Lord David está trabajando en este artículo. Por cortesía no lo edites mientras se muestre este mensaje. Para colaborar en el artículo consulta con el autor del mensaje o bien revisa el historial y la página de discusión.
El título de este artículo sólo es una conjetura.
Aunque este artículo esté basado en información canónica, el actual nombre de este sujeto es pura conjetura.
Cuando las Reales Fuerzas de Seguridad de Naboo hallaron un escuadrón de droides de batalla, la senadoraPadmé Amidala y el representanteJar Jar Binks acudieron a la llamada de la ReinaNeeyutnee y el capitánGregar Typho en Naboo y presenciaron una robolobotomía hecha a un droide táctico. Aunque el droide táctico fue destruido por Binks accidentalmente, el droide de protocoloC-3PO había podido hablar con él y descubrió que había un laboratorio Confederado escondido en Naboo, y que en él mismo se estaba desarrollando un virus. Los naboo contactaron al Alto Consejo Jedi para pedir ayuda y, posteriormente, Amidala y Binks salieron a buscar la instalación. En su búsqueda encontraron a la pastoragunganPeppi Bow, quien les reveló que el virus que buscaban estaba esparcido en los ríos cerca de una región en los pantanos orientales. Cuando Amidala y Binks se dirigieron a los pantanos, varios droides de batalla B1 los capturaron y los llevaron con Vindi. Después de que el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi, el Caballero Anakin Skywalker y su pádawan, Ahsoka Tano, llegaran al Palacio Real de Theed, Typho les informó de las coordenadas del laboratorio y por medio de un holograma vieron a Vindi explicando un plan para soltar bombas con el virus en sistemas de la República. Kenobi y Skywalker prepararon un plan para entrar en el laboratorio, desactivar las bombas, rescatar a Amidala, capturar a Vindi y asegurar todos los contenedores del virus para destruirlos.
Las fuerzas de la República asaltaron el laboratorio con cañonerasLAAT/i y varios escuadrones de soldados clones. Skywalker tenía la tarea de rescatar a Amidala y capturar al doctor, mientras que Tano y el capitán clonCC-7567—apodado "Rex"—se encargaban de los droides, y Kenobi y los soldados antibombas desactivaban los explosivos en un almacén. Sin embargo, Vindi jugó con los elementos que tenía y después de que Amidala fuera rescatada, los Jedi se vieron obligados a cambiar de plan y a concentrarse todos en la captura del doctor y en encontrar una bomba viral perdida. Vindi, en su intento de escapar, arrojó varios contenedores con el virus a Kenobi, Skywalker y los clones, pero todos fueron atrapados de forma segura, y finalmente el doctor fue capturado por Peppi Bow y Skywalker afuera del laboratorio. La bomba viral fue encontrada por Amidala y Binks y desactivada por un soldado clon.
Posteriormente, Vindi fue llevado a Theed donde fue encarcelado por su traición. No obstante, dentro del laboratorio, un droide asistencial detonó una bomba con el virus, haciendo explotar inmediatamente a todas las bombas desactivadas en el almacén de la instalación. El virus se esparció por todo el laboratorio sellado e infectó a Tano y a varios soldados clones. Cuando Amidala y Binks contactaron a Skywalker y le contaron lo sucedido, el Caballero Jedi y Kenobi fueron al planeta Iego para encontrar el antídoto del virus, la raíz de reeksa. Después de destruir a todos los droides de batalla que planeaban abrir las puertas del laboratorio y soltar el virus en la superficie, Amidala, Tano, Rex y los soldados dentro del complejo quedaron infectados y se vieron atrapados. Sin embargo, Skywalker y Kenobi lograron volver a tiempo para evacuar a los infectados y curarlos, extinguiendo la amenaza del virus.
Mientras buscaban actividad Separatista en el planetaNaboo, las fuerzas de seguridad interceptaron y destruyeron muchos droides de la CSI que patruyaban las llanuras, y lograron capturar un droide táctico. Una vez el droide fuese llevado de vuelta a Theed para su desmantelamiento, se descubrió que el complot se llevaba a cabo en los pantanos externos. Mientras lanto, la pastora Gungan local, Peppi Bow, descubrió que el río de las llanuras estaba siendo contaminado y se unió a Padmé Amidala y a Jar Jar Binks en la búsqueda para la base.
Al encontrar la base, Padmé y Jar Jar fueron capturados, haciendo que Obi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker y Ahsoka Tano iniciasen la investigación de su desaparición. Lograron rastrear el complejo hacia donde habían sido llevados, e infiltrarse y crear una distracción, permitiéndole a Obi-Wan y a Anain infiltrarse, mientras que Ahsoka se encargaba de los droides de seguridad. El dr. Nuvo Vindi (quien había secuestrado a Padmé y a Jar Jar) escuchó las explosiones en la parte externa del laboratorio, y torturó a sus prisioneros, en un intento para hacer que Anakin se retrasara en su captura. Padmé y Jar Jar fueron liberados por Anakin y los clones, mientras que el Jedi fue tras Vindi a la plataforma subterránea. Al ver que Anakin se aproximaba, Vindi activó la secuencia regresiva de las bombas en los contenedores con el Virus de la Sombra Azul en su modalidad respiratoria. Al llegar a la plataforma, Obi-Wan se encontró con Anakin y ambos fueron tras Vindi. Vindi lanzó muchos contenedores del virus, haciendo que los Jedi se ocuparan atrapándolos, mientras escapaba, pero mientras Obi-Wan hacía eso, Anakin logró alcanzarlo, a lo que el científico no tuvo otra alternativa que rendirse. Cuando intentó soltar uno de los contenedores con el virus para matar a Anakin, Peppi Bow le pegó en la cabeza con un palo. De vuelta en el laboratorio, varios soldados clones pudieron desactivar el sistema de explosión de las bombas, muy pocos segundos antes de que estallara.[2]
Los droides de combate de Vindi defienden las salidas del laboratorio de los clones remanentes.
Tras la escaramuza inicial, Anakin y Obi-Wan se fueron del laboratorio para enviar de vuelta a Nuvo Vindi a la ciudad de Theed. Sin embargo, mientras se marchaba, un droie liberó el virus por todo el complejo, haciendo que el laboratorio fuera sellado completamente con Ahsoka, Padmé, Jar Jar y algunos clones dentro. Anakin y Obi-Wan tuvieron que irse a Iego a buscar una cura para sanar a los afectados del virus. Los restantes droides de combate comenzaron a abrir las escotillas, con la idea de salir del laboratorio y soltar el virus por toda la atmósfera de Naboo. Las pocas fuerzas de la República dentro del complejo, comenzaron a luchar contra los droides antes de que pudieran salir. Mientras eran atacados por droidekas, el traje protector biológico de Padmé resultó destrozado en el fuego cruzado, y tuvo que quitárselo, siendo también infectada con el virus. Sin embargo, continuó la lucha, y dentro de poco todos los droides fueron destruidos. Rex dijo que no se preocuparan por los soldados, porque ellos habían nacido para servirle a la República, y Padmé expresó que esperaba que su sacrificio pudiera llevar finalmente paz a la Galaxia, una opinión también aprobada y confirmada por Ahsoka. Poco después, Ahsoka comenzó a sentirse débil, a causa del virus. Antes de que la enfermedad pudiese matar a Padmé y a Ahsoka, Anakin y Obi-Wan llegaron con la cura, liberando a los sobrevivientes del complejo contaminado.[1]