Fandom

Star Wars Wiki

Asajj Ventress

23.956páginas en
el wiki}}
Crear una página
Discusión1 Compartir

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

Cet article parle d'un sujet considéré comme Canon.
Este artículo cubre la versión Canon.  Clic aquí para la versión del artículo de las Leyendas. 
Quinlan Vos: «Me dijiste que tu existencia no ha sido nada salvo dolor y pérdida. Nunca te sentiste segura. Nunca tuviste un hogar. Mereces mucho más, y puedo conseguir eso para nosotros. La vida que podremos tener juntos una vez—»
Asajj Ventress: «¿Qué tipo de vida será esa, Quinlan? ¿Una vida en que seremos esclavos de nuestro odio? ¿De nuestra rabia? Eso es lo que el lado oscuro me hizo. Eso es lo que hace. Nada es nunca suficiente. Consigues más, y más, pero nunca eres feliz. Es una trampa enlazada con todas las cosas que más quieres en la vida—y no merece la pena. Dejé eso mucho tiempo atrás.»
— Quinlan Vos y Asajj Ventress [fuente]
Asajj Ventress fue una dathomiriana que, en diversos momentos de su vida, fue una esclava, una Padawan, una aprendiz Sith, una Hermana de la Noche y una cazarrecompensas. Durante las últimas décadas de la República Galáctica, Ventress nació en el clan de las Hermanas de la Noche, sensibles a la Fuerza y lideradas por la Madre Talzin en el planeta Dathomir. A edad temprana, su aquelarre fue obligado a entregar a Ventress al criminal Hal'sted, quien llevó a Ventress al mundo en guerra de Rattatak, donde se convirtió en esclava. Quedó sola cuando su amo fue asesinado por piratas weequay, pero fue luego descubierta por el Caballero Jedi Ky Narec, quien se estaba enfrentando a los piratas en Rattatak. Narec crió a Ventress y le enseñó los caminos de la Fuerza según las enseñanzas de la Orden Jedi, y juntos protegieron a la gente de Rattatak. Después de una década ayudando a la población local, Ventress quedó sola de nuevo cuando Narec fue asesinado por piratas. Enfurecida por su pérdida, Ventress abrazó el lado oscuro de la Fuerza. Eventualmente, fue descubierta por el Conde Dooku y se sometió a sus enseñanzas.

Cuando las Guerras Clon entre la República Galáctica y la Confederación de Sistemas Independientes estallaron, Ventress se convirtió en una comandante del ejército separatista y una asesina bajo el mando de los Sith. Sus actos la llevaron a un conflicto con la Orden Jedi, y cogió fama por sus habilidades y crueldad a medida que avanzaba la guerra. Frecuentemente combatió contra el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi y el Caballero Jedi Anakin Skywalker, héroes de la República que a menudo fueron asignados a contrarrestar los esfuerzos de Ventress. Aunque estaba altamente capacitada y tuvo éxito en el secuestro de Rotta el Hutt, el rescate de Nute Gunray o su infiltración en el planeta Kamino, Ventress se vio repetidamente obligada a competir contra el General Grievous para ganarse el favor de Dooku.

A medida que la guerra avanzaba, el maestro de Dooku, Darth Sidious, comenzó a alarmarse por el aumento del poder y habilidad de Ventress. Por eso, ordenó a Dooku que eliminara a Ventress como muestra de lealtad. Dooku obedeció, y durante la Batalla de Sullust, traicionó a Ventress y ordenó a sus propias fuerzas que la ejecutaran. Dada por muerta, Ventress sobrevivió y regresó a Dathomir, su mundo natal, buscando refugio y venganza. La Madre Talzin y su aquelarre celebraron su regreso y conspiraron con ella para matar a Dooku. Tras un intento fallido de asesinar al Conde, Ventress y Talzin acordaron situar a un peón como aprendiz de Dooku para que les ayudara a matarlo. Ventress seleccionó al zabrak Savage Opress para ser entregado a Dooku como su nuevo asesino. Sin embargo, Opress terminó rechazando a Ventress y a Dooku y casi mató a ambos. Decidiendo comenzar una nueva vida, Ventress volvió a Dathomir para unirse formalmente a las Hermanas de la Noche, olvidando sus planes de venganza. No obstante, Dooku decidió eliminar a las Hermanas de la Noche y envió al General Grievous y un ejército droide para exterminarlas. La Madre Talzin y Ventress fueron las únicas supervivientes del ataque de Dooku, y fueron forzadas a abandonar Dathomir separadamente para escapar de la ira de Dooku.

Ventress quedó profundamente dolida por la pérdida de su nueva familia, y vagó por la Galaxia buscando una motivación, convirtiéndose finalmente en una cazarrecompensas y obteniendo un gran éxito en sus trabajos. Su trabajo como cazarrecompensas la forzó a encontrar aliados inesperados — rescató a Obi-Wan Kenobi de Darth Maul y Savage Opress, quien se había convertido en aprendiz de Maul — y trabajó junto a la aprendiz de Anakin Skywalker, Ahsoka Tano, cuando Tano fue falsamente acusada de haber bombardeado el Templo Jedi. Hacia el final de las Guerras Clon, conoció a Quinlan Vos, un Maestro Jedi que tenía la tarea de asesinar al Conde Dooku. Vos trabajó con Ventress haciéndose pasar por cazarrecompensas, hasta que le reveló su verdadera identidad e intenciones tras enamorarse ambos. Ventress entrenó a Vos en la cultura de las Hermanas de la Noche y en el uso del lado oscuro para prepararle para luchar contra Dooku, pero su intento de asesinato fracasó y Ventress fue obligada a huir mientras Vos era hecho prisionero. Eventualmente, trabajó con Kenobi y Skywalker para rescatar a Vos, pero meses de cautiverio y tortura lo habían hecho caer en el lado oscuro. Aunque Ventress sintió su caída, Vos rechazó creer haber caído al lado oscuro y fue enviado de nuevo a matar a Dooku por el Consejo Jedi. Asajj se unió a él en su misión final, que fracasó en cuanto Vos se entregó completamente al lado oscuro. Ventress ayudó de mala gana a Vos y Dooku a huir de los Jedi pero rechazó unirse al lado oscuro una vez más. En lugar de eso, se sacrificó cuando Dooku intentó matar a Vos con los rayos de la Fuerza, absorbiendo los rayos para proteger a su amante. Su muerte motivó a Vos a renunciar al lado oscuro y Ventress fue honrada por el Consejo Jedi por su sacrificio. El cuerpo de Ventress fue llevado al poblado del clan de brujas de Ventress en Dathomir.

Biografía

Criada como huérfana

«Oh, sí, tengo una historia. Tengo muchas historias en realidad. Pero ninguna de ellas acabó bien.»
―Asajj Ventress[fuente]
Asajj Ventress fue una dathomiriana nacida en el planeta Dathomir durante los últimos años de la República Galáctica. Dathomir, que no formaba parte de la República, estaba gobernado por las Hermanas de la Noche, un clan de brujas que usaba la Fuerza en forma de magia para manipular todo aquello que las rodeaba y controlar a sus contrapartes masculinas, los Hermanos de la Noche. La madre de Ventress pertenecía a un grupo de brujas liderado por la Madre Talzin, una poderosa bruja y antigua asociada a la Orden Sith. Cuando Ventress aún era una niña, el clan de Talzin estuvo bajo la amenaza del criminal Hal'Sted. Para garantizar la seguridad de su gente, Talzin forzó a la madre de Ventress a entregar a su hija a Hal'sted, quien se llevó a Ventress de Dathomir como esclava. El siniteen llevó a su nueva posesión hasta el mundo en guerra de Rattatak, donde Ventress vivió con él varios años y apreció su amabilidad como amo.
NarecAsajj.png

Ky Narec anima a Ventress durante su entrenamiento en Rattatak.

Su nuevo planeta era una tierra violenta, gobernada por señores de la guerra y asolada por repetidos asaltos de bandas de piratas weequay. Hal'Sted fue asesinado durante un ataque pirata, dejando a Ventress — todavía una chica joven — huérfana. Ventress descubrió el cuerpo de su amo y lamentó su pérdida, pero fue distraída por la llegada de Ky Narec, un Caballero Jedi que había sido enviado a Rattatak para combatir la amenaza de los piratas. Cuando iba a ser atacado por un weequay, Ventress usó la Fuerza para defenderle. Reconociendo su potencial, Narec tomó a la joven Ventress bajo su protección y la convirtió en su Padawan.

Durante diez años Narec entrenó a la joven dathomiriana siguiendo las enseñanzas de la Orden Jedi. Juntos trabajaron para proteger a la población de Rattatak de los piratas y señores de la guerra que les atacaban. Así, se convirtieron en héroes para muchos de los que defendían. Narec instruyó a Ventress en el combate con sables de luz y en el uso de la Fuerza, y aunque estaba altamente capacitada, Ventress no pudo evitar quedar huérfana una vez más. Mientras se enfrentaban a piratas weequay, Narec fue disparado por la espalda y murió. Su pérdida devastó a una adolescente Ventress, que tomó el arma de su maestro y mató a los atacantes de Narec. Sin guía y con un entrenamiento introductorio acerca del uso de la Fuerza, Ventress cayó en el lado oscuro, y se vengó de todos los piratas y señores de la guerra de Rattatak. En última instancia, consiguió tomar el control de Rattatak, reclamando el planeta como suyo. Su poder atrajo la atención de Dooku, el Conde de Serenno y un antiguo miembro de la Orden Jedi que se había unido a la Orden Sith bajo el nombre de Darth Tyrannus, que a su vez seguía órdenes de Darth Sidious. El ambicioso Conde planeaba encontrar un aprendiz con el que pudiera derrocar a Sidious y reclamar la posición de maestro, por lo que reclutó a Ventress como estudiante y asesina. Ventress culpaba a los Jedi por abandonar a Narec en Rattatak, y se unió a Dooku ansiosa por matar Jedi y adquirir el poder prometido por el Sith.

Sirviendo a Dooku

«Odiaba a los Jedi por abandonar a mi maestro, y Dooku quería un aprendiz tan repleto de odio como yo. Era un buen emparejamiento. »
―Asajj Ventress[fuente]
VentressPledge1-Nightsisters.png

Ventress se compromete con Dooku y los Sith.

Tras conocer a Dooku en Rattatak, Ventress se comprometió a la causa del Conde en su palacio de Serenno, aceptando servir a su lado a cambio de enseñanzas Sith. Dooku quedó impresionado por su fortaleza en la Fuerza y la educó en nuevos y brutales métodos de combate con sables de luz. Ventress adoptó el uso de dos sables de luz rojos por los que se hizo conocida. Una responsabilidad adicional en su aprendizaje era su rol como comandante del ejército de la recién establecida Confederación de Sistemas Independientes, el movimiento separatista liderado por Dooku y contrario a la República Galáctica. Ventress luchó en el bando de la Confederación durante el conflicto conocido como las Guerras Clon. Su rudeza y brutalidad en combate la hicieron ganarse una temible reputación.

Pronto en la guerra Ventress se enfrentó a las fuerzas de la República bajo el mando del Maestro Jedi Tholme. La Confederación había ganado la campaña, pero en una escaramuza final, Ventress luchó contra Tholme en un combate singular, y pronto abrumó al Jedi, desarmándolo y obligándolo a rendirse. Ignorando las órdenes de Dooku de perdonar la vida a Tholme, Ventress le ejecutó en el campo de batalla. Luego entregó el sable de luz del Maestro Jedi al Conde como trofeo. Ventress además cogió familiaridad con dos adversarios Jedi desde el inicio de la guerra — Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker. Los dos eran considerados unos de los mejores héroes de la República, y Ventress disfrutaba todas las oportunidades que tenía de intercambiar puyas verbales con Kenobi y entrecruzar sus sables con el de Skywalker. Sus acciones durante la guerra eran consideradas crímenes de guerra según la ley de la República, y Asajj se convirtió en una de las figuras más buscadas por el Senado Galáctico y la Orden Jedi.

Enemiga de la República

Ventress: «He llevado al hijo de Jabba hasta el monasterio abandonado. Aquí... estará seguro.»
Dooku: «Bien, bien. Todo está saliendo según lo planeado. »
Ventress: «Sí, mi señor.»
Sidious: «Pronto los Jedi no sólo estarán en guerra contigo, Conde, sino que también con los Hutt.»
— Ventress informa de sus progresos a Dooku y a Sidious[src]
Poco después del inicio de la guerra en la Batalla de Geonosis, la Confederación de Sistemas Independientes trató de tomar el control de las rutas hiperespaciales más importantes para separar a los Mundos del Núcleo de la República Galáctica de los de los Territorios del Borde Exterior. Dooku y Darth Sidious, planearon aprovechar su ventaja y debilitar la posición de los Jedi, ideando un complot para poner a Jabba el Hutt, el líder del Gran Consejo Hutt y las familias del Cártel Hutt, en contra de la República. Su objetivo principal era concentrar a los Jedi en campañas bélicas en el Borde Exterior, impidiéndoles ocuparse de las injusticias de la Galaxia que antiguamente resolvían. Ventress, lideró un ataque en Christophsis, un planeta rico en cristales aliado con la República. Con los líderes militares separatistas Whorm Loathsom y el Almirante Trench de su lado, Ventress dirigió la invasión de Christophsis, atacando a la población local. La crisis humanitaria de Christophsis hizo que el senador Bail Organa se acercara al planeta con ayuda humanitaria, y el senador pronto quedó atrapado bajo un ataque de la Confederación.
ComeGetMeBoys-THE.png

Ventress y su ejército droide en Christophsis.

El bloqueo de Trench en Christophsis fue eventualmente roto por una flota liderada por los Generales Jedi Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker, quienes lanzaron un contraataque sobre la superficie de Christophsis. Para sabotear sus esfuerzos, Ventress sobornó al soldado clon Slick, prometiéndole riqueza y libertad a cambio de información sobre los movimientos de la República en el planeta. Su información fue útil y comportó miles de pérdidas para la República. La existencia de un traidor fue descubierta por los Jedi en cuanto encontraron información clasificada en la cabeza de un droide táctico capturado. Slick averiguó el descubrimiento de los Jedi e informó a Ventress de que los Jedi se dirigían a su posición para recaudar información sobre los separatistas. Mientras los Jedi se dirigían a la posición de Ventress, Slick saboteó los depósitos de suministros de la República.

Ventress ordenó a sus fuerzas que permitieran a los Jedi llegar hasta la base de la Confederación, situada en la gran torre del centro de una ciudad. Para distraer a los Jedi mientras Slick saboteaba la base de la República y un enorme ejército droide aterrizaba en Christophsis, Ventress se enfrentó a Kenobi y Skywalker en los niveles superiores de la torre. Se burló de ambos hablando de la existencia de un traidor entre sus filas antes de dirigirse a una sala adyacente donde usó la Fuerza para lanzar numerosos libros y escombros a sus oponentes. Los Jedi volvieron telequinéticamente el ataque en contra de Asajj, forzándola aparentemente a rendirse. Convencida de que sus fuerzas se encontraban en posición y de que Slick había cumplido con su deber, Ventress desactivó sus armas y se sentó en el suelo. Mientras Kenobi y Skywalker se acercaban a ella, reactivó sus sables láser y los clavó en el suelo, abriendo un agujero por el que Skywalker y Kenobi cayeron. Nuevamente se burló de ambos, y saltó por una ventana hacia un Tri-droide. Ante ella, numerosas naves de aterrizaje C-9979 iniciaban su invasión sobre la ciudad. Los Jedi quedaron impactados por la cantidad de refuerzos separatistas, pero consiguieron escapar tras cortar varias de las patas del Tri-droide de Ventress.

Octopus ship capture.png

Ventress captura a Rotta el Hutt.

Ventress dejó el resto de la campaña de Christophsis en manos del General Loathsom, quien debía mantener a los Jedi ocupados mientras Ventress ejecutaba la siguiente parte del plan de su maestro: el secuestro de Rotta, el hijo de Jabba el Hutt. Ventress viajó hasta Tatooine en una nave de asalto clase Tridente y capturó al joven Hutt. Para ello, emboscó el vehículo en el que iba a bordo Rotta y destruyó a su escolta en pleno desierto, dejando a algún superviviente para que informase a Jabba del secuestro. Con Rotta en su poder, Ventress se dirigió a un monasterio B'omarr abandonado en el planeta Teth, situado en el Espacio Salvaje. Mientras tanto, Jabba contrató a varios cazarrecompensas para recuperar a su hijo y pidió ayuda tanto al Senado Galáctico como al Consejo Jedi, ofreciéndoles un paso seguro a través de las rutas hiperespaciales de los Hutt a cambio de recuperar a su hijo. En Teth, Ventress encerró a Rotta en las mazmorras del monasterio antes de contactar con el Conde Dooku y Darth Sidious, quienes alabaron su trabajo. Dooku ordenó a Ventress vigilar a Rotta pero permitir a la República encontrar al Hutt; puesto que el Conde requería grabaciones de los Jedi con Rotta para engañar a Jabba haciéndole creer que los Jedi estaban detrás del secuestro.

