FANDOM


Premium-Eras-canon
Tab-canon-white  Tab-leyendas-black 
«Eres el Elegido. Has traído el equilibrio a este mundo. Sigue ese camino y lo traerás también... a la galaxia. Pero cuidado... con tu... corazón. »
―Las últimas palabras del Padre, a Anakin Skywalker[fuente]

Anakin Skywalker fue un humano sensible a la Fuerza que sirvió a la República Galáctica como Caballero Jedi y más tarde al Imperio Galáctico como el Lord Sith Darth Vader. Creído de haber sido concebido por la Fuerza, nació de Shmi Skywalker y pasó a residir en el planeta del Borde Exterior Tatooine cuando era niño, donde él y su madre fueron esclavos de la prominente señora del crimen Gardulla la Hutt hasta que pasaron a ser propiedad de un chatarrero local toydariano llamado Watto. Un ingeniero prodigioso, Skywalker construyó al droide de protocolo C-3PO usando piezas que había recolectado para ayudar a su madre. Poco después, durante la Crisis de Naboo, fue descubierto por el Maestro Jedi Qui-Gon Jinn y su aprendiz, Obi-Wan Kenobi, quienes lo liberaron de la esclavitud tras participar Skywalker en una exitosa carrera de vainas. Llevándolo ante la Orden Jedi, Jinn presentó a Skywalker como el Elegido de la Profecía Jedi, destinado a destruir a los Sith y traer el equilibrio a la Fuerza.

En los años que condujeron a la Crisis Separatista, Skywalker fue entrenado por Obi-Wan Kenobi. Tras los eventos de la Batalla de Geonosis — la batalla que desencadenó el inicio del devastador conflicto galáctico conocido como las Guerras Clon — Skywalker se casó en secreto con su amor de la infancia, la senadora Padmé Amidala de Naboo. A medida que la guerra proseguía, Skywalker vio en pocas ocasiones a Amidala, valorando enormemente los momentos que ambos podían compartir a solas. En la etapa temprana de la guerra, el Consejo Jedi asignó a Skywalker una Padawan propia, Ahsoka Tano, una talentosa estudiante que, para disgusto de Skywalker, terminó abandonando la Orden Jedi antes del fin de la guerra.

Al final de las Guerras Clon, Skywalker fue informado de su inminente paternidad en cuanto Amidala le anunció que estaba embarazada con un hijo suyo. Ese momento de felicidad duró poco, no obstante, puesto que Skywalker fue atormentado por visiones de la muerte de su mujer durante el parto. En un intento de salvar la vida de Amidala y sus hijos no nacidos, Skywalker se pasó al lado oscuro de la Fuerza y traicionó a los Jedi sometiéndose a las enseñanzas de su antiguo confidente y amigo, el Canciller Supremo Sheev Palpatine — la faceta pública del Señor Oscuro de los Sith Darth Sidious — quien le bautizó como Darth Vader. Con la ayuda de Vader, Palpatine declaró el fin de la guerra, destruyó a la Orden Jedi y se proclamó a sí mismo Emperador Galáctico.

Para acabar con las Guerras Clon, Darth Vader recibió la tarea de eliminar a los líderes separatistas, que se habían escondido en Mustafar. Poco después de haber completado su misión, Vader fue enfrentado por su mujer, Amidala, quien intentó convencerlo para que renunciase al lado oscuro y se marchase con ella. Creyendo que Amidala le había traicionado en cuanto su antiguo maestro, Obi-Wan Kenobi, bajó de su nave, Vader atacó a Amidala antes de batirse en duelo con Kenobi. En última instancia, Kenobi derrotó a Vader y le dejó al borde de un río de lava con todas sus extremidades cortadas. Obligado a vivir en una armadura de soporte vital como resultado de sus heridas, y al saber que su mujer había muerto, Vader continuó sirviendo a Sidious como aprendiz y ejecutor. Bajo el nuevo régimen imperial, junto a su maestro y el Gran Moff Wilhuff Tarkin, Vader eliminó a cualquier muestra de rebelión contra el nuevo Imperio. También entrenó a la Inquisición para asesinar a cualquier Jedi superviviente y entrenar a los niños sensibles a la Fuerza como servidores de su maestro.

Casi dos décadas después de su conversión al lado oscuro, varios grupos de rebeldes que se oponían a la dictadura del Imperio Galáctico se unieron formando la Alianza Para Restaurar la República, y destruyeron la Estrella de la Muerte, una superarma que iba a cimentar el dominio supremo del Emperador sobre la galaxia. Como único superviviente imperial en la Batalla de Yavin, Vader fue culpado de la derrota y se vio enfrentado contra varios posibles sustitutos como aprendices del Emperador. Al cabo de poco, descubrió que el piloto sensible a la Fuerza responsable de la destrucción de la Estrella de la Muerte era su hijo, Luke Skywalker, a quien Amidala había dado a luz antes de morir y a quien Kenobi había ocultado en el planeta al que sabía que Vader no volvería: Tatooine.

Consciente de los engaños del Emperador, Vader atrajo al joven Skywalker para convencerlo de unirse a él y derrocar a su maestro. Luke rechazó la idea, incapaz de aceptar la verdad acerca de su parentesco con Vader. Cuando la Guerra Civil Galáctica culminó en la Batalla de Endor, Vader luchó contra Skywalker en un duelo final a bordo de la Segunda Estrella de la Muerte. Allí, su hijo, ahora un Caballero Jedi, consiguió derrotar a su padre pero se negó a matarlo. Como respuesta, Sidious intentó matar al joven Jedi, y al ser testigo de ello, Vader abandonó el lado oscuro y se sacrificó para matar al Emperador, cumpliendo con la profecía del Elegido. Herido mortalmente, Anakin Skywalker hizo las paces con su hijo y se convirtió en uno con la Fuerza.

Antes de morir, Vader supo que también tenía una hija, Leia Organa. Ella se casó más tarde con el contrabandista Han Solo y tuvieron un hijo llamado Ben Solo. Desde su juventud, Ben luchó contra su inclinación por el lado oscuro y, al saber la verdad sobre su abuelo materno, se obsesionó con el legado de Vader. Finalmente cayó al lado oscuro y se convirtió en Kylo Ren, maestro de los Caballeros de Ren y aprendiz de Snoke, el Líder Supremo de la Primera Orden — la sucesora del Imperio Galáctico.

Biografía

Vida temprana

Qui-Gon Jinn: «Si hubiera nacido en la República, lo habríamos identificado antes. La Fuerza es inusualmente intensa en él, eso está muy claro. ¿Quién es su padre?»
Shmi Skywalker: «No hubo padre. Yo lo tuve, le di a luz, lo crié. No puedo explicar cómo ocurrió. »
— Qui-Gon Jinn y Shmi Skywalker [fuente]
Supuestamente concebido por los midiclorianos, Anakin Skywalker nació de la esclava Shmi Skywalker. Anakin y su madre pertenecían originalmente a Gardulla la Hutt hasta que ésta los perdió frente al toydariano Watto apostando en las carreras de vainas cuando Skywalker tenía tres años. Entonces, ambos se trasladaron al planeta desierto de Tatooine. Cariñosamente llamado "Ani", Skywalker trabajó en la tienda de su amo, localizada en Mos Espa.


Anakin Skywalker gets Threepio photoreceptors

Anakin consigue los foto-receptores de C-3PO.

Incluso a una edad muy temprana, Skywalker mostró poseer habilidades de pilotaje excepcionales, y construyó al droide de protocolo C-3PO, modificándolo para resistir la arena y calor de Tatooine, para ayudar a su madre. Una vez, mientras trabajaba en la chatarrería de Watto, encontró un servomotor roto que pensó que podría reparar y usar en el droide que estaba construyendo, por lo que pidió permiso a su amo para usarlo. Watto consideró inútil al servomotor y dio permiso a Skywalker, pero mientras Anakin se iba, Watto le dijo que nada era gratuito, por lo que le ordenó trabajar más duramente al día siguiente. Skywalker consiguió los foto-receptores para el droide en un mercado de Mos Espa. No obstante, un gran quiso también los foto-receptores y persiguió a Anakin por el mercado. Skywalker escapó destruyendo el puesto de un ithoriano y bloqueando así el avance del gran. Anakin fue amigo cercano de los también esclavos Kitster Banai y Wald, así como de la anciana Jira. También construyó su propia vaina de carreras.

Descubrimiento

Qui-Gon Jinn: «Debería estar orgullosa de su hijo. Da sin esperar recibir nada a cambio.»
Shmi Skywalker: «No conoce la codicia. Sólo sabe de sueños. Tiene...»
Qui-Gon Jinn: «Poderes especiales.»
Shmi Skywalker: «Sí.»
―Qui-Gon Jinn y Shmi Skywalker [fuente]
Un día, Watto llamó a Skywalker para que entrase en la tienda, donde se encontró a un hombre alto, una mujer joven, un gungan y un droide astromecánico conversando con el toydariano. Siguiendo órdenes de Watto, Skywalker se encargó de la tienda mientras su amo llevaba al hombre, Qui-Gon Jinn, a la chatarrería. Skywalker se vio incapaz de apartar la mirada de la mujer, viéndola como sumamente hermosa, y se subió a un mostrador antes de preguntarle si era un ángel de las lunas de Iego. La mujer se presentó como Padmé Naberrie, justo cuando el gungan — Jar Jar Binks — activó un Droide de reparación serie DUM que se descontroló por la tienda. Mientras Padmé y Anakin reían, Anakin le dijo a Binks que golpeara al droide en la nariz, y después de que la calma regresase a la tienda, Skywalker declaró que algún día se casaría con ella.


SkywalkerHouse

Anakin y Shmi acogen a sus huéspedes en casa.

Entonces, Watto y Jinn regresaron a la tienda, y Jinn informó a sus compañeros de que se iban. Afortunadamente para Skywalker, Watto le permitió marcharse después de ordenar todo lo que había desordenado Binks. Mientras se iba a casa, Skywalker volvió a encontrarse con Binks, quien estaba siendo atacado por Sebulba después de que el torpe gungan hubiera interrumpido el aperitivo del dug. Interrumpiendo la pelea, Skywalker saludó a Naberrie y al resto de su grupo en cuanto se acercaron a ver qué estaba ocurriendo y les convenció para que le acompañasen a ver a Jira. Allí, se le cayó una moneda a Anakin, y cuando Jinn se agachó para cogerla, el chico vio sorprendido el sable de luz que el hombre llevaba. Ocultando su sorpresa, cuando Jira advirtió de que se avecinaba una tormenta, Skywalker convenció al grupo para que aceptara ser acogido en su casa.

Al llegar a casa, Anakin presentó al grupo a su madre, Shmi Skywalker, y habló acerca de la tormenta de arena antes de llevar a Naberrie a su habitación para mostrarle su proyecto. Padmé quedó impresionada por el trabajo de Anakin en C-3PO, pidiéndole que encendiera al droide, y Anakin también le habló de la vaina de carreras que estaba construyendo. Los dos pasaron el resto del día examinando varios proyectos de Skywalker mientras la tormenta seguía presente, y durante la cena, Anakin comenzó a explicar cómo era su vida de esclavo. Luego, una breve conversación entre Padmé y Shmi sobre la esclavitud hizo que Anakin pasase a hablar de las carreras de vainas. Mostrando su coraje, Skywalker preguntó a Jinn sobre su sable de luz, y rechazó creer la afirmación del Maestro Jedi de que no se encontraba en Tatooine para liberar a los esclavos. Al pasar la conversación a la nave dañada del grupo, Skywalker se ofreció voluntario para participar en la carrera de vainas Clásica de Boonta Eve de modo que Jinn pudiera apostar por él y ganar dinero tras su victoria. Cuando su madre se mostró reticente, Anakin le recordó a Shmi su creencia de que las personas necesitaban ayudarse entre ellas, convenciéndola para que le permitiese correr.

A la mañana siguiente, Jinn y los demás acompañaron a Skywalker a la tienda de Watto, y el chico empezó a explicar a Watto la propuesta de Jinn mientras Padmé se alejaba con Qui-Gon para hablar con él. Para apaciguar a Watto, Jinn apostó su nave y convenció al toydariano para que asumiera los gastos de la entrada de Skywalker en la carrera ofreciéndole la mitad de las ganancias que ocasionara el evento. Watto aceptó el trato, y Skywalker fue enviado a revisar el estado de su vaina de carreras. En su casa, Anakin guió al grupo hasta una explanada situada detrás de los aposentos de los esclavos, donde se encontraba su vaina de carreras.

3POconstruction

Anakin muestra a Padmé a C-3PO.

Con la ayuda de sus compañeros, Skywalker activó los ascensores anti-gravitatorios y se dirigió con la vaina a detrás de su casa. Mientras trabajaba, sus amigos Banai, Seek, Amee y Wald llegaron; pero Wald, Amee y Seek eran escépticos ante las posibilidades de victoria de Anakin y se fueron a jugar a otro sitio. A pesar de las advertencias de Anakin, Binks quedó atrapado entre los conectores de energía de la vaina, y su cara quedó entumecida. Entonces Jinn ayudó al chico a subir a la cabina, donde usó un paquete de energía que Jinn había traído de la tienda de Watto, y el grupo se alegró al ver que la vaina de Anakin funcionaba perfectamente.

Esa tarde, Anakin se hizo un corte en el brazo, aunque no lo notó hasta esa noche, cuando Jinn tomó una muestra de su sangre. Antes de que Skywalker pudiera preguntar a Qui-Gon qué estaba haciendo con su sangre, su madre le llamó para que entrara en casa y se fuese a dormir. Al despertarse, Anakin llevó su vaina de carreras a los hangares con la ayuda de dos eopies que había traído Banai, así como con la ayuda de Padmé, Shmi, R2-D2 y C-3PO. Allí, Jinn se había reunido con Watto. El toydariano se marchó enfadado del hangar en cuanto llegaron, confundiendo a Skywalker con un comentario acerca de Jinn y una apuesta, y Banai reveló sin querer a Padmé y los demás que Skywalker nunca había terminado una carrera, haciendo que ella perdiese la esperanza en las posibilidades del chico.

Carrera a la libertad
Padmé Naberrie: «Cargas con todas nuestras esperanzas.»
Anakin Skywalker: «No voy a fallaros.»
— Naberrie y Skywalker [fuente]
Anakin pod

Anakin en su vaina de carreras.

Un poco después, los corredores y sus vainas entraron en la arena y se alinearon en el punto de partida, momento en el que Shmi Skywalker paró un momento a su hijo para pedirle que se mantuviera a salvo antes de que él se dirigiera a su vaina. Padmé Naberrie le recordó que todas sus esperanzas pesaban sobre él, aumentando su determinación por ganar la carrera, y ni siquiera las amenazas de Sebulba amedrentaron a Skywalker mientras Qui-Gon Jinn le ayudaba a entrar en su vaina. Sin embargo, para disgusto de Skywalker, cuando se inició la carrera los motores de su nave dejaron de funcionar, dejándolo parado junto a Ben Quadinaros, cuya vaina tampoco arrancaba. Dándose cuenta de que había proporcionado demasiado combustible a los motores, Skywalker puso remedio al problema y consiguió arrancar su vaina, persiguiendo al resto de corredores.

Pronto alcanzó al resto de participantes, adelantando a dos de ellos y preparándose para hacer lo mismo a Gasgano. Gasgano intentó impedirlo, pero Skywalker logró adelantarlo y aceleró todavía más. Al salir de un cañón, Skywalker vio cómo Sebulba hacía chocar al corredor Mawhonic, dejándolo fuera de juego, así como a Xelbree. Skywalker iba en octava posición al finalizar la primera de las tres vueltas de la carrera, pero pronto pasó a ser séptimo cuando la vaina de Ody Mandrell fue dañada en las cocheras por un torpe Droide de reparación serie DUM.

Al empezar la segunda vuelta, Skywalker adelantó a Aldar Beedo y Clegg Holdfast sin saber que la Fuerza aumentaba sus percepciones convirtiéndole figuradamente en uno con su vaina. Al salir de un cañón, los corredores fueron sorprendidos por un grupo de bandidos tusken que empezaron a dispararles, destruyendo la vaina de Teemto Pagalies. Adelantando a Elan Mak y Habba Kee, Skywalker comenzó a acercarse a Mars Guo y Sebulba, pero Sebulba dañó los motores de Guo e hizo que golpeara la vaina de Skywalker — soltando uno de sus motores. Requirió una compleja maniobra mantener la vaina estable mientras Skywalker intentaba acoplar de nuevo el motor, lo que hizo que le adelantasen Mak, Kee y Obitoki. Recuperándose, Skywalker adelantó de nuevo a Elan Mak, sólo para ver a Obitoki eliminado por Sebulba tal como había hecho con Xelbree.

La vaina dañada de Obitoli chocó contra la de Habba Kee, y ambas explotaron, pero Skywalker usó la Fuerza para guiarse a través de la nube de humo que se produjo, siguiendo la pista a Sebulba. Alcanzó al dug justo cuando empezaba la tercera vuelta, y mientras ambos iban por el cañón, Sebulba intentó deshacerse de Anakin. El empujón que Sebulba dio a la vaina de Skywalker, la hizo ascender por la pared del cañón, lo cual Skywalker aprovechó para acelerar y caer justo delante de Sebulba. Anakin mantuvo la primera posición hasta llegar a campo abierto, donde Sebulba intentó recuperar terreno con éxito.

Mientras se acercaban a la meta, Sebulba bloqueó los intentos de Skywalker de adelantarle, y acabó enfureciéndose por los múltiples intentos del chico, haciendo chocar ambas vainas lado contra lado. En poco tiempo, Skywalker logró liberar su vaina de la de Sebulba, acelerando rápidamente y provocando que la vaina del dug perdiera el control. Sebulba chocó contra una roca, la vaina explotó, y él quedó en el suelo incapaz de ganar la carrera. Skywalker cruzó la meta y emergió victorioso, siendo el ganador más joven de la historia de la carrera.

Anakinandmom

Anakin se despide de su madre.

La multitud corrió a la vaina de Skywalker, y Kitster Banai fue el primero en llegar para abrazar a su amigo. La multitud subió a hombros a Skywalker, aclamando su nombre, y no fue hasta una hora después que Anakin pudo reunirse con su familia y amigos. A medida que Jinn se acercaba, Anakin comenzó a avergonzarse de los besos que le daban Shmi y Padmé, pero Jinn pronto se marchó con Padmé y Jar Jar Binks para llevar a su nave las piezas que habían ganado tras la victoria de Skywalker. Anakin, Shmi y C-3PO se dirigieron solos a casa, donde Anakin guardó a C-3PO en su habitación y se dirigió a Mos Espa — sólo para ser encarado por el niño Greedo, que le acusó de hacer trampas. Skywalker atacó al rodiano, pero la llegada de Jinn acabó con la pelea, y el Jedi dio a Anakin los créditos que había conseguido vendiendo su vaina a Sebulba.

Al regresar a casa con Qui-Gon, Anakin enseñó entusiasmado a su madre los créditos, y su felicidad aumentó en cuanto Jinn le dijo que había sido liberado, pidiéndole acto seguido ser entrenado como Jedi. Skywalker estaba tan excitado que no fue hasta minutos después que se dio cuenta de que Shmi no había sido liberada, y quedó enormemente entristecido en cuanto ella le dijo que fuese con Jinn en busca de un futuro mejor sin ella. Recogiendo sus cosas, Skywalker se despidió de C-3PO y Banai, pero en el momento de partir, Anakin se quebró y corrió hacia su madre. A pesar de su dolor por tener que separarse de su hijo, Shmi estaba convencida de que su hijo debía ir con los Jedi. No obstante, tras destruir a un droide sonda que los seguía, Qui-Gon urgió a Anakin a correr a la nave con él.

Mientras se dirigían a la nave, Skywalker recibió la orden de tirarse al suelo justo cuando una oscura figura saltaba de una moto deslizadora; el Lord Sith Darth Maul. Maul se abalanzó sobre Jinn y encendió su sable de luz, y Qui-Gon le hizo frente justo después de pedir a Skywalker que subiera a bordo de la nave y ordenara su despegue. Subiendo a bordo, Anakin comunicó a Padmé las órdenes de Qui-Gon, y ella se lo llevó a la cabina de la nave para que explicara al aprendiz de Jinn, Obi-Wan Kenobi, qué había ocurrido. El piloto Ric Olié siguió las indicaciones de Kenobi y voló hacia la pelea, y Skywalker permaneció en su asiento mientras Kenobi se dirigía a la rampa de aterrizaje y ayudaba a Jinn a escapar de Maul. Anakin corrió a ayudar a Qui-Gon mientras la nave abandonaba Tatooine.

Nuevos mundos
«Anakin, este camino se ha abierto ante ti. La decisión es sólo tuya. »
―Shmi Skywalker[fuente]
Esa noche, a bordo de la nave, de la cual Skywalker averiguó que era la nave personal de la reina del planeta Naboo, Anakin se esforzó por dormir en la cámara central, ya que la temperatura era radicalmente distinta al calor constante de Tatooine al que estaba acostumbrado. Mientras pensaba en silencio si haberse ido había sido un error, Skywalker vio a Padmé Naberrie entrando en la sala y observando un mensaje de súplica del oficial de Naboo Sio Bibble. Ella pronto se dio cuenta de la presencia de Anakin y le dio su chaqueta como manta, justo antes de hablar con él de la invasión de Naboo por parte de la Federación de Comercio y la esperanza de Padmé de que el Senado Galáctico de la República Galáctica pudiera resolver la crisis. Skywalker le dio un colgante que él mismo había hecho para que ella se acordara de él, y Naberrie le consoló cuando estuvo a punto de empezar a llorar al recordar a su madre.

Cuando finalmente llegaron al planeta capital de la República, Coruscant, Skywalker miró asombrado el planeta. Al aterrizar, la nave fue recibida por el Canciller Supremo Finis Valorum, el senador Sheev Palpatine de Naboo y un contingente de Guardias del Senado. La reina y sus doncellas — incluyendo Padmé— se marcharon con Palpatine, y aunque llevaron a Skywalker y Jar Jar Binks hasta la oficina de Palpatine, les dejaron en su exterior mientras discutían de la situación. Skywalker pronto comenzó a preguntarse dónde habían ido Qui-Gon Jinn y Obi-Wan Kenobi. Luego, la reina cambió su vestuario y se dirigió al Edificio del Senado, y Skywalker se mostró descontento al no ver a Padmé entre las doncellas.

El chico quedó asombrado por el tamaño de la cámara del Senado, y él y Jar Jar observaron todo lo que ocurría desde una pequeña pantalla. Cuando la petición de la reina de una intervención en Naboo fue rechazada debido a la burocracia, ella promovió un Voto de No Confianza contra Valorum tal como Palpatine había recomendado. Cuando el Senado realizó un descanso, Skywalker fue encontrado por Qui-Gon, quien le dijo que le llevaría ante el Consejo Jedi. Antes de ir al Templo Jedi, Anakin fue a los aposentos de la reina en busca de Padmé, y la reina prometió darle un mensaje de parte de Skywalker, puesto que la doncella estaba ausente. Sin que Skywalker lo supiera, sin embargo, la reina era en realidad Padmé. Luego, Anakin comenzó a impacientarse tras el largo tiempo durante el cual Jinn se reunió con el Consejo en el Templo Jedi.

High Council Chamber

Anakin siendo examinado por el Consejo Jedi.

Gracias a diversos elementos que había percibido en Tatooine, Qui-Gon Jinn creía que Anakin Skywalker era el Elegido de una profecía Jedi que, si era cierta, traería el equilibrio a la Fuerza; Jinn reveló el número de midiclorianos de Anakin ante el Consejo Jedi antes de que el propio chico fuese testado para decidir si tenía aptitudes para convertirse en Jedi. En el Templo Jedi, Anakin se presentó ante los doce Maestros Jedi del Consejo quienes comenzaron a interrogarle inmediatamente, probando su memoria y conocimiento. Entonces, Mace Windu empezó a comprobar las habilidades de Anakin pidiéndole que determinara qué imágenes aparecían en una pantalla que sólo él podía observar. Skywalker fue capaz de acertar todas las imágenes que aparecían en la pantalla. Sin embargo, cuando Windu y el Gran Maestro Jedi Yoda le preguntaron acerca de sus sentimientos y su madre, Skywalker preguntó la importancia de esas preguntas. Yoda explicó que el miedo era el punto de partida del lado oscuro. Permaneciendo callado ante ese asunto, el chico dejó de lado sus miedos y prosiguió el examen.

De noche, Skywalker, Kenobi y Jinn fueron llamados por el Consejo. Los Maestros Jedi reconocieron el gran poder de Skywalker, pero rechazaron entrenarle por causa de su edad — lo que hizo que Jinn declarara que él entrenaría al chico como su propio aprendiz. Sin embargo, Windu declaró que el asunto sería discutido más tarde, puesto que los problemas en Naboo eran más urgentes. El Consejo permitió a Skywalker acompañar a Jinn, y los tres regresaron a la nave de la reina, donde Anakin preguntó a Qui-Gon sobre los midiclorianos. La reina y su séquito partieron poco después, abandonando Coruscant y regresando al planeta ocupado Naboo con la esperanza de liberarlo de las garras de la Federación de Comercio.

Batalla de Naboo
AnakinNaboo

Anakin durante la Batalla de Naboo.

Mientras salían del hiperespacio y se acercaban al Sistema Naboo, Skywalker estuvo en la cabina con Ric Olié y aprendió acerca de los controles de la nave mientras la reina Padmé Amidala celebró una reunión con los Jedi y su gabinete anunciando su intención de aliarse con los gungan y expulsar a la Federación de Comercio de Naboo. El grupo aterrizó en los pantanos de Naboo y envió a Jar Jar Binks a la capital de los gungan, Otoh Gunga, y Anakin habló brevemente con Padmé mientras esperaban su regreso. Skywalker explicó que el Consejo Jedi había decidido no aceptarle como Jedi, pero se entusiasmó cuando Padmé reveló que habría una batalla contra la Federación de Comercio pronto. Cuando Jar Jar volvió, informó de que Otoh Gunga estaba vacía, por lo que llevó al grupo hasta un lugar sagrado para los gungan, donde éstos se habían refugiado tras la invasión de la Federación.

Cuando el grupo fue llevado ante el Jefe Rugor Nass, el líder de los gungans, Skywalker quedó asombrado al saber que ella era en realidad la reina de Naboo, que había estado fingiendo ser una doncella como medida de seguridad. Skywalker, los Jedi y las doncellas de Amidala se unieron a la súplica de la reina ante Nass, que aceptó implicar a su ejército en la causa de la reina. En las horas siguientes, Amidala y los Jedi elaboraron una estrategia dejando a Skywalker con los centinelas gungan aguardando la llegada del capitán Quarsh Panaka. Skywalker estaba sorprendido de la verdadera identidad de Amidala,y sintió que eso los distanciaba aún más, pero sus preocupaciones fueron interrumpidas por la llegada de Panaka y varios miembros de sus fuerzas de seguridad que habían escapado de la Federación de Comercio. Cuando Anakin preguntó a Qui-Gon Jinn qué haría él durante la batalla, el Jedi respondió que el chico estaría a salvo siempre y cuando estuviera cerca de él.

Cuando el grupo entró en el hangar del Palacio Real de Theed, Skywalker obedeció la orden de Jinn de esconderse dentro de uno de los cazas estelares del hangar. Al rodear varios droidekas al personal de Naboo, que quedó enzarzado en un tiroteo, Anakin intentó ayudarles disparando con los cañones de la nave, pero a activó sin querer y ésta despegó.

SheevKenobiSkywalker

Anakin y Obi-Wan hablan con el recién nombrado Canciller Sheev Palpatine tras la Batalla de Naboo.

En última instancia, Skywalker luchó en la Batalla de Naboo a bordo del caza estelar en la superficie del planeta. Tras unirse accidentalmente a la batalla en la órbita, Skywalker destruyó él solo la Nave de Control de Droides desde dentro, momentos después de que el teniente Gavyn Sykes destruyera su generador de escudos, lo que dejó a las fuerzas terrestres de la Federación a merced de los gungan. La celebración que tuvo lugar tras la batalla, no obstante, quedó ensombrecida por la muerte de Qui-Gon Jinn a manos de Darth Maul.

El último deseo de Qui-Gon fue que Obi-Wan Kenobi se hiciera cargo del entrenamiento de Anakin, lo cual Obi-Wan prometió hacer. El Consejo Jedi aceptó de mala gana que Kenobi iniciara el entrenamiento de Skywalker, aunque estaba preocupado por que Anakin fuese un estudiante demasiado difícil para el joven Kenobi.

Mientras tanto, Sheev Palpatine, el recién elegido Canciller Supremo de la República Galáctica, prometió a Skywalker que seguiría su carrera con gran interés, empezando una larga amistad entre el joven Jedi y el nuevo gobernante de la República.

Padawan de Kenobi

«Su educación es... complicada. Llegó a nosotros mucho más tarde de lo que nos habría gustado. Obi-Wan asumió una tarea extremadamente difícil cuando aceptó a Anakin como su Padawan. »
―Mace Windu a Sheev Palpatine, acerca del entrenamiento de Skywalker[fuente]
A medida que creía, sus habilidades volvieron a Anakin arrogante, pero a pesar de todo idolatraba a Obi-Wan Kenobi, pensando que no había nadie mejor que su maestro. A los doce años, construyó su primer sable de luz, y tras su construcción, Kenobi le dijo que esa arma era su vida. Durante una de sus muchas aventuras, Anakin rescató a Obi-Wan cuando éste cayó en un nido de gundarks. Durante su tiempo como aprendiz de Kenobi, Skywalker desconfiaba de los profesores que le corregían, preguntándose si estaban intentando ponerlo en su lugar, sabiendo que muchos no habían querido que él fuese entrenado en un principio. Le costó hacer amigos, puesto que los otros Padawans conocían los rumores según los cuales él era El Elegido. A menudo solo, Anakin pasaba su tiempo libre en sus aposentos manipulando maquinaria que encontraba en sus paseos alrededor del Templo Jedi. También desarrolló un cierto resentimiento por el destino de su madre.

En el 29 ABY, Skywalker quiso impresionar a sus profesores en el Templo Jedi. Durante una sesión de entrenamiento, derrotó a un droide de entrenamiento, al que había programado para que tomara la apariencia del Sith de Naboo, Darth Maul. Todo eso mientras Mace Windu, Kenobi y el Canciller Supremo Sheev Palpatine observaban — el último de los cuales quedó impresionado. Tiempo después, Skywalker trató de aprender la habilidad de calmar a criaturas cuando Kenobi le informó de que el Canciller quería verle. Los dos llegaron a la Oficina del Canciller, donde Palpatine solicitó que Skywalker le acompañara a dar una vuelta, declinando la compañía de Kenobi. Quedando a solas, Skywalker escoltó a Palpatine a un club de los bajos fondos de Coruscant, mientras escuchaba al Canciller expresar sus preocupaciones por la situación de los bajos fondos y la incapacidad de los Jedi por ponerle remedio de manera eficaz, así como por la corrupción en el Senado Galáctico, como la del senador Colandrus — empezando a ejercer sutilmente su influencia sobre Skywalker. Al final del paseo, Palpatine preguntó a Anakin cómo era de feliz. Aunque Anakin respondió que se estaba entrenando como Jedi tal como siempre había querido, Palpatine sembró la duda en su mente.

Más tarde, en el Templo Jedi, Skywalker confesó a Kenobi que quería abandonar la Orden Jedi, sintiéndose incómodo ante la perspectiva de que toda su vida ya estuviera decidida desde que tenía nueve años, por lo que entregó su sable de luz a su maestro. Aunque Obi-Wan aceptó el arma, suplicó a Anakin que reconsiderase su decisión.

Carnelion IV

Obi-Wan Kenobi: «El camino se encuentra ante ti, Anakin Skywalker. ¿Lo seguirás solo? »
Anakin Skywalker: «No, Maestro. Como Jedi. Si tú me muestras el camino. »
— Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker [fuente]
Antes de que Skywalker pudiera dar una respuesta definitiva, a petición del Gran Maestro Jedi Yoda, Anakin y Obi-Wan Kenobi respondieron a una misteriosa señal de socorro procedente del mundo supuestamente-muerto de Carnelion IV, que pedía específicamente la intervención de los Jedi. Ambos se dirigieron a Carnelion IV, pero su nave fue dañada debido a los residuos que poblaban la atmósfera del planeta, por lo que tuvieron que eyectarse de la nave, aterrizando sobre el Mar Celadon. No mucho después, descubrieron que había vida en el planeta al avistar una batalla aérea sobre ellos, y Kenobi devolvió a Skywalker su sable de luz para que se pudiera defender. Cuando una de las dos naves combatientes comenzó a caer, Skywalker y Kenobi salvaron a sus dos ocupantes.


Open Closed War

Skywalker evita que los Abiertos y los Cerrados se ataquen mutuamente.

Los dos supervivientes, Kolara y la Madre Pran, se identificaron como "Abiertos", y no sabían lo que era un Jedi. Fueron obligados a ponerse a cubierto cuando la nave de los "Cerrados" se acercó. Kenobi derribó la nave y Skywalker salvó a su piloto, Grecker, de la muerte. Debido a la histórica enemistad entre facciones, Grecker y Pran intentaron asesinarse mutuamente, lo que obligó a los Jedi a destruir sus armas y escoltarles a un lugar seguro. Para facilitar el trayecto, usaron las partes intactas de las naves para crear una nueva que pudiera volar a su destinación. Durante las conversaciones que tuvieron lugar, Skywalker mencionó su propósito y el de Obi-Wan en el planeta: encontrar a la persona que había emitido una señal de socorro Jedi, lo que alertó a Pran y Grecker de la localización del "Carroñero".

Durante el viaje, Kolara se dio cuenta de que Skywalker era bueno reparando cosas, mientras él ajustaba su sable de luz. Entonces Kolara y Pran pidieron a Skywalker que reparase una bolsa llena de cerebros de droide y, viendo su utilidad, tiraron su sable de luz y lo raptaron mientras una horda de bestias atacaba la nave, dejando a Kenobi y Grecker en la nave, que colisionó. Anakin fue llevado a una de las fortalezas de los Abiertos, donde vio que Pran usó los cerebros que él había reparado para activar algunos droides de combate. Mientras se marchaban a luchar contra el misterioso Carroñero, que recordaba tanto a los Abiertos como los Cerrados todo lo que habían perdido durante su guerra, Skywalker permaneció con los Abiertos más jóvenes, a quienes convenció para proteger al Carroñero y ayudarle a regresar con Kenobi.

Con su ayuda, Skywalker reparó los droides restantes e intervino en una escaramuza entre los Abiertos y los Cerrados cerca de un fortaleza. Salvó a su maestro de la Madre Pran y se reunió con Kolara y Sera, pero en lugar de detener la pelea, Skywalker y Kenobi repararon una unidad de comunicaciones y solicitaron la ayuda de la República Galáctica. Pronto, una fuerza llegó para obligar a los nativos a cesar las hostilidades. Finalmente, Obi-Wan ofreció a Anakin su sable de luz, preguntando si aún estaba dispuesto a abandonar la Orden Jedi, pero Anakin decidió permanecer en ella.

Guerra en el horizonte

Reunión con Amidala

«¿Ani...? Madre mía, cuanto has crecido.»
―Padmé Amidala a Anakin Skywalker, tras su reencuentro [fuente]
AnakinPadmeKiss-AOTC

Skywalker y Amidala se dan su primer beso.

En el 22 ABY, justo un día después de su vigésimo cumpleaños, Padmé Amidala, ahora senadora de Naboo, fue atacada por la cazarrecompensas Zam Wesell. Skywalker fue asignado para proteger y escoltar a Amidala de regreso a su planeta natal. Para evitar levantar sospechas, los dos viajaron como refugiados. Skywalker no había visto a Amidala en diez años, aunque había pensado en ella casi a diario desde que había abandonado Naboo. Su fascinación por ella de la infancia se había transformado en amor ciego. En una conversación, Anakin le reveló sus sentimientos por ella, su frustración por los métodos de Obi-Wan Kenobi, su desconfianza del proceso político, y su punto de vista sobre la necesidad de un único líder fuerte. Al cabo de poco tiempo, su fascinación por ella se transformó en algo más: amor. Pronto Amidala correspondió a esos sentimientos.

Frente al lago al que se había retirado Amidala, los dos perdieron sus inhibiciones y se dieron su primer beso. El uno embelesaba al otro a pesar de sus diferencias sociales. Sin embargo, Amidala recuperó pronto el sentido de la responsabilidad, y aunque Skywalker sólo estaba preocupado por sus sentimientos y el momento presente — incluso sugiriendo que podían mantener una relación en secreto — Amidala estaba más preocupada por su deber y sus obligaciones. Tenía suficiente visión como para saber que sus situaciones no les permitirían mantener una relación. El hecho de que Skywalker pretendiera mantener una relación romántica violaba el Código Jedi, que mantenía que aunque los Jedi no tenían por qué vivir en celibato, debían evitar los apegos emocionales.

Regreso a Tatooine

Anakin Skywalker: «¿Por qué ha tenido que morir? ¿Por qué no pude salvarla? ¡Sé que podía haberlo hecho!»
Padmé Amidala: «A veces hay cosas que no podemos remediar. No eres todopoderoso, Ani. »
Anakin Skywalker: «¡Pues debería serlo! Algún día lo seré. ¡Seré el Jedi más poderoso que haya existido! Te lo prometo. ¡E incluso aprenderé a evitar que las personas mueran!»
Padmé Amidala: «Anakin...»
Anakin Skywalker : «¡Todo es culpa de Obi-Wan! ¡Está celoso! ¡No me deja avanzar!»
―Anakin Skywalker y Padmé Amidala [fuente]
Anakin Vengeance

Skywalker ataca a los bandidos tusken como venganza por la muerte de su madre.

Skywalker había estado sufriendo pesadillas recurrentes sobre su madre, Shmi Skywalker, durante varios meses antes de su reencuentro con Padmé Amidala; y, por causa de ellas, desobedeció sus órdenes de proteger a Amidala dirigiéndose con ella a Tatooine para encontrar a Shmi. Al llegar a Tatooine, Skywalker llegó a la tienda de Watto, donde descubrió que un granjero de humedad llamado Cliegg Lars la había liberado y se había casado con ella.

Al hablar con Lars, Anakin averiguó, horrorizado, que Shmi había sido raptada por bandidos tusken. Inmediatamente fue tras ella en la moto deslizadora de Owen Lars. Esa noche, el joven Jedi llegó a la aldea tusken en la que estaba retenida su madre, y se infiltró en la tienda en la que ella se encontraba. Aunque la liberó de sus ataduras, fue demasiado tarde: maltratada, privada de su sueño, y deshidratada, Shmi Skywalker murió en los brazos de su hijo, pero no sin antes recuperar la conciencia y hablar con él por última vez.

Skywalker permitió que el impacto de su muerte hiciera explotar su desde hacía tiempo ira, miedo y egoísmo contenidos. Enfurecido, masacró a todos los presentes en la aldea tusken sin ninguna piedad — incluido, tal y como confesaría a Amidala después, a las mujeres y los niños. Algunos Jedi, incluyendo a Yoda y el difunto Qui-Gon Jinn, sintieron el impacto de la masacre así como la poderosa presencia de Skywalker en la Fuerza, que rozaba el lado oscuro.

Cuando Skywalker dijo a Amidala que había matado a la tribu, justificó sus acciones en un primer momento. Amidala estaba claramente preocupada por lo que Skywalker había hecho, pero se había volcado demasiado en él emocionalmente como para rechazarlo. Intentó calmarlo con simpatía y no habló con nadie de lo que Anakin había hecho. En su ira y su dolor, Anakin afirmó que algún día tendría poder como para evitar que la gente muriera, y que Obi-Wan Kenobi estaba celoso de su poder y no le dejaba avanzar. Entonces expresó su odio por los bandidos tusken antes de recordar que era un Jedi, y se derrumbó por el remordimiento de haberlos matado. Amidala le dijo que sus emociones le hacían humano, pero Skywalker respondió que él era un Jedi y que por eso debía estar por encima de la venganza.

Batalla de Geonosis

Obi-Wan Kenobi: «Empezaba a preguntarme si habría recibido mi mensaje.»
Anakin Skywalker: «Lo retransmití tal como me pediste, Maestro. Entonces decidimos venir a rescatarte. »
Obi-Wan Kenobi: «Buen trabajo.»
— Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi en la Arena Petranaki[fte.]
Duel in the Geonosian Hangar

Anakin se enfrenta al Conde Dooku en Geonosis.

Aún estando en Tatooine, Skywalker descubrió que Obi-Wan Kenobi había sido capturado por las fuerzas droides geonosianas de la Confederación de Sistemas Independientes. Inicialmente decidió obedecer las órdenes de Mace Windu de proteger a Padmé Amidala a toda costa permaneciendo en Tatooine, puesto que lo ocurrido tras la muerte de su madre le había minado la confianza. Sin embargo, Amidala le convenció de que rescatar a su mentor era lo correcto y ambos viajaron a Geonosis. Una vez en el planeta, Skywalker y Amidala se infiltraron en las fundiciones de droides de combate, pero fueron atacados por los geonosianos, y el sable de luz de Skywalker quedó atrapado en una máquina y fue destruido. Los dos fueron capturados y sentenciados a muerte en la Arena Petranaki. Aceptando su destino, se confesaron su amor mutuo y se besaron en lo que pensaron que sería por última vez. En la arena, se reunieron con Kenobi y los tres hicieron frente a tres feroces bestias, consiguiendo escapar de ellas. Skywalker consiguió domar a un reek, pero fueron rodeados por droidekas. Sin embargo, un equipo de Jedi liderado por Mace Windu atacó a los droides de la arena, y los tres escaparon. Skywalker tomó un sable de luz verde y luchó contra un ejército de droides junto a Amidala y más de doscientos Jedi. Al final, los Jedi quedaron rodeados en el centro de la arena, habiendo sufrido numerosas bajas a pesar de haber matado a Jango Fett. Sin embargo, el recién descubierto Ejército Clon llegó para rescatar a los Jedi, y el trío subió a bordo de una LAAT y abandonó la arena. Los soldados clon les permitieron escapar y participar en la subsiguiente batalla.

Skywalker y Kenobi persiguieron al Conde Dooku, el líder de la Confederación y, sin que ellos lo supieran, un Lord Sith. Le dieron persecución a través de los vastos desiertos de Geonosis, hasta llegar a un hangar de la Confederación. Allí hicieron frente a Dooku, y Anakin, ignorando el consejo de su maestro, cargó contra el Sith. Dooku le lanzó una poderosa descarga de rayos de la Fuerza, dejándolo inconsciente en el suelo mientras procedía a enfrentarse a Kenobi. Obi-Wan opuso resistencia valientemente, pero sus habilidades no fueron rival para las del más poderoso y experimentado Dooku, que pronto lo incapacitó. Al recuperarse Skywalker, vio a Dooku disponiéndose a matar a Kenobi.

No arm annie

Dooku corta a Skywalker su brazo derecho.

Anakin se interpuso entre Dooku y Kenobi, bloqueando con su sable de luz el ataque de Dooku, salvando la vida de su maestro en el proceso. Cogiendo también el arma de su maestro, Skywalker hizo frente a Dooku pillándolo en un primer momento desprevenido. Sin embargo, con sólo un entrenamiento elemental del Jar'Kai, el uso de dos sables de luz de Skywalker no pudo traspasar las defensas del Conde, que consiguió destruir uno de los sables de Skywalker. En ese momento, la mayor experiencia de Dooku le permitió coger la delantera y, a pesar de que Skywalker se mantuvo firme la mayor parte del duelo, el Conde le cortó el brazo derecho. Tras ser rescatados por el Gran Maestro Jedi Yoda; Skywalker, Amidala y Kenobi fueron llevados al Templo Jedi para ser sanados.

Matrimonio con Padmé Amidala

Después de que su brazo derecho fuese reemplazado por uno mecánico, Skywalker intentó acostumbrarse a su nuevo implante cibernético. Mientras tanto, Obi-Wan Kenobi fue enviado por Yoda a pedir a Padmé Amidala que finalizase su relación con El Elegido. Mintiendo, ella aceptó la petición, pero pidió acabar con su relación formalmente hablando con Anakin ella misma. Sugirió que Skywalker la escoltara de vuelta a Naboo, donde ella finalizaría su relación romántica.

Sin embargo, la escolta era una estratagema, y Skywalker se casó con Amidala, a pesar de estar rompiendo el Código Jedi; organizando la ceremonia secreta en Varykino, en Naboo. Sólo C-3PO y R2-D2 fueron testigos de ello. Más adelante, la pareja recién casada se esforzaría por mantener su relación ilícita en secreto.

