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Harrar

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Este artículo trata sobre un tema incluido en las Leyendas.El tema de este artículo aparece en la era de la Nueva Orden Jedi.Este es un artículo destacado de Star Wars Wiki en español.
«Se dice que Yun-Harla reserva sus trucos más astutos para aquellos más devotos a ella.»
―Harrar[fuente]

Harrar era un yuuzhan vong de la Casta de los Sacerdotes, a menudo referido como Eminencia Harrar de acuerdo con su respetada posición. Adorador de la Diosa Del engaño Yun-Harla, Harrar también era un asesor cercano del Maestro de Guerra Tsavong Lah. En las primeras fases de la invasión de los yuuzhan vong a su galaxia prometida, él orquestó la falsa deserción de la asesina Elan a la Nueva República, aunque después del fracaso del plan él fue llevado de vuelta a los Territorios del Borde Exterior. Sin embargo, los lazos cercanos de Harrar con el Maestro de Guerra le permitieron regresar a una posición privilegiada y tuvo la tarea de capturar a Jaina Solo en Hapes para facilitar el sacrificio de los gemelos.

La fe de Harrar en su raza y su agresiva invasión comenzó a disminuir mientras la conquista de la Galaxia tenía contratiempos continuos. Él pronto comenzó a admirar a los Jedi que al principio quería asesinar, y desarrolló una fascinación por la Caballero Jedi Jaina Solo, quien lo eludió tanto en Hapes como en Borleias. En el último año de la guerra, Harrar viajó clandestinamente al planeta viviente Zonama Sekot, fuertemente intrigado por los secretos que supuestamente tenía sobre su especie. Después de una epifanía en el planeta, él profesó entender el camino verdadero para su raza desobediente, y trabajó junto con la Federación Galáctica de Alianzas Libres para asegurar el futuro de los yuuzhan vong. Él fue instrumental para terminar el conflicto, no sólo guiando a una fuerza de ataque al Pozo del Cerebro Planetario en Coruscant, sino también actuando como mediador durante las negociaciones de paz que siguieron. Eventualmente Harrar acompañó a su especie a Zonama Sekot a su exilio autoimpuesto a las Regiones Desconocidas.

Vida temprana

«Entonces esta lucha es más que una guerra insignificante. Este es un concurso de los dioses, en el que tu y yo somos meros instrumentos.»
―Harrar a un sacerdote H'kig.[fuente]

Los detalles de los primeros años de Harrar son pocos. Se sabe que en algún momento él fue asignado a la división de entrenamiento de Tsavong Lah, el futuro Maestro de Guerra de los yuuzhan vong. Cada uno ganó el respeto del otro, y Tsavong Lah contaba con el sacerdote como un amigo y compañero leal. Sin embargo, al contrario del Maestro de Guerra, Harrar no apoyaba por completo la invasión de la galaxia, después del golpe de estado que instaló a Shimrra Jamaane como el Supremo Soberano después de derrocar a Quoreal del trono. Harrar pudo haber sido uno de los seguidores secretos del depuesto Sobreano Supremo.[3] Sin embargo el sacerdote del engaño continuó sirviendo al gobierno de Shimrra Jamaane por muchos años, viendo al Soberano Supremo como el único conducto hacia los dioses.[3]

La debacle de Elan

Elan-HerosTrial.jpg

La agente de Harrar Elan, elegida para asesinar a los Jedi.

Después de la Batalla de Ithor Harrar fue uno de muchos sacerdotes a quienes se les dio el control de fuerzas militares, y dirigió la suya propia durante la Primera Batalla de Obroa-skai junto con el parco comandante Tla, coordinando la batalla desde un buque altamente avanzado conocido por los yuuzhan vong como nave de sacerdotes. Supervisando los sacrificios obtenidos del planeta biblioteca, Harrar supo de la Fuerza por un sacerdote H'kig gotal y se convenció de que la invasión era una guerra santa entre el “falso dios” de la Fuerza y los “verdaderos dioses” de los yuuzhan vong. El sacerdote del engaño rápidamente ideó un plan para eliminar la amenaza de los Jedi. Él contactó a Elan, la hija de su par el Más Alto Sacerdote Jakan, y la armó con esporas bo'tous, que cuando fueran especialmente exhaladas de los pulmones de quienes la llevaran matarían a todos los presentes. Harrar trabajó junto con el Ejecutor Nom Anor, organizando la falsa deserción de Elan a la Nueva República. Sin embargo la operación pronto gastó varios recursos mientras Harrar trataba de asegurar el éxito del plan al permitir a sus fuerzas ser derrotadas en sus intentos de “reclamar” a la desertora. Así la Nueva República tuvo varias victorias, más notablemente en el Sector Meridian y en Ord Mantell, para disgusto del mando militar yuuzhan vong. Eventualmente, para gran desánimo de Nom Anor y Harrar, la Brigada de la Paz, una organización colaboracionista recientemente formada por Anor, decidió ayudar a los yuuzhan vong al regresarles a Elan, creyendo que realmente era una desertora.[1]