El monasterio fue descubierto en primer lugar por los cazarrecompensas de Jabba, pero Ventress los decapitó y envió sus cabezas de vuelta al Palacio de Jabba. Las fuerzas de reconocimiento de la República también descubrieron el monasterio, pero los Jedi tardaron un gran tiempo en preparar una misión de rescate porque los únicos Jedi disponibles eran Skywalker y Kenobi, que seguían en Christophsis enfrentándose al General Loathsom. En cuanto hubieron ganado la Batalla de Christophsis, Skywalker y su Padawan, la togruta Ahsoka Tano, fueron enviados a Teth para rescatar a Rotta. Ventress encargó a un pequeña fuerza de droides defender el monasterio, forzando a sus enemigos a tener que escalar un acantilado para llegar hasta Rotta. Skywalker, Tano y sus fuerzas lograron llegar hasta el monasterio escalando el acantilado y derrotando a los droides de Ventress. Entonces, Asajj envió al droide de protocolo 4-A7 para guiar a los Jedi hasta las mazmorras donde se encontraba Rotta.

Mientras tanto Ventress contactó con Dooku para informarle de todo. Aunque insistió en que podía matar tanto a Skywalker como a Tano inmediatamente, el Conde le aconsejó tener paciencia y le prometió una oportunidad para matar Jedi en cuanto les hubiera grabado con Rotta. Al recuperar a Rotta y llevarlo hasta el patio del monasterio, Skywalker y Tano descubrieron que estaba enfermo, y lo pusieron en una mochila para trasladarlo a un Destructor Estelar. Eso fue grabado por Ventress — junto a Skywalker afirmando que odiaba a los Hutts. Las grabaciones fueron enviadas a Dooku en Tatooine, que ordenó a Ventress recuperar a Rotta y devolvérselo a Jabba. El intento de hacer creer al Cártel Hutt que los Jedi habían secuestrado a Rotta funcionó, y Jabba aceptó unirse a la Confederación de Sistemas Independientes si Ventress devolvía a su hijo ileso.

Rex shoots at Ventress.jpg

El capitán clon Rex ataca a Ventress.

Para garantizar su triunfo, Ventress recibió como refuerzo dos naves de aterrizaje repletas de cientos de droides y escuadrones de droides buitre. Bajo su mando, los droides atacaron la pequeña unidad de la República que se encontraba en el monasterio, y así, Ventress forzó a los Jedi y a los clones a retirarse dentro del monasterio y a quedarse ahí atrincherados. Aunque Ventress creía que estaban atrapados, Skywalker y Tano descubrieron una plataforma de aterrizaje secundaria mientras los droides intentaban entrar en el monasterio. Ventress pronto perdió su paciencia y abrió una entrada al monasterio ella misma. Los Jedi se habían retirado a las profundidades del monasterio, pero sus soldados clon se habían quedado atrás para ralentizar el avance de los separatistas. Tras una corta batalla, solo unos pocos clones sobrevivieron; el capitán CT-7567, también conocido como "Rex", intentó matar a Ventress pero sólo logró destruir a un droide de combate. La dathomiriana desvió todos los disparos de Rex y comenzó a ahogarlo con la Fuerza, ordenándole decir a dónde había ido Skywalker. Rex rechazó revelar la ubicación de su general, por lo que Ventress lo tiró al suelo y usó el truco mental para que Rex contactara con Skywalker y le dijera que estaba todo despejado.

Mientras continuaba buscando a los Jedi en el monasterio, Ventress fue informada por sus droides de que habían llegado refuerzos de la República. Reconociendo la necesidad de acelerar sus planes, Ventress ordenó a sus fuerzas que entraran en combate con las tropas de la República para garantizarle el tiempo necesario para completar su misión. Pronto descubrió a los Jedi intentando escapar desde una pequeña plataforma de aterrizaje, pero el droide astromecánico R2-D2 cerró una puerta enfrente de ella, ralentizando su avance. Ventress comenzó a abrir un agujero en la puerta con sus sables de luz para acceder a la plataforma, y cuando logró llegar hasta ella, Skywalker ya no estaba. Entonces, Ventress y la Padawan Tano se enzarzaron en un breve duelo en el que la dathomiriana superó rápidamente a la togruta y la tiró al suelo. Tras exigir saber dónde estaba Skywalker, la aprendiz Sith fue atacada por el General Jedi, que iba montado en un can-cell. La bestia empujó a Ventress y salió volando de la plataforma con Skywalker, Tano y Rotta sobre ella. Un droide de combate B1 informó a Ventress de que Dooku quería hablar con ella. Encolerizada, Ventress tiró al droide por un acantilado antes de contactar con el Lord Sith.

Obi-Wan vs Ventress Teth.jpg

Ventress ataca a Kenobi en el monasterio de Teth.

Al conocer las novedades de Ventress, Dooku, que seguía en Tatooine, se mostró descontento y amenazó sutilmente a Asajj. Mientras Dooku recordaba a Ventress la importancia de su conspiración, ella fue distraída por la llegada de Obi-Wan Kenobi, quien lideraba los refuerzos de la República. Ventress se retiró a una antesala del monasterio, obligando a Kenobi a participar en un duelo en la oscuridad. A pesar de que atacó al Jedi desde la parte superior del monasterio, la insistencia y las burlas de Kenobi la hicieron descender para enfrentarse a él en igualdad de condiciones. Durante el duelo ambos combatientes tuvieron ventaja por unos instantes, pero finalmente Kenobi tomó la iniciativa cuando llevó a la aprendiz Sith hasta un pasadizo del exterior del monasterio. Allí, ambos sintieron mediante la Fuerza que Skywalker y Tano habían salido de Teth con el hijo de Jabba, lo que significaba el fracaso de la misión de Ventress. Aunque intentó seguir atacando a Kenobi, Ventress fue desarmada y obligada a retirarse a bordo de un droide buitre.

Tras fracasar, Ventress se vio obligada a contactar con Dooku y explicarle ante Jabba el Hutt que Skywalker había matado a Rotta antes de que ella hubiera podido intervenir. Aunque Dooku esperaba que al menos Ventress hubiera matado a los Jedi tras perder a Rotta, Ventress admitió que Skywalker había escapado y se dirigía a Tatooine — supuestamente para matar a Jabba, aunque en realidad iba a devolver al hijo de Jabba. Dooku prometió matar a los Jedi él mismo, pero finalmente no logró recuperar a Rotta. En última instancia, Skywalker y Tano devolvieron a Rotta en el Palacio de Jabba, convenciendo al Hutt de que habían sido Dooku y la Confederación de Sistemas Independientes quienes habían engañado a Jabba. Esto resultó en la cooperación entre el Cártel Hutt y la República, lo que supuso un duro golpe para la causa separatista.

Embajadora y asesina

Darth Sidious: «La captura de Gunray podría ser una seria amenaza para nosotros, amigo mío. El virrey no podrá soportar un interrogatorio de los Jedi.»
Dooku: «Ya he puesto un plan en acción, mi Lord. Mi mejor agente, Asajj Ventress, se infiltrará en la nave Jedi y liberará a Gunray, o lo silenciará.»
— Darth Sidious y Darth Tyrannus [fuente]
En la fase temprana de la guerra, tras el inicio de la Batalla de Ryloth, los espías de Dooku averiguaron que la República Galáctica iba a firmar un tratado con el pueblo de Toydaria para poder construir una base en su territorio. Los toydarianos, neutrales durante las Guerras Clon, aceptaron participar en unas negociaciones secretas en la luna de Rugosa. El rey Katuunko de Toydaria, negociaría con el Gran Maestro Jedi Yoda. Con esta información, Dooku envió a Ventress a Rugosa con un destacamento militar para convencer a Katuunko de que los toydarianos debían unirse a la Confederación de Sistemas Independientes en lugar de a la República. La aprendiz Sith llegó a Rugosa antes que los Jedi y el Rey para bloquear las comunicaciones entre la superficie y la órbita de la luna de Rugosa. Además, posicionó dos Fragatas estelares clase Munificente no muy lejos de la luna. Cuando Katuunko llegó, Ventress le aseguró que era una mensajera del Conde Dooku. Mientras Dooku explicaba su intrusión al rey vía holograma, las fragatas de Ventress atacaron la nave en la que acababa de llegar Yoda a la luna. Sin embargo, Yoda y tres soldados clon consiguieron llegar a la superficie de la luna a bordo de una cápsula de escape.
Ventress Katuunko.png

Ventress, Katuunko y Yoda (vía holograma) hacen un trato sobre la afilicación de Toydaria.

Cuando la nave de la República que transportaba a Yoda abandonó el sistema, Ventress insistió en que eso era una muestra de la inferioridad de los Jedi; sin embargo, Katuunko no la creyó y quedó aliviado en cuanto Yoda contactó con el desde la superficie de la luna. El toydariano estaba ansioso por negociar con Yoda, y no estaba nada complacido con la intrusión de Ventress, pero la aprendiz Sith captó su interés al ofrecerle una demostración de fuerza: sugirió que podía demostrar la superioridad de la Confederación enviando sus fuerzas a capturar a Yoda. Si Yoda conseguía evadir sus fuerzas y llegar hasta Katuunko y Ventress antes de la noche, el rey podía unirse libremente a la República; si Yoda no lo lograba, el rey consideraría su alianza con los separatistas. Aunque Katuunko consideraba de mal gusto la idea de involucrar a su invitado en un combate, Yoda aceptó los términos de Ventress y ella prometió librar contra el Jedi una batalla justa.

No obstante, Ventress nunca pretendió librar una batalla justa. Tras contactar con Dooku, Ventress supervisó el despliegue de un batallón formado por droides de combate B1, superdroides de combate B2 y Tanques Blindados de Asalto. Mientras el batallón buscaba a Yoda para matarlo, Ventress permaneció con el rey Katuunko supervisando el avance de Yoda a través de los bosques de coral de Rugosa. 224, el droide al mando del batallón de Ventress, regularmente informaba a la dathomiriana de sus progresos, informando finalmente de que él y sus fuerzas habían obligado a Yoda a retirarse. Katuunko esperaba el triunfo de Yoda, y contactó con él para confirmar su supervivencia. Sin embargo, Ventress le quitó su comunicador y los destruyó con sus manos, prometiendo ganar el desafío a Yoda. Al final del dia, 224 contactó con ella de nuevo comunicando que Yoda se encontraba sentado delante de su batallón sin hacer nada. Ventress ordenó matar de inmediato a Yoda, que procedió a destruir el batallón separatista. Desde su posición, Ventress y Katuunko pudieron ver una columna de humo fruto de los destrozos que estaba ocasionando Yoda. La aprendiz Sith intentó contactar con 224, pero otro droide le informó de que 224 había sido destruido por Yoda. Katuunko hizo un gesto de victoria, pero Ventress se negó a rendirse y envió a un gran grupo de droidekas a matar a Yoda.

Aun sin saber el resultado del desafío, Katuunko tomó la decisión de contactar con Dooku para rechazar su oferta, argumentando que Ventress había ignorado los términos de su desafío y no había proporcionado a Yoda una batalla justa. El Conde no quiso permitir que Toydaria se uniera a la República, por lo que ordenó a Ventress matar al rey para poder negociar con el sucesor de Katuunko. Ventress casi logró matar a Katuunko, pero fue detenida por la intervención de Yoda, que acababa de llegar. Yoda quitó a Ventress sus sables de luz y le sugirió que se rindiera, y luego le devolvió sus armas, pero ella se negó a rendirse y detonó una bomba que había colocado sobre una gran pared situada detrás de Katuunko. La explosión hizo que Yoda y los clones que le acompañaban se distrajeran, dando una oportunidad a Ventress de escapar a bordo de un Velero interestelar clase Punworcca 116. Dooku se disgustó con su asesina y desarrolló un resentimiento hacia Katuunko debido al fracaso de la negociación.

Mission to Rugosa3.png

El intento de asesinato de Ventress a Katuunko es detenido por Yoda.

A pesar de sus fracasos en Teth y Rugosa, Dooku siguió contando con Ventress durante los primeros años de las Guerras Clon para ejercer misiones delicadas. El Conde y el General Grievous, planearon la captura del planeta Kamino como uno de sus principales objetivos. Kamino albergaba las instalaciones de clonación de la República, en donde los soldados clon eran engendrados y entrenados para luchar contra las tropas separatistas. En un intento temprano de destruir las instalaciones de clonación, Dooku y Grievous planearon atacar Kamino tras invadir el Sistema Rishi. Como la República poseía una amplia red de puestos de escucha, la flota de Grievous no podía viajar directamente a Kamino sin alertar a un puesto de escucha de la luna de Rishi. Mientras Grievous supervisaba el desmantelamiento del puesto de escucha de la luna de Rishi, Ventress se dirigió sola a Kamino para preparar la llegada de la flota separatista y ejercer labores de espionaje. Sus esfuerzos dieron resultado y contactó con Grievous para informarle de que ya estaba lista para la invasión de Kamino. Finalmente los esfuerzos de Ventress fueron en vano, puesto que una pequeña fuerza de clones alertó a la República de la presencia de la flota de Grievous en las inmediaciones de la luna de Rishi. Descubierto, Grievous fue forzado a huir y Ventress tuvo que escapar de Kamino sin que la invasión comenzase.

Tras la destrucción de un puesto de escucha de la Confederación conocido como Estación Skytop, Darth Sidious y Darth Tyrannus se enfrentaron a una crisis cuando Nute Gunray, virrey de la Federación de Comercio y líder del Consejo Separatista, fue capturado en Rodia mientras intentaba matar a la senadora Padmé Amidala. Gunray llevaba largo tiempo conspirando con los Sith, y conocía las maquinaciones de Dooku y la implicación de Sidious en la guerra. Reconociendo el daño que podía causar el neimoidiano si divulgaba sus secretos a los Jedi, Sidious ordenó a Dooku salvar al virrey o silenciarlo para siempre. Para ello, Dooku asignó a Ventress la tarea de viajar a Rodia con un contingente de droides de combate para interceptar e infiltrarse en el Tranquilidad, el Destructor Estelar Clase Venator en el que el virrey estaba siendo transportado a Coruscant. Ventress recibiría la ayuda del Capitán Argyus, un comando del senado de la República que se había convertido en un traidor y ahora estaba al servicio de Dooku sin que la República lo supiera. Argyus estaba al cargo de la seguridad de Gunray, y elaboró un plan de extracción con Ventress antes del asalto al Tranquilidad.

Después de reunirse con su maestro en su fragata de clase Munificiente, Ventress se dirigió a Rodia en una de las varias Naves de Embarque Clase-Droch enviadas al planeta junto a un escuadrón de droides buitre. Las naves emboscaron al Tranquilidad antes de que pudiera abandonar el sistema, y comenzaron a penetrar el casco de la nave. Así se liberaron en el hangar principal docenas de superdroides de combate. Cuando los droides eliminaron por completo la primera oleada de soldados clon que defendían el Tranquilidad y se dirigieron a otras partes de la nave, Ventress salió de una de las naves de embarque y decapitó a un clon que había quedado herido antes de que pudiera alertar a sus comandantes de su presencia. Ventress se apropió del comunicador del clon y así pudo oír todas las comunicaciones de la República mientras avanzaba por un conducto de ventilación. Al llegar a la sala de máquinas, Ventress evitó ser detectada por el droide de mantenimiento 327-T mientras colocaba detonadores termales por toda la sala. Evitando ser capturada por patrullas de soldados clon, Ventress volvió a los conductos de ventilación y se dirigió al centro de detenciones, donde se encontraba Gunray.

Tranquility detention blocks.png

Ventress se enfrenta simultáneamente a Tano y Unduli.

A medida que la invasión de los droides de combate era repelida por las defensas del Tranquilidad, Ventress irrumpió en el centro de detenciones abriendo un agujero en el techo. La asesina rápidamente mató a dos comandos del senado antes de ser confrontada por Ahsoka Tano, la Padawan de Anakin Skywalker, que había sido asignada para custodiar a Gunray. Ambas se enzarzaron en un breve duelo, y Tano fue ostensiblemente ayudada por el capitán Argyus, que disparó a Ventress para mantener su traición encubierta. No obstante, Ventress los derrotó a ambos con facilidad, liberando a Gunray y encerrando a Tano en la celda del virrey. La libertad de Gunray, sin embargo, duró poco, puesto que la Maestra Jedi Luminara Unduli llegó de combatir contra los droides de combate acompañada por el comandante clon CC-1004, y se enfrentó a Ventress. Usando la Fuerza, Unduli liberó a Tano y juntas atacaron a Ventress, quien rápidamente pareció que se había rendido. Sin embargo, la rendición de Ventress era una farsa para ganar tiempo hasta que los detonadores termales que la asesina había instalado previamente en la sala de máquinas estallaran. Aprovechando el caos de la explosión, Ventress empujó a Luminara y huyó por el hueco de un ascensor esperando que los Jedi la persiguieran y se alejaran del virrey.