Guerras Clon

Luke Skywalker: «¿Luchaste en las Guerras Clon?»
Obi-Wan Kenobi: «Si. Fui un Caballero Jedi, al igual que tu padre. [...] Era el mejor piloto de toda la galaxia, y un astuto guerrero. [...] Y era un buen amigo.»
Luke Skywalker y Obi-Wan Kenobi, acerca de Anakin Skywalker [fuente]
Después de su ascenso al rango de Caballero Jedi, Skywalker se convirtió en un General Jedi del Gran Ejército de la República durante el conflicto a escala galáctica conocido como las Guerras Clon. La Legión 501 fue puesta bajo su mando durante todo el conflicto bélico, con el capitán clon CT-7567 "Rex" como su primer lugarteniente. El Destructor Estelar clase Venator Resuelto, sirvió como su nave insignia, bajo la administración del Almirante Wullf Yularen. También construyó un nuevo sable de luz para reemplazar el que había perdido en Geonosis.

Misión en Christophsis

AnakinStealthShip

Skywalker y Yularen a bordo de la nave de sigilo.

Cuando los miembros de una misión humanitaria liderada por el senador Bail Organa quedaron atrapados en Christophsis; Skywalker, Obi-Wan Kenobi y el Almirante Wullf Yularen fueron enviados para romper el bloqueo separatista sobre el planeta y liberar a Organa. Liderando el ataque inicial, Skywalker fue rápidamente repelido por las tácticas separatistas, y se retiró para reagruparse con Kenobi tras una de las lunas del planeta. Obi-Wan le instó a usar una de las más nuevas armas de la República Galáctica, una nave de sigilo, para traspasar las líneas enemigas y entregar suministros en la superficie de Christophsis. Antes de partir, Yularen se acercó a Skywalker, que se ofreció a acompañarle en la misión, puesto que se enfrentaban a una flota liderada por el Almirante Trench, un antiguo rival de Yularen. Pasando por el lado de la nave insignia de Trench, Skywalker decidió destruir al Almirante y lanzó varios misiles contra él, que fueron repelidos por los escudos de la nave. Trench lanzó una ráfaga de disparos, que fueron ineficientes después de que Skywalker hiciera desaparecer la nave de sigilo, haciéndola indetectable. Trench contactó con Skywalker, intentando incitar al Jedi a atacar. Cuando el Almirante mencionó que ya había hecho frente a naves de sigilo anteriormente, Skywalker dedujo que había derrotado a ese tipo de naves siguiendo su rastro magnético. Usando ese conocimiento contra Trench, Skywalker permitió a los separatistas que le lanzasen misiles, momento tras el cuál pasó rozando el puente de mando de la nave de Trench, dirigiendo sus misiles contra él mismo. Con la nave de Trench destruida, y el bloqueo separatista roto, la República fue capaz de llegar hasta Organa, y se forjó un fuerte vínculo entre Skywalker y Yularen.

Batalla de Christophsis
Anakin Skywalker: «¡Por aquí está despejado!»
Obi-Wan Kenobi: «¿Cómo has llegado hasta aquí?»
Anakin Skywalker: «Improvisando. »
— Skywalker y Kenobi, después de que Skywalker entre en la sala para ayudar a hacer frente a las fuerzas separatistas[fte.]
Menage a trois

Anakin y Obi-Wan se enfrentan a Asajj Ventress en Christophsis.

Cuando Christophsis fue invadido por los separatistas, solicitó la ayuda de la República Galáctica, Skywalker y Obi-Wan Kenobi fueron rápidamente enviados al planeta, junto al comandante clon Cody y el capitán clon Rex. Prepararon las defensas en dos torres separadas a medida que los droides de combate avanzaban, aparentemente sin saber la presencia de los Jedi. Sin embargo, de pronto el ejército droide se dividió, y antes de que Kenobi supiera qué estaba pasando, los droides llegaron a su torre e iniciaron su ataque. Skywalker solicitó a Hawk una evacuación, y él y Rex procedieron a ayudar a Kenobi. El grupo consiguió escapar, junto a la cabeza robada de un droide táctico.

Sin embargo, el droide táctico sólo confirmó que los separatistas habían sabido la estrategia de los Jedi desde el principio. Kenobi sospechaba que alguien de entre sus tropas había traicionado a la República. Skywalker y Kenobi ordenaron a Cody y Rex encontrar el traidor mientras ellos se infiltraban tras las líneas enemigas. De camino, descubrieron que los droides no intentaban atacarles, por lo que Skywalker concluyó que se dirigían a una trampa. Al llegar, se encontraron con la acólita oscura Asajj Ventress, y los tres se batieron en duelo. Los Jedi consiguieron vencer a Ventress, que usó sus sables de luz para hundir el suelo bajo los pies de sus oponentes. Ventress se burló de ellos antes de guiarlos hacia el exterior de la base, donde un ejército de droides se preparaba para lanzar un ataque a gran escala. Los Jedi escaparon en STAPs, y Ventress ordenó al General Whorm Loathsom que hiciese avanzar a las tropas antes de marcharse.

Al regresar a la base de la República, Anakin y Obi-Wan descubrieron que Rex y Cody habían detenido al sargento clon Slick por traición. Skywalker preguntó por qué Slick traicionaría a sus hermanos, y él respondió que sólo había traicionado a los Jedi, que mantenían a sus hermanos esclavizados. Cody y Rex, no obstante, dijeron que si Slick amara a sus hermanos, no los habría puesto en peligro, y entonces el traidor fue puesto bajo custodia.

Skywalker y Kenobi consiguieron mantener su posición contra la primera oleada de droides, y trataron de solicitar refuerzos. Una segunda oleada de droides pronto llegaría, y mientras Kenobi y Cody llamaban la atención de los droides, Skywalker, Rex y la Compañía Torrente se encargaron de los tri-droides que se acercaban. Eso, junto al uso de cañones pesados, obligó a Loathsom a retirarse.

La aprendiz de Anakin
«Ahsoka, un Jedi muy sabio me dijo una vez que nada ocurre por accidente. Era la voluntad de la Fuerza que estuvieras conmigo. Sólo quiero que estés a salvo. »
―Anakin alentando a su Padawan[fuente]
R2-D2 Anakin and Obi-Wan meet Ahsoka

Anakin conoce a su nueva Padawan, Ahsoka Tano.

Después de la retirada de la Confederación de Sistemas Independientes, llegó una lanzadera con una joven togruta Jedi llamada Ahsoka Tano. Ahsoka tenía un mensaje del Consejo Jedi, instando a Skywalker y a Obi-Wan Kenobi volver a Coruscant de inmediato. También informó de que había sido asignada como Padawan de Skywalker, para sorpresa y disgusto de Skywalker. Tras intentar recibir sin éxito un mensaje de Yoda, Skywalker fue a ver a Rex en el puesto de vigía, llevándose a su nueva Padawan con él.

Por desgracia para las fuerzas de la República Galáctica, el General separatista Whorm Loathsom había activado un escudo deflector que se ampliaba por delante de los ejércitos de droides que avanzaban tras él. Skywalker y Tano consiguieron infiltrarse entre las líneas enemigas y destruir el generador del escudo, permitiendo a la artillería pesada acabar con los droides. Los separatistas se rindieron, y Kenobi capturó al General Loathsom. Finalmente, Skywalker aceptó a Ahsoka.

Rescatando a un Hutt

Ahsoka Tano: «Tienes una mirada de "estamos en apuros".»
Anakin Skywalker: «¿Existe esa mirada?»
Ahsoka Tano: «No puedes evitar ponerla. »
— Anakin Skywalker y Ahsoka Tano a bordo del Crepúsculo[fte.]
Teth Monastery entrance

Anakin, Ahsoka, Rex y sus tropas llegan a Teth para rescatar al hijo de Jabba.

Poco después, Skywalker y Ahsoka Tano fueron asignados a otra vital misión: rescatar al hijo de Jabba el Hutt, Rotta, en el planeta Teth. En Teth, junto al capitán clon Rex y la Compañía Torrente, Skywalker escaló un acantilado para llegar a un monasterio en el que los separatistas se habían atrincherado con Rotta. Tras destruir a los droides en la entrada, Skywalker y sus hombres aseguraron el monasterio y buscaron al hutt. En los niveles de detención, Anakin y Ahsoka encontraron a Rotta. Descubriendo que Rotta estaba gravemente enfermo, pusieron al hutt en una mochila. Tras contactar con Obi-Wan Kenobi, Skywalker y sus hombres fueron atacados por refuerzos droides dirigidos por la asesina del Conde Dooku, Asajj Ventress, quien había secuestrado anteriormente a Rotta. Después de cerrar las puertas del monasterio, Skywalker convenció a Ahsoka de encontrar otra salida del lugar. Al encontrar R2-D2 una plataforma de aterrizaje en una puerta trasera, el dúo escapó de Ventress. Entonces, los dos Jedi subieron a bordo de una vieja nave, el Crepúsculo, e intentaron aterrizar en un Destructor Estelar clase Venator de la República Galáctica en medio de una batalla aérea. Sin embargo, cuando su hangar fue destruido bajo fuego separatista, se vieron obligados a pilotar al Crepúsculo hasta Tatooine. Rotta fue salvado de una muerte casi segura gracias a las medicinas presentes en la nave.

El Crepúsculo fue derribado sobre Tatooine por dos MagnaGuardias IG-100 que pilotaban dos naves, que forzaron un aterrizaje forzoso. Los Jedi se separaron, con Anakin actuando como señuelo mientras Ahsoka se dirigía a entregar a Rotta a su padre, Jabba. Dooku, quien había estado negociando con Jabba, interceptó a Skywalker y envió a MagnaGuardias en busca de Tano para que ésta no pudiera llegar al Palacio de Jabba, revelando que Dooku había querido aparentar que los secuestradores de Rotta habían sido los Jedi.

Anakin vs Dooku TCW01

Skywalker se enfrenta a Dooku en Tatooine.

Tras un fiero duelo en el Mar de Dunas, Skywalker robó la moto deslizadora de Dooku y corrió al Palacio de Jabba para salvar a Ahsoka de la ira del hutt. Aunque Jabba estaba complacido por el regreso de su hijo, aun así ordenó que Anakin y Ahsoka fuesen ejecutados. Afortunadamente, la intervención de la senadora Padmé Amidala, que había descubierto que Dooku había estado trabajando con el tío de Jabba, Ziro el Hutt, para secuestrar a Rotta, salvó las negociaciones. Furioso por que Dooku le hubiera engañado, Jabba permitió a la República usar las rutas hiperespaciales controladas por los hutt en el Borde Exterior, y pidió a los Jedi que llevasen a Dooku ante la justicia por sus crímenes contra los hutts.

La Crisis del Malevolencia

Padmé Amidala: «Desde que te conozco, siempre estás jugando con droides.»
Anakin Skywalker: «Antes los reparaba. Ahora los destruyo.»
— Skywalker y Amidala a bordo del Malevolencia [fuente]
Más adelante, Skywalker y Ahsoka Tano se dirigieron con sus fuerzas al Sistema Bith para defender el territorio. Entonces, Skywalker fue contactado por el Maestro Jedi Plo Koon, quien había rastreado una misteriosa arma separatista hasta el Sistema Abregado. Plo Koon pidió a Anakin que le asistiera como refuerzo, pero Skywalker debía solicitar antes la aprobación del Consejo Jedi. De repente, Skywalker perdió el contacto con Plo Koon. Anakin y Ahsoka contactaron con el Consejo para hablar de la última posición conocida del Maestro Plo Koon, pero llegaron a la conclusión de que su flota habría sido destruida como las demás. Aunque Skywalker preparaba una misión de rescate, el Consejo quería que reasignara su flota para proteger las líneas de suministro de la República Galáctica.


Jedi discover the Malevolence

Anakin, Ahsoka y Plo Koon avistan al Malevolencia.

A pesar de todo, Skywalker y Tano fueron a rescatar a Plo Koon, que resultó encontrarse atrapado en una cápsula de escape junto a un pequeño grupo de soldados clon. Sólo la habilidad de Ahsoka para percibir a Plo Koon a través de la Fuerza evitó que Skywalker se rindiera tras una poco exitosa búsqueda, así como el hecho de que Ahsoka tomó los controles del Crepúsculo y pilotó la nave ella misma. Entonces, encontraron a Plo Koon y sus hombres y los rescataron. Skywalker ayudó al comandante clon Wolffe a salir de la cápsula de escape. Koon informó de que el arma secreta de los separatistas era un enorme destructor con un cañón de iones que dejaba a sus naves indefensas. En ese momento la nave enemiga pasó cerca, obligándoles a apagar todos los sistemas para no ser detectados. Sin embargo, olvidaron apagar al droide médico que atendía a los soldados clon, y fueron detectados por el Malevolencia, la nave enemiga. El Malevolencia disparó su cañón de iones, pero el Crepúsculo logró saltar al hiperespacio antes de ser golpeado.

Tiempo después, Skywalker diseñó un plan consistente en usar Alas-Y en un ataque contra el Malevolencia, con la intención de golpear su puente de mando y asesinar al General Grievous, acelerando el fin de la guerra. La República planeaba interceptar el arma en el Centro Médico de la Nebulosa Kaliida, e intentando llegar allí antes que el Malevolencia, la fuerza de ataque atravesó el Paso de Balmorra; donde encontraron a un grupo de gigantescas neebray. Tras apenas escapar con sus vidas, el equipo de ataque entabló combate con el Malevolencia en el lugar previsto, sufriendo numerosas bajas. Cuando fue evidente que el plan inicial fracasaría, Ahsoka, que actuaba como artillera de Skywalker, sugirió un cambio de táctica. Con eso en mente Plo Koon sugirió disparar contra los cañones de iones para sobrecargarlos, lo cual fue un éxito. Los cañones de iones quedaron inutilizados y pronto la flota de Obi-Wan Kenobi llegó para perseguir a un Malevolencia en retirada.

AnakinPadme-DM

Anakin y Padmé a bordo del Malevolencia.

Skywalker, Kenobi, Tano y Plo Koon emprendieron el ataque final contra el Malevolencia, hasta que recibieron una transmisión de la senadora Padmé Amidala y C-3PO, quienes habían sido subidos a bordo del Malevolencia con un rayo tractor. Skywalker, Kenobi y R2-D2 pilotaron el Crepúsculo hasta el Malevolencia y entraron por la exclusa de aire. Separándose, Skywalker encontró a Amidala y los dos se dirigieron al puente de la nave, donde Skywalker programó a la nave para que chocara contra una luna cercana. Entonces, ambos se reunieron con Kenobi, C-3PO y R2-D2; escapando todos a bordo del Crepúsculo. Con el Malevolencia destruido, regresaron con la flota de la República.

Algunas semanas después, mientras buscaban al General Grievous y a su flota, Kenobi y Skywalker tuvieron que acudir en ayuda del comandante clon Cody y el capitán clon Rex, así como de un escuadrón de soldados clon novatos, después de que hubieran hecho frente a las fuerzas separatistas en la luna de Rishi. La flota de los Jedi llegó a tiempo para expulsar a las fuerzas de Grievous del sistema, frustrando un plan del cíborg para atacar Kamino.

Un amigo perdido

«¡Hey! Queremos comprar un droide. ¿Vendes alguno?»
―Skywalker a Gha Nachkt[fuente]
Después de que las fuerzas de la República Galáctica fueran superadas en Falleen, la flota del General Grievous se dispuso a atacar el Sistema Both. Skywalker y Ahsoka Tano prepararon la defensa de ese sistema estratégico. Grievous atravesó un cinturón de asteroides, y Skywalker lideró una flota de cazas a bordo del suyo propio, junto a R2-D2. Cuando la flota separatista comenzó a atacar, parecía que la República sería derrotada, pero Skywalker reveló su as en la manga a Grievous: un grupo de AT-TE que habían estado escondidos en los asteroides y que atacaron a los separatistas desde la retaguardia. Atacado por delante y por detrás, Grievous subió a bordo de su caza estelar y trató de huir del combate. Skywalker lo persiguió con su caza, pero los restos de una fragata destruida cayeron sobre él, dañando su nave. Por suerte, Rex consiguió rescatarle, pero tras recuperarse, Anakin supo que R2-D2 había desaparecido.


Anakin Ashoka Rex Obi-Wan

Skywalker se prepara para recibir un ataque del General Grievous.

Con R2-D2 desaparecido, Anakin recibió un reemplazo del droide astromecánico, R3-S6, pero él estaba convencido de que R2-D2 no podía ser substituido. En un intento de encontrar a su amigo, Skywalker buscó junto a Ahsoka desde el Crepúsculo a R2-D2 por todo el campo de batalla. Encontraron su caza estelar dañado pero sin R2-D2, y entonces Skywalker decidió entrar en la nave de un chatarrero, sin saber que éste, Gha Nachkt, ya había encontrado a R2-D2 y pretendía vendérselo al General Grievous.

Al volver a su nave de mando, Skywalker informó a Obi-Wan Kenobi de que no había podido encontrar a R2-D2. Entonces, Kenobi le encargó encontrar un puesto de escucha separatista que espiaba sus comunicaciones, puesto que los separatistas a menudo conocían sus estrategias en la zona. Skywalker fue a reconocer el terreno junto a R3-S6, pero el droide activó la baliza de rastreo de la nave, alertando a Grievous de su posición. Skywalker consiguió evitar el ataque de varios droides buitre, y Ahsoka y Rex acudieron a rescatarlo a bordo del Crepúsculo. Tras reñir a R3-S6 por casi haber provocado su muerte, Skywalker se aferró a la creencia de que R2-D2 seguía perdido en algún lugar.

Misión a la Estación Skytop

«Tenéis algo que me pertenece. »
―Skywalker, rescatando a R2-D2 de unos MagnaGuardias[fuente]
AnakinAhsokaFreefalling-DotD

Anakin y Ahsoka se dirigen a la Estación Skytop.

Tras recibir un mensaje de R2-D2, Skywalker consiguió seguir el rastro de su droide astromecánico hasta la Estación Skytop, el puesto de escucha separatista que habían estado buscando. Skywalker envió a Ahsoka Tano y los soldados clon a destruir la estación mientras él iba en busca de R2-D2. Anakin encontró a R2-D2 custodiado por los MagnaGuardias del General Grievous, y consiguió destruirlos con éxito. Entonces se dirigió junto a R2-D2 al hangar sur para escapar con su equipo, pero al reunirse con Rex y Denal, descubrió que Ahsoka se estaba enfrentando a Grievous ella sola tras haber enviado a los clones a completar su misión. Cuando el grupo empezaba a abandonar el hangar, fueron encerrados dentro de él por R3-S6, que reveló que era un espía que trabajaba para Grievous. R3.S6 también activó a unos droides buitre. También aparecieron superdroides de combate B2, y se desencadenó una lucha. Al llegar Ahsoka, Skywalker le recriminó que se hubiera enfrentado a Grievous ella sola, y envió a R2-D2 a los controles situados en una plataforma exterior para abrir el hangar. El grupo consiguió derrotar a sus oponentes, y después de que R2-D2 abriera las puertas del hangar y destruyera a R3-S6, Skywalker fue a buscarlo a bordo de su caza estelar. Tras hablar con un exasperado Obi-Wan Kenobi, Skywalker dijo a Ahsoka que R2-D2 era más que un droide: era un amigo.

Luego, después de que el virrey Nute Gunray de la Federación de Comercio fuese capturado en Rodia por la senadora Padmé Amidala, Skywalker envió a Ahsoka Tano a ayudar a la Maestra Jedi Luminara Unduli a escoltar a Gunray hasta Coruscant para ser juzgado. Sin embargo, Gunray consiguió escapar con la ayuda de Asajj Ventress y el comando del senado traidor Faro Argyus. Entonces, Skywalker se reunió con Ahsoka en el punto de encuentro.

Captura de Dooku

Anakin Skywalker: «Deberías ser más paciente, maestro. No olvides que el Conde es un pobre viejo y ya no se mueve como antes.»
Obi-Wan Kenobi: «Supongo que tienes razón.»
Dooku: «Os mataría a ambos ahora mismo si no tuviera que cargar con vuestros cuerpos.»
— Skywalker y Kenobi se burlan de Dooku mientras los tres intentan escapar[fte.]
Skywalker Ohnaka Kenobi

Hondo Ohnaka recibe a Skywalker y Kenobi.

Tiempo después, Skywalker y Obi-Wan Kenobi consiguieron seguir el rastro del Conde Dooku hasta una fragata separatista, y Skywalker diseñó un plan para subir a bordo. Una vez a bordo, se dejó capturar, y Kenobi acudió en su rescate. Tras liberar a Skywalker, los dos Jedi se enfrentaron a Dooku mientras el Resuelto atacaba la fragata, pero Dooku escapó en su nave personal y los Jedi le siguieron. Por desgracia, las dos naves fueron dañadas y aterrizaron forzosamente en Vanqor. Dooku atrapó a los Jedi en una cueva y robó el sable de luz de Skywalker, pero fue capturado por piratas weequay de Florrum, que lo llevaron a su planeta. Tras enfrentarse a un gundark y a gas venenoso, Kenobi y Skywalker fueron rescatados por Ahsoka Tano, quien no estaba complacida al saber que Dooku había escapado.

Luego, el líder de los piratas, Hondo Ohnaka, contactó con la República Galáctica ofreciendo a Dooku por un millón de créditos. Skywalker y Kenobi fueron enviados a Florrum para confirmar que Dooku era prisionero de los piratas, pero tras confirmar la noticia, fueron también capturados, descubriendo que los piratas esperaban cobrar un rescate triple. Los dos Jedi fueron obligados a aliarse con Dooku para escapar de la base pirata, pero tras múltiples intentos ambos fueron torturados. Afortunadamente, Jar Jar Binks, enviado junto al senador Kharrus a entregar un rescate por Dooku, destruyó accidentalmente el generador de energía de la base, y Skywalker y Kenobi consiguieron escapar. Los dos recuperaron sus sables de luz, y decidieron marcharse sin tomar represalias contra Ohnaka. Dooku, por su parte, había escapado por su cuenta momentos antes.

Batalla de Quell

«¡Ocúpate de las hojalatas! Yo subiré a bordo del crucero de Aayla.»
―Anakin Skywalker a Ahsoka Tano[fuente]
Aaylaanakinashoka

Ahsoka y Secura ayudan a un herido Skywalker.

Cuando la General Jedi Aayla Secura fue atacada por los separatistas, el Resuelto fue enviado para ayudarla. Al llegar a Quell, Skywalker y Ahsoka Tano se dirigieron al crucero a bordo de lanzaderas, pero Skywalker usó droides cohete para entrar antes en el crucero. Skywalker solicitó una fragata para evacuar a Secura, y a bordo del crucero se reunió con ella, Ahsoka y el comandante clon Bly. Sin embargo, los incesantes ataques separatistas provocaron una explosión en los pasillos del crucero, y Skywalker se sacrificó para salvar a los demás, quedando herido de gravedad en el proceso. Secura y Tano consiguieron subirle a bordo de la fragata, pero mientras se preparaban para aterrizar en el Resuelto para someter a Skywalker a un tratamiento médico, el ataque de un droide buitre hizo que la fragata saltara al hiperespacio.

Ahsoka pilotó la fragata y evitó por poco colisionar contra una estrella, y pronto la nave cayó sobre el remoto planeta Maridun. Dejando al capitán clon Rex vigilando a Skywalker; Secura, Ahsoka y el resto de soldados clon fueron en busca de los habitantes del planeta para que pudieran ayudar a Skywalker. Rex fue atacado por un mastiff phalone, pero consiguió ahuyentarlo. Justo cuando un segundo grupo de las criaturas atacaba a Skywalker y Rex, Ahsoka llegó junto a Bly y Wag Too, que era un sanador de una pacifista colonia lurmen. Consiguieron expulsar a las criaturas, y Skywalker fue llevado a la aldea lurmen.

Batalla de Maridun

«Ahsoka... detente. Si los lurmen quieren permanecer neutrales, no podemos arrojarlos a la guerra.»
―Anakin Skywalker a Ahsoka Tano en la aldea lurmen de Maridun[fuente]
BringItOn-DoP

Skywalker, Tano, Secura, Rex y Bly defienden una aldea lurmen en Maridun.

Cuando los separatistas llegaron a Maridun, Tee Watt Kaa, líder de los lurmen, acusó a los Jedi de haber traído la guerra a su planeta. Skywalker, Ahsoka Tano, Aayla Secura, Rex y Bly dejaron la aldea para que los lurmen no pagasen las consecuencias de su presencia. Tras descubrir que los separatistas planeaban probar una nueva arma con los lurmen, el grupo robó una lanzadera y regresó a la aldea para defenderla. El grupo instaló escudos y consiguió sobrevivir a un primer disparo del arma, así como a la primera oleada de droides de combate. Sin embargo, la segunda oleada de droides penetró los escudos y destruyó sus generadores. Cuando los separatistas se preparaban para usar el arma de nuevo, Skywalker consiguió destruirla, capturando también al General Lok Durd. Al prepararse los Jedi para marcharse, llegaron tres Cruceros Estelares Venator al planeta: el Almirante Wullf Yularen había conseguido encontrarles por su cuenta.

Batalla de Orto Plutonia

«Creía que el planeta estaba deshabitado y que no pertenecía a nadie. »
―Skywalker al Jefe Cho[fuente]
Rex cold assault trooper

Skywalker y el capitán Rex adaptados al frío clima de Orto Plutonia.

Después de perder el contacto con una base de la República Galáctica en Orto Plutonia, Obi-Wan Kenobi y Skywalker fueron enviados a investigar junto a un escuadrón de soldados clon bajo el mando del capitán clon Rex. Al llegar al planeta helado, los Jedi descubrieron que estaba habitado por talz, en contra de lo que se sabía hasta el momento. Sin embargo, el Jefe Chi Cho de la cercana luna Pantora se sintió insultado por la presencia de los talz en el planeta, y les declaró la guerra a pesar de los esfuerzos de los Jedi por preservar la paz. No obstante, la senadora Riyo Chuchi habló con la Asamblea Pantorana y desposeyó de su autoridad a Cho, trayendo la paz entre los dos mundos al precio de la vida de Cho.

El Virus Sombra Azul

Obi-Wan Kenobi: «Padmé puede estar perdida, Anakin. No arriesgues la misión intentando rescatarla.

[...]»

Anakin Skywalker: «Sé lo que está en juego aquí.»
— Kenobi y Skywalker, mientras se preparan para atacar el laboratorio de Vindi [fuente]
AnakinAndPadmeInVindisLaboratory-BSV

Skywalker corre a ayudar a Amidala después de que haya sido electrocutada.

Más adelante, Obi-Wan Kenobi, Skywalker y Ahsoka Tano viajaron a Naboo al descubrirse la presencia de un laboratorio separatista allí. Cuando Skywalker supo que Padmé Amidala se había marchado sin esperarles, se preocupó rápidamente y envió a Ahsoka a encontrarla. El capitán Gregar Typho informó de que habían perdido el contacto con ella y Jar Jar Binks, pero que habían descubierto que el doctor separatista Nuvo Vindi planeaba liberar de nuevo en la galaxia al Virus Sombra Azul. También reveló que Amidala había enviado las coordenadas del laboratorio secreto de Vindi antes de perderse el contacto. Cuando Ahsoka informó de su situación cerca del laboratorio, Kenobi le ordenó liderar un ataque en la entrada sur, mientras él y Skywalker entraban en el laboratorio por unas escotillas. Kenobi intentó convencer a Skywalker de que no arriesgara la misión sólo para salvar a Padmé, y Skywalker respondió que sabía lo que estaba en juego.

Al llegar sobre el laboratorio, las cañoneras lanzaron bombas sobre las escotillas, y Skywalker entró en el laboratorio junto a su escuadrón de soldados clon. Vio que la distracción de Ahsoka había funcionado, y se dirigió a la sala principal del laboratorio. Allí, Vindi electrocutó a Amidala y Binks, obligando al grupo a soltar sus armas para salvarlos. Skywalker obedeció sin dudar. A continuación, Vindi le dio una elección: capturarle o salvar a sus amigos, y encendió de nuevo la electricidad mientras escapaba. Skywalker recuperó su sable de luz, y en lugar de perseguir a Vindi, liberó a Amidala y a Binks. Vindi activó las bombas que contenían el virus, y Skywalker y Kenobi le encontraron intentando escapar en una plataforma de aterrizaje. Vindi les lanzó cápsulas del virus, obligando a Kenobi a cesar su ataque y recuperarlas. Sin embargo, con ayuda de la gungan Peppi Bow, Skywalker consiguió arrestar al doctor.

Misión en Iego
«El virus ha sido liberado. Estáis perdidos, Jedi, junto al resto de este planeta. »
―Vindi a Kenobi y Skywalker, tras la liberación del Virus Sombra Azul[fuente]
Vindi taunts Anakin and Obi-Wan

Un capturado Nuvo Vindi se burla de Skywalker y Kenobi.

Skywalker y Obi-Wan Kenobi se prepararon para escoltar a Nuvo Vindi a Theed para que fuese juzgado, pero en lo profundo del laboratorio, sonó una alarma. Skywalker contactó con Ahsoka Tano y supo que uno de los droides de Vindi, LEP-86C8 había logrado liberar al Virus Sombra Azul, por lo que contactó con Padmé Amidala para asegurarse de que estaba bien. Amidala afirmó que destruiría a los droides de combate restantes para evitar que escaparan y esparcieran el virus por el planeta, y Skywalker le pidió que tuviera cuidado. De mala manera, Skywalker interrogó a Vindi para conocer un antídoto contra el virus, pero Vindi se burló de él. Kenobi convenció a Skywalker de que el modo más rápido de salvar a sus amigos era regresar a Theed y descubrir una cura, con lo que Skywalker se mostró de acuerdo.

De regreso a Theed, Skywalker y Kenobi entregaron a Vindi y Gregar Typho informó de que había encontrado una posible cura: una raíz de Reeksa, encontrada sólo en Iego. También mencionó que sería un suicidio intentar ir hasta allí. Sin embargo, Skywalker decidió ir de todas maneras, y él y Kenobi partieron a bordo del Crepúsculo. Al llegar a Iego, vieron restos de naves destruidas por toda la órbita del planeta, y al aterrizar fueron recibidos por droides de combate modificados. Skywalker procedió a eliminarlos, pero Kenobi le advirtió de que los droides no estaban ni siquiera intentando defenderse a sí mismos. Conocieron a Jaybo Hood, quien había reprogramado a los droides en cuanto los separatistas abandonaron el planeta, y les dijo que "Drol", el gobernante fantasma del planeta, impedía que sus habitantes pudieran abandonar el lugar.

Drol

El Crepúsculo se topa con Drol, "dios" de Iego.

Skywalker y Kenobi obtuvieron la raíz tras ser atacados por la propia planta, pero mientras intentaban salir del planeta, se activó una red de láseres, y Kenobi concluyó que los separatistas la habían instalado tras marcharse. Tras conocer que los separatistas habían robado la luna Millius Prime, hogar de los ángeles, cuando atacaron, Skywalker concluyó que el emisor de los láseres es encontraba allí. Jaybo dio a R2-D2 el control remoto de cuatro droides buitre, y R2-D2 intentó acercarlos al emisor del láser, pero todos fueron destruidos. Entonces, Kenobi consiguió disparar al emisor, destruyendo la red de láseres y liberando a los habitantes de Iego. Luego, Skywalker y Kenobi regresaron a Naboo, donde liberaron y salvaron a sus amigos.

Batalla de Ryloth

Batalla sobre el planeta
Anakin Skywalker: «Era una trampa, Chulita. No ha sido culpa tuya.»
Ahsoka Tano: «He perdido a la mayoría de mis pilotos.»
Anakin Skywalker: «Ánimo, pequeña. Esa es la realidad de estar al mando.»
— Anakin Skywalker y Ahsoka Tano[fte.]
Después de que el líder de la Tecno Unión Wat Tambor tomara el control del planeta Ryloth y sus habitantes, el Consejo Jedi diseñó un plan para invadir y liberar el planeta, y envió a Skywalker y Ahsoka Tano a destruir el bloqueo separatista sobre el planeta para abrir paso a las fuerzas terrestres de invasión. El Resuelto salió del hiperespacio sobre Ryloth, junto al Defensor y el Redentor, justo delante del bloqueo. Ahsoka lideró a un escuadrón de cazas por primera vez, y consiguió abrirse paso entre los droides buitre enemigos. Sin embargo, después de que salieran del hiperespacio refuerzos separatistas, el Almirante Wullf Yularen y Skywalker ordenaron a Ahsoka retirarse al Resuelto, pero ella desobedeció, pensando que aún podía completar su misión. Los droides buitre comenzaron a lanzar ataques suicidas contra el Resuelto, y uno de ellos chocó contra el puente, hiriendo de gravedad al Almirante Yularen. Ahsoka regresó finalmente al Resuelto, pero perdió a la mitad de su escuadrón por el camino. El Resuelto y el Defensor se retiraron saltando la hiperespacio, pero el Redentor estaba demasiado dañado como para escapar.


Anakin Ahsoka Storm Over Ryloth

Skywalker trata de restablecer la confianza de Ahsoka en sí misma.

Tras ordenar un recuento de bajas, Skywalker riñó a su Padawan por haber desobedecido una orden directa. Ella argumentó que él desobedecía órdenes todo el tiempo, pero asumió la responsabilidad de sus actos, tomándoselos muy en serio. Skywalker intentó consolarla, afirmando que las bajas eran parte del mando, antes de informar de la situación a los Generales Jedi Mace Windu y Obi-Wan Kenobi. Tras comunicar Skywalker sus bajas, Kenobi recomendó a Skywalker que diera tiempo a Ahsoka para recuperarse, pero afirmó que Skywalker la necesitaría para completar la misión. Con sólo la mitad de sus fuerzas en pie, Skywalker recibió un margen de una rotación planetaria para destruir el bloqueo. Envió al capitán clon Rex a buscar a Ahsoka, y se reunió con ella mientras reparaba su caza estelar con la ayuda de R2-D2. Al informar de que deberían completar la misión sin refuerzos, Ahsoka entró en pánico y se cuestionó su utilidad. Skywalker le ordenó regresar a sus aposentos para calmarse.

Después, Ahsoka se unió a él en el hangar del Resuelto y descubrió que Skywalker había planeado pilotar él solo al Defensor vacío y hacerlo chocar contra la nave de mando del bloqueo, dejando a los droides de combate sin una cadena de mando. Ahsoka intentó hacerle cambiar de opinión, pero él se marchó hacia el Defensor junto a R2-D2, dejándola a ella al mando del Resuelto, responsable tanto de su vida como de destruir al resto del bloqueo. Al salir del hiperespacio, Skywalker contactó con el líder de los separatistas, el capitán Mar Tuuk, quien conocía a Skywalker de los archivos separatistas. Skywalker afirmó que se había ordenado su rendición, por lo que afirmó entregar a sus tropas y a sí mismo a cambio de un paso seguro de suministros a Ryloth. Sin embargo, los escaneos sobre el Defensor revelaron la verdad a Tuuk, y Skywalker procedió a acelerar los motores del Defensor mientras él se dirigía a una cápsula de escape. Tuuk abandonó el campo de batalla, y el Resuelto salió del hiperespacio. El plan de Ahsoka consistió en usar la parte inferior del Resuelto como escudo y pantalla hacia el bloqueo mientras los cazas atacaban a los enemigos, liderándolos ella misma durante el ataque, y destruyendo con éxito el bloqueo. Las fuerzas de invasión llegaron con los Generales Windu y Kenobi a bordo, y Tano envió a una nave en busca de Skywalker.

Capturando la capital
Ahsoka Tano: «¡Estuvo cerca, Maestro!»
Anakin Skywalker: «¿No ocurre siempre así, Chulita?»
— Ahsoka Tano y Anakin Skywalker tras destruir los bombarderos separatistas [fuente]
Anakin fighter ryloth

Anakin derriba a los bombarderos enemigos sobre Lessu.

Después de que Obi-Wan Kenobi y sus hombres eliminasen unos cañones de protones separatistas para permitir al grueso de las tropas aterrizar en Ryloth, Mace Windu se dirigió a la capital Lessu con sus fuerzas. Durante una reunión holográfica con el Canciller Supremo Sheev Palpatine, Yoda, el Almirante Wullf Yularen, Windu y el senador Orn Free Taa; Skywalker informó de que sus fuerzas habían asegurado el espacio cercano a Ryloth, y de que las naves separatistas se estaban retirando. Sin embargo, Wat Tambor pronto envió a bombarderos a destruir las aldeas cercanas y Skywalker se enfrentó a ellos en su caza estelar, acompañado por Ahsoka Tano. El droide táctico de Tambor, TA-175, abandonó Lessu sin Tambor, pero a pesar de todo el Conde Dooku ordenó destruir Lessu, aunque Tambor todavía se encontraba allí. Sin embargo, antes de que los bombarderos pudieran destruir a las fuerzas de la República Galáctica y a la población twi'lek, Skywalker y Ahsoka los derribaron. Tambor fue capturado, y la República emergió victoriosa: Ryloth era libre una vez más.

Batalla de Felucia

«¡Muévete soldado! ¡Vamos, paso ligero!»
―Anakin Skywalker, a un soldado clon[fuente]
Tiempo después, Skywalker, Ahsoka Tano, Obi-Wan Kenobi y Plo Koon fueron enviados a responder a un ataque del General Grievous sobre Felucia. Las fuerzas de la República Galáctica se enfrentaron a las tropas separatistas en la órbita del planeta y comenzaron a avanzar; sin embargo, oleadas de droides buitre diezmaron a las fuerzas de la República en tierra. Algunos transportes consiguieron llegar a la superficie del planeta para ayudar a los Generales Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker. A medida que los droides de combate procedían a rodear a los soldados clon, Plo Koon despejó los cielos comandando un escuadrón de cazas. En el transcurso del combate, un droide buitre cayó sobre un AT-TE de la República. Viendo que sus tropas habían perdido a gran parte de los refuerzos, Kenobi ordenó una retirada inmediata; sin embargo, tanto él como Skywalker se dieron cuenta de que Ahsoka se encontraba ausente.


BattleOfFelucia-HH

Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi durante la Batalla de Felucia.

Contactando con ella por el comunicador, Ahsoka reveló que se estaba enfrentando a otro grupo de droides de combate. Obi-Wan le informó de que las tropas de la República se estaban retirando, y le ordenó que ella y sus hombres hicieran lo mismo. No obstante, la togruta se negó a ello argumentando que había roto las defensas separatistas. Skywalker y Kenobi aterrizaron sus LAAT entre Ahsoka y los droides, lo que hizo que ella gritase a Skywalker frustrada. Después de que Skywalker le obligara a entrar en la nave, ella obedeció. Mientras los LAAT despegaban con las fuerzas restantes de la República, todos fueron testigos de la destrucción de los vehículos blindados de Ahsoka a manos de los refuerzos separatistas, que eran mucho más numerosos de lo que ella había imaginado.

El holocrón robado

Tras abandonar Felucia, las fuerzas de la República Galáctica regresaron a Coruscant. En el Templo Jedi, Skywalker y Ahsoka Tano se presentaron ante los Maestros Jedi Mace Windu y Yoda. Obi-Wan Kenobi había informado al Consejo Jedi de lo que la Padawan Tano había hecho en Felucia y, después de que Windu preguntase a Ahsoka si estaba de acuerdo con la versión de los hechos de Kenobi, ella se mostró arrepentida de sus acciones. Skywalker defendió a Ahsoka asumiendo la culpa; sin embargo, Windu rechazó culparle a él de lo ocurrido. Windu anunció que Ahsoka pasaría un tiempo alejada del campo de batalla y se convertiría en guardiana de los Archivos Jedi, bajo la supervisión de la bibliotecaria Jedi Jocasta Nu. Skywalker y Tano se dirigieron a los archivos y, de camino, Ahsoka se disculpó ante su maestro. Skywalker le recordó que él también había sido Padawan no hacía mucho tiempo. El Caballero Jedi pronto saludó a Nu, que se encontraba tras un estante. Skywalker presentó a Ahsoka a Jocasta, e informó a la bibliotecaria de que Ahsoka se encargaría de ayudarla en la vigilancia de los archivos.

Más tarde, Cad Bane se introduciría en el Templo Jedi para robar un holocrón. Skywalker, Ahsoka y Obi-Wan capturaron a la aliada de Bane, Cato Parasitti. Sin embargo, Bane consiguió escapar. Windu informó a los Jedi de que Bane quería un cristal de memoria kyber que sólo podía ser leído en un holocrón, para obtener una lista de todos los niños sensibles a la Fuerza de la galaxia, el futuro de la Orden Jedi. Windu, comunicó que el Maestro Bolla Ropal era el guardián del cristal. Entonces, Skywalker y Tano se dirigieron al Sistema Devaron para capturar a Bane.

La búsqueda del holocrón
«Yo... no tengo el cristal de memoria y... parece que mi Padawan se ha extraviado.»
―Anakin Skywalker[fuente]
AhsokaAnakinRex-Cargo

Anakin, Ahsoka, Rex y un escuadrón de clones se enfrentan a las fuerzas de Bane.

Skywalker y Ahsoka Tano atacaron a la flota de Cad Bane sobre Devaron. Tras inmovilizar a la nave, Skywalker, Tano, R2-D2 y un equipo de soldados clon entró en la nave de Bane usando andadores AT-TE. El equipo de la República Galáctica entró entonces en el puente de mando de la nave y destruyó a los droides de combate que se encontraban allí. Sin embargo, Bane escapó por una escotilla. Tras despejar el puente, los Jedi encontraron un holograma de una conversación entre Bane y el virrey de la Federación de Comercio Nute Gunray, que confirmaban que Bane poseía el cristal de memoria kyber. Para evitar que Bane escapara de la nave, el capitán clon Rex y su escuadrón destruyeron las cápsulas de escape de la nave. El Almirante Wullf Yularen fue testigo de una explosión en la popa de la nave, pero Skywalker todavía quería encontrar al Maestro Jedi Bolla Ropal.

Los Jedi y los clones buscaron a Ropal en la nave, y Ahsoka encontró su cadáver en una celda del bloque prisión. Skywalker ordenó a un par de clones llevar el cuerpo de Ropal al Resuelto, y decidió encontrar a Bane para recuperar el cristal. Bane desactivó las luces de la nave y los clones tuvieron que usar sensores de visión nocturna, tras lo cual consiguieron avistar a Bane, iniciándose una persecución. En el depósito de municiones de la nave, Bane encendió de nuevo las luces y se desencadenó un tiroteo durante el cual el cazarrecompensas desactivó la gravedad. Los droides de combate comenzaron a atacar y los clones, que estaban entrenados para estas situaciones, usaron sus botas magnéticas. Para empeorar las cosas, latas de combustible quedaron sueltas flotando por la sala, de modo que cualquier disparo sobre ellas podría hacer explotar la sala.

Bane y Skywalker lucharon, y Bane recibió un golpe en la cara que hizo que saliera empujado hacia atrás y que el holocrón se le escapara. Justo cuando Skywalker iba a cogerlo, R2-D2 activó de nuevo la gravedad, cayendo todo el mundo al suelo. Mientras Skywalker se recuperaba, Bane cogió el holocrón y huyó. Skywalker le persiguió, pero Bane le distrajo provocando que un clon imantado en el techo cayera al suelo. Mientras Skywalker salvaba al clon, Ahsoka persiguió a Bane. En respuesta, Bane cerró una puerta automática separando a Ahsoka de su maestro. Cuando Skywalker intentó abrir la puerta con su sable de luz, un droide disparó sin querer a una lata de combustible, haciendo que el techo se derrumbara, atrapando a Skywalker entre los escombros.

AnakinOpensHolocron-CoD

Bane obliga a Skywalker a abrir un holocrón Jedi.

Al llegar a un lugar sin salida, Bane disparó a Ahsoka, que desvió fácilmente el disparo a su brazo izquierdo. Bane consiguió desarmar a Ahsoka, que aun así consiguió tirarle al suelo. Cuando ella pensaba que le había derrotado, Bane la agarró por el tobillo y le soltó una descarga eléctrica que la incapacitó. Skywalker percibió lo ocurrido, y en su ira despejó los escombros que le cubrían. Al recibir la orden del Almirante Yularen de abandonar la misión porque la nave estaba a punto de explotar, él instó a Yularen a poner al Resuelto a una distancia segura mientras él salvaba a su Padawan.