Durante los intentos ignorantes del Brigadista de la Paz Reck Desh para regresar a Elan a los yuuzhan vong a mitad de una batalla, Han Solo descubrió la verdadera naturaleza del plan de Harrar. A bordo del Halcón Milenario Elan lanzó las esporas bo'tous y murió, sin eliminar a un solo Jedi. El fracaso del plan resultó en que el Comandante Supremo Nas Choka castigara a Harrar por comprometer a una gran porción de la flota a una empresa totalmente inútil. Harrar fue retirado junto con el comandante Tla a los Territorios del Borde Exterior, mientras que Nom Anor pudo esquivar la culpa para continuar con sus operaciones por la galaxia.[1] Afortunadamente para Harrar su destierro duró poco; su viejo amigo Tsavong Lah, ahora controlando personalmente la invasión, lo tomó como su consejero táctico y espiritual.[4]

Resurgencia

«Es mi tarea supervisar el sacrificio de los gemelos Jeedai.»
―Harrar[fuente]

La invasión de los yuuzhan vong a la galaxia proseguía bien, y para el 27 DBY Tsavong Lah pudo capturar Coruscant.[5] Hacia el final de la batalla, el Jefe de Estado Borsk Fey'lya trató de atraer al Maestro de Guerra al Palacio imperial para detonar una bomba de protones y eliminar al famoso guerrero. Fue Harrar quien le aconsejó a Lah quedarse en órbita.[5] Con la reputación de Lah en la lídea después de un implante que rápidamente se deterioraba, Harrar volvió al frente para intentar ayudar a su amigo en la captura de Jaina Solo. Lah sentía que necesitaba darle a los dioses un sacrificio de gemelos: Jaina y el capturado Jacen Solo se enfrentarían y matarían entre sí. Harrar se dirigió a Hapes con el hijo fanático del Maestro de Guerra, Khalee Lah, para conseguir a la Jedi.[6]

JainaDW.png

Harrar fue intrigado por la idea de que su presa, Jaina Solo, fuera una encarnación de Yun-Harla.

Harrar persiguió personalmente a Jaina a través del Cúmulo de Hapes, continuamente asombrado por sus habilidades en el engaño y la mentira. Harrar comenzó a considerar la noción de que Jaina de hecho era la manifestación física de Yun-Harla, la diosa que veneraba. Sin embargo, Harrar no mencionó su herejía a Khalee. Él a menudo encontraba difícil confiar en una diosa que sobresalía en el engaño, y las acciones de la mujer Solo evocaron en él un sentido de creencia que no había experimentado en algún tiempo. Después del éxito de la Jedi al evitar los intentos por capturarla, incluso la tripulación comenzó a susurrar que era la elegida de Yun-Harla. Harrar se cansó de l fanatismo constante y mezquino de Khalee, y en la culminación de la campaña Solo, durante la Batalla de Hapes, él estuvo de acuerdo con la sugerencia del joven guerrero de que el suicidio era la única recompensa para su fracaso.[6]