La estratagema funcionó, y Unduli persiguió en solitario a Ventress por las ruinas de la sala de máquinas. La dathomiriana emboscó a Luminara y la cegó temporalmente abriendo un conducto de gas, cuyo contenido fue liberado en el ojo izquierdo de Unduli. A pesar de eso, el duelo entre ambas prosiguió en los niveles superiores de la sala, con la ira de Ventress creciendo después de que la Jedi criticara la técnica de combate de la asesina afirmando que era poco disciplinada. Después de que las dos intentaran empujarse mediante la Fuerza, Ventress arremetió contra Unduli y le golpeó en la cara, desarmándola y tirándola al suelo. Luego, lanzo unas tuberías del techo contra Luminara, que quedó atrapada debajo de ellas. Sin embargo, antes de que Ventress pudiera matar a Luminara, Ahsoka llegó y usó la Fuerza para empujar a Ventress lejos de Unduli. A continuación, Tano liberó a la Maestra Jedi, le devolvió su sable de luz y ambas se prepararon para enfrentarse a Ventress juntas.

ArgyusDead-CoD.png

Argyus es asesinado por Ventress tras pretender infravalorar las capacidades de la asesina.

Tras un breve duelo, la asesina subió de nuevo a los niveles superiores de la sala de máquinas para mantener a las Jedi ocupadas hasta que recibiera una señal de Argyus confirmando que había liberado a Gunray. Mientras las Jedi buscaban a Ventress, creyendo que era la última amenaza restante, Argyus mató a sus propios hombres y liberó a Gunray, llevando al virrey hasta una fragata de la República. Cuando CC-1004 contactó con Luminara para informar de la traición de Argyus, Unduli y Tano se dispusieron a ir al bloque de detención de la nave, pero fueron interrumpidas por Ventress. Asajj se enfrentó a las Jedi hasta que Argyus le informó de que la misión había sido completada. Entonces Ventress se marchó rápidamente evitando que las Jedi la persiguieran lanzando un detonador termal detrás de sí. Las Jedi fueron incapaces de alcanzar a Ventress, que abandonó el Tranquilidad en una cápsula de escape tras matar a dos clones. Su cápsula fue recogida por la fragata que habían robado Gunray y Argyus. Dándose cuenta de que Argyus quería infravalorar su papel en la misión al hablar ante Dooku, Ventress apuñaló a Argyus por la espalda, matándolo en el acto y aterrorizando a Gunray.

Batalla de Kamino

Ventress: «Sigue jugando con tus droides. Yo me encargaré de irrumpir en la sala del ADN.»
Grievous: «¿Quieres que te proporcione una escolta de droides?»
Ventress: «Mi querido General, no tienes nada que yo pueda desear.»
— Ventress y Grievous durante el asalto a Ciudad Tipoca[fte.]
Más tarde, en algún momento de la guerra, antes de que comenzasen a tener lugar batallas en el planeta Felucia, Ventress participó en un combate entre la Confederación de Sistemas Independientes y la República Galáctica en Khorm. Durante la batalla, Ventress se encontró con CC-3636, un comandante clon que servía bajo el mando del General Jedi Plo Koon. El comandante, informalmente conocido como "Wolffe", fue atacado por Ventress y perdió su ojo derecho por causa de los sables láser de Ventress, aunque ambos combatientes sobrevivieron al conflicto.


GrievousVentress-KaminoARC.png

Ventress colabora con Grievous durante su ataque a Kamino.

A medida que la guerra progresaba, la Confederación de Dooku aún hacía frente a una fuerte resistencia de la República y sus ejércitos de clones, urgiendo a la cúpula separatista a volver a fijar como su objetivo principal las instalaciones de clonación en Kamino. El Conde asignó a Ventress y Grievous supervisar el robo del ADN de los clones y la destrucción de los complejos de entrenamiento y alojamiento de los clones, aunque ambos de sus subordinados buscaban reclamar una futura victoria para sí mismos. Por segunda vez, Ventress viajó a Kamino para esperar la llegada de la flota y ejércitos de Grievous, aunque esta vez ella poseía una pequeña fuerza de acuadroides en su nave de asalto clase Tridente. Ventress y el general cíborg planearon que el bloqueo de la República sobre Kamino atacara a sus naves, de modo que los escombros de las naves separatistas cayeran sobre el océano de Kamino. Los escombros, transportarían acuadroides y podrían servir para fabricar vehículos de asalto. Como preparación para el ataque, Ventress estudió a Ciudad Tipoca y determinó la ubicación exacta de la sala del ADN y los barracones de los clones. Luego contactó con Grievous y le comunicó que había finalizado la primera fase de la operación y estaba lista para comenzar el ataque. Sin que ambos lo supieran, las comunicaciones entre ellos habían sido interceptadas por las fuerzas de la República, de modo que Anakin Skywalker, Obi-Wan Kenobi y la Legión 501 partieron a Kamino para reforzar sus defensas.

La flota de Grievous llegó al cabo de poco e inició su ataque al bloqueo de la República. El General intensificó su ofensiva contra una fuerza claramente superior, sacrificando deliberadamente sus fragatas de clase Munificiente, que al caer bajo fuego enemigo desprendían restos hacia las aguas de Kamino, cerca de Ciudad Tipoca. Ventress puso a sus acuadroides a trabajar rápidamente en el ensamblaje de los restos de la flota de Grievous, con los que construirían vehículos de asalto. Con la batalla en el espacio prácticamente ganada por la República, Ventress lanzó su asalto en tierra. Las naves de clase Tridente salieron del océano y perforaron la estructura de los edificios de Ciudad Tipoca. Mientras algunos acuadroides avanzaban por los numerosos puentes y plataformas que unían los edificios de la ciudad, otros entraron directamente en los edificios de Ciudad Tipoca gracias a las naves de clase Tridente.

AnakinVentressDuel-Kamino.jpg

Ventress se enfrenta a Skywalker en el exterior de Ciudad Tipoca.

Mientras Grievous lideraba un ataque frontal, Ventress se infiltró en Ciudad Tipoca por su cuenta, dejando atrás a los acuadroides, para dirigirse a la sala del ADN. En su camino se encontró con el Comando Avanzado de Reconocimiento llamado Colt tratando desesperadamente de repeler a los droides de Grievous. Ventress estranguló a Colt mediante la Fuerza y le empaló con uno de sus sables láser. Su acción impresionó a Grievous, pero Ventress no se dejó halagar por el General y rechazó su ofrecimiento de refuerzos. Después, al llegar a la sala del ADN, Ventress usó un ordenador para retirar una muestra del material genético perteneciente a Jango Fett — el organismo modelo usado para crear a los clones — pero fue interceptada por Anakin Skywalker antes de que pudiera huir con su objetivo cumplido.

El Caballero Jedi intentó quitar a Ventress la muestra de ADN, pero ella lo evadió fácilmente y se dirigió a los pasillos de las instalaciones de clonación. Los dos se batieron en duelo por los salones de Ciudad Tipoca, cruzando sus sables hasta que Ventress encontró una oportunidad de noquear a Skywalker con un golpe. Así, Ventress pudo salir al exterior de la ciudad con el Jedi persiguiéndola. Ambos volvieron a emprender su duelo en las afueras de la ciudad, atrayendo la atención de todos los clones cercanos a su posición, que se acercaron para ayudar a su general. Pronto Skywalker tomó ventaja y logró quitar a Ventress su muestra de ADN. La asesina, furiosa, redobló sus ataques golpeando a Skywalker en la cara y el pecho. Entonces usó la Fuerza para coger nuevamente la muestra de ADN. Sin embargo, la muestra fue interceptada por un soldado clon, que la cogió antes de que Ventress se apoderase de ella. Rodeada de una multitud de soldados clon que acababan de llegar, Ventress preguntó a Skywalker si quería que se rindiera. Él se limitó a responder que lo que quería era ejecutarla en ese preciso instante. En ese momento, Ventress recibió una señal de Grievous, y cuando el General pasó sobre ella volando en una nave kaminoana robada, Ventress saltó a la nave, huyendo de Kamino con Grievous.

A pesar del daño que habían sufrido Ciudad Tipoca y las instalaciones de clonación, el fracaso de Grievous y Ventress por no haber podido destruir los barracones de los clones ni obtener una muesta del ADN de Jango Fett, aseguró que la producción en masa de clones prosiguiera. La Batalla de Kamino también contribuyó a que la lista de fracasos de Ventress para cumplir la voluntad de sus maestros se engrosara.

Traición y pérdida

Batalla de Sullust

«Me has fallado por última vez. Ya no eres mi aprendiz. Y ahora, vas a morir.»
―Dooku a Ventress durante la Batalla de Sullust[fuente]
BattleOfSullustSystem Nightsisters.png

La flota de Ventress combate a la República sobre Sullust.

Mientras la guerra avanzaba Ventress continuó sirviendo al Conde Dooku a la vez que se volvía más poderosa en el lado oscuro de la Fuerza, algo que no pasó desapercibido para el Maestro Sith de Dooku, Darth Sidious. Poco después de que la República Galáctica aprobase una ley para enaltecer y expandir su capacidad militar, Ventress lideró a las fuerzas separatistas en una batalla en el Sistema Sullust, donde ella y el droide táctico TJ-912 se enfrentaron a las fuerzas de Obi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker y el Almirante Wullf Yularen. La flota de Ventress lanzó un intenso ataque contra las fuerzas Jedi en la órbita de Sullust. Muchas de las naves de la República fueron abrumadas por los droides buitre y los tri-cazas separatistas, y Ventress misma se unió a la lucha en su caza personal. Varios tri-cazas siguieron a la aprendiz sith en un asalto a la nave de mando de Yularen, el Resuelto. Bajo sus órdenes, un grupo de cazas atacó los impulsores del Resuelto mientras otro grupo atacaba su deflector de escudos. Eso permitió a Ventress evitar las defensas del Resuelto y disparar contra una parte del puente de mando de la nave. En última instancia, el Resuelto fue destruido bajo fuego separatista, aunque Yularen consiguió escapar.

Mientras se intensificaba el ataque de los separatistas, Ventress y su escuadrón de droides interceptaron los cazas de Skywalker y Kenobi. Ventress rápidamente disparó a la nave de Kenobi, obligando a los Jedi a cruzar sus naves entre sí para evitar sus ataques. Los tri-cazas persiguieron el caza de Skywalker, y Ventress persiguió a Kenobi, consiguiendo estropear los sistemas de la nave del Jedi. Tras perseguir a los Jedi alrededor de un Destructor Estelar Clase Venator, Ventress casi mató a Kenobi, pero fue atacada por Skywalker, que había conseguido deshacerse de los tri-cazas. La nave de Ventress quedó gravemente dañada y la asesina se vio obligada a seguir a Kenobi hasta el hangar de un Destructor clase Providencia.

Sin que Ventress lo supiera, Dooku había recibido durante la batalla órdenes de matar a la asesina provenientes de Darth Sidious. Aunque Dooku intentó hacer cambiar a Sidious de opinión, el Lord Sith estaba convencido de que Ventress estaba siendo entrenada para derrocarle, e insistió en que Dooku la matara. El Conde aceptó de mala gana y decidió que Ventress encontraría su fin en Sullust. Por eso, cuando Ventress contactó con Dooku desde la cabina de su caza para pedir ayuda, él la rechazó y decidió dejarla morir, diciéndole que ya no era su aprendiz y que le había fallado por última vez. Herida y con sus refuerzos abandonando el campo de batalla por orden de Dooku, Ventress salió de su caza para enfrentarse a los Jedi sola. Rechazando rendirse atacó a los dos agresivamente en un duelo a lo largo del hangar. Aunque logró separar a los Jedi por un momento, Ventress fue rápidamente superada y acorralada contra su propio caza. En un ataque de ira, Ventress consiguió comenzar a estrangular con la Fuerza a Kenobi y Skywalker, pero fue interrumpida cuando TJ-912 — bajo las órdenes del Conde Dooku — abrió fuego contra el destructor en el que iban Ventress y los Jedi a bordo. Entonces, Ventress fue desarmada por los Jedi y casi arrestada hasta que un bombardero clase hiena chocó contra el hangar. Los tres combatientes se alejaron del impacto y los Jedi decidieron abandonar el destructor y dejar a Ventress morir en su nave.

RatchCarriesVentress-Nightsisters.png

El capitán Ratch saca a Ventress inconsciente de su caza personal.

De nuevo dada por muerta durante la Batalla de Sullust, Ventress regresó a su caza dañado y salió del hangar escapando del destructor antes de que estallara bajo fuego separatista. La explosión dañó a gran parte de la flota separatista, lo que ocasionó la victoria de la República. Finalmente, las tropas restantes de la Confederación y la República abandonaron el lugar dejando atrás una multitud de deshechos y a Ventress inconsciente dentro de su caza dañado. TJ-912 informó a Dooku de que sus escáneres no habían detectado a ningún superviviente, lo que convenció al Conde y a Darth Sidious de que la asesina dathomiriana había muerto.

Ventress y su caza dañado fueron encontrados más tarde por la nave de unos chatarreros. Los chatarreros, que habían estado buscando piezas que poder vender entre los restos de la batalla, subieron a bordo el caza de Ventress y sacaron a la asesina de dentro de él. El capitán Ratch y sus hombres reanimaron a Ventress y empezaron a interrogarla acerca de la batalla amenazándola con un cuchillo. Sin embargo, Ventress rechazó responder a ninguna pregunta y exigió ser llevada a Dathomir. Cuando Ratch cuestionó sus demandas, Ventress lo estranguló junto a sus hombres, matándolos instantáneamente. Sabiendo que ya no servía a la causa de la Confederación y que la República todavía era su enemiga, Ventress tomó el control de la nave de los chatarreros y se dirigió a su planeta natal, en el Borde Medio.

Regreso a Dathomir

Ventress: «Dooku. Él me traicionó.»
Talzin: «Lo sé. Esperaba que regresaras a nosotras pronto.»
— Asajj Ventress y la Madre Talzin [fuente]
WelcomeHomeAsajj-Nightsisters.png

Ventress es rodeada por las Hermanas de la Noche al regresar a Dathomir.

Ventress llegó a Dathomir y aterrizó la nave de los chatarreros justo al lado de la fortaleza de las Hermanas de la Noche. Mientras se acercaba a la aldea-fortaleza a pie, fue rodeada por varias brujas que no habían sido capaces de reconocer a su hermana y la trataron como una extranjera no bienvenida. Ventress fue salvada por la intervención de la Madre Talzin, que sabía que Ventress era la niña que habían tenido que entregar forzosamente a un criminal años atrás. Asajj, superada por sus heridas, cayó en los brazos de Talzin y fue llevada al interior de la aldea por sus hermanas. Su cuerpo fue dejado sobre una losa de piedra y Talzin pidió a las Hermanas de la Noche que reunieran recipientes llenos de Agua de la Vida — un licor espiritual imbuido con la magia de Dathomir. El grupo de brujas rodeó a Ventress y la mojó con el Agua de la Vida mientras Talzin lideraba un ritual con la intención de curar a la asesina. Durante la ceremonia, su magia hizo que Ventress experimentara dolorosas visiones de su pasado — su entrega a Hal'Sted y su posterior asesinato, su entrenamiento con Ky Narec y su muerte, y su aprendizaje con el Conde Dooku y su intento de asesinar a Ventress. Su última visión de Dooku abandonándola en Sullust hizo que Ventress se diera cuenta de lo que más necesitaba: venganza.

Ventress salió de su estado de inconsciencia y encontró a Talzin a su lado. La Madre había esperado que Ventress hubiera regresado a Dathomir más pronto, pero aun así se encontraba preparada para ayudarla a obtener su venganza. Aunque Talzin era una conocida de Dooku y en apariencia se llevaba bien con él, la Madre odiaba a la Orden Sith y a sus aliados. Décadas antes, había sido una consejera y aspirante a estudiante de Darth Sidious, pero el Señor Oscuro de los Sith traicionó a Talzin secuestrando a su hijo, Maul, adoctrinándolo en el uso del lado oscuro de la Fuerza. En Talzin, Ventress encontró a una nueva mentora y aliada en su venganza contra Dooku. Talzin pidió a las Hermanas de la Noche Karis y Naa'leth — las mejores guerreras del grupo de brujas — que se unieran a la causa de Ventress, e ideó un plan para asesinar al Conde Dooku.