Skywalker encontró a Ahsoka atrapada tras un campo de energía, justo frente a una escotilla de aire. Bane amenazó con abrir la escotilla a no ser que Skywalker abriera el holocrón. Skywalker aceptó y apagó su sable de luz. Entonces abrió el holocrón, momento tras el cual recuperó su sable y el de Ahsoka para atacar a Bane. No obstante, Bane abrió la escotilla de aire y escapó. Skywalker rescató a Ahsoka y los dos se dirigieron al hangar, donde se reunieron con Rex y sus hombres. El equipo regresaría a continuación al Resuelto, y aunque Bane supuestamente había muerto, Skywalker aún percibía su presencia.

Rescatando a los niños

Skywalker y Ahsoka Tano regresaron de su misión fallida de recuperar el holocrón y capturar a Cad Bane, a quien daban por muerto. En el Resuelto, Ahsoka siguió al soldado clon que supuestamente había matado a Cad Bane, haciéndola constantemente preguntas sin recibir ninguna respuesta por su parte. Skywalker, mientras tanto, estaba investigando la sangre de duros que había aparecido a bordo de la lanzadera en la que habían llegado al Resuelto. Dándose cuenta de lo que ocurría, Anakin advirtió a Ahsoka del peligro, pero fue demasiado tarde. Cad Bane golpeó a Ahsoka en el estómago disfrazado de soldado clon y corrió hacia una nave para escapar. Skywalker intentó detenerlo saltando sobre la nave, pero Bane consiguió quitárselo de encima. Entonces, Anakin contactó con el Almirante Wullf Yularen y le ordenó desactivar los anillos hiperespaciales pero, de nuevo, lo hizo demasiado tarde y Bane escapó.

Bane captured

Skywalker captura a Cad Bane en Naboo.

De vuelta en Coruscant, Skywalker y Tano informaron al Consejo Jedi de todo lo ocurrido. Con Bane teniendo acceso a una lista de todos los niños sensibles a la Fuerza y por lo tanto con los separatistas teniendo también acceso a la información, los Jedi razonaron que lo ocurrido era desastroso para la Orden Jedi. Su única esperanza era averiguar mediante la Fuerza dónde secuestraría Bane a niños sensibles a la Fuerza.

Yoda, Obi-Wan Kenobi, Mace Windu y Skywalker meditaron; intentando detectar a cualquier niño a través de la Fuerza, mientras muchos eran eclipsados por el lado oscuro. Anakin y Ahsoka se dirigieron a Naboo poco después para proteger a un niño gungan.

Ambos llegaron a Naboo y aseguraron al niño, Roo-Roo Page. Cad Bane fue capturado esa misma noche, pero se negó a revelar dónde se encontraban los otros niños que ya había capturado, y había borrado los datos de navegación de su nave. Por eso, Skywalker, Windu y Kenobi usaron a la vez la Fuerza para obligarle a hablar, bajo el riesgo de destruir su mente. La experiencia hizo que Bane decidiera cooperar.

Con Bane como su guía, Kenobi y Windu partieron para encontrar a los niños. Windu manifestó que debían informar al Canciller Supremo Sheev Palpatine de ello, pero Kenobi insistió en que se trataba de un asunto interno de los Jedi. Skywalker abogó por contactar con Palpatine.

En Coruscant, Skywalker informó a Palpatine de lo que estaba ocurriendo. Expresó su creencia de que el Conde Dooku no se encontraba detrás de ello, pero no supo de quién se trataba. Palpatine le aconsejó que tuviera paciencia.

EscapingMustafar-CotF

Anakin y Ahsoka abandonan Mustafar con los niños secuestrados.

De vuelta en el Resuelto, Skywalker y Tano investigaron la nave de Bane en busca de pistas. Ahsoka encontró cenizas volcánicas en la coraza de la nave, mientras que Skywalker encontró los registros de carga de combustible. Así determinaron que Bane había dejado a los niños secuestrados en Mustafar. Entonces, se dirigieron allí a bordo del Crepúsculo. Sin embargo, la instalación en la que se encontraban los niños fue programada para hundirse en la lava mientras Anakin y Ahsoka entraban en ella. Sin embargo, los Jedi consiguieron rescatar a los niños y escapar antes de que la instalación se hundiera en la lava.

Al regresar a Coruscant, Skywalker informó al Consejo de que no había podido averiguar quién estaba detrás de los secuestros, y los Maestros Jedi revelaron a Anakin y Ahsoka que Cad Bane había escapado de nuevo

Defensa en Felucia

Durante una misión supervisando una estación médica sobre Felucia, Skywalker, Obi-Wan Kenobi y Ahsoka Tano fueron atacados por droides buitre separatistas, que les obligaron a abandonar su nave y aterrizar de emergencia en Felucia. Aunque los tres Jedi sobrevivieron al aterrizaje sin sufrir daño alguno, se quedaron sin medios para salir de Felucia o contactar con algún planeta aliado de la República Galáctica. Vagando por lo que parecía una aldea abandonada; Skywalker, Kenobi y Tano se separaron; esperando encontrar a los habitantes o algún medio para escapar. Pronto encontraron una nave en un hangar y, cuando descubrieron dónde se escondían los aldeanos, fueron enfrentados por un grupo de cazarrecompensas liderados por Sugi.

Embo hurt

Anakin acude en auxilio de Embo durante la lucha contra los piratas.

Cuando quedó claro que los Jedi podían ayudar a los cazarrecompensas a defender la aldea de un grupo de piratas; Kenobi se mostró inicialmente en desacuerdo, citando el hecho de que si las noticias de su ayuda a la aldea llegaban a oídos de los separatistas, éstos invadirían el planeta. Esa preocupación se esfumó cuando los Jedi se encontraron con el líder del grupo de piratas, Hondo Ohnaka, un antiguo captor de Anakin y Obi-Wan. Sabiendo que Ohnaka podía atacarles en cualquier momento, Kenobi aceptó ayudar a los aldeanos. Skywalker, junto al enigmático Embo, trabajó para entrenar a los aldeanos para el combate.

Cuando Ohnaka atacó finalmente con sus fuerzas a la aldea, Skywalker lideró su defensa, usando la Fuerza para llegar hasta la cima de un acantilado donde se enfrentó a Hondo y su mono-lagarto kowakiano Pilf Mukmuk. A pesar de superar a Ohnaka en combate, Skywalker decidió ayudar al weequay cuando éste quedó colgando del acantilado. Al llegar a tierra firme de nuevo, Ohnaka empujó a Skywalker hacia la trayectoria del disparo de un cañón, lanzado por Pilf Mukmuk. Eso obligó a Skywalker ha saltar hacia el fondo del acantilado, lejos de Ohnaka, lo que permitió al pirata y a sus fuerzas restantes escapar del planeta. Como agradecimiento, Sugi ofreció su transporte para sacar a los Jedi fuera de Felucia.

La Bestia Zillo

Más adelante en la guerra, Skywalker participó en la Batalla de Malastare con Mace Windu, supervisando el lanzamiento de una bomba de electro-protones para destruir a los ejércitos de droides de combate. Sin que lo supieran los Jedi, la bomba despertó a una criatura que se creía extinguida desde hacía tiempo, la Bestia Zillo. Cuando Windu entró en el cráter de la bomba para examinarlo, se encontró con la enorme bestia y contactó con Skywalker, quien dejó de hablar con del dug Nakha Urus para pilotar su caza estelar junto a R2-D2. A pesar de sus extraordinarias habilidades como piloto, Skywalker fue golpeado por la Bestia Zillo, por lo que tuvo que escapar de su caza antes de que la bestia lo destruyera.

Treaty of Malastare

Los Jedi firman un tratado con los dugs en Malastare.

Mientras se defendía de la Bestia Zillo, Skywalker descubrió que las escamas de la bestia eran inmunes a los sables de luz. Usando a R2-D2 para volar hasta el exterior del cráter, Skywalker más tarde contactó con el Canciller Supremo Sheev Palpatine, actuando como intermediario entre Urus, que quería matar a la bestia, y Windu, quien se oponía a ello en base a los ideales Jedi de que toda forma de vida debía ser preservada si era posible. Aunque Skywalker sugirió que la bestia podía ser subyugada y trasladada a un planeta del Borde Exterior, Urus ridiculizó la idea, afirmando que las Bestias Zillo eran enemigas de los dugs desde hacía siglos y que era su deber matar a la bestia. Cuando la doctora Sionver Boll propuso que las escamas de la bestia fuesen utilizadas para desarrollar una nueva armadura para los soldados clon, Palpatine ordenó dejar a la bestia inconsciente para que los dugs pensaran que estaba muerta, y así podérsela llevar para examinarla.

Aunque se desencadenó una fuerte discusión entre Windu y Urus, el asunto se zanjó cuando Urus ordenó usar toxinas en el cráter para matar a la bestia. En un momento dado, la Bestia Zillo escaló el cráter, por lo que los Jedi ordenaron el uso de tanques para aturdirla, y bajo las órdenes de Palpatine, la trasladaron a Coruscant. Indignado por los experimentos inhumanos que iban a ser llevados a cabo sobre la bestia, Windu informó a Obi-Wan Kenobi de lo ocurrido, quien a su vez convenció a la mujer de Skywalker, Padmé Amidala, de que hablara con Palpatine para detener lo que estaba ocurriendo. Durante una reunión con el Canciller Supremo, una enfurecida Bestia Zillo escapó de su confinamiento, con la intención de vengarse de Palpatine.

ForceBarrier-ZBSB

Skywalker, Secura y Yoda protegen a Amidala y Palpatine del gas tóxico usado para matar a la Bestia Zillo.

Después de que Amidala avistara a la bestia dirigiéndose al Edificio del Senado, Palpatine ordenó la evacuación; llevándose a Skywalker, Amidala, los droides C-3PO y R2-D2 a su lanzadera privada, que finalmente fue atrapada por las enormes garras de la bestia. Skywalker consiguió partir en dos la lanzadera usando su sable de luz, lo que permitió a sus ocupantes saltar hasta el techo del Edificio del Senado. Skywalker salvó a Amidala de caer desde lo alto del edificio usando la Fuerza, y con la ayuda de Yoda y Aayla Secura protegió al grupo de una fatal toxina lanzada mediante bombas contra la bestia, que cayó al suelo muerta.

Espía en el Senado Galáctico

Más adelante, Skywalker regresó discretamente al apartamento de su mujer, Padmé Amidala, en Coruscant, y ambos se prepararon para una larga noche romántica juntos. Sin embargo, Skywalker fue reclamado por el Consejo Jedi y tuvo que regresar al Templo Jedi, lo que les obligó a cancelar su noche romántica. Antes de marcharse, Skywalker dijo a Amidala que el deber era lo primero, sobretodo en tiempos de guerra.

Ante el Consejo, Anakin fue informado de la necesidad de espiar al senador Rush Clovis, de quien se sospechaba que era un partidario de los separatistas. Sin embargo, no podían permitirse que un Jedi realizara esa tarea, por lo que necesitaban convencer a Amidala para que se uniera a su causa, puesto que ella era cercana a Clovis. Aunque Skywalker no creía que ella fuese a aceptar la misión, los Maestros insistieron en que él hablara con ella, ya que Amidala confiaba en él; Yoda había intentado convencerla anteriormente pero había fracasado.

PadmeAcceptsMission-SS

Amidala acepta ante el Consejo Jedi espiar a Rush Clovis.

Al día siguiente, en el Senado Galáctico, Skywalker localizó a su mujer, quien se encontraba resentida por su marcha durante la noche anterior. Él le preguntó acerca de Clovis, y ella respondió que ya le había dicho a Yoda que no le espiaría, puesto que era un viejo amigo suyo. Amidala creía que Skywalker quería convencerla para que aceptara la misión, pero él sólo estaba reuniendo información para aquél que finalmente asumiera la misión. No obstante, cuando Amidala supo que Clovis estaba colaborando con los separatistas, inmediatamente aceptó espiarlo. Skywalker intentó convencerla para que no lo hiciera, pensando que podía ser peligroso, pero ella le recordó que el deber era lo primero.

Ambos se presentaron ante el Consejo Jedi, donde Amidala admitió que no había visto a Clovis desde hacía un largo tiempo. Habían sido cercanos en el pasado, pero ella quiso mantener con él una relación estrictamente profesional, algo que él no llevaba bien. Los Maestros la instaron a volver a ganarse la confianza de Clovis para demostrar su traición.

Amidala y Clovis se reunieron en un bar, donde él explicó que planeaba ir a Cato Neimoidia a negociar con la Federación de Comercio; él ofreció a Amidala que lo acompañara, por razones políticas y personales. Cuando los dos iban a partir, Skywalker, que ejercía de piloto de Amidala, se puso celoso cuando Clovis la besó en las dos mejillas. Skywalker les asistió en sentarse en la nave, preparando el asiento de Amidala y rompiendo el siguiente para que Clovis no pudiera abrocharse el cinturón. Así, Skywalker pudo virar la nave para evitar que Clovis besara a Amidala de nuevo.

Al llegar a Cato Neimoidia, fueron recibidos por le senador neimoidiano Lott Dod. Amidala fue conducida a sus aposentos, mientras Dod y Clovis hablaban de "negocios" con Poggle el Menor. Dod y Poggle se dieron cuenta de que Amidala era la debilidad de Clovis y planearon envenenarla para obligarlo a cooperar.

LottDodIsFlinches-SS

Skywalker atestigua cómo Clovis exige un antídoto para Padmé a Lott Dod.

Mientras Skywalker y R2-D2 esperaban en el exterior a una señal de Amidala, ella se vistió de gala para cenar con los otros senadores. Dod la engañó ofreciéndole bebida envenenada. Cuando terminó la cena, Clovis llevó a Amidala a dar una vuelta, ambos desconocedores del envenenamiento. Al ir Clovis a por bebidas, Amidala accedió a los datos del Palacio de Lott Dod, pero se le requirió un código de acceso. Pronto ella supuso que la contraseña era su nombre, y vio un holograma de una nueva fundición de droides de combate para el Conde Dooku. Entonces dio una señal a Skywalker, quien se dirigió a los aposentos de ella. Al tomar los planos de la fundición, Padmé los escondió de Clovis, que había regresado.

Cuando él le pidió la mano, ella lo abrazó espontáneamente para esconder el disco. Ella vio a Skywalker entre las sombras, reprimiendo sus celos, pero ella lo calmó señalándole el disco. Discretamente se lo dio a él, y mientras Anakin se iba, Padmé se desmayó. Clovis informó de ello a Dod, quien le reveló que Amidala era una espía. Al principio Clovis se negó a creerlo, pero descubrió la verdad al ver que faltaba el disco de datos de su fundición de droides. Clovis se enfrentó a Padmé por haberle traicionado, pero cuando Skywalker entró de nuevo en la sala, éste exigió a Clovis que se alejara de Padmé. Clovis ofreció un antídoto a cambio del disco, pero Skywalker le amenazó con hablar con Dod. Si Dod descubría que Clovis había perdido el disco, le mataría. Clovis se dio cuenta de que quería a Amidala demasiado como para dejarla morir, y aceptó llevarla a su nave antes de que Dod descubriera nada.

Al llegar a la nave, fueron interceptados por Dod y sus ayudantes. Clovis intentó escapar, pero Dod no lo dejaba irse por lo que Clovis sacó su bláster. Dod fue obligado a dar un antídoto, y los tres escaparon. Sin embargo, Skywalker dejó adrede a Clovis en el planeta, y procedió a dar el antídoto a Amidala.

Segunda Batalla de Geonosis

GeonosisPlanning

Los Jedi planean la invasión de Geonosis.

En el 21 ABY, Skywalker y su Padawan Ahsoka Tano se reunieron con la flota de la República Galáctica en Geonosis y prepararon una estrategia para atacar la nueva fundición de droides de Poggle el Menor en el planeta. Los Generales Jedi Obi-Wan Kenobi y Ki-Adi-Mundi liderarían junto a Skywalker el ataque en Geonosis.

Cuando las naves capitales de la República descendieron a la atmósfera de Geonosis, la fuerza de ataque de Skywalker — incluidos el capitán clon Rex y la comandante Tano — partió después de la de Kenobi. El transporte de Skywalker fue uno de los primeros en ser derribado, pero el equipo del Jedi consiguió salir de los restos del transporte y usarlo de cobertura para hacer frente a numerosos geonosianos que les atacaban.

Abandonados a su suerte, Skywalker, Ahsoka, Rex y sus hombres viajaron a pie para llegar al punto de encuentro. De camino, se encontraron una enorme fortaleza armada y fueron obligados a ponerse a cubierto de los disparos de droides de combate B1 y superdroides de combate B2 situados en lo alto del muro. Skywalker y Ahsoka decidieron subir a lo alto de la fortaleza y colocar detonadores termales, y usaron los blásteres que salían de la pared para escalarla. El capitán Rex se unió a los dos Jedi en lo alto de la barrera, ayudándolos a derrotar a un par de droidekas que habían salido de dos aperturas. Después de que Skywalker y Ahsoka colocaran los detonadores termales, los tres saltaron de la muralla antes de que explotara. Los Jedi usaron la Fuerza para ralentizar su caída y contener los restos de la muralla que iban a caer sobre ellos. Con el muro destruido, Skywalker, Ahsoka, Rex y sus fuerzas avanzaron hasta la posición de Kenobi.

Uniendo fuerzas con Mundi, Skywalker contactó con el Almirante Wullf Yularen para pedir apoyo aéreo. Habiendo reagrupado sus fuerzas tras una petición del comandante clon Jet, Yularen envió a un escuadrón de Alas-Y al punto de encuentro, donde las fuerzas de Kenobi y el comandante Cody estaban sufriendo numerosas bajas a manos de los geonosianos tanto mediante ataques por tierra como por aire. Cuando Obi-Wan se preparaba para unirse a la lucha junto a sus hombres en lo que creía que sería su última defensa contra los geonosianos, los Alas-Y llegaron, lanzando sus municiones contra los tanques separatistas. Con el resto de sus tropas presionando, Kenobi recibió la llegada de Skywalker, Tano, Mundi y el resto de fuerzas.

SecondGeonosis

Skywalker y Mundi lideran sus fuerzas durante la Segunda Batalla de Geonosis.

Los Jedi y los oficiales clon pasaron a ocuparse de la tarea que tenían por delante: la destrucción de un generador de escudo que defendía la fundición de droides. Skywalker lideraría a un pequeño escuadrón hasta dentro del escudo para sabotear los escáneres geonosianos, impidiendo que marcaran como objetivo a los AT-TE de la República. Cuando los andadores hubieran atravesado el escudo; Mundi llegaría junto al resto de las tropas en una lanzadera. Entonces Skywalker y Tano iniciaron su ataque y cargaron contra el generador de escudos junto a sus hombres. Intercambiando disparos con los geonosianos, los Jedi y los clones se pusieron a cubierto y lanzaron granadas contra los cañones enemigos, inhabilitándolos temporalmente. Sin fuego pesado oponiéndose a ellos, los AT-TE atravesaron el escudo y destruyeron el generador. Con el escudo desactivado, Mundi y sus fuerzas llegaron a bordo de naves como refuerzo adicional, obligando a los geonosianos a rendirse.

Mientras se recuperaban, Skywalker y Tano compararon su número de enemigos derrotados: Skywalker había derrotado a 55 mientras que Ahsoka a 60. Sin embargo, Skywalker afirmó que habían empatado puesto que él había dirigido el ataque aéreo. Los Generales Kenobi y Mundi, heridos, fueron llevados a un transporte y Skywalker deseó volverlos a ver de nuevo en acción antes de la destrucción de la fundición de droides. Entonces, Mundi informó de que él había derrotado a 65 enemigos, preguntando qué era lo que se ganaba. Como respuesta, Skywalker le dijo que había ganado su eterno respeto, a lo que Kenobi respondió que eso era un obsequio que Anakin raramente otorgaba.

Las fuerzas combinadas de Skywalker y Ki-Adi-Mundi se establecieron en un área que rodeaba toda la fundición de droides de Poggle el Menor, que prácticamente ya estaba totalmente construida. Las fuerzas de la República estaban separadas de la fundición por un delgado puente situado sobre un profundo abismo. Anticipando una fiera resistencia geonosiana, Skywalker pidió refuerzos de la General Luminara Unduli y su Padawan, Barriss Offee. Mientras Ahsoka informaba a las tropas del plan de combate, Skywalker se dedicó a acabar las frases que comenzaba Ahsoka. Al acabar la reunión, ella exigió saber por qué Skywalker la interrumpía todo el rato, puesto que eso le hacía creer que él no confiaba en ella. Skywalker se defendió afirmando que sólo quería asegurarse de que el trabajo se haría bien, lo cual sólo enfadó todavía más a Tano.

Anakin Interrupting Ashoka

Skywalker interrumpiendo a Ahsoka durante una reunión.

Ambos estaban discutiendo cuando Unduli y Offee llegaron para discutir el plan de ataque. Aunque el General Skywalker había planeado un ataque directo pasando sobre el puente, Luminara ofreció una alternativa: infiltrarse en las catacumbas de debajo de la fundición. Usando esa compleja red de túneles, los Jedi podrían llegar a la sala del reactor de la fundición, destruyéndola desde dentro. Se decidió que la misión de destruir el reactor sería llevada a cabo por Ahsoka y Barriss, la última de las cuales había memorizado el mapa de las catacumbas. Skywalker no estaba seguro de si Ahsoka estaba preparada para la misión, pero ella insistió en que sí lo estaba. Mientras las Padawans se infiltraban en las catacumbas, Skywalker y Unduli liderarían sus fuerzas en un ataque frontal contra la fundición como distracción.

Los cuatro Jedi pusieron su plan en marcha, con Ahsoka y Barriss desdenciendo hasta el punto de entrada a las catacumbas mientras los dos generales avanzaban junto a sus tropas a través del puente que llevaba a la fundición, seguidos de cerca por AT-TEs. Luminara preguntó a Skywalker por qué no quería que Ahsoka participara en su parte de la misión, a lo que él no respondió. Los hombres de Anakin y Luminara fueron recibidos por una gran fuerza de droides de combate que salían de la fundición, seguidos de un contingente de guerreros geonosianos que atacaron desde la retaguardia. Luego, fueron atacados por un escuadrón de droidekas que fueron rápidamente destruidos por cohetes y los AT-TE. Como respuesta, Poggle el Menor autorizó el uso de unos supertanques experimentales a petición del droide táctico TX-21. Veinte de los tanques abandonaron la fundición, acercándose a las fuerzas de la República. Los escudos de los tanques no se vieron afectados por los ataques de la República y abrieron fuego, diezmando las fuerzas de los Jedi. Por eso, Skywalker y Unduli ordenaron la retirada.

Entonces, Luminara y Anakin diseñaron un plan para derrotar a los tanques en el puente. Los dos se movieron por debajo del puente y colocaron explosivos a lo largo de él. Al llegar al otro lado del puente, activaron los explosivos, haciendo que el puente fuese derribado y cayendo así todos los tanques por el precipicio de debajo. Naves de evacuación llegaron poco después en anticipación a la explosión que destruiría la fundición. Más tarde de lo esperado, las Padawans contactaron con ellos, informando de que sus explosivos habían sido robados por los geonosianos y de que usarían un supertanque para destruir el reactor de la fundición, enterrándose a sí mismas en el proceso. Skywalker les ordenó fervientemente que no lo hicieran, pero ellas cerraron sus comunicadores. Momentos después, se desencadenó una gran explosión que destruyó la fundición con las Padawans dentro.

Gree-GeonosisMeeting

Anakin y Luminara planean junto a Rex y Gree un plan de acción contra los tanques enemigos.

Cuando se desvaneció el humo, Skywalker y Unduli se acercaron al cráter lleno de ruinas que se había desencadenado por la explosión. Tras fracasar en contactar con Ahsoka mediante el comunicador, un decidido Skywalker ordenó retirar las ruinas. Los LAAT comenzaron a llevarse los restos de la fundición, y Luminara discutió con Skywalker que debía aceptar el destino de su estudiante. Muy por debajo de la superficie, en la cabina del supertanque, Ahsoka y Barriss se esforzaban por permanecer conscientes. En un intento por contactar con Anakin, Ahsoka fusionó su comunicador con una célula de energía del tanque, algo que había aprendido de Skywalker. Recibiendo la señal, Skywalker dedujo dónde se encontraban las Padawans y corrió hacia el punto bajo el cual se encontraban. Con la ayuda de Luminara, elevó los restos de la fundición con la Fuerza dejando al descubierto el supertanque en que Ahsoka y Barriss se encontraban. Las dos Padawans salieron al exterior, reuniéndose finalmente con sus maestros. Luminara informó a Ahsoka de que Anakin en ningún momento había perdido la fe en ella.

Ahsoka y Barriss abandonaron el campo de batalla para recuperarse, mientras que Unduli cogió un vehículo para encontrar a Poggle el Menor. Ella y el soldado clon Buzz siguieron el rastro de Poggle, a medida que se acercaba a ellos una tormenta de arena. Ambos siguieron a Poggle hasta el Templo Progate. Entonces, Unduli contactó con Kenobi, Ki-Adi-Mundi y Skywalker para informar de que había encontrado lo que parecía ser un depósito de municiones. Luminara fue aconsejada por Kenobi de que esperara a refuerzos, pero momentos después se oyó el grito de Buzz y se cortó la comunicación. Skywalker quería ayudar a Unduli de inmediato, pero Obi-Wan y Mundi aconsejaron esperar a que terminase la tormenta de arena.

Después de la tormenta, Skywalker y Kenobi lideraron a un grupo hasta el templo. Cody encontró el cadáver de Buzz y Obi-Wan encontró el sable de luz de Luminara. Entonces vieron una estatua de lo que parecía ser una reina geonosiana sobre la entrada a un oscuro túnel. Todos ellos pasaron a través del túnel. Poco después, Luminara contactó con Kenobi, pidiéndole que no entrase en el templo justo antes de ser reducida. Acto seguido, Kenobi y Skywalker fueron atacados por zombies geonosianos, que podían seguir moviéndose incluso después de haber sido disparados; también tenían lo que parecía un gusano saliendo de sus orificios faciales. Skywalker, Kenobi y el escuadrón consiguieron salvarse y avanzar por el túnel. Kenobi recordó rumores sobre una colonia capaz de controlar mentalmente a los geonosianos una vez habían muerto. Como se encontraban demasiado bajo tierra para contactar con Mundi, Kenobi envió a dos clones a la superficie a pedir ayuda. Por desgracia, los clones fueron asesinados por zombies antes de poder contactar con alguien. Obi-Wan sugirió entonces que todo el grupo permaneciese unido.

JediEscapeKarina

Skywalker y Unduli se enfrentan a zombies geonosianos.

Eventualmente encontraron a Luminara, retenida ante una reina geonosiana, Karina la Grande. Skywalker se preparó para atacar, pero Obi-Wan tenía una estrategia diferente. Ordenó a Cody y sus hombres que rodeasen el lugar, antes de cegar a los zombies y enterrarlos. Los Jedi se acercaron a la reina, cuyos súbditos les dejaron pasar. Kenobi la instó a rendirse, pero ella rechazó la propuesta, pretendiendo controlar a los Jedi con sus gusanos cerebrales. Skywalker encendió su sable de luz, pero Kenobi le hizo gestos para que permaneciese quieto. Uno de los zombies se acercó a Luminara con un gusano, pero antes de que éste pudiera entrar a través de su nariz, Obi-Wan dio una señal, y Cody y sus hombres sorprendieron a los geonosianos. Todos ellos salvaron a Unduli y tomaron a Poggle como prisionero. Entonces, Luminara les preguntó por qué habían venido a pesar de haberles instado a no hacerlo. Obi-Wan contestó que había seguido el ejemplo de Skywalker por una vez, y había desobedecido las órdenes.

Kenobi pretendía estudiar el gusano que iba a ser usado con Unduli, pero Skywalker lo aplastó bajo su bota, afirmando que debían irse. Todos intentaron escapar del templo, que estaba a punto de caerse, con los zombies tras ellos. Mientras ascendían a la superficie, varios zombies les siguieron. Entonces, una ola de humo les golpeó y los impulsó hacia arriba. Escaparon antes de que el templo se derrumbara, sepultando a la reina.

Escaramuza con gusanos cerebrales

Con Poggle el Menor bajo custodia, los Jedi se prepararon para abandonar Geonosis. Sin embargo, recibieron noticias de que la estación médica de Ord Cestus necesitaba suministros. Mientras los Jedi entregaban a Poggle en Coruscant, Skywalker sugirió que Ahsoka Tano y Barriss Offee proporcionaran suministros a la estación.

Las Padawans partieron a su misión, pero su nave no llegó a la hora esperada. Skywalker comenzó a preocuparse, pero al final consiguieron contactar con su nave. Ahsoka informó de que la tripulación de la nave había sido controlada por gusanos cerebrales geonosianos.

Anakin Force chokes Poggle

Anakin estrangula a Poggle con la Fuerza.

Skywalker interrogó a Poggle, pero éste se negó a decir cómo los gusanos podían ser derrotados. Enfurecido, Skywalker rozó brevemente el lado oscuro y comenzó a estrangular a Poggle con la Fuerza. Eventualmente, Poggle confesó que los gusanos podían ser derrotados con bajas temperaturas.

Skywalker consiguió contactar con Ahsoka para darle la información. Más tarde, se reunió con Ahsoka mientras ésta se recuperaba de una lucha con Barriss, que había sido infectada por poco tiempo por gusanos cerebrales durante el trayecto en nave. Kit Fisto llegó e informó al Caballero Jedi y su Padawan de que los gusanos cerebrales de la nave habían sido controlados. Después de que Fisto se marchara, Skywalker felicitó a Ahsoka por haber salvado a la tripulación de su nave. Sin embargo, Ahsoka reveló a su maestro que Barriss había querido que Ahsoka la matara durante su lucha. Skywalker consoló su Padawan, diciendo que Offee habría hecho cualquier cosa por salvar a la tripulación de los gusanos, incluso sacrificando su propia vida en el proceso.

A la caza de Grievous

Cuando el Maestro Jedi Eeth Koth fue capturado por el General Grievous en una batalla cerca del Sistema Arda, Grievous envió una transmisión holográfica al Consejo Jedi en la que uno de sus MagnaGuardias torturaba a Koth. En el mensaje, Grievous expresó su deseo de ver a todos los Jedi muertos, pero Plo Koon vio un mensaje encriptado en los gestos que Koth hacía con la mano, que revelaron que Grievous se encontraba en el Sistema Saleucami. Adi Gallia, Skywalker y Obi-Wan Kenobi fueron enviados junto a una flota para rescatar a Koth, y diseñaron un plan de batalla: el Almirante Wullf Yularen y Kenobi se enfrentarían a las fuerzas de Grievous sobre Saleucami, y Kenobi permitiría que su crucero ligero fuese abordado por Grievous para distraerle. Cuando Grievous mordiera el cebo, Skywalker, Gallia y el capitán clon Rex, así como un grupo de soldados clon, saldrían del hiperespacio en una lanzadera que les permitiría entrar en el destructor de Grievous, de modo que podrían rescatar a Koth.

AdiAnakin

Skywalker y Gallia a bordo del destructor de Grievous.

Al abordar Grievous la nave de Kenobi tal como se había planeado, Skywalker pilotó la lanzadera a través de la batalla espacial que estaba teniendo lugar y se acopló a la parte inferior del destructor de Grievous. Luego, abrió un agujero en el casco del destructor con el sable de luz para poder entrar en la nave. Abordando el destructor, Skywalker y Gallia ordenaron a Rex y sus hombres que custodiaran la nave mientras ellos iban al puente a rescatar a Koth. Eliminando a las patrullas de droides de combate con las que se encontraban, Skywalker y Gallia llegaron al puente y encontraron al droide táctico TV-94 y un grupo de droides comando custodiando a Koth, puesto que Grievous había anticipado el intento de rescate. Cuando TV-94 intentó electrocutar a Koth, Skywalker acercó al droide a sí mismo con la Fuerza y le cortó el brazo con el que controlaba la maquinaria de tortura de Koth.

En la batalla que tuvo lugar, los droides comando atacaron a Gallia y Skywalker mientra TV-94 se esforzaba por recuperar su brazo y matar a Koth, pero los dos Jedi consiguieron destruir a todos los droides y liberar a Koth antes de que el droide táctico tuviera éxito. De regreso a la lanzadera, los tres Jedi fueron contactados por Kenobi, quien les informó de que Grievous había escapado y estaba regresando a su nave, por lo que Gallia corrió a interceptar a Grievous mientras Skywalker llevaba a Koth a la lanzadera. El intento de Kenobi y Gallia por capturar a Grievous con la ayuda del comandante clon Cody fracasó cuando el destructor separatista comenzó a disparar al crucero de Obi-Wan, y los tres escaparon del destructor de Grievous a bordo de la lanzadera de Skywalker mientras el General abandonaba su propia nave dañada dirigiéndose a la superficie de Saleucami.

Mientras Kenobi lideraba la caza de Grievous en la superficie del planeta, Skywalker asumió el mando de la batalla naval, desplegando todos sus cazas en un intento de eliminar a todas las fuerzas de Grievous. A pesar de la oposición de las fuerzas separatistas restantes y de los refuerzos que estos recibieron, las fuerzas de Skywalker consiguieron eliminar a la mayoría de cazas enemigos, y la llegada de cuatro Destructores Estelares clase Venator aseguraron una victoria de la República Galáctica.

Ataque al Coronet

AnakinAssassinProbe

Anakin se enfrenta a un droide sona asesino a bordo del Coronet.

Tras la especulación de que Mandalore había abandonado la República Galáctica para unirse a los separatistas, Obi-Wan Kenobi fue enviado al planeta para hablar con su amiga y gobernante del planeta, la duquesa Satine Kryze. Se produjeron varios atentados contra la vida de Kenobi y Kryze, y la duquesa decidió viajar a Coruscant, donde defendería la neutralidad de Mandalore frente al Senado Galáctico. Skywalker, acompañado por el capitán clon Rex y el comandante clon Cody, llevó al transporte Coronet a Mandalore para escoltar a Satine. Durante el viaje, Rex expresó su preocupación por la bahía de carga de la nave, mencionando la desaparición de dos soldados clon y las quejas de R2-D2. Skywalker se ofreció a investigar el asunto él mismo, y descubrió a varios droides asesinos acechando en la oscuridad. Aunque él, Rex, Cody y R2-D2 consiguieron contener a la mayoría, uno de ellos escapó por el hueco de carga, suponiendo una amenaza directa para Satine y su séquito. Capturando al droide, Kenobi se sirvió de su programación para descubrir a un traidor, el senador Tal Merrik, aunque el político pronto se sacó un bláster y lo acercó a la cabeza de Kryze, reteniendo a la duquesa como rehén. Saliendo de la bahía de carga, Skywalker descubrió a los refuerzos de Merrik, naves de asalto llenas de superdroides de combate intentando tomar el Coronet y capturar a Kryze siguiendo órdenes del opositor mandaloriano Pre Vizsla. Eliminando a los droides con relativa facilidad, Skywalker consiguió acercarse a Merrik por la retaguardia y asesinarlo con su sable de luz antes de que pudiera hacer explotar al Coronet. Así, Satine permaneció durante el resto de su viaje a Coruscant segura y en paz.

Tiempo después, Skywalker y el capitán Rex dejaron a Ahsoka Tano en Mandalore a petición del Consejo Jedi y la duquesa Satine para que instruyera a varios cadetes mandalorianos. Debido a los limitados Jedi disponibles, Skywalker no pudo unirse a su Padawan. Antes de marcharse para reunirse con el Maestro Jedi Kit Fisto, Skywalker se llevó el sable de luz de Ahsoka por respeto a las leyes mandalorianas. Después de que Ahsoka sacara a la luz los negocios del Primer Ministro Almec con el mercado negro, Skywalker devolvió a su Padawan su sable de luz y le felicitó por su trabajo. Cuando Skywalker y Tano regresaron al Templo Jedi, el Consejo Jedi ordenó a Skywalker dirigirse con sus tropas a Balith para prestar ayuda en una guerra civil. El Consejo, sin embargo, quería que Ahsoka permaneciese atrás para proporcionarles un informe completo de lo que sucedería. A pesar de las súplicas de Tano por acompañarle, Skywalker aconsejó a Ahsoka pasar su tiempo en la biblioteca y se marchó con Rex a Balith. Cuando Ahsoka volvió tras frustrar un intento de Aurra Sing por asesinar a la senadora Padmé Amidala durante una conferencia, Skywalker dio la bienvenida a su mujer y a su Padawan procedentes de Alderaan, y se preguntó quién había pagado a Sing para que matase a Amidala. Después de que Ahsoka utilizase sus habilidades con la Fuerza para percibir quién se encontraba detrás del intento de asesinato, Amidala se dio cuenta de quién la quería muerta. Skywalker y Tano fueron al Centro de Detención Judicial Central de la República para interrogar a Ziro el Hutt. Ahsoka engañó a Ziro para que confesase que había contratado a Sing para el trabajo. Tras la confesión de Ziro, Skywalker y su Padawan le dejaron solo con su miseria.

Trampa en Vanqor

WinduSkywalkerEndurance

Skywalker y Windu heridos a bordo del Destructor Estelar Resistencia.

Skywalker, junto con Mace Windu se tomó un breve descanso a bordo del Destructor Estelar clase Venator Resistencia. La nave fue más tarde saboteada por Boba Fett, quien quería vengarse de Windu por haber matado a su padre, Jango Fett. Su intento de sabotaje puso a muchos jóvenes clones en riesgo, pero fueron rescatados por Skywalker y Windu.

Entonces, Skywalker y Windu transfirieron a los supervivientes a una nave médica de la República Galáctica antes de dirigirse al planeta Vanqor en busca de más supervivientes. Al acercarse a la nave, Skywalker destacó que a pesar de todos los daños que había sufrido, el puente parecía estar de una pieza. Los dos Jedi procedieron a entrar en la nave, momento en el que R2-D2 afirmó que tenía un mal presentimiento acerca de la nave, y Windu reprochó a Skywalker que promoviera la individualidad del droide astromecánico. Windu, Skywalker, R2-D2 y R8-B7 entraron en la nave, sin saber que unos gundarks les estaban siguiendo.

Una vez dentro, los Jedi observaron que muchos soldados clon muertos no habían muerto por la colisión de la nave, si no que habían sido ejecutados. Windu supuso que quienes querían asesinarle habían venido en busca de su cuerpo, asesinando a todos los que se hubieran cruzado en su camino. Los droides fueron enviados a buscar supervivientes mientras los Jedi se dirigían al puente. Mientras buscaban, R2 y R8 fueron atacados por un par de gundarks: R8 fue destruido y R2-D2 fue tirado al suelo. Mientras tanto, Anakin avistó un casco mandaloriano. Mace se dio cuenta de que el atacante no era otro que el hijo de Jango Fett, Boba. Por suerte, Windu consiguió salvar a Skywalker de la explosión del casco. R2-D2, dándose cuenta de que Skywalker y Windu estaban en peligro, regresó al puente y vio a Mace inconsciente y a Anakin herido, ambos enterrados bajo unos escombros. Skywalker pidió a R2-D2 que enviara un mensaje al Templo Jedi de Coruscant, y R2-D2 se lo entregó a Plo Koon y Ahsoka Tano, quienes rescataron a los dos Jedi.

HallsOfHealing-LT

Skywalker y Windu se recuperan de sus heridas en Coruscant.

Tras pasar un tiempo en un tanque de bacta en el Templo Jedi, Anakin instó a Windu a seguir el rastro de Boba Fett y llevarlo ante la justicia. Mace no quiso hacer eso hasta que Koon y Tano le mostraron un mensaje de Fett y Aurra Sing, que indicaba que poseían rehenes.

Después de ver al comandante clon Ponds asesinado a sangre fría por Sing, Windu decidió ir en busca de Boba. Koon sin embargo, le dijo que iría él en su lugar junto a Ahsoka, puesto que tanto Windu como Skywalker todavía se estaban recuperando de sus heridas.

Batalla de Kamino

Alertados por la destrucción de una estación en la luna de Rishi y por haber interceptado una transmisión entre Asajj Ventress y el General Grievous, Anakin y Obi-Wan Kenobi viajaron a Kamino para advertir a la Maestra Jedi Shaak Ti y al Primer Ministro Lama Su de un futuro ataque separatista. Les acompañaron entre sus tropas el capitán clon Rex, el comandante clon Cody, Broadside, Echo y Cincos; junto al resto de la Legión 501.

Poco después, la flota de Grievous llegó y se desencadenó una batalla espacial. Anakin lideró a las fuerzas aéreas de la República Galáctica contra los atacantes, golpeando duramente al enemigo en varias ocasiones — o eso parecía. Sospechando, Obi-Wan viajó bajo el océano de Kamino, donde descubrió que los escombros de la batalla espacial que habían caído sobre el planeta eran realmente componentes para construir naves de asalto tripuladas por acuadroides.

WelcomeToKamino-ARCT

Shaak Ti recibe a Kenobi y Skywalker en Kamino.

Los vehículos separatistas asaltaron Ciudad Tipoca, liberando a numerosos droides de combate y acuadroides, liderados por Grievous y Ventress. Grievous atacó los barracones para eliminar a todos los soldados clon que se encontrasen allí, mientras que Ventress se dirigió a la sala del ADN para obtener muestras del genoma de Jango Fett, la plantilla de clonación de los clones. Obi-Wan regresó a la ciudad y llamó a Anakin, quien se encontraba luchando en la atmósfera del planeta. Mientras tanto, Rex y Cody se encontraron con varios cadetes clon junto a los soldados Cincos y Echo. Juntos, los clones atacaron a numerosos droides hasta que Grievous les encontró y los atacó. Pero entonces, Obi-Wan Kenobi inició un duelo con el General. En la sala del ADN, Anakin y Ventress comenzaron a luchar usando sus sables de luz. Tras un largo duelo, con la ayuda de un destacamento de soldados clon, Anakin recuperó las muestras de ADN de Jango Fett. Sin embargo, Ventress escapó en una nave kaminoana robada por Grievous tras luchar contra Kenobi.

Crisis de rehenes en el Senado

«Joven Skywalker... No eres tan impresionante sin tu sable láser, verdad, Jedi?»
―Cad Bane a un Skywalker inconsciente[fuente]
Tras un intento fallido de asesinato contra la senadora Padmé Amidala contratando los servicios de la cazarrecompensas Aurra Sing, Ziro el Hutt fue interrogado por Anakin y su Padawan Ahsoka Tano en su celda de la prisión, durante lo cual confesó su implicación en el asunto. Eso alargó su condena en prisión, sin embargo, como poseía información sensible, Jabba el Hutt y el Consejo Hutt contrataron al famoso cazarrecompensas Cad Bane para que lo sacara de la cárcel.


Throw him in

Los cazarrecompensas llevan a Skywalker inconsciente junto a un grupo de senadores capturados.

Visitando a su mujer, Padmé Amidala, en su oficina del Edificio Ejecutivo de la República, Skywalker le propuso irse con él en una retirada meditativa. Amidala rechazó su propuesta, afirmando que tenía una enmienda que presentar ante el Senado Galáctico. Ambos discutieron sobre su matrimonio, y Amidala pensó que Skywalker solo la estaba poniendo a prueba. Después de afirmar que no había nada más importante para él que sus sentimientos hacia ella, Skywalker le ofreció su sable de luz como signo de confianza. Los dos se dieron un beso, pero fueron interrumpidos por las voces de C-3PO y el senador Bail Organa. Skywalker se escondió bajo el escritorio de Amidala, sin ser capaz de recuperar su sable de luz. Amidala se vio obligada a esconder el sable mientras se reunía con otros senadores para discutir un proyecto de ley. Mientras tanto, el equipo de Cad Bane llegó al Edificio del Senado y mató a los comandos del senado que custodiaban la plataforma de aterrizaje.

Entonces, los cazarrecompensas capturaron a los senadores, incluyendo a Padmé Amidala, Riyo Chuchi y Bail Organa. Robonino desconectó la energía del edificio, captando la atención de Skywalker. Anakin localizó a los rehenes, pero fue visto por Bane. Anakin encontró una terminal accesible y contactó con el Canciller Supremo Sheev Palpatine, quien le aconsejó ir a la central de energía y desconectar los cierres de seguridad. Skywalker se escondió mientras los hombres de Bane — un droide centinela IG-86 y Shahan Alama — se acercaban, sobre el último de los cuales Skywalker usó el truco mental, haciendo que ambos fuesen a revisar los demás niveles. A continuación Skywalker siguió buscando por el edificio, saltó sobre un droide centinela y lo destruyó con sus propias manos. Eventualmente encontró la central de energía, pero antes de poder actuar, Alama se enfrentó a él. Skywalker consiguió robar su bláster, pero pronto Aurra Sing se lo arrebató de las manos. Entonces, Robonino pudo aturdir a Skywalker electrocutándolo. Los cazarrecompensas lo llevaron ante Bane, quien puso láseres explosivos alrededor de los senadores y el Caballero Jedi. Al recuperarse, Amidala devolvió a Skywalker su sable de luz, que éste usó para hacer un agujero en el suelo para poner a salvo a los senadores.