La muerte del hijo de Tsavong Lah no terminó el proyecto; Harrar permaneció a cargo de los esfuerzos por aprehender a Jaina Solo, y se unió a Czulkang Lah, el padre del Maestro de Guerra, en Borleias, donde Solo se había unido al mando de Wedge Antilles, quien estaba dirigiendo la defensa del planeta para conseguirle a la Nueva República tiempo suficiente para recuperarse de la pérdida de Coruscant. Durante la campaña Harrar se unió al veterano piloto Charat Kraal y su escuadrón de élite; juntos planearon capturar a la elusiva Jedi, quien ahora se hacía llamar abiertamente “Diosa”. Sin embargo, Kraal fue engañado repetidamente por Solo, muriendo finalmente durante la última batalla en el sistema (durante la cual el mismo Czulkang Lah fue muerto cuando el Lusankya embistió su nave de mando). Con una mundonave completamente destruida, Czulkang Lah muerto y Jaina Solo más allá de sus capacidades de capturar, Harrar ordenó la retirada de su navío personal.[7]

Algún tiempo después, Harrar estuvo presente en la llegada del Supremo Soberano Shimrra en el recientemente rebautizado Yuuzhan'tar.[8] Durante la interrogación de Shimrra a Nom Anor sobre la deserción fallida de Jacen Solo, Harrar sorprendió al Ejecutor al dar un paso delante de la delegación del Más Alto Sacerdote Jakan y hablar a favor de Nom Anor. El proyecto de Nom Anor con Jacen Solo[9] había ocurrido al mismo tiempo que los intentos de Harrar de capturar a Jaina; Anor asumió que por eso fue que el sacerdote defendió al Ejecutor que lo había traicionado años atrás antes del desastre de Elan. De cualquier forma, Harrar retuvo una elevada posición en la corte de Shimrra.[8]

Zonama Sekot

Nom Anor: «Este planeta te ha vuelto loco, Harrar. ¿Tomas el lado de los Jedi contra ?»
Harrar: «Tomo el lado de Zonama Sekot.»
— Nom Anor y Harrar se enfrentan entre sí. [fuente]

Mientras la invasión continuaba, las preocupaciones de Harrar sobre el fracaso de Shimrra y el hecho de que el Supremo Soberano pudiera no tener el apoyo de los dioses se agrandaron. Él se reunió secretamente con la modeladora hereje Nen Yim y se reveló como un quorealista, aquellos que apoyaban al difunto rival de Shimrra. Sin embargo, momentos después él dijo que era una farsa, que aunque él sí practicaba la herejía, seguía siendo leal a Shimrra, invocando la ira de los dioses si mentía. Nen Yim se marchó, incierta sobre los motivos de Harrar, pero segura de que la ayudaría lo mejor que pudiera. Harrar aceptó contactar a Yu'shaa, el llamado Profeta de los Avergonzados, y ayudar a Nen Yim escapar de Yuuzhan'tar para estudiar a Zonama Sekot. Al principio Harrar dijo que no podía acompañarla, pues su partida sería notada. No obstante, cuando los Caballeros Jedi Corran Horn y Tahiri Veila llegaron para llevarse a Nen Yim y Yu'shaa (de hecho Nom Anor en disfraz), Harrar dijo que había mentido sobre su paradero a la corte y decidió viajar con el inverosímil grupo en un viaje a Sekot.[3]

AnorUnifyingforce2jc.jpg

Nom Anor, el némesis de Harrar en Zonama Sekot.

Los motivos del sacerdote del engaño para visitar al planeta eran triples. Él deseaba eliminar la amenaza de Yu'Shaa, el Profeta, y también para estudiar y tal vez neutralizar al mismo Zonama Sekot. Finalmente, Harrar había concluido que la asociación de Shimrra con la hereje Nen Yim significaba que también el Supremo Soberano era un hereje. El sacerdote ahora veía a Shimrra como una amenaza a los yuuzhan vong, una que tal vez debería ser eliminada. Aunque cuando llegaron, Harrar fue afectado profundamente por la belleza y armonía del planeta viviente. Él tuvo largas discusiones con Corran Horn sobre la reverencia por el dolor de los yuuzhan vong, de los Jedi, de Ithor y la Fuerza. Los dos se volvieron extraños aliados, y mientras crecía la fascinación de Harrar por el planeta, se le facilitaba más trabajar con los infieles.[3]