Ventress permaneció escondida con las Hermanas de la Noche un corto tiempo tras su curación, reuniendo fuerzas y familiarizándose con las costumbres y atuendo de su gente. Mientras tanto, Talzin preparó su plan para para matar a Dooku. Reunió a todo su grupo de brujas en el centro de su aldea y usando sus habilidades mágicas, imbuyó sobre un licor espiritual los poderes del sigilo. Ventress, Karis y Naa'leth entraron en el vapor que desprendía el licor espiritual y se volvieron prácticamente invisibles. Sus formas se veían nubladas y translúcidas, lo que les permitiría camuflarse fácilmente con su entorno. Las tres recibieron de Talzin unos sables de luz Jedi, y a continuación la Madre les instó a atacar a Dooku en su palacio de Serenno. Los sables de luz asegurarían que si las tres eran vistas, parecería que los atacantes de Dooku eran Jedi y no Hermanas de la Noche.

ShockerOnSerenno-Nightsisters.png

Dooku electrocuta a Ventress en su palacio de Serenno.

Ventress, Karis y Naa'leth viajaron a Serenno, aterrizando su nave en los bosques cercanos al palacio de Dooku. Bajo el manto de la noche, las tres mujeres se infiltraron en el palacio abriendo un agujero en uno de los conductos de los que constaba. Ventress sintió la presencia de su antiguo Maestro en su habitación, y se dirigió con sus hermanas hacia allí. Antes de atacarle, le tiró un dardo envenenado por Talzin, clavándoselo en el cuello. El Conde se despertó y armó rápidamente, pero perdió su visión por causa del veneno. Ventress, Karis y Naa'leth atacaron entonces a Dooku, y al cabo de un tiempo, el duelo se trasladó a la oficina de Dooku. Allí, Ventress empujó mediante la Fuerza al Conde hasta su escritorio. Las dathomirianas casi mataron al Conde, pero Dooku las sorprendió lanzando unos rayos de la Fuerza. Los rayos incapacitaron a las tres Hermanas de la Noche, lo que permitió a Dooku lanzarlas por una ventana con la Fuerza. Las tres cayeron por un acantilado hacia los bosques de Serenno, pero Ventress recuperó la consciencia y se agarró a una pared, frenando su caída y la de sus hermanas mediante la Fuerza. Derrotadas, las Hermanas de la Noche abandonaron Serenno.

Al llegar a Dathomir las asesinas fueron recibidas por Talzin y su grupo de brujas. Karis admitió su fracaso, pero la Madre insistió en que esa derrota ofrecía un gran número de oportunidades. Explicó a Ventress que su intento de asesinato fallido había demostrado a Dooku su vulnerabilidad, por lo que el Lord Sith estaría ansioso por protegerse a sí mismo — buscando a un nuevo pupilo que reemplazara a Ventress. Por eso, Talzin contactó con Dooku y le ofreció un nuevo aprendiz. Dooku siempre había sabido acerca del talento de Ventress y el poder de los guerreros dathomirianos, por lo que aceptó la oferta de tomar a un nuevo aprendiz de entre la gente de Talzin — esta vez un subordinado pero feroz guerrero de los Hermanos de la Noche de Dathomir.

El Hermano de la Noche

Talzin: «Este es fuerte. Un espécimen macho perfecto. Oh, ese odio, el poder absoluto en sí mismo.»
Asajj Ventress: «Un formidable regalo de la galaxia, Madre. Nos servirá bien.»
— Talzin y Ventress acerca de Savage Opress [fuente]
Ventress-SWI122.jpg

Ventress vestida como una Hermana de la Noche.

No mucho después de su intento de asesinato, Dooku viajó a Dathomir para tener una audiencia con Talzin y discutir el ofrecimiento de la Hermana de la Noche. Ventress se escondió entre sus hermanas durante el encuentro, pero mantuvo vigilado a su antiguo maestro hasta que se marchó del planeta. Talzin había prometido a Dooku encontrar a un nuevo asesino para él entre los Hermanos de la Noche, y le aseguró que sería del mismo linaje que Darth Maul. Maul había sido un asesino Sith de renombre una década antes, siendo aprendiz de Darth Sidious hasta su supuesta muerte a manos de Obi-Wan Kenobi. Dooku le reemplazó como aprendiz de Sidious pero su leyenda seguía vigente. La fama de Maul fue lo que hizo que Dooku aceptara reunirse con Talzin, sin saber que la Madre estaba conspirando con Ventress para asegurarse de que el nuevo asesino fuese una herramienta leal a las Hermanas de la Noche y una arma contra el Conde. Sin que incluso las Hermanas de la Noche lo supieran, Darth Maul era el hijo menor de Talzin, que había sido secuestrado y adoctrinado por Darth Sidious muchos años antes. La ayuda de Talzin a Ventress era una maniobra contra los Sith motivada únicamente por su lealtad a su hijo y su deseo de revivirlo y vengarse de Sidious. Así pues, Ventress fue enviada a la Aldea de los Hermanos de la Noche para encontrar a un pariente de Maul que sirviera como peón para matar a Dooku.

En la aldea, Ventress se reunió con el jefe de los Hermanos de la Noche, Viscus, y le informó de que había llegado para hacer una selección — un ritual dathomiriano en el que las Hermanas de la Noche probaban sus propias habilidades y seleccionaban a un Hermano de la Noche como pareja. Viscus reunió a los mejores miembros del clan en la plaza de la aldea para que fuesen inspeccionados por Ventress. Aprovechando su estatus social dominante, Ventress comenzó a golpear y a vejar a algunos de los Hermanos de la Noche para demostrar que muchos de ellos no merecían ni siquiera su consideración. Al final, Ventress seleccionó a un grupo de seis potenciales candidatos, entre los que se encontraban Savage Opress y su hermano Feral.

La primera prueba de los guerreros fue también un rito de iniciación para Ventress, puesto que esa prueba era un rito necesario para convertirse en asesino según la cultura de las Hermanas de la Noche. En una arena circular a campo abierto, Ventress y Viscus reunieron y armaron a los seis candidatos con armas de ataque cuerpo a cuerpo. A la señal de Viscus, los guerreros atacaron a Ventress, quien se deshizo fácilmente de sus atacantes defendiéndose con sus propias manos. Ventress mató a dos Hermanos de la Noche e incapacitó a otros tres. Opress fue el último guerrero en pie, pero Ventress lo noqueó de un puñetazo cuando corrió a ayudar a su hermano en lugar de luchar contra ella.

La noche cayó en Dathomir mientras Ventress y Viscus proseguían con la segunda prueba de selección. Ventress se escondió entre la oscuridad que rodeaba a los cuatro guerreros restantes, y ocasionalmente usó la Fuerza para acercarse rápidamente a ellos y emboscarlos. Sus dos primeros ataques fueron fructíferos y mató a dos de los candidatos, pero Opress fue capaz de predecir el tercer ataque de Ventress y corrió poniéndose a sí mismo y a Feral fuera del alcance de Ventress. Impresionada, Ventress aceptó a los dos hermanos en una tercera prueba final en la que lucharía contra ellos en un campo repleto de plataformas que se elevaban y descendían de modo impredecible. Los hermanos no quisieron luchar entre ellos e intentaron evadir a Ventress juntos, pero Feral fue descubierto y atacado por la Hermana de la Noche. No obstante, Savage intervino salvando a su hermano. Cuando Ventress casi mataba a Feral ahogándolo con la Fuerza, Opress la tiró contra un pilar de piedra y exigió que la Hermana de la Noche perdonase la vida a su hermano. Ventress aceptó y ordenó a Feral marcharse antes de continuar luchando contra Opress. Los dos estaban igualados en el combate cuerpo a cuerpo, pero Ventress en última instancia logró tirar a Savage al suelo. Con su pie encima de la garganta de Opress, Ventress proclamó la victoria de Savage y se lo llevó como esclavo.

SavageKillsFeral-Monster.jpeg

Savage mata a Feral siguiendo órdenes de Ventress.

Al día siguiente, Ventress se marchó de la aldea con Opress y volvió a la fortaleza de las Hermanas de la Noche. Allí presentó a Savage ante Talzin, quien alabó la elección de Ventress catalogando a Opress de perfecto espécimen. Luego, Opress fue sedado por Talzin y llevado al centro de la fortaleza, donde fue sometido a la magia negra del clan de las Hermanas de la Noche. Las brujas transformaron el cuerpo de Savage, convirtiéndole en una fuerte bestia con ninguna compasión en su interior. Cuando el ritual terminó, Talzin reanimó a Opress, quien inmediatamente agarró el cuello de Ventress y empezó a apretarlo con su fuerza descomunal. Aunque inicialmente ignoró las órdenes de Ventress de soltarla, la magia de Talzin le hizo obediente, por lo que Ventress no tuvo que atacar ni gritar a Opress para que la soltara.

Para asegurar su lealtad hacia ella por encima de todo, Ventress trajo a Feral ante Opress. Entonces, ordenó a Savage que matara a Feral para comprobar su obediencia y naturaleza inmisericorde. Aunque lo dudó brevemente, Opress agarró finalmente el cuello de Feral y lo oprimió hasta matarlo. Con la habilidad y lealtad de su peón aseguradas, Ventress permitió a Talzin entregar a Opress a Dooku en Serenno, donde sería instruido por el Conde en el uso del lado oscuro de la Fuerza. Todavía creyendo que Ventress había muerto en Sullust, Dooku hizo entrar a Savage en su círculo interno y planeó derrocar a Sidious con su nuevo estudiante — tal como había pretendido con Ventress. Mientras Ventress permanecía en Dathomir, su peón se fue fortaleciendo bajo las enseñanzas de Dooku y realizó misiones para la Confederación de Sistemas Independientes. La primera de ellas ocurrió en Devaron, donde Opress mató a dos Jedi, forzando al Alto Consejo Jedi a iniciar una investigación dirigida por Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker. El dúo llegó a Dathomir para hablar con Talzin, quien se dio cuenta de que la existencia de Savage ya no podía ser mantenida en secreto. Sin querer incriminar a sí misma o a su clan en la creación de Savage, Talzin reveló la ubicación de Savage a los Jedi. Con Kenobi y Skywalker de camino a Toydaria para luchar contra Opress, Ventress se reunió con Talzin para discutir los últimos acontecimientos. Aunque Ventress creía que Opress aún no estaba preparado para luchar contra Dooku, Talzin insistió en atacar inmediatamente a Dooku, puesto que los Jedi estaban tras la pista de Opress. Ventress aceptó y se dirigió a Toydaria para unirse a Savage y matar finalmente a Dooku.

VentressSavageDuo-WOTM.jpg

Ventress y Savage se enfrentan a Dooku.

Mientras Opress estaba en Toydaria para secuestrar a Katuunko y forzarle a unirse a los separatistas — para tratar de corregir el fracaso de Ventress en Rugosa — fue interceptado por Kenobi y Skywalker, y acabó matando al monarca toydariano. Ventress a su vez se infiltró en el destructor de clase Providencia de Dooku, donde el Conde esperaba la llegada de Katuunko. Cuando Opress compareció ante Dooku con el cadáver de Katuunko, el Lord Sith torturó a su estudiante con rayos de la Fuerza como castigo por su fracaso. Entonces, Ventress los interrumpió y ordenó a Opress ayudarla a matar a Dooku. Se inició un duelo en el que Dooku, a pesar de encontrarse en desventaja, pudo mantener a raya a Opress lanzándole repetidamente rayos de la Fuerza. Ventress se enfureció por la inhabilidad de su peón para atacar a Dooku, y el Conde a su vez se mofó de su debilidad. La furia de Ventress y la tortura de Dooku fueron demasiado para Opress, que atacó a sus dos maestros. Cuando el duelo se convirtió en una pelea entre tres, Dooku escapó por una trampilla del suelo y Ventress lo siguió, dejando a Opress a solas en la sala, donde fue descubierto por Kenobi y Skywalker, que le habían estado siguiendo el rastro tras los asesinatos que había cometido Savage en Devaron.

Ventress siguió a Dooku a los niveles inferiores del destructor, donde nuevamente se enfrentó a su antiguo maestro. Los dos prosiguieron con su duelo hasta llegar al pasillo donde se encontraban las cápsulas de escape. Allí, Dooku acabó con la confrontación desarmando a Ventress, que quedó tendida en el suelo. La electrocutó con rayos de la Fuerza y se dispuso a ejecutarla, pero Ventress fue capaz de evitar su muerte usando la Fuerza para desviar el sable de luz de Dooku, que agujereó un conducto en lugar de a ella. Los gases del conducto golpearon a Dooku en la cara, dando tiempo a Ventress para escapar en una cápsula de escape. La cápsula le llevó a Toydaria, desde donde huyó a la inmensidad de la Galaxia para esconderse de Dooku, Opress, los Jedi, la Confederación y la República.

La venganza de Dooku

Talzin: «Se acabó, hermana.»
Ventress: «¿No queda nadie? ...Todo esto es culpa mía. ¿A dónde iré? ¿Qué voy a hacer?»
Talzin: «Este capítulo se ha terminado. Tu destino siempre estará ligado al nuestro, pero ahora debes seguir tu propio camino.»
Ventress: «¡No! ¡Espera, no puedes dejarme aquí!»
— Talzin y Ventress se separan[src]
Open-uri20150608-27674-wguyi5 9f83c765.jpeg

Ventress lidera a las Hermanas de la Noche durante la Batalla de Dathomir.

La derrota en Toydaria impactó a Ventress, que vagó por la Galaxia durante un tiempo para pensar acerca de sus siguientes pasos. Como la guerra se expandía por más lugares y gran parte de la Galaxia la daba por muerta, Ventress decidió regresar a Dathomir y convertirlo en su nuevo hogar. Al volver, fue recibida por las Hermanas de la Noche y la Madre Talzin. Ventress explicó a Talzin lo que había ocurrido con Savage Opress y expresó la incertidumbre que sentía acerca de su futuro ahora que la venganza contra Dooku parecía fuera de su alcance. A pesar de haber trazado otros planes con Opress — concretamente la búsqueda de su hijo, Darth Maul — Talzin dio la bienvenida a Ventress sin dudar y le ofreció convertirla oficialmente en un miembro de su grupo de brujas mediante un ritual bautismal. Ventress aceptó, dejando atrás su vida como Sith y alzándose como una Hermana de la Noche. Después de que Ventress prometiera por su honor ser leal a sus hermanas por encima de todo, la dathomiriana fue bañada en las aguas de Dathomir mientras las demás brujas realizaban un ritual mágico para que renaciera como una más del grupo.

Ventress se alzó de las aguas durante la conclusión de la ceremonia y fue nombrada Hermana de la Noche por la Madre Talzin, que ordenó una celebración en honor al retorno de Ventress. Sin que las dathomirianas lo supieran, en Serenno, el Conde Dooku conspiraba para eliminar a su antigua aprendiz y vengarse de las Hermanas de la Noche por haberle engañado con Opress. Para ello, envió al General Grievous y a un ejército de droides a Dathomir para aniquilar a las Hermanas de la Noche y a Talzin de una vez por todas. Durante la celebración de su nombramiento, Ventress reconoció el sonido familiar de los cazas droides y fue la primera en darse cuenta de que las Hermanas de la Noche estaban siendo atacadas. Ventress ordenó a sus hermanas que se dispersaran justo cuando varios droides buitre y bombarderos clase Hiena lanzaban un primer ataque contra la Fortaleza de las Hermanas de la Noche. Comprendiendo que la Confederación de Sistemas Independientes había venido a Dathomir a exterminar a las Hermanas de la Noche, Talzin ordenó a su clan que se preparara para el combate mientras Ventress se dispuso a liderar la lucha. Los droides continuaron bombardeando la fortaleza, derrocando edificios, uno de los cuales mató a Karis. Ventress se tomó un momento para lamentar la muerte de Karis justo antes de atacar a la primera oleada de droides.

Open-uri20150608-27674-15wj2y 2e528cdb.jpeg

Ventress se enfrenta a Grievous.