Cazando a Savage Opress

KatuunkoChoked-WOTM

Savage asesina a Katuunko mientras se enfrenta a Kenobi y Skywalker.

Después de la Batalla de Sullust, Skywalker asumió que Asajj Ventress había muerto. Más adelante, Yoda y Mace Windu mostraron a Obi-Wan Kenobi imágenes de la masacre de Devaron, y Anakin acompañó a Obi-Wan en su búsqueda de la criatura responsable de la masacre, supuestamente de la especie de Darth Maul, en su planeta de origen, Dathomir. Durante una breve batalla contra los guerreros de una aldea, Skywalker consiguió retener a su líder Viscus como rehén. Él les dijo que la Madre Talzin sabría más acerca de la criatura que buscaban. Aunque Talzin intentó evitar darles una respuesta directa, al final les reveló que la criatura se llamaba Savage Opress, y que éste se encontraba en Toydaria. Los dos Jedi se dirigieron allí y se enfrentaron a Savage, sin poder evitar que el zabrak asesinara al rey Katuunko. Después de que Savage destruyera su nave, los Jedi tomaron prestada la nave del rey. En el espacio sobre Toydaria, Skywalker y Kenobi siguieron a Opress hasta la nave separatista del Conde Dooku, pero él les superó a ambos y escapó. Entonces, Skywalker y Kenobi se retiraron abandonando la nave.

Caos político

Más adelante en la guerra, Skywalker entrenó a Ahsoka Tano para luchar con un shoto junto a su sable de luz original. A pesar de las numerosas victorias de la República Galáctica, el ejército clon estaba sufriendo cada vez más bajas. El Senado Galáctico convocó una reunión de emergencia para tratar ese problema, que Skywalker y Tano presenciaron. Tras la sesión, Padmé Amidala pidió a su marido que convenciera al Consejo Jedi para que discutiese el fin de las Guerras Clon con el Canciller Supremo Sheev Palpatine, pero Skywalker no quiso verse envuelto en esa situación. Sin embargo, Ahsoka no se mostró de acuerdo, lo que hizo que Skywalker pidiera a Amidala que enseñara a su Padawan política. No obstante, ambas actuaron ilegalmente al viajar a Raxus, el planeta capital de los separatistas. Después de que volvieran a Coruscant, Skywalker habló brevemente con el Jedi Eekar Oki antes de reñir a su Padawan por sus acciones.

Skywalker a menudo confió a Ahsoka la resolución de intrigas políticas; por ejemplo, animó a Ahsoka a resolver una intriga política relacionada con el secuestro de las hijas del Barón Papanoida de Pantora, Chi Eekway y Che Amanwe. Su éxito hizo que el Consejo Jedi le encargara investigar una red de políticos corruptos en Mandalore, por lo que Skywalker la acompañó hasta el planeta y regresó más tarde en cuanto ella hubo completado la misión.

Revelación en Mortis

ShmiAnakinCloneWars

El Hijo se aparece ante Skywalker bajo la apariencia de su difunta madre, Shmi.

Cuando el Consejo Jedi recibió una llamada de auxilio procedente del Sistema Chrelythium, Skywalker junto a Obi-Wan Kenobi y Ahsoka Tano fue enviado a investigar. Temiendo una trampa separatista, el trío debía reunirse con el capitán clon Rex y un Destructor Estelar clase Venator en unas coordenadas concretas. Aunque ambos grupos llegaron a la localización correcta, ni Skywalker ni Rex podían verse el uno al otro. De pronto una estructura en forma de cristal apareció y atrajo a la nave de los Jedi hacia sí misma. Los tres Jedi se desmayaron y cuando recuperaron la consciencia, se encontraron en un extraño mundo intenso en la Fuerza. Entonces se acercó a Skywalker la Hija, quien le preguntó si él era Aquél, y le pidió que le siguiera. De camino, unas rocas cayeron del cielo separando a Obi-Wan y Ahsoka de Skywalker y la Hija. A pesar de que la Hija le dijo que permaneciese donde estaba, Skywalker decidió seguirla. Sin embargo, Skywalker perdió su pista y tuvo que refugiarse de una tormenta en el interior de una cueva justo antes de avistar un monasterio. Tant pronto como cesó la tormenta Skywalker se dirigió al monasterio y conoció al Padre, quien le ofreció alojamiento.

Más tarde, Skywalker fue visitado por una aparición de su madre, Shmi Skywalker. Anakin, sabiendo que ella estaba muerta, no podía creerse lo que veía. Ella dijo a Anakin que él estaba definido por la culpa de lo que había hecho: masacrar a unos bandidos tusken y casarse en secreto con Padmé Amidala. Cuando Skywalker intentó defenderse de esas palabras, ella se convirtió en un monstruo, revelando que en realidad era el Hijo. Skywalker hizo frente al Padre, amenazándolo con su sable de luz, creyendo que era un Lord Sith. El Padre afirmó que no era ni un Sith ni un Jedi. El Padre dijo a Skywalker que él y sus hijos eran portadores de la Fuerza, seres muy poderosos en los caminos de la Fuerza que ya no podían inmiscuirse en el mundo material; como resultado, se habían retirado a este lugar para contener sus poderes y manteniendo el equilibrio entre sí al margen de las influencias del mundo externo.

KneelBeforeZod-Overlords

Skywalker somete al Hijo y a la Hija, demostrando ser el Elegido.

El Padre preguntó a Skywalker si era el Elegido, cosa que Anakin creía que sólo era un mito. Tras oír la respuesta de Skywalker, el Padre le hizo un ofrecimiento. Si Skywalker pasaba una prueba, él y sus amigos serian libres de irse. A la mañana siguiente, Anakin tuvo que hacer una elección imposible — el Hijo y la Hija habían secuestrado a Ahsoka y Kenobi, y Skywalker tenía que elegir a quién salvar. Kenobi le recordó que el planeta era la Fuerza en sí misma. Skywalker, usando la Fuerza, fue entonces capaz de dominar a los dos Hijos, que regresaron a su forma humana. El Padre dijo a Skywalker que a pesar de haber pasado la prueba, todavía tenía que conocer su propia naturaleza. El Padre reveló que se estaba muriendo, y pidió a Skywalker que tomase su lugar como elemento de equilibrio entre sus dos hijos, o de lo contrario haría peligrar a la galaxia por su egoísmo. Skywalker escogió marcharse del lugar, aunque dudaba sobre si eso era lo que debía hacer.

Sin embargo, antes de que la nave de los Jedi pudiera abandonar el planeta, el Hijo secuestró a Ahsoka, asumiendo que los Jedi no la dejarían atrás. Tras una larga persecución, Skywalker perdió la pista del Hijo y casi se choca contra una torre gigante. Después de un aterrizaje forzoso, Skywalker decidió ir a rescatar a su Padawan, a pesar de la preocupación de Obi-Wan sobre la existencia de una perturbación de la Fuerza en su propio universo también.

Cuando Skywalker consiguió escalar la torre, se encontró a Ahsoka dominada por el Hijo, con sus ojos amarillos por culpa de la influencia del lado oscuro. Allí, Ahsoka le entregó un mensaje del Hijo: si Skywalker rechazaba unirse a él, mataría a Ahsoka, y si Skywalker intentaba detener al Hijo, se vería obligado a matar a su propia Padawan. Entonces, los dos se batieron en duelo, con Skywalker intentando evitar hacer daño a Ahsoka. Pronto, Obi-Wan llegó para unirse a él mientras el Hijo y la Hija emprendían su propio combate en la sala del trono de la torre.

TransferForce-AOM

Skywalker transfiere la energía viva de la Hija a Ahsoka.

Al hacerse obvio que el conflicto no terminaría sin que nadie saliera herido, Obi-Wan sugirió matar al Hijo con una daga para liberar a Ahsoka de su control. Sin embargo, antes de poder poner el plan en marcha, el Padre llegó e interrumpió los combates. Sin embargo, se había debilitado con el tiempo demasiado como para defenderse de los rayos de la Fuerza de su hijo. Obi-Wan — con la esperanza de derrotar al Hijo— lanzó la daga a Skywalker. No obstante, Ahsoka fue más rápida y la cogió al vuelo, dándosela al Hijo, que aparentemente la mató tocándole la frente. Entonces, intentó asesinar a su propio padre con la daga. Para su disgusto, su hermana se interpuso entre él y el Padre, recibiendo una puñalada. Furioso, el Hijo se marchó. Skywalker pidió al Padre que ayudase a Ahsoka, pero él respondió que sin la luz no había esperanza para nadie. Skywalker contestó, llorando, que siempre había esperanza. Consciente de su dolor, la Hija pidió la ayuda del Padre, para transferir su energía vital restante a Ahsoka. Sin querer negarse a los deseos de su Hija, el Padre mostró a Skywalker cómo transferir la vida de su hija a Ahsoka. Tras unos segundos, Ahsoka volvió a la vida mientras la consciencia de la Hija se desvanecía. Al ver a su Padawan viva, Skywalker se arrodilló ante ella y le abrazó. Anakin le preguntó si se encontraba bien, pero ella, desorientada, preguntó qué había pasado. Después de eso, el Padre ordenó a los Jedi marcharse inmediatamente, puesto que el Hijo sería capaz de salir de Mortis sin su nave.

Sin embargo, la nave había sido dañada cuando Anakin había hecho un aterrizaje accidentado con ella, por lo que los Jedi permanecieron un tiempo en el planeta. Skywalker, no convencido de que el Hijo pudiera ser contenido fácilmente en Mortis, fue en busca del Padre, ofreciéndole su ayuda para matar al Hijo. El Padre le hizo ir hasta el Pozo del Lado Oscuro con la advertencia de no subestimar a su hijo. De camino, Skywalker se encontró con la aparición de Qui-Gon Jinn. Skywalker le pidió consejo sobre qué hacer con el Hijo. El espíritu de la Fuerza le dijo que confiara en su instinto pensando que de ese modo encontraría el curso correcto de acción.

AnakinVaderVision-GOM

Skywalker ve su futuro como Darth Vader.

Al llegar al pozo, hizo frente al Hijo sólo para que éste le quitase el sable de luz de la mano. El Hijo, ofreció a Skywalker mostrarle su futuro, algo a lo que él intentó resistirse. Sin embargo, no pudo evitar que las visiones de su futuro llegasen a su mente. Skywalker se vio a sí mismo asesinando a niños, estrangulando a Amidala mientras ella le pedía piedad, vio la verdadera identidad de Darth Sidious, se vio a sí mismo luchando contra Kenobi, destruyendo Alderaan y transformándose en el Lord Sith Darth Vader. Skywalker cayó sobre sus rodillas mientras el humo adoptaba detrás de él la forma de la máscara de Darth Vader. Skywalker se derrumbó, cerrando sus ojos llenos de lágrimas horrorizado por la revelación del monstruo en el que se convertiría, sabiendo que haría cosas horribles. El Hijo se mostró de acuerdo, pero le ofreció un modo de cambiar el futuro que había visto, uniéndose a él. Skywalker dudó pero finalmente se sometió al Hijo bajo la promesa de alcanzar la paz.

Poco después, Obi-Wan llegó buscando a Skywalker. Se lo encontró consumido por el lado oscuro. Anakin le dijo que había habido un cambio de planes, empujando a la lava el vehículo con el que Obi-Wan había llegado al pozo. Skywalker dijo a Kenobi que no podría entender lo que iba a hacer, y que por eso iba a intentar detenerle. El Hijo golpeó a Obi-Wan con los rayos de la Fuerza y Skywalker le dijo que los Jedi se interpondrían en el camino para alcanzar la paz. Acto seguido, Skywalker se marchó a bordo del vehículo restante, dejando a Obi-Wan atrapado en el pozo.

Skywalker pronto se acercó a la nave de los Jedi, que Ahsoka acababa de reparar. No obstante, ella recibió a tiempo una advertencia de Kenobi para que impidiera que el Hijo y Anakin abandonaran el planeta, de modo que ella saboteó la nave. Cuando él entró en la nave, Ahsoka escapó con un componente vital para el funcionamiento de la nave.

FatherMemoryWipesAnakin-GOM

El Padre borra la memoria de Skywalker.

Cuando el Hijo se unió a Skywalker, el Jedi le dijo que nadie podría recibir la señal de socorro que estaban enviando. El Hijo le dijo que el Padre todavía tenía el control del planeta, pero que pronto él tomaría el control. Skywalker afirmó que Obi-Wan y Ahsoka probablemente pedirían ayuda al Padre y que sus fuerzas combinadas podrían ser suficientes para derrotarles. El Hijo se mostró de acuerdo y pidió a Skywalker que le esperara mientras él iba en busca de la daga de Mortis, que el Padre había enterrado junto a la Hija.

Al irse el Hijo, Skywalker fue encarado por el Padre, quien exigió saber por qué se había unido a su hijo. Skywalker respondió que no quería que la visión del futuro que había tenido se convirtiera en realidad, pero el Padre le dijo que su destino no estaba tallado en piedra y que el Hijo había cometido un error al mostrar a Skywalker su futuro. Entonces, borró la visión de la memoria de Skywalker, dejando al Jedi inconsciente. Al despertar, Skywalker se encontraba de vuelta en el monasterio sin memorias de sus visiones y su breve caída en el lado oscuro. Pronto Skywalker y el Padre fueron encontrados por Kenobi y Tano, quienes le preguntaron si se encontraba bien. Skywalker contestó que se encontraba bien pero que ahora debían detener al Hijo.

En ese momento, el Hijo llegó con la daga de Mortis. El Padre le imploró que renunciase al lado oscuro, pero él se burló. Los Jedi atacaron, pero el Hijo les superó rápidamente. Entonces, el Padre le quitó al Hijo la daga, y para su sorpresa, se suicidó con ella. Mientras moría, el padre reveló al Hijo que sus poderes estaban conectados, de modo que con su muerte el poder del Hijo le sería arrebatado. El Hijo rechazó creer que su padre estuviera muriendo, afirmando que amaba a su Padre y que todo esto no tenía por qué terminar así. El Padre dijo al Hijo que siempre supo que había bien en él, y le abrazó.

RexReturnsNotReally-Overlords

Anakin se comunica con Rex tras su experiencia en Mortis.

Entonces, Skywalker apuñaló al Hijo por la espalda con su sable de luz. El Hijo murió, seguido al cabo de poco por el Padre, cuyas últimas palabras fueron que Anakin había restaurado el equilibrio en Mortis, y que lo mismo haría con toda la galaxia, aunque también le advirtió de que tuviera cuidado con su corazón, puesto que sus sentimientos podrían suponer su caída. Entonces, el Padre se desvaneció en la Fuerza.

Con todos los portadores de la Fuerza muertos, el planeta comenzó a desmoronarse. Una intensa luz blanca envolvió a los Jedi, que se encontraron de vuelta en su nave, aparentemente segundos después de haber desaparecido. El capitán Rex contactó con ellos, informando de que habían desaparecido de sus escáneres durante un breve momento. Rex no entendió lo que había pasado, y Anakin le dijo que aunque le revelaran la verdad, Rex no les creería.

Rescatando al Maestro Piell

Wilhuff Tarkin: «Es cuando las cosas no salen como estaban previstas lo que me preocupa. ¿Qué pasará entonces?»
Anakin Skywalker: «Es cuando las cosas no salen según lo planeado que los Jedi destacamos. Confíe en mi.»
Wilhuff Tarkin: «Reservo mi confianza para aquellos que actúan, General Skywalker.»
Anakin Skywalker: «Permítame recordarle que acabamos de rescatarle. Y reservo mi confianza para aquellos que muestran gratitud, capitán Tarkin.»
— Tarkin y Skywalker hablan de su plan de escape[src]
AnakinClashesWithTarkin-TC

Skywalker entra en conflicto con Tarkin.

Después de que el Maestro Jedi Even Piell fuese capturado debido a su conocimiento de la Ruta Nexus, Skywalker, junto al Maestro Obi-Wan Kenobi, el capitán clon Rex, el comandante clon Cody y los CAR Echo y Cincos, así como otros tres soldados clon; fue enviado a rescatar al Maestro Piell de una impenetrable prisión separatista, la Ciudadela. Skywalker prohibió a su Padawan, Ahsoka Tano, asistir a la misión, afirmando que sería demasiado peligroso para ella. Para cuando el equipo de rescate llegase las inmediaciones de la Ciudadela, Skywalker diseñó un plan consistente en congelarse en carbonita para evitar los escáneres de seres vivos. Después de que el equipo fuese congelado, fueron cargados a un transporte por R2-D2 y sus tres droides de combate B1 reprogramados. La lanzadera fue capaz de aterrizar en la Ciudadela gracias al plan de Skywalker. Al ser descongelado, Skywalker vio, con sorpresa, que Ahsoka había desobedecido las órdenes y les había seguido. De mala gana, Anakin la aceptó en el equipo.

Al entrar en la Ciudadela, el equipo consiguió rescatar al Maestro Piell antes de que un droide interrogador le arrancara el ojo. Entonces Skywalker preguntó a Piell si había averiguado las coordenadas de la Ruta Nexus. Piell le dijo que había memorizado la mitad de las coordenadas, y que su capitán, Wilhuff Tarkin, había memorizado la otra mitad como precaución en caso de que fuesen interrogados. Skywalker y el resto del equipo partieron a continuación a liberar a Tarkin. De camino, fueron emboscados por droides comando. El equipo consiguió destruir a la primera oleada, pero llegó pronto otro grupo de droides comando. En ese momento, Osi Sobeck, el guardián de la Ciudadela, activó unos imanes del techo, que atrajeron a las armas del grupo y al brazo cibernético de Skywalker. Mientras el resto del equipo se enfrentaba a los droides, Skywalker, a pesar de ser brutalmente electrocutado por Sobeck consiguió recuperar su sable de luz y destruir el imán.

PiellDeflect-CA

Piell combate sobre la espalda de Skywalker.

Después de derrotar a los droides comando, rescataron a Tarkin y al resto de los oficiales. Skywalker y Kenobi decidieron separarse para que en caso de captura el enemigo sólo tuviera la mitad de la información. Kenobi se llevó a Piell y a un par de oficiales en su grupo mientras que Skywalker partió con Tarkin y otros oficiales con él. Entonces Skywalker consiguió abrir una apertura hacia un viejo túnel, mostrándose contento por que las cosas transcurriesen según lo planeado. Tarkin expresó escepticismo acerca de su plan y no se mostró agradecido por haber sido rescatado. Skywalker dijo a Tarkin que reservaba su confianza para aquellos que mostraban gratitud. Mientras Skywalker y su equipo avanzaban por los túneles, Skywalker fue a patrullar, dejando a Ahsoka como guía del grupo.

Al llegar a un punto sin salida, Skywalker destruyó a un droide sonda y combatió contra droides comando que llevaban un escudo. Skywalker, Ahsoka y el resto del grupo consiguieron destruir a los droides y hacer explotar la pared que bloqueaba su avance. Luego, Anakin y el equipo avanzaron por un tubo de combustible. Por el camino, Skywalker vio que Tarkin creía que los Jedi no deberían liderar la guerra. Al salir del tubo, fueron emboscados por droides. Por suerte, Skywalker consiguió destruirlos lanzando una granada dentro del tubo de combustible. Acto seguido, el equipo pasó al plan B y se reunió con el equipo de Kenobi para intentar alcanzar su lanzadera. Después de que la nave fuese destruida, ambos equipos se retiraron a unas cuevas.

Tras contactar Piell con el Templo Jedi; Skywalker, Kenobi y el resto del equipo se dirigieron a un punto de encuentro. Al avanzar un trecho, fueron atacados por una gran fuerza de droides. Mientras los droides de R2-D2 contenían al enemigo, Skywalker descendió por un acantilado junto a sus compañeros y escapó por una cueva subterránea. Mientras se movían, Skywalker advirtió a Tarkin de que no hiciera enfadar al Maestro Piell si quería conservar su carrera. Tarkin afirmó que el Canciller Supremo Sheev Palpatine le apoyaría, a lo que Skywalker respondió que él conocía al Canciller muy bien.

CitadelDebrief-CR

Skywalker y el resto del equipo a su regreso en Coruscant.

Cuando Ahsoka preguntó a Skywalker por qué Piell había compartido la información con Tarkin, Skywalker le dijo que Tarkin pensaba que los Jedi no debían liderar la guerra, a lo que él añadió que los Jedi eran guardianes de la paz, no soldados. Mientras Skywalker y Kenobi discutían la actitud de Tarkin hacia los Jedi, notaron que unos anoobas les estaban siguiendo, junto a un grupo de STAPs. Skywalker, Kenobi y R2-D2 atrajeron a las criaturas a una trampa, pero el resto del equipo fue emboscado por droides de combate. Al reunirse de nuevo con el resto del equipo, Skywalker y Kenobi vieron cómo Ahsoka llevaba cargando con el cuerpo de Piell, y les dijo que el Maestro Jedi le había pasado su parte de la información antes de morir. El equipo se tomó un momento para hacer un ritual de despedida para Piell, y tras lanzar su cuerpo a la lava siguieron avanzando. Al llegar al punto de encuentro, una isla, el grupo fue emboscado de nuevo por Sobeck y sus fuerzas. Después de la muerte de Sobeck, el Maestro Plo Koon llegó y los evacuó. Al regresar al Templo Jedi, Skywalker se estrechó la mano con Tarkin antes de que éste se marchara. Skywalker dijo a Kenobi que necesitaban a más hombres como Tarkin para el esfuerzo bélico.

Regreso a Felucia

«Cuando estaba ahí fuera, sola, todo lo que tenía era tu entrenamiento y las lecciones que me has enseñado. Y gracias a ti, sobreviví. Y no sólo eso, también fui capaz de liderar a otros para que sobrevivieran. »
―Ahsoka agradeciendo a Anakin su entrenamiento[fuente]
Anakinsearching

Skywalker prosigue la búsqueda de Ahsoka en el Templo Jedi.

Más adelante, Skywalker, junto con su Padawan Ahsoka Tano, el Maestro Jedi Plo Koon, el capitán clon Rex y el comandante clon Wolffe; viajó a Felucia para hacer frente a las tropas enviadas por el General Grievous a un puesto de avanzada para asegurar el control del planeta. Koon y Wolffe entraron en el puesto por uno de los laterales mientras Ahsoka atacaba desde la retaguardia. Skywalker y Rex, por su parte, lanzarían un ataque frontal. Cuando el puesto fue atacado por los disparos de AT-TE, Skywalker lanzó su ataque y el puesto fue capturado. Luego, Skywalker preguntó a uno de sus hombres dónde estaba Ahsoka, y descubrió que la togruta había desaparecido. Entonces, Skywalker procedió a buscar a Ahsoka pero al final Plo Koon le dijo que debían regresar a Coruscant. En el Templo Jedi, Anakin siguió buscando a Ahsoka. Eventualmente, Ahsoka consiguió regresar al Templo tras haber sido capturada por cazadores trandoshanos, y Skywalker se disculpó por no haber prestado atención a su secuestro. Sin embargo, Ahsoka le agradeció su entrenamiento afirmando que gracias a él, había sobrevivido.

Guerra Civil en Mon Cala

Tras el asesinato del rey de Mon Cala Yos Kolina, Skywalker, actuando como guardaespaldas de la senadora de la República Galáctica Padmé Amidala, fue enviado al planeta a petición del consejero militar de Kolina, Gial Ackbar, para ayudar a evitar una guerra civil entre los quarren y los mon calamari. Después de que las conversaciones de paz entre quarren y mon calamari fracasaran, Skywalker, Amidala y Ackbar contactaron con el Consejo Jedi. Skywalker informó de cómo el embajador separatista Riff Tamson había instado a los quarren a no aceptar como sucesor al hijo de Kolina, el príncipe Lee-Char. El Maestro Jedi Mace Windu dijo a Skywalker y Ackbar que se prepararan para un ataque y envió a un contingente de soldados clon bajo el mando de Kit Fisto y Ahsoka Tano como refuerzo.

HydroidMedusaAttack

Skywalker y las fuerzas de la República hacen frente a medusas hidroides.

Cuando los quarren liderados por Tamson y sus acuadroides atacaron, Skywalker urgió a Ackbar a poner al príncipe en un lugar seguro. El príncipe rechazó retirarse, y Skywalker luchó junto a las tropas mon calamari. Junto a Amidala, Anakin acompañó a Lee-Char mientras intentaba situar a tropas en la retaguardia de las fuerzas enemigas, pero fracasó. Cuando Padmé pidió ayuda para poner a salvo a la senadora de Mon Cala Meena Tills, Skywalker fue atacado por dos quarren que le quitaron su casco. Skywalker consiguió deshacerse de los quarren, pero no pudo alcanzar su casco y comenzó a ahogarse lentamente. Por suerte, Ahsoka llegó junto a refuerzos de la República justo a tiempo para devolver a su maestro su casco.

Al recuperar el casco, Skywalker dijo a Ahsoka que todo estaba bajo control. Entonces, Anakin instó a su Padawan a proteger a Lee-Char y mantenerlo a salvo. Al retirarse los quarren y los droides, Anakin se reagrupó con los soldados mon calamari y los líderes de la República. Por desgracia, Tamson recibió refuerzos en forma de medusas hidroide. Mientras él continuaba luchando contra las fuerzas enemigas, Anakin dijo a Ahsoka que encontrara una vía de escape. Finalmente, Skywalker junto a Lee-Char, Ahsoka, Tills, Amidala, Kit Fisto y lo que quedaba de sus fuerzas escapó a través de las medusas hidroides hasta llegar a un conjunto de cuevas del fondo marino.

Después de que Fisto contactara con los Maestros Yoda y Mace Windu, Skywalker aconsejó al príncipe llegar hasta la nave de Amidala. Aunque el príncipe quería permanecer junto a su pueblo, Anakin lo convenció para correr hasta la nave. Fisto distrajo a los quarren, y Skywalker y Ahsoka tomaron un par de vehículos junto a Lee-Char, las senadoras y Ackbar. No obstante, Tamson se adelantó a sus movimientos e hizo explotar la nave. Tras la destrucción de la nave, Skywalker y el resto del grupo se agarraron a sus restos, cayendo hacia el fondo marino. Skywalker y Ackbar acordaron que debían separarse para proteger a Lee-Char. Por eso Skywalker se llevó a las senadoras y al capitán Ackbar mientras Fisto partía con el príncipe, Ahsoka y el comandante clon Monnk.

Ackbar contacts the Jedi

Anakin, Ackbar y Fisto contactan con el Templo Jedi.

Entonces, Skywalker y su grupo fueron al escáner planetario central. Una vez allí, Skywalker usó la Fuerza para desgarrar el edificio. Acto seguido, el grupo fue rodeado por las fuerzas enemigas. Por fortuna, un ejército de gungans fue enviado como refuerzo de la República. A pesar de recuperar la ventaja de nuevo, Tamson logró usar los refuerzos del Conde Dooku para crear remolinos con los que subyugó a los gungans, mon calamari y al equipo de Skyalker. A continuación, Ackbar ayudó a Skywalker a atravesar un remolino para destruir uno de los vehículos enemigos. Skywlaker logró cumplir con su objetivo, pero en última instancia fue tomado como prisionero.

Skywalker, Fisto, Amidala y Jar Jar Binks fueron llevados ante Tamson, que puso a Skywalker y Fisto en jaulas constituidas por anguilas. Tamson empezó a interrogarles sobre el paradero del príncipe Lee-Char, torturándolos. Al no poder obtener una respuesta de los Jedi, Tamson rompió el casco de Amidala de un mordisco, haciendo que el agua entrara en su interior poco a poco. Al seguir sin recibir respuesta de sus cautivos, Tamson quedó convencido de que ellos no conocían el paradero de Lee-Char, pero al poco el príncipe fue encontrado y Tamson partió en su busca, dejando el casco de Amidala roto. Skywalker y Fisto usaron la Fuerza para crear una burbuja de aire alrededor del casco. Cuando Skywalker fue electrocutado por una de las anguilas, pensó en Amidala, pero por suerte Binks usó su saliva de gungan sellante para cerrar la apertura del casco.

Luego, Skywalker y los otros fueron llevados a la ejecución pública de Lee-Char. Skywalker se reunió con Ahsoka poco después, y ambos discutieron un plan para rescatar al príncipe, aunque Ahsoka dijo que por mala suerte la situación no dependía de ellos. Skywalker respondió que no estaba seguro de si le gustaba de todo el plan. Cuando Lee-Char iba a ser ejecutado, los quarren traicionaron a Tamson y devolvieron a los Jedi y sus fuerzas sus armas, uniéndose a ellos en combate. Después de ganar la batalla, Skywalker y los demás acudieron a la coronación de Lee-Char y su instauración como rey número ochenta y tres de Mon Cala.

Escaramuza en Naboo

DookuEnjoysHisJob-SW

Dooku captura a Skywalker.

Cuando la población de Naboo escuchó rumores de que los gungan iban a marchar contra ellos con la ayuda de los separatistas, Skywalker se dirigió al planeta junto a la senadora Padmé Amidala para ayudar al Representante Jar Jar Binks a averiguar por qué el jefe Lyonie estaba organizando a su gente para marchar contra los naboo. Tras atestiguar una arenga, pidieron una reunión privada con Lyonie, descubriendo que éste estaba hipnotizado por medio de un extraño collar. Skywalker le quitó el collar a Lyonie, que se recuperó y afirmó que éste era un regalo del místico y ministro gungan Rish Loo, quien en realidad era un agente del Conde Dooku. Al enfrentarse a Rish Loo, Skywalker se dio cuenta de que Loo estaba tratando de hipnotizar a Lyonie de nuevo. Skywalker y Amidala intentaron arrestarle, pero Loo hizo entrar a un grupo de droides comando en la sala. Skywalker rápidamente se deshizo de los droides, pero Loo consiguió escapar tras apuñalar a Lyonie. Skywalker persiguió a Rish Loo hasta que el gungan se subió a un vehículo y consiguió dejar al Jedi atrás.

Después de llevar a Lyonie a las instalaciones médicas de Otoh Gunga, Skywalker y Amidala pensaron cómo convencer a los gungan para que no se aliaran con los separatistas. Anakin y Padmé vieron un parecido entre Jar Jar Binks y Lyonie en cuanto Binks se puso el gorro ceremonial del jefe. Skywalker llevó a Binks disfrazado de Lyonie ante el ejército gungan para apaciguarlo y ponerlo en contra de Rish Loo. Loo escapó de nuevo, pero Skywalker consiguió seguirle el rastro. Así, Anakin llegó hasta un viejo templo abandonado desde el cual el Conde Dooku estaba supervisando la operación en persona.

NeeyutneeLeaves-SW

Skywalker tras ser liberado y alcanzarse un acuerdo de paz entre los gungans y los naboo.

Skywalker entró en el templo y vio como Dooku ejecutaba a su agente gungan tras su fracaso. Entonces, Dooku y Skywalker se enfrentaron en un combate con sables de luz. Anakin llevó la iniciativa en un primer momento, obligando a Dooku a interponer entre él y Anakin diversos objetos con la Fuerza. Sin embargo, pronto Dooku hizo aparecer a cuatro MagnaGuardias, y les ordenó que capturaran a Skywalker. Los MagnaGuardias se unieron al combate, y le dieron a Dooku ventaja suficiente como para desarmar a Skywalker. Los MagnaGuardias hicieron ponerse de rodillas a Skywalker, que enfadado los alejó con la Fuerza. En última instancia, Dooku subyugó a Skywalker usando una combinación de los rayos y el estrangulamiento de la Fuerza. Acto seguido, Dooku contactó con Amidala y le propuso un intercambio de prisioneros. Amidala entregaría al General Grievous, que acababa de ser capturado por los gungan, y entonces la vida de Skywalker sería perdonada y éste sería liberado. Dooku le dio una hora para responder. FInalmente, Amidala entregó a Grievous a cambio de Skywalker y las fuerzas separatistas abandonaron Naboo.

Batalla de Umbara

Después de que los umbaranos se unieran a los separatistas tras la muerte del senador Mee Deechi, la República Galáctica impulsó una campaña para retomar Umbara, enviando a Skywalker, al Maestro Jedi Pong Krell, y a dos miembros del Consejo Jedi, Obi-Wan Kenobi y Saesee Tiin para liderar a un ejército de soldados clon. Después de superar el bloqueo separatista sobre el planeta, Skywalker y los soldados de la Legión 501 se prepararon para aterrizar en el oscuro planeta después de asistir a una reunión de preparación. Poco después, Skywalker y sus tropas entraron en la atmósfera del planeta y se enfrentaron a las milicias umbaranas.

Umbara contra Skywalker

Skywalker y Rex dirigen a la Legión 501 durante la Batalla de Umbara.

Tras derrotar a la resistencia umbarana, Skywalker y el capitán clon Rex esperaron junto al resto de sus hombres, con la esperanza de moverse pronto y reforzar al batallón de Kenobi en su asalto a la capital de Umbara. El soldado clon Dogma se acercó a Skywalker y le informó de que todos los pelotones estaban listos. Skywalker le dijo que descansara, a lo que Dogma respondió que se encontraba bien. Rex intervino en la conversación y dijo a Dogma que el General Skywalker le había dado una orden directa. Dogma hizo lo que se le había dicho y Rex dijo a Skywalker que Dogma era un estirado pero aun así leal. Skywalker bromeó contestando que Dogma le recordaba un poco a Rex. Sin estar demasiado de acuerdo, Rex admitió que tal vez Dogma se parecía un poco a cómo era él en los viejos tiempos. Poco después, los umbaranos emboscaron a Skywalker y a sus tropas. Por fortuna, un ataque aéreo del Maestro Pong Krell y Oddball les salvó a tiempo. A continuación, Krell aterrizó a bordo de un transporte y comunicó a Skywalker que debía volver a Coruscant inmediatamente a petición del Canciller Supremo Sheev Palpatine por razones desconocidas. Reticente a abandonar a sus tropas en medio del combate, Skywalker fue obligado a dejar al mando de sus fuerzas a Krell mientras él regresaba a Coruscant.

Batalla de Kiros

Diez rotaciones después de que el Gran Maestro Jedi Yoda contactara con los colonos togruta de Kiros; Skywalker, Ahsoka Tano, el capitán clon Rex y Obi-Wan Kenobi partieron al planeta para liberarlo de los separatistas. Al llegar, Skywalker montó en un vehículo junto a Ahsoka como artillera para patrullar la capital del planeta. Después de que Skywalker y su escuadrón se enfrentaran a un grupo de droides comando, las fuerzas de Kenobi y Skywalker rodearon la torre del gobernador, donde se encontraba el comandante de las fuerzas separatistas en el planeta. El comandante clon Cody informó entonces de que el comandante enemigo, Darts D'Nar, deseaba discutir los términos de una rendición. Skywalker tomó el holograma de D'Nar de las manos de Cody y lo rompió llamando al comandante zygerriano escoria esclavista. Aunque Skywalker quería negociar él mismo con D'Nar, Kenobi le dijo que esperara mientras él negociaba. Acto seguido, Skywalker contactó con el Almirante Wullf Yularen para que escaneara el planeta en busca de los togruta.

RepublicAssault-Kidnapped

Skywalker y sus tropas se preparan para enfrentarse a droides comando en Kiros.

Entonces, Skywalker escuchó las negociaciones de Kenobi por su comunicador. Tanto él como Ahsoka quedaron sorprendidos al escuchar que D'Nar se negaba a rendirse. Cuando D'Nar dijo que había colocado bombas por toda la ciudad, Skywalker y Ahsoka no le creyeron en un primer momento hasta que éste hizo estallar un edificio. Entonces, Anakin y Ahsoka tomaron un par de AT-RT para alcanzar las bombas y desactivarlas mientras Kenobi proseguía con las negociaciones. Skywalker y Tano desactivaron las bombas rápidamente, pero al llegar a la última fueron atacados por droidekas francotiradores. Por suerte consiguieron destruir a los droidekas y desactivar la última bomba. Después de eso, Skywalker y Ahsoka regresaron a la torre. Cuando Kenobi informó de que D'Nar estaba escapando, tomaron de nuevo los AT-RT y saltaron a la nave del zygerriano.

Entonces, Skywalker y Tano desactivaron la nave de D'Nar y procedieron a abordarla. Por desgracia, D'Nar soltó a un blixus contra ellos. Mientras luchaban contra el blixus, Skywalker pidió a Ahsoka que estabilizara la nave mientras él contenía al blixus. Justo cuando el blixus se lo iba a comer, Skywalker lo mató y se soltó de su agarre mientras éste caía de la nave. Entonces, Anakin se dirigió a la sala de control donde Ahsoka acababa de capturar a D'Nar. Skywalker empezó a interrogar a D'Nar, amenazando con matarle apuntando con su sable de luz a su garganta. D'Nar dijo a Skywalker que su reina haría una subasta de esclavos togruta para hacer poderosa a Zygerria de nuevo. Cuando Skywalker, Kenobi, Yularen y Ahsoka informaron al Consejo Jedi de ello, Skywalker afirmó que no podían permitir que eso ocurriera.

Infiltración en Zygerria

Skywalker, junto con Obi-Wan Kenobi, Ahsoka Tano y el capitán clon Rex tomó la nave de Darts D'Nar y viajó a Zygerria. Allí, Skywalker, fingiendo ser un canalla llamado Lars Quell, con Ahsoka fingiendo ser su esclava, mantendría a la reina zygerriana ocupada y distraída mientras Kenobi y Rex buscaban a los colonos togruta. Entonces, Skywalker y los otros Jedi dieron a R2-D2 sus sables de luz y emprendieron caminos separados. Mientras Anakin y Ahsoka paseaban por las calles, se encontraron con el Primer Ministro zygerriano, Atai Molec. En un primer momento, Molec rechazó permitir a "Quell" reunirse con la reina hasta que Skywalker le dijo que traía noticias de Bruno Denturri.

AnakinSavesMiraj-SotR

Skywalker salva a la reina Miraj Scintel de un intento de asesinato.

A continuación, Skywalker y Ahsoka fueron llevados ante la reina Miraj Scintel. Skywalker dijo a la reina que había asesinado a Denturri y que llevaba a uno de sus esclavos para entregárselo a la reina como compensación. La reina quedó impresionada por las habilidades de "Quell" como guerrero. Cuando la reina preguntó el precio de la esclava que Skywalker llevaba consigo, Skywalker comenzó a flirtear abiertamente con ella. Entonces, él y Ahsoka fueron llevados a los aposentos privados de la reina. Allí, Skywalker y Scintel estaban a punto de beber, cuando una de las esclavas de la reina intentó asesinarla. Skywalker consiguió detener a la esclava, y ésta decidió suicidarse. Al ofrecer la reina comprar a la "esclava" de Skywalker, Ahsoka, él la presentó como un regalo para la reina, ganándose el favor de Scintel.

Acto seguido, Skywalker y Tano fueron invitados a una subasta de esclavos. Cuando el gobernador Roshti fue presentado, Skywalker preguntó a la reina dónde tenía a cincuenta mil esclavos. Fue justo entonces cuando Molec informó a la reina de la captura del Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi. Kenobi fue llevado ante los asistentes de la subasta para mostrar que incluso los Jedi podían ser esclavizados, y la reina ordenó a Skywalker que azotara a Kenobi. Mientras Skywalker movía su látigo hacia Kenobi, dio una señal a R2-D2 y Rex. Entonces, los Jedi recuperaron sus sables de luz e intentaron hacer frente a las fuerzas zygerrianas, sin éxito. La reina y sus guardias consiguieron subyugarlos a todos ellos. Scintel admiró la fuerza de Skywalker, y decidió convertirlo en su guardaespaldas.

De regreso a los aposentos de la reina, Skywalker intentó estrangularla con la Fuerza para saber dónde estaban sus amigos. Sin embargo, la reina le dijo que si continuaba con ese comportamiento, sus amigos morirían. Por eso Skywalker se sometió a la reina aceptando ser su guardaespaldas. Luego, Skywlaker escoltó a la reina hasta la sala del trono de su palacio hasta que Dooku llegó, sin que la reina lo supiera. Skywalker recibió órdenes de quedarse quieto en los aposentos de la reina mientras ella recibía a Dooku, pero él, con la ayuda de R2-D2, despistó a dos guardias y liberó a Ahsoka, que se encontraba en una jaula. Skywalker ordenó a Tano que preparara la nave mientras él iba en busca de la reina para averiguar la localización de Rex y Kenobi. Al llegar a la sala del trono de la reina, Skywalker vio que Dooku la acababa de estrangular. Entonces, procedió a enfrentarse al Conde con un látigo. Los guardias, creyendo que Skywalker había matado a la reina, comenzaron a atacarle. Finalmente, Skywalker escapó junto a una reina moribunda a bordo de su nave. Allí, la reina proporcionó a Skywalker la localización de Kenobi y Rex.

Batalla de Kadavo
Skywalker vs Dooku on Zygerria

Anakin se enfrenta a Dooku en Zygerria.

Skywalker y Ahsoka Tano partieron al planeta Kadavo, en cuya instalación de procesamiento de esclavos se encontraban retenidos Obi-Wan Kenobi y Rex. Tras aterrizar la nave, Skywalker y Ahsoka se abrieron paso hasta la puerta de entrada. Mientras abrían una brecha en la puerta, Kenobi les advirtió de que el guardián Agruss mataría a los esclavos si no se detenían, recalcando que se encontraban en inferioridad. Por suerte, Skywalker había contactado con el Maestro Jedi Plo Koon, que llegó para ayudar junto al Wolfpack y el Almirante Coburn. Mientras Plo Koon mantenía a las defensas zygerrianas ocupadas, Skywalker y Ahsoka se abrieron paso por las instalaciones. Entonces Skywalker ayudó a Plo Koon a destruir las torretas enemigas mientras Ahsoka ayudaba a los togruta a llegar hasta una nave de evacuación. Skywalker, Kenobi y Rex se unieron finalmente y evacuaron las instalaciones antes de que fuesen destruidas por las fuerzas de la República Galáctica.

Complot para secuestrar al Canciller

«Skywalker, un poderoso Jedi eres, aunque impredecible y peligroso puedes ser, tanto para tus amigos como tus enemigos. Para Obi-Wan, de tu paciencia, todo depende.»
―Yoda, a Anakin Skywalker[fuente]
Tras la captura de Moralo Eval, de quien se rumoreaba que era el cerebro de un complot para secuestrar al Canciller Supremo Sheev Palpatine, Skywalker, Ahsoka Tano y Obi-Wan Kenobi fueron convocados a una reunión de emergencia del Consejo Jedi mientras caminaban por las calles de Coruscant. De camino al Templo Jedi, sin embargo, un francotirador abrió fuego contra ellos, lo que hizo que los Jedi persiguieran a su agresor. No obstante, el francotirador mató a Kenobi antes de escapar en un vehículo, por lo que Skywalker corrió hacia su maestro, encontrando a Ahsoka llorando y a Kenobi muerto. Al llegar, llamó a Obi-Wan varias veces tratando de hacerle responder, sin éxito. Volviéndose solitario y siniestro, Skywalker no pronunció palabra desde entonces, hasta después de un funeral en honor a Kenobi, cuando se impuso la misión de capturar al asesino de Obi-Wan, Rako Hardeen, en un bar. Aunque Skywalker lo habría matado, decidió arrestarlo y llevarlo al Centro de Detención Judicial de la República Galáctica.


Skywito y Sabionda Furiosos

Skywalker y Ahsoka se disponen a arrestar a Rako Hardeen.

Después de oír que Hardeen había escapado de la cárcel, Skywalker se reunió con su amigo, el Canciller Palpatine, cuando Mace Windu informó al Canciller de que retirarían la recompensa por Hardeen y otros dos fugitivos, Eval y Cad Bane; una decisión que no sentó bien a Skywalker. Palpatine sugirió que el Consejo Jedi tal vez no confiaba en que Anakin pudiera controlar sus emociones, y Skywalker sintió que el Consejo no estaba haciendo nada para atrapar al asesino de Kenobi — su mejor amigo. Aprovechando eso, Palpatine le dijo que no renunciara a sus sentimientos, porque eran lo que le hacía especial, y envió deliberadamente a Skywalker y Ahsoka a Nal Hutta. Allí, los dos Jedi interrogaron a la población local en busca de información, lo que les llevó a Orondia, la última localización conocida de los fugitivos.