Harrar le admitió a Corran que creía que la destrucción de Ithor estuvo mal, y se lamentó del hecho de que la paz aparentemente nunca podría existir entre los yuuzhan vong y los habitantes de la galaxia. No sólo esto, sino que llegó a respetar a la hereje Nen Yim y el trabajo que estaba haciendo por su especie, a menudo preguntándole de sus descubrimientos sobre el planeta. El sacerdote estuvo de acuerdo con ella en que Zonama Sekot podía enseñarle a los yuuzhan vong que la competencia y la agresión no eran los únicos caminos, y entendió que su gente había perdido la gracia de los dioses. Sin embargo estos descubrimientos fueron traicionadas por Yu'shaa, que asesinó a Nen Yim y fue revelado como Nom Anor. El Ejecutor le había revelado la traición de Harrar a Shimrra y fue a sabotear los motores hiperespaciales del planeta en un intento de destruirlo. Harrar, Horn y Tahiri se unieron para aprehender al Ejecutor en desgracia antes de que pudiera escapar. En una escaramuza con Anor, durante la cual varias veces tuvo al traicionero Intendente a su merced, Harrar atacó mal al Ejecutor y cayó por un barranco empapado por la lluvia. Tanto los Jedi como Anor presumieron que había muerto.[3]

El deber del sacerdote

«Desde aquí, entonces, trataremos de por lo menos intentar comenzar de nuevo.»
―Harrar[fuente]

Sin embargo, Harrar sobrevivió y fue descubierto por los ferroanos nativos. Durante una conversación con Luke Skywalker, Harrar declaró que el saber de la posible conexión entre el antiguo mundo natal yuuzhan vong y Zonama Sekot había destrozado su fe. Él habló bastante de la cultura yuuzhan vong, sus dioses y la ascensión de Shimrra. Creyendo que los yuuzhan vong se habían apartado del camino y se habían convertido en blasfemos por su destrucción gratuita, él decidió que fue elegido para volver a su gente al camino adecuado, junto con los Jedi.[2]

Harrar Japanese.JPG

Harrar y Corran Horn.

Mientras pasaba cada vez más tiempo en Zonama Sekot junto con los Jedi y el Maestro Skywalker, Harrar cada vez estaba más seguro de su misión. Él ahora consideraba su deber llevar a su gente de regreso al camino apropiado. Harrar creía que Zonama Sekot era el hogar de los yuuzhan vong. Cuando Skywalker y Sekot le revelaron a Harrar que su gente había sido removida de la Fuerza, el sacerdote se desplomó, impresionado. Él viajó con los Jedi a Contruum, donde la flota de la Alianza Galáctica se estaba reuniendo para recapturar Coruscant. Ahí les dijo que los ayudaría a entrar a la Ciudadela de Shimrra. Él sabía que Shimrra tenía que morir o ser derrocado para que terminara la guerra. Para este propósito, Harrar se alió con la fuerza de ataque.[2]

El sacerdote viajó con Han Solo, otro miembro del clan Solo que comenzó a admirar, dirigiéndolo a él y a su grupo en el Halcón Milenario al Pozo del Cerebro Planetario para detener la destrucción deliberada del planeta por parte de Shimrra, una acción que encontraba aborrecible. Guiando al grupo por el mortal laberinto de espinas que rodeaba al Pozo del Cerebro Planetario, Harrar se encontró cara a cara con sus antiguos compatriotas. Jakan asumió que había llevado a los cautivos al Pozo para sacrificarlos, y le dijo amablemente que podía presidir la ceremonia él mismo. Harrar sobresaltó a Jakan cuando le dijo que había venido a neutralizar al Cerebro Planetario; sin embargo el Más Alto Sacerdote continuó con las preparaciones para el sacrificio, relegando a Harrar a una posición marginal.[2]

Mientras los cautivos estaban siendo preparados para la ceremonia, una muchedumbre masiva de Avergonzados, dirigida por el siempre engañoso Nom Anor, entró al atrio y el Alto Prefecto Drathul les ordenó retirarse. Cuando llegaron guerreros como refuerzo, parecía para Harrar y sus nuevos aliados que ya no había esperanza. Pero los recién llegados se habían unido a la pelea contra Shimrra, y atacaron a las fuerzas de Drathul. Jakan intentó impedir que Harrar de entrara al Pozo, pero fue derribado fácilmente por su antiguo camarada. Mientras Nom Anor estrangulaba a Drathul, Harrar persiguió a la Maestra Modeladora Qelah Kwaad hacia el Pozo, seguido por los Solos.[2]

