transporte imperial, pero Hondo lo abandonó a su suerte.

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Hondo, Azmorigan y los rebeldes planean su asalto a una nave imperial a bordo del Espíritu.

Con su plan fracasado, Hondo contactó con su viejo amigo Ezra Bridger y solicitó la ayuda de los Rebeldes de Lothal. Aunque Hera Syndulla se negaba a trabajar con Hondo y Azmorigan debido a sus anteriores encuentros con ambos, finalmente aceptó trabajar con ellos debido a que la nave imperial poseía bombas de protones, las cuales necesitaba desesperadamente la Red Rebelde. Tras una breve discusión, Hondo y Azmorigan acordaron quedarse el tesoro de la nave mientras que los rebeldes se quedarían con las bombas de protones. Después de evaluar la situación, los rebeldes decidieron abordar la nave imperial saltando sobre su casco y luego abriendo su hangar. Luego, conectando al Espíritu con la nave mediante cuerdas, cargarían sus mercancías.

A bordo del Espíritu, Hondo intentó convencer a Azmorigan para que no fuese a la nave imperial, argumentando que la misión supondría un esfuerzo muy grande para el jablogiano. No obstante, Azmorigan insistió en ir a la nave y amenazó con no permitir la ejecución de la misión. Una vez situados a bordo del casco de la nave imperial, Hondo y sus compañeros esperaron a que Garazeb Orrelios encontrara un acceso al interior de la nave. Dentro de la nave, Hondo pronto se encontró a Melch, quien lo atacó por haberlo abandonado. Bajo la insistencia de Zeb, Hondo admitió que había contactado con los rebeldes tras perder a su equipo de ugnaughts. Finalmente, Hondo hizo las paces con Melch al ofrecerle el dos por ciento del tesoro de la nave.

Aunque Zeb estaba enfadado por el engaño de Hondo, Ezra intentó defender al pirata alegando que al menos el weequay había revelado a los rebeldes parte de la verdad. En poco tiempo, Hondo, Azmorigan y los rebeldes consiguieron llegar al hangar de la nave con la ayuda de C1-10P y Ezra. Una vez dentro, Hondo y Azmorigan se pelearon por el tesoro mientras los rebeldes se preparaban para cargar las bombas de protones a bordo del Espíritu. Los rebeldes usaron cables para llevar las bombas hasta el Espíritu.

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Melch ataca a Hondo a bordo de una nave imperial.

Después de que Hondo intentara cargar uno de sus tesoros con la ayuda de Ezra, Zeb protestó y recordó a Hondo que los rebeldes debían cargar antes sus bombas. Cuando Azmorigan desapareció y Zeb dejó de comunicarse tras ir en su busca, Ezra intentó pedir ayuda al pirata weequay, pero Hondo estaba demasiado concentrado en su tesoro. También Hondo dijo que Azmorigan sólo era su socio y un conocido, de modo que Ezra se dio cuenta de que Hondo sólo se preocupaba por sí mismo. Ezra acabó descubriendo que Zeb y Azmorigan habían sido apresados en un bloque prisión por un droide centinela. Consiguió liberarlos a ambos, pero pronto los tres fueron perseguidos por más droides centinela.

Mientras Ezra y los demás volvían al hangar, Hondo y Melch estaban intentando trasladar parte del tesoro hasta el Espíritu con los cables. Ezra les instó a marcharse pero Hondo insistió en llevarse su tesoro. En medio de la confusión, Melch se escondió en un cofre del tesoro; no confiando en que Hondo lo ayudara a escapar de la nave. Hondo no se preocupó por la desaparición de Melch y afirmó que el ugnaught había muerto. Hondo y Azmorigan ataron dos cofres a los cables y subieron sobre ellos para ser trasladados al Espíritu junto a su botín. C1-10P, Ezra y Zeb pronto les siguieron. La nave imperial acabó cayendo por la atmósfera de Wynkhathu hasta explotar.

De nuevo a bordo del Espíritu, Hondo y Azmorigan comenzaron a discutir por la única caja del tesoro que habían conseguido salvar, sólo para descubrir que en su interior se encontraba Melch. Aunque Hondo estaba decepcionado por no haber conseguido nada del tesoro, afirmó haber aprendido el valor de la amistad. Melch lo golpeó en el estómago para indicar que no confiaba en las palabras de Hondo. Entonces Hera ordenó a Hondo y a sus asociados continuar con su conversación en su propia nave.

Personalidad y rasgos

Hondo Ohnaka: «Si necesita algún transporte, el planeta más cercano es Florrum. Aproximadamente a seis parsecs de distancia.»
Dooku: «¿Y es civilizado?»
Hondo Ohnaka: «Bueno, la verdad, eso depende mucho del concepto que usted posea acerca de una "civilización".»
— Ohnaka y el Conde Dooku [fuente]

Este pirata es muy conocido por tratar el "honor" en sus enemigos, aunque este a veces traiciona la lealtad de algunos.

Quince años después de las Guerras Clon, Hondo afirmó que se consideraba a sí mismo como un simpatizante de los Jedi, y guardaba un gran recuerdo del Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi, a quien veía como uno de los mejores amigos que había tenido. Eso demuestra que Hondo terminó desarrollando un gran respeto hacia la Orden Jedi, por lo que es poco probable que Hondo creyera la versión del Imperio Galáctico según la cual los Jedi habían pretendido atentar contra la República Galáctica.

Hondo tampoco tuvo nunca ningún tipo de estima hacia el Imperio, por su papel en el exterminio de los Jedi y sobretodo por haber disuelto su banda de piratas, matando o encarcelando a todos sus miembros.

Entre bastidores

  • En Hispanoamerica Onhaka es doblado por Humberto Vélez.
  • En España Ohnaka es doblado por Domènech Farell

Jim Cummings, el actor que dio voz a Hondo en Star Wars: The Clone Wars, confirmó en una entrevista que Hondo aparecería en por lo menos un episodio de la nueva serie de televisión Star Wars Rebels, puesto que ya había empezado su trabajo en la nueva serie, situada entre los años 5-2 ABY.

Apariciones

Fuentes

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Star Wars Wiki en español tiene 35 imágenes relacionadas con Hondo Ohnaka.
Otros idiomas
 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.

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