Tras avistarlos mientras se preparaban para irse, Skywalker golpeó su nave y la abordó, pero fue encarado por Cad Bane poco antes de que la nave de los Jedi y la nave enemiga chocaran contra el suelo. Rodeado por humo, Hardeen abandonó su nave, y Skywalker se enfrentó a él, preparado para matarlo hasta que Cad Bane lo interrumpió. Hardeen intervino entonces y dejó inconsciente a Skywalker, no sin antes susurrarle al oído que no le siguiera mientras pronunciaba su nombre. Al sentir una conexión, Skywalker se desmayó, con Ahsoka protegiéndolo de los intentos de Cad Bane por ejecutarlo. Al regresar a Coruscant, Yoda convocó a Skywalker en sus aposentos y le reveló la verdad — que Kenobi había suplantado a Rako Hardeen.

Poco después, Skywalker fue informado junto a su Padawan de los planes de seguridad que el Consejo había preparado para proteger al Canciller durante el Festival de la Luz en Naboo. Skywalker, Tano y Windu escoltarían a Palpatine y Mas Amedda a Theed, donde Skywalker fue recibido por su mujer, Padmé Amidala. Durante el festival, el secuestro de Palpatine tuvo éxito inicialmente con Cad Bane y Moralo Eval llevándose al Canciller mientras Skywalker y Windu capturaban a Embo y Twazzi. Sin embargo, Kenobi detuvo a Eval y a Cad Bane, dando tiempo suficiente a Skywalker y Windu para llegar y ponerlos bajo custodia.

Comedor Real de Theed

Skywalker se enfrenta al Conde Dooku en Naboo.

Al reunirse con su maestro, Anakin expresó su resentimiento con el Consejo Jedi por su falta de confianza en él, así como por la decisión de Kenobi de ocultarle la verdad. Preguntándose cuantas mentiras más le había contado el Consejo, Skywalker partió a proteger a Palpatine, quien continuó plantando en Skywalker semillas de duda hasta que toparon con el Conde Dooku. Tras destruir a dos de sus MagnaGuardias, Skywalker se enfrentó a Dooku con ferocidad, hasta que Kenobi llegó como refuerzo y el Conde fue obligado a huir.

Tiempo después, mientras Skywalker y Ahsoka esperaban para reunirse con un crucero Jedi, decidieron aterrizar en el espaciopuerto de Stobar, puesto que Skywalker estaba hambriento y cansado de las raciones del ejército. Los dos entraron en un restaurante, donde encontraron a unos droides policía y a la camarera inconsciente. Aunque intentaron investigar el ataque, tanto la policía como el propietario les instaron a no preocuparse, ofreciéndoles el dueño una comida gratuita. No obstante, Skywalker sintió una perturbación en la Fuerza, algo siniestro y familiar — que sin que él lo supiera, se trataba del retorno de Darth Maul.

Entrenando a rebeldes en Onderon

Ahsoka Tano: «Me siento responsable de ellos.»
Anakin Skywalker: «Sé que lo haces, Chulita, pero recuerda, el deber va por delante de las emociones.»
— Ahsoka Tano y Anakin Skywalker [fuente]
Tras las súplicas de una célula rebelde en Onderon, el Consejo Jedi consideró cómo ayudarles en su lucha contra los separatistas, a lo que Skywalker sugirió entrenar a los rebeldes en tácticas de combate; aunque eso rozaba el terrorismo, algo que los Jedi no apoyaban, el Consejo decidió enviar a unos consejeros a la célula rebelde para las batallas venideras. A bordo de un transporte, Skywalker, Ahsoka Tano, el capitán clon Rex y Obi-Wan Kenobi llegaron al planeta durante la noche, donde fueron recibidos por Steela Gerrera y guiados a la base secreta de los rebeldes. Allí conocieron al hermano de Steela, Saw Gerrera, así como a Lux Bonteri. El equipo instruyó y entrenó a los rebeldes para combatir contra los droides de combate, hasta que los separatistas descubrieron la base y la atacaron, obligando a la célula a entrar en Iziz.


OnderonianRebellion-WOTF

Skywalker supervisa el entrenamiento de Saw Gerrera y el resto de rebeldes de Onderon.

Después de varias operaciones exitosas, Skywalker, Kenobi y Rex decidieron volver a Coruscant e informar al Consejo Jedi, mientras que Ahsoka permanecería con los rebeldes supervisando sus avances, sin revelar que era una Jedi. Anakin se mantuvo en contacto constante con Ahsoka, para guiarla, pero también le proporcionó ayuda al enviar a Hondo Ohnaka al planeta para entregar unos lanza misiles a los rebeldes para su ataque final. Luego, Skywalker asistió al funeral de Steela Gerrera.

Pasado un tiempo, Skywalker prestó el Crepúsculo a Kenobi, que lo usó para viajar a Mandalore y rescatar a la duquesa Satine Kryze. Por causa de todos los fallos técnicos de la nave, Kenobi prometió no volver a pedir prestada una nave a Skywalker. Sin embargo, mientras escapaba, la nave fue destruida por mandalorianos, momentos antes de que Kryze fuese asesinada por Darth Maul durante la Batalla de Sundari.

Incidente en Carida

En el 20 ABY, Skywalker permitió al recién formado Escuadrón D, compuesto por droides, llevar a cabo misiones para la República Galáctica bajo la supervisión directa de los Jedi, y permitió a R2-D2 ingresar en la unidad. Eventualmente, Skywalker asistió a una reunión estratégica en el Sistema Carida. Como resultado, él y otro personal militar de la República casi fueron asesinados cuando un Destructor Estelar clase Venator, habiendo sido cargado con explosivos de rhydonio y en ruta de colisión con una estación espacial de la República, salió del hiperespacio en el sistema. Tras saber que R2-D2 no había conseguido abandonar la nave antes de que explotara, Anakin y varios soldados buscaron signos de R2-D2 entre los restos.

El juicio de Ahsoka

Ahsoka Tano: «Sé que confías en mi, Anakin, y te lo agradezco. Pero esto no se trata de ti. No puedo permanecer aquí más tiempo, no ahora.»
Anakin Skywalker: «La Orden Jedi es tu vida. No puedes irte así sin más. Ahsoka, estás cometiendo un error.»
Ahsoka Tano: «Tal vez, pero tengo que descubrir esto por mi cuenta, sin el Consejo y sin ti.»
Anakin Skywalker: «Entiendo. Mucho mejor de lo que crees, entiendo lo que es querer alejarse de la Orden.»
Ahsoka Tano: «Lo sé. »
―Ahsoka Tano y Anakin Skywalker [fuente]
RexFoxArgue-TJWKTM

Skywalker, Rex y Fox persiguen a Ahsoka tras su huida.

Durante la defensa de Cato Neimoidia, Skywalker y Ahsoka Tano se enfrentaron a las fuerzas separatistas a bordo de sus cazas estelares, hasta que recibieron la orden urgente de regresar al Templo Jedi. Su hangar había sufrido un atentado y, como los dos habían estado fuera de Coruscant durante el ataque, se decidió que ellos liderarían la investigación para descubrir al autor — posiblemente un Jedi. Al ir a la escena del crimen, se encontraron con Russo-ISC, a quien Skywalker envió junto a Ahsoka a entrevistar a los testigos, mientras él meditaba en el hangar. Incapaz de descubrir nada, se reunió con Ahsoka, quien le habló acerca de un sospechoso desaparecido, Jackar Bowmani, una pista que les llevó hasta su mujer, Letta Turmond, que bajo presión admitió haber alimentado con explosivos nano-droides a Bowmani sin revelar sus motivos.

Skywalker estuvo presente durante el discurso de Yoda en el funeral de los seis Jedi que habían muerto en la explosión, y más tarde aprovechó la oportunidad para hablar con Wilhuff Tarkin. Luego, Skywalker y su Padawan fueron reclamados en la sala de guerra para hablar de un ataque separatista en Saleucami, cuando Tarkin les informó de que Turmond había solicitado hablar con Ahsoka. Cuando Ahsoka terminó siendo acusada del asesinato de Turmond y fue encarcelada, el comandante clon Fox le prohibió pasar a verla, y sólo regresó para seguirle el rastro cuando ella escapó, siguiéndola hasta unas alcantarillas.

A solas, ambos se expresaron su absoluta confianza mutua, pero mientras Skywalker le suplicaba rendirse y exponer su versión de los hechos ante el Consejo Jedi, ella rechazó ser culpada de algo que no había hecho y pidió a Skywalker que confiara en ella, justo antes de saltar sobre una nave que se acababa de acercar, escapando a los bajos fondos de Coruscant.

Anakin and Ahsoka-TJWKTM

Skywalker trata de convencer a Ahsoka para que no huya.

Mientras Tarkin declaraba que Ahsoka sería acusada de sedición, Yoda asignó a Skywalker y Plo Koon buscar a Ahsoka, con una leve oposición de Mace Windu — que no creía que Skywalker pudiera hacer lo necesario debido a sus lazos emocionales con Ahsoka. Sin embargo, cuando Ahsoka fue capturada, Skywalker la llevó al Templo, donde fue reclamada su presencia en la Cámara del Juicio junto a él. Al saber que el Consejo Jedi ya había tomado una decisión y la reunión sólo era una formalidad, Anakin se enfureció, y a continuación el Consejo procedió a expulsar a Ahsoka de la Orden Jedi. Resentido con el Consejo, Skywalker pidió a su mujer, la senadora Padmé Amidala, que defendiera a Ahsoka durante su juicio mientras él partía a capturar a Asajj Ventress, la última persona junto a quien se había visto a Ahsoka.

Skywalker pronto encontró e interrogó a Ventress, quien admitió que había pretendido entregar a Ahsoka a las autoridades hasta que se dio cuenta de que Tano había sido abandonada por Skywalker y la Orden Jedi, tal y como a ella le había hecho Dooku. También informó de que quien fuera que había atacado a Ahsoka poseía ahora sus sables de luz, y de que Ahsoka había estado hablando con Barriss Offee durante su huida. Prometiendo matar a Ventress si mentía, Skywalker regresó al Templo Jedi, donde fue a los aposentos de Barriss y la interrogó, sólo para acabar batiéndose en duelo con ella. Tras derrotarla, Skywalker llevó a Barriss al juicio de Ahsoka. Mientras la Padawan mirialana confesaba, todos los cargos sobre Ahsoka fueron retirados.

Ahsoka leaves

Ahsoka abandona la Orden Jedi.

De vuelta en el Templo, Skywalker y el Consejo Jedi se disculparon con Ahsoka y la invitaron a volver a la Orden, con Skywalker ofreciendo a su Padawan su trenza. Sin embargo, Ahsoka se disculpó, devolviendo la trenza y declinando el ofrecimiento. Mientras abandonaba el Templo, Skywalker la siguió, y le pidió que reconsiderara su decisión. Ahsoka, sin embargo, declaró que sentía que ya no podía permanecer en la Orden Jedi, debido a su falta de confianza. A pesar de las sonoras protestas de Skywalker y la mención de que él también había considerado abandonar la Orden antes, ella eligió marcharse.

La conspiración de Kamino

Cincos: «¡Él está implicado! No sé hasta qué punto. Pero sé que ha orquestado gran parte de esto. ¡Me lo dijo en el centro médico!»
Anakin Skywalker: «¿Te lo dijo? ¿Cuando intentaste asesinarle? Has ido demasiado lejos, Cincos. El Canciller no es capaz de lo que afirmas.»
Cincos: «¡Lo es! Se lo juro, General. No tiene ni idea—»
— Cincos y Anakin Skywalker, antes de ser interrumpidos por la Guardia de Coruscant[fte.]
ExaminingTup-TU

Skywalker, Rex, Cincos, Kix y Tiplar examinan a Tup en Ringo Vinda.

En el 19 ABY, Skywalker, junto a las Generales Jedi Tiplar y Tiplee, fue enviado a tomar el control de la estación espacial que rodeaba al planeta entero de Ringo Vinda. Sólo siete rotaciones después de que se iniciase la conquista de la estación, las fuerzas de la República Galáctica pusieron en retirada a las tropas separatistas de Trench. Sin embargo, uno de los soldados clon de Skywalker, Tup, mató intencionadamente a Tiplar, lo que obligó a Skywalker a ordenar la retirada. Entonces, ordenó al soldado clon médico Kix que revisara a Tup en busca de un posible lavado de cerebro de los separatistas. Sin embargo, Kix no encontró nada extraño en Tup, que no cesaba de repetir que los buenos soldados cumplían las órdenes y que aparentemente tenía amnesia. Debido a que no encontraron nada en Tup, Skywalker decidió enviarle a Kamino para un examen en mayor profundidad.

Después de que la nave de Tup fuese destruida y éste capturado por Trench, Skywalker investigó los restos de la nave. Viendo que Tup no se encontraba entre los muertos, Skywalker decidió infiltrarse entre las líneas enemigas. Junto al capitán clon Rex y el CAR Cincos, Skywalker llegó hasta un hangar separatista y vio que el comandante Kraken ordenaba meter a Tup a bordo de su lanzadera. Skywalker, Rex y Cincos entraron en la lanzadera y destruyeron a su tripulación, incluyendo a Kraken, que rechazó revelar por qué había secuestrado a Tup. Entonces, Skywalker ordenó el transporte de Tup a Kamino con Rex y Cincos como escoltas.

Tras el fin de la participación de la Legión 501 en la campaña de Ringo Vinda, y tras la muerte de Tup, Skywalker y el Consejo Jedi fueron informados por Shaak Ti de que Cincos había intentado asesinar al Canciller Supremo Sheev Palpatine. Mace Windu, consciente de que no se había solicitado la participación de los Jedi en el asunto, permitió a Skywalker y Rex buscar en secreto a Cincos. Pronto fueron contactados por Kix, quien les dijo que Cincos quería reunirse con ellos en el nivel 1325.

EpGuide604

Skywalker y los Jedi son informados del intento de asesinato del Canciller Palpatine por parte de Cincos.

Al entrar en una casa del nivel 1325, Anakin y Rex tiraron sus armas a petición de Cincos. Al hacerlo, fueron rodeados por un escudo de rayos, lo que hizo que Skywalker cuestionara las acciones de Cincos, aunque él y Rex escucharon la versión de los hechos del fugitivo. Skywalker se negó a creer que el Canciller estuviera envuelto en una conspiración acerca de chips inhibidores, pero su conversación pronto fue interrumpida por la llegada de la Guardia de Coruscant. Skywalker fue testigo de cómo el comandante clon Fox disparaba a Cincos, que murió en los brazos de Rex.

Más tarde Skywalker informó de lo ocurrido a Yoda, Windu, Shaak Ti y al Canciller; que mintió a los Jedi afirmando que lo ocurrido había sido provocado por un parásito de Ringo Vinda, que había causado una disfunción en los chips inhibidores de Cincos y Tup. Palpatine urgió a los Jedi a dejar de investigar el asunto, a medida que cada día se aproximaban más a la victoria.

El regreso de Clovis

Obi-Wan Kenobi: «Anakin, entiendo en cierta manera lo que está pasando. Conociste a Satine. Sabes que sentí algo por ella. No se trata de que no podamos tener esos sentimientos. Es natural.»
Anakin Skywalker: «La senadora Amidala y yo sólo somos amigos.»
Obi-Wan Kenobi: «Y como amigos debéis permanecer. Como Jedi, es esencial que escojas el camino correcto, Anakin, por la Orden.»
— Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker[fte.]
Anakin about to kill Clovis

Skywalker ataca a Clovis.

Después de una misión de la senadora Padmé Amidala a Scipio y su subsiguiente encuentro con Rush Clovis, cuando ella fue acusada de sabotaje y su ayudante Teckla Minnau fue asesinada, Skywalker fue enviado a proteger a Amidala, y quedó molesto al oír que Clovis estaba implicado. Sin embargo, aceptó ayudarla, y juntos, partieron a la residencia de Clovis para colaborar en su intento de hacer pública la corrupción del Clan Bancario InterGaláctico. Mientras se preparaban para irse con Clovis, Skywalker defendió a ambos senadores del cazarrecompensas Embo y su mascota anooba, Marrok. El trío consiguió escapar de Embo, gracias a R2-D2, y regresó a Coruscant. Escoltados por Yoda, se reunieron con el Canciller Supremo Sheev Palpatine y otros miembros del Consejo Jedi, así como con el senador Bail Organa, momento durante el cual Yoda notó la animadversión de Skywalker por Clovis.

Cuando Amidala recibió la tarea del Canciller de trabajar junto a Clovis para investigar al Clan Bancario, Skywalker cuestionó su decisión, puesto que la quería lejos de Clovis, de quien desconfiaba enormemente. Aunque él exigió que Amidala renunciara a trabajar con Clovis, ella rechazó hacerlo y se marchó con Clovis. Frustrado, Anakin se dirigió a sus aposentos, donde Obi-Wan Kenobi le habló a petición de Yoda, revelando que estaba al tanto de sus sentimientos por Amidala, y pidiendo a su antiguo aprendiz que no se dejara dominar por sus sentimientos antes de irse. Esa noche, Skywalker fue al apartamento de Amidala, donde encontró a Clovis a punto de besarla, por lo que Skywalker lo estranguló con la Fuerza — antes de apartarlo a un lado a pesar de las protestas de Amidala, y dispuesto a matar a Clovis inmerso en sus celos.

Antes de que fuera demasiado tarde, Anakin se dio cuenta de su error y se detuvo, momento en que el capitán Gregar Typho entró en la sala. Para su sorpresa, Clovis mintió acerca del ataque. Mientras llevaban a Clovis al dormitorio de Amidala, Skywalker intentó disculparse con ella, que le pidió que se mantuviera alejado. Sólo cuando ambos quedaron a solas, Amidala se cuestionó su matrimonio, repleto de mentiras y engaños, y decidió que los dos debían mantenerse alejados el uno del otro durante un tiempo admitiendo no sentirse segura alrededor de Skywalker — quien, a su vez, admitió ser incapaz de controlarse a sí mismo, aunque no sabía por qué.

RexSkywalkerScipio-CATH

Skywalker y Rex durante la invasión de Scipio.

Clovis fue aceptado como el nuevo líder del Clan Bancario por el Senado Galáctico, y Skywalker reveló al Canciller su desconfianza hacia Clovis, algo que Palpatine compartía. Pronto, cuando Clovis se unió aparentemente a los separatistas un día más tarde, lo cual Skywalker consideró extraño, Skywalker fue enviado a reconquistar Scipio, previamente invadido por los separatistas. Tras aterrizar, Skywalker fue a la oficina de Clovis e intentó convencerle para que soltara a Amidala, a quien mantenía como rehén. En ese momento, un droide buitre chocó contra la oficina, haciendo que Clovis y Amidala cayeran, pero Skywalker agarró a cada uno de ellos con una mano. Como no podía sujetarlos a ambos, Clovis pidió a Skywalker que lo soltara, pero él no quiso. Entonces, Clovis se disculpó con Amidala y se soltó, cayendo hacia su muerte. Aunque Skywalker y Amidala se reconciliaron, el Clan Bancario cayó bajo el control del Canciller.

El secreto de Syfo-Dyas

«La creación del ejército clon, en secreto de nosotros Sifo-Dyas mantuvo. Cómo esto se hizo no sabemos todavía, y ya una nueva pieza del rompecabezas tenemos. Tal vez claridad nos dará, sí. »
―Yoda[fuente]
Después de que el Maestro Jedi Plo Koon interceptara una señal de emergencia de una lanzadera perdida y de que descubriera el sable de luz del Jedi Sifo-Dyas, siendo éste el responsable de la creación en secreto del Ejército Clon, Skywalker y Obi-Wan Kenobi fueron enviados a investigar. Ambos fueron al planeta Felucia, donde hablaron con líderes tribales para averiguar qué le había pasado a Sifo-Dyas. Kenobi fue informado de que los felucianos quemaron su cuerpo y de que otro Jedi se encontraba junto a él cuando fue asesinado, y ambos informaron del descubrimiento al Gran Maestro Jedi Yoda.


EpGuide610

Skywalker y Kenobi se reúnen con Lom Pyke, líder del Sindicato Pyke.

Entonces, los dos fueron enviados a Oba Diah cuando el antiguo Canciller Supremo, Finis Valorum, dijo a Yoda que Sifo-Dyas había sido enviado a negociar con el Sindicato Pyke para evitar una guerra en los bajos fondos. Valorum, sin embargo, dijo que no se había enviado a ningún otro Jedi junto a Sifo-Dyas, si no a su asistente personal, Silman. En Oba Diah, Kenobi y Skywalker se reunieron con Lom Pyke, quien negó cualquier implicación con Sifo-Dyas hasta que Kenobi se dio cuenta de que éste llevaba un símbolo de la casa Valorum y Skywalker se lo quitó instándole a dejar de mentir. Lom finalmente obedeció a los Jedi, y les dijo que había sido pagado por un hombre llamado Darth Tyranus para disparar a la nave de Sifo-Dyas. Sin embargo, al temer represalias por la muerte del Jedi, había tomado a Silman como rehén durante diez años.

Al reunirse con Silman, vieron que se había loco tras estar encerrado por largo tiempo, y no pudieron averiguar nada de él puesto que Dooku llegó y lo mató ante los ojos de Skywalker y Kenobi. Después de enfrentarse a Dooku en combate, averiguaron que él era Tyranus. Al escapar Dooku, informaron al Consejo Jedi de lo ocurrido, y todos ellos se preguntaron por qué Dooku se encontraba tras la creación del ejército clon, así como cuál era el plan del misterioso Darth Sidious.

El viaje de Yoda

Yoda: «Ayudarme a escapar. Sí. »
Anakin Skywalker: «¿Escapar? Pero no está en la cárcel.»
Yoda: «No, tal vez, pero quizás sí lo estoy. Ahora mismo, alrededor de todos nosotros la jaula podría estar. Un viaje debo hacer yo solo.»
Anakin Skywalker: «El Consejo no querrá que usted viaje, y todavía menos en solitario.»
Yoda: «Desobedecer al Consejo tu especialidad es. Es por eso que tu ayuda he pedido. Es la espontaneidad que encuentras tan fácilmente mientras que otros no lo hacen. Eso es lo que te hace destacar. Ahora, de paseo me llevarás. Vamos, vamos. »
―Yoda y Anakin Skywalker [fuente]
Yoda Anakin courtyard

Skywalker se reúne con Yoda en el Templo Jedi.

Después de contactar brevemente con el difunto Qui-Gon Jinn, Yoda solicitó a Skywalker que se reuniera con él en uno de los jardines de entrenamiento del Templo Jedi para que le hablara de su experiencia en Mortis, donde él y Obi-Wan Kenobi habían hablado con Jinn. Al igual que Skywalker, Yoda no creía en la idea de que alguien pudiera retener su identidad después de la muerte. Tras la conversación, Yoda se marchó a descansar. Más adelante, cuando Yoda se sometió a un examen médico a manos de Rig Nema, Skywalker informó de que el Canciller Supremo Sheev Palpatine había solicitado reunirse con Yoda, a lo que Mace Windu decidió responder, dejando a Yoda libre de someterse a un ritual de privación de su voluntad. Skywalker, Ki-Adi-Mundi, Kenobi, Plo Koon y Nema vigilaron a Yoda, hasta que Kenobi interrumpió el ritual antes de que fuera demasiado tarde. Yoda afirmó haber hablado de nuevo con Qui-Gon.

Con el Consejo Jedi preocupado por su salud, Yoda fue puesto bajo la vigilancia de Guardias del Templo, por lo que Yoda decidió solicitar la visita de Skywalker. Yoda pidió a Skywalker que le ayudara a escapar, lo cual él hizo. Acompañando a Yoda hasta su caza estelar, Skywalker le prestó a R2-D2 para que le acompañara en un viaje que llevó a Yoda a Dagobah y al misterioso planeta Moraband. Allí, Yoda aprendió que la Orden Jedi no ganaría las Guerras Clon y que había 'otro Skywalker'.

Crisis en Utapau

Anakin Skywalker: «¿Cómo dormirías sabiendo que te he fallado?»
Obi-Wan Kenobi: «No muy bien, imagino. Por suerte, eso no es verdad, y nunca lo será. »
— Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi [fuente]
A Death on Utapau Ep

Skywalker y Kenobi hablan con la inspectora June.

Durante los últimos meses de la guerra, Obi-Wan Kenobi y Skywalker fueron enviados a Utapau a investigar la misteriosa muerte de la Maestra Jedi Tu-Ahn. Al llegar a Ciudad Pau, la inspectora Jen June los guió hasta el cadáver de la Jedi en una funeraria. Tras examinar el cuerpo, fueron al lugar en el que Tu-Ahn había sido encontrada, sólo para determinar que había sido golpeada en un nervio óptico con un dardo disparado por un francotirador. Después de deducir la posición del francotirador, una torre, gracias a su propietario Garri, los dos Jedi supieron de la implicación de MagnaGuardias en el asesinato y comenzaron a sospechar de la implicación del General Grievous en el asunto. Además, la inspectora June analizó una sustancia viscosa que ambos habían encontrado — una secreción de piel de amani.

Aunque el gobernador Torul Blom les ordenó abandonar Utapau, Kenobi y Skywalker perseveraron y alquilaron dos dactillions para ir a hablar con el líder de una tribu de amani, que reveló que los amani desterrados se encontraban en el interior de una cueva. Los dos Jedi entraron en la cueva y encontraron MagnaGuardias. A pesar de que opusieron resistencia, consiguieron destruir a los droides y descubrieron la implicación de los sugi en lo ocurrido, por lo que fueron a ver a la inspectora June de nuevo. Poco después, los dos asistieron al funeral de Tu-Ahn.

Al llegar al asentamiento de amani que habían ido a buscar en un principio, los amani se dispersaron, por lo que Skywalker y Kenobi tuvieron que seguir el rastro de quien parecía ser su líder. Durante la caza, Skywalker mencionó a Ahsoka Tano por primera vez desde su marcha, y Kenobi le preguntó si quería hablar sobre ello, a lo que Skywalker se negó. Entonces, Obi-Wan sugirió levantar un campamento y descansar. No obstante, insistió en el asunto de Ahsoka, lo que hizo que Skywalker dijera que la echaba de menos y que expresara su enfado con el Consejo Jedi por haberla abandonado. Para enfado de Skywalker, Kenobi se posicionó de parte del Consejo, afirmando que había sido decisión de Ahsoka marcharse, puesto que había permitido que sus emociones nublaran su juicio, algo que los Jedi no debían permitirse. De nuevo, Obi-Wan sugirió descansar, pero Skywalker decidió hacer la primera guardia. Finalmente, preguntó a Kenobi qué pasaría si él pasara a convertirse en su mayor decepción, algo que Obi-Wan quería creer que nunca ocurriría.

Crystal Crisis Ep

Skywalker y Kenobi protegen a un enorme cristal kyber.

Sin embargo, mientras ambos se quedaban dormidos fueron capturados por un grupo de sugis liderados por Chong, quien los llevó ante Endente mientras Kenobi le expresaba su intención de comprar armas. Pronto supieron que Endente estaba, en realidad, vendiendo un enorme cristal kyber y Skywalker le exigió ver el cristal antes de hacer negocios. Los dos fueron llevados a la nave en la que se encontraba el cristal, donde escaparon de sus captores y Skywalker eliminó a todos los sugis excepto a Endente, quien escapó. Tras descubrir el cristal, los dos Jedi consiguieron transportarlo a través de las llanuras de Utapau hasta llegar a Ciudad Pau, donde Blom rodeó a los Jedi con sus hombres y los droides de combate de Grievous. Mientras el cristal kyber era cargado a una nave que se dirigió a la órbita del planeta, Kenobi y Skywalker robaron otra nave para recuperar el cristal.

Durante la persecución, Grievous dañó su nave, obligándolos a desconectar el hiperimpulsor y, con las cápsulas de escape, abordar la nave en la que se encontraba el cristal. Al separarse, Kenobi fue capturado por Grievous y Skywalker recuperó su sable de luz, localizó el cristal y liberó a Obi-Wan. Juntos, se abrieron paso hasta la sala en la que se encontraba el cristal, donde quedaron temporalmente atrapados hasta que un escuadrón los descubrió. Usando el cristal y la Fuerza para destruir al escuadrón enemigo, los Jedi consiguieron llegar al hangar donde Skywalker robó una lanzadera para huir. Mientras tanto, Kenobi hizo que varios AAT disparasen contra el cristal para sobrecargarlo, explotando el cristal junto a la nave mientras ellos escapaban de la explosión y regresaban a Coruscant para informar al Consejo.

Batalla de Anaxes

Anakin Skywalker: «Dime la secuencia para desactivar la bomba.»
Trench: «Nunca. Dooku me mataría por perder Anaxes.»
Anakin Skywalker: «Y crees que yo no. »
Trench: «Tú eres un Jedi. Vuestra nobleza es una debilidad.»
Anakin Skywalker: «¡Yo no tengo esas debilidades! Ahora vamos a intentarlo de nuevo.»
―Anakin Skywalker y Trench [fuente]
Anakinbadbatchpiloting

Skywalker liderando un ataque aéreo en Anaxes.

Más adelante, Skywalker fue enviado junto a Mace Windu a defender los astilleros de la República Galáctica en Anaxes. Con numerosas bajas en aumento en el bando de la República, el capitán clon Rex informó a Skywalker y a Windu de la posibilidad de que el General Trench poseyera su algoritmo. Considerando la posibilidad, Windu envió a Rex y al comandante clon Cody junto a un escuadrón y la Fuerza Clon 99 tras las líneas enemigas para infiltrarse en un centro separatista mientras Skywalker y él mantenían la posición. Tras confirmar que su algoritmo estaba siendo usado por Trench y que el CAR Echo todavía seguía vivo, Rex planeó una misión de rescate en Skako Minor para la que Skywalker tuvo que pedir permiso. Aunque la petición fue rechazada, Skywalker, Rex y la Fuerza Clon 99 continuaron con la operación.

Al llegar a Skako Minor, Skywalker fue capturado por unos poletec a bordo de sus keeradaks, lo que hizo que Rex y la Fuerza Clon 99 les siguieran hasta una aldea para rescatar al General Jedi. Todos ellos se disculparon y explicaron la situación, y el jefe de los poletecs les ayudó a alcanzar Purkell, donde se infiltraron con algún esfuerzo. Al llegar a una antesala, el Emir Wat Tambor envió una transmisión informando de que habían violado la neutralidad de la Tecno Unión, y envió refuerzos droides. Mientras Skywalker, Hunter, Wrecker y Crosshair los destruían, Rex y Tech encontraron a Echo — vivo, pero como un cíborg.

Incapaces de desconectar a Echo de una cámara de éxtasis, Skywalker contactó con Tambor e intentó negociar por la libertad de Echo, pero Tambor rechazó la idea y le mostró los efectos de un destructor de materia orgánica sobre los nativos poletecs. Cortando la transmisión, Skywalker urgió a sus compañeros a darse prisa. Tech consiguió desconectar a Echo y escaparon por los conductos de ventilación antes de ser evaporados por el arma de Tambor, después de lo cual Wrecker destruyó los ordenadores principales del emir con explosivos. Mientras escapaban, sin embargo, fueron rodeados por droides, pero gracias a Tech montaron sobre keeradaks hasta llegar a la aldea poletec. Allí, convencieron a los nativos para que les ayudaran contra las fuerzas de la Tecno Unión.

A Distant Echo thumb

Skywalker junto a Rex y el líder de la Fuerza Clon 99, Crosshair.

Después de la escaramuza, Skywalker, Rex y la Fuerza Clon 99 regresaron a Fort Anaxes, donde Windu y Obi-Wan Kenobi iban a atacar a los separatistas por aire, mientras que Echo sería escoltado por la Fuerza Clon 99, Skywalker y Rex hasta la bóveda de comunicaciones de Trench en la órbita del planeta, donde se conectaría a los movimientos estratégicos de los separatistas. Cuando Echo lo hizo y desactivó a los droides de combate enemigos, se dio cuenta de que Trench había iniciado una cuenta atrás para detonar una bomba que podría destruir la mayor parte de Anaxes. Mientras Kenobi colaboraba en las tareas de evacuación, Skywalker partió a enfrentarse a Trench — cortando sus brazos prostéticos y amenazando con matarlo. Finalmente, el harch le reveló el código de desactivación de la bomba. Después de informar a Windu de cómo desactivar la bomba, Skywalker mató a Trench y obtuvo un detonador de auto-destrucción de la nave enemiga en la que se encontraba.

Mientras Skywalker y su equipo escapaban, él y Wrecker destruyeron la nave insignia de Trench, dañando a las naves circundantes de la flota, y regresaron a Fort Anaxes, donde Windu, Kenobi y Skywalker entregaron medallas a los héroes de la campaña: el capitán Rex, Echo y la Fuerza Clon 99.

Vos y Ventress

Tras recibir la misión por parte del Consejo Jedi de asesinar al Conde Dooku con la ayuda de Asajj Ventress, Quinlan Vos se pasó al lado oscuro en Raxus gracias a las manipulaciones de Dooku y el entrenamiento de Ventress. Ella organizó una misión de rescate que fracasó, y acto seguido contactó con el Consejo Jedi. Cuando llegó al Templo Jedi, Skywalker y Obi-Wan Kenobi la escoltaron a la cámara del Consejo, donde a pesar de la oposición abierta de Mace Windu, Yoda envió a Skywalker y Kenobi junto a Ventress a rescatar a Vos sobre Taris. Pronto los tres se encontraban en la cabina de la nave de Ventress para infiltrarse en la nave enemiga en la que Quinlan, también llamado Almirante Enigma, estaba lanzando órdenes a los separatistas.

Con sigilo, los tres abordaron la nave y llegaron al puente, donde encontraron a Dooku en lugar de a Vos. Entonces, Skywalker se enfrentó a Dooku mientras Kenobi y Ventress descubrían a un Quinlan cautivo. Aunque Ventress sabía que Vos estaba consumido por su odio, todos ellos escaparon, regresando a Coruscant de inmediato. De vuelta en el Templo Jedi, Skywalker vio como el Consejo daba la bienvenida a Vos e indultaba a Ventress. Esa misma noche, Skywalker se reunió con su mujer, Padmé Amidala, para un momento de respiro, durante el cual Skywalker le informó de lo ocurrido — después de lo cual Amidala pensó que tal vez el amor de Ventress podía ser la forma de hacer volver a Vos del lado oscuro, dejando a Skywalker sin palabras.

Un mes después, Skywalker fue enviado junto a Kenobi, Quinlan y Akar-Deshu a la misión de tomar una base de suministros separatista y distribuir los suministros entre los planetas más necesitados. Sin embargo, su misión se complicó cuando Vos, sin que ellos lo supieran, provocó la auto-destrucción de la base. Tras otra misión fallida junto a Quinlan, Skywalker comenzó a sospechar de su traición. Luego, Skywalker y Kenobi fueron enviados a espiar a Vos y Ventress tras recibir de nuevo la tarea de asesinar a Dooku durante la Segunda Batalla de Christophsis. Al ver a Vos intentando obligar a Dooku a llevarle ante su maestro Darth Sidious en vez de matándole, Skywalker y Kenobi intervinieron, tomando a los dos por sorpresa y arrestándoles.

No obstante, Vos y Dooku pronto escaparon provocando la muerte de Akar-Deshu y Kav Bayons, subiendo a la nave de Ventress para escapar a Christophsis. Skywalker hizo que dispararan a la nave de los fugitivos, que tuvieron que aterrizar en la superficie del planeta. Él y Kenobi persiguieron a los tres fugitivos heridos hasta una torre de control separatista, donde los rodearon. Allí, Skywalker y Kenobi presenciaron los últimos momentos de Ventress, sacrificándose para salvar a Vos de los mortíferos rayos de la Fuerza de Dooku. Tras la muerte de Ventress, Vos se redimió y se unió a Skywalker y Kenobi para intentar capturar a Dooku, sin éxito. Entonces transportaron el cuerpo de Ventress y a Vos a Coruscant, donde el Jedi caído confesó sus crímenes y Kenobi defendió a Ventress.

El último encuentro de una amistad

En el 19 ABY, durante las últimas semanas de las Guerras Clon, Ahsoka Tano tuvo noticias de la localización del Lord Sith Darth Maul, quien había tomado el control de Mandalore ganando el liderazgo de la Guardia de la Muerte. Por eso, Ahsoka decidió acudir a Mandalore para ayudar a la facción mandaloriana dirigida por Bo-Katan Kryze a derrocar al gobierno de Maul. Esperando que Skywalker y Obi-Wan Kenobi pudieran unirse a ella para hacer frente a Maul, Ahsoka contactó con ambos. En poco tiempo, Kenobi y Skywalker llegaron al planeta junto a un batallón de clones del Gran Ejército de la República. Tras establecer un sitio sobre Mandalore, ambos fueron reclamados en Coruscant para rescatar al Canciller Supremo Sheev Palpatine, que había sido secuestrado por el General Grievous.

Antes de marcharse, Skywalker proporcionó a Ahsoka las cosas que necesitaba para hacer frente a Maul; sus viejos sables de luz y un batallón de clones de la Legión 501, liderados por el capitán clon Rex. Antes de partir, Anakin dijo a Ahsoka que se sentía muy orgulloso de ella. Sin que ninguno de ellos lo supieran, esa sería la ultima vez que se verían como amigos.

El fin de la guerra

Batalla de Coruscant

«Pronto tendré un nuevo aprendiz... uno mucho más joven y más poderoso.»
Darth Sidious[fuente]
DeathOfTyranus

Skywalker tras asesinar al Conde Dooku por orden de Palpatine.

Tras el secuestro del Canciller Supremo Sheev Palpatine en Coruscant a manos del General Grievous, Skywalker y Obi-Wan Kenobi consiguieron llegar al planeta a tiempo desde Mandalore para interceptar a la flota separatista. Avanzando a través del campo de batalla, los dos Jedi consiguieron aterrizar en el hangar de la nave en la que se encontraba retenido Palpatine, la Mano Invisible. Allí se abrieron paso hasta el puente, el lugar en el que Palpatine estaba esposado. Cuando los dos Jedi intentaron liberarlo, el Conde Dooku entró en la sala escoltado por dos superdroides de combate para enfrentarse a ambos.

A diferencia de en su primer encuentro con Dooku en Geonosis tres años antes, Skywalker y Kenobi lucharon juntos contra él en un duelo coordinado, hasta que el Lord Sith estranguló con la Fuerza a Kenobi. Entonces, Dooku golpeó a Skywalker a la vez que lanzaba a Kenobi hacia el otro lado de la sala, dejando al Maestro Jedi inconsciente y lanzando sobre él un trozo de pasarela con la Fuerza. Skywalker volvió a atacar a Dooku, perdiendo el control de sus emociones mientras Dooku se burlaba de él. Skywalker comenzó a liberar todo su miedo, su ira y odio superando finalmente al Conde. El breve duelo terminó abruptamente cuando Skywalker cortó las manos de Dooku, dejándolo indefenso, en un acto de venganza por la pérdida de su brazo derecho a manos de Dooku.

Complacido por lo ocurrido, Palpatine instó a Skywalker a asesinar a Dooku. Tras dudar en satisfacer los deseos de Palpatine, Skywalker, que poseía su sable de luz y el de Dooku, cortó la cabeza del Lord Sith, matándolo en el acto. Skywlaker no sabía que Palpatine era Darth Sidious, ni tampoco que éste lo había elegido para ser su nuevo aprendiz, usando a Dooku como peón hasta que ya no le fue de más utilidad. No obstante, Skywalker se arrepintió inmediatamente de sus acciones, afirmando que el asesinato de un hombre indefenso no era propio de un Jedi. Palpatine sin embargo, calmó la conciencia de Skywalker afirmando que sus acciones habían sido algo natural de la situación — Skywalker había prometido vengarse de Dooku por cortarle el brazo tres años atrás — y además, tal como Skywalker había confiado a Palpatine, el joven Jedi ya estaba familiarizado con el asesinato desde su encuentro con los bandidos tusken que habían matado a su madre, Shmi Skywalker.

FirstDate-ROTS

Skywalker conoce al General Grievous por primera vez.

Anakin liberó entonces a Palpatine de sus ataduras y salió del lugar cargando con un inconsciente Kenobi en la espalda, ignorando las órdenes del Canciller de dejar al Maestro Jedi atrás para no cargar con un peso adicional. Su huida fue breve, puesto que pronto fueron capturados por el General Grievous y llevados a la sala de mando, donde Skywalker y Grievous se vieron cara a cara por primera vez, después de haber tenido numerosas escaramuzas a lo largo de la guerra. Grievous comentó que consideraba a Skywalker demasiado joven para alguien de su reputación, a lo que él respondió burlón que Grievous era más bajo de lo que había imaginado. Entonces, a la orden de Skywalker, R2-D2 creó una distracción dando a los Jedi el tiempo suficiente como para recuperar sus sables de luz, cortar sus ataduras y atacar a los droides enemigos. Grievous escapó de los Jedi y liberó todas las cápsulas de escape con él a bordo mientras la nave se desplomaba hacia la superficie de Coruscant, atraída por la gravedad del planeta. Skywalker consiguió pilotar lo que quedaba de la nave y aterrizar en una plataforma de aterrizaje abandonada del área industrial de Coruscant.

Caída al lado oscuro

Tras regresar a Coruscant, Skywalker se reunió con su mujer, Padmé Amidala. Después de una breve bienvenida y la mención de la posible muerte de Anakin, Padmé le informó de que estaba embarazada, algo que le dio inmensa alegría. Decidieron mantener ese hecho en secreto del Consejo Jedi y el Senado Galáctico en beneficio de ambos. Más adelante, Skywalker tuvo visiones de Amidala muriendo durante el parto. Para salvar a su mujer, Skywalker quiso buscar información en los holocrones Jedi, a cuya bóveda sólo podían acceder los Maestros Jedi. Cuando el Canciller Supremo Sheev Palpatine nombró a Skywalker su representante en el Consejo Jedi, él asumió que se le daría el rango de Maestro, lo que le permitiría acceder a los holocrones. Sin embargo, los otros Jedi del Consejo aceptaron de mala gana el nombramiento de Skywalker, pero denegándole el rango de Maestro, enfureciendo y frustrando a Skywalker. Tras una sesión con los demás miembros del Consejo, un tenso Skywalker expresó su opinión a Obi-Wan Kenobi sobre ese asunto, pensando en el hecho de que necesitaba ser un Maestro para salvar a Amidala.

Councilrots

Anakin se reúne con el Consejo Jedi.

Todavía disminuyendo más su confianza en ellos, el Consejo urgió a Skywalker a espiar a Palpatine, aunque Kenobi se había mostrado en contra de esa decisión. Dándose cuenta de que era por eso que el Consejo había aceptado la petición de Palpatine, Skywalker comenzó a perder el respeto por los miembros del órgano de gobierno, una incertidumbre y desconfianza que más tarde reveló a su mujer. Skywalker buscó consejo en Yoda acerca de sus visiones del futuro, informando de que en ellas moría alguien muy cercano a él, pero sin revelar la identidad de la persona en cuestión. Yoda, sin saber la intensidad del amor de Skywalker por Amidala, le aconsejó entrenarse a sí mismo para aceptar la pérdida de su ser querido. Skywalker no quedó satisfecho con su respuesta.

En otra reunión del Consejo, Skywalker informó a los Maestros de que Palpatine había recibido la información de que el General Grievous se encontraba en el Sistema Utapau. Después de que el Consejo declinara su disposición a ir a Utapau a enfrentarse a Grievous, Skywalker se sentó y escuchó cómo Kenobi era elegido en su lugar. Justo antes de la partida de Kenobi a Utapau para capturar o matar a Grievous, Skywalker se acercó a él, sintiendo que Kenobi le necesitaba. Aceptando que tal vez necesitaría la ayuda de Skywalker, Kenobi rechazó su ofrecimiento, puesto que no quería arriesgarse a que la misión terminase convertida en la "persecución de un bantha salvaje". Skywalker también se disculpó por su comportamiento anterior ante Kenobi, puesto que estaba agradecido con él por ser su mentor, y afirmó que sólo estaba frustrado. Sin que ninguno de ellos lo supiera, esa sería la última vez que Skywalker y Kenobi hablarían como amigos y como Jedi. Anakin comenzó a sospechar debido a visiones de Kenobi cerca de Amidala durante su muerte aparente de que Padmé podía estar teniendo una aventura extra-marital con Obi-Wan. Además, Anakin pensó que Obi-Wan estaba empezando a darse cuenta del matrimonio secreto entre él y Amidala, así como del embarazo de la senadora.

Tragedy

Palpatine explica a Skywalker la historia de Darth Plagueis.

