Durante el conflicto entre los Incursores y Jedi, Morr contactó a los peregrinosrwi'lek de Villa Kalikori e hizo un trato con ellos—si traían al antiguo maestro de Morr ante él, perdonaría el asentamiento de daños futuros. Sin embargo, cambió su acuerdo e inmediatamente demandó también la vida del Padawan actual de Din, forzando a los aldeanos intentar matar al joven Jedi. La Matriarca del pueblo Ranna Tao'ven objetó, y el Padawan fue capaz de convencer a los aldeanos para dejarle pacíficamente. Sabiendo por Tao'ven que Morr había llevado a Din al antiguo templo-ciudad de Vur Tepe, conocido como la Forja, el Padawan y el droide astromecánicoT7-O1 atravesaron el territorio controlado por los Incursores Flesh alrededor del templo en un intento de rescatar a Din, que Morr intentaba sacrificar a la Fuerza.
Allí, ante la antigua máquina usada por aprendices de la Orden Jedi para fabricar sus sables de luz, los dos aprendices de Din se enfrentaron. A pesar de la experiencia de Morr, él y sus guardias Flesh fueron derrotados por el joven Padawan y T7. El dúo fue capaz de subyugar al Jedi Oscuro y rescatar a Din. Llevando a Morr de vuelta al Templo Jedi, Din dio a su aprendiz los componentes para un sable de luz y mandó al Padawan construir su arma como un rito de paso final. Sin embargo, el uso de la Forja de los Jedi despertó a un jurgorano durmiente, y el aprendiz se vio forzado a matar a la enfadada bestia antes de regresar al Templo Jedi. Por la bravura y acciones del Padawan durante el conflicto, el aprendiz fue elevado al rango de Caballero Jedi y enviado a la capital de la República, Coruscant, con una nueva misión.