Bajo su mando, Hermanas de la Noche armadas con arcos atacaron a los droides desde unos árboles mientras Ventress encabezaba un asalto en tierra. Las brujas ganaron terreno bajo el liderazgo de Ventress hasta que Grievous usó un defoliador contra las dathomirianas. Las hermanas fueron forzadas a retirarse brevemente hasta que recibieron refuerzos: un ejército de Hermanas de la Noche muertas que habían sido reanimadas por la hermana más anciana de todas, la Vieja Daka. Con la ayuda de las hermanas zombies, Ventress fue capaz de apropiarse de un Tanque Blindado de Asalto y usarlo para destruir el defoliador. Luego, se dirigió a la posición de Grievous, donde dijo al general que si ella era el objetivo de su invasión, entonces ambos debían enfrentarse en un duelo — si Grievous ganaba, las Hermanas de la Noche se rendirían; pero si Ventress se alzaba con la victoria, las fuerzas de la Confederación tendrían que marcharse. Grievous aceptó, pero en cuanto Ventress lo superó, ordenó a sus fuerzas asesinar a Ventress y a todas sus hermanas.

El incumplimiento de la promesa por parte de Grievous hizo que la batalla se convirtiera en un caos, en el que Ventress fue disparada en el hombro por un droide. Las Hermanas de la Noche restantes combatieron a los droides, y el ejército de hermanas muertas se abalanzó sobre Grievous salvando a Ventress de ser ejecutada por el General. La hermana Luce ayudó a Ventress a alejarse de la batalla, pero fue asesinada en el acto por los droides. Aconsejada por Luce, Ventress se alejó todavía más de la batalla y todas las Hermanas de la Noche fueron exterminadas. Grievous consiguió llegar hasta Talzin y Daka, y mató a Daka mientras Talzin escapaba usando magia. Tras la batalla, Ventress vagó por los alrededores del campo de batalla hasta que fue confrontada por el espectro de la Madre Talzin, que se comunicaba desde el reino de los espíritus. La Madre le informó de que la batalla había sido perdida, y aunque Ventress se culpaba por la erradicación de las Hermanas de la Noche, Talzin la animó a proseguir con su vida, desapareciendo en una niebla verde. Devastada, Ventress gritó a Talzin que volviera, pero se quedó sola en los bosques de Dathomir con un camino que forjarse de nuevo.

Vida de exiliada

Misión en Quarzite

Pluma Sodi: «Nada de esto fue elección mía. Yo ninca pedí ser alejada de mi hogar. De... mi familia. Nunca sabrás lo que se siente.»
Ventress: «Desearía no saberlo, pero lo sé. »
— Pluma Sodi y Asajj Ventress [fuente]
OkedDead-Bounty.png

Ventress mata a Oked.

Tras abandonar Dathomir, Ventress vagó por los Territorios del Borde Exterior. Fingiendo ser una viajera, Ventress subió a bordo de una nave de pasajeros y llegó al mundo desértico de Tatooine, donde pasaría desapercibida en la gran ciudad de Mos Eisley. Mientras bebía en la Cantina de Mos Eisley, el cazarrecompensas Oked se le insinuó, y ella lo rechazó con dureza. Como Oked continuaba importunándola a pesar de haber sido rechazado, Ventress lo empaló con uno de sus sables de luz y siguió bebiendo. Aunque la violencia era común en la cantina, el asesinato de Oked atrajo la atención del trandoshano Bossk y la Theelin Latts Razzi, ambos cazarrecompensas. Llevaron a Ventress a su mesa y le informaron de que Oked había sido un miembro de su sindicato de cazarrecompensas, y ahora necesitaban a alguien que lo sustituyera. Sin tener nada que hacer, Ventress aceptó ocupar el lugar de Oked.

Bossk y Razzi escoltaron a Ventress hasta su cuartel general en Mos Eisley, donde fue presentada a los otros tres miembros del equipo de cazarrecompensas: Dengar, un cíborg humano; C-21 Highsinger; y su líder, Boba Fett. Ventress expresó su disgusto al tener que responder ante un adolescente Fett, y aunque el joven Boba quiso expulsar a Ventress de su equipo, Razzi le recordó que necesitaban a seis personas para poder realizar el trabajo que habían aceptado. Fett aceptó la presencia de Ventress por necesidad, a pesar de la negativa de la dathomiriana por revelar su identidad o aceptar órdenes de Boba. Juntos, los cinco cazarrecompensas y Ventress abandonaron Tatooine a bordo de la nave de Bossk, y llegaron al planeta Quarzite. El equipo llegó a una estación espacial en la órbita de Quarzite, donde fue recibido por el Mayor Rigosso, un representante del dictador belugano de Quarzite, Otua Blank. Rigosso explicó al equipo que, debido a la atmósfera completamente presurizada del planeta, deberían viajar de la estación a la superficie de Quarzite mediante unos ascensores especiales. En la superficie, encontrarían su objetivo: un valioso cargamento que debían proteger de unos asaltantes mientras era llevado hasta la fortaleza de Otua Blank mediante un tren.

Open-uri20150608-27674-1q3xu8s 403e92ff.jpeg

Ventress y Dengar se enfrentan a unos Guerreros Kage en Quarzite.

Ventress subió en uno de los ascensores con Dengar, y una vez en la superficie de Quarzite se reunieron con el resto del equipo y los guardias de Rigosso. El Mayor insistió en que ninguno de los cazarrecompensas abriera el cargamento que debían proteger, y a continuación, todo el mundo subió al tren con el cargamento para iniciar su traslado a la fortaleza de Blank. El equipo se repartió a lo largo del tren, con Ventress y Dengar de guardia en la parte trasera del vehículo. Dengar intentó conversar con Ventress pero fue interrumpido por tres Guerreros Kage — los asaltantes que se oponían a Otua Blank y querían robar el cargamento. Ventress y Dengar se enfrentaron a los guerreros, pero rápidamente aparecieron cuatro más que corrieron hacia la parte delantera del tren. Los demás cazarrecompensas repelieron con éxito la primera oleada, pero más Kages continuaron abordando el tren. Ventress mantuvo a raya a tres atacantes sin usar ninguna arma, pero al final activó sus sables de luz para cortar los cuchillos de los guerreros. Dengar fue superado en número y acabó cayendo del tren, dejando a Ventress sola haciendo frente a los guerreros kage.

Aunque pidió refuerzos; Bossk, Razzi y C-21 Highsinger acabaron siendo lanzados del tren en marcha y el Mayor Rigosso fue asesinado por el líder de los guerreros, Krismo Sodi. Tras eliminar a todos los guerreros que se interpusieron en su camino, Ventress llegó hasta el vagón en el que había el cargamento que debía proteger. Allí descubrió a Krismo Sodi enfrente de un inconsciente Fett y el cargamento liberado: Pluma Sodi, la hermana del líder de los Guerreros Kage. Ventress ordenó a Krismo que se retirara para que ella pudiera reclamar su recompensa a Otua Blank, pero el kage lanzó una granada de humo y se escondió en la oscuridad, desarmando poco después a Ventress. Los dos se enzarzaron en una pelea cuerpo a cuerpo que Asajj zanjó estrangulando con la Fuerza a su oponente y golpeándolo contra una pared. Fett se despertó momentos después, sin conocer la sensibilidad de Ventress a la Fuerza. Boba ordenó atar a Krismo y a Pluma para entregarlos a Otua Blank y ganar su recompensa.

Open-uri20150608-27674-1xyufkh 5b54b244.jpeg

Ventress se reúne con Bossk, Dengar y Latts Razzi.

Se asignó a Ventress vigilar a los prisioneros durante el último tramo del trayecto en tren, durante el cual Pluma Sodi intentó despertar el lado sensible de Ventress, explicando cómo había sido alejada de su familia y su hogar. Ventress empatizó con la joven, pero aún quería recibir su recompensa. Cuando Fett llegó y reveló que ella recibiría una pequeña porción de la recompensa mientras que él obtendría una cantidad de créditos mayor, Ventress perdió la paciencia con el joven y lo estranguló con la Fuerza — lo que sorprendió a Fett. Entonces, Ventress decidió entregar un cargamento diferente a Otua Blank. Ventress ató y amordazó a Fett y lo metió en la caja que había contenido previamente a Pluma Sodi. Luego, entregó la caja que contenía a Boba a Otua Blank en su fortaleza, recibiendo una gran cantidad de créditos sin marcar. No fue hasta que Ventress se marchó que Blank abrió su cofre y descubrió que era Fett quien estaba en su interior en lugar de Sodi. Mientras tanto, Ventress devolvió a Pluma a Krismo Sodi y el kage le proporcionó una cantidad adicional de créditos. A continuación, Ventress volvió a la estación espacial de la órbita de Quarzite y se reunió de nuevo con el resto del equipo. Ventress se quedó su parte de la recompensa y entregó el resto — incluyendo el dinero de Fett — a Bossk. Aunque los cazarrecompensas la animaron a trabajar con el resto del equipo, Ventress insistió en que ella no era parte de su sindicato, y ahora tendría una vida por delante en solitario.

Alianzas inesperadas

Ahsoka Tano: «Tengo que admitirlo, jamás pensé que haríamos algo juntas. Nunca.»
Ventress: «Estos son tiempos extraños.»
— Ahsoka Tano y Asajj Ventress [fuente]
Tras su trabajo en Quarzite, Ventress regresó a Tatooine y decidió proseguir con su trabajo como cazarrecompensas. Asajj frecuentó la Cantina de Mos Eisley, que era el lugar de descanso favorito de muchos de los cazarrecompensas de la ciudad. Allí disfrutó de la compañía de Latts Razzi, pero mientras ambas bebían en la cantina, Ventress comenzó a preocuparse cada vez más de alguien de su pasado: Savage Opress. Incluso la llegada de nuevos clientes a la cantina le sobresaltaba, y admitió a Razzi que un monstruo de su pasado ocupaba sus pensamientos. Poco después, mientras disfrutaba de una bebida en solitario en la cantina no mucho después de su trabajo con el Sindicato de Boba Fett, Ventress escuchó a varios cazarrecompensas hablando de un posible valioso objetivo para ellos: Savage, por cuya captura se ofrecían un millón de créditos. Aunque muchos de los cazarrecompensas pretendían capturar a Opress, Ventress acercó a ellos y les informó de que ese trabajo era para ella. Guardó pasa sí misma toda la información sobre Opress que había en el transmisor de la cantina y partió en su búsqueda. Las pesquisas de Ventress acerca del paradero de Savage la llevaron a Raydonia, un aislado mundo de los Territorios del Borde Exterior no muy lejano a Dathomir. En la superficie del planeta, encontró una enorme nave que estaba a punto de despegar. Asumiendo que Opress se encontraba en su interior, Ventress entró de incógnito en la nave mientras ésta se dirigía al espacio.


EnemyOfMyEnemyIsMyFriend-Revenge.jpg

Ventress y Kenobi se enfrentan a Darth Maul y Savage Opress.

Se escondió en los niveles superiores de la nave, desde donde descubrió que Obi-Wan Kenobi estaba siendo golpeado y torturado por ningún otro que Darth Maul — el hermano de Opress y el hijo de Talzin, de quien se creía que había muerto hacía más de una década a manos de Kenobi. Opress y Talzin habían recuperado recientemente a Maul, y ahora él y su hermano se estaban cobrando su venganza contra el Jedi que le partió por la mitad y le dio por muerto en Naboo. Cuando Savage regresó de la cabina de la nave para unirse a la tortura de Kenobi, Ventress decidió mostrarse a los hermanos, burlándose de ellos antes de desvanecerse por los rincones de la nave una vez más. Los dos Hermanos de la Noche corrieron a buscar a Ventress por la nave, y ella aprovechó la ocasión para acercarse a Kenobi, que estaba inconsciente. Cuando se recuperó, Obi-Wan se sorprendió de ver a su antigua adversaria, a quien creía muerta desde la Batalla de Sullust. Los dos se aceptaron rápidamente como aliados en la lucha contra Maul y Opress. Cuando los dos hermanos regresaron, Ventress prestó a Kenobi uno de sus sables de luz y se inició un duelo entre los cuatro, en el que Ventress hizo frente a Opress mientras Kenobi luchaba contra Maul.

Ventress resistió en su enfrentamiento contra Opress pero fue eventualmente abrumada por su fuerza antinatural y quedó desarmada. Continuó peleando sin armas hasta que Kenobi fue capaz de recuperar su propio sable láser y devolvió a Ventress el sable que le había prestado. El duelo continuó hasta que el Jedi y la Hermana de la Noche se dieron cuenta de que estaban siendo superados y decidieron escapar. Mientras Kenobi corría a la cabina del módulo de escape, Ventress hizo frente a Maul tras empujar a Opress al fondo de la nave. Los dos aliados escaparon finalmente, con Kenobi activando la función de cápsula de escape de la cabina de la nave poco antes de que los hermanos zabrak pudieran cortar la puerta de la cabina y acceder a ella. Su apurado escape les impactó a ambos, y Kenobi recordó a Ventress que a partir de ese momento Maul y Opress centrarían todos sus esfuerzos en matarlos. Ventress y Kenobi se separaron en Raydonia, aunque Kenobi mantuvo un nuevo respeto hacia su antigua oponente y expresó eso al Consejo Jedi. A pesar de la insistencia de Kenobi, los Jedi y el Senado Galáctico aún creían que Ventress era una Sith y pretendían juzgarla por sus crímenes de guerra.

Open-uri20150608-27674-19380b7 2dd3b82c.jpeg

Ventress embosca a Ahsoka en Coruscant.

Mientras la guerra se recrudecía en el resto de la Galaxia, Ventress siguió con su carrera como cazarrecompensas y empezó a trabajar en una residencia del Nivel 1312, en los bajos fondos de Coruscant, la capital de la República Galáctica situada en los Mundos del Núcleo. Sus logros y astucia en los negocios le hicieron alcanzar el éxito y Ventress adquirió un casco con una máscara retractable para ocultar su identidad. No mucho después de la Batalla de Onderon, Ventress decidió perseguir una nueva presa: Ahsoka Tano, buscada por terrorismo y crímenes contra la República por el bombardeo del Templo Jedi y el asesinato de múltiples soldados clon. Aunque Ventress no creía que la joven Padawan fuera capaz de cometer tales crímenes, aceptó el trabajo y buscó a la Jedi, que estaba huyendo de la Orden Jedi y el Gran Ejército de la República. Finalmente encontró a Tano en el Nivel 1313 y la siguió hasta que la togruta se encontró sola y sin ningún aliado potencial cerca. Entonces, Ventress atacó a Tano, tirándola al suelo y encendiendo sus dos sables de luz alrededor del cuello de Ahsoka. Tras revelar su identidad, Tano asumió que era Ventress la culpable de los crímenes por los que se le acusaba, pero la dathomiriana negó estar implicada en ellos y aclaró que sólo quería capturar a Tano para recibir una recompensa.

Ventress puso a Tano bajo su custodia y la escoltó hasta una plataforma de aterrizaje, pero la joven Jedi intentó razonar con ella, insistiendo en que una criminal de guerra separatista y una Sith no podía entregarla al Consejo Jedi sin ser detenida también. Aunque Ventress había planeado entregar a Ahsoka a los Jedi usando a alguien como intermediario para cobrar luego la recompensa, simpatizó con Tano al pensar que la togruta era una aprendiz abandonada y traicionada por sus maestros, igual que ella. Ventress todavía tenía sus dudas, pero aceptó ayudar a Ahsoka en su búsqueda de justicia puesto que la Padawan prometió conseguir un perdón del Senado Galáctico y del Consejo Jedi para Ventress si conseguía demostrar su inocencia. Cuando las dos habían llegado a un acuerdo, un grupo de soldados clon liderados por Anakin Skywalker y el Maestro Jedi Plo Koon se acercaron para capturar a Tano. Ventress llevó a Ahsoka hasta un lugar seguro, activando detrás suyo un escudo de rayos para evitar ser perseguidas por la República. Antes de que huyeran no obstante, Skywalker fue capaz de ver brevemente a Ahsoka con Ventress, lo que le llevó a pensar que la cazarrecompensas estaba involucrada en el bombardeo del Templo y la acusación de Tano.

WolffeCornersFugitives-TCAJ.png

Ventress y Ahsoka acorraladas por Wolffe y un escuadrón de clones.

Aunque aún cumpliendo su acuerdo con Tano pero dispuesta a entregarla si eso le resultaba más provechoso, Ventress llevó a la Padawan hasta su escondite en el Nivel 1312. Allí, la togruta contactó con su amiga, la Caballera Jedi Barriss Offee. Sin que Asajj y Ahsoka lo supieran, un Droide sonda de la República les había seguido y reveló su ubicación a un escuadrón de clones liderado por el comandante clon CC-3636 — un clon al que Ventress había herido años antes. Tano finalizó su conversación e informó a Ventress de que las pruebas de su inocencia podían encontrarse en un depósito de municiones abandonado del Nivel 1315. Ventress conocía la localización del depósito de municiones y aceptó llevar a Ahsoka hasta allí. Sin embargo, las dos fueron interceptadas por CC-3636 y su equipo de clones. Wolffe intentó capturar a Tano, pero Ventress y la togruta desarmaron a los soldados y los dejaron a todos inconscientes. Ventress evitó apropósito matar a ninguno de los clones sabiendo que eso beneficiaría a Tano y para demostrar que había emprendido una nueva etapa en su vida. A continuación, llevó a su aliada hasta el depósito de municiones y afirmó que ya había cumplido su parte del trato con Ahsoka. Devolvió a Tano su sable de luz y se marchó, recordando a la Jedi que debía convencer a la República de que perdonara sus crímenes.

Ventress se dispuso a volver a su guarida en el Nivel 1312, pero sintió un peligro constante mientras caminaba hasta allí. Fue brevemente distraída por un Tooka, tiempo durante el cual fue emboscada por Barriss Offee, quien golpeó a Ventress en la cabeza con una barra de metal, dejándola aturdida en el suelo. Ventress intentó recuperarse, pero Offee se acercó a ella y la remató con la barra metálica, de modo que Ventress quedó inconsciente. Barriss — la verdadera responsable del bombardeo sobre el Templo Jedi y el asesinato de los clones — pretendía acusar a Tano y Ventress de sus crímenes, por lo que robó el casco y los sables láser de la dathomiriana. Ventress se recuperó del ataque, pero no supo que Offee se había hecho pasar por ella y atacó a Tano en el depósito de municiones. El engaño de Offee llevó a Tano a pensar que Ventress le había traicionado para que los Jedi y los clones la encontraran en el depósito de municiones, repleto de los mismos explosivos usados para atacar el Templo Jedi.

Open-uri20150608-12867-k5sotm f5427e13.jpeg

Ventress informa a Anakin de todo lo que sabe acerca de las acciones de Tano.

Ventress se escondió en los bajos fondos de Coruscant después del ataque, mientras que Tano fue apresada y expulsada de la Orden Jedi. La togruta argumentó que Ventress era posiblemente quien se encontraba bajo el ataque terrorista al Templo, pero no tenía ninguna prueba que verificara sus afirmaciones, y el Senado insistía en acusar a Tano de haber cometido los crímenes. Mientras la Padawan era juzgada por un tribunal militar, Skywalker decidió buscar pruebas a favor de la inocencia de Tano y se dirigió a los bajos fondos para buscar a Ventress. La cazarrecompensas percibió al Jedi acercándose mientras caminaba por un callejón, y aún estaba desarmada tras haber perdido sus sables láser ante Offee. Los dos pelearon un breve momento, pero Ventress fue rápidamente derrotada por el Jedi, que se encolerizó, acercándose al lado oscuro. Skywalker estranguló a Ventress con la Fuerza antes de continuar ahogándola con sus propias manos, acusándola de haber tendido una trampa a Tano. Cuando Ventress explicó que se había acercado a Tano para recibir una recompensa por su captura pero que finalmente había simpatizado con la togruta, Skywalker soltó a la dathomiriana. Ventress contó cómo había sido atacada tras separarse de Tano y cómo había sido incapaz de saber la identidad de su atacante — sólo podía confirmar que su atacante se había llevado sus sables de luz. También confirmó que Ahsoka sólo había hablado con otra persona después de haber escapado de los Jedi: Barriss Offee, la Jedi que la condujo al depósito de municiones.

Skywalker creyó las palabras de Ventress y regresó al Templo Jedi, donde se enfrentó a Offee y descubrió su culpabilidad. Offee confesó sus crímenes ante el tribunal militar que estaba juzgando a Tano, confirmando la inocencia de Ventress y Tano. Aunque Ahsoka recibió la posibilidad de regresar a la Orden Jedi tras su expulsión, ella rechazó el ofrecimiento y abandonó la Orden Jedi, sin tener la oportunidad de solicitar el perdón de Ventress al Consejo Jedi o al Senado

Cazadora de éxito

Quinlan Vos: «Supongo que la bruja calva os está robando los trabajos a todos últimamente. »
Bossk: «¡Esa mujer significa problemas!»
— Quinlan Vos y Bossk [fuente]
Lassa Rhayme.png

Lassa Rhayme, la socia pirata de Ventress.

Tras el incidente con Ahsoka Tano en Coruscant, Ventress abandonó los Mundos del Núcleo y se apropió de una cañonera a la que llamó Banshee. Trasladó su centro de operaciones a la nave e hizo de ella su nuevo hogar, modificándola significativamente y usándola en numerosas misiones. Durante ese tiempo, Ventress también adquirió un nuevo sable de luz de color amarillo en el mercado negro para reemplazar los sables de luz que le había robado Barriss Offee. Su reputación como cazarrecompensas de éxito aumentó en los meses siguientes, ganándose el apodo de "la bruja calva" y el resentimiento de los demás cazarrecompensas — particularmente Boba Fett. También se familiarizó con personalidades de los bajos fondos, como Fife, un miembro del Sindicato Pyke.

Poco después de invertir en unas reparaciones para la Banshee, Ventress aceptó un encargo procedente del comerciante de antigüedades koorivar Sheb Valaad. Valaad había contratado a un equipo de contrabandistas para transportar un valioso cargamento a bordo de una fragata, y requería a pilotos habilidosos para escoltar al vehículo hasta su destinación. Ventress se unió a la escolta pilotando la Banshee junto a otros cinco pilotos y sus respectivas naves, y recibió la tarea adicional de asegurarse que una parte específica del cargamento llegaba hasta Valaad. Durante el viaje, Ventress estuvo alerta ante posibles ataques piratas; la dathomiriana había aprendido durante sus negocios con contrabandistas que los cargamentos codiciados siempre solían sufrir intentos de robo, y en esa ocasión no fue diferente. La fragata que llevaba el cargamento de Valaad fue atacado por un grupo de piratas weequay pertenecientes a la Banda Ohnaka, y todos los pilotos que acompañaban a Ventress fueron asesinados. La Banshee fue seriamente dañada, y Ventress quedó herida mientras que los weequays se apropiaron de la fragata de Valaad con el cargamento en su interior.

La Banshee quedó dañada en el espacio cuando un segundo grupo de piratas llegó a la zona a bordo de su propia nave, el Oportunidad. Liderados por la pantorana Lassa Rhayme, estos piratas también habían intentado apropiarse de la fragata de Valaad, pero los weequays no les habían dejado otra cosa que restos de naves y a Ventress herida. Rhayme decidió reparar la Banshee y ayudar a Ventress a recuperarse, con la intuición de que Ventress podría ayudarles. Al descubrir el nuevo sable láser de Ventress, Rhayme decidió que la dathomiriana sería la compañera ideal para recuperar la fragata de Valaad. Al recuperarse, Ventress habló con Rhayme y aceptó colaborar con la pantorana a cambio de poder quedarse la pieza en particular que debía haber entregado a Valaad. Así pues, las dos socias se dirigieron a Florrum, donde se encontraba la base de la Banda Ohnaka.

Para recuperar la fragata de Valaad, Rhayme se hizo pasar por una cazarrecompensas poniéndose el atuendo de Ventress mientras que la dathomiriana se vistió tratando de hacerse pasar por una Jedi. Rhayme llevó a Ventress a la base de la Banda Ohnaka esposada, presentándola a Jiro, el segundo al mando de la banda, como una prisionera Jedi. Rhayme explicó a Jiro que era una desertora del grupo de piratas de la opresiva Lassa Rhayme, y afirmó que quería unirse a la Banda Ohnaka, por lo que había capturado a una Jedi para ofrecerla como prisionera. Jiro aceptó el sable de luz de Ventress, pero fue cauteloso a la hora de aceptar la oferta de Rhayme, puesto que el líder de la banda, Hondo Ohnaka, se encontraba lejos de Florrum y no podía decidir si aceptaba la adhesión de la "cazarrecompensas" a su banda. Para encubrir su engaño, Ventress recuperó con la Fuerza su sable de luz y atacó a los piratas en un aparente intento de escapar. Rhayme redujo a Ventress y le quitó su sable láser.

Kindred-spirits-2.jpg

Ventress y Rhayme se enfrentan a la Banda Ohnaka.

Mientras Rhayme continuaba negociando con Jiro, Ventress fue llevada a las mazmorras de la base por cuatro piratas. De camino a las mazmorras, Ventress se liberó de sus ataduras y dejó inconscientes a los cuatro piratas justo antes de dispararles con munición aturdidora por precaución. Ventress se dirigió a la fragata de Valaad y se deshizo de los piratas que la estaban desvalijando. Sin embargo, su plan con Rhayme se complicó cuando Hondo Ohnaka regresó a Florrum con diez piratas más. Ohnaka y sus hombres se enfrentaron a Rhayme, que fue salvada por Ventress, que apareció de entre las sombras y comenzó a desarmar a los weequay. Rhayme devolvió a Ventress su sable de luz durante el combate y las dos fueron capaces de derrotar a la Banda Ohnaka humillando al propio Hondo Ohnaka.

Escapando con la fragata de Valaad y todo su cargamento regresaron al Oportunidad, donde celebraron con los piratas de Rhayme su éxito. Rhayme ofreció a la dathomiriana un puesto entre su tripulación, pero Ventress rechazó la oferta a pesar de admirar a la pantorana y su estilo de mando, insistiendo en que debía proseguir con su vida sola.

Un nuevo propósito

Asociación con Quinlan Vos

Ventress: «Si quieres trabajar conmigo, tienes trabajo que hacer. Esto no es un recreo — es un trabajo. Necesitarás aprender a correr más rápido y a luchar más duramente. Nada de errores estúpidos. Nada de presas perdidas porque quieres hacer alguna grandeza. No toleraré ni la pereza ni la estupidez. ¿Te ha quedado claro?»
Quinlan Vos: «Siempre combativa. Pero puede que todavía puedas ser una compañera decente.»
— Asajj Ventress y Quinlan Vos [fuente]
Ventress siguió trabajando en solitario durante meses, haciéndose rica gracias a sus éxitos como cazarrecompensas. En el último año de las Guerras Clon, Ventress aceptó un trabajo del Clan Rang consistente en capturar al malversador volpai Moregi a cambio de veinticinco mil créditos. Su aceptación del trabajo hizo que otros cazarrecompensas como Boba Fett, decidieran no realizar la misión del Clan Rang, de modo que Ventress pudo perseguir a su objetivo sin competencia. Su búsqueda de Moregi le llevó a Pantora, la luna de Orto Plutonia, en los Territorios del Borde Exterior. Asajj pasó bastante tiempo conociendo el área, formada por una arquitectura única y nivelada. Mientras investigaba la zona, encontró a Moregi y descendió hasta él, pero el volpai se negó a rendirse y escapó de la cazarrecompensas. Ventress lo persiguió, a través de las calles repletas de gente y de varios tejados. Moregi regresó eventualmente al nivel de la calle, pero Ventress lo siguió con facilidad y lo tiró al suelo. Aunque casi capturó al Volpai, Moregi fue de repente atacado de nuevo — esta vez por un cazarrecompensas humano rival llamado Quinlan Vos.
Pantoran city.png

Pantora, el sitio en el que Ventress conoció a Vos.

Sin que Ventress lo supiera, Vos era en realidad un Maestro Jedi que había sido asignado por el Consejo Jedi para ganarse de incógnito la confianza de Ventress. Su objetivo en última instancia era familiarizarse con los hábitos y técnicas del Conde Dooku para asesinar al líder de la Confederación de Sistemas Independientes. Sabiendo que Ventress estaba más familiarizada que nadie con el Lord Sith, el Consejo recomendó a Vos que se asociara con ella ocultando su verdadera identidad y propósito. Para ello, Vos se presentó a sí mismo como un habilidoso pero temerario cazarrecompensas que estaba ansioso por capturar a Moregi por sí mismo, pero aún más que contento de asociarse con Ventress y repartirse la recompensa por Moregi. La intrusión de Vos enfureció a la dathomiriana, porque permitió a Moregi escapar. Ventress apartó a Vos y continuó su persecución, pero Vos intervino en la persecución, en ocasiones ayudando a Ventress y en otras interviniendo directamente en ella.

Durante la persecución, Ventress se distanció de Vos y capturó a Moregi, pero el volpai usó sus cuatro brazos para desarmar a la cazarrecompensas y deshacerse de ella el tiempo suficiente como para escapar. Ventress cayó de a bordo de una moto deslizadora desde una gran altura, pero fue salvada de la caída por Vos, quien la cogió en pleno descenso. Vos continuó molestando a Ventress e insistió en que debían trabajar juntos para encontrar a Moregi, pero el enfado de Ventress y su cansancio le hicieron decidir abandonar su caza e irse a un bar. Vos siguió a Ventress y ella decidió tolerar exasperada su presencia en lugar de reaccionar violentamente. Se sentía atraída por el falso cazarrecompensas, y reconoció que poseía habilidad, pero insistió en que ella trabajaba sola y casi no le dejó beber con ella. Tras una breve presentación entre ambos, Ventress permitió al Kiffar inspeccionar una hombrera que ella había conseguido quitar a Moregi. Sin que lo supiera, Vos era particularmente dotado en una técnica de la Fuerza llamada psicometría — la habilidad de obtener imágenes y memorias a partir de objetos inanimados. Tras sostener la hombrera un momento, Vos fue capaz de deducir la localización de la casa de Moragi.

Ventress siguió a Vos hasta un área pobre de la ciudad en la que según habían informado a Vos, vivía Moregi. En realidad, el kiffar simplemente había deducido la localización de Moregi mediante la psicometría. En el cuatro piso de un edificio, él y Ventress irrumpieron en un apartamento y encontraron a Moregi en su interior junto a su mujer y su hijo. El volpai insistió en que sólo estaba protegiendo a su familia y proclamó su inocencia antes de ofrecer pagar más dinero que el Clan Rang a los cazarrecompensas. Ventress ignoró a Moregi y le persiguió en cuanto escapó por una ventana hasta las calles de abajo. Vos alcanzó a Ventress a bordo de una moto aerodeslizadora y la subió con él, de modo que los dos persiguieron a Moregi. Ventress saltó rápidamente de la moto y tiró a Moregi al suelo, acorralándolo con su sable láser encendido y el bláster de Vos apuntándolo. Tras una ardua caza, el malversador volpai había sido capturado.

Quinlan Vos.png

Quinlan Vos, el socio de Asajj Ventress y su futuro amante.

Tras poner a Moregi bajo custodia, Vos permaneció con Ventress, insistiendo en recibir la mitad de la recompensa ofrecida por Moregi, y animándola a hacerse socios. A pesar de su naturaleza solitaria, la dathomiriana aceptó unirse a Vos pero exigió que Vos se sometiera a un entrenamiento físico diario para mejorar su habilidad y rapidez en combate. Su relación profesional comenzó formalmente con la realización de diversos trabajos tras la captura de Moregi, y a menudo éstos implicaban a contactos de los bajos fondos y delincuentes como presa. Durante ese tiempo, los dos frecuentaban los bajos fondos de Coruscant para trabajar; y en un momento determinado, fueron emboscados por un gran grupo de matones en el Nivel 1313, lo cual obligó a Vos a usar la Fuerza para salvar a su compañera de ser disparada. Ventress estaba distraída y no notó que Vos había usado la Fuerza, pero aún así sospechó de cómo Vos había sido capaz de desarmar a uno de los atacantes desde una distancia considerable.

Ventress consiguió la adquisición de nuevos trabajos para el equipo, y su quinta misión vino a ella gracias a la capitana Lassa Rhayme, quien había prometido contactar con Ventress si alguna vez necesitaba a un cazarrecompensas. Rhayme quería capturar a su primer compañero sentimental y antiguo amante, quien había abandonado recientemente su grupo de piratas y escapado junto a una heredera que la Orden Sangre Hueso había querido secuestrar. Ventress informó a Vos de su trabajo durante su entrenamiento, explicando que pretendía capturar a su presa atraiéndolo sexualmente. La estrategia fue un éxito y los dos cazarrecompensas capturaron a su objetivo en quince minutos. Rhayme les agradeció su trabajo adjuntando una botella de whisky Tevraki junto con su paga, el cual Ventress y Vos disfrutaron al anochecer. Mientras bebían, Vos preguntó a Ventress acerca de cómo había sido entrenada, pero ella no le contestó. Fue durante ese exitoso periodo que ambos empezaron a desarrollar un sentimiento de amor mutuo, más allá de cualquier relación profesional. A pesar de eso, mantuvieron sus sentimientos en secreto el uno del otro.

Los dos volvieron al Nivel 1313 de Coruscant poco después para que Ventress pudiera hacer varias modificaciones a la Banshee en un lugar relativamente seguro mientras Vos compraba nuevos suministros y armamento. Sin embargo, Vos empleó su tiempo en solitario para reunirse con Obi-Wan Kenobi e informar al Consejo Jedi de sus progresos en la misión de asesinar al Conde Dooku. Ventress no descubrió la existencia de la reunión de Vos y se mantuvo ocupada trabajando en la Banshee y aceptando un nuevo trabajo — esta vez de un poderoso cártel de tráfico de drogas y especias, el Sindicato Pyke. Ventress y Vos viajaron a la base de operaciones de los pyke, en el planeta Oba Diah, donde Fife, un viejo conocido de Ventress, los presentó ante el recién nombrado líder del sindicato, Marg Krim. Krim encargó a los dos cazarrecompensas rescatar a su mujer, Tezzka Krim, y a sus dos hijos, Laalee y Vram, que habían sido secuestrados y llevados a una fortaleza del Sol Negro en Mustafar, en los Territorios del Borde Exterior. Ventress dudaba sobre si aceptar el trabajo pero finalmente aceptó y ella y Vos se dirigieron al planeta volcánico.

Al llegar, Ventress aterrizó la Banshee en las afueras de una pequeña ciudad minera cercana a la fortaleza del Sol Negro. Los cazarrecompensas alquilaron dos transportes y entraron en el único bar de la ciudad. Allí, Ventress identificó a un soldado falleen como un agente del Sol Negro y comenzó a seducirle. Tras ser conducida a los lavabos, Vos apareció y redujo al falleen. Los cazarrecompensas interrogaron al soldado buscando información sobre los prisioneros pyke del Sol Negro antes de dejar al falleen inconsciente y dirigirse a la fortaleza de los criminales. Consiguieron infiltrarse en la fortaleza fuertemente protegida a través de un balcón y llegaron a las celdas de prisioneros de la instalación, donde encontraron a los hijos de Marg Krim.

Mustafar.png

Mustafar, donde Ventress y Vos rescataron a la familia de Krim.

Laalee y Vram informaron a los cazarrecompensas de que su madre había sido separada de ellos tras su secuestro y no sabían nada de ella. Esa complicación se vio agravada en cuanto el soldado del Sol Negro que Asajj y Vos habían interrogado anteriormente regresó a la fortaleza y dio la voz de alarma, alertando de la presencia de Ventress y Quinlan. Para escapar rápidamente, los cazarrecompensas subieron a los niños sobre sus espaldas y descendieron por el balcón hasta los niveles inferiores. Ventress llevó sobre su espalda a Laalee, y defendió a la niña de los disparos de los soldados del Sol Negro con su sable de luz. Vos fue disparado en el hombro y casi cayó sobre un río de lava, pero se salvó a sí mismo y a Vram usando la Fuerza. Finalmente, los dos cazarrecompensas escaparon con los niños a cuestas; pero la supervivencia de Vos a la caída — que debería haberle matado a él y al niño — reforzó las sospechas de Ventress sobre su compañero y le hicieron creer que era sensible a la Fuerza.

Todos volvieron a la Banshee, donde Ventress curó las heridas de Vos y empezó a formular su plan para encontrar a Tezzka Krim. Aunque aparentemente no tenían ninguna pista, Vos usó su psicometría sobre un medallón de Laalee y descubrió que Krim aún seguía en la fortaleza junto al líder del Sol Negro, Ziton Moj. Veinte minutos después de haber escapado de la fortaleza, Ventress pilotó a la Banshee de vuelta a la base del Sol Negro y aterrizó directamente en su patio — ella actuaría como una negociadora del Sindicato Pyke mientras Vos intentaba liberar a la mujer de Marg Krim. Los cazarrecompensas dejaron a Laalee y Vram en su nave antes de volver a aventurarse en la fortaleza; Ventress fue inmediatamente interceptada por unos guardias que no la reconocieron de su anterior rescate y la llevaron ante Moj para que negociara con él. Ventress exigió ver a Tezzka Krim antes de negociar, y cuando trajeron ante ella a Tezzka, Vos apareció y se inició un tiroteo. Durante el combate, Ventress estranguló con la Fuerza a Moj, ganando tiempo para escapar junto a Vos y Krim. Los dos escaparon del lugar bajo un intenso fuego enemigo, habiendo rescatado con éxito a la familia de Marg Krim.

Al volver a Oba Diah, Marg Krim recompensó a Ventress con el doble de lo que había prometido pagar. Ella y Vos abandonaron el planeta inmediatamente después, pero al llegar a la órbita del planeta, el planeta fue atacado por una flota del Sol Negro. A pesar de que sabían lo que significaría ese ataque para sus antiguos clientes, los cazarrecompensas no podían hacer nada para ayudar a los pykes y abandonaron el sistema para buscar un lugar seguro, y más concretamente un bar. Tras beber en silencio por un tiempo, Vos, abrumado por sus sentimientos hacia Ventress e incómodo por el aparente asesinato de la familia Krim, admitió a su compañera que en realidad era un Jedi, enviado por el Consejo Jedi para aprender de Ventress y en última instancia matar al Conde Dooku. Para su gran sorpresa, la dathomiriana ya estaba al corriente de su identidad, habiéndose dado cuenta de su gran habilidad en combate y su supervivencia a accidentes que serían mortales para cualquiera menos un Jedi.

Ventress se sorprendió de que el Consejo Jedi hubiera asignado deliberadamente a alguien la tarea de asesinar a Dooku, pero entendió el motivo — la guerra había significado la muerte de no sólo Jedi y clones sino también civiles. Aunque estaba más que ansiosa por ver a Dooku muerto, Ventress había abandonado desde hacía un largo tiempo la idea de vengarse de su antiguo maestro, y advirtió que su intento de asesinato requeriría que abandonase la mayoría de sus ideales Jedi. A pesar de todo, aceptó ayudar a Quinlan entrenándole en los aspectos más oscuros de la Fuerza, de modo que Vos o ella pudieran tener la posibilidad de matar a Dooku.

El discípulo oscuro de Ventress

Quinlan Vos: «Asajj... lo siento muchísimo. »
Ventress: «No lo sientas. Eso es una debilidad. Expande tus sentidos todavía más, Vos. No te contengas. Siente la presencia de mis hermanas, su miedo, su angustia, su odio... En eso tienes que aprender a concentrarte si queremos tener éxito.»
— Vos y Ventress en Dathomir [fuente]
Databank dathomir.jpeg

Dathomir, donde Ventress entrenó a Vos en el uso del lado oscuro.

Mientras Quinlan Vos informaba de las últimas novedades al Consejo Jedi, Ventress empezó a contactar con antiguos socios de la Confederación de Sistemas Independientes para averiguar cuándo y dónde ella y Vos podían encontrar al Conde Dooku. También comenzó a planear el entrenamiento de Vos en el lado oscuro de la Fuerza, y decidió que tendría lugar en Dathomir, un planeta impregnado por el lado oscuro. Al llegar, los dos contemplaron la masacre que había tenido lugar allí a manos del General Grievous un año antes: restos de cadáveres, bosque carbonizado y el dolor de la propia Ventress. La dathomiriana explicó a su compañero su historia, desde su esclavitud al servicio de Hal'Sted a su aprendizaje con Dooku y el regreso — y eventual pérdida — a su hermandad. Cuando Vos tocó el arco de una de las Hermanas de la Noche caídas, experimentó una visión psicométrica de la masacre de Dathomir y entendió el dolor de Ventress. Como todavía seguía sus enseñanzas Jedi para evitar la ira, Ventress le urgió a dejar que la rabia se apoderase de él, insistiendo en que la ortodoxia Jedi jamás derrotaría a Dooku. Para ejemplificar su odio, Ventress estranguló con la Fuerza a una serpiente. Vos simpatizó con las pérdidas a las que Ventress había hecho frente, especialmente con la del Maestro Jedi Ky Narec, y le dijo que él tuvo que afrontar la muerte de su Maestro, Tholme. Ventress recordó haber matado a Tholme al principio de la guerra, pero mintió a Vos afirmando que Dooku era quien había matado a Tholme. El kiffar creyó la mentira y desarrolló un profundo sentimiento de venganza contra el Conde, así como contra el Consejo Jedi por aparentemente no haberle proporcionado esa información.

Al anochecer comenzó el entrenamiento, y Ventress y Vos se confesaron sus sentimientos y se besaron — rechazando así la prohibición Jedi de no mantener relaciones sentimentales con nadie. Durante los días siguientes, Ventress instruyó a Vos en las enseñanzas y cultura de las Hermanas de la Noche, insistiendo en que su uso del lado oscuro era superior al de los Sith. Montaron un campamento lejos de la aldea de las Hermanas de la Noche y empezó la reeducación de Vos; Ventress llevó al Jedi a escaladas para aumentar su fuerza, a jornadas de caza para que se acostumbrara a matar para comer, y a carreras para mejorar su agilidad y resistencia. En una de esas carreras, le condujo hasta un edificio en forma de boca de su aldea, pero se negó a dejarle entrar en él, reservando esa experiencia para otra lección. Al volver al campamento iniciaron una nueva lección; recordando su asesinato de una serpiente al llegar al planeta, Ventress incitó a Vos a hacer lo mismo para que practicara usar su odio para matar sin dudas ni remordimiento. Trajo a otra serpiente a su campamento y animó a Vos a matarla tal como había hecho ella en una ocasión, pero el Jedi fracasó. Vos perdió el control de la criatura mientras intentaba estrangularla con la Fuerza y fue mordido, inyectándose en él un veneno doloroso y alucinógeno.

Dathomir Disciple.jpeg

Ventress se enfrenta a Vos durante un entrenamiento.

Ventress vigiló a Vos mientras sufría hasta la mañana siguiente, cuando el Jedi despertó sumido en un estupor. Poniendo a prueba su resolución, Ventress le atacó con su sable de luz y se batió en duelo con él a través de los bosques de Dathomir. Asajj condujo a Vos hasta su aldea abandonada y corrió a su interior, con Vos persiguiéndola. Quinlan se sorprendió de la belleza natural de las cavernas que habían servido de casa para las Hermanas de la Noche, pero aún así fue capaz de defenderse de los ataques de Ventress. Habiendo sido testigo del uso del lado oscuro por parte de Vos durante el duelo, Ventress decidió proseguir con sus enseñanzas para alcanzar el dominio del lado oscuro de las Hermanas de la Noche, que lo podían emplear sin ser corrompidas. Ventress explicó que bajo el agua de la aldea vivía una criatura conocida como El Durmiente — una bestia antigua empleada por las Hermanas de la Noche en sus rituales. Las hermanas usaban partes del cuerpo del Durmiente para crear el Agua de la Vida, y la siguiente prueba de Vos sería controlar a la bestia mediante el lado oscuro.

Con la intención de prepararle para su encuentro con El Durmiente, Ventress llevó a Vos a los océanos de Dathomir, donde fue forzado a entrenarse bajo el agua sin usar nada que le permitiera respirar o abrir los ojos. Trabajaron en ello durante muchos días, con Vos mejorando su resistencia bajo el agua y enfrentándose a la fauna de los océanos del planeta. Su relación amorosa se fue profundizando durante esos días, llevando a ambos a preguntarse qué harían tras matar a Dooku. Como se esperaba que Vos regresara a la Orden Jedi, su apego hacia Ventress estaba prohibido y debería terminar; sin embargo, habiéndose entregado al lado oscuro y aceptado su amor por la dathomiriana, Vos declaró que no volvería con los Jedi tras matar a Dooku. Destruyó su comunicador — su única conexión con Obi-Wan Kenobi y el Consejo Jedi — y se comprometió con Ventress. Mientras se preparaban para consumar su amor, Ventress fue interrumpida por una transmisión de Sumdin, una mujer gossam que estaba asociada a ella desde sus tiempos en la Confederación. Sumdin había estado siguiendo los movimientos de Dooku por orden de Ventress y descubrió que el Conde iba a estar en el planeta Raxus, en la Hegemonía Tion.

Sabiendo que su oportunidad de asesinar a Dooku estaba cerca, Ventress y Vos decidieron volver a la aldea de las Hermanas de la Noche inmediatamente para completar el entrenamiento de Quinlan, que debía enfrentarse al Durmiente. Ventress se quedó con el sable de luz de su estudiante y esperó mientras él se adentraba en una cueva submarina para convocar al Durmiente. El Durmiente apareció al cabo de un momento y obedeció las órdenes de Vos, saliendo del agua. Sin embargo, cuando Ventress ordenó a Vos que matara a la bestia, él dudó, permitiendo al Durmiente escapar de su control. El Durmiente arrastró a Vos bajo el agua, y tras quedar herido, Quinlan consiguió volver a controlar a la bestia. Aunque Vos no quería matar al Durmiente, puesto que era el último de su especie y había obedecido sus órdenes; Ventress le recordó que su misión era asesinar a Dooku, incluso a sangre fría si era necesario. Vos finalmente cumplió el mandato de Ventress y estranguló al Durmiente, fortaleciéndose en el lado oscuro. Viendo que ahora ya estaba listo para usar el lado oscuro para matar en cualquier situación, Ventress dio su entrenamiento por completado y los dos se dirigieron a Raxus.

Ciscapitalcity.png

Raxulon, donde Ventress y Vos se enfrentaron a Dooku.

Al llegar al planeta, Ventress usó los códigos de seguridad que había recibido de Sumdin para pasar con la Banshee a través del bloqueo establecido en Raxus. Antes de ir a la capital de Raxus, Raxulon, Ventress insistió en vestirse con el atuendo apropiado; ya que su plan consistía en emboscar a Dooku en una gala organizada en su honor, y ella quería pasaran desapercibidos como si fuesen unos dignatarios separatistas más. Tras esa breve parada, llegaron a Raxulon, y en una plataforma de aterrizaje fueron recibidos por Sumdin, quien les otorgó dos pases para la gala. Tras agradecer su ayuda a Sumdin, Ventress la asesinó para garantizar que su complot no se veía complicado por cabos sueltos. Después de eso, los dos entraron en la gala, donde se mezclaron entre la multitud. Cuando Dooku hubo hecho un discurso, Vos se dispuso a interceptar al General Grievous para impedir que interfiriese en el acercamiento de Ventress a Dooku.

En un comedor lleno de asistentes de la gala, Ventress se acercó al Conde y se reveló a sí misma. Aunque su primera intención fue matarla inmediatamente, Dooku decidió no cometer un asesinato enfrente de los asistentes. Ventress le propuso reunirse a solas en un salón para mantener una pelea justa. A pesar de aceptar la propuesta de Ventress, Dooku intentó que Grievous se uniese a él, pero Vos ya había apresado al General en un centro de seguridad. Ventress esperó hasta que el Conde llegó a la sala en la que habían quedado ofreciéndole una copa de vino alderaaniano. Su ofrecimiento fue rechazado por Ventress y se sorprendió de la falta de respuesta por parte de Grievous y la llegada de Quinlan Vos. Los tres rápidamente se enzarzaron en un peligroso duelo, con Ventress y Vos llevando la delantera. Sin embargo, durante el duelo Vos reveló que Ventress le había entrenado, permitiendo que Dooku dedujese que él y Ventress mantenían una relación sentimental. Dooku hizo retroceder a Quinlan y logró dejar a Ventress inconsciente. Ella recuperó pronto la consciencia, y fue atacada por Grievous, que había escapado de el centro de seguridad. Ventress cayó desde un balcón y perdió su sable de luz, pero consiguió defenderse con el arma de Vos, que también había caído por el balcón.

Mientras Grievous ayudaba a Dooku en su lucha contra Vos, Ventress se deshizo de varios droides atacantes y regresó al salón, sólo para encontrar a su compañero debilitado por los rayos de la Fuerza de Dooku. Ella intentó rescatarle pero fue repelida por droides de combate, fue superada y obligada a huir. Con su misión fracasada y Vos prisionero de Dooku, Ventress decidió rescatar a su amante. Aunque consideró brevemente pedir ayuda a Kenobi, acabó pensando que los Jedi nunca confiarían en ella. En lugar de eso, abandonó Raxus dispuesta a salvar a Vos a toda costa. Mientras tanto, Vos comenzó a creer que Ventress había sido la responsable de su fracaso y cayó en el lado oscuro.

Salvando a Vos

Ventress: «Si eso fuese cierto, si no me preocupara, ¿entonces por qué estoy aquí? ¿Por qué arriesgaría mi vida para volver a por ti?»
Vos: «Porque me necesitabas. Odiabas a Dooku, y cuando acudí a ti, te aprovechaste de ello. No podías hacerlo sola, pero conmigo, podrías haber matado a tu odiado maestro. Nunca fui nada para ti, salvo el medio para un fin.»
Ventress: «¡Vos, tú lo eras todo! ¡Este es el dolor del lado oscuro hablando! ¡Este no eres tú!»
— Asajj Ventress y Quinlan Vos[fte.]
Boba Entre Armaduras.jpg

Ventress contrató a Boba y a su sindicato para que le ayudaran a rescatar a Vos.

Tras escapar en la Banshee, Ventress se tomó un tiempo para idear un plan para rescatar a Quinlan Vos. Sabía que Dooku llevaría al Jedi a su palacio de Serenno para torturarlo e interrogarlo, y por eso Ventress supo que no tenía ninguna oportunidad de rescatar a su amado por su cuenta. Entonces, a pesar de su complicada relación profesional Ventress acudió a Boba Fett y a su sindicato de cazarrecompensas en Tatooine. En la cantina de Mos Eisley, habló con Fett, Bossk y Latts Razzi; y les ofreció cien mil créditos por una misión de rescate. Aunque Fett era reticente a trabajar con Ventress tras su misión en Quarzite, aceptó unirse al resto de su equipo — Bossk, Razzi, C-21 Highsinger y el cazarrecompensas kyuzo Embo — después de que Ventress subiera su recompensa a doscientos cincuenta mil créditos. Esa suma representaba toda la riqueza que Ventress había acumulado a lo largo de su carrera como cazarrecompensas, pero sin ningún otro recurso, pagó a los cazarrecompensas y les informó de su misión y objetivo.

Ventress y los demás miembros del sindicato viajaron a Serenno a bordo de la nave de Fett, la Esclavo I. Al llegar a la plataforma de aterrizaje cercana al Palacio de Dooku, Ventress explicó a sus compañeros que seguramente Dooku no estaba en el palacio, y que solamente debían crear una distracción para que ella pudiera infiltrarse y rescatar a Vos. Habiendo vivido anteriormente en el palacio, Ventress conocía cuando entraban suministros en el palacio, así como la localización de los muelles de carga donde llegaban esos suministros. El equipo esperó en un bosque fuera del palacio hasta que comenzaron a llegar transportes. Cuando los cazarrecompensas destruyeron un transporte, se alertó a la guardia del palacio y una multitud de droides de combate fueron enviados a los muelles de carga, permitiendo a Ventress entrar en el palacio sin ser detectada. Con Fett habiéndole concedido quince minutos de distracción, Ventress llegó al bloque prisión de la instalación, destruyendo a muchos droides de camino a ella. Al llegar a la celda de Vos, encontró a su amante roto y sollozando tras haber sufrido largos periodos de tortura.

Cuando sintió su llegada, Vos rápidamente estranguló a Ventress con la Fuerza y le acusó de ser una mentirosa y una asesina. Dooku había entregado a Vos el sable de luz que había pertenecido a su maestro, y las habilidades psicométricas de Vos le habían revelado que Tholme había sido ejecutado por Ventress. Enfurecido por el engaño de la dathomiriana, Vos había caído completamente al lado oscuro y creía que Ventress le había estado manipulando en todo momento. Arrojó a Asajj contra una pared e inició un duelo con ella. Aunque Ventress le suplicó que abandonase el lado oscuro y escapara del palacio con ella, Vos estaba cegado por la ira y rechazó huir con la mujer que una vez había amado. Ventress quedó herida y casi fue derrotada por Vos, pero aún intentó llevárselo de Serenno, dirigiéndose hacia la plataforma donde estaban los demás cazarrecompensas, con la esperanza de que pudieran reducirle. Sin embargo, allí descubrió que los cazarrecompensas estaban a punto de ser derrotados, y habían conseguido subyugar a Dooku. El Conde había atacado a los cazarrecompensas, pero fue atrapado e incapacitado y estaba siendo retenido por Bossk a punta de pistola. Aunque tenían al Lord Sith cautivo, los cazarrecompensas sabían que no podrían mantener su posición contra la horda de droides de combate que se acercaba. Por eso, se retiraron del lugar junto a Ventress. Aunque ella quería quedarse y ayudar a Vos, vio como Quinlan ayudaba a Dooku y finalmente aceptó que Vos no solamente había caído al lado oscuro, sino que se había unido a la Orden Sith.

DookuVilla-Nightsisters.png

El palacio del Conde Dooku en Serenno.

Dominada por el arrepentimiento y pensando que había agotado todas sus opciones, Ventress se hizo a la idea de que Vos ahora estaba completamente bajo el dominio de Dooku. Tras su intento fallido de rescate en Serenno, decidió comparecer ante los Jedi y hacerles saber qué había ocurrido con su antiguo amante. Para ello, regresó a Coruscant, donde sabía que Vos se había estado reuniendo con Obi-Wan Kenobi antes de haberse ido a Dathomir. Encontró al Jedi en un bar del Nivel 1313 y le explicó que Vos se había unido al Conde, y los dos antiguos adversarios bebieron juntos en silencio antes de separarse. Durante los meses siguientes, Ventress se trasladó al Nivel 1313 y cayó en una profunda depresión exacerbada por el alcoholismo e insomnio severo. Ventress volvió a su trabajo como cazarrecompensas en solitario, perseguida por sus pensamientos sobre Vos, quien ganó notoriedad como mano derecha de Dooku bajo el apodo de "Almirante Enigma". Asajj cada vez se volvió más paranoica, convencida de que su antiguo amante, todavía encolerizado por su engaño, estaba enviando agentes para asesinarla. Una noche, sospechó que le estaba persiguiendo un agente de Vos, de modo que atacó al supuesto agente, un mahrano, inmovilizándolo. El mahrano no ofreció resistencia, explicó que se llamaba Akar-Deshu y que era un Caballero Jedi, y añadió que además era amigo de Quinlan Vos. Contra la voluntad del Consejo Jedi, Desh había estado buscando a Ventress para pedirle ayuda y rescatar a Vos. Aunque estaba molesta con la Orden Jedi por haber enviado a Vos a engañarla, aceptó ayudar al mahrano dándose cuenta de lo patética que había sido su vida durante los meses anteriores en solitario.

Ventress siguió a Desh hasta el Templo Jedi, donde fue presentada ante Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker. Desh les explicó que había reclutado a la Hermana de la Noche para que les ayudara a recuperar al Maestro Vos. Aunque Skywalker todavía sentía un profundo resentimiento hacia Ventress, Kenobi se mostraba comprensivo con la relación entre ella y Vos y aceptó llevarla ante el Consejo Jedi asegurando que no se tomarían represalias contra ella por sus crímenes pasados. Los cuatro entraron en la Cámara del Consejo durante una reunión entre los Maestros Jedi Yoda, Mace Windu, Ki-Adi-Mundi, Shaak Ti y Plo Koon. Los cinco se sorprendieron de ver a Ventress, y todos menos Yoda se apresaron a encender sus sables de luz. Windu sentía una particular animadversión hacia ella y declaró sus intenciones de arrestarla allí mismo. Sin embargo, fue frenado por Kenobi y Yoda. Los Jedi aceptaron escuchar a Ventress y preguntaron acerca de su relación con Vos y cómo había entrenado al Jedi para su enfrentamiento con Dooku. Ventress admitió haber sido la amante de Vos pero negó haberle entrenado en los caminos de los Sith; ella sólo le había entrenado en un contenido uso del lado oscuro para contrarrestar los puntos fuertes de Dooku, aunque al final había profundizado más en ello para protegerle mejor. Tras declarar que los Jedi también eran culpables de la caída de Vos al lado oscuro, Ventress explicó que aún estaba preocupada por Quinlan, pero que su amor por él nunca le haría volver a unirse a los Sith.

En una reunión privada tras el interrogatorio de Ventress, el Consejo debatió su papel en el problema actual. Aunque algunos miembros del Consejo todavía no confiaban en la dathomiriana, su testimonio convenció a Yoda y Kenobi de su amor sincero hacia Vos y su deseo de salvarlo. Como Gran Maestro de la Orden, Yoda autorizó a Kenobi a liderar a Ventress y Skywalker en una misión para capturar y redimir a Quinlan Vos. Al acabar la reunión, el Consejo recibió una transmisión del Almirante Wullf Yularen, que había estado rastreando a Dooku y a Vos y había obtenido información acerca del "Almirante Enigma", que se encontraba en un destructor separatista dispuesto a atacar el planeta Taris, en los Territorios del Borde Exterior. Con la localización de su objetivo conocida, Kenobi preguntó a Ventress si quería unirse a él en su misión. Aunque aún dudaba sobre si trabajar con los Jedi de modo oficial, Ventress aceptó en cuanto Yoda le ofreció un perdón por sus crímenes de guerra a cambio de recuperar a Vos.

Ventress, Kenobi y Skywalker abandonaron Coruscant a bordo de la Banshee e interceptaron la flota de la Confederación de Sistemas Independientes. Con el poderoso dispositivo de camuflaje de la Banshee activado, los tres fueron capaces de volar a través de las naves separatistas y aterrizar en el destructor estelar de Dooku, gracias al conocimiento de Ventress de los códigos de seguridad separatistas. Ventress, familiarizada con el destructor tras su época sirviendo al Conde, guió a los Jedi hasta el puente de la nave, donde esperaban encontrar a Vos. Los tres llegaron al puente sin ser detectados pero quedaron sorprendidos al ver a Dooku, y no al "Almirante Enigma" allí. Kenobi y Skywalker atacaron inmediatamente al Lord Sith y a sus droides de combate, pero Ventress continuó buscando a Vos. Tras no verle en ningún lugar del puente, defendió a Kenobi de los droides de combate mientras él buscaba en los bancos de datos de la nave el paradero de Quinlan. Descubrió que Vos aún seguía prisionero en el bloque prisión de la nave, y eso hizo pensar a Ventress que Quinlan nunca se había unido verdaderamente a Dooku.

Los dos dejaron a Skywalker y a Dooku en el puente y corrieron al bloque prisión, donde descubrieron a Vos, que había sido torturado y dejado morir de hambre durante su encarcelamiento. Kenobi liberó a Vos de sus ataduras, pero Ventress sintió una profunda oscuridad en su antiguo amante. Aunque Quinlan intentó explicar que había atacado a Ventress en Serenno para engañar a Dooku y que pensara que se había unido al lado oscuro, Ventress rechazó creerle e insistió en que sentía una profunda oscuridad en Vos y en que Quinlan había caído bajo el manto de los Sith irremediablemente. La afirmación de Ventress desconcertó a Kenobi, que no sentía esa oscuridad en Vos. Sus intentos por calmar a Ventress fracasaron y la dathomirana atacó a su antiguo amante, explicando que Quinlan sólo podía librarse del lado oscuro con la muerte. Kenobi defendió a Vos, y se batió en duelo brevemente con Ventress mientras Vos intentaba alejarse del combate. La pelea se vio interrumpida por la llegada de droides de combate y los tres se vieron obligados a dirigirse al hangar de la nave para escapar. Skywalker se unió al grupo durante su retirada a la Banshee, pero el equipo pronto se encontró atrapado en el hangar porque los separatistas habían modificado sus códigos y activado un escudo de rayos en la salida. Mientras Ventress intentaba desactivar el escudo con unos nuevos códigos desde la Banshee, Vos abandonó la nave e intentó desactivar el escudo desde los controles del hangar. La dathomiriana estaba furiosa con los Jedi por haberle dejado salir de la nave, puesto que estaba segura de que Vos regresaría con Dooku, pero para su sorpresa Quinlan regresó rápidamente en cuanto hubo cumplido su objetivo.

Ventress pilotó la Banshee hasta fuera del hangar, perseguida por tri-droides enviados por Dooku. Mientras Skywalker y Kenobi trabajaban en las torretas defensivas, Ventress esquivó el fuego enemigo y liberó unos misiles mientras insistía en que Vos no intervinieran en los esfuerzos por proteger la nave. Finalmente fue capaz de superar a los tri-droides y saltar al hiperespacio, salvando al equipo y completando la misión. Se sentó sola en la cabina del piloto hasta que Vos se acercó en un intento de explicar su ataque en Serenno y disculparse. Ventress lo rechazó, insistiendo en que ya no eran ni socios ni amantes, y en que le mataría si no la dejaba sola.

Todos regresaron al Templo Jedi de Coruscant, donde Vos fue llevado ante el Consejo Jedi. Los Maestros Windu y Yoda agradecieron a Ventress su ayuda y confirmaron que todos sus crímenes de guerra iban a ser perdonados. Todavía convencida de que los Jedi estaban ciegos ante la caída de Vos al lado oscuro, Ventress se marchó bruscamente, explicando a Akar-Deshu mientras se iba que Vos no era él mismo desde su encarcelamiento. Antes de que pudiera salir del Templo, Vos la alcanzó e intentó explicar de nuevo sus actos y disculparse. Aunque Ventress se preguntó si estaba o no equivocada acerca de la caída de Vos al lado oscuro, decidió finalmente mantener su conducta; Vos había regresado a la Orden Jedi, por lo que su relación con él debía acabar de todos modos.

Unión a sus hermanas

«Recuerda... siempre tienes la elección de ser mejor. Siempre tienes la opción de... escoger el camino correcto. Incluso si esa elección llega un poco tarde.»
―Asajj Ventress a Quinlan Vos[fuente]
Asajj Ventress yellow lightsaber.png

Ventress con su nuevo sable de luz, obtenido en el mercado negro.

Un mes después del rescate, Ventress volvió a su vida solitaria pero siguió reflexionando acerca de su relación con Quinlan Vos. Decidió viajar a Pantora para visitar el bar en el que ella y Vos habían decidido hacerse socios. Para su sorpresa, Vos también había regresado al bar con la esperanza de encontrarla allí. Vos intentó explicar de nuevo su ataque en Serenno y calmó las sospechas de Ventress de que se había unido a los Sith, pero Asajj fue cautelosa y rechazó su consuelo. Aunque ya no sentía oscuridad en Quinlan, Ventress sabía que él se había unido de nuevo a la Orden Jedi aceptando la norma de no establecer lazos emocionales. Vos, que seguía enamorado de Ventress y no estaba dispuesto a dejarla salir de su vida, insistió en que abandonaría la Orden en un futuro cercano, pero antes debía ayudar al Consejo Jedi a derrotar a Dooku. A pesar de sus sospechas, Ventress aceptó su promesa y los dos reanudaron su romance.

Los dos se reunieron regularmente en secreto en Coruscant, en lugares en los que podían encontrar privacidad y evitar a los otros Jedi. Durante uno de sus encuentros, Vos informó a Ventress de que los Jedi le habían encargado completar su misión original: asesinar al Conde Dooku. Ventress quedó impactada y le suplicó que abandonara su misión y escapara con ella, pero Vos se negó a ello. Tras una serie de misiones fracasadas contra la Confederación, el Consejo Jedi sospechaba que Vos había caído en el lado oscuro y estaba proporcionando información clasificada a Dooku. La misión era su último intento de discernir cuáles eran las verdaderas alianzas de Quinlan, aunque esas motivaciones eran desconocidas por Ventress. No obstante, Ventress insistió en que se uniría a Vos de nuevo.

Juntos, Ventress y Vos regresaron al Templo Jedi para reunirse con el Consejo Jedi en la Sala de Guerra Jedi. Aunque muchos de los Jedi presentes se enfadaron cuando Vos trajo a Ventress al Templo — esta vez sin previo aviso — aceptaron en última instancia su presencia y empezaron a planear el ataque sobre Dooku. Obi-Wan Kenobi mostró a Vos y a Ventress toda la información disponible acerca de las actividades separatistas, y Ventress fue capaz de identificar el escenario por el que Dooku y Grievous tenían más interés: Christophsis. Ventress sabía que Dooku quería vengarse de los habitantes del planeta cristalino y además, las fuerzas de la República habían localizado el destructor de Dooku en la órbita del planeta. Con la aprobación del Consejo, Ventress y Vos se marcharon del Templo Jedi, pero la Hermana de la Noche sospechó que iban a ser seguidos. Para su sorpresa, Vos se sentía complacido ante la posibilidad de ser seguidos, mencionando que tenía un plan en mente que aún no podía compartir con Ventress.

El plan de Vos era rescatar a Dooku para que les condujera a Darth Sidious, y así matar a ambos Sith, pero el plan falló cuando Vos, Dooku y Ventress colisionaron en Christophsis. Mientras eran perseguidos por los Jedi, Dooku descubrió las intenciones de Vos e intentó matarlo con los rayos de la Fuerza. Sin embargo, Ventress se interpuso salvando la vida de Quinlan, y quedando muy malherida. Después de que Dooku escapara, el sacrificio de Ventress ayudó a que Vos abandonase el lado oscuro por completo.

Ventress murió en los brazos de Vos, y él y Obi-Wan Kenobi llevaron su cuerpo de vuelta a Dathomir, donde reposó en las aguas de su aldea.

Apariciones

Fuentes

Otros idiomas
 La versión original de este artículo, o parte del mismo, fue traducida de Wookieepedia, ver autores.

Spotlights de otros wikis

Wiki al azar