Mientras se continuaba reuniendo con Palpatine, el Canciller comenzó a plantar poco a poco en él semillas del lado oscuro. Jugando con su miedo a perder a Padmé, explicó a Skywalker la historia de un Lord Sith, Darth Plagueis, quien era lo bastante poderoso como para evitar que los demás murieran. Sabiendo que eso interesaría a Skywalker por la situación en la que se encontraba, Palpatine continuó informando de un oscuro poder que los Jedi no serían capaces de enseñarle. Al sentirse en baja estima por el Consejo Jedi, Skywalker se reunió en más ocasiones con Palpatine y comenzó a compartir sus frustraciones. Sintiendo que era el momento oportuno, Palpatine reveló su verdadera identidad, y ofreció a Skywalker la opción de aprender los caminos del lado oscuro y usar su poder para salvar a Amidala. Encendiendo su sable de luz, Skywalker contempló la posibilidad de matar a Palpatine en el momento que supo que era un Lord Sith, pero decidió no hacerlo en cuanto Palpatine le dijo que matarle le haría caer en el lado oscuro y eso arruinaría sus posibilidades de salvar a Padmé.

En lugar de eso, Skywalker fue en busca de Mace Windu y le informó de la identidad de Palpatine, aunque se arrepintió de ello a medida que las palabras de Palpatine resonaban en su mente. Windu, tras pedir a Skywalker que permaneciera en el Templo Jedi, partió junto a otros tres Jedi — Agen Kolar, Saesee Tiin y Kit Fisto — a arrestar al Canciller. Sidious luchó contra los Jedi, matando a tres de ellos casi inmediatamente y dejando solo a Windu. Él y Sidious continuaron peleando hasta que el Maestro Jedi ganó ventaja. De vuelta en el Templo Jedi, Skywalker fue asaltado por un pensamiento acaparador: con Sidious muerto, perdería la oportunidad de salvar a Amidala de la muerte que aparecía en sus visiones. Eso hizo que Skywalker decidiera abandonar el Templo Jedi y se dirigiera a la escena del arresto.

Una elección fatídica

«Seducido por el lado oscuro, el joven Skywalker ha sido. El chico que tú entrenaste desaparecido ha... consumido por Darth Vader.»
―Yoda a Obi-Wan Kenobi[fuente]
Superconductingloop

Anakin atestigua el enfrentamiento entre Palpatine y Windu.

Atormentado por el pensamiento de Padmé Amidala muriendo sin el beneficio de los conocimientos de Darth Sidious, Skywalker abandonó el Templo Jedi, cogiendo un vehículo con el que llegar a la Oficina del Canciller. Sin saber lo que iba a ocurrir, Skywalker se abrió paso hasta la oficina de Palpatine, donde se suponía que iba a ser arrestado. Por casualidad, Skywalker llegó justo a tiempo para ver a Mace Windu en frente de un desarmado Sidious, con su sable de luz encendido y apuntando a la garganta del Canciller Supremo.

Sidious, al ver a Skywalker, afirmó que los Jedi estaban intentando tomar el control de la República Galáctica, y procedió a atacar a Windu con los rayos de la Fuerza mientras suplicaba la ayuda de Skywalker, intentando convencerlo para que salvara su vida. Casi incapaz de detener los rayos de Sidious, Windu pidió a Skywalker que no escuchara a Palpatine. A medida que sus rayos eran desviados por Windu hacia su cara, el Lord Sith comenzó a desfigurarse mientras incrementaba sus ataques con el lado oscuro. Su cara se deformó y sus ojos se volvieron amarillos. El verdadero Sith que había en Sidious se estaba haciendo cada vez más evidente en Palpatine. Windu consiguió desviar los rayos que iban dirigidos hacia él y afirmó que era el momento de matar a Sidious y terminar con los Sith de una vez por todas. Sin embargo, Skywalker se enfrentó a él, alegando que Palpatine debía ser sometido a un juicio y que ejecutarle no era propio de un Jedi. Windu respondió que a pesar de todo, Palpatine era demasiado peligroso como para que permaneciera con vida. Con Sidious suplicando por última vez, Windu ignoró a Skywalker y alzó su sable de luz, preparado para matar a Sidious, pero en un momento de desesperación y prisa, un aterrorizado Skywalker cortó la mano derecha de Windu, dejándolo indefenso y en agonía. Antes de que Windu pudiera responder, Sidious aprovechó la oportunidad y usó los rayos de la Fuerza para lanzar a Windu a través de una ventana, con su cuerpo electrocutado cayendo al suelo.

Bowing before a New Master

Skywalker se arrodilla ante su nuevo maestro, Darth Sidious.

Al darse cuenta del significado de lo que acababa de hacer, Skywalker quedó invadido por la culpa y el remordimiento, cuestionando sus acciones, pero estaba demasiado agotado y aturdido emocionalmente como para resistir a Sidious, quien afirmó que Skywalker estaba cumpliendo con su destino. Sabiendo que Skywalker era emocionalmente inestable, Sidious animó a Skywalker a abrazar el lado oscuro y convertirse en su aprendiz, permitiendo a Sidious enseñarle todo lo que sabía. Anakin se dio cuenta entonces de que Sidious le había estado manipulando — así como a la galaxia — durante todo el tiempo. Sin embargo, debido a su papel en la muerte de Windu y su deseo de mantener a Amidala con vida, no tenía esperanzas de poder regresar a la Orden Jedi. Acaparado por la angustia, Skywalker aceptó hacer todo lo que Sidious deseara; únicamente queriendo salvar la vida de Padmé. Aunque afirmó que engañar a la muerte era un poder que sólo una persona había conseguido, Sidious prometió a Skywalker que juntos podrían descubrir el secreto, admitiendo sutilmente que él no tenía la habilidad para evitar la muerte de otros, pero Skywalker estaba demasiado ciego como para verlo. Entonces, Anakin Skywalker se arrodilló y juró lealtad a los Sith, por lo que Sidious lo nombró su nuevo aprendiz con un nuevo nombre: Darth Vader.

Ataque al Templo Jedi

«Haz lo que debe hacerse, Lord Vader. Sin dudar y sin compasión.»
―Darth Sidious a Darth Vader[fuente]
Knightfall2

Darth Vader lidera a los clones de la Legión 501 para masacrar a los Jedi del interior del Templo Jedi.

Darth Sidious aseguró a Vader que todos los Jedi eran enemigos del estado, incluido Obi-Wan Kenobi, por lo que se desataría una interminable guerra civil a no ser que los Jedi fuesen destruidos. Vader recibió la orden de su Maestro Sith de que si quería obtener el suficiente poder del lado oscuro como para salvar a Padmé Amidala, tenía que liderar a la Legión 501 hasta el interior del Templo Jedi para matar a todos los Jedi de su interior, cogiéndolos desprevenidos e iniciando así una purga. Vader obedeció sin cuestionar sus órdenes, masacrando a Jedi e Iniciados por igual. Sus motivos personales, sin embargo, eran el pensamiento de que la Orden Jedi nunca entendería los motivos de su implicación en la muerte de Mace Windu, sintiendo que había ido demasiado lejos como para ser aceptado de vuelta. Vader incluso mató a algunos Maestros Jedi como Cin Drallig y Shaak Ti. Algunos niños Jedi incluso se acercaron a él, sin saber que él era el líder de sus atacantes. El ataque provocó una enorme cortina de humo que salía del Templo Jedi, fácilmente vista desde el Edificio del Senado. Eso preocupó a Amidala y le aterrorizó, sin saber si Anakin se encontraba bien. Cuando él regresó, aseguró a Amidala que todo saldría bien y que se dirigía a eliminar a los líderes separatistas restantes en Mustafar, una vez finalizada su misión de exterminar a los Jedi del Templo. Ese sería el inicio de la Gran Purga Jedi. Vader también planeaba en secreto derrocar a Sidious poco después de poner orden a la galaxia.

Batalla entre hermanos

Darth Vader: «¡Tú la has vuelto contra mí!»
Obi-Wan Kenobi: «¡Eso es algo que has hecho tú mismo!»
Darth Vader: «¡No vas a arrebatármela! »
Obi-Wan Kenobi: «Tu ira y tus ansias de poder ya lo han conseguido. Has permitido que ese Lord tenebroso corrompa tu mente y ahora... ahora te has convertido en lo que precisamente juraste destruir.»
— Darth Vader y Obi-Wan Kenobi[src]
Nuevo Vader

Darth Vader, profundamente inmerso en el lado oscuro de la Fuerza.

Poco después del ataque de Vader contra el Templo Jedi, Vader regresó junto a Padmé Amidala para consolarla e informar de la actual situación de la República Galáctica y los Jedi. Dejándola perturbada y confusa, Vader continuó su misión volando a Mustafar, donde debía asesinar al Consejo Separatista.

Vader viajó a Mustafar y usó los códigos de Darth Sidious para atravesar la seguridad separatista. Vader dejó a R2-D2 junto a su nave para que sus acciones nunca fueran atestiguadas ni grabadas. Entró en la sala en la que se encontraban los líderes separatistas y cerró todas las puertas, evitando que ningún miembro del consejo pudiera escapar. En un primer momento, los líderes separatistas le dieron la bienvenida, hasta que reconocieron su cara. Para su sorpresa, el corrompido Vader comenzó su masacre contra el Consejo Separatista.

Tras asesinar a todos los miembros, junto a sus guardias a sangre fría, Vader se acercó al último de ellos — Nute Gunray, el antiguo aliado de Sidious que había invadido y ocupado Naboo antes de ser derrotado por Skywalker treinta años antes, y quien había intentado asesinar a Amidala en varias ocasiones durante las Guerras Clon. Antes de morir, Gunray suplicó por su vida a Vader, afirmando que Lord Sidious le había prometido la paz. A pesar de las súplicas de Gunray, Vader procedió a matarlo. Con su misión cumplida, Vader salió de la sala en silencio, esperando sus próximas instrucciones.

En el exterior, delante del acaparador terreno volcánico, Vader contempló su transformación y se convenció a sí mismo de que todo lo hacía en beneficio de la República, aunque todavía se sentía culpable por sus acciones, llorando de remordimiento. En ese momento, recordó la orden de Sidious de comunicarse con él tan pronto como el enemigo hubiese sido derrotado.

Anakinchoke

Vader ahoga con la Fuerza a Padmé.

Durante su transmisión, pensó en cómo de pronto planeaba cambiar de posición y matar a Sidious — tan pronto como hubiera descubierto el modo de preservar la vida de Amidala. Darth Sidious ordenó a Vader enviar un mensaje a las naves de la Federación de Comercio para que ordenaran al Ejército Droide desconectarse de inmediato antes de cortar la comunicación. Viendo la nave de su mujer llegar, Vader abandonó el búnquer para reunirse con ella.

Después de reunirse con Amidala, Vader pronto descubrió que Obi-Wan Kenobi le había informado de sus acciones en el Templo Jedi. Aunque no negó las acusaciones, Vader afirmó que Kenobi sólo estaba intentando volverla en su contra. Amidala intentó razonar con él y convencerlo para que se retirara del servicio público junto a ella para criar a su hijo, pero Vader quiso proseguir con su plan de derrocar a Palpatine y ocupar su lugar. Impactada y horrorizada, Amidala se negó, afirmando que Anakin había cambiado y había elegido un camino que ella no podía seguir. Padmé le suplicó que volviera a la normalidad, prometiendo que todavía lo amaba. No obstante, sin que Amidala lo supiera, Kenobi se había infiltrado en su nave para encontrar a Vader, y en ese momento apareció por la rampa de la nave.

Al ver a su antiguo maestro, Vader asumió incorrectamente que Amidala le había traicionado trayendo a Kenobi para matarlo. Superado por su ira y su furia, estranguló con la Fuerza a su mujer hasta dejarla inconsciente, ignorando sus súplicas por su inocencia. Kenobi también intentó razonar con su antiguo aprendiz, pero Vader se negó a escucharle, demasiado consumido por el odio. Después de que Kenobi concluyera que no le quedaba otra opción más que luchar, Vader le dijo que lo intentaría, y se lanzó a atacar a su antiguo maestro y viejo amigo.

Anakin vs Obiwan

Vader se enfrenta a Obi-Wan Kenobi en Mustafar.

Vader y Kenobi pelearon en un intenso duelo a lo largo de todo un complejo minero y sobre el río de lava de su exterior. El combate terminó en la orilla de un río de lava, donde Kenobi saltó hasta su parte alta para obtener ventaja, suplicando a Vader que aceptara una derrota y abandonara la lucha. Dominado por su orgullo y su ira, Vader ignoró su desventaja táctica e intentó saltar hacia Kenobi, con su sable de luz en posición para matar, sólo para ser golpeado por el arma de Obi-Wan, que le cortó sus piernas y el brazo izquierdo.

Físicamente lisiado, Vader intentó ascender por la orilla del río de lava usando el brazo cibernético que le quedaba, pero así sólo se acercó todavía más a la lava. Mientras él hacía eso, Kenobi y Vader intercambiaron sus palabras de despedida, Vader gritando su eterno odio hacia Kenobi mientras que Kenobi, al borde de las lágrimas, expresó su arrepentimiento y decepción por que Anakin, el hombre al que había querido como a un hermano, hubiera fracasado de manera tan estrepitosa en su destino de traer el equilibrio a la Fuerza.

Poco después, la lava encendió la ropa de Vader, quemando su cuerpo de gravedad. Vader fue prácticamente inmolado a medida que se deslizaba hacia el río de lava. Kenobi cogió el sable de luz de Skywalker y se marchó dejando a Vader por muerto. Obi-Wan conservaría el sable de luz hasta el 0 ABY. Mientras las llamas se extinguían, Vader se mantuvo vivo a través de la Fuerza, con su voluntad inquebrantable y decidido a ascender por la orilla con su brazo cibernético, haciendo frente a sus graves heridas.

Vida como Darth Vader

Renacimiento

VaderAtacaSidious

Vader ataca a Sidious tras conocer el destino de Padmé.

Aunque Vader sobrevivió, quedó horriblemente desfigurado, tanto física como mentalmente, y sus pulmones quedaron dañados debido a las cenizas ardientes del aire de Mustafar. Poco después, Darth Sidious, habiendo percibido que Vader estaba en peligro, llegó a Mustafar, donde encontró a su aprendiz herido de gravedad, y se lo llevó a Coruscant en una cápsula médica. Como el recién nombrado Emperador del Imperio Galáctico no podía permitirse perder a Vader, recurrió a los mejores científicos, entre los cuales se encontraba Cylo, que aprovechó para ganar acceso privado a las prótesis cibernéticas de Vader, y les ordenó crear un traje de soporte vital negro parecido a una armadura. Al recuperar la conciencia, Vader preguntó a Sidious qué había sido de su mujer, Padmé Amidala, y él respondió a Vader que la había matado inmerso en su ira. Sin que ellos lo supieran, Amidala había dado a luz a los gemelos Luke y Leia antes de morir. Acaparado por su desesperación en la creencia de que había matado a Amidala y a su hijo aún no nacido, cumpliendo con sus visiones de la muerte de Amidala, Vader destruyó a los droides médicos y dañó la sala con la Fuerza. Rompió sus ataduras de la mesa de operaciones y se esforzó por caminar con su nueva armadura.

La desesperación de Vader se convirtió en rabia y golpeó con la Fuerza a Sidious contra una pared, gruñendo que su maestro le había prometido salvar a Amidala. Sidious, mientras Vader le intentaba estrangular sin éxito con la Fuerza, respondió que la muerte de Amidala le había proporcionado un regalo: dolor. Sidious prosiguió dando a Vader una elección; aceptar el dolor y usarlo como un regalo o morir. Al cabo de un momento, Vader respondió que viviría. Entonces Sidious le lanzó de inmediato una descarga de rayos de la Fuerza, y pidió retóricamente a Vader que usara su sable de luz para defenderse. Vader contestó que su sable de luz había sido tomado por Obi-Wan Kenobi al finalizar su duelo. Mientras seguía atacando, Sidious gritó que el arma de la que hablaba Vader no era la suya. En lugar de eso, pertenecía a un Jedi, y Vader ahora era un Sith. Terminando su ataque contra Vader, Sidious encendió su propio sable de luz. Apuntó con el sable a la garganta de Vader y le dijo que entendía que los últimos acontecimientos hubieran sido traumáticos para Vader, pero que si volvía a usar la Fuerza contra él, acabaría lo que Kenobi no pudo hacer. Entonces Sidious apagó su sable de luz y afirmó que, como amigos, esperaba que nunca se encontrasen en una situación parecida. Acto seguido pidió a Vader que apartara su rabia contra los Jedi de ahora en adelante, puesto que ambos tenían trabajo por hacer.

VadervsClones

Vader se enfrenta a un grupo de soldados clon en un puesto de avanzada Jedi.

A continuación, Sidious acompañó a Vader hasta un balcón para observar al viejo Templo Jedi. Allí, Vader vio a Mas Amedda dirigiendo una ceremonia de quema de los sables de luz de los Jedi que habían sido asesinados en el Templo. Mientras escuchaban el discurso de Amedda, Sidious preguntó a su aprendiz si sabía por qué los sables de luz de los Sith eran rojos. Vader respondió que no lo sabía, puesto que su formación en el Templo había sido incompleta. Sidious se rió y murmuró que los Jedi habían enterrado toda aquella información que les resultaba incómoda. Entonces explicó que los cristales kyber sentían dolor como cualquier otro ser vivo, de modo que podían hacerse sangrar a través del odio, la ira y el dolor si eran sometidos a ellos. Preguntó a Vader si lo había entendido, y el respondió afirmativamente, afirmando que Palpatine no le había entregado ninguno de los sables de luz que estaban siendo quemados para que los corrompiera, ni siquiera el de Yoda. A medida que decía eso, Vader se dio cuenta de que el cristal del sable de luz de un Sith debía ser arrebatado de un Jedi por parte de dicho Sith.

Mientras la ceremonia progresaba, los soldados clon del lugar metieron una gran cesta llena de sables de luz a un incinerador, incluyendo el de Yoda. Los sables de luz quedaron atrapados en el fuego y, momentos después, una poderosa onda expansiva golpeó el aire en cuanto los cristales kyber fueron destruidos.

Después, Sidious llevó a Vader hasta un planeta desierto en el Borde Medio y le encargó la tarea de cazar a un Jedi y quitarle un cristal kyber. En el planeta, Sidious dejó a Vader cerca de un sitio donde se había encargado de que hubiera una nave para Vader, pero la nave había sido robada por piratas. Dejando a Vader para que recuperara la nave, Sidious se marchó, y Vader avanzó por el planeta a pie. Finalmente, eliminó al grupo de piratas que había robado su nave y viajó a un puesto de avanzada Jedi. El puesto estaba ocupado por un grupo de soldados clon, quienes notaron que Vader se aproximaba. Como no podía dar los códigos de acceso necesarios para acceder al puesto, Vader decidió matar a los clones. Tras examinar el sitio, Vader ordenó al droide copiloto de su nave que buscara en los archivos de la estación información de cualquier Jedi que hubiera tomado el Voto Barash antes de la Orden 66. La esperanza de Vader era que el Jedi que hubiera tomado el voto, que implicaba no tener contacto con ningún asunto de los Jedi, no sólo seguiría vivo si no que ignoraría los últimos acontecimientos ocurridos. La búsqueda culminó con la localización del Maestro Jedi Kirak Infil'a, un Jedi que se había dedicado plenamente al combate a expensas de lo demás.

KirakvsVader

Vader se enfrenta al Maestro Jedi Kirak Infil'a.

Vader rápidamente lo localizó en la luna de Al'doleem y sintió mientras bajaba de su nave que Infil'a lo estaba esperando. El Maestro Jedi hizo frente de inmediato a Vader, y fue atrapado por el estrangulamiento de la Fuerza del Lord Sith. Sin embargo, Infil'a liberó una onda de la Fuerza que interrumpió la concentración de Vader. Infil'a declaró que su voto había terminado y ascendió por la montaña en la que vivía, retando a Vader a seguirlo si podía. Uno de los droides de entrenamiento del Jedi, Arex, abrió una compuerta que soltó un aluvión de agua sobre Vader. El Lord Sith fue empujado por el agua, pero consiguió apartarla con la Fuerza y avanzar hasta una orilla. Entonces se enfrentó a un grupo de enormes pájaros carnívoros que consiguieron dañar sus piernas cibernéticas. Vader eventualmente los aplastó con la Fuerza, y llegó hasta el pico de la montaña. Allí se encontró a Infil'a y Arex esperándolo. Vader empujó a Infil'a con la Fuerza y lo desequilibró durante el tiempo suficiente como para destruir a Arex y tomar su sable de luz de entrenamiento. Lanzó al droide de la montaña y encaró a Infil'a, quien sintió que Vader no sólo quería matarlo si no tomar el cristal kyber de su sable de luz. Sin embargo, la previamente dañada pierna de Vader se rompió tras un breve duelo, lo que le impidió seguir luchando. Infil'a reveló entonces su intención de buscar a Sidious y matarlo, y tiró a Vader desde lo alto de la montaña.

Recuperando la conciencia, Vader usó la Fuerza para ensamblar sus extremidades cibernéticas con piezas de Arex, quien había caído justo al lado de donde Vader se encontraba. Entonces siguió a Infil'a hasta Ciudad Am'balaar, donde volvió a encararse al sorprendido Maestro Jedi. Luchando en lo alto del dique de la ciudad, su duelo fue interrumpido por la llegada de tres guardias de seguridad. Molesto, Vader lanzó a los guardias desde lo alto del dique, pero Infil'a usó la Fuerza para hacerlos descender suavemente hasta un lugar seguro. Entonces, Infil'a gritó a Vader que no implicara a nadie más en su duelo, pero Vader en lugar de eso se aprovechó de la preocupación de Infil'a por los inocentes rompiendo el dique de un enorme tanque de agua cercano a la ciudad. Mientras Infil'a intentaba sin éxito usar sus poderes para detener la destrucción, Vader le quitó el sable de luz con la Fuerza y lo reclamó para sí mismo. Entonces estranguló a Infil'a con la Fuerza y lo elevó hacia fuera del muelle. Infil'a suplicó a Vader que perdonara la vida a los habitantes de la ciudad, pero Vader lo ignoró. Cuando el dique se rompió del todo inundando la ciudad, Vader aplastó la garganta de Infil'a y lanzó su cuerpo hacia los escombros de abajo.

VaderKyber

Vader corrompe un cristal kyber para su sable de luz.

Tras obtener el sable de luz y el cristal kyber de su interior, Vader regresó a la nave, donde el droide copiloto hizo saltar al vehículo al hiperespacio. A continuación, el droide reprodujo un mensaje de Sidious para Vader. El mensaje decía que, siguiendo las instrucciones de Sidious, el droide había puesto rumbo al planeta Mustafar, donde Vader encontraría una fuente del lado oscuro que podía ayudarle a corromper el cristal kyber. Cuando el mensaje concluyó, Vader aterrizó en Mustafar y localizó esa fuente del lado oscuro, un antiguo santuario Sith dentro de una pequeña cueva. Allí, desmontó el sable de luz de Infil'a y le quitó el cristal kyber. Sin embargo, mientras intentaba corromperlo, el cristal se resistió, y usó la Fuerza para empujar a Vader hasta una de las paredes de la cueva. Entonces el cristal hizo que Vader tuviera una visión en la que rechazaba el lado oscuro, viajaba a Coruscant y mataba a Sidious. En la visión, Vader pedía de pronto a Obi-Wan Kenobi su perdón. Mientras se arrodillaba arrepentido delante de su antiguo maestro, Obi-Wan llamaba a Vader por su anterior nombre; Anakin. Al oír eso Vader desconectó de su visión, y enfurecido rechazó la posibilidad mostrada por el cristal, y empezó a someterlo a su ira, dolor y odio. Mientras el planeta alrededor de la cueva era consumido por una violenta tormenta, Vader consiguió corromper al cristal. Luego, regresó a Coruscant y entró en la Oficina de Sidious en medio de una discusión entre Wilhuff Tarkin, Mas Amedda y Sidious acerca de la construcción de la Estrella de la Muerte. Como Vader era completamente desconocido para todo el mundo salvo Sidious en ese momento, los Guardias Reales intentaron enfrentarse a él, sólo para ser lanzados por una ventana. Viendo a Vader, Sidious hizo marcharse tanto a Tarkin como Amedda, el primero de los cuales expresó su preocupación por la seguridad de Palpatine. Sidious calmó a Tarkin y repitió sus órdenes antes de que ambos se marcharan, dejando a Vader mostrarle de modo triunfal su hoja carmesí a Sidious.

Vader Sidious

Darth Vader y el Emperador supervisan la construcción de la Estrella de la Muerte.

Creyendo que había perdido todo lo que le importaba por su propia mano, Darth Vader abrazó su papel como mano derecha del Emperador y su jefe ejecutor. También fue informado de la construcción en secreto de la Estrella de la Muerte, que iba a ser supervisada por Wilhuff Tarkin. Una de las primeras misiones de Vader a petición del Emperador fue llevar a cabo una ejecución en Murkhana. Como ejecutor del Emperador, pocos sabían quién era, y todavía menos personas sabían que en el pasado había sido Anakin Skywalker. Su aparición en la corte imperial y el favor de Palpatine que poseía hicieron que se ganara la desconfianza de los oficiales imperiales. Estos estaban resentidos con él por haber aparecido de la nada y haber sido colocado por delante de ellos en la jerarquía imperial debido a su conexión con su maestro. Por otra parte, Vader era tenido en gran estima entre las filas de los soldados de asalto puesto que a menudo luchaba con ellos en el frente en lugar de permanecer en los centros de mando. Vader también poseía un fuerte apoyo de los pilotos imperiales.

Como ejecutor del Emperador, Vader retuvo el mando de la unidad que había liderado durante las Guerras Clon como Anakin Skywalker: la Legión 501. Cuando el Emperador retiró a los soldados clon, las filas de la 501 quedaron compuestas por soldados de asalto reclutados, algunos de los cuales recibieron entrenamiento del propio Lord Sith, como el sargento Kreel, un agente de incógnito a quien Vader había entrenado en el combate con sables de luz. Gracias a sus misiones a petición de Vader, la Legión 501 pasó a ser conocida como el Puño de Vader.

Entrenando a la Inquisición

VadervsInquisitor

Vader se enfrenta al Gran Inquisidor en el Templo Jedi.

Más adelante, Vader se dirigió a los archivos del Templo Jedi. Allí, hizo frente a un intruso que poseía un sable de luz rojo. Ambos lucharon entre ellos, hasta que Vader le arrebató su sable de luz. Cuando Vader se disponía a matar a su atacante, el Emperador Sheev Palpatine llegó y se lo presentó como el Gran Inquisidor, un miembro de la recién creada Inquisición. Vader fue entonces llevado a los suburbios de Coruscant, donde vio al resto de inquisidores entrenándose. Palpatine informó a Vader de que la mayoría de inquisidores eran antiguos Jedi que habían sucumbido al lado oscuro. A continuación, Vader y la Inquisición recibieron la tarea de eliminar a los Jedi supervivientes a la Purga del Emperador.

Decidido a entrenar a los inquisidores, Vader se batió en duelo con el Sexto Hermano y le cortó el brazo para aleccionarlo sobre la pérdida. Entonces, habló con el Gran Inquisidor acerca de mejorar los métodos de entrenamiento de los inquisidores. Acto seguido, comenzaron a buscar a Jedi que pudieran haber sobrevivido a la purga. Fue entonces cuando Vader decidió perseguir a la jefa de los Archivos Jedi, la bibliotecaria Jedi Jocasta Nu. Por eso, Vader encargó al Gran Inquisidor que recopilara toda la información posible sobre ella.

Rebelión en Ryloth

Darth Vader: «¿Me estás poniendo a prueba, Maestro?»
Darth Sidious: «¿Ponerte a prueba? ¿Así es como percibes las cosas?»
Darth Vader: «¿Me equivoco?»
Darth Sidious: «Todos nosotros somos puestos siempre a prueba, mi amigo. Las pruebas nos hacen más fuertes, y la fuerza es poder, y poder es el punto. Debemos superar todas las pruebas a las que hacemos frente. O morir en el intento.»
— Darth Vader y Darth Sidious[src]
Siths contra Ryloth

En el 14 ABY, Vader, mientras meditaba a bordo del Peligroso, fue informado por el capitán Luittof de un ataque en los astilleros de Yaga Minor. El ataque había sido llevado a cabo por una docena de miembros del Movimiento Libertario de Ryloth, una insurgencia twi'lek que pretendía liberar a su planeta del yugo del Imperio Galáctico. Los insurgentes habían hackeado un transporte de armas imperial, y Vader lideró a un escuadrón de Alas-V en su persecución. Tras una larga persecución, durante la que el transporte huyó por el hiperespacio hacia varios sistemas distintos, sus motores se sobrecargaron cuando intentó otro salto y el escuadrón de Vader pudo atraparlo. El escuadrón hizo caer sus escudos con bajas mínimas mientras que Vader dañó los motores. Aunque el comandante del escuadró sugirió que el Peligroso usara su rayo tractor contra el transporte, Vader asumió correctamente que los insurgentes planeaban destruir el transporte haciéndolo explotar en cuanto fueran subidos a bordo del Peligroso. Para prevenir ese acontecimiento, Vader hizo chocar su nave contra una de las torretas del transporte y se eyectó antes de la colisión. Entonces entró en el transporte a través de la torreta dañada y procedió a matar a todos los twi'lek de a bordo del transporte. Tras eliminar al líder de los insurgentes, Pok, Vader vio que había un comunicador abierto en el puente. Asumiendo que otra nave rebelde se encontraba cerca, Vader y su escuadrón la buscaron, pero la nave rebelde consiguió evitar ser detectada apagando sus sistemas y escondiéndose en los anillos de un planeta cercano. Sin encontrar nada, Vader ordenó que el peligroso subiera a bordo el transporte y regresó a Coruscant.

En el Palacio Imperial, Vader se reunió con su maestro, Darth Sidious. Allí, él y Palpatine se reunieron con el senador de Ryloth, Orn Free Taa, para hablar de la inconveniencia del Movimiento Libertario de Ryloth. El movimiento, aunque relativamente pequeño, había estado asaltando instalaciones imperiales y transportes afectando a la exportación de especias del planeta. Por eso, Palpatine creía que la situación requería su atención personal, y decidió que él, Taa y Vader viajarían a Ryloth para hacer una visita de estado. Después de informar al senador de sus planes y ordenar que se retirara, Palpatine informó a su aprendiz de que había un traidor en el personal de Taa que estaba informando a los rebeldes twi'lek de las actividades imperiales. Aunque Vader entendió que su maestro quería hacer de cebo junto a él mismo y Taa, no vio ninguna razón por la que el Emperador arriesgaría su seguridad por un asunto de tan poca importancia. Vader abogó por matar a Taa y a todo su séquito, garantizando así la eliminación del traidor. Sin embargo, Palpatine deseaba eliminar de raíz la insurgencia, y no sólo al traidor del personal de Taa. Para ello, Palpatine ordenó que la Moff Delian Mors fuera informada de que Taa llegaría para una visita de estado, pero no quiso que fuera informada de su llegada y la de Vader. De ese modo, Palpatine esperó que el Movimiento Libertario de Ryloth se animara a atacar, asumiendo que descubriría sus planes a través de su espía. Diez días después, Vader, Palpatine y Taa, así como un contingente de Guardias Reales, se dirigían al Sistema Ryloth a bordo del Peligroso.

Intento de asesinato en el Desafío
«Ese tío otra vez. No me importa si me matas.»
―Comandante Pell Baylo a Darth Vader[fuente]
Mientras viajaban de Coruscant a Ryloth, Darth Sidious ordenó que el Peligroso parara en el Sistema Denon para consultar con varios jefes de la armada cómo integrar mejor a las dispares academias navales en una sola academia. Sidious ordenó a Vader que supervisara una sesión de entrenamiento dirigida por el comandante Pell Baylo en el Desafío mientras Sidious se reunía con los jefes de la armada en la oficina de Baylo a bordo de la nave de entrenamiento. Fue durante esa sesión de entrenamiento que Vader comenzó a creer que Sidious le estaba tratando tal como el Consejo Jedi había hecho con él anteriormente -- ocultando información a Vader mientras le encargaban el trabajo duro. Baylo ordenó que el Desafío entrase en el hiperespacio rumbo a Christophsis. La cadete Rae Sloane introdujo las coordenadas, sólo para que el camino que ella había marcado fuese sobrescrito por Baylo, quien dijo que Sloane les iba a acercar demasiado a algún obstáculo por el camino. Sloane estudió la ruta, sospechando que Baylo estaba equivocado en su ajuste. Vader y Sloane descubrieron que Baylo había cambiado la ruta del Desafío para que chocara contra el sol de Christophsis, matando a todos los de a bordo. Vader ordenó a Sloane que corrigiera el problema, y sin revelar que conocía la traición de Baylo, él y Baylo fueron a ver a Sidious. Sidious ordenó a Baylo que renunciara al mando del Desafío y tomara un cargo en el centro de entrenamiento de Corellia. Sin embargo, Baylo era real a la República Galáctica y consideraba al Imperio Galáctico como un poder hostil. En lugar de renunciar a su mado, Baylo ofreció ser reasignado dentro de la armada. Entonces, Vader reveló que conocía el plan de Baylo de hacer chocar al Desafío y Sidious felicitó a Vader por haber lidiado con el pequeño problema, molestándolo. Cuando Baylo se disponía a atacar a Sidious, Vader lo estranguló con la Fuerza hasta matarlo, enfureciendo a Sidious, que deseaba haberlo visto sufrir primero.
Aterrizaje en Ryloth

Poco después, Vader y Darth Sidious regresaron al Peligroso y continuaron su viaje hacia el Sistema Ryloth. Sin embargo, al salir del hiperespacio, la nave comenzó inmediatamente a chocar contra minas espaciales colocadas por los rebeldes twi'lek de Cham Syndulla. Escondidos entre las minas se encontraban unos dispositivos especializados en deshabilitar los escudos de la nave, que empezó a inclinarse antes los continuos ataques. Mientras los escudos estaban a punto de caer, un enjambre de cientos de droides buitre re-programados se lanzaron contra el Peligroso desde un cinturón de asteroides. Vader subió a bordo de su caza y partió junto a varios escuadrones a destruir las minas y los droides buitre. Pronto descubrió que los droides buitre llevaban encima a numerosos droides zumbadores. Dándose cuenta de que los droides buitre sólo eran un sistema para acercar al Peligroso a los droides zumbadores explosivos, Vader ordenó al escuadrón que concentrara el fuego sobre ellos, puesto que representaban una amenaza mayor que las minas. Pero entre las minas y los droides buitre había demasiados objetivos a los que hacer frente, y el Peligroso fue seriamente dañado. Una segunda oleada de droides buitre fue detectada después de que la primera fuese destruida, complicando aún más la situación. El capitán Lewitt informó a Vader de que el Peligroso ya no podría sufrir más daños sin ser destruido.

Vader avanzó para interceptar a la segunda oleada el solo, ordenando a los escuadrones permanecer cerca del Peligroso para destruir a cualquier droide que pasara a través de él. Aunque con dudas, el escuadrón obedeció, y Vader usó la Fuerza para hacer explotar a los droides zumbadores de encima de los droides buitre. Así repitió el procedimiento hasta que todas las naves entrantes hubieron sido destruidas. Las naves restantes fueron destruidas por los escuadrones de Vader, y el Lord Sith regresó entonces al Peligroso. Vader avanzó hacia el puente del Destructor Estelar Imperial y estranguló con la Fuerza a Orn Free Taa durante un breve tiempo, informándole de que un traidor entre su personal había sido el responsable del ataque contra el Peligroso. Aterrorizado, Taa prometió encontrar al traidor, pero el Emperador Palpatine hizo que Taa y su personal quedase confinado en sus aposentos. Una orden fue entonces emitida desde el centro de mando imperial de Ryloth para enviar a numerosas naves a reparar al Peligroso, que seguía avanzando, aunque dañado, hacia el planeta.

Sin que Vader lo supiera, algunos de los equipos de reparación estaban formados por miembros del Movimiento Libertario de Ryloth, uno de los cuales estaba compuesto por saboteadores con órdenes de colocar explosivos en el núcleo del hiperimpulsor del Peligroso. Poco después de que los equipos llegaran, uno de ellos se enzarzó en un tiroteo con soldados de asalto. Cuando Vader supo esto, ordenó que todos los equipos de reparación twi'lek fuesen eliminados independientemente de si eran parte o no del Movimiento Libertario de Ryloth, y se dirigió al punto en el que se había iniciado el tiroteo. De camino, mató a uno de los grupos de twi'leks. Los saboteadores, que estaban liderados por la segunda al mando de Cham Syndulla, Isval, habían sellado el acceso al núcleo del hiperimpulsor antes de que pudieran actuar las tropas de asalto. Vader comenzó a usar su sable de luz para abrir una apertura. Cuando acabó, los saboteadores ya habían cumplido su cometido y habían escapado. El núcleo del hiperimpulsor había sido cubierto por explosivos temporizados, que detonarían si alguien intentaba moverlos. Vader concluyó que la nave estaba perdida, y ordenó su evacuación al capitán. Vader contactó con Palpatine, quien le ordenó reunirse con él en su lanzadera. Antes de marcharse no obstante, Vader hizo un último intento por matar a los saboteadores, que escaparon por poco en una nave de escolta imperial. A continuación, Vader se reunió con el Emperador y abandonaron la nave, minutos antes de que explotara. Poco después, el traidor imperial Belkor Dray proporcionó a Cham Syndulla la identidad del transpondedor de la nave del Emperador, y él dirigió a Isval y a su grupo para que atacaran. Las habilidades excepcionales como piloto de Vader le permitieron evitar los ataques, y entonces volar sobre la cabina enemiga para tener contacto visual con los pilotos enemigos. En cuanto hubo hecho eso, Vader usó la Fuerza para estrangular a Isval y a su copiloto, pero antes de perder la conciencia, Isval hizo chocar su nave con la de Vader. El impacto apagó la energía de la lanzadera de Vader, que tuvo que aterrizar de emergencia en Ryloth. Mientras realizaba el aterrizaje sobre Ryloth, Vader comenzó a tener recuerdos de eventos y gente de su pasado. Aunque distraído, Vader consiguió aterrizar en la región boscosa del ecuador del planeta, pero su distracción no pasó desapercibida para Palpatine, quien afirmó que el aterrizaje había sido pobre para alguien con las capacidades de Vader.

DarthVaderBust-TESB

Anakin Skywalker como Darth Vader.

No mucho más tarde, los insurgentes twi'lek continuaron su ataque en naves, lo que obligó a Vader y Palpatine a entrar en acción para destruirlas, antes de moverse de su lanzadera caída. Por la noche, se detuvieron a descansar, momento en que Palpatine cuestionó la lealtad de Vader, quien se siguió mostrando devoto. Pronto fueron atacados por una horda de lyleks, teniendo que retirarse a un túnel, sin saber que habían entrado en su nido. Mantuvieron su posición frente a cientos de lyleks y su amenazadora reina, y los mataron a todos ellos antes de salir del túnel y encontrarse a una joven twi'lek, Drua. Cuando Palpatine intentó matarla, Vader lo detuvo, pretendiendo que la chica los guiara hasta su aldea, donde obtuvieron un comunicador para hablar con la Moff Delian Mors.

Al darle sus coordenadas, fueron finalmente rodeados por las fuerzas de Cham Syndulla, pero pronto llegaron refuerzos imperiales para hacer frente a los insurgentes. Mientras los soldados de asalto asesinaban a los twi'leks, Vader vio a lo lejos a un trío de twi'leks — Cham Syndulla, Isval y Goll — que le observaban, y se dirigió a asesinarlos, pero Goll y Syndulla escaparon permitiendo a Vader capturar a Isval y llevarla ante el Emperador. Él se burló de ella, afirmando que su gente no había conseguido nada, y Vader la ejecutó. Bajo las órdenes del Emperador, Vader procedió a asesinar a todos los habitantes de la aldea para que no hubiera testigos, concluyendo la misión.

La campaña de Teller

Darth Vader: «No hemos estado en Coruscant desde hace bastante tiempo, gobernador.»
Wilhuff Tarkin: «Las necesidades del Imperio nos mantienen ocupados en otro lugar, Lord Vader.»
Darth Vader: «Precisamente.»
— Darth Vader y Wilhuff Tarkin[fte.]
En el 14 ABY, cuando la base del Moff Wilhuff Tarkin fue atacada, Vader se encontraba en el Palacio Imperial de Coruscant, donde se reunió con el subdirector del Buró de Seguridad Imperial, Harus Ison, reprendiendo a los criminales coruscantis así como a la prefecto Phoca Soot del nivel 1331, por ignorar los decretos del Emperador Sheev Palpatine. Instándolos a trasladar sus operaciones fuera de Coruscant, Vader quiso dar ejemplo con Soot y aplastó su corazón con la Fuerza, y suspendió un juicio para el resto de criminales para reunirse con Tarkin y el Gran Visir Mas Amedda. Amedda pidió educadamente a Vader que se contuviera a la hora de matar a aquellos que no le complacían, a lo que el Lord Sith respondió que pensaría en el asunto, antes de dar la bienvenida a Tarkin y compartir los últimos acontecimientos acerca de la construcción de la Estrella de la Muerte.

El par se separó cuando Vader dejó a Tarkin, quien se reunió con el Emperador a solas. Después, Vader, igual que Tarkin y Amedda, participó en una reunión entre el Consejo Imperial Regente, los líderes del Buró de Seguridad Imperial y la Agencia de Inteligencia Naval en la sala de audiencias del Palacio Imperial, supervisada por el Emperador. Fue entonces cuando Palpatine asignó a Tarkin y Vader a una misión en Murkhana para investigar una tecnología recién descubierta y su asociación con los ataques previos a la base de Tarkin. Ambos viajaron al planeta a bordo de la nave personal de Tarkin, a la que Vader hizo trasladar su cámara de meditación.

Tarkin-Vader

Tarkin y Vader llegan a Murkhana.

En Murkhana, sin embargo, la nave de Tarkin fue robada por unos disidentes desconocidos, lo que hizo que Vader y Tarkin matasen a un criminal sugi, Faazah, y tomaran su nave, el Depredador de Parsecs, para perseguir a la nave robada, escondida por sus dispositivos de ocultamiento. Haciendo uso de su conexión con la cámara de meditación, Vader localizó a los rebeldes en el Sistema Fial y luego, en el Sistema Galidraan, donde atacaron la nave antes de que los ladrones se deshicieran de la cámara de meditación y escaparan a Lucazec. Con el Depredador inhabilitado, Vader y Tarkin abordaron el Liberador, desde el cual Vader mandó a su interceptor negro Eta-2 a Coruscant en el Goliat.

Tarkin dijo a Vader que la insurgencia estaba siendo apoyada por alguien del Ejército Imperial, y predijo que los insurgentes irían a Phindar para reponer el combustible de su nave robada. Por consiguiente, Vader lideró a un escuadrón para atacar a la nave robada en el Sistema Phindar. Aunque dañaron gravemente a la nave, los ladrones escaparon, de modo que Tarkin y Vader calcularon su trayectoria hacia el Sistema Obroa-skai. Allí, en cambio, encontraron otra fragata. Mientras Vader interrogaba a su capitán en el Ejecutor, Tarkin accedió a los bancos de datos imperiales y descubrió las identidades de los insurgentes, incluyendo a su líder Berch Teller.

Después de una transmisión privada con el Emperador, Vader dijo a Tarkin que el vicealmirante Dodd Rancit estaba seguro de que los insurgentes atacarían a la academia imperial de Carida a continuación. Entonces, Vader se separó de Tarkin para reunirse con Rancit, pero no sin antes preguntar a Tarkin por el nombre de su nave, la Espiga de Carroña, y Tarkin le habló de su prueba en la Meseta Carrión de Eriadu. En el Sistema Carida, Vader se reunió con Rancit mientras la Espiga salí del hiperespacio con el piloto automático puesto. Consciente de una traición de Rancit como conspirador junto a Teller, Vader y el teniente Crest lo introdujeron en una cápsula de escape e hicieron que Rancit ordenase disparar contra la cápsula en la que él mismo se encontraba. En otro lugar, Tarkin lidió con los rebeldes, acabando con la insurgencia.

Rebelión en Lothal

«Exprimiremos Lothal hasta que alguien revele el verdadero paradero de esos traidores. »
―Darth Vader al Agente Kallus[fuente]
Inquisitor Speaks to Vader

Vader comunica las órdenes del Emperador al Gran Inquisidor.

En el 5 ABY, Darth Vader contactó con el Gran Inquisidor vía holograma con una nueva misión para él. Le informó de que el Emperador Sheev Palpatine había previsto una nueva amenaza — los niños sensibles a la Fuerza. El Gran Inquisidor debía cazar a esos niños y someterlos para que entraran al servicio del Imperio Galáctico en el futuro, o bien eliminarlos. El Inquisidor prometió a Vader que cumpliría con la misión. Después de la muerte del Gran Inquisidor sobre Mustafar, se reveló la existencia de una unión entre varias células rebeldes, la Red Rebelde, en cuanto rescataron a los Rebeldes de Lothal de las garras de la flota imperial. A medida que los rumores sobre lo ocurrido en Mustafar se expandían, se iniciaron revueltas en diversos planetas, incluyendo Lothal. El Emperador, preocupado por el incremento de la actividad rebelde, envió a Vader a Lothal junto a Wilhuff Tarkin para terminar con la creciente rebelión.

En el 4 ABY, en un intento de terminar de raíz con el problema rebelde, Vader decidió elaborar una trampa con la que pretendía atraer a los Rebeldes de Lothal a su antiguo lugar de operaciones. Tras su llegada a Lothal, Vader se reunió con el Agente Kallus y la ministra Maketh Tua para discutir sus planes para lidiar con los rebeldes. Durante la reunión, informó a Tua de que Tarkin quería pedirle cuentas por su fracaso en hacer frente a los Rebeldes de Lothal. Temiendo por su vida, Tua contactó con los rebeldes, prometiendo información valiosa si conseguían evacuarla de Lothal antes de su reunión con Tarkin. Los rebeldes aceptaron y regresaron a Lothal. Sin embargo, Vader había pretendido que Tua pidiese ayuda a los rebeldes para atraerlos a Lothal, y ordenó que se colocara una bomba en la lanzadera de Tua. En cuanto los rebeldes llegaron, intentaron escapar del planeta a bordo de la lanzadera de Tua, que explotó con ella a bordo matándola en el acto.

KallusVader-SoL

Vader da órdenes a Kallus en Lothal para hacer frente a la amenaza rebelde.

Inmediatamente después del incidente, Vader emitió por todo el planeta que los rebeldes habían asesinado a Tua con la intención de desacreditarlos. Entonces, Vader ordenó a Kallus cerrar todos los espaciopuertos del planeta y anunciar públicamente que cualquier nave que intentara salir del planeta sería destruida. Vader sabía que eso combinado con la desconfianza de la población local, garantizaría el robo por parte de los rebeldes de una nave para huir, y por eso, convirtió en un objetivo tentador una lanzadera situada en un destacamento imperial que era capaz de saltar al hiperespacio. Cuando los rebeldes intentaron robarla, Vader se enfrentó a ellos junto a un grupo de soldados de asalto. Mientras los soldados se enfrentaban a los rebeldes que no eran Jedi, Vader se enfrentó a su líder, Kanan Jarrus, y a su Padawan Ezra Bridger. Como su intención era que los rebeldes escaparan, Vader jugó con los dos Jedi mientras sus compañeros intentaban hacer despegar la nave.

Tras desviar varios ataques torpes de Kanan, Vader agarró al Jedi y lo lanzó hacia unas cajas de suministros, dejándolo aturdido. Entonces usó la Fuerza para que Ezra acercase lentamente su propio sable de luz hacia su garganta, pero Kanan se recuperó a tiempo para distraer a Vader mientras los demás rebeldes seguían en un tiroteo con los soldados de asalto. El enfrentamiento llegó a su fin cuando los rebeldes lanzaron varios detonadores termales contra unos andadores, dañando sus piernas y haciéndolos caer sobre los soldados de asalto de debajo. Cuando Vader se giró a mirar a los andadores, Ezra y Kanan lo empujaron hacia el punto en el que iban a caer las máquinas. Creyendo que Vader había muerto, los dos rebeldes quedaron impactados cuando vieron a Vader ileso, usando la Fuerza para elevar a dos andadores hasta hacerlos caer detrás de él.

Reconociendo que estaban siendo superados, Kanan ordenó a Ezra correr hacia la lanzadera. Esperando evitar que Vader los persiguiera, Sabine Wren le disparó varias veces, pero él desvió los disparos golpeando su casco y su pecho, pero no hizo esfuerzos por abordar la nave. Después de que la lanzadera hubiera despegado, uno de los soldados de asalto aseguró a Vader que haría despegar de inmediato varios cazas TIE para interceptar la lanzadera. Sin embargo, Vader le dijo que eso no sería necesario, puesto que creía que los rebeldes no intentarían abandonar el planeta durante algún tiempo. Luego, Vader ordenó a Kallus que destruyera Ciudad Tarkin para hacer salir a los rebeldes de su escondite o, al menos, desmoralizarlos.

Kanan y Ezra contra Vader

Vader se enfrenta a Kanan y Ezra.

Poco después, los rebeldes usaron la lanzadera robada para escapar del planeta y reunirse con la flota rebelde. No obstante, Vader había colocado un dispositivo de rastreo a bordo de la lanzadera, y minutos después de que los rebeldes hubieran llegado a la flota, el TIE avanzado x1 de Vader salió del hiperespacio y atacó al Escuadrón Fénix. Los rebeldes soltaron a un escuadrón de Alas-A, pero fueron superados en contra de lo esperado por Vader. Avanzando sin temor, Vader atacó la nave de mando de los rebeldes, deshabilitándola en un tiempo escaso. Los Rebeldes de Lothal pronto subieron a su propia nave, el Espíritu, y se enfrentaron al Lord Sith. Sin embargo, ni el Espíritu ni lo que quedaba del Escuadrón Fénix podían alcanzar a la nave de Vader, que continuaba atacando a la nave de mando rebelde destruyendo a los cazas que se interponían en su camino.

Con su escolta destruida y sus armas, escudos y motores desactivados, la nave de mando rebelde parecía condenada en el momento en que Vader se preparó para un ataque final. No obstante, a bordo del Espíritu, Ahsoka Tano decidió combinar sus poderes con los de Kanan para sondear la mente de Vader a través de la Fuerza. La prueba permitió a Ahsoka ver lo suficiente en la mente de Vader como para reconocerle como su antiguo maestro, y permitió a Vader averiguar la presencia de su antigua aprendiz. Ahsoka rápidamente perdió la conciencia como resultado de lo que acababa de descubrir, pero Vader no fue afectado por ello, y al descubrir la presencia de Ahsoka a bordo del Espíritu, sus prioridades cambiaron. En un inesperado giro de los acontecimientos para los rebeldes, Vader interrumpió su ataque final sobre la nave de mando rebelde para perseguir al Espíritu.

Mientras Vader atacaba al Espíritu con sus disparos, Kanan y Hera Syndulla consiguieron convencer a Jun Sato para que evacuara la nave de mando mientras el Almirante Kassius Konstantine entraba en el sistema con tres Destructores Estelares Imperiales. Konstantine contactó con Vader para recibir instrucciones, y Vader le ordenó bloquear la huida del Espíritu sin disparar contra la nave, puesto que quería a los rebeldes de a bordo vivos. Por su parte, el personal de la nave de mando rebelde ya había evacuado la nave y todos ellos abandonaron el sistema junto a lo que quedaba de la flota rebelde. Mientras Vader se acercaba al Espíritu, la nave saltó al hiperespacio justo cuando los Destructores Estelares activaban sus rayos tractores, atrapando a Vader en vez de al Espíritu.

The Siege of Lothal Vader kneels before the Emperor

Vader informa al Emperador de la supervivencia de Ahsoka Tano.

Tras su victoria, Vader subió a bordo del Destructor de Konstantine y contactó con el Emperador. Vader informó a Sidious de que había diezmado a los rebeldes, pero Sidious sintió una perturbación en las emociones de su aprendiz. Vader reveló entonces que había descubierto que Ahsoka Tano seguía viva, y dijo a su maestro que creía que estaba aliada con los rebeldes. Complacido por las noticias, Sidious afirmó que ella podría conducir a los dos Sith hacia más Jedi supervivientes de la Orden 66. Vader inmediatamente declaró que Obi-Wan Kenobi podía ser uno de ellos, con lo que el Emperador coincidió, si es que Kenobi todavía seguía vivo. Sidious instó a Vader a ser paciente, y le ordenó despachar a otro inquisidor para cazar a los rebeldes. Por orden de su maestro, Vader asignó al Quinto Hermano esa tarea. Después de varios intentos fallidos por capturar a los Jedi rebeldes, el Quinto Hermano y la Séptima Hermana persiguieron a Kanan, Ezra y Ahsoka hasta el Templo Jedi de Lothal. Aunque los rebeldes consiguieron escapar, los inquisidores informaron a Vader de sus descubrimiento. Vader acudió a inspeccionar el lugar, informando de que el Emperador se sentiría complacido por su descubrimiento. Los inquisidores advirtieron a Vader de que los Jedi se estaban volviendo más poderosos, pero Vader afirmó que esa sería su perdición.

Lucha con Ahsoka Tano

Ahsoka Tano: «No te abandonaré. No lo haré esta vez.»
Darth Vader: «Entonces morirás.»
— Ahsoka Tano y Darth Vader [fuente]
Twilight of the Apprentice thumb

Vader se enfrenta a su antigua aprendiz, Ahsoka Tano.

En el 3 ABY, Vader envió al Quinto Hermano, la Séptima Hermana y al Octavo Hermano a capturar a Maul, quien había estado atrapado en el planeta Malachor estudiando un Templo Sith durante años. El propio Vader llegó al planeta cuando Ezra Bridger activó la superarma del Templo usando un holocrón Sith. Con todos los inquisidores habiendo sido asesinados por Maul, Vader decidió recuperar el holocrón él mismo y apoderarse de la superarma. Encaramado sobre su TIE avanzado x1, Vader descendió hasta aterrizar en frente de Bridger. Tras un breve intercambio de palabras, Vader rápidamente desarmó al joven Jedi destruyendo su sable de luz y se preparó para ejecutarlo. No obstante, antes de poder hacerlo fue interrumpido por Ahsoka Tano.

Vader ofreció a su antigua aprendiz clemencia a cambio de la localización de cualquier Jedi superviviente, pero Ahsoka afirmó que ya no quedaban Jedi, puesto que Vader y sus inquisidores los habían asesinado a todos. Escéptico acerca de su afirmación, Vader amenazó con torturar a Bridger para obtener la información si Ahsoka no colaboraba. Eso hizo afirmar a Ahsoka disgustada que aunque había comenzado a sospechar que Vader y su antiguo maestro eran la misma persona, ella no podía creerlo debido a la crueldad de Vader. Vader respondió que Anakin Skywalker había sido débil, por lo que él mismo lo había destruido. Entonces, Ahsoka juró vengar la muerte de Skywalker, pero Vader le recordó que la venganza no era el camino de los Jedi. No obstante, Ahsoka ya no se consideraba a sí misma una Jedi, y tras informar a Vader de ello, le atacó. Sin embargo, resultó no ser rival para su antiguo maestro quien, después de un breve pero intenso duelo, usó la Fuerza para tirar a Ahsoka por una cornisa. Creyendo que ella había sido neutralizada, Vader se dispuso a recuperar el holocrón.

Then you will die

La cara de Vader tras su máscara dañada.

Vader consiguió alcanzar a Ezra y Kanan Jarrus antes de que pudieran subir a bordo de su nave, y usó la Fuerza para atraerlos hacia él junto al holocrón. Antes de que pudiera alcanzarlos, Ahsoka emboscó a Vader y dañó la parte superior derecha de su máscara con sus sables de luz. Con su máscara dañada, el filtro de voz de Vader empezó a funcionar mal, y cuando habló, llamando a Ahsoka por su nombre, lo hizo con una mezcla de su voz original y su voz mecánica. Eso, y su cara parcialmente expuesta, confirmó a Ahsoka que Vader era en efecto su antiguo maestro. Mientras el Templo se desmoronaba, Ahsoka afirmó que no volvería a abandonarle tal como había hecho en el pasado. Ante eso, Vader se detuvo y observó sin palabras a Ahsoka durante unos momentos. Sin embargo, rápidamente recuperó la compostura y afirmó que Ahsoka moriría por su elección. Los dos entablaron combate una vez más, mientras Kanan y Ezra escapaban del lugar. Mientras lo hacían, una enorme descarga de energía consumió la zona en la que Vader y Ahsoka estaban luchando. Aunque el destino de Ahsoka permaneció ambiguo, Vader sobrevivió y procedió a abandonar el Templo.

Reunión con Thrawn

Thrawn: «Saludos, Lord Vader.»
Darth Vader: «Gran Almirante. »
Thrawn: «He oído hablar mucho de usted, y me complace que finalmente nos hayamos conocido. »
Darth Vader: «Sí, igual que yo.»
— Darth Vader conoce al Gran Almirante Thrawn[src]
Poco después de los acontecimientos en Malachor, Vader llegó al Palacio Imperial de Coruscant y le fue presentado el recién nombrado Gran Almirante Thrawn por parte del Emperador Sheev Palpatine. Vader rápidamente desarrolló un sentimiento de aprecio por Thrawn y se sintió complacido por su subordinado.

Visita en Mustafar

«Tenga cuidado de no atragantarse con sus aspiraciones, Director.»
―Darth Vader a Orson Callan Krennic[fuente]
Vader forve choking Krennic

Vader ahogando con la Fuerza a Orson Krennic.

Para el 0 ABY, Vader había construido un castillo encima de una cueva Sith en el planeta Mustafar, que poseía un tanque de bacta en el que Vader podía sobrevivir sin su armadura. Poco después de la destrucción de Ciudad Jedha, mientras se encontraba en el tanque, se acercó a Vader su sirviente Vaneé. Él informó a Vader de que el director Orson Krennic, el oficial imperial al mando de la construcción de la Estrella de la Muerte, había llegado tras haber sido convocado para explicar varios problemas recientes acerca de la estación de combate espacial. El mayor de esos problemas era el descubrimiento de que Galen Erso, un ingeniero que había tenido un papel prominente en la creación de la Estrella de la Muerte, era un traidor, y por ello existía la posibilidad de que hubiera proporcionado información sobre el arma a la Alianza Rebelde.

Krennic había sido informado recientemente por el gobernador Wilhuff Tarkin de que ya no estaba al mando del proyecto de la Estrella de la Muerte, y quería impresionar a Vader para que le garantizara una audiencia con el Emperador Sheev Palpatine, para discutir la capacidad destructiva del arma. En lugar de eso, Vader recriminó a Krennic la destrucción de Ciudad Jedha, la ciudad en la que el Imperio Galáctico había estado extrayendo cristales kyber para alimentar los sistemas armamentísticos del arma. Krennic intentó culpar de la destrucción de la ciudad a Tarkin, puesto que había sido en realidad idea de Tarkin, pero Vader no se inmutó. Vader informó a Krennic de que habían dicho al Senado Imperial que la destrucción de NiJedha era debida a una catástrofe minera, y que la Estrella de la Muerte no existía. Entonces instó a Krennic a asegurarse de que Galen Erso no había comprometido a la Estrella de la Muerte de ninguna manera. Tomando eso como una confirmación de Vader de que él seguía al mando del proyecto, Krennic comenzó a preguntar a Vader si hablaría con el Emperador de parte suya. Sin embargo, antes de que pudiera terminar la pregunta, Vader lo interrumpió estrangulándolo con la Fuerza, advirtiéndole de no atragantarse con sus aspiraciones.

Guerra Civil Galáctica

Planos robados

Shaef Corssin: «La nave insignia está inhabilitada, mi Lord. Pero ha recibido una transmisión de la superficie. »
Darth Vader: «Prepare un equipo de abordaje.»
Shaef Corssin y Darth Vader [fuente]
VaderProfundity

Darth Vader en el Profundidad.

Al cabo de poco, unos espías rebeldes atacaron el complejo de seguridad imperial del planeta Scarif, robaron los planos de la Estrella de la Muerte y transmitieron una copia a la nave insignia rebelde conocida como el Profundidad. Cuando los rebeldes intentaban saltar al hiperespacio para escapar, Vader llegó a la batalla a bordo del Destructor Estelar Imperial Devastador, y rápidamente inmovilizó a la dañada nave insignia rebelde. Entonces, él y un pequeño grupo de soldados de asalto abordaron la nave y comenzaron a buscar los planos. Mientras la tripulación rebelde comenzaba a evacuar el Profundidad, un pequeño grupo de soldados rebeldes introdujeron los planos en un disco e intentaron subir a bordo de la corbeta Tantive IV y escapar. Cerca de uno de los puntos de abordaje de la corbeta, el Profundidad sufrió una pérdida de energía que hizo cerrarse a una puerta automática en medio del camino de los rebeldes. Sin poder abrir la puerta más que unos centímetros, fueron interceptados por Vader, quien empezó a masacrar a los rebeldes. Cuando Vader alcanzaba al soldado con los planos, éste consiguió pasar el disco a un compañero desde detrás de la puerta antes de que Vader lo empalara con su sable de luz y abriera la puerta con la Fuerza. Mientras Vader eliminaba a los rebeldes restantes, el soldado que había recibido el disco con los planos consiguió llegar hasta la Tantive IV, y los rebeldes consiguieron hacer despegar a la corbeta antes de que Vader la abordara. Una vez la corbeta se hubo alejado, los planos fueron entregados a la hija de Darth Vader, la princesa Leia Organa, que había recibido la tarea de su padre adoptivo Bail Organa de encontrar a Obi-Wan Kenobi en Tatooine.

Persiguiendo los planos

Leia Organa: «No sé de lo que está hablando. Soy un miembro del Senado Imperial en misión diplomática a Alderaan.»
Darth Vader: «¡Vos sois parte de la Alianza Rebelde y una traidora! ¡Lleváosla!»
— Darth Vader y Leia Organa [fuente]
A pesar de su atrevido escape, los rebeldes de a bordo de la Tantive IV no consiguieron llegar demasiado lejos. Tras fracasar en la recuperación de los planos a bordo del Profundidad, Vader regresó de inmediato al Devastador y persiguió a la corbeta rebelde. El Devastador interceptó a la Tantive IV en órbita sobre Tatooine, y rápidamente la inhabilitó y capturó. Vader y sus tropas abordaron la nave, matando a numerosos soldados rebeldes y tomando el control del burlador de bloqueos. Vader interrogó al capitán, Raymus Antilles, antes de matarlo por no revelarle la localización de los planos. Las tropas de Vader capturaron a la princesa Leia Organa, pero no antes de que ella ocultara los planos dentro de R2-D2, a quien envió junto a C-3PO a la superficie de Tatooine en una cápsula de escape. Aunque la princesa intentó utilizar su inmunidad diplomática como miembro del Senado Imperial, Vader la arrestó como rebelde y traidora.


Vaderpoint

Vader captura a Leia Organa sobre Tatooine.

Mientras ella era escoltada al Devastador, Vader fue informado de que una cápsula de escape había sido liberada durante la lucha sin formas de vida a bordo. Creyendo que la princesa había escondido los planos allí, Vader envió a un batallón a Tatooine para recuperarlos mientras él llevaba a Leia a la Estrella de la Muerte para interrogarla. En el hiperespacio, Vader capturó a Organa tras su huida de unos guardias y en el intento de capturar una de las lanzaderas del Devastador, y anunció que el Emperador Sheev Palpatine había disuelto el Senado mientras hablaban, dejándola indefensa. Entonces, Vader la obligó a seguirle hasta el puente de la nave hasta llegar a la Estrella de la Muerte, donde fue encerrada en el bloque de detención AA-23.

Luego, Vader acompañó a Wilhuff Tarkin a una reunión con la Junta de Jefes, incluyendo al General Cassio Tagge y el Almirante Conan Antonio Motti, quien se burló de la fe de Vader en la Fuerza, a lo que Vader respondió ahogándolo con la Fuerza. Antes de que pudiera matarlo, Tarkin intervino y pidió a Vader que averiguara la localización de la base rebelde usando a Leia. Por consiguiente, Vader torturó a Leia, pero ella se resistió, por lo que él y Tarkin decidieron recurrir a la coacción — llevando a la Estrella de la Muerte a Alderaan, amenazaron con destruir el planeta si ella rechazaba revelar la ubicación de la base rebelde. Eventualmente, ella afirmó que los rebeldes se encontraban en Dantooine, pero igualmente Tarkin ordenó la destrucción de Alderaan, como demostración efectiva del poder de la Estrella de la Muerte. Vader retuvo a Leia mientras el superláser de la Estrella de la Muerte destruía Alderaan. Entonces, Vader llevó a Organa de vuelta a su celda a esperar su ejecución.

Duelo en la Estrella de la Muerte

Darth Vader: «Te estaba esperando, Obi-Wan. Por fin volvemos a encontrarnos. Cuando me separé de ti no era más que el aprendiz, ahora yo soy el maestro.»
Obi-Wan Kenobi: «Sólo maestro en maldad, Darth.»
— Darth Vader y Obi-Wan Kenobi, antes de su segundo y último duelo [fuente]
Después de que las naves de exploración encontraran la base rebelde de Dantooine abandonada, Wilhuff Tarkin ordenó a Vader ejecutar a Leia Organa de inmediato, pero el Halcón Milenario fue capturado entre los restos de Alderaan por el rayo tractor de la Estrella de la Muerte. Identificada como la nave sospechosa que había huido de Mos Eisley, Vader concluyó que sus tripulantes estaban intentando devolver los planos robados a la princesa y se dirigió a inspeccionar la nave él mismo. Informado de que la tripulación aparentemente había abandonado la nave, Vader ordenó que la nave fuese escaneada para estar seguros. Al mismo tiempo, Vader sintió la presencia de su antiguo maestro, Obi-Wan Kenobi. Con noticias de que Leia había sido liberada de su celda, Vader decidió enfrentarse a Kenobi a solas.


Vaderstrike

Vader mata a su antiguo maestro y amigo, Obi-Wan Kenobi.

Vader encontró a Kenobi después de que éste hubiera desactivado el rayo tractor para permitir al Halcón Milenario escapar de la estación, y los dos se enzarzaron en un duelo final. Durante la lucha, Vader notó que la edad de Obi-Wan lo había debilitado, pero él dijo a su antiguo aprendiz que nunca ganaría porque incluso si moría, se volvería mucho más poderoso de lo que Vader pudiera imaginar. Mientras luchaban, los dos llegaron a un hangar al mismo tiempo que los compañeros de Kenobi y la princesa se reunían para subir a bordo del Halcón Milenario. Allí, Kenobi vio a su último aprendiz, Luke Skywalker, el hijo de Vader.

Mientras Obi-Wan lo miraba con una misteriosa sonrisa, Vader lo atravesó con su sable de luz cuando Kenobi alzó su sable en rendición. Para la sorpresa de Vader, el cuerpo de Kenobi desapareció, puesto que su espíritu se había convertido en uno con la Fuerza, y Vader intentó encontrar sus restos entre sus ropajes sin éxito. A continuación, el General Moradmin Bast preguntó quién era Obi-Wan, a lo que Vader respondió que era un anciano que pensó equivocadamente que podría ayudar a un niño talentoso. Entonces, Vader intentó impedir que los rebeldes escaparan pero no pudo hacerlo en cuanto Skywalker disparó a las puertas del hangar. Tras la huida del Halcón Milenario, Vader se reunió con Tarkin y confirmó que una baliza de rastreo había sido colocada en la nave para seguirla hasta la base rebelde.

Batalla de Yavin

«La Fuerza es intensa en él.»
―Darth Vader, acerca de Luke Skywalker durante la Batalla de Yavin[fuente]
El plan de Vader funcionó y la Estrella de la Muerte siguió al Halcón Milenario hasta la base oculta rebelde de Yavin 4. Mientras la Estrella de la Muerte se preparaba para destruir la luna, varios Alas-X y Alas-Y rebeldes atacaron la Estrella de la Muerte, habiendo identificado su punto débil: un puerto termal que conducía a los reactores; un impacto directo en el puerto provocaría una reacción en cadena que destruiría la estación. Aunque Wilhuff Tarkin estaba convencido de la invulnerabilidad de la estación, Vader ordenó a todos los cazas despegar y destruir las naves rebeldes. Cuando el Escuadrón Oro rompió la formación e inició una carrera a través de una trinchera hacia el puerto termal, Vader subió a su TIE Avanzado x1 y, flanqueado por dos cazas TIE, consiguió eliminar al Escuadrón Oro. Vader continuó destruyendo a la mayoría de naves del Escuadrón Rojo, matando al Líder Rojo Garven Dreis.


Death star trench

Vader en su TIE Avanzado x1 durante la Batalla de Yavin.

Mientras los últimos miembros del Escuadrón Rojo avanzaban hacia el puerto termal y la Estrella de la Muerte se preparaba para destruir Yavin 4, Vader dañó con éxito el Ala-X de Wedge Antilles, obligándolo a retirarse, y mató a Biggs Darklighter, dejando sólo al líder del grupo, Luke Skywalker. Vader se dio cuenta rápidamente de que la Fuerza era intensa en el joven piloto, y procedió a fijarlo como su próximo objetivo. Cuando finalmente tuvo éxito, se disponía a destruir al joven piloto cuando el recién llegado Halcón Milenario intervino y destruyó a uno de los escoltas de Vader. Antes de que el Halcón Milenario pudiera destruir a Vader, su otro escolta accidentalmente empujó a la nave de Vader, recibiendo el ataque del Halcón Milenario y haciendo que la nave de Vader perdiera el control y quedara vagando en el espacio. Eso impidió que pudiera evitar la destrucción de la Estrella de la Muerte, en la cual murieron Tarkin y Wullf Yularen, con quien había servido Vader durante las Guerras Clon. Eso supuso la mayor derrota del Imperio Galáctico.

Poco después de la batalla, Vader envió una señal de socorro al Devastador para que enviase a una nave en su busca. Algún tiempo después, Vader vagó por el campo de restos que una vez fue la Estrella de la Muerte, cuando las pilotos imperiales Ciena Ree y Berisse Sai llegaron. Anclando su TIE a la fragata de las pilotos, Vader entró en la fragata y conoció a Ree. Entonces, ordenó a Ree y Sai permanecer en la bahía de carga durante el trayecto mientras él tomaba el control de la fragata hasta llegar al Devastador.

Cymoon 1

«Está aquí. El piloto rebelde que destruyó la Estrella de la Muerte. Puedo sentir su presencia. No volverá a escapar de mí.»
―Darth Vader[fuente]
En el 0 DBY, varias semanas después de la Batalla de Yavin, Darth Vader fue reclamado en la Fábrica de Armas Alpha de Cymoon 1. Vader tenía que negociar, o forzar, un acuerdo con los enviados de Jabba el Hutt sobre el aprovisionamiento de materiales a través del espacio controlado por los hutt hacia la fábrica. Vader llegó poco después que el enviado, que en secreto era el capitán del Halcón Milenario, Han Solo, y aterrizó en una plataforma. Cuando iba a entrar en las instalaciones, Vader fue disparado por un francotirador, Chewbacca, pero desvió los disparos y usó a dos soldados de asalto como escudos humanos mientras el wookiee le lanzaba decenas de disparos. Ileso, Vader localizó la posición de Chewbacca y usó la Fuerza para derribar la estructura sobre la que se encontraba, pero el wookiee sobrevivió.


Vader bests luke

Vader supera fácilmente a Luke en combate.

Entonces, Vader ordenó a los soldados de asalto capturar a Chewbacca. Uno de ellos le informó de que el supervisor Aggadeen no se encontraba disponible y de que el reactor principal de la fábrica se estaba deshaciendo. Tal como él creía, todo aquello era obra de los rebeldes, por lo que Vader puso a toda la luna en alerta, y sintió la presencia del piloto que había destruido la Estrella de la Muerte, Luke Skywalker. Aún sin conocer la identidad del chico, Vader pronto se dio cuenta de que había sido entrenado por Obi-Wan Kenobi, y tras un breve duelo, le quitó el sable de luz. Cuando se preparaba para ejecutar a Skywalker por su negativa a darle información sobre la Alianza Rebelde, Vader se dio cuenta de que el sable de luz del chico había sido en el pasado su propio sable de luz. Antes de poder interrogar más a Skywalker, la pata de un AT-AT controlado por los rebeldes irrumpió entre ambos, separándolos.

En el caos subsiguiente, Vader estuvo determinado a impedir la huida de los rebeldes, y asesinó a algunos esclavos de la fábrica mientras escapaban, ordenando a los soldados de asalto ejecutar a todos los fugitivos. Una vez Skywalker escapó en un vehículo y atacó a las tropas de Vader, haciendo que el Lord Sith reconsiderara su desinterés inicial por el chico y se preguntara qué había estado tramando Obi-Wan antes de su muerte, Vader personalmente derribó los AT-AT controlados por los rebeldes. Solo y Leia Organa intentaron pisar a Vader con un AT-AT, pero él usó la Fuerza para mantener la pata del AT-AT varios metros sobre su cabeza.

Vader kills the walker

Vader derriba un AT-AT.

Fue frustrado, sin embargo, cuando Solo y Organa dispararon con el AT-AT contra él, haciéndole perder el sable de luz de Skywalker, que recuperó su propietario, así como su máscara y casco. Mientras salí de una pila de ruinas, un soldado de asalto se aproximó, y al ver el rostro de Vader, se intentó disculpar. No obstante, Vader lo mató aplastando su cabeza con la Fuerza justo antes de que Aggadeen contactara con él por comunicador solicitando la evacuación de la fábrica. Vader rechazó su petición, le hizo reparar el núcleo del reactor y ordenó asesinar a todos los invasores rebeldes excepto al chico, con quien Vader lidiaría personalmente. Mientras Aggadeen le informaba de que habían arreglado con éxito el reactor, Vader derribó el andador robado por los rebeldes cortando sus patas con su sable de luz.

Al llegar los refuerzos, Vader los envió tras los rebeldes en los vertederos, mientras él perseguía al único rebelde que estaba regresando a la fábrica, Skywalker. A bordo de un vehículo, Vader persiguió a Skywalker por las instalaciones, pero el rebelde consiguió destruir el núcleo del reactor con su moto deslizadora, dejando a Vader como el único superviviente tras la explosión. Entonces, el Lord Sith vio a Luke subir a bordo del Halcón Milenario y el capitán del Adjudicador, Kronn, le informó de que no habían sido capaces de capturar a la fragata. Vader estranguló con la Fuerza al capitán hasta matarlo. Luego, como si estuviera hablando con Kenobi, Vader prometió descubrir la identidad del chico y convertirlo al lado oscuro para que pudiera ser su arma, no la de Obi-Wan.

Consecuencias de Yavin

Darth Sidious: «Pero eres el único con vida para sufrir mi ira. Tú, ¿el único superviviente del mayor desastre militar en toda la historia de mi Imperio? Oh, desde luego que eres el Elegido, Vader. El Elegido para ser el responsable.»
Darth Vader: «Lo enmendaré. Aplastaré a los rebeldes.»
Darth Sidious: «No. Creo que no.»
— Sidious y Darth Vader discuten el fracaso de Vader[fte.]
Más tarde, Vader regresó al Palacio Imperial de Coruscant para informar al Emperador Sheev Palpatine, llevando a Aggadeen con él. Sidious procedió a explicar a Vader que los eventos de Cymoon 1, junto a la destrucción de la Estrella de la Muerte, habían situado al Imperio Galáctico muy cerca del desastre. Aunque Vader consideraba a Aggadeen el responsable del fracaso en Cymoon 1, y por ello fue torturado, Palpatine afirmó que gran parte de la responsabilidad recaía sobre Vader, puesto que le recordó que él era el único superviviente del mayor desastre militar de la historia del Imperio — un desastre en parte causado por su idea de instalar una baliza de rastreo en el Halcón Milenario y dejarlo escapar con los planos de la Estrella de la Muerte. Entonces informó a Vader de que Cassio Tagge, ahora nombrado Gran General del Ejército Imperial, sería su oficial al mando durante un tiempo.


Palpatine Vader agent

Vader abandona furioso a su maestro y su agente, Cylo-IV.

Entonces, el Emperador ordenó a Vader continuar con las negociaciones no terminadas en Cymoon 1 con Jabba el Hutt en Tatooine, justo antes de ir a ver a Tagge. Mientras volvían a la oficina, Sidious recibió a uno de sus agentes, Cylo-IV, y Vader preguntó por su identidad, pero el Emperador no se la reveló. En lugar de eso, preguntó a Vader si tenía nada más de lo que informar, pero Vader escogió no informar de la misteriosa desaparición de Obi-Wan Kenobi ni del piloto rebelde sensible a la Fuerza que había destruido la Estrella de la Muerte, y se marchó del Palacio Imperial. Subió a bordo de un Destructor Estelar Imperial e inmediatamente partió a Tatooine.

Negociaciones en Tatooine

Jabba: «Hmmm. Veo que sabes lo suficiente como para ir con cuidado. Pero dime... eres valiente o necio.»
Darth Vader: «Esa no es la pregunta, hutt. La cuestión es: ¿lo eres tú?»
Jabba: «Oh, Jedi... siempre haciéndolo todo tan difícil.»
— Jabba el Hutt y Darth Vader[fte.]
Vader pronto llegó al Palacio de Jabba donde, durante una reunión, hizo que el hutt expulsara a su corte. Sin embargo, Jabba pronto intentó asumir una recompensa por la cabeza de Vader y ordenó a sus hombres que le dispararan, pero Vader los mató a todos y obligó a Jabba a reconsiderar su posición. Tras ser estrangulado con la Fuerza, el hutt admitió que era difícil no respetar a Vader. Entonces, los dos llegaron a un acuerdo: Jabba proporcionaría a Vader dos de sus mejores cazarrecompensas. Vader abandonó acto seguido el palacio del hutt y se dirigió a un campamento de bandidos tusken, a cuyos habitantes masacró sin compasión. Luego se le acercaron los dos mejores cazarrecompensas de Jabba: Boba Fett y Krrsantan el Negro. Mientras enviaba a Fett a encontrar al piloto rebelde de Yavin vivo, Vader encargó al wookiee llevar al agente de Darth Sidious ante él. Ambos mercenarios aceptaron, y Vader abandonó Tatooine de vuelta a su Destructor Estelar clase Imperial.
Vader and jabba sitting in a tree

Vader y Jabba a bordo del Khetanna.

Al día siguiente, Vader regresó de manera oficial como enviado del Imperio Galáctico para negociar con Jabba, como si nada hubiera ocurrido el día antes. Jabba dio la bienvenida a Vader y afirmó que sus recursos pertenecían al Imperio siempre que fuese pagado por ello. Vader se dio la vuelta para marcharse, dejando a sus soldados de asalto para informar a Jabba de lo que el Imperio necesitaba, pero el hutt le invitó a un festín y entretenimiento en su honor, puesto que le gustaba ver morir a alguien tras cerrar un trato. A bordo de la barcaza Khetanna, Vader y Jabba observaron a los guardias de éste último matando a banthas salvajes como deporte hasta que la mascota de Jabba, Salacious B. Crumb soltó una carcajada. Vader advirtió a Jabba para que no permitiera hacer eso al mono-lagarto kowakiano en su presencia si apreciaba la vida de Crumb; y Jabba se rió y denominó a Vader buen amigo. Entonces, Jabba preguntó si los cazarrecompensas enviados a Vader satisfacían sus necesidades; aunque Vader le reprochó hablar de un asunto privado, y dijo al hutt que sus misiones eran simples: capturar a un agente imperial y a un chico. Jabba contestó que el chico había destruido la Estrella de la Muerte, y que posiblemente había sido entrenado por Obi-Wan Kenobi. El nombre hizo que Vader exigiera a Jabba que le contara todo lo que sabía sobre el exilio de Kenobi en Tatooine.

Jabba primero quiso oír a alguien gritando, por lo que ordeno a sus guardias pilotar al Khetanna hasta el Gran Pozo de Carkoon. Esperaba que Vader quedara impresionado por el sarlacc, que creía que era uno de los pocos tesoros que poseía Tatooine, y dijo que consideraba difícil de creer que alguien notorio, como el piloto de Yavin, pudiese haber nacido en Tatooine. En silencio, Vader observó la puesta de sol de su mundo natal.

Servidumbre bajo Tagge

«Deberías pensar en ti mismo como en tu sable láser. Un arma única de otro tiempo — y que es peligrosa para todo el que le rodea sin una mano experimentada que la maneje. »
―Cassio Tagge a Darth Vader[fuente]
Tagge looks on vader

Vader bajo la administración de Cassio Tagge.

Tras abandonar Tatooine, Vader se reunió con Cassio Tagge a bordo de su nave insignia. En un tiempo en el que se producían numerosos asaltos contra las naves que trasportaban las armas y suministros de Jabba, Vader fue enviado a proteger una lanzadera imperial de un ataque pirata. Con su TIE Avanzado x1, Vader acudió en ayuda de la lanzadera, y consiguió deshabilitar con éxito la nave que atacaba a la lanzadera. Al regresar junto a Tagge, Vader le informó de que la nave pirata había sido capturada y de que sospechaba de la existencia de una brecha en la seguridad.

Tagge se mostró en desacuerdo, creyendo que los ataques eran únicamente cosa de los piratas, y admitió que en su opinión la Estrella de la Muerte había sido la locura de Wilhuff Tarkin. Vader expresó que Tarkin por lo menos había tenido visión, forzando a admitir a Tagge que sus planes no eran tan grandes como los de Tarkin o Vader, pero aun así eran efectivos; Tagge creía que el Imperio Galáctico no podía basarse en un único elemento, como la Estrella de la Muerte o el propio Vader. Entonces, Tagge informó a Vader de que pretendía reparar la nave de los piratas y usarla para atacar su base de origen, enviando a Vader al frente del ataque, aunque con un ayudante, el teniente Oon-ai.

Vader se marchó para prepararse para la misión y supervisar las reparaciones de la nave. Oon-ai le siguió, pidiendo permiso para supervisar el historial de comunicaciones de Vader e informar a Tagge de sus hallazgos. Aunque eso molestó a Vader, como la orden del Emperador Sheev Palpatine era que sirviera a Tagge, Vader permitió a Oon-ai actuar y se marchó. Entonces colocó evidencias de traición en un droide astromecánico para poder acusar a Oon-ai de traición durante la misión. Poco después, Vader, Oon-ai y seis soldados de asalto subieron a bordo de la nave y encontraron la base de los piratas, aterrizando en ella. Fueron recibidos por un pirata twi'lek, al que Vader mató, y acto seguido procedieron a asegurar el núcleo mientras el droide astromecánico introducía pruebas falsas en los bancos de datos de la estación para incriminar a Oon-ai.

Vader turns in oon-ai

Vader entrega a Oon-ai.

Pronto se encontraron bajo ataque de dos droidekas modificados, que poseían lanza cohetes, por lo que Vader usó la Fuerza para devolver a los cohetes hacia sus atacantes, destruyendo a los droides e hiriendo a los piratas. Un pirata mon calamari sobrevivió lo suficiente como para activar la auto-destrucción, y Vader ordenó a los soldados supervivientes regresar a la nave y prepararse para despegar en cuanto él volviera. Seguido por Oon-ai, Vader se dirigió a lo más profundo de la estación para recoger las pruebas falsas contra Oon-ai. Ambos regresaron a la nave justo antes de que la estación explotara.

De vuelta junto a Tagge, Vader le informó de lo ocurrido diciéndole que estaba impresionado por los resultados de su plan, ya que la inteligencia había revelado que los líderes de los atacantes estaban apoyados por el Sindicato Crymorah, pero también afirmó que Oon-ai era un traidor, expresando que Tagge debía ser más cauteloso a la hora de elegir a aquellos con los que trabajar. Poco después, Vader habló con el droide astromecánico en privado; el Lord Sith se aseguró de que el droide había borrado toda su memoria acerca de lo que había hecho Vader, y luego lo soltó hacia el espacio por una escotilla, donde explotó.

Después de una confrontación entre imperiales y rebeldes, Vader acudió al Palacio de Grakkus el Hutt para reunirse con el sargento Kreel. Un agente encubierto de su batallón, la Legión 501, Kreel informó de que su misión de terminar con las operaciones de Grakkus había sido un éxito, pero que el piloto de Yavin había escapado de nuevo. Vader preguntó si se había mencionado su nombre, cosa que no ocurrió, y pidió toda la información posible sobre el chico.

Un ejército droide

«Hubo un tiempo en el que tenía ejércitos a mi disposición. Ese tiempo ha pasado. Necesito recursos propios. Recursos privados.»
―Darth Vader a la doctora Aphra, acerca de por qué necesita sus servicios[fuente]
De la información que obtuvo en la base pirata, Vader supo acerca de que la doctora Aphra había entregado a los piratas a los droidekas personalizados. Como deseaba unidades igual de efectivas para el ejército personal que quería construir, Vader partió en busca de Aphra, buscándola en numerosas localizaciones, reuniendo información y eliminando a todos los testigos, hasta que finalmente supo de su presencia en Quarantine World III, en el Espacio Kallidahin. Vader aterrizó allí justo cuando Aphra era arrestada por Utani Xane y un grupo de superdroides de combate B2; aunque Xane le advirtió de que estaba violando numerosos tratados, Vader empezó a destruir a los droides y salvó a Aphra mientras caía por un acantilado. Vader apuñaló a Xane por la espalda con su sable de luz antes de decir a la doctora que necesitaba sus servicios. Vader la ayudó a levantarse y ella aceptó.


Vader and aphra stare

Aphra descubre que Vader es justo lo que había estado buscando en su vida.

Juntos, subieron a bordo de la nave de Aphra, el Arca del Ángel, donde ella admitió ser una admiradora suya. La arqueóloga también mostró a Vader a Triple-Cero, un droide de protocolo con una matriz de personalidad destructiva que estimó que le costaría varias horas desbloquear. Llevó a Vader unos pocos segundos desbloquearla, de modo que Aphra la pudo instalar en el cuerpo del droide de protocolo. Mientras el droide se presentaba como 0-0-0, ella fijó en su programación a Vader y ella misma como sus maestros, y le usó para activar a BT-1, un Droide astromecánico serie Blastromech. Cuando BT-1 se mostró hostil hacia sus nuevos maestros, 0-0-0 lo desconectó antes de que pudiera atacar.

Entonces, Vader hizo saber a Aphra que la razón por la que la necesitaba era la de asegurar sus propios recursos privados, algo que sólo ella podía proporcionarle. Aphra, quien inicialmente había adquirido a los dos droides para Gotra, se los ofreció a Vader al darse cuenta de que él sería su jefe en el futuro inmediato. También le preguntó qué más necesitaba, a lo que él contestó que quería tropas con una lealtad incuestionable: droides de combate. Acto seguido, Aphra sugirió adquirirlos usando una fundición de droides en Geonosis, una en posesión de la reina Karina la Grande, que había sobrevivido a las Guerras Clon y a la esterilización de su planeta. Al aterrizar, Aphra envió a 0-0-0 y BT-1 a dibujar un mapa de la ruta hacia la reina para que ella y Vader pudieran seguirla, y Aphra preguntó a Vader si ya había estado antes en Geonosis. Su pregunta hizo recordar a Vader su primer beso con Padmé Amidala, poco antes de la Primera Batalla de Geonosis.

Vader slices the queen

Vader despega a Karina la Grande de su fundición de droides.

A continuación, Vader ordenó a Aphra dejar de intentar dibujar un mapa y entró en las catacumbas, con ella siguiéndolo. Se reunieron con BT-1 y 0-0-0, y entonces encontraron a la reina. Vader inmediatamente le amputó el útero que tenía intercambiado por una fundición de droides. La reina, herida pero viva, ordenó a sus "hijos" detener a los intrusos, y a la orden de Vader, BT-1 abrió fuego contra los droides de Karina la Grande, superando junto a Vader a las fuerzas enemigas. Mientras tanto, Aphra colocó una baliza en el techo con la ayuda de Vader, que le ordenó ir al Arca del Ángel y hacer un agujero en el techo de las catacumbas con la nave. Vader usó la Fuerza para protegerse a sí mismo y a Aphra, y al llegar la nave, subieron a bordo la fundición de droides y ascendieron a bordo de ella.

A bordo del Arca del Ángel, Aphra activó con éxito la fundición de droides e informó a Vader de que tendría su ejército privado. Entonces preguntó a Vader si la mataría en ese mismo instante o después, y pidió que si lo hacía, apuntara con su sable de luz hacia el cuello, sin previo aviso. Vader le dijo que había demostrado ser útil y que estaría a salvo siempre y cuando le fuese de utilidad, a no ser que intentara traicionarle. Fue entonces cuando 0-0-0 interrumpió para informar a Vader de que habían recibido una señal de Krrsantan el Negro: llevaba al agente del Emperador Sheev Palpatine consigo.

Los ejecutores de Cylo

Cylo: «La Fuerza está obsoleta. Estos son sus sucesores. »
Darth Vader: «Esto es... blasfemia. »
Cylo: «Esto no tiene nada que ver con la Fuerza. Igual que tú, Lord Vader. Yo te miro, más máquina que hombre, y veo un puente entre el viejo mundo y el mío. En muchas maneras, estos son tus hijos.»
Darth Vader: «Suficiente.»
— Cylo presenta a Darth Vader a sus ejecutores[src]
Blasphemy to the force itself

Vader conoce a los cinco ejecutores de Cylo — los sustitutos de Vader.

Al llegar Krrsantan el Negro, Vader hizo frente al agente del Emperador Sheev Palpatine, Cylo-IV. Vader exigió saber su nombre, el encargo que había recibido del Emperador y la localización de su centro de operaciones. Como él se negó, Vader encargó a 0-0-0 obtener toda la información importante de Cylo. Después de un interrogatorio que resultó en la muerte del agente, 0-0-0 informó a Vader de que el agente era el doctor Cylo-IV, y que su centro de investigación se encontraba en una nebulosa del Borde Exterior, así como que su encargo era crear substitutos para Vader. Tras saber eso, Vader partió de inmediato a la base. Mientras Aphra permanecía en la nave, Vader y dos escuadrones de droides comando se infiltraron en el centro de investigación de Cylo. Vader envió a un escuadrón al dojo mientras el otro le seguía hacia el cuartel. Mientras mataban a los soldados de allí, Aphra informó de que habían perdido al otro escuadrón, lo que hizo que Vader fuera al dojo, donde conoció a los gemelos Morit y Aiolin Astarte.

Pronto se batieron en combate, pero antes de que pudieran dañarse entre ellos, Cylo-V apareció y pidió a los gemelos que se detuvieran. Cylo explicó a Vader por qué seguía vivo a pesar del asesinato de su anterior cuerpo, y afirmó que no estaba creando aprendices para el Emperador si no ejecutores, creyendo que la Fuerza estaba obsoleta. Pensando que eso era una blasfemia, Vader intentó matar a Cylo cuando el científico exclamó que sus creaciones eran, en cierta manera, hijos y sucesores de Vader. Entonces, el Emperador reveló su presencia a Vader y lo detuvo, afirmando que quería ver una demostración de Cylo sin más dilación.

Vader tuvo que luchar de inmediato con los gemelos Astarte, Tulon Voidgazer, el mon calamari Karbin, y un trandoshano. Como nadie salía herido, el Emperador ordenó que la lucha terminara en cuanto uno de los participantes muriera. Por eso, Vader luchó contra el trandoshano, pero su ferocidad lo desequilibró, lo que hizo que Morit interviniera y matara al trandoshano, salvando a Vader. Sidious ordenó entonces que cesara la lucha; Vader advirtió a Morit de que su intervención no sería olvidada, puesto que la vida del trandoshano debía haber sido quitada por él mismo. Acto seguido, el Emperador informó de que la misión de Vader y los ejecutores era eliminar a todos los que se opusieran al Imperio Galáctico, y de que no debían atacarse mutuamente. Por orden de su maestro, Vader siguió a Sidious.

Vader be like yall are weak

Vader observa a los ejecutores de Cylo mientras sigue a su maestro.

En privado, Sidious, consciente de el ejército personal de Vader, admitió estar impresionado por el hecho de que Vader tuviera independencia aun después de tanto tiempo y sugirió que Vader tal vez podría triunfar contra los ejecutores. Vader criticó sus tratos con Cylo, puesto que veía a los ejecutores como una herejía contra la Fuerza, pero el Emperador lo reprendió por su falta de respeto — puesto que era Vader quien le había decepcionado en Mustafar obligándolo a recurrir al contacto con Cylo. Mientras se iba, Sidious observó que quizás, Vader podría mostrarse merecedor del nombre que él le había dado tiempo atrás.

Parentesco

Darth Vader: «¿Me has traído algo de valor, cazarrecompensas?»
Boba Fett: «No mucho. Sólo su nombre. Skywalker.»
— Darth Vader y Boba Fett [fuente]
Vader is told Lukes name

Vader descubre la existencia de su hijo, Luke Skywalker.

Preocupado, Vader regresó a la nave. A bordo, Aphra le dijo que Boba Fett había querido informarle durante su ausencia. Por consiguiente, Vader viajó a un Destructor Estelar clase Imperial para reunirse con el cazarrecompensas y escuchar su informe. El Lord Sith quedó descontento al saber que Fett había perdido al chico, pero antes de irse, Fett le dijo su nombre: Luke Skywalker. En su soledad, Vader recordó a Padmé Amidala informándole de su embarazo, y la media verdad de Palpatine, y rompió una ventana enfurecido. Poco después, usó el holoproyector de su cámara de meditación para contactar con su maestro, pero decidió no decirle nada acerca de su hijo; en lugar de eso, le aseguró que no fracasaría y cortó la transmisión. No obstante, aceptó a Skywalker como su hijo y prometió que el chico sería suyo.

Determinado todavía más a encontrar a Skywalker, Vader volvió a Tatooine en el Arca del Ángel, junto a Aphra, 0-0-0 y BT-1 como compañía. Aterrizaron en la granja de humedad de los Lars, la cual descubrieron desierta tras haber sido atacada por tropas imperiales, y Vader intentó encontrar pistas de la presencia de Skywalker. Incapaz de encontrar nada importante, Vader abandonó la granja y se dirigió a la choza de Kenobi, donde encontró restos del uso de la Fuerza por parte de Skywalker durante su duelo con Fett, pero nada más. Mientras se iban, Aphra activó una bomba de purga molecular para borrar todos los rastros de su presencia, y Vader hizo retirarse a Aphra, puesto que iba a regresar a sus deberes durante algún tiempo.

Anthan Prime

Darth Vader: «Estoy intentando averiguar si eres... peligroso.»
Tanoth: «Oh, lo soy, Lord Vader... Pero sólo para los enemigos del Imperio.»
— Darth Vader y el Inspector Tanoth [fuente]
Como parte de los ataques de Cassio Tagge contra los intereses criminales del Borde Exterior que no habían sido tratados en el pasado, Vader participó en una misión consistente en eliminar a la organización criminal conocida como el Orgullo de Son-tuul. Él y sus tropas destruyeron su base e incautaron todos sus créditos, que transportaron a bordo de un crucero ligero imperial, pero Vader también en secreto proporcionó a Aphra toda la información necesaria para robar los créditos de la nave. Después del robo, Vader se reunió con ella en Anthan 13, donde la envió a confirmar cierta información sobre Commodex Tahn.


Doowan interrogated

Vader, trabajando junto al inspector Tanoth.

Entonces, Vader asistió a una reunión entre Tagge y los ejecutores de Cylo, en la que los gemelos Aiolin y Morit Astarte fueron asignados para lidiar con los Demonios de Plasma, y Vader hizo saber a Tagge que quería la misión de encontrar al piloto rebelde de Yavin, lo cual era la misión de Karbin. Tagge sintió que Vader estaba demasiado implicado emocionalmente en el asunto, y envió a Vader a castigar al responsable del robo de la fortuna incautada en Son-tuul. También informó a Vader de que el inspector Tanoth sería su nuevo ayudante. Mientras Tanoth iba a Anthan Prime a investigar las circunstancias del robo, Vader regresó a Anthan 13 y mató a toda una pequeña célula rebelde para cubrir sus huellas. Luego se reunió con Tanoth en Anthan Prime donde buscaron a Doowan, un empleado de "El Dragón" — un traficante de armas que había vendido los explosivos necesarios para el robo — y le interrogaron. El nautolano pronto reveló la localización del Dragón en su mansión, antes de que los gemelos Astarte lo mataran como demostración de fuerza.

Entonces, Tanoth notó la pasividad de Vader, pero Vader le hizo caso omiso afirmando que sólo estaba intentando averiguar si Tanoth era peligroso o un traidor. Los dos se dirigieron a la mansión del Dragón, a la que Vader entró matando a todos los ocupantes de su interior hasta llegar al propio Dragón. Aunque él intentó explicar todo a Vader para salvarse a sí mismo, Vader mató al ortolano, y afirmó que habría hecho explotar todo el edificio en cuanto Tanoth llegó al lugar. Entonces, Tanoth abrió la bóveda del Dragón para acceder a sus registros y pidió a Vader preparar una fuerza de ataque para cuando localizara a los sospechosos.

Vader aprovechó la oportunidad para reunirse con Aphra, quien acababa de regresar de atacar a Commodex Tahn en Naboo. Ella confirmó sus fuentes: Padmé Amidala había muerto pero había dado a luz a un niño sano, quien fue tomado por los Jedi. Entonces, Vader encargó a Aphra localizar a Luke Skywalker antes que Karbin; en consecuencia, recurrió al Ante. A continuación, Vader regresó a su Destructor Estelar clase Imperial, desde donde él y Tanoth viajaron a ver al Ante. Cuando lo encontraron, él les dio la localización de los Diablos de Plasma como cooperación, y señaló a la culpable del robo, Aphra. Antes de que el givin pudiera darles el nombre de la doctora, Vader disparó con la Fuerza un arma extraviada y lo mató sin que se notara su mano. Entonces, Vader partió a encontrar a Aphra antes que nadie.

Vader chokes Aphra

Vader estrangula con la Fuerza a Aphra para silenciarla.

Cuando se encontraron, Vader le ordenó que no se resistiera y la estranguló con la Fuerza, pero Aphra afirmó que conocía la localización de Luke Skywalker. Vader la liberó y le ordenó entregarle la información, pero ella se negó, afirmando que Vader la mataría después. Vader dejó marcharse a Aphra, y usó la Fuerza para tirarse escombros encima mientras ella huía en el Arca del Ángel. Salió de entre los escombros cuando Tanoth y los soldados de asalto llegaron, y afirmó que había caído en una trampa de Aphra. Para seguirla, Vader y Tanoth partieron a bordo de un crucero ligero imperial. Mientras esperaban que unos bombarderos TIE alcanzaran a Aphra, Vader y Tanoth se mostraron de acuerdo en usar una fuerza de ataque para matar a los Diablos de Plasma antes de que pudieran escapar.

Los dos pusieron rumbo a Anthan 1, donde se encontraba la célula rebelde. Para la ejecución de su plan, su crucero ligero bombardeó numerosos túneles y los selló, mientras Vader iba por la ruta del este y se deshacía de naves rebeldes entrantes usando su sable de luz hasta que la célula fue aniquilada. Entonces tomó tres cascos de los Diablos de Plasma y, junto a Tanoth, los presentó ante Tagge, quien aceptó su curso de acción dada la situación. Al reportar Karbin que el piloto rebelde de Yavin estaba libre, Vader y Tanoth se marcharon, y el inspector le hizo saber que había sido un honor servir junto a él.

Shu-Torun

«Como princesa, serviste a tu padre. Como reina, sirves a tu pueblo. Este es un pequeño recordatorio de lo que ocurre con los mundos que se resisten al Emperador. Esto es lo que queda de Alderaan.»
―Darth Vader a la reina Trios[fuente]
Vader & Alderaan remains

Vader entrega a la reina Trios un mensaje del Emperador.

Más adelante, Vader viajó a Shu-Torun con un mensaje para reforzar su cooperación y obligar a su gobierno a cumplir las cuotas, mientras 0-0-0 y BT-1 mataban al rey y a sus consejeros más cercanos. Esperando reunirse con el rey de Shu-Torun, Vader se reunió en su lugar con la princesa Trios al aterrizar, quien debía mostrarle una pequeña celebración como muestra de su cultura. Poco después de su llegada, sin embargo, asesinos de Shu-Torun que deseaban la muerte del Imperio Galáctico, fueron derrotados por Vader, quien exigió ver al rey de inmediato. Trios aceptó y le guió a través de unos túneles puesto que los ascensores principales estaban vigilados por los duques traicioneros, según ella. Vader reconoció la admirable predisposición de Trios a sacrificarse por su pueblo en cuanto la lava empezó a filtrarse por los túneles.

Sin embargo, usó su sable de luz para hacer una plataforma que flotara sobre la lava y así llegar a una de las salidas de arriba de los túneles. Llevando a Trios inconsciente con él, Vader llegó a un corredor y mató a los guardias. Trios se despertó, sólo para apuntar con un bláster a Vader. Él, no obstante, cortó su mano y entró en la cámara del rey para encontrar al monarca. Vader y sus droides asesinos mataron al rey, a sus hijos y a sus guardias, dejando a Trios como reina de Shu-Torun, y Vader le entregó el mensaje del Emperador Sheev Palpatine; un trozo de Alderaan, como recordatorio de lo que ocurría a los planetas que se resistían a su dominio. Entonces, Vader le dijo que pacificaría Shu-Torun, pero que no olvidara a quién servía.

Vrogas Vas

«Purgaré mundos hasta secarlos, rebeldes. No me apartaréis del chico.»
―Darth Vader[fuente]
Vader se reunió con Aphra y los droides, y exigió saber la localización de Luke Skywalker: Vrogas Vas. Ella reveló la información y prosiguió diciendo que quería trabajar para él, dándole la información como prueba de que era digna de confianza. Después, Vader admitió que su trabajo junto a Thanoth le había hecho saber apreciar el talento, y le dijo que no le hiciera arrepentirse de esa decisión. Vader se marchó, afirmando que encontrar a Skywalker era una tarea para él solo. En su TIE Avanzado x1, Vader llegó a Vrogas Vas, donde encontró a tres escuadrones de cazas de la Alianza Rebelde volando en la órbita. Al sentir la presencia de Skywalker con la Fuerza, no escapó y se enfrentó a los cazas, quienes le confundieron con un mero explorador imperial.


Battle over Vrogas Vas

Vader se enfrenta a los cazas de la Alianza sobre Vrogas Vas.

Durante la batalla, Vader se enfrentó a los Ala-X enemigos y se deshizo de los escuadrones Azul y Amarillo él solo, aunque perdió el contacto con Aphra. Vader fue entonces enfrentado por Skywalker, quien volaba como Rojo Cinco, y que hizo chocar su nave contra la de Vader, esperando matarlo. Durante la colisión, sus estabilizadores se dañaron y ambos cayeron sobre la superficie del planeta. Allí, Vader fue perseguido por las fuerzas de la Alianza, empezando por el Escuadrón Gris, pero él los destruyó a todos usando la Fuerza. Después, una compañía de soldados rebeldes se dirigió a por él, quien destruyó un tanque desviando sus disparos y continuó eliminando a los rebeldes.

Vader también tomó el cañón de su TIE Avanzado x1 caído y lo usó para derribar a las naves entrantes. No mucho después, otro escuadrón fue enviado a atacarle, esta vez liderado por la propia Leia Organa. Vader, estrangulando a sus dos últimos compañeros, le hizo frente, pero percibió una emboscada entrante. Dejando que ella contactara con Skywalker, Organa aprovechó la oportunidad para ordenar un bombardeo sobre su posición y la de Vader. En ese momento, llegó el comandante Karbin con una fuerza de ataque, e intentó salir victorioso — ejecutando a la princesa y a Luke — sobre Vader. En consecuencia, Vader se enfrentó a él en un duelo, durante el cual Organa escapó, y en el que ambos entraron en un Templo Jedi en ruinas.

Dentro del Templo, Vader fue momentáneamente distraído por voces de los fantasmas de su pasado, Qui-Gon Jinn, Obi-Wan Kenobi y Yoda; pero continuó con el duelo. Entonces, Aphra contactó con él desde el Arca del Ángel y le informó de que Skywalker había sido capturado por los guardias de Karbin. Por eso, Vader hizo que su nave chocara contra Karbin, e hizo frente a su oponente mortalmente herido, quien se dio cuenta de que había una relación mucho más profunda de lo esperado entre Vader y Luke. Vader mató a Karbin y contactó con Aphra para informarle de que su perdón dependía de la captura de Skywalker. Con la Fuerza, Vader hizo descender la lanzadera que transportaba a Skywalker, y Aphra intentó capturarlo sólo para ser capturada ella misma por los rebeldes, dejando a Vader viendo cómo su hijo abandonaba Vrogas Vas a bordo del Halcón Milenario.

Guerra en Shu-Torun

Trios: «La reina de Shu-Torun. ¿Escogiste bien?»
Darth Vader: «No había otra opción»
— Trios y Darth Vader [fuente]
Battle of Shu Torun

Vader lidera la guerra en Shu-Torun contra los rebeldes de Rubix.

Tiempo después, Vader regresó al Palacio Imperial y llevó el cuerpo de Karbin ante el Emperador Sheev Palpatine, exigiendo a su maestro que le diera un rival digno de su tiempo. Entonces, Sidious encargó a Vader regresar a Shu-Torun porque los barones del mineral se estaban revelando y necesitaba una intervención militar completa. Cylo, a petición de Cassio Tagge, se uniría a él en la misión. Como resultado, Vader volvió a Shu-Torun junto a Cylo, los gemelos Morit y Aiolin Astarte y Tulon Voidgazer. Acompañado de la reina Trios, Vader lideró un ataque contra una ciudadela rebelde, y la destruyó como demostración de fuerza. También acordó tratar a la reina Trios con respeto fingido y, en secreto, encargó a un grupo de cazarrecompensas encontrar a Aphra y traerla ante él, viva o muerta.

Después de enviar una transmisión a los barones, Vader, Trios, Cylo y sus ejecutores se dirigieron a petición de Trios al refugio ancestral de la monarquía de Shu-Torun. Allí, pronto fueron atacados por un buque del barón Rubix, y Vader usó la nave de Trios para alcanzar el buque desafiando a los gemelos a seguirle. Con sus sables de luz, abordaron el buque, y desde dentro, los tres cortaron grandes agujeros que impidieron al buque flotar en el magma, destruyéndolo. A su regreso, Trios propuso atacar a Rubix a continuación, al haberlo identificado como propietario del buque, por lo que Vader ordenó a Cylo que preparara a sus ejecutores. Mientras tanto, mató al cazarrecompensas Beebox por intentar engañarle con el cuerpo desintegrado de un desconocido en lugar del de Aphra, y rechazó la petición de Aiolin de ser entrenada por él.

Pronto, pusieron bajo asedio a la ciudadela de Rubix, usando a los leales a la corona y las fuerzas imperiales, con Vader encabezando la primera línea de ataque junto a los Astarte. Sin embargo, fue traicionado por Cylo, y su transporte terminó conduciéndolo a un lugar rodeado por las fuerzas de élite de Rubix. Con sus comunicaciones hackeadas, Vader ordenó a sus tropas proteger el transporte mientras él y los gemelos Astarte corrían tras las líneas enemigas para usar sus comunicaciones e informar a su flota de que prosiguiera el ataque. De camino allí, los gemelos le atacaron, pero Aiolin vio que no podrían ganar a Vader y destruyó el camino entre ellos. Entonces fue traicionada por su hermano, quien la empujó hacia la lava y regresó junto a Cylo. Vader sacó a la moribunda Aiolin de la lava y le hizo revelar el engaño de Cylo antes de matarla.

Vader regresó junto a sus fuerzas, que habían asegurado las líneas enemigas gracias a la estrategia de 0-0-0, y se sorprendió al ver que el ataque de Trios contra la ciudadela ya había comenzado. Sin ninguna oposición, el transporte de Vader continuó hacia la ciudadela, donde él mismo impidió el escape de Rubix. Trios pronto se encontró con Rubix y le exigió formalmente su rendición; ella hizo que Rubix fuese ejecutado, y nombró a su hija como su sucesora, acabando con la rebelión. Entonces, Vader abandonó el planeta e informó al Emperador de la traición de Cylo, que simplemente le convocó. También recibió un mensaje del inspector Thanoth informando de que había localizado a Aphra y tenían que hablar.

A la caza de Cylo

«A menudo me he preguntado si lo que se alzó de la mesa de operaciones era una máquina o un hombre... Es bueno tener una respuesta.»
―Cylo, a Darth Vader[fuente]
Morit versus Vader on the Executor

Vader se enfrenta a Morit Astarte.

En los astilleros de Kuat, Vader se reunió con Darth Sidious a bordo del Ejecutor, que estaba en proceso de construcción. El Emperador explicó que para salvar a Vader después de Mustafar, había recurrido a científicos con una filosofía similar a la de los Sith, entre ellos Cylo. Eventualmente, Cylo ascendió en poder gracias a la Iniciativa Tarkin por lo que Sidious se vio obligado a superarlo estratégicamente. Ahora que era un mero traidor, Cylo podía ser eliminado. Tras la reunión, Vader se encontró con Thanoth en Antan 13; el inspector, ahora conocedor de la verdadera identidad de Vader, reveló que apoyaría a Vader en una traición contra el Emperador y que revelaría la ubicación de Aphra. Sin embargo, al hacerlo, Vader lo mató y ordenó a sus droides que llevaran a Aphra al Ejecutor. Después, Vader habló con el profesor Thlu-Ry, un compañero de Cylo. Thlu-Ry reveló la localización de Cylo en la Nebulosa Crushank, tras lo cual fue ejecutado por confraternizar con un traidor.

Desde el Devastador, Vader se acercó a la nave insignia de Cylo en su TIE Avanzado x1 y la abordó antes de que saltara al hiperespacio. Mientras se abría paso hacia los laboratorios, Tulon Voidgazer se enfrentó a él liberando a un rancor ciberanimado, justo cuando la flota de Cylo llegó a Kuat. Aunque la criatura le dio algún problema, Vader lo mató con su sable de luz y volvió en contra de Voidgazer uno de sus droides de defensa, que la hirió de gravedad. Mientras yacía moribunda, Voidgazer reveló que había saboteado los sistemas del Ejecutor para incapacitar a su tripulación; Vader la mató y se dirigió al puente vacía, que había sido abandonado por Cylo y Morit Astarte mientras se dirigían a cápsulas de escape para llegar a la nave personal de Cylo y abordar el Ejecutor. Vader regresó al Ejecutor y pronto se encontró a Morit. Vader lo mató fácilmente y se dirigió al puente del Ejecutor, donde se enfrentó a Cylo. El científico desconectó los implantes cibernéticos de Vader con un dispositivo que había guardado durante veinte años, obligando a Vader a arrodillarse y soltar su sable de luz.

Mientras estaba incapacitado, Vader tuvo visiones de su duelo con su antiguo maestro Obi-Wan Kenobi. En la visión, Kenobi tiraba a Vader a la lava. Cuando Vader se alzaba del río de lava en su armadura, mataba a su antiguo maestro. Sin embargo, como en su duelo en la Estrella de la Muerte, el cuerpo de Obi-Wan desapareció. Entonces Vader tuvo una visión de su antiguo yo. Las dos versiones de Skywalker lucharon hasta que Vader salió victorioso, lanzando a su otro yo a la lava. Finalmente, el Lord Sith tuvo una visión de su difunta esposa, Padmé Amidala. Vader se vio a sí mismo atado a la misma mesa de operaciones donde había recibido su armadura. La visióin de Padmé le suplicaba que permaneciera con ella. Vader, no obstante, estranguló con la Fuerza a la ilusión al mismo tiempo que recuperaba el control de su cuerpo. Acto seguido, acuchilló a Cylo con su sable de luz, recuperando también el control del Ejecutor. Vader informó entonces a Sidious de lo ocurrido. Él le ordenó terminar con su misión y volver junto a él, afirmando que tenían mucho de que hablar.

TaggeDeath

Vader estrangula con la Fuerza a Tagge.

Vader tomó el control de su TIE Avanzado, volando hacia la nave insignia de Cylo. Tras abrirse paso a través de las fuerzas de Cylo, Vader llegó hasta la sala de clonación del doctor. Después de destruir a todos los cuerpos de repuesto de Cylo, Vader se fue al puente de mando, donde se enfrentó al doctor una última vez. Para ello, Vader ejerció el truco mental contra la nave de Cylo, que en verdad era una ballena espacial, y le obligó a volar hasta una estrella cercana, destruyendo a Cylo de una vez por todas. Al regresar al Ejecutor, Vader se reunió con Sidious, y descubrió que Aphra había revelado a Sidious todas las misiones y planes secretos de Vader. En lugar de enfadarse con Vader, el Emperador quedó complacido por la habilidad de Vader de operar a sus espaldas, afirmando que eso era todo lo que podía haber podido esperar. Entonces, Sidious permitió a Vader lidiar con Aphra como creyera oportuno. Vader ordenó a Aphra que le siguiera, y a pesar de sus súplicas de una muerte rápida, él la lanzó hacia la exclusa del aire. De vuelta en el puente, Sidious le informó de que Cassio Tagge iba a ser degradado por todo ocurrido y que el mando del Ejecutor iba a ser entregado a Vader. Sidious se marchó permitiendo a Vader educar a sus subordinados como quisiera. Por eso, Vader ejecutó a Tagge y ordenó al Almirante Kendal Ozzel tener la nave lista en dos semanas. Acto seguido Vader pensó en su hijo, pensando que pronto lo tendría en su poder.

Tureen VII

Tras la muerte de Cylo, Vader ordenó al sargento Kreel y a su Escuadrón Corte capturar a Luke Skywalker. Eventualmente lo encontraron a él y a sus aliados saboteando un Destructor Estelar clase Imperial. El Destructor, fue llevado al planeta bloqueado Tureen VII en un intento de ayudar a su población. Vader y sus fuerzas de cazas TIE atacaron a las naves rebeldes Ala-X que llegaron al planeta.

Mientras luchaba contra las naves rebeldes, Vader preguntó a Kreel si había localizado a Skywalker. En ese momento, Kreel se estaba enfrentando a Skywalker en un duelo con sables de luz. Entonces, el Lord Sith advirtió al soldado de asalto de que no dañara a su premio. Sin embargo, Skywalker usó la Fuerza para incapacitar a Kreel, para enfado de Vader. Finalmente, los rebeldes consiguieron romper el bloqueo y ayudar a la población de Tureen VII. No obstante, el Escuadrón Corte no se quedó con las manos vacías, capturando al droide de protocolo C-3PO.

Batalla de Hoth

Kendal Ozzel: «Lord Vader, la flota ha salido de la velocidad de la luz y nos estamos preparando para—

»

Darth Vader: «Me ha fallado por última vez, Almirante.»
— El Almirante Kendal Ozzel y Darth Vader [fuente]
En el 3 DBY, Vader todavía estaba al mando del Ejecutor, con el Almirante Kendal Ozzel como su segundo al mando, así como con su flota acompañante, el Escuadrón Muerte. A petición de Vader, la teniente Ciena Ree fue transferida del Devastador al Ejecutor; Ree creía, sin embargo, que la petición de Vader había sido más una amenaza que una recompensa, puesto que ella había visto en primera persona la situación de Vader tras la Batalla de Yavin. Obsesionado con encontrar a Luke Skywalker, Vader envió a miles de droides sonda por el Borde Exterior para encontrar a su hijo.


Vader-on-Hoth

Vader llega a la Base Echo, en Hoth.

Eventualmente, el Ejecutor recibió un pequeño informe de un droide sonda enviado al Sistema Hoth. A pesar de que el Almirante Ozzel interpretó la transmisión como una pista falsa, Vader y el capitán Firmus Piett creían que habían encontrado la base rebelde. Entonces, Vader dio órdenes de dirigir la flota al sistema. Al salir la flota del hiperespacio sobre Hoth, Vader fue informado por el General Maximillian Veers de que un bombardeo orbital era imposible debido a la existencia de un campo de energía defendiendo la Base Echo. Vader supuso que la Alianza Rebelde se había percatado de su presencia debido a que Ozzel había ordenado la salida del hiperespacio demasiado cerca del sistema. Tras ordenar a Veers que preparara sus tropas para un ataque en tierra, Vader ejecutó a Ozzel por su incompetencia y ascendió al capitán Piett como Almirante, y le hizo desplegar a la flota para que ninguna nave rebelde escapara del sistema.

Mientras las fuerzas de tierra imperiales lideradas por Veers se enfrentaban a los escuadrones de la Alianza, Vader lideró un ataque dentro de la base rebelde, rompiendo las líneas enemigas, pero estaba prácticamente desierta debido a que el General Carlist Rieekan había ordenado su evacuación anteriormente. Sólo el Halcón Milenario permanecía en el hangar de la base, pero la nave consiguió escapar antes de que Vader pudiera capturarla. Con los rebeldes en retirada en Hoth a bordo de varios transportes dispersos por la galaxia, Vader y sus tropas aseguraron una gran victoria para el Imperio Galáctico. En lugar de perseguir a los transportes rebeldes, Vader centró sus esfuerzos en capturar al Halcón Milenario, que había evadido a las fuerzas imperiales dentro de un campo de asteroides debido a que tenía dañado el hiperimpulsor. A pesar de las reservas de Piett, Vader ordenó que la flota persiguiera a la nave dentro del campo de asteroides, queriendo capturar a sus pasajeros con vida. Aunque los asteroides dañaron a los Destructores Estelares, Vader insistió en registrar todo el campo hasta encontrar al Halcón Milenario.

Threatofskywalker

Vader y el Emperador discuten el creciente poder de Luke Skywalker.

Luego, Piett le informó de que el Emperador Sheev Palpatine había solicitado hablar con él, y Vader hizo que el Ejecutor saliera del campo de asteroides para tener una señal de contacto clara. Vader contactó con su maestro, y Sidious le dijo que había sentido una nueva amenaza en la Fuerza: Luke Skywalker, de quien temía que pudiera destruirlos si se convertía en Jedi, puesto que era el hijo de Anakin. Vader, fingiendo sorpresa por la revelación del Emperador, pensaba que podían hacer caer a Skywalker en el lado oscuro, convirtiéndolo en un poderoso aliado. Aunque el Emperador tenía dudas, Vader le aseguró que Skywalker se uniría a ellos o moriría.

Determinado en encontrar a su hijo antes que el Emperador, Vader convocó a varios cazarrecompensas4-LOM, Bossk, Dengar, IG-88 y Boba Fett — en el Ejecutor, y prometió una cuantiosa recompensa para quien encontrara a la tripulación del Halcón Milenario viva. En ese momento, Piett informó de que el Vengador estaba rastreando al Halcón. Vader solicitó entonces información del comandante de la nave, el capitán Lorth Needa, quien dijo que habían perdido al Halcón Milenario y que la responsabilidad era toda suya. Vader aceptó sus disculpas después de matarlo con el estrangulamiento de la Fuerza, y ordenó a Piett que alertara de la desaparición del Halcón Milenario.

Ciudad Nube

Darth Vader: «Si conocieras el poder del lado oscuro. Obi-Wan nunca te contó lo que le ocurrió a tu padre.»
Luke Skywalker: «¡Me dijo lo suficiente! ¡Dijo que tú lo mataste!»
Darth Vader: «No, yo soy tu padre.»
— Darth Vader revela a Luke Skywalker su identidad[fte.]
Mientras el Halcón Milenario viajaba por el espacio con la intención de reparar su hiperimpulsor en Bespin, Boba Fett lo rastreó y predijo los movimientos de Han Solo, pero también contactó con Vader, de modo que el Ejecutor llegó a Bespin antes que el Halcón. Junto a un equipo de ataque compuesto por unos pocos integrantes, Vader se dirigió a Ciudad Nube, ordenando a sus hombres permanecer escondidos. En la ciudad, Vader contactó con su barón administrador, Lando Calrissian, quien resultó ser amigo de Solo, para hacer un trato. Calrissian, cuya operación minera de gas tibanna había evadido la atención imperial, aceptó ayudar en la captura de los rebeldes a cambio de que el Imperio Galáctico dejase a su gente y a sus intereses en paz.


Lukevaderesb

Vader se enfrenta a su hijo, Luke.

Cuando el Halcón llegó, Luke Skywalker no se encontraba entre sus tripulantes, pero Vader supo que podía usar a sus amigos como cebo para atraer a Luke a Bespin. Escoltado por Fett, Vader esperó a que Solo, Leia Organa, Chewbacca y Calrissian se dirigieran a tomar algo, y entonces los apresó — y, en el caso de Solo, torturó. Para disgusto de Lando, Vader alteró su acuerdo, aceptando que Boba Fett se llevara a Solo ante Jabba para cobrar una recompensa. Acto seguido, inspeccionó las cámaras de congelación en carbonita de la ciudad, que se usaban para congelar crudo. Como podían resultar peligrosas para un ser vivo, Vader ordenó comprobar su efectividad con el capitán Solo para luego poder congelar a Luke y llevarlo ante el Emperador Sheev Palpatine.

Bajo sus órdenes, Solo fue congelado en carbonita; como sobrevivió, Vader dejó a Solo en manos de Boba y ordenó que Organa, Chewbacca y C-3PO fuesen llevados a su nave mientras él esperaba a Luke en las instalaciones. Cuando su hijo se separó de R2-D2 de camino a la cámara de congelación, Vader apareció ante él y los dos se enfrentaron en un duelo. Skywalker consiguió resistir durante gran parte del duelo, pero finalmente no fue rival para Vader: mientras se encontraban sobre una pasarela, Skywalker consiguió hacer a Vader un corte en el hombro, sólo para que el Lord Sith le cortase la mano derecha a continuación, que cayó junto a su sable de luz por el pozo de debajo de la pasarela.

Vader's revelation

Vader revela a Skywalker que él es su padre.

Vader procedió entonces a intentar seducir a Skywalker para que se uniera al lado oscuro, pero Luke lo rechazó. Luego, Vader dijo a Luke que Obi-Wan Kenobi le había mentido acerca de su padre, Anakin Skywalker, antes de revelar que de hecho, él era su padre. Skywalker se negó a creer la verdad, pero Vader continuó tentando a su debilitado hijo ofreciéndole la posibilidad de destruir al Emperador y restaurar el orden en la galaxia. Incluso suplicó a su hijo que viniera con él, pero Skywalker escogió una probable muerte saltando hacia el pozo de debajo.

Mientras Skywalker era rescatado por sus amigos en el Halcón Milenario, Vader regresó al Ejecutor. Como la nave no podría escapar debido a que no le funcionaba el hiperimpulsor, Vader y Firmus Piett esperaron a que el Halcón entrara en el área de su rayo tractor. Durante la persecución, Vader habló a Luke a través de la Fuerza, diciéndole que su destino era unirse a él, llamándole hijo. Sin embargo, el Halcón pudo saltar al hiperespacio gracias a R2-D2. Aunque Piett temía que Vader lo mataría por su fracaso, Vader se limitó a alejarse, no enfurecido, pero triste.

Redención

Anakin Skywalker: «Ahora, márchate, hijo mío. Déjame.»
Luke Skywalker: «No. Tú vienes conmigo. No voy a dejarte aquí. ¡Tengo que salvarte!»
Anakin Skywalker: «Ya lo has hecho, Luke. Tenías razón. Tenías razón sobre mi. Dile a tu hermana... que tenías razón.»
— Anakin Skywalker y Luke Skywalker[fte.]
En el 4 DBY, como parte del plan del Emperador Sheev Palpatine de contrarrestar un ataque de los rebeldes contra la Segunda Estrella de la Muerte, Vader fue enviado al Sistema Endor para notificar al Moff Tiaan Jerjerrod de la inminente llegada del Emperador, e informar de que la construcción de la Estrella de la Muerte debía estar completada para entonces, incluso si necesitaba más hombres. En efecto, Sidious llegó semanas después, y fue recibido por Vader, Jerjerrod y cientos de soldados de asalto en fila para honrarlo. Satisfecho con el estado de la Estrella de la Muerte, el Emperador percibió el deseo de Vader de seguir buscando a Luke Skywalker, pero le dijo que tuviera paciencia, para disgusto de Vader. A pesar de todo, Vader permaneció en el Ejecutor a pesar de los informes de inteligencia de que la Alianza Rebelde estaba reuniendo a su flota cerca de Sullust. Durante su estancia en el Ejecutor, una lanzadera imperial solicitó poder aterrizar en la luna boscosa de Endor; Vader permitió el aterrizaje sintiendo la presencia de Skywalker.

Inquieto tras percibir a su hijo, Vader regresó junto a su maestro y le informó de la llegada de la lanzadera y la presencia de Luke. Sidious le permitió aterrizar en la base del generador de escudos de Endor, donde debía esperar a Skywalker, quien según Palpatine acudiría a él. Vader cumplió las órdenes, y tal como predijo Palpatine, durante la noche Skywalker se entregó en un intento de hablar con él y devolverlo al lado luminoso. Aunque Vader halagó las habilidades de su hijo con la Fuerza y en la construcción de un nuevo sable de luz, rechazó las súplicas de su hijo, afirmando que Anakin estaba muerto, y entregó a Skywalker al Emperador, creyendo que no podía redimirse.

MP-Duel6

Padre e hijo luchan mientras el Emperador observa.

Vader escoltó a su hijo hasta la Estrella de la Muerte, hacia la sala del Emperador. Poco después, la flota rebelde llegó y se encontró con el generador de escudos de Endor activo y protegiendo a la Estrella de la Muerte. Mientras se iniciaba una batalla entre rebeldes e imperiales, un equipo de asalto en Endor intentaba destruir el generador de escudos en la superficie de Endor, y Sidious intentó inducir ira en Skywalker. En un momento de debilidad, Skywalker se descontroló, pero Vader bloqueó su ataque y se enfrentó con él de nuevo. Eventualmente, Vader descubrió telepáticamente la existencia de la hermana de Skywalker, Leia Organa, y amenazó con corromperla a ella en su lugar. Sólo entonces, su hijo perdió el control y le atacó enfurecido, cortando su mano derecha y tirándolo al suelo. Entonces, Sidious le ordenó ejecutar a Vader y tomar su lugar a su lado.

Dándose cuenta de que se estaba convirtiendo en lo que quería destruir, Skywalker apartó su sable de luz y se declaró a sí mismo un Jedi, como Anakin Skywalker antes de él. Furioso, Sidious lanzó contra él numerosos rayos de la Fuerza, intentando torturarlo hasta la muerte. Encontrándose a sí mismo en una posición similar a la de treinta y tres años antes, cuando tuvo que elegir entre Mace Windu o Sidious, Vader agarró al Emperador y se dispuso a tirarlo por un pozo de energía, que conducía hacia un reactor, tras oír las súplicas de ayuda de su hijo. Desde entonces, Darth Vader dejó de existir, y Anakin Skywalker, un Caballero Jedi, renació. Enfadado por la traición de su aprendiz, Sidious lanzó un ataque con los rayos de la Fuerza todavía más poderoso contra Anakin; en su odio, su único pensamiento fue causar a su ahora antiguo aprendiz más dolor, incluso pudiendo usar sus propios poderes para salvarse a sí mismo. Al precio de dañarse su armadura de soporte vital, Anakin lanzó a su maestro al reactor. Matando al Emperador y terminando con su reinado, el redimido Jedi cumplió su destino y trajo el equilibrio a la Fuerza.

Anakinredeemed

Anakin Skywalker en sus momentos finales ante su hijo.

Justo antes, Lando Calrissian en el Halcón Milenario y Wedge Antilles destruyeron el reactor principal de la Estrella de la Muerte, por lo que Anakin fue arrastrado por su hijo hasta una lanzadera, donde le pidió que retirase su máscara durante un momento. Con su mente liberada de la influencia del lado oscuro Anakin miró a su hijo a la cara por primera y última vez no con los ojos amarillos llenos de odio de los Sith sino con unos ojos azules llenos de remordimiento al caer en cuenta de todas las atrocidades que cometio como Darth Vader. El redimido Anakin finalmente, vio a su hijo no como un Jedi, un error o una amenaza, si no como su hijo y el de Padmé Amidala, y le sonrió — la sonrisa que sólo su mujer había llegado a ver. Luke insistió en que tenía que salvarlo, pero Anakin le dijo que ya le había salvado, y le pidió que dijera a Leia que Luke tenía razón antes de morir. Su sacrificio altruista permitió a su espíritu ser preservado en la Fuerza por sus antiguos mentores, Obi-Wan Kenobi y Yoda.

Incapaz de dejarle atrás, Luke tomó el cuerpo de su padre y lo subió a la lanzadera, con la que escapó justo antes de la destrucción de la Estrella de la Muerte. En Endor, Skywalker construyó una pira funeraria para quemar la armadura de su padre al estilo de los funerales Jedi, pero en soledad, puesto que la visión del traje de Vader ardiendo sería un motivo de regocijo para todo el mundo menos él.

Post-mortem

JediGhosts-ROTJ

Anakin se une a los espíritus de Yoda y Obi-Wan Kenobi.

Mientras su hijo prendía fuego a la pira para quemar su armadura y luego se unía a sus amigos y su hermana en una aldea ewok para celebrar la victoria, Anakin regresó del Más Allá de la Fuerza junto a Yoda y Obi-Wan Kenobi. Los tres se encontraban en paz después de que se hubiera restaurado el equilibrio en la Fuerza, y sonrieron a Luke — complacido de saber que, a pesar de los mejores esfuerzos del Emperador Sheev Palpatine, los Jedi habían vuelto. Cada uno de ellos pensó en advertir al joven Skywalker del futuro, que veían como un camino peligroso ante él y de más oscuridad a la que derrotar; en cambio, decidieron no cargar ese peso en Luke todavía. Skywalker, a su vez, vio a los tres espíritus y sintió su aprobación y su sentimiento de paz.

Legado

«Perdóname. La siento de nuevo. La atracción hacia la luz. El Líder Supremo la percibe. Muéstrame de nuevo, el poder de la oscuridad, y nunca dejaré que nada se interponga en nuestro camino. Muéstramelo, abuelo, y acabaré lo que tú empezaste.»
―Kylo Ren, a la máscara de Darth Vader[fuente]
Tras los eventos de la Batalla de Endor, Luke Skywalker confirmó la muerte de su padre y del Emperador Sheev Palpatine sobre Endor a la Alianza Rebelde, lo que hizo que se expandiera en masa la noticia del surgimiento de un nuevo poder en la galaxia. Además, a raíz de las muertes del Emperador, Vader y la mayoría de altos oficiales durante la batalla, por causa del vacío de poder resultante, el Imperio Galáctico colapsó debido a las luchas internas y se fragmentó en diversas facciones. El remanente imperial implementó campañas de desinformación, lo que hizo que sólo hubiera rumores acerca de la muerte de Vader y el Emperador en algunas partes de la galaxia. Entre los que conocían la verdad, había simpatizantes que dibujaron graffitis del casco de Vader con la frase "Vader vive", en Taris y Ciudad Coronet.

Los Acólitos del Más Allá emergieron como una organización de adeptos del lado oscuro, fanáticos con un interés en Vader, a quien consideraban superior al Imperio. Compraron el sable de luz que creían que perteneció a Vader a un kubaz llamado Ooblamon, intentando destruirlo para que regresara a Vader en la muerte. Meses después de la Batalla de Endor, los Acólitos organizaron una revolución en Ciudad Coronet, Corellia, durante la que atacaron una estación de seguridad para robar un sable de luz rojo por razones desconocidas.

En el 28 DBY, Darth Vader permaneció como una figura repudiada y controvertida para la Nueva República. Cuando se reveló públicamente que Vader era el padre biológico de Leia Organa, su reputación quedó arruinada, lo que provocó que abandonara su cargo en el Senado Galáctico. Un mensaje que había sido grabado por Bail Organa para Leia en el que explicaba que Vader una vez había sido el Caballero Jedi Anakin Skywalker, fue hecho público por el senador Ransolm Casterfo, bajo las maquinaciones de Carise Sindian, un agente de la Primera Orden.

Kylo Ren Vader Helmet Chamber

Kylo Ren busca la guía de su abuelo, Darth Vader.

El nieto de Vader, Ben Solo, nació de su hija Leia y su marido Han Solo, y heredó la conexión de su madre con la Fuerza, por lo que fue enviado a estudiar bajo la tutela de su tío Luke. Bajo la influencia del misterioso Snoke, Ben adoptó el nombre de Kylo Ren y se convirtió en un miembro de los Caballeros de Ren y un aliado de la Primera Orden, jurando terminar el trabajo que Vader había empezado una generación antes — y triunfar en donde Vader y su sentimentalismo habían fallado. En su cruzada, Ben traicionó a los otros estudiantes Jedi que estudiaban junto a su tío, y fue responsable de su destrucción así como el consiguiente exilio de Skywalker en busca del primer Templo Jedi en Ahch-To.

Ren también poseía el casco desfigurado de Vader, que había sido robado de su pira funeraria en Endor. Un símbolo silencioso del poder del lado oscuro y su debilidad, permaneció en los aposentos privados de Ren en el Finalizador, en donde le expresó al casco que se sentía atraído hacia la luz. Otro objeto que permaneció a Anakin — el sable de luz que construyó tras la Primera Batalla de Geonosis, y el mismo que su hijo empuñó hasta su duelo con él en Bespin — resurgió en posesión de Maz Kanata y llamó a Rey, una joven chatarrera de Jakku, quien lo usó en su duelo contra Ren durante la Batalla de la Base Starkiller, el cual ganó. Sin embargo, cuando Ren cambió sus aposentos del Finalizador a unos nuevos en la nave insignia de Snoke, dejó el casco de Vader tras él porque sentía que no estaba listo para ver el rostro de Vader hasta recuperarse de su fracaso en la Base Starkiller.

Apariciones