Partida hacia lo desconocido

«Lo que hice, Maestro de Guerra, lo hice por todos nosotros.»
―Harrar a un derrotado Nas Choka.[fuente]

La batalla finalizó con las muertes de Shimrra y Onimi, el poder verdadero detrás del trono de pólipo. Harrar regresó a Zonama Sekot, donde tuvo una conversación profunda con la inteligencia del planeta. Sus pláticas, durante los cuales aprendió que Zonama era una semilla de su mundo de origen ancestral, lo llevaron a razonar con el Maestro de Guerra Nas Choka después de la Liberación de Coruscant. El persuadió al Maestro de Guerra que nunca había habido un Yun-Yammka, la deidad de la guerra, y que su especia se había fallado a sí misma cuando se volvieron belicosos. De mala gana, Choka aceptó los términos de la paz.[2]

Harrar fue hacia Zonama por última vez. Mientras el planeta se preparó para dejar el sistema Coruscant, él habló de nuevo con el Maestro Skywalker, dándole las gracias por los descubrimientos que había hecho. Él vio las tareas que tenía su gente ante sí pero las aceptó con gratitud; él las entendió como la única forma en que podía salvar a su gente. El antiguo sacerdote del engaño se quedó en el planeta viviente para ayudar a dirigir a los yuuzhan vong a su nuevo futuro.[2]

Personalidad y rasgos

La perspicaz mente de Harrar y su astucia le correspondía a su rol como sacerdote del engaño. Su inteligencia innata y flexibilidad mental le permitían analizar diferentes perspectivas, aunque esto no significaba que era desapasionado. En sus conversaciones con Corran Horn en Zonama Sekot él profesó que sentía que la destrucción de Ithor estuvo mal,[3] y así mostró una capacidad inherente para algo de lo que carecía la abrumadora mayoría de su especie: compasión.

Sin embargo, esto contrasta con su comportamiento en otras partes de la invasión; Harrar demostró no tener problema con el sacrificio de cientos de cautivos a sus dioses.[1] Esto tal vez muestra que Harrar necesitaba creer en algo, tan pronto como lo hizo actuó sin objeciones, indefectible y desinteresadamente, y siempre por el bien de su gente.[3]

Como su contemporánea, Ngaaluh,[10] Harrar actuó basándose en sus sentimientos para explorar otros futuros posibles para los yuuzhan vong.[3] Cuando no pudo hacerlo de acuerdo con las costumbres de su especie, Harrar fue obligado a dar la espalda a sus violentos coterráneos.[2] Debido a su lealtad Harrar se encontró realizando decisiones que lastimarían a su gente en el presente, pero que después les daría paz.[2] Fue esta lealtad a los yuuzhan vong lo que dio a Harrar la fuerza para aparentemente traicionarlos.[2][3]

Entre bastidores

Vongpriest1.jpg

El sacerdote yuuzhan vong sin nombre en que se basó la imagen de Harrar.

Harrar fue creado por James Luceno y debutó en Agentes del Caos I: La Prueba del Héroe. El arco de su personaje evoluciona a lo largo de la serie y, junto con Nen Yim, Tsavong Lah y Nom Anor, Harrar es uno de los medios principales por los cuales en lector llega a entender a los yuuzhan vong como raza. El sacerdote vuelve nuevamente en Dark Journey, como contraparte de la brutalidad de Khalee Lah, y tal vez como un personaje yuuzhan vong con el que casi se puede simpatizar. Nen Yim comparte gran parte del mismo rol mientras la serie se desarrolla y los invasores dejan de ser una raza de villanos para mostrar sus propias ambigüedades. Greg Keyes muestra el dilema y la lucha de lealtades de Harrar en The Final Prophecy y Luceno, en The Unifying Force, llevó el arco del sacerdote a su conclusión.

La imagen de Harrar empleada en este artículo es de Star Wars Gamer 8, mas sólo está identificado como Harrar en el nombre de archivo de la imagen en la antigua versión del sitio web de Jeff Carlisle (ahora en cache en archive.org). La portada de la edición japonesa de The Final Prophecy muestra a un Harrar diferente, basado en la imagen de un yuuzhan vong sin nombre de Hero's Guide.

Apariciones

Fuentes

Notas y referencias

Ver también

 